Derecho Internacional
Derecho Internacional
Derecho Internacional
Aspectos generales
La titularidad jurídica internacional del ser humano, tal como la antevieron los llamados
“fundadores” del derecho internacional, es hoy día una realidad. En el á mbito del derecho
internacional de los derechos humanos, en los sistemas europeo e interamericano de
protecció n hoy se reconoce, a la par de la personalidad jurídica, también la capacidad procesal
internacional de los individuos. Es este un desarrollo ló gico, por cuanto no parece razonable
concebir derechos en el plano internacional sin la correspondiente capacidad procesal de
vindicarlos. Los individuos son efectivamente la verdadera parte demandante en el
contencioso internacional de los derechos humanos. En las audiencias pú blicas ante la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, un punto que me ha llamado particularmente la
atenció n ha sido la observació n, cada vez má s frecuente, por parte de las víctimas o sus
familiares o representantes legales, en el sentido de que, si no fuera por el acceso a la
instancia internacional, jamá s se habría hecho justicia en sus casos concretos. Es por el libre y
pleno ejercicio del derecho de petició n individual que los derechos consagrados en los
tratados de derechos humanos se han tornado efectivos. El derecho de petició n individual
abriga, verdaderamente, la ú ltima esperanza de los que no encontraron justicia a nivel
nacional.
Al abordar el tema de la presente lectura, hay, de inicio, que tener siempre en mente la
considerable importancia atribuida a esta dimensió n subjetividad jurídica internacional del
individuo implica que el ser humano puede reclamar directamente ante una instancia
internacional por la violació n de sus derechos y sin necesidad de la intermediació n de otras
entidades. El estado actual del desarrollo del derecho internacional indica que el individuo
carece de plena capacidad procesal lineal unidad la reclamació n de sus derechos ante
instancias internacionales. Como hitos tempranos tenemos la Convenció n XII Estado de la
Segunda Conferencia Estado de Paz Estado de la Haya que creó la asamblea de Naciones
Unidas Estado de Internacional prisioneros. Tales antecedentes precedieron al desarrollo de
la dimensió n activa de la subjetividad jurídica de la unidad lineal individual la metró poli
internacional, cuyo avance se dio manera notable después de la Segunda Guerra Mundial.
Esta evolució n se reflejó manera especial unidad lineal el progreso sistema universal y los
sistemas regionales protecció n de los derechos humanos. Unidad lineal esta dimensió n, los
tribunales administrativos sistema la ONU son Naciones Unidas puro ejemplo la posibilidad
de que los individuos tienen acceso a una instancia internacional unidad lineal reclamar sus
derechos. Las normas la Asamblea General la ONU y los reglamentos generados por el
secretario general rigen las relaciones entre los actores internacionales y la organizació n
internacional. El derecho comunitario es "superior al derecho nacional y, por tanto, genera
derechos subjetivos que las autoridades locales deben respetar y proteger.
Por lo tanto, cualquier disposició n contraria al derecho internacional resulta inaplicable". Por
ú ltimo, cabe señ alar que los seres humanos no tienen acceso a la CIJ, ni a la unidad
contenciosa o consultiva.
Como resultado de las quejas, principalmente sobre la política social del Estado y las
violaciones de la Cuarta Convenció n de Ginebra del de 1949 el sistema lineal fue mejorado,
aunque só lo ligeramente, por la Resolució n 1503 del Consejo. Dicha resolució n incorporó el
mecanismo de las Naciones Unidas estudio de comunicaciones que parecían revelar una
situació n persistente Estado Diamante de violaciones graves y fehacientemente atestiguadas
Estado de los derechos humanos y las libertades fundamentales. A partir de ese momento, la
Comisió n de Derechos Humanos de analizaría las situaciones denunciadas en las
comunicaciones. Aunque las comunicaciones individuales desencadenan el procedimiento, "el
procedimiento analiza la situació n en el país de en un intento de verificar si corresponde a
violaciones persistentes de los derechos humanos".
Conclusiones
Lo primero por tener en cuenta es que esta no es una cuestió n para tomar partido, por el
hecho de que, en su gran medida y desde un aná lisis fá ctico, el cará cter de sujeto de D.I del
individuo pueda no sorprender y hasta sea aceptado, ya que todos formamos parte del
sistema internacional.
Sin embargo, dentro del campo de los juristas y má s precisamente los dogmá ticos la temá tica
no sea del todo discutible, dado que los discursos que se avezan sobre el punto gozan de una
determinada autoridad, dado que se apoyan en teorías o seudo teorías, cuando no se recorta
un aspecto de aquella para reivindicar una posició n.
No obstante, si la argumentació n para sostener tal posició n se ajusta a los cá nones de esta, el
hecho del discurso así visto es má s que respetable. Sin embargo, estos discursos dotados de
autoridad no significa que se deban aceptar así de por sí. Por lo cual siempre es bueno poner a
prueba los argumentos o la coherencia de estos -o al menos intentarlo hasta perfeccionarse-
dentro de los contextos en los cuales se sostienen.
Ingresando en algunas conclusiones, el hecho de que la dogmá tica haya elaborado una serie
de requisitos sobre el hecho de determinar cuá ndo estamos frente a un sujeto de D.I. no obliga
por esa sola circunstancia a adherirse, salvo cuando estos se respalden en una disposició n
jurídica y con ello se obedezca a los parámetros de una pragmá tica continua, cuestió n que no
se logra percibir del todo uniforme en este tema.