Tesis Belkys Delgado 1
Tesis Belkys Delgado 1
Tesis Belkys Delgado 1
UNIVERSIDAD DE LEÓN
Dpto. de Psicología, Sociología y Filosofía
Área: Psicología Evolutiva y de la Educación
II Tesis Doctoral
Presentada por Belkys Delgado Mayoral.
Dirigida por Dra. Josefina Marbán Pérez
Dra. Ana María De Caso Fuertes
León, 2015
III
A mis padres.
IV
Agradecimientos
Índice General
Capítulo 1. Introducción General 7
Síntesis Descriptiva 7
Parte Teórica 9
Parte Empírica 20
Introducción 28
Conceptualización 29
Teoría Conductista 35
Teoría Innatista 36
Teoría Cognitiva 39
Teoría Vygotskiana 40
El Concepto de Interlengua 55
1
Índice General
Conceptualización 63
Recapitulación 82
Introducción 84
Recapitulación 128
Introducción 133
Introducción 141
Objetivos e Hipótesis 143
Método 144
Participantes 144
Procedimiento 153
Recapitulación 187
3
Índice General
Introducción 189
Objetivos e Hipótesis 193
Método 194
Participantes 194
Diseño 194
Instrumentos 195
Comparación de medias de las respuestas correctas del Pre-test y del Post- 205
test del grupo experimental
Comparación de medias de las respuestas correctas del Pre-test y del Post- 206
test del grupo control
Comparación de medias de las respuestas correctas del Post-test del grupo 208
Experimental y del grupo control
Comparación de medias de las respuestas correctas del Post-test del grupo 210
Experimental y del grupo control (Microestructura)
Comparación de medias de las respuestas correctas del Post-test del grupo 211
Experimental y del grupo control (Macroestructura)
4
Comparación de medias de las respuestas correctas del Post-test del grupo 212
Experimental y del grupo control (Modelo de situación)
213
Discusión y conclusiones
Recapitulación 217
219
Introducción
Referencias 236
Apéndices 255
Apéndices 5 256
5
Índice General
Apéndice 5.7. Hoja de datos para la estimación del índice de validez de 329
contenido de cada pregunta (modelo Lawshe)
Apéndices 6 333
Apéndice 6.2. Lecturas utilizadas en cada sesión de trabajo del Programa de 344
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como
segunda lengua
6
Belkys Delgado Mayoral
1 Introducción General
Síntesis Descriptiva
7
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua
y a la discusión y conclusiones generales del estudio.
La revisión teórica permite, como se dijo, establecer de una manera más detallada y
ampliada la perspectiva del estudio. De esta manera, el propósito de este estudio es
implementar un programa de enseñanza de la lectura dirigido por un mediador que
promueva la mentalidad estratégica en el lector, para que de manera planificada,
metacognitiva y organizada active la cantidad, calidad y diversidad de los conocimientos
previos relacionados con el texto, amplíe y profundice el vocabulario, lo ubique entre su
propia cultura y la cultura de la lengua meta, y alcance la construcción de un modelo de
situación apropiado en la lectura de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua produciría efectos beneficiosos en la comprensión de tales textos.
Concretamente, el objetivo de la intervención es precisar el efecto de un Programa
de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua. Mientras que la hipótesis prevé que los estudiantes que participan en el Programa
de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua lograrán una comprensión lectora superior a los que no participan de tales textos.
En cuanto a la validación del instrumento para evaluar la comprensión de textos
para el aprendizaje del inglés como segunda lengua, su objetivo es diseñar y elaborar dos
versiones válidas y fiables de la prueba (PROCULEIN), y su hipótesis, que una prueba de
comprensión lectora (PROCULEIN), diseñada y construida con un formato de selección
simple, con referentes textuales de tipo descriptivo con contenidos culturales que se usan en
la enseñanza del inglés como segunda lengua y estilos similares; y cuya estructura y
preguntas se deriven de las operaciones implicadas para cada nivel de la estructura del
Modelo de comprensión de un texto de Kintsch & Rawson (2005), resultará valida y fiable
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para medir la comprensión lectora de textos en inglés como segunda lengua.
Los resultados de este estudio, confirman su hipótesis en el sentido de que ambas
versiones de la PROCULEIN son válidas y fiables, pero además que son similares
estadísticamente, tanto en su conjunto como en cada una de sus tres dimensiones
(Microestructura, Macroestructura y Modelo de situación).
En relación con el estudio del efecto del Programa de instrucción de la comprensión
de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua, se seleccionaron dos
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Parte Teórica
9
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Pero además, se expone que hay posiciones que recurren a los procedimientos de la
lectura, como criterio para resolver el asunto de la lectura y la comprensión. De tal suerte,
que sería la orientación y dirección de la lectura lo que definiría el asunto. Se discuten,
básicamente, los procedimientos ascendente y descendente. En el procedimiento
ascendente, la secuencia sería desde los grafemas, que se constituyen en palabras y éstas en
frases, las frases en párrafos y así sucesivamente. En el descendente, la lectura comenzaría
con una idea general obtenida de los conocimientos previos del lector que le serviría para
interpretar las claves gráficas.
Y, es aquí, en lo especifico del tema de la comprensión lectora, que se llega a la
conclusión de que es algo personalísimo, es decir que cada individuo le da sentido a un
objeto de manera única y peculiar, e igualmente en la forma como lo incorpora a su sistema
cognitivo.
En otras palabras, el fenómeno de la comprensión se daría por la conjunción de los
datos objetivos que se presentan en la realidad circundante con los aspectos subjetivos que
se dan en la mente del individuo perceptor.
La convicción expresada anteriormente no fue forzada, se construyó después de
precisar que, en el pasado, la comprensión de la lectura se concebía como un proceso
dirigido exclusivamente a la recuperación del significado a partir de los datos lingüísticos
que aportaba el texto, pero que con el advenimiento de la revolución cognitiva de la
gramática generativa y los aportes de Chomsky se cuestionaron estos modelos, provocando
la reconsideración de algunos, incluyendo los primeros de Kintsch y Van Dijk, dándole
cabida al modelo Estratégico de Van Dijk y Kintsch (1983), al modelo de Construcción-
integración de Kintsch, (1988; 1989; 1998; 2001; 2002; 2003; 2005; 2009 y 2013).
Se destaca, en este momento, el modelo de Construcción-integración, que considera
12
que en la comprensión de un texto tienen la misma importancia la información contenida en
el mismo que el conocimiento previo del lector; y en otra dirección, el modelo de
Indexación de eventos de Zwaan (1999), diseñado especialmente para los textos de género
narrativo y dirigido a analizar minuciosamente las oraciones dentro de los eventos, de tal
manera que el lector comprenda el texto cuando logra conectarlos con otras dimensiones
situacionales, o sea con el tiempo, el espacio, la causalidad, la motivación y los personajes.
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Este último, fue reformulado por Zwaan & Radvansky (1998), y se pasan a dividir
la información procesada en tres tipos: el marco situacional, cuya construcción es
obligatoria y le confiere tiempo y espacio a la situación; las relaciones situacionales, que no
son obligatorias y se basan y analizan en las dimensiones situacionales del modelo anterior,
y el contenido situacional, que es obligatorio y se refiere a la situación de las entidades,
como protagonistas y de los objetos y sus propiedades. Vale comentar aquí, que estas
consideraciones van a ser cruciales en la selección de los textos para el programa de
instrucción y para el diseño y elaboración del instrumento de evaluación de la comprensión
lectora.
Pero además, y consistente con lo expresado sobre la revisión de los modelos, se
deja establecido que frente a lo que se lee se pueden lograr resultados de representaciones
diferentes: la comprensión superficial, que se limita a la extracción del significado del
texto, y la comprensión profunda referida a la interpretación o construcción de modelos
mentales a partir de la información contenida en el texto. Lo que en definitiva, deja ver la
existencia de dos tipos o niveles en la actividad mental que se genera al leer.
Lo que queda de esta revisión de los modelos teóricos, es la evolución del
pensamiento moderno sobre el proceso de comprensión de la lectura, de ser considerado
como un proceso lineal que sólo buscaba la recuperación del significado a partir del texto, a
ser un proceso ascendente y descendente que busca la integración, y da el mismo grado de
importancia, a la información contenida en el texto y a los conocimientos previos del lector.
Lo ascendente se daría en una primera fase, donde el lector construye la representación
semántica o proposicional de la información que le da el texto. Luego, en una segunda fase
se produciría la integración, que sería el procesamiento descendente que requiere del
conocimiento sintáctico, semántico y pragmático de la lengua en uso.
Es así, como se asume, para los fines de este trabajo, y dentro del pensamiento de
Kintsch, que la comprensión lectora es el resultado de un proceso lingüístico-cognoscitivo
en el cual se conjugan las experiencias lingüísticas y los conocimientos previos del lector.
Proceso que, más allá de la transducción de grafemas y fonemas, incorpora la información
sintáctica y semántica y la integra con el conocimiento previo y las metas del lector.
Constructo, que en definitiva guía el diseño y construcción del programa de instrucción y
de las versiones de la prueba para evaluar la comprensión lectora.
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y los constructos que van a ser asumidos, al menos para garantizar la intención de la
medida. Además, que el fenómeno, como tal, es intangible y solo se podría estimar a través
de las medidas o puntajes obtenidos mediante una prueba diseñada para tal propósito, que
realmente no estaría midiendo el proceso de la comprensión per se. Por lo que cobra mucha
importancia establecer de antemano sí la medida de la comprensión lectora es como
proceso o como producto.
Aquí, destacamos, por conveniencia, las consideraciones de Kintsch & Rawson
(2005), quienes favorecen la medición post-lectura, ya que no se interrumpe el proceso en
sí con preguntas durante la lectura, y sus resultados indicarían la representación permanente
de los procesos de lectura.
Ya, en el espacio de discusión sobre la instrumentación de la evaluación, se
enumeran y describen de manera sucinta las principales técnicas de medición del producto
de la comprensión lectora, tales como: la evocación o recuerdo libre, las preguntas de
sondeo, las preguntas abiertas, los cuestionarios, los ítems de verdadero / falso, y las
preguntas de selección simple. Así como también, se recoge información referida a la
utilización de algunos instrumentos y sus finalidades.
En tal sentido, se vio que el TOEFL se ha utilizado para estudiar la relación entre
amplitud del vocabulario y la comprensión lectora del inglés como segunda lengua,
conjuntamente con una prueba para medir los niveles del vocabulario. Además, de otros
para evaluar aspectos específicos ligados a la comprensión lectora, como es el caso de la
segunda versión de la prueba Vocabulary Level Test (VLT), para apreciar el nivel de
vocabulario en inglés; el test de asociación de palabras (WAT), para medir la profundidad
del conocimiento del vocabulario. Así como también, adaptaciones del TOEFL para medir
la profundidad del conocimiento del vocabulario y nivel de vocabulario.
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Pero también, se hace referencia al hecho de que hay investigaciones que utilizan
instrumentos de confección propia para aspectos particulares de la comprensión lectora. En
ambos casos, nos atrevimos a opinar, que si bien los instrumentos expuestos estaban
referidos a aspectos específicos de la comprensión lectora, debía tenerse mucho cuidado al
utilizarlos en investigaciones cuyos marcos teóricos no coincidieran con los constructos que
acompañan a dichos instrumentos.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
experiencial, y la otra, que fija posición en relación con lo que debe hacerse para lograr la
comprensión lectora. En ambos casos, lo que se resalta es el uso de algunos planteamientos
teóricos sobre la comprensión lectora para desarrollar modelos o procesos metódicos que se
quedan a nivel de prescripción.
Se sigue, haciendo referencia a dos experiencias que reflejan la importancia que se
le está dando al asunto en el medio escolar. Una atribuida a Martín (2008) que examina las
decisiones que se han tomado en España a fin de lograr la humanización de la lectura, en el
que se señala que la lectura es una herramienta fundamental para construir las habilidades
propias de la comunicación oral y escrita en contextos sociales diferentes. Y, la otra de
Arnáez (2008) que en un análisis de contenido realizado sobre los programas de Lengua y
Literatura de Educación Básica en Venezuela, en la cual se prescribe a un docente más
mediador, que propicie interacciones permanentes con el alumno en las actividades de
lectura y escritura.
No queda fuera del debate, el tema de las estrategias de comprensión lectora, a las
que se las considera como procedimientos de orden elevado, que involucra tanto lo
cognitivo como lo metacognitivo, en tal sentido se deja por entendido que su enseñanza no
puede ser como una técnica, una receta o una habilidad específica. Por tales razones, las
estrategias han sido relacionadas con la secuencialidad del pensamiento, su control
consciente, su capacidad de autorregulación y la posibilidad de cognición.
Luego, se acuña la idea de que el procesamiento del discurso es un proceso
estratégico, lo que en cierta forma redondea la idea de que es posible diseñar programas de
estrategias de comprensión lectora. Y desde allí, se pasa a establecer que existen diferentes
criterios para clasificar tales programas. Aquí, se fija la atención a la presencia o no de la
mediación, se entendió que hay técnicas que se aplican a la estructura del texto sin ayuda de
18
un mediador y otras que requieren la mediación de un experto para modificar la manera
como el lector procesa el texto. Lo que queda de esto, son dos premisas fundamentales
sobre el asunto. Una, que las estrategias pueden enseñarse y dos, que su enseñanza va más
allá de la explicación detallada de conductas o de actividades consideradas necesarias, por
lo que debe centrarse en la idea de que tanto los objetivos finales como los métodos
utilizados permitan al alumno desarrollar las habilidades metacognitivas para el autocontrol
independientemente de los contenidos de la lectura.
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Parte Empírica
Esta síntesis constituye la presentación de la Parte Empírica de esta tesis. Pero como
quiera, que las bases teóricas que la guían ya fueron expuestas en la Parte Teórica y en su
síntesis, no se redundara sobre ellas. En consecuencia, se entra directo a exponer cada uno
de sus componentes, a saber: en cuanto a los Objetivos e Hipótesis, se exponen básicamente
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los que acompañan la validación del instrumento en sus dos versiones y los del estudio del
efecto de un programa de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del
inglés como segunda lengua. En ambos casos, su planteamiento se inicia con un sustrato
teórico que sirve de base para sus razonamientos. Pero también es el caso, de que estas
hipótesis se replantean también en el desarrollo de tales estudios, por lo que prefiere pasar a
sintetizar los que le siguen.
Así, para la validación del instrumento (PROCULEIN), se expone, que sus
fundamentos se concretan en el modelo de Construcción-integración de Kintsch (1998),
asumiendo que la comprensión lectora se produciría por la confluencia del Texto base con
el Modelo de situación, promovida por el impacto que deja el texto en la memoria del
lector. Por tal razón, se decidió diseñarla y elaborarla tomando como base el modelo de
comprensión de un texto atribuido a Kintsch & Rawson (2005) como estructura operativa.
Es decir, derivando las habilidades lectoras de aquellas operaciones mentales implicadas en
cada nivel de procesamiento, y de estas los indicadores necesarios que permitiesen la
construcción de las preguntas.
Se dice también, que para el formato del instrumento se prefirió el de selección
múltiple por cuanto se ha utilizado con éxito en la medición de constructos tales como:
coherencia local, coherencia global y modelo de situación. Pero también, que hubo razones
de naturaleza psicométrica y económica referidos a la fiabilidad de los procedimientos para
recoger la data y su versatilidad.
Se acepta que el género textual y la competencia comunicativa intercultural son
condicionantes de la comprensión lectora, lo que sirve como base de razonamiento para
seleccionar como referentes textuales de las preguntas de la PRUCOLEIN, lecturas de tipo
descriptivo utilizadas en la enseñanza del inglés como segunda lengua con contenidos
culturales y estilos similares.
Para plantear que, el objetivo del estudio es: diseñar y elaborar dos versiones válidas
y fiables de la prueba de comprensión de textos en inglés como segunda lengua y su
hipótesis principal como sigue: una prueba de comprensión lectora, diseñada y construida
con un formato de selección simple, con referentes textuales de tipo descriptivo con
contenidos culturales que se usan en la enseñanza del inglés como segunda lengua y estilos
similares, y cuya estructura y preguntas se deriven de las operaciones implicadas para cada
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2 Lengua y Lenguaje
Introducción
la adquisición o aprendizaje de una segunda lengua tales como: las Conductistas, las
Cognitivas, la de Construcción creativa o Monitor, y las Interaccionistas.
No obstante, el tema no se agota con las mencionadas teorías y le damos entrada
algunos aspectos de considerable importancia, como es el concepto de Interlengua, para
luego dedicar un espacio a algunos modelos que consideran al ambiente como factor
determinante en la adquisición de segundas lenguas, como son: el Modelo Socio-Educativo
de Gardner, el Modelo Intergrupal de Giles, así como también al tema de la Socialización
del lenguaje. Para finalmente, discernir sobre el impacto de la interacción social y de los
contextos culturales en el desarrollo de las competencias que favorecen la adquisición de
segundas lenguas. Tales como: la Competencia Comunicativa, la Conciencia Intercultural,
la Competencia Intercultural, y la Competencia Comunicativa Intercultural y su enseñanza
a la que le dedicamos un apartado específico.
Conceptualización
Para especular un poco es bueno mencionar que en el idioma inglés no existe
distinción entre lenguaje y lengua, y se registra el vocablo language, para referirse a ambas
expresiones. Tal expresión unificadora en el inglés, ha permeado el tratamiento que se le da
a los dos vocablos en español aún en los ambientes académicos más elevados. Pero es más,
y así lo apunta Reyes (2005), el Diccionario de la real academia española DRAE (2015)
destaca una aparente sinonimia entre los vocablos lenguaje y lengua. Sin embargo, existen
sobradas coincidencias en la literatura sobre el tema que permiten señalar que son aspectos
diferentes. Es así, como Martínez (2002) expone que el lenguaje es la facultad que tiene el
humano para construir una lengua. Y en tal sentido, representa la capacidad para
comunicarse, expresar su pensamiento, ideas, nociones, y conceptos. (Navarro, 2003; Silva,
2005; Alonso, 2008 y Gass & Selinker, 2008).
Lo que parece claro, es que los seres humanos nacen con la potencialidad de
adquirir la lengua. A eso es lo que se denomina el lenguaje. Sin embargo, es necesario que
se esté en contacto con un grupo social para que la lengua se desarrolle de manera natural e
involuntaria. (Maqueo & Méndez, 2003). Lo que se intenta decir, es que el lenguaje como
potencialidad específica se manifiesta en forma de conducta como lengua, y es
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
probablemente por esta razón que el común de la gente no distinga entre la intangibilidad
del lenguaje y lo observable de la lengua en la cotidianeidad.
Pero es que también hay asuntos de la lengua que son imperceptibles. Por ejemplo,
Smith (1995) señala que en el caso de la lengua oral lo observable y medible sería la
sonoridad, y la duración o tono de los sonidos del habla; y en el caso de la lengua escrita
sería la cantidad y el tamaño o contraste de las señales impresas. A esto, es lo que él
denomina estructura superficial, que es accesible al cerebro humano a través de los sentidos
auditivo y visual. Lo que no puede ser observado, ni medido directamente es el significado,
y lo denomina estructura profunda, que está presente tanto en la lengua oral como en la
escrita. Los significados se encuentran en las mentes de los usuarios de la lengua; en la
mente del que escucha o del que lee.
De más está decir, que ambas estructuras son diametralmente opuestas, y en tal
sentido se podría exclamar con mucha propiedad que el significado va más allá de los
simples sonidos o de los grafemas. Cuestión que se debe tener muy en cuenta por cuanto
este trabajo se refiere básicamente a la lectura y su comprensión, asunto que no se puede
derivar de la estructura superficial mediante cualquier proceso simple o mecánico.
Luce interesante la posición de Cabrera & Pelayo (2002), en el sentido de que la
lengua puede estudiarse de manera autónoma, independientemente de los factores
históricos y sociales. No obstante, cuando se aborda como elemento de comunicación es
necesario considerarla conjuntamente con aspectos de la vida cultural y social de los
hombres. Por esta razón el asunto se complica un poco. Por ejemplo, Cassany, Luna &
Sanz (2007) exponen que la lengua es la esencia del sistema de comunicación de una
determinada comunidad. O, como lo expresa Saussure (1983 citado por Martínez, 2002), es
una institución que engloba todo lo que es social en el lenguaje. Además, tal como lo
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señalan Campos & Ortega (2005), la lengua como instrumento de relación social no puede
estar desvinculada del contexto sociocultural en el que ocurre.
En este mismo orden de ideas, se ha expuesto que la lengua es la interpretación
particular que un grupo humano ha alcanzado sobre el mundo, pero en un esfuerzo común
de perspectivas peculiares dadas por circunstancias naturales e históricas en las cuales se ha
desarrollado su existencia (Wagner, 1989). Entonces, se puede concluir que el lenguaje es
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una potencialidad exclusiva del humano para desarrollar una lengua, pero para que suceda
es necesario que se esté en contacto con un grupo social.
Para entender un poco más lo expuesto anteriormente, conviene aclarar que la
lengua tiene, al menos dos manifestaciones: la oral y la escrita. Y, es la oral la que
constituye el eje de la vida social, presente en todas las culturas (Cassany, Luna, & Sanz
2007), es momentánea, perentoria y se da en una determinada situación o momento y en un
contexto físico específico (Maqueo & Méndez, 2003). Sin embargo, es necesario abrir un
paréntesis para exponer que la lengua oral no debe confundirse con el habla ya que esta
última es la facultad de producir expresiones lingüísticas. Y tal como lo apunta Searle
(1994), sería el aspecto material e individual del lenguaje y que sólo indirecta y muy
lentamente incide en la modificación de la lengua. Por tal razón, el enfoque inicial que
consideraba a la lengua como un conjunto de actos lingüísticos comunes de una comunidad
de hablantes ha evolucionado desde dos perspectivas muy interesantes: la del uso del
lenguaje que considera que toda comunicación lingüística incluye actos lingüísticos y que
no es solamente el símbolo, palabra u oración, sino que se refiere a la producción del
símbolo, palabra u oración cuando se habla. Y la otra, que contempla los procesos de
significación que plantea que la lengua existe como código en la medida que sus signos
concurran en situaciones comunicativas.
Retomando lo anterior, vale decir que la comunicación humana va más allá de lo
momentáneo o transitorio. Trasciende lo temporal y lo espacial, e implica la lengua escrita.
Tal expresión de la lengua se debe básicamente a que el humano, a lo largo de su
existencia, ha venido desarrollando medios y maneras de comunicación que van desde la
propia utilización de sus facultades hasta la aplicación de tecnologías que las potencien,
como sería el caso de la escritura, la telefonía móvil o la internet (Lence, 2001; Cabrera &
Pelayo, 2002 y Linuesa, 2004).
Se pudiera decir, entonces, que la comunicación humana trasciende en tanto que
existe la lengua escrita, toda vez que ésta es perdurable. La lengua escrita se mantiene
después de haber sido producida, por lo que, sin duda alguna, se percibe como el vehículo
fundamental del conocimiento. Es el medio de preservación de la cultura y de la historia de
la humanidad (Frías, 2002). Pero, es necesario que cree su propio contexto para así
transmitir el mensaje de manera idéntica y comprensible, y en este sentido, resulta más
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
compleja y requiere ser aprendida en la formalidad del sistema escolar (Maqueo & Méndez,
2003 y Linuesa, 2004).
Pareciera entonces que, tomando como referencia a las sociedades en la que la
mayoría de la gente aprende a leer y a escribir de manera muy temprana, la escritura es
considerada como la verdadera lengua y algunos la ven como una derivación de la oral.
(Wagner, 1989). No obstante que, la lengua oral y la lengua escrita están claramente
relacionadas, no son lo mismo. De hecho, existen pueblos sin escritura, por lo que se puede
decir que ésta no es indispensable para la comunicación próxima. Por otra parte, la lengua
oral tiene componentes propios que no pueden ser registrados en la escritura, tales como la
entonación, los gestos y la mímica.
Para concluir, se ha señalado tres aspectos fundamentales: el lenguaje es una
facultad única del humano con al menos dos manifestaciones importantes indispensables
para la comunicación, la lengua oral y la lengua escrita, que no deben ser confundidas. La
oral es fundamental para la comunicación próxima, por lo que constituye el eje de la vida
social y la escrita es imprescindible para la comunicación a larga distancia, la preservación
de la cultura, de la historia de la humanidad, la transmisión del conocimiento, la formación
ciudadana y, además es factor preponderante en la educación de los pueblos.
Si se acepta que la comunicación es el acto individual y colectivo que abarca el
conjunto de transferencias y el intercambio de ideas, hechos y datos, constituyéndose en un
sistema social que explicaría los procesos de socialización, de motivación, del debate y del
diálogo, de la educación y de la promoción cultural, del esparcimiento y de la integración
humana, tal como lo apunta O’Sullivan (1996), y que la lengua de manera general es la
esencia de ella, no podrían soslayarse algunos comentarios sobre el bagaje teórico que
abunda sobre este tema. Por ejemplo, el ya citado O’ Sullivan (1996) comenta que para
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algunos la comunicación es una simple transmisión de conocimiento, mientras que para
otros es necesaria la interacción entre las personas para que ésta se dé. Lo que ha dado
origen a dos definiciones. La que considera que la comunicación es un intercambio de
información que se da entre sistemas dinámicos idóneos para recibirla, almacenarla y
transformarla; y aquella que entiende a la comunicación como la acción de hacer partícipe a
una persona presente en un determinado momento de las experiencias, situaciones y
entornos de otra persona situada en un momento distinto.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Teoría Conductista
El conductismo es considerado como una teoría del aprendizaje que tuvo su apogeo
entre los años 1940 y 1950. La teoría en cuestión es atribuida al psicólogo norteamericano
Burrhus Frederic Skinner (1904-1990) y la fundamenta en un modelo denominado
condicionamiento operante, que es un proceso de aprendizaje mediante el cual se logra que
una respuesta sea considerada más probable, o repetible o más frecuente (Gallardo, 2011;
Acosta & Moreno, 2005). Desde este punto de vista, el lenguaje es una parte fundamental
de la totalidad de la conducta del ser humano. El conductismo trataría los aspectos
perceptibles de la conducta lingüística (la lengua), es decir la conducta observable referida
a las respuestas, y las relaciones o asociaciones entre esas respuestas y eventos, y el entorno
donde éstas se producen (Brown, 2014).
Se postula que una conducta efectiva del lenguaje es aquella respuesta correcta a un
estímulo determinado. Si esta respuesta es reforzada se convertiría en rutinaria o habitual y
se le denominaría respuesta condicionada. Por el contrario, cuando las respuestas se
castigan o cuando no exista el reforzamiento, la conducta se debilita y hasta se extingue
(Fernández, 1996; Peña, 2002; Silva, 2005; Serra, Serrat, Solé, Bel & Aparici, 2008;
Gómez, 2010; Lightbown & Spada, 2013 y Brown, 2014).
Para Lightbown & Spada (2013), el conductismo tradicional considera que cuando
un niño imita el lenguaje que se produce por otras personas que están cerca de él, sus
intentos para reproducir lo que oyó, puede recibir un reforzamiento positivo. Tal
reforzamiento podría ser un premio o que haya tenido éxito en su intento de comunicación.
De esta manera, reforzado por el medio ambiente el niño continuaría imitando y
practicando estos sonidos y patrones hasta desarrollar hábitos del uso correcto del lenguaje.
En tal sentido, la cantidad y calidad del lenguaje que el niño oye, así como también la
consistencia del reforzamiento ofrecido por otros en el ambiente, podría conformar la
conducta lingüística de él. Por lo que se ve, esta teoría le da gran importancia al medio
ambiente como la fuente de todas las cosas que el niño necesita para aprender.
Según Fernández (1996), para Skinner la tarea de los psicólogos consiste en analizar
las funciones del lenguaje y deja a la lingüística las reglas que rigen el sistema de la lengua.
Más bien, se centra en el ser individual que habla, y en tal sentido, intenta explicar cómo se
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Teoría Innatista
común a todas las lenguas. O, en boca de Comrie (1981), los hablantes dispondrían, gracias
a la gramática universal y a la activación del dispositivo de adquisición del lenguaje, de un
conocimiento innato de rasgos lingüísticos universales, entre los que destacan las categorías
sintácticas.
En síntesis, podría decirse que la idea de Chomsky radica en que el lenguaje es un
sistema de representación mental único de la especie humana que se desarrolla en los niños,
madura y se mantiene, pero separado del habla que es un fenómeno de naturaleza física.
La crítica fundamental sobre el innatismo se basa prácticamente en lo que el mismo
Chomsky llama problema de Platón, es decir, ¿Cómo adquiere el niño el lenguaje de forma
tan rápida y sencilla con unos datos (input) tan pobres? Se ha venido señalando que éste es
un falso problema, toda vez que los niños no aprenden el lenguaje con rapidez, sino más
bien se desarrolla a lo largo de la vida. Pero es que además, no se puede decir que es de
manera rápida, por cuanto el desarrollo del lenguaje humano no ha sido comparado con el
de otras especies. Igual se podría decir sobre la sencillez (Rodrigo, 1999).
Además, se le han hecho críticas desde el propio campo de la psicolingüística y
valdría la pena recorrerlas haciendo una paráfrasis de Hualde, Olarrea & Escobar (2012)
quienes lo hacen bastante detallado de las críticas al pensamiento chomskyano, y acotan
que en Chomsky el objeto del lenguaje es el estudio de la competencia del hablante y de su
conocimiento; descuidando la actuación, la habilidad o el uso real del lenguaje en
situaciones concretas. Sin embargo, pese a las críticas y aun cuando se trata de una teoría de
carácter lingüístico, tiene gran valor por su contribución al desarrollo de la psicolingüística,
que se inicia buscando un camino nuevo para aclarar sí en la realidad del comportamiento
lingüístico era posible detectar la estructura profunda señalada por Chomsky, incorporando
al mismo tiempo las nociones de competencia y actuación, y la dicotomía estructura
profunda / estructura superficial en el espectro de la investigación sobre el lenguaje infantil
de finales del siglo XX (Barrera & Fraga, 1989 y Fernández, 1996).
37
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
concepción innatista del lenguaje. En principio, la hipótesis sugiere que los animales,
incluyendo los humanos, están programados genéticamente para adquirir determinadas
clases de conocimientos y destrezas en momentos específicos de su vida. Más allá de estos
períodos críticos se considera que es difícil o imposible que se adquieran esas habilidades
(Akderberg, (2005) Lightbown & Spada, 2013).
En relación con el lenguaje, se plantea que también existe tal período crítico que
finaliza antes de la pubertad. Según Muñoz (2000) la idea fue popularizada por Penfield y
Roberts en su libro Speech and brain mechanisms en 1959. Penfield defendía la necesidad
del aprendizaje temprano de una segunda lengua, basándose en sus estudios sobre daños
cerebrales y la experiencia con sus hijos. Y que, paralelamente, sobreviene un soporte
teórico a tal idea por parte de Lenneberg, quien señala en su libro Biological Foundations of
language en 1967, que el crecimiento acelerado de las conexiones nerviosas que cesaban en
la pubertad, coincidían con la adquisición del lenguaje del niño. Apoyaba su hipótesis con
la evidencia recogida de pacientes que sufrían de afasia por daño cerebral, y que mostraban
una mejor y rápida recuperación si el daño se había producido antes de la pubertad.
También se menciona un estudio longitudinal de 62 niños con síndrome de down realizado
por el propio Lenneberg para explicar la incapacidad manifiesta para adquirir las
estructuras lingüísticas al llegar a la pubertad (Chapman 2001).
De igual manera, Lightbown & Spada (2013) refieren como apoyo a la Hipótesis del
período crítico las historias de Víctor y Genie, dos niños carentes de contacto humano.
Víctor fue encontrado en el año 1799 en los bosques de Francia con una edad aproximada
de 12 años. Se dice, que Jean Marc- Gaspard Itard, un médico acostumbrado a trabajar con
niños sordos, trató de enseñarle el lenguaje logrando muy poca habilidad, sólo respondía a
sonidos característicos del bosque donde fue hallado, aunque si alcanzó cierta sociabilidad,
38
memoria y juicio. Genie, que es el otro caso de niños ferales, fue encontrada en el estado de
California en los Estados Unidos en el año 1970. Se dice, que tras el diagnóstico de
problemas de aprendizaje o retardo mental que le dieran los médicos por comenzar a hablar
a los 20 meses, fue aislada socialmente por su padre y castigada frecuentemente. Todo con
el propósito de que la niña no emitiera ningún tipo de sonido o ruido. El resto de los
miembros de la familia también contribuían a su aislamiento. A los 13 años, fue
descubierta, cuidada y educada con la participación de especialistas. Luego de un breve
Belkys Delgado Mayoral
Teoría Cognitiva
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
entiende, que a medida que el niño se desarrolla se atenúa la lengua egocéntrica a favor de
la comunicativa. Podría decirse que Piaget no consideró el lenguaje como el medio a través
del cual se estructura el pensamiento, ni tampoco para configurar la lógica al niño. Más
bien, es el pensamiento el que guía al lenguaje. Luego, en un segundo momento su visión
metodológica sobre el lenguaje cambia y establece otra categoría que denominó
comunicativa o social. Es cuando reconoce que el origen del pensamiento se encontraba en
la acción y que el lenguaje reflejaba las acciones y, en consecuencia, podría ser utilizado
como un medio de indagación para comprender la lógica del niño (Serrano, 1984; Carranza,
Brito & Medrano, 1995 y Serra, Serrat, Solé, Bel & Aparici, 2013).
En síntesis, para Piaget la fuente del pensamiento no reside en el lenguaje sino en la
acción, mientras que el lenguaje estaría supeditado a las estructuras cognitivas. No
obstante, hay que aclarar que las alusiones a las que hace referencia Piaget sobre el papel
del lenguaje en el desarrollo del pensamiento son, en sentido estricto, para apoyar su tesis
de subordinación del desarrollo lingüístico al cognitivo. Y en ello se nota que el lenguaje es
utilizado más como una herramienta metodológica que como otra cosa.
Teoría Vygotskiana
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
lenguaje humano, así como que la unidad del pensamiento verbal se encuentra en el
significado de la palabra.
Para ponerlo de una manera más prolija, el pensamiento y el lenguaje tendrían
diferentes raíces ontogénicas (Barrera & Fraga, 1989). En un principio, el desarrollo del
pensamiento, que no es verbal, y el del lenguaje, que no es intelectual, no se daría
paralelamente. Según se entiende el desarrollo de ambos converge en algún momento de la
evolución del niño. Tal confluencia le aportaría una nueva forma de comportamiento,
dándole racionalidad al lenguaje y expresión verbal al pensamiento. Con simpleza se puede
decir que al principio un niño utilizaría el habla para la interacción social superficial, pero
en algún momento tal forma de expresión, de alguna manera, se convierte en la estructura
de pensamiento del niño.
En estricto, Murray (2005) le adscribe a Vygotsky la idea de que las habilidades y
los patrones cognitivos del pensamiento no son determinados por factores innatos, sino que
serían producto de las actividades que el niño realiza en el entorno socio- cultural donde se
cría. De tal suerte, que la historia de ese entorno, conjuntamente con la historia personal del
niño, van a ser determinantes fundamentales de su pensamiento. En dicho proceso
cognitivo el lenguaje sería una herramienta esencial para aprender a pensar, ya que los
modos del pensamiento avanzado se transmitirían al niño por medio de las palabras.
Más aún, Triado & Forns (1992), Mercer (2001) y Huguet (2003) señalan que para
Vygotsky el lenguaje tendría dos funciones principales: la de comunicación, es decir como
instrumento cultural y la de representación o instrumento psicológico. O puesto de otra
manera, habría dos tipos de lenguaje el interiorizado y el comunicativo (Barrera & Fraga,
1989). La función de comunicación, o lenguaje comunicativo, se emplearía para compartir
y desarrollar conjuntamente el conocimiento – la cultura – preservando la vida social
42
humana organizada. La otra, es decir, la de representación, o el lenguaje interiorizado, se
daría al principio de la infancia, se emplearía para organizar los pensamientos individuales
y para razonar, planificar y revisar las acciones. Para ellos, Vygotsky sostiene la noción de
que en el desarrollo psicológico del niño las dos funciones o tipos de lenguaje están
integradas. Si se quiere exponerlo en forma más sencilla, se diría que cuando el niño oye a
otras personas de su entorno socio-cultural describir sus experiencias o lo que dicen cuando
realizan actividades, va adquiriendo el uso cultural de las palabras, pero al mismo tiempo
Belkys Delgado Mayoral
incorpora lo que oye como un instrumento psicológico propio. El resultado de esto, si se da,
le permitiría al niño adquirir nuevas formas de comprender el mundo a medida que
aprende, también la capacidad de comunicación necesaria para convertirse en un miembro
activo de la sociedad que lo rodea.
.
Teoría Interaccionista y Constructivista
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Vygotsky, lo mismo sucede con el desarrollo del lenguaje que lo considera como un
proceso mediado, asistido, guiado, donde la educación tiene un papel decisivo. (Bruner,
2004).
informática que es la función tengo algo que decirte y la utiliza para comunicar nueva
información.
Según Halliday, el niño va aprendiendo tales funciones, a través de tres etapas: en la
primera (de 1 a 15 meses) domina las funciones básicas extra-lingüísticas que corresponden
con el uso simple del lenguaje; en la segunda etapa (16 a 22 meses) constituye la transición
del lenguaje del niño al primer lenguaje del adulto; en la tercera etapa (22 meses en
adelante) el niño entra en una fase que supone la adecuación del lenguaje infantil al
lenguaje del adulto (Acosta & Moreno, 2005 y Ghio & Fernández 2005;).
Como colofón, vale decir que Halliday se desvincula de las dos tradiciones
contradictorias en la explicación del desarrollo del lenguaje: la nativista, y la ambientalista.
Así como también, de cualquier teoría psicolingüística, y lo visualiza dentro de una
perspectiva funcional y sociológica, donde aprender a hablar sería el dominio de un
potencial de comportamiento por parte del individuo. Entendido de esta manera el lenguaje
es interacción y se aprende mediante él, en lo esencial es lo que hace posible que una
cultura se trasmita de generación en generación. Lo que es un factor coincidente con el
pensamiento de Bruner.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
estudio, como serían los casos del aprendizaje de una segunda lengua en ambientes
formales de instrucción. Mientras, que la adquisición sería algo más natural, menos formal
y espontáneo, orientado a la fluidez conversacional surgida del uso cotidiano del lenguaje;
por lo tanto sería un proceso inconsciente en el sentido de que habría menos preocupación
por el uso de las reglas del lenguaje.
Al parecer, la discusión sobre la adquisición/ aprendizaje de segundas lenguas tiene
su origen al tratar de explicar el proceso que se da cuando una persona intenta interiorizar
un sistema lingüístico diferente a su lengua materna. Es lo que se desprende de Manchón
(1987) que, apoyado en Peter Strevens, establecía, en aquel entonces, que las personas
adquirían una lengua cuando el proceso de interiorizarla se realizaba en condiciones
naturales sin apoyo externo. Por el contrario, al aprender una lengua el proceso de
interiorización se complementaba mediante algún tipo de instrucción, enseñanza o estudio,
con apoyo de profesores, libros, programas y métodos, entre otros.
No obstante, no es fácil precisar si realmente existe una línea que marque la
diferencia entre estos dos tipos de interiorizaciones. Más bien, se percibe que se intenta
establecer diferencias recurriendo a las condiciones y al momento evolutivo dónde se da.
Por lo que es aceptable pensar, que no existe una verdadera distinción entre la adquisición y
el aprendizaje de una segunda lengua como conceptos, y que más bien la discusión estriba
en cómo el contexto donde se desarrollan los procesos los afecta (Manchón, 1987). Nótese,
que parece haber acuerdo en que mientras más natural e informal sea el ambiente, el
proceso sería más espontáneo y menos consciente. Todo lo contrario ocurriría si el
ambiente donde se dé el proceso es más formal, más estructurado, más programado y más
dirigido.
La consideración de los ambientes para dirimir el asunto sobre la adquisición y el
48
aprendizaje de la lengua, también se ha dado cuando se discute sobre una segunda lengua
versus una lengua extranjera. Por ejemplo, para Ellis (2001) y Martín (2004) la lengua
extranjera sería la adquisición guiada, tutorada, la que se da en el aula, o sea el aprendizaje
formal; y la segunda lengua sería el logro espontáneo de una lengua diferente a la lengua
materna de manera natural y que surge de la comunicación diaria, es decir su aprendizaje es
informal. No obstante, el primero de los citados aclara que la adquisición y el aprendizaje
de una lengua distinta a la lengua materna pueden ser procesos conscientes e inconscientes
Belkys Delgado Mayoral
Antes de abordar este apartado habría que establecer como principio, que quien
aprende una segunda lengua es diferente al niño que está adquiriendo la primera, tanto en
términos de sus características, como en los ambientes en los cuales se dan la adquisición
de la lengua.
Lightbown & Spada (2013) han planteado, por ejemplo, que una teoría general
sobre la adquisición de segundas lenguas tiene obligatoriamente que considerar la variedad
de las características del sujeto aprendiz en una diversidad de contextos. Y en tal sentido,
revisan aquellas teorías que se han propuesto explicar los aspectos de la adquisición de la
lengua que son comunes, tanto en los aprendices de una segunda lengua, como en los
contextos.
Siendo así, discuten las explicaciones conductistas e innatistas hasta arribar a las
teorías psicológicas actuales. Sobre éstas, plantean que a menudo usan el ordenador como
un símil de la mente, en cuanto a las capacidades para almacenar, integrar y recuperar
información. Esta apreciación es cuestionada por los lingüistas.
Los lingüistas innatistas, por ejemplo, han señalado que no es suficiente conocer el
último estado del conocimiento y que se le debe prestar mayor atención a los estadios del
desarrollo que conducen a tal nivel de destreza. Mientras que los lingüistas interaccionistas,
al igual que aquellos que sostienen una perspectiva sociocultural, plantean que los
aprendices tienen mayor acceso al nuevo conocimiento de la lengua cuando tienen apoyo
de un interlocutor.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Pero es que también, los interaccionistas han sido cuestionados en el sentido de que
mucho de lo que los aprendices necesitan saber no está disponible y en consecuencia deben
poner más énfasis en los principios innatos del lenguaje que el aprendiz pueda aprovechar.
Por lo que se ve, el camino para aferrarse a una determinada teoría para orientar la
práctica de la enseñanza de segundas lenguas está obstaculizado por la falta de acuerdos
entre los teóricos. No obstante esta declaración, bosquejaremos en un solo bloque las
principales teorías que tienen que ver, de algún modo con lo especifico de la materia, sin
repetir lo tratado anteriormente en el acápite correspondiente a Origen y Teorías del
Lenguaje.
Para comenzar por algo, apuntamos que el conductismo considera el lenguaje como
una nueva conducta donde la imitación correcta y la repetición se destacan como modelos a
seguir. Así, el aprendizaje de una segunda lengua estaría basado en la formación de una
serie de hábitos, en el cual los errores son considerados como hábitos de la primera lengua
que interferirían con la adquisición de hábitos de la segunda lengua. En tal sentido, el
reforzamiento positivo, las imitaciones exactas y las correcciones de las inexactas
facilitarían el proceso de adquisición de la segunda lengua. En esta teoría el ambiente es
considerado como el factor más importante (VanPatten & Williams, 2007).
Se dice también, que se le ha dado una excesiva importancia a las consideraciones
de orden lingüístico, lo que afectaría negativamente a los aportes de las teorías generales
del aprendizaje. Al parecer, esto es consecuencia del rechazo hacia el conductismo, que sin
duda alguna, constituía en su momento la base del audiolingualismo (Martín, 2004). Es por
eso que, O´Malley & Uhl-Chamot (1995) recomiendan que las consideraciones sobre la
adquisición de segundas lenguas deberían comenzar por el estudio de la interacción que se
da entre la lengua y la cognición, y que aun cuando se sabe muy poco de ésta, fijan posición
50
respondiendo a la necesidad de hacer una síntesis entre la investigación y la teoría sobre
cognición por un lado; y por el otro, entre los puntos de vistas actuales sobre la adquisición
de segundas lenguas y el estado del arte de su investigación.
Tal recomendación la basan, en las obras de los psicólogos Anderson y Ausubel,
quienes sostienen que los campos de la lingüística y de la psicología cognitiva recurren a
paradigmas diferentes para describir la adquisición de segundas lenguas. Las teorías
lingüísticas presuponen que el aprendizaje de una lengua se da en atención a principios muy
Belkys Delgado Mayoral
particulares y distintos a aquellos que rigen las demás conductas aprendidas y que nada
tiene que ver con las destrezas cognitivas generales. Tal presunción, según ellos, es
observable al hacer un análisis sobre los rasgos y factores propios del aprendizaje (el orden
evolutivo, la gramática, el conocimiento de las estructuras lingüísticas, el efecto social y del
contexto en el uso de la lengua, y la distinción entre aprendizaje y adquisición).
Todo parece indicar, que en los estudios sobre adquisición de segundas lenguas no
se excluye la interacción de la lengua y los procesos lingüísticos con la cognición, pero se
les atribuye una identidad separada a los procesos de aprendizaje lingüístico, que a toda
vista, promueve la investigación de ellos dejando de lado los procesos cognitivos.
No obstante esta visión parcial sobre la adquisición de segundas lenguas, Coll
(1987) se atreve a incluir como enfoques cognitivos, en su sentido más amplio, a las
siguientes teorías: la teoría genética de Piaget y seguidores, la teoría de la actividad en la
formulaciones de Vygotsky, Luria y Leontiev, los planteamientos teóricos de la psicología
cultural de Coll, la teoría del lenguaje verbal significativo de Ausubel y su ampliación en la
teoría de la asimilación de Mayer, las teorías de los esquemas de Anderson, Norman,
Rumelhart y Minsky, entre otros; y la teoría de la elaboración de Merril y Reigeluth, que
comparten algunos principios básicos o al menos no contradictorios, que a continuación se
exponen.
El concepto de nivel de desarrollo operativo propuesto por la teoría genética de
Piaget, según el cual existen estadios del desarrollo evolutivo de la persona que son
relativamente universales en cuanto a su orden de aparición.
El concepto de conocimientos previos de Ausubel que es el resultado de
experiencias educativas y de aprendizajes espontáneos, referidos a conceptos,
representaciones y conocimientos construidos de experiencias previas, que son utilizados
por el aprendiz como instrumento de lectura y de interpretación que afectan el aprendizaje.
La zona de desarrollo próximo de Vygotsky, que sería el espacio que existe entre el
nivel de desarrollo efectivo y el nivel de desarrollo potencial, y en tal sentido postula que la
enseñanza debe considerar el nivel de desarrollo efectivo del alumno, para hacerlo
progresar a través de su zona de desarrollo próximo.
La idea de aprendizaje significativo, en contraste con el repetitivo, memorístico o
mecánico, también de Ausubel, que se refiere a un vínculo sustantivo entre el nuevo
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
material de aprendizaje y los conocimientos previos del alumno, mediante el cual construye
la realidad a través de significados.
Los esquemas de conocimiento de Anderson y otros, que son estructuras de datos
para representar conceptos genéricos almacenados en la memoria aplicable a objetos,
situaciones, sucesos, secuencia de sucesos y secuencia de acciones.
Y, la idea de Coll sobre el proceso de equilibrio inicial –desequilibrio – reequilibrio
posterior, quien se inspira en el modelo de equilibración de las estructuras cognitivas de
Piaget para caracterizar la modificación de los esquemas de conocimiento de los alumnos.
En este mismo orden de ideas, Alcón (2002) expone que las teorías cognitivas han
hecho algunos aportes significativos para la enseñanza de las segundas lenguas, entre los
cuales se menciona: La enseñanza explicita, clara o determinante de las estrategias de
aprendizaje como producto de los procesos cognitivos que intervienen en la adquisición de
segundas lenguas, que conocidas por el aprendiz, las puede seleccionar de acuerdo al tipo
de tarea y a su estilo de aprendizaje, creando así una filosofía de autoaprendizaje.
Por otro lado, se percibe un esfuerzo para establecer una diferenciación teórica entre
adquisición y aprendizaje de una segunda lengua. Como ejemplo, se trae a colación la
teoría de la Construcción creativa, también conocida como la teoría de Monitor, de
Krashen. Pero, para entenderla habría que colocarla en contexto, y en tal sentido, es bueno
señalar que en el año 1983, Krashen junto a Tracy Terrell desarrollaron el Enfoque natural,
constituido por cinco principios o ideas que denominaron hipótesis (Martín, 2004).
En tal enfoque, la hipótesis referida a la adquisición y aprendizaje, la más
importante y central de esta teoría, considera que estos son dos tipos de conocimientos que
son almacenados por separado, representando así un sistema adquirido y un sistema
aprendido que no pueden interactuar.
52
Dentro de la hipótesis se considera que la adquisición de la segunda lengua es muy
parecida a la adquisición de la lengua materna y también que el aprendiz posee una
capacidad para controlar de manera consciente la forma de su intervención; es decir puede
monitorear su actuación si se dan las siguientes condiciones: que conozca la regla a aplicar,
que tenga tiempo suficiente para pensar en las reglas aprendidas y que tenga en cuenta la
forma. Es así como la función correctora del monitor sería el equilibrio entre la corrección
y el cumplimiento de los objetivos comunicativos.
Belkys Delgado Mayoral
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Goded (1996) y Alcón (2002) coinciden en señalar que fue el profesor de lingüística
Larry Selinker quien introdujo en el año 1972, el término Interlengua para referirse a un
estadio del proceso de aprendizaje de segundas lenguas que es independiente de la lengua
materna y de la segunda lengua. Esta idea se ha venido consolidando como una teoría con
sus interpretaciones, críticas y comentarios. En su sentido más general, tal presunción
supone la existencia de una estructura psicológica latente en el cerebro, que se activaría
cuando se intenta aprender una segunda lengua. Al parecer, la idea se apoya en las
observaciones realizadas a hablantes nativos y no nativos, quienes ante situaciones
específicas utilizaron expresiones distintas; o dicho de otro modo, dada una misma
situación el aprendiz de la segunda lengua manejaría un vocabulario distinto al que
utilizaría el hablante nativo, lo que en sí revelaría que poseen un sistema lingüístico
separado.
Los fundamentos de la teoría de la Interlengua se expresan en seis hipótesis: la
primera, se refiere al sistema abstracto de reglas lingüísticas que construye el aprendiz de la
segunda lengua y que subyace a la comprensión y a la producción. La segunda, considera
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
que la gramática del aprendiz es permeable, incompleta e inestable, lo que hace que éste
revise constantemente su sistema. La tercera, se refiere a que cada nivel gramatical o estado
gramatical es transicional. Al parecer, el aprendiz atravesaría distintos estadios y cada uno
sería de competencia transicional, es decir, cada estadio condiciona al siguiente. No
obstante, cada uno de esos estadios se solapa con los demás, formando un continuo que es
en sí la Interlengua, que se recrea o reorganiza constantemente.
La cuarta hipótesis, considera la competencia del aprendiz como variable, asunto
sobre el cual se han tejido posiciones disímiles; por ejemplo, para Bialystok (1990 citado
por Goded, 1996, p. 120) “el procesamiento lingüístico de la segunda lengua forma parte de
procesamientos cognitivos más generales que incluyen la adquisición de la lengua materna
o la solución de problemas cognitivos”.
La quinta hipótesis, refiere que el desarrollo de la Interlengua refleja las operaciones
de las estrategias cognitivas. Esto significa que el aprendiz de la segunda lengua no siempre
utiliza los mismos mecanismos empleados para la adquisición de la lengua materna; lo que
supone que dispone de otros mecanismos, tales como la transferencia de la lengua materna,
la sobre generalización o la transferencia. En general, la semejanza entre la adquisición de
la lengua materna y la segunda lengua estribaría en que los procesos de adquisición de la
primera y de la segunda lengua se apoyarían en la formación de hipótesis y en la prueba de
las mismas.
Una sexta hipótesis, supone que la Interlengua también refleja las estrategias
generales de comunicación de las cuales las más conocidas son: la paráfrasis, el code-
switching (la mezcla de elementos de otro idioma en la conversación) y la búsqueda de
ayuda al interlocutor. (Selinker, 1972 citado por Goded, 1996).
Por su parte, Tarone (1979, 1982, 1983 citado por Martín, 2004) postula diferentes
56
estilos de Interlengua que utilizaría el aprendiz de una segunda lengua, y que variarían de
acuerdo al grado de atención que se le preste a la tarea o situación que enfrenta.
Tal presunción, se fundamenta en tres axiomas: el primero, se refiere a las
diferentes variables lingüísticas y fonéticas que el aprendiz usaría ante una determinada
situación; el segundo, trata los estilos del aprendiz como una dimensión continúa, es decir,
existiría una variedad de estilos, que se podrían emplear en el transcurso de un espacio o
dimensión continua y estaría definida como la cantidad de atención que se le preste al
Belkys Delgado Mayoral
habla; y el tercero, tiene que ver con el estilo vernáculo, que se refiere a la utilización de los
modelos fonológicos y gramaticales más regulares y sistemáticos. De allí, que Tarone
concibe la Interlengua como un sistema heterogéneo y continuo de diferentes estilos.
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segundo, cuando las comparaciones inter-étnicas sean pasivas. Para el tercero, cuando la
vitalidad etnolingüística del grupo sea baja. Para el cuarto, cuando la percepción de los
límites del grupo sea flexible o abierta. Para el quinto, cuando los aprendices se identifican
fuertemente con otros grupos de tal manera que desarrollan una adecuada identidad grupal
y estatus intergrupal.
Giles & Byrner (1982, citado por Ellis, 2009) sostienen que estas cinco condiciones
están asociadas con el deseo de integrarse al grupo dominante (orientación integrativa), el
bilingüismo aditivo, la baja ansiedad situacional, y el uso efectivo de los contextos
informales de adquisición.
Por consiguiente, el resultado final es que el aprendiz alcanzaría altos logros en la
competencia social y comunicativa de una segunda lengua. Lo contrario, redundaría en una
competencia social y comunicativa bajas. Es decir, los aprendices pueden estar al tanto de
las alternativas cognitivas, y por lo tanto acentuar la importancia de su propia cultura y
lenguaje y participar en la competencia con otros grupos. Por lo que alcanzarían niveles
bajos de competencia comunicativa en la segunda lengua, porque ésta podría ser vista como
un obstáculo a su identidad étnica, no obstante podrían alcanzar el conocimiento de los
aspectos formales de la lengua materna a través del estudio en el aula.
Al parecer, la crítica fundamental sobre el modelo es que ha sido probado en pocos
estudios empíricos y los resultados han sido decepcionantes (Siegel, 2003, citado por Ellis,
2009). Por decir algo, Ellis (2009) expone que los trabajos publicados se han limitado sólo
a la descripción y explicación de fenómenos locales en el lenguaje del aprendiz, y
menciona como ejemplo un estudio sobre el uso de fenómenos lingüísticos específicos en
entrevistas personales de aprendices puertorriqueños y chinos-Tai, atribuido a Beebe y
Zuengler en 1983, sobre el cual apunta que no ha habido una prueba real del Modelo
intergrupal.
Habría que comentar, también, que en general los modelos psicosociales han sido
muy criticados, en tanto que ellos implican que los aprendices tengan la libertad de
seleccionar cuando interactuar con hablantes de esa segunda lengua, o si están motivados
para integrarse a su cultura, por lo que el hecho de no poder alcanzar logros en la segunda
lengua puede ser atribuido al aprendiz como individuo. Se dice, también que estos modelos
ignoran los factores históricos-estructurales, que limitan las opciones que tienen los
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aprendices y su significado, al menos es lo que señala Tollefson (1991) quien por otra
parte, le achaca a estos modelos la desestimación de los factores socio-históricos de poder y
dominio, que llevan consigo algunos factores modeladores, tales como: el prestigio del
lenguaje y sus límites culturales y lingüísticos.
Conceptualización
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Para ser más explícitos, es bueno tomar lo que Byram & Zarate (1997) y Kramsch
(1998) denominan hablante intercultural, que se refiere a la persona que tiene la habilidad
para interactuar con otros, para aceptar conscientemente otras percepciones y perspectivas
del mundo, y mediar entre tales perspectivas, por lo que no tenemos dudas en señalar que
tal aprehensión es lo que se denomina conciencia intercultural. Esta conciencia condiciona
la competencia intercultural que sería la habilidad que tiene una persona para situarse entre
dos espacios culturales, el de la propia cultura y el del que se está asimilando. Ya en el
plano que nos concierne, tal competencia es un factor constitutivo de la competencia
comunicativa intercultural.
Nos queremos acompañar con Sercu (2000), para declarar que el concepto de
Competencia comunicativa intercultural es relativamente nuevo. Al mismo tiempo, que es
un concepto interdisciplinario en su naturaleza y que es ampliamente usado en muchas
situaciones diferentes, por lo que podemos agregar que en su uso pasa a ser plurisemántico.
Tal apreciación no es huérfana de apoyo teórico, por ejemplo, Lazar, Huber-Klieger,
Lusier, Matel & Peck (2007) nos dicen que muchos profesores de idiomas lo ven como una
extensión de la Competencia comunicativa. No así Beneke’s (2000 citado por Byram,
Nichols & Stevens, 2001) que sugiere, en un sentido bastante amplio, que es el uso de
códigos lingüísticos significativamente diferentes y el contacto entre personas que poseen
conjuntos de valores y apreciación del mundo, también significativamente diferentes.
O mejor, apropiarnos de las coincidencias de varios tratadistas que la consideran
como la habilidad para comunicarse efectivamente en situaciones transculturales y para
relacionarse apropiadamente en una variedad de contextos culturales. (Samovar & Porter,
1993; Moran, 2001; Byram, Gribkova & Starkey, 2002; Corbett, 2003 Y Bennett &
Bennett, 2004 citados por Lazar, Huber-Klieger, Lusier, Matel & Peck, 2007).
66
Como quiera que los constructos teóricos o las definiciones constitutivas lucen
inobservables, traemos, por conveniencia a Byram (1991) quien acota que es posible
enseñar la Competencia comunicativa intercultural a los aprendices de una segunda lengua,
proporcionándoles la habilidad para situarse entre dos culturas, la propia y aquella
perteneciente a los hablantes de la segunda lengua, lo que les permitiría asumir una nueva
perspectiva comunicacional. Y en tal sentido, desarrolla un modelo, que es sistemático, y
que ofrece una descripción comprehensiva de su conformación con fines de evaluación.
Belkys Delgado Mayoral
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necesidades como aprendiz de una segunda lengua, para adentrarse en los predios de la
Competencia comunicativa intercultural. Tal cosa, permitiría desmontar su personalidad y
su escala de valores, o parte de los mismos, y reconstruirlos en función de las nuevas
normas y valores culturales que contextualizan la lengua meta.
Finalmente, acogemos la idea de Rodríguez (2004), en el sentido de que es
conveniente e importante integrar el elemento cultura en la enseñanza y aprendizaje de una
segunda lengua. Es más, que debe desarrollarse como parte integrante de los componentes
que constituyen la Competencia comunicativa.
En definitiva, el estudiante que aprende una segunda lengua necesita desarrollar la
Competencia comunicativa intercultural. Pero, para lograrla, en primer lugar, debe
propiciarse una reflexión de la cultura propia, para poder entender que está aprendiendo una
diferente. En segundo lugar, se debe propiciar la comparación y contrastación de la cultura
del estudiante con la cultura de la lengua meta para llegar a un entendimiento intercultural.
En tercer lugar, debe combinarse la observación, el estudio y la reflexión sobre la nueva
cultura desde una perspectiva etnográfica, todo ello con el propósito de facilitar la
adaptación a la segunda lengua.
Este acercamiento al desarrollo de la Competencia comunicativa intercultural en la
enseñanza de una segunda lengua en ambientes escolarizados, nos sirve de colofón para
introducirnos en la discusión de tal tema.
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los programas pre y en servicio de los profesores, lo que constituiría las bases para una
educación sistemática en este campo.
Vale la pena comentar, ahora, una investigación llevada a cabo en España por
Sercu, Méndez y Castro (2004); el proyecto en sí tuvo dos metas principales: la primera,
investigar la forma mediante la cual los profesores se percibían como profesionales (qué
grado de familiaridad tenían con la cultura de la lengua extranjera, con cuán frecuencia
tenía contacto con esa cultura y cómo introducían este componente intercultural a sus
clases). La segunda, se refería a la enseñanza a como la práctica de la cultura favorecería el
desarrollo de la competencia intercultural (el tiempo dedicado a la enseñanza de la cultura,
las actividades prácticas para la enseñanza de la cultura, los tópicos culturales relacionados
con la percepción de la calidad de los materiales de enseñanza)
Los resultados obtenidos demostraron que los profesores de español no
consideraban tan importante la enseñanza de la cultura. Estos hallazgos pueden ser
relacionados con la distribución de su tiempo de enseñanza con la enseñanza de la cultura y
la manera o forma que ellos perciben los objetivos de la enseñanza de la lengua extranjera.
Entre las conclusiones del estudio se destacan que: los profesores no parecen darse
cuenta que los lenguajes extranjeros son un vehículo excelente para la comunicación
intercultural, o quizás sí se dan cuenta, pero piensan que el logro de los objetivos
lingüísticos es más importante que los objetivos interculturales y que el conocimiento de
ellos mismos y de su propia cultura es una etapa vital en el entendimiento y reconocimiento
de otros.
Con una perspectiva diferente, Penbek, Yurdakui & Cerit (2009), bajo el argumento
de que la internacionalización ha traído nuevos elementos a la educación universitaria y que
muchas universidades tienen programas de intercambio de estudiantes con universidades
70
extranjeras, plantearon un estudio cuyo objetivo principal fue conocer los niveles de
sensibilidad intercultural de los estudiantes de diferentes clases y departamentos. Para tal
efecto, se seleccionaron dos conjuntos de muestras escogidas de la Universidad Estatal
Dokuz Eylul y la otra de la Universidad privada de Economía Izmir en Turquía, que a su
vez fueron seleccionados en atención a la experiencia internacional.
Metodológicamente, en el estudio se aplicó un cuestionario para medir los niveles
de Competencia comunicativa intercultural, considerando su sensibilidad intercultural. El
Belkys Delgado Mayoral
estudio prueba que la educación universitaria apoyada con materiales internacionales tales
como: simulaciones, programas de intercambio y otros programas no académicos como
pasantías, cursos de idiomas y aún la Internet ayudaba a los estudiantes a tener una mayor
sensibilidad hacia personas de otras culturas.
Al parecer, la adquisición de conocimiento y la comprensión de factores culturales
fue la clave para la comunicación exitosa entre culturas. El estudio prueba parcialmente que
la sensibilidad con respecto a otras culturas mejoraron en la medida que los estudiantes
fueron promovidos a las clases superiores y también cuando la experiencia en interacción
internacional era mayor y, en mayor grado, que los estudiantes con más experiencia en
interacciones internacionales o culturales son proclives a pensar de una manera positiva
sobre la necesidad de desarrollar la Competencia comunicativa intercultural. Del mismo
modo, se puede decir, que los niveles de educación y los programas educativos con
materiales diversos referidos a la cultura de otros pueblos y gente propician un mayor
acercamiento y comprensión de esa cultura.
En este mismo orden de ideas, Mitsutomi & Mc Donald (2005) identificaron
algunos factores que afectaban la aculturación de los aprendices de una segunda lengua y
los procesos de se dan en su adquisición. Para tal asunto, entrevistaron a 15 estudiantes
inmigrantes provenientes de nueve países que cursaban el primer año de educación
secundaria en una escuela pública del sur del estado de California en Estados Unidos;
utilizaron la entrevista de competencia oral The American Council of Teachers of Foreign
Language Oral Proficiency (ACTFL OP), que incluía cuatro niveles de competencia en el
lenguaje: novato, intermedio, avanzado y superior, con la finalidad de conocer la
competencia en inglés de los estudiantes. Se aclara que, en sus aspectos técnicos, para un
oyente no entrenado la entrevista completa se parecía a una conversación informal.
Los hallazgos de tal estudio mostraron que el dominio del segundo idioma se
desarrolló en etapas secuenciales. Las destrezas orales de los estudiantes surgieron en un
tiempo predecible. Es decir, aquellos que tuvieron mayor comunicación con los hablantes
nativos del idioma inglés, unido al deseo de dominar la segunda lengua lograron las
mejores destrezas orales. Sin embargo, al parecer no hubo un verdadero dominio del idioma
inglés en menos de un año, y además, no hubo diferencias significativas entre los
estudiantes que habían estudiado de manera formal el inglés como lengua extranjera en su
71
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
país de origen, de aquellos que debieron utilizarlo cuando llegaron a los Estados Unidos.
Aun cuando los resultados mostraron algunas generalidades en el aspecto lingüístico, el
perfil de competencia en inglés de cada estudiante fue único.
Los factores involucrados en el proceso de aculturación con el nuevo idioma, visto
por los propios sujetos de la investigación fueron: las destrezas del idioma, la escuela, los
docentes, la instrucción, las diferencias culturales, los hobbies, los planes de carrera, las
amistades, la nostalgia por su hogar, entre otros. Se deja ver, que el profesor de segundas
lenguas necesita estar suficientemente versado en las cuestiones culturales y las conexiones
que los estudiantes hacen o necesitan hacer en su acercamiento a la nueva cultura. En otras
palabras, los profesores deben estar comprometidos y motivados para trabajar con
estudiantes en transición, así como también poseer competencias culturales y lingüísticas.
Se señala como corolario, que quizás la parte más importante para una aculturación
estudiantil impactante es escuchar lo que los estudiantes dicen por sí mismos, por lo que no
hay duda de la importancia del papel mediador del profesor en el proceso de aculturación y
desarrollo de la Competencia comunicativa intercultural.
Muy necesario, es comentar una propuesta de enseñanza de la Competencia
comunicativa intercultural en inglés, atribuida a Samimy & Kobayashi (2004) cuyo
propósito fue: revisar alguno de los obstáculos reportados para implementar la competencia
comunicativa en Japón; examinar críticamente los supuestos tácitos que hay detrás del
enfoque de la enseñanza de la competencia comunicativa y proponer un modelo pedagógico
alternativo basado en la noción de Competencia comunicativa intercultural de Alptekin
(2002)
El modelo mencionado, plantea un nuevo enfoque pedagógico que considere al
inglés como lengua internacional, y en tal sentido, que cualquier propuesta, debiera
72
contener estrategias adecuadas a lo global y a lo local. Es decir, tomar en cuenta las
estrategias apropiadas para ambos tipos de hablantes de inglés, aquellos no nativos o
hablantes locales del inglés y los hablantes internacionales del inglés, que en cierto sentido
se pasean por distintas visiones culturales.
Retomando la propuesta, en un sentido muy general, Samimy & Kobayashi (2004)
señalan que, en efecto, no es posible proclamar la universalidad pedagógica del concepto de
competencia comunicativa sin la consideración cuidadosa de los ambientes sociocultural,
Belkys Delgado Mayoral
educacional y político, y más aún si no se toman en cuenta que los papeles y las funciones
del inglés varían según el país. Por lo que se concluye que el modelo actual debe cambiar y
darle un mayor énfasis hacia la Competencia de comunicación intercultural.
Perfilando la idea, acotamos a Usó-Juan, Martínez & Jaume (2008), quienes
presentan una propuesta para la enseñanza de la competencia comunicativa a través de
cuatro destrezas (oír, hablar, leer y escribir), enfocándose en la competencia intercultural.
La propuesta está basada en la idea de que la competencia intercultural es el enfoque menos
considerado en las clases de idiomas y se organiza alrededor de tres etapas principales: la
de explicación, la de recolección y la de implementación.
En la de explicación, el profesor expone a los alumnos el concepto de competencia
intercultural con la finalidad de que estén conscientes de prestarle la debida importancia a
la cultura de la lengua meta. Una vez que el concepto se haya introducido, se les pide que
exploren esa cultura apoyados con una lista de áreas clave, que ofrecen la posibilidad de
desarrollar la competencia intercultural, tales como: la familia, educación, ley y orden, o
poder y política, entre otras.
En la de recolección, el profesor les pide a los alumnos que como tarea extra aula
recojan el material relacionado con los tópicos culturales, en los cuales se haya tenido
consenso en la primera etapa ( información fotocopiada, fotos documentales, fotos, videos,
escenas en DVD, material grabado de entrevistas a hablantes nativos, exceptuando aquellos
obtenidos de internet o similares). Lo que persigue esta actividad es el incremento de la
conciencia cultural del aprendiz a través de preguntarse (ellos mismos) sobre lo que es
culturalmente representativo de un tópico en particular.
En la de implementación, los alumnos trabajan con una variedad de actividades que
requieren el uso de las cuatro destrezas con la finalidad de desarrollar una competencia
comunicativa completa, y promover su conciencia y comprensión intercultural. Por
ejemplo, para la destreza de oír, se proponen videos de diálogos culturales, entrevistas
grabadas a hablantes nativos, entre otras. Para la de hablar, seguir un formato para el
trabajo en parejas, hacer preguntas a hablantes nativos o participar en role-playing entre
otras. Para la lectura incluyen la lectura crítica e intensiva sobre tópicos culturales. Para la
escritura el uso del e-mail entre parejas, el diseño o culminación de historias, entre otras,
pero con énfasis en el componente intercultural.
73
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
75
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
simultáneo de encuentros dialógicos. Por lo que se ve, esta experiencia recalca el marco
teórico que señala que la competencia intercultural no se logra mediante la copia de los
patrones de la cultura meta, sino que es un proceso de intercambio entre la cultura propia y
la ajena, que no es otra cosa que la adaptación.
Es decir, los encuentros interpersonales y la interacción a través de los límites
culturales conllevan una dinámica similar a aquellos contactos culturales en el sentido
tradicional (visita a países extranjeros o contactos con personas de esos países). También
que el aprendizaje experiencial es posible, si se combinan los estudios teóricos con
ejercicios de reflexión que tengan que ver con el proceso de adaptación.
Vale la pena comentar, dado lo novedoso, una experiencia en los Estados Unidos
reportada por Moore (2004), y que fuera realizada en un entorno cultural único donde se
hablaba mayoritariamente la lengua inglesa, mientras que el salón de clases, como tal, era
diametralmente opuesto, toda vez que agrupaba estudiantes con antecedentes disímiles,
mayoritariamente afroamericanos y euro americanos chinos, japoneses, latinoamericanos e
indios, y minoritariamente por nativos El perfil económico del grupo fue muy variado, con
numerosos estudiantes que recibían sus almuerzos de manera gratuita y cuyas habilidades
académicas eran escasas, por lo que debían recibir apoyo adicional de centros de enseñanza
y profesores de educación especial.
El plan de estudio de tal experiencia le daba relevancia a la tecnología de la
información, específicamente el uso de internet y del correo electrónico como vías para
acceder y recuperar información de otras culturas. Aunque los recursos de la escuela eran
escasos para su plena utilización, se palió la situación enseñándoles a los estudiantes cómo
obtener vínculos multiculturales y así lograr la información acerca de sus propias culturas y
la de los otros, y que al mismo tiempo se sintieran confortables y confiados en el uso de
76
tales dispositivos tecnológicos.
Lo que se puede destacar de esa experiencia, es el reconocimiento de que no sólo es
importante el acceso a la información mediante libros multiculturales o de la tecnología de
la información, sino que más bien se debe seguir un enfoque que favorezca el florecimiento
de contextos significativos para el aprendizaje desde las propias experiencias culturales y
personales de los estudiantes.
Belkys Delgado Mayoral
Una experiencia que rompe el esquema inicial es la que presenta Suárez (2002) que
se trae a esta discusión porque se trata de la enseñanza del español como segunda lengua
llevada a cabo por profesores cuya lengua materna era distinta a la que habrían de enseñar
y, para colmo, quienes debían aprenderla tenían un dominio oral que iba más allá del
dominio del español que poseía el profesor.
Se trata del manejo de la multiculturalidad y el bilingüismo en el aula. El estudio en
cuestión fue para investigar y estudiar las características y necesidades de los estudiantes,
habida cuenta de sus particularidades y sus diferentes niveles de competencia en el idioma
español. La experiencia se le ubica temporalmente en las décadas de los 80 y los 90 e
involucró a profesores que enseñaban el español como lengua extranjera en Estados
Unidos, desde los niveles de primaria hasta la universidad.
Los resultados indicaron que existen muchos factores ligados a la competencia del
español como segunda lengua en ambientes de aprendizajes multiculturales y bilingües.
Entre los cuales se destacan: el tiempo de permanencia en el país, el conocimiento del
idioma, el arraigo familiar en el país que los acogió, las competencias oral y escrita y la
comprensión lectora en español.
Otros hallazgos tienen que ver con las características distintivas de los sujetos del
estudio. En tal sentido, se encontró que los estudiantes tenían sus raíces en distintos países
hispano hablantes y una variedad de motivos para aprender más su lengua materna y su
cultura, tales como: adquirir o desarrollar sus capacidades de leer y escribir en su lengua
materna, desarrollar su capacidad de usar la lengua materna para mejorar sus oportunidades
profesionales en el futuro o para cumplir con el requisito de estudiar una segunda lengua.
Lo que la experiencia deja claro, es el reconocimiento de que la enseñanza del
español como segunda lengua en estudiantes de tales características no puede ser llevada a
cabo pensando en hablantes monolingües en inglés. Es decir, debe pensarse en un programa
distinto a los oficiales, resultante de la investigación y del estudio de las características
particulares y necesidades específicas de los estudiantes bilingües y con materiales y
recursos instruccionales especiales dirigidos a ellos.
Para finalizar, puede decirse que en cierto sentido el componente cultural pudo ser
manejado exitosamente en el aula con estrategias y recursos apropiados para favorecer la
Competencia comunicativa intercultural, pero básicamente adaptado a las necesidades y
77
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
oral, por lo que se organiza un curso de inmersión del español como ELE en Colombia con
una duración de dos semanas.
Entre los materiales e instrumentos de evaluación utilizados está el Programa del
curso contentivo de actividades organizadas por horas y días. Un cuestionario de
retroalimentación del programa, y un cuestionario final de evaluación de toda la
experiencia realizado por la Oficina de Relaciones Interinstitucionales de la PUJ.
Asimismo, se les dio la oportunidad a los estudiantes de expresar verbalmente su
satisfacción con el curso. También la Coordinadora del RMIT realizó observaciones
participativas diarias durante el curso. Otro instrumento de evaluación utilizado fue la
entrevista informal diaria, aplicada de manera individual o grupal referidas a cuatro temas:
la experiencia de vivir como una familia colombiana, la metodología del curso de español y
las profesoras, la participación en las actividades culturales y de estudio y el apoyo de los
estudiantes colombianos en ellas y los comentarios generales y sugerencias en relación con
toda la experiencia del curso de inmersión.
El curso fue diseñado bajo una metodología de enfoque por tareas. Los estudiantes
recibieron cinco y seis horas diarias de ELE, además de salidas culturales ligadas a los
temas de estudio para facilitar su aprendizaje y práctica en contextos reales. El logro de los
objetivos propuestos en el programa y las competencias adquiridas en la inmersión fueron
evaluados de manera formal con exámenes escritos y orales, y la elaboración y presentación
de un proyecto.
En cuanto al curso de español, los estudiantes afirmaron que lograron los objetivos
propuestos en el curso, que su nivel de español mejoró y que sus expectativas se
cumplieron. La mayoría aprobó los exámenes aplicados. En relación con el desarrollo de la
competencia comunicativa intercultural, se pudo apreciar, en la presentación oral del
proyecto, que los estudiantes utilizaron de manera adecuada la gramática y el léxico
aprendidos en clase, e incluyeron aspectos de la cultura colombiana. Solo por decir algo, la
experiencia muestra como el manejo de la interculturalidad en programas de segundas
lenguas favorece su aprendizaje, y por supuesto que está siendo muy considerada en
tiempos recientes.
No se puede dejar por fuera del examen el manejo del componente intercultural
cuando el aprendizaje de una segunda lengua es una obligación contenida en el currículo
79
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
escolar Se está haciendo expresa referencia a lo que tiene que enfrentar un estudiante en un
entorno donde se habla su lengua materna, pero donde se le exige el dominio de una
segunda lengua como requisito escolar.
Una aproximación bastante interesante sobre el asunto es el estudio llevado a cabo
por Chism & Wen (2005), quienes examinaron el rol de la cultura autóctona en el
aprendizaje de una segunda lengua en un aula contemporánea en Taiwán. Basados en la
idea de que los profesores que enseñan una segunda lengua deben tener sensibilidad
cultural, así como también habilidad para diseñar programas que motiven a sus estudiantes
a interesarse por el aprendizaje del nuevo idioma y ayudarlos a comunicarse con otras
personas de diferentes culturas. El estudio se justificó desde la perspectiva de que la meta
del aula de idiomas, no sólo es la comprensión de la cultura donde está inmerso el nuevo
idioma sino también el entendimiento intercultural.
En el estudio referido se menciona que los profesores de idiomas en Taiwán
usualmente utilizan en sus clases textos escritos y publicados por estadounidenses para dar
a conocer aspectos de la cultura americana, descuidándose la cultura taiwanesa. De esta
forma, se señala, que los estudiantes se ven obligados a hablar de la cultura americana en
inglés, más no así de su propia cultura en inglés. En consecuencia, se diseñó y se aplicó a
un grupo de estudiantes universitarios un plan de clase con las finalidades de cultivar las
destrezas básicas de los estudiantes en la comunicación en inglés, los intereses y los modos
de aprender el inglés y promover el entendimiento o la comprensión de la cultura nativa y
extranjera de los estudiantes.
Tal plan consistió en la presentación del poema chino del día de San Valentín para
que los estudiantes, en grupos, lo tradujeran para su comprensión básica. Se utilizó la
traducción gramatical para que los estudiantes reconocieran la literatura en la lengua meta y
80
aprendieran las reglas gramaticales, ampliarán el vocabulario y desarrollarán la agudeza
mental. Posteriormente a esto, se les pedía a los sujetos del estudio que prepararan una
intervención oral o dramatización que expresara sus puntos de vista y / o interpretación de
la leyenda de ese aspecto cultural tradicional chino. Básicamente, lo que se buscaba era un
intercambio entre los estudiantes no sólo dentro del aula, sino fuera de ella a través del
correo electrónico, de la manera más informal. Después de esa fase, se les mostró un video
sobre el tema pero en la cultura estadounidense y, luego, se les pidió que escribieran una
Belkys Delgado Mayoral
81
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Recapitulación
En este capítulo se deja por establecido que el lenguaje es la facultad que tiene el
humano para construir una lengua. Es decir, la capacidad para comunicarse, expresar su
pensamiento, ideas, nociones, y conceptos. Como tal, carece de visibilidad, pero se
manifiesta de manera observable como la lengua. No obstante, es necesario el contacto con
un grupo social para que la lengua se desarrolle de manera natural e involuntaria
En el caso de la lengua oral lo observable y medible sería la sonoridad, y la duración
o tono de los sonidos del habla; y en el caso de la lengua escrita sería la cantidad y el
tamaño o contraste de las señales impresas (estructura superficial). Mientras, que su
significado no puede ser observado ni medido directamente (estructura profunda). Pero es
que también, se dejó asentado, la naturaleza social de la lengua y de la comunicación y su
importancia para el fomento de la interacción de los grupos y de la formación de
sociedades.
Por otra parte, se trataron algunas teorías para poder
82
apreciar cómo ha sido
considerado el origen del lenguaje y su significado: el conductismo, el pensamiento
innatista; dentro de las cognitivas se destacó a Piaget, los postulados de Vygotsky2000),el
pensamiento de Bruner y la Teoría Gramatical o Gramática Sistémica Funcional
Después de este recorrido, entramos a considerar el tema de tema de la adquisición
y aprendizaje de una segunda lengua. En tal sentido, se estableció que el aprendizaje y la
adquisición de una segunda lengua o de una lengua extranjera son procesos iguales u
homogéneos en cuanto a su fin, es decir, la interiorización de una lengua distinta a la lengua
Belkys Delgado Mayoral
83
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
3 La Comprensión Lectora
Introducción
En este capítulo se hace un recorrido teórico que permite apreciar la distinción entre
el acto mecánico de la lectura y la lectura comprensiva, hasta arribar al concepto de
comprensión lectora dentro del marco de un planteamiento teórico sustantivo que será
asumido para todos los fines de esta tesis.
Logrado esto, con la finalidad de apreciar la naturaleza multifactorial de la
comprensión lectora se revisa un conjunto de investigaciones en las cuales se tratan algunas
variables o factores endógenos y exógenos ligados al fenómeno de la comprensión lectora.
Para citar algunos: conocimiento textual, conocimientos del tópico, coherencia textual,
memoria operativa, modalidades de presentación, interés, motivación etc., y también las
interacciones que se dan entre ellos. Se concluye, que en efecto la comprensión lectora es
un fenómeno multideterminado, multifactorial y pluridimensional, lo que advierte de lo
difícil que es su evaluación.
Puesto el tema en perspectiva, se pasa a revisar el estado del arte en el área de la
evaluación de la comprensión lectora a nivel teórico y cubierto este aspecto, dedicar otro
espacio a revisar algunas investigaciones, para apreciar cómo se ha venido tratando el
asunto de la de la comprensión lectora los factores considerados en la teoría sobre la
materia. Es decir, la relación entre el objeto de la medida y el instrumento, así como
también las características del texto referencial, comentar sobre
84
las técnicas e instrumentos
para evaluar la comprensión lectora, para finalizar con un bosquejo de aquellos que se
vienen utilizando en las investigaciones al respecto.
A partir de aquí, se desarrolla otro acápite referido a la enseñanza de la comprensión
lectora, con el convencimiento de que para diseñar y desarrollar programas de tal naturaleza
es necesario ubicarse dentro de un enfoque de comprensión lectora, revisar algunos
modelos de enseñanza o de instrucción estratégica para luego conjugar ambas acciones
Belkys Delgado Mayoral
para proceder sobre la cuestión. Se remata el capítulo, con algunas consideraciones sobre la
enseñanza de la comprensión lectora en segundas lenguas
85
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
87
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Pero, hay quienes utilizan como criterio los procedimientos que se dan durante la
lectura para su categorización. Por ejemplo, Diego (2001); Jiménez (2004); Arrondo
(2007); Catalá, Molina & Monclús (2007) y Vived & Molina (2012) exponen que se han
apreciado dos tipos de procedimientos en atención a la orientación y dirección de la lectura,
uno ascendente y otro descendente, lo que ha originado dos modelos denominados en inglés
bottom-up y top-down. Ambos modelos son secuenciales y jerárquicos.
El primero, fue creado por Gough (1972 citado por Vived & Molina, 2012). Sus
defensores sostienen que la lectura se da de manera ascendente (bottom-up) partiendo de
los grafemas que se constituyen en palabras, y éstas formando frases, las frases formando
párrafos y así sucesivamente. Dicho de una manera más simple, quien lee parte de la letra
impresa, reconoce el estímulo gráfico, lo descifra en sonidos, lo reconoce como palabra y
halla sus significados.
Tal enfoque, al que se considera como conductismo a ultranza, generalmente se le
asocia con los métodos fonéticos en la enseñanza de la lectura. Y, particularmente
agregamos, que es ese método tradicional que nuestros maestros utilizaban para enseñarnos
a leer cuando éramos niños, y en cual se nos guiaba en primer lugar a identificar y
reconocer las letras y una vez asegurado esto, era tiempo para leer palabras, oraciones y así
progresivamente. De tal suerte, la comprensión lectora quedaría reducida al resultado final.
Muy por el contrario, para los defensores del otro modelo, el descendente (top-
down), el proceso de la lectura comenzaría con una idea general surgida del conocimiento
previo del lector, lo que serviría para percibir e interpretar las claves gráficas. Según esta
postura la comprensión de un texto se produce mediante un intercambio entre el
conocimiento previo del lector y el texto. Goodman (1967 citado por Bini, 2004), denomina
a tal proceso juego de adivinanzas psicolingüístico, en el cual quien lee predice el
88
significado del texto partiendo de la mínima información textual y de la máxima expresión
del conocimiento existente.
Lo importante de este modelo es que destaca la existencia de una interacción
esencial entre lengua y pensamiento. En la cual, tanto el escritor como el lector participan
de manera distinta. El escritor por su parte, codifica el pensamiento como lengua, mientras
que el lector decodifica la lengua en pensamiento. Se podría decir que los lectores no son
receptores pasivos de estímulos gráficos, sino constructores de su propio conocimiento.
Belkys Delgado Mayoral
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
del sentido holístico de los textos, lo que presupone una conjunción del conocimiento
previo del lector y el significado global del texto.
Lo anterior, sirve para exponer el Modelo Estratégico de Van Dijk & Kintsch
(1983) y el de Construcción-integración de Van Dijk & Kintsch (1978); Kintsch (1983;
1988; 1989; 1998; 2001; 2002; 2003; Kintsch & Rawson (2005) y Kintsch (2013). En el
primero, la comprensión del texto va más allá de una representación lingüística o
conceptual del mismo, ya que involucra la construcción de una representación mental de lo
tratado. Es decir, a medida que el lector va leyendo, va construyendo una representación
cognitiva (no verbal) que surge de la información que le da el texto, más sus metas, los
propósitos de la lectura, sus motivaciones, su experiencia y conocimientos sobre el tema o
tópico. Lo que quiere decir, que la comprensión de un texto deja de ser una construcción
pasiva de lo escrito (lo verbal) para ser un proceso interactivo entre el lector y el texto.
Tal modelo, está conformado por tres niveles de comprensión: el Código de
superficie, que se corresponde con el aspecto perceptual y verbal del lenguaje, incluye la
identificación de palabras y el reconocimiento de las relaciones sintácticas y semánticas
entre ellas; el Texto base, que tiene que ver con el aspecto semántico del lenguaje, y está
representado por las proposiciones; y el Modelo de situación, que viene a ser la
representación cognitiva que el lector hace como producto de sus conocimientos previos,
experiencias y bases textuales anteriores (Van Dijk & Kintsch, 1983).
El segundo modelo es el de Construcción-integración y se desarrolla en dos fases.
La de construcción, que se ve como un procesamiento ascendente que partiría de los datos
del texto; y la de integración que sería un procesamiento descendente que requiere del
conocimiento previo del lector. La primera fase, ve al lector como un constructor de una
representación proposicional o semántica de las oraciones a partir de lo contenido en el
texto. Se entiende, que el lector se representa todas las proposiciones, no importa cuán
contradictorias sean entre sí, ni tampoco que las reglas inferenciales sean poco rigurosas,
por lo que, el resultado de esta primera fase es un Texto base o cadena proposicional
incoherente, que es vista como opciones que serían depuradas en la siguiente fase. La fase
de integración, consistiría en la depuración de todos los significados que sean irrelevantes
para la comprensión del texto. Si se quiere, el conocimiento previo del lector es el elemento
91
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
impacto que deja el texto en la memoria de los lectores. No obstante, habría que entenderla
como un fenómeno que ocurre en diferentes niveles de procesamiento mental y que de
acuerdo con Kintsch (1998 citado en Kintsch & Rawson 2005), tales niveles sería: la
Microestructura, la Macroestructura y el Modelo de situación.
Tales niveles son descritos por Kintsch (2003); Kintsch & Rawson (2005); Kintsch
(2013) de la siguiente manera: la Microestructura representaría la estructura local del texto,
es como una especie de traducción de las palabras contenidas en el texto dentro de un
formato de ideas. Estaría formada por las proposiciones (oración por oración) que se
interrelacionan (sintáctica y semánticamente) en una red. Para lograr una Microestructura
coherente, se hace necesario el uso de inferencias tipo puente o de identificación de
pronombres. La Macroestructura, por su parte, es considerada como la estructura global del
texto. Sería como la organización de todas las ideas (proposiciones) dentro de unidades de
orden superior. Envuelve el reconocimiento de los tópicos globales y sus interrelaciones.
Algunas veces está explícita en el texto, pero con frecuencia debe ser inferida por el lector.
Kintsch (2013) advierte, años después, que pueden existir diferentes vías o formas de
construir la Macroestructura, o lo que es lo mismo las proposiciones pueden ser agrupadas
de diferentes maneras.
Pero es que también, Kintsch (2013) señala que Van Dijk (1980, citado por Kintsch
2013) si bien desarrolló tres reglas que describen la formación de la Macroestructura: la
selección, la generalización y la construcción, tales reglas no servirían para generar las
macroproposiciones de un texto, ya que en todo sentido son reglas post hoc / después de los
hechos.
Vale decir en este momento, que la Microestructura y la Macroestructura forman el
Texto base o la Base del texto, que representa el fundamento semántico del texto. Así como
también, que las inferencias son necesarias para formar la construcción del Texto base (en
ambos niveles), y en todo caso, sirven para la combinación de los significados de las
palabras hasta formar las proposiciones y establecer las interrelaciones entre ellas. En tanto
que, el Modelo de situación es la integración de la información proveniente del texto con el
conocimiento previo y las metas del lector. Más allá de las palabras y proposiciones, el
Modelo de situación no es necesariamente verbal, envuelve imágenes, emociones y
experiencias personales; es una forma de inferencia por definición, por lo que su rol es
93
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
la posibilidad de que dos eventos compartan o no una categoría. Por ejemplo, el tiempo, el
lugar, el / los personajes, la causalidad o tema.
Sin embargo, hay que hacer notar que también este modelo fue revisado y
actualizado por sus proponentes. Zwaan & Radvansky (1998 citado por Zwaan, 1999),
generando un nuevo modelo que divide la información procesada en tres tipos: el marco
situacional, las relaciones situacionales y el contenido situacional.
El marco situacional coloca la situación en el tiempo y en el espacio, y su
construcción es obligatoria. Las relaciones situacionales se basan en las cinco dimensiones
de la situación y se analizan a través del modelo de indexación de eventos. Es de señalar,
que este tipo de información de la situación no incluye la información básica que se da en
el marco de la situación, pero si las relaciones entre las diferentes entidades o nodos de la
red. Las relaciones de la situación no son obligatorias, pero para que se den debe existir una
información proveniente de las inferencias posibles entre las entidades. También hay un
índice que se refiere a la importancia de las diferentes relaciones. El contenido consiste en
la situación de las entidades, en la situación como protagonistas y los objetos y sus
propiedades, que sólo se integran de manera explícita en el modelo de situación y al igual
que las relaciones situacionales son necesarias para la comprensión de la situación.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
similares en algunos aspectos entre los lectores con o sin errores conceptuales, pero
diferentes en otros.
El otro experimento, tuvo como objetivo investigar la interacción entre el
conocimiento previo y la estructura textual en línea, y para tal efecto se utilizó la
metodología del tiempo de duración de la lectura para indagar los procesos cognitivos en
línea. En adición, se obtuvieron las medidas de comprensión, y de las diferencias
individuales de los lectores en cuanto a conocimiento previo, memoria de trabajo y las
necesidades de cognición. Además, se utilizaron los protocolos de evocación. El
procedimiento fue muy similar al otro experimento pero con una diferencia, en lugar de leer
los dos textos usando la metodología de pensar en voz alta, los lectores leían un enunciado
a la vez de manera silenciosa y a su propio ritmo desde la pantalla del ordenador. Los
resultados sugieren una evidencia directa de los efectos interactivos de los conocimientos
previos del lector y la estructura textual durante la lectura en línea.
Dentro de esta misma onda, de interacción de factores, pero con textos de
información, Taboada & Guthrie (2006) investigaron la relación de las preguntas generadas
por el estudiante y el conocimiento previo con la comprensión de la lectura. La
investigación mostró que las preguntas generadas por los estudiantes estaban asociadas
positivamente con su comprensión lectora lo que es consistente con estudios previos sobre
esta relación. Sin embargo, no se encontró evidencia de interacción entre los conocimientos
previos y la formulación de preguntas. La ausencia de interacción, según los autores, indica
que estas dos variables tienen efectos o beneficios para la comprensión de la lectura de los
estudiantes de manera independiente, sin importar el nivel o grado de conocimientos
previos.
Los hallazgos proporcionan evidencias en cuanto a que, los lectores ajustan el
98
procesamiento del texto cuando los conocimientos previos entran en conflicto con la
información textual durante la comprensión de textos de cuestionamiento. Cosa que, no se
da cuando se leen textos con formato de aceptación.
Se menciona, como conclusión final, que los hallazgos del estudio contribuyen a
esclarecer cuáles aspectos que se dan durante la lectura, tales como las diferencias
individuales en el dominio del conocimiento, las estrategias, la atención y la motivación, y
Belkys Delgado Mayoral
las propiedades del texto, en este caso de su estructura, además del contenido por sí mismo,
co-determinan la probabilidad de la adquisición del contenido en tales textos.
Desviándonos un poco de la comprensión de la totalidad de un texto para
enfocarnos en sus unidades más puntuales como son las oraciones, se hurga un poco en los
efectos de factores cognitivos y en esta tarea nos topamos con el trabajo de Del Río &
López (2006) que buscaba determinar los efectos de la memoria operativa y de una carga
de procesamiento en la comprensión de oraciones.
Se aclara en primer lugar, que hay una consideración generalmente aceptada que
cuando se lleva a cabo una determinada tarea la información relevante se almacena y se
manipula mediante un sistema de memoria operativa con capacidad limitada. También, que
en el proceso de comprensión de oraciones es necesario asignarle cierta cantidad de
recursos para el procesamiento de la señal lingüística, el análisis sintáctico, la asignación de
roles semánticos y otros procesos dedicados a establecer el significado del mensaje, al
mismo tiempo que otros recursos se ocupan del almacenamiento y mantenimiento de los
productos intermedios del análisis. El origen del asunto parece surgir de los desacuerdos
que existirían con respecto a la especificidad de los recursos del sistema.
El estudio en cuestión, contrastó los postulados de la Teoría de la capacidad
limitada (Just & Carpenter, 1992; Just, Carpenter & Keller, 1996 citados por Del Río &
López 2006) con los postulados de la Teoría de la especificidad (Caplan & Waters, 1999;
Waters & Caplan, 1996, citados por Del Río & López, 2006) mediante un modelo de
lectura a ritmo personal.
Los resultados del estudio, confirman el efecto de la complejidad sintáctica que se
ha señalado reiterativamente en la literatura especializada, en el sentido de que las
estructuras de las clausulas relativas de objeto induce un mayor coste de procesamiento en
regiones críticas de integración, como son el verbo de la cláusula del relativo y el verbo la
cláusula principal, es así como las oraciones con cláusulas relativas de objeto son las peores
comprendidas, como se evidencia en el menor porcentaje de aciertos para este tipo de
oraciones en la tarea de comprensión.
También, se encontró que el efecto de la complejidad sintáctica sobre los tiempos de
lectura es modelado por la capacidad de memoria operativa verbal, lo que contraría la teoría
de la especificidad de recurso. Es así, como los estudiantes cuya capacidad de
99
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
procesamiento era mayor, bien por la amplitud de memoria operativa verbal o porque no
llevaron a cabo la tarea secundaria, tardaron más tiempo en las regiones críticas de las
oraciones más complejas, mientras que en los sujetos con menor capacidad de memoria y
aquellos que no tenían una carga extra de procesamiento el tiempo dedicado a las regiones
críticas en las oraciones más complejas fue menor. Se argumenta que los lectores de alta
capacidad, consumen más tiempo debido a que mantienen interpretaciones alternativas,
mientras que el procesamiento de los sujetos de baja capacidad es más rápido porque solo
mantienen una interpretación.
Pero es que también, las modalidades de presentación del texto escrito han sido
estudiadas en su relación con la comprensión. Para citar alguno de ellos, revisemos el
presentado por Peronard (2007) cuyo objetivo fue comprobar si se lograba mejor
rendimiento en la comprensión del lector, si el texto se presentaba impreso en papel o si se
proyectaba en la pantalla de un ordenador, además de apreciar la rapidez con la cual se
efectuaba la lectura en cada una de las modalidades. Se buscó también corroborar la tesis de
Clark (1994 citado por Peronard, 2007) que sostiene que el medio no afecta las habilidades
cognitivas.
Los resultados obtenidos permitieron confirmar la hipótesis relativa al tiempo de la
lectura, en el sentido de que los participantes leyeron en papel en menos tiempo de
aquellos, que leyeron en pantalla. Del mismo modo, se concluyó que los participantes
tenían una mejor comprensión del texto cuando leían en papel. En cuanto a la hipótesis que
tenía que ver con las actitudes hacia la lectura en pantalla del ordenador no hubo
diferencias significativas entre aquellos sujetos de peor y mejor rendimiento en la prueba de
comprensión.
Es más, hay quienes abordan el estudio de la comprensión lectora partiendo de la
100
identificación de los buenos y malos lectores como determinados por la comprensión de lo
que leen, para, de esta manera, realizar estudios post-facto y correlaciónales que expusieran
el tipo de relación de las variables distintivas de tales grupos con la comprensión lectora.
Por ejemplo, Sánchez, González & García (2002) quienes para explicar las
dificultades que tienen muchos lectores, se plantearon la valoración de la influencia que
tiene la capacidad para obtener nuevos conocimientos al operar con alguno de los
dispositivos de cohesión (cohesión local del texto, cohesión global del texto),
Belkys Delgado Mayoral
101
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
profundidad ortográfica del sistema de escritura. Por lo que, Muñoz & Schelstraete (2008)
clarifican que lo determinante para el desarrollo de la lectura es el llamado principio
alfabético. En otras palabras, la capacidad de aplicar reglas de correspondencia grafo-
fonemáticas permitiría la lectura de palabras. Lo que exige el conocimiento de la estructura
fonológica interna de las palabras de una lengua determinada. Tal conocimiento se
conforma a su vez por el conocimiento del alfabeto y por la recodificación fonológica.
Entonces, la decodificación sería la aplicación eficiente del principio alfabético explotando
las singularidades entre palabras y representaciones alfabéticas. Según parece, el sujeto
lector es un factor determinante de la comprensión de un texto. Una de las características
más importantes del individuo es la habilidad lectora que garantiza la automatización de
una serie de procesos que atenúan su esfuerzo cognitivo, como serían: los perceptivos
primarios, el acceso léxico de palabras frecuentes, el procesamiento sintáctico de frases de
baja complejidad, la resolución de anáforas cercanas y la realización de inferencias del tipo
puente.
Otra característica del individuo que favorece la comprensión de un texto es la
referida a los conocimientos previos; en estos necesariamente se deben incluir el de la
lengua, la cultura y el mundo. Tal cosa explicaría lo que anteriormente se dijo cuándo
mencionábamos la construcción de la coherencia sobre un texto y por supuesto la
realización de inferencias. Cabría señalar, además los procesos metacognitivos referidos
por supuesto al conocimiento de la propia actividad cognitiva y al control que ejercemos
sobre ellos, y para cerrar este refrescamiento es oportuno mencionar los factores referidos a
los niveles de profundización tales como: el análisis de la superficie, el texto base y el
modelo de situación.
Como colofón, recurrimos a Paris (2007), quien al revisar las definiciones sobre
102
comprensión lectora, llega a la conclusión que para construir significados, el lector debe
decodificar las palabras con fluidez, comprender el vocabulario, hacer inferencias, y
relacionar las ideas contenidas en el texto con sus conocimientos y experiencias previas.
Pero que tales destrezas variarían con la edad, la experiencia, el grado de instrucción, el
contexto y la motivación, y que tanto los procesos y los productos de la comprensión
lectora son constructivos, multidimensionales, desarrollables y variables.
Belkys Delgado Mayoral
Objetivos y Contenidos
103
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
parecer son útiles para apreciar la activación relativa de varios tipos de inferencias.
Mientras que aquella después de la lectura está orientada a la comprensión más profunda
del contenido del texto, la memorización o ambas cosas.
No obstante, Kintsch & Rawson (2005) dejan claro que las mediciones durante la
lectura están temporalmente más cerca del procesamiento del texto, y que aun cuando
tienden a apoyar el fino engranaje de las inferencias acerca de la naturaleza de los procesos
que subyacen, son perturbadoras en cuanto a que suelen provocar estrategias que no
reflejan los procesos bajo escrutinio y que, al mismo tiempo, podrían activar información
conceptual transitoria, ocultando la información de la representación final. Al parecer,
favorecen la medición post-lectura por cuanto no se interrumpiría el proceso en sí y sus
resultados indicarían la representación permanente de los procesos de lectura.
Además, hay que considerar que existen otros factores ligados a la evaluación de la
comprensión lectora. Por ejemplo, para Bachman & Palmer (2002) el factor más importante
para diseñar una prueba o un instrumento de medida es el propósito para el que está
destinado, por lo que el criterio de evaluación más relevante sería que la prueba le sirva al
propósito correctamente; a tal cualidad la denominan utilidad y estaría constituida por seis
componentes: fiabilidad, validez de constructo, autenticidad, interactividad, impacto y
practicidad. Sobre la fiabilidad y la validez de constructo no haremos comentario alguno
porque su consideración ya es común, tradicional y obligante, no así de las otras cuatro.
Entonces, la autenticidad es entendida por Bachman & Palmer (2002) como el grado
de relación entre lo que se ha de ejecutar en el instrumento o prueba y el dominio del uso
que se le daría en un contexto real. La interactividad, la definen como el grado de
identificación de las características de la persona a ser evaluada y de las tareas o exigencias
del instrumento o prueba, y agregan que en el caso de pruebas de comprensión lectora las
104
características de mayor influencia en la interactividad serían: el conocimiento del tema, la
competencia lingüística y los esquemas afectivos.
Por otra parte, el impacto lo utilizan como sinónimo de consecuencias, tanto
negativas como positivas, y la definen como la relación existente entre la preparación
necesaria para obtener éxito en resolución de la prueba (meta inmediata) y la preparación
necesaria para tener éxito en la vida real (meta a largo plazo). Mientras que, a la practicidad
Belkys Delgado Mayoral
la consideran como la relación entre los recursos necesarios para aplicar la prueba y los
recursos disponibles.
Pero es que, además de tales factores, que pudiéramos catalogar como propios de las
técnicas psicométricas, hay que considerar aquellos ligados a la naturaleza misma de la
comprensión lectora, y que por supuesto inciden sobre los propios objetivos de la
evaluación y su contenido y, en consecuencia, las decisiones que deben ser tomadas para la
selección, el diseño y/o la construcción de un instrumento apropiado.
Sobre lo expuesto, se coincide Catalá, Catalá, Molina & Monclús (2007), en el
sentido de que para cada nivel de comprensión de un texto (microestructura, macroestructura y
modelo de situación), se produciría una serie de operaciones mentales (niveles de
procesamiento) de los cuales pueden derivarse indicadores que los visibilicen. Es precisamente,
este convencimiento, los que nos permite apropiarnos del modelo de comprensión de un texto
de Kintsch & Rawson (2005) que recoge, no solamente los criterios y el constructo asumidos
en este trabajo, sino expresa el pensamiento de estos al conciliar la evaluación como proceso y
como producto, y en consecuencia establecer plenamente el objetivo de la evaluación que nos
proponemos, así como también sus contenidos.
105
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
reconocimiento de las ideas principales, las respuestas a preguntas simples sobre un texto
único y el copiado de las explicaciones del profesor. Como se deja ver, el objeto de la
medición es el uso de las estrategias de comprensión lectora propuestas por el profesor, que
supone la activación de mecanismos propios de la comprensión lectora.
Otra, es la de Cohen, Wingfield, Miller & Soederberg (2006) que entre otras cosas,
se proponían medir los efectos del conocimiento contextual sobre la velocidad y la
exactitud (eficiencia lectora); determinar si el conocimiento contextual reducía la demanda
de la memoria de trabajo. Y también, examinar el rol de la motivación sobre la eficiencia de
la lectura. Una particularidad de este estudio, es que se seleccionaron textos vagos,
ambiguos y con dificultad para entenderlos. Y, como instrumentos de medida se utilizaron
la escala de Necesidades de Cognición, el Inventario de Control de la Memoria y un Test de
Vocabulario; seguido por las tareas de lectura y, finalizando con las tareas de la capacidad
de la memoria de trabajo.
No hay dudas sobre la correspondencia entre los instrumentos utilizados y cada uno
de los constructos a medir. Es interesante comentar, que en este trabajo se aprecia una
preocupación por la idea de que la comprensión de la lectura es un fenómeno
multideterminado, pero también pluridimensional. Se dice eso, porque se toman medidas de
algunas variables de diferente naturaleza que afectarían algunos componentes de la lectura,
también de diferente naturaleza, pero de manera desagregada.
En otra, Boscolo & Mason (2003), buscaban determinar cómo interactúan los
conocimientos sobre el tópico, la coherencia textual y el interés por el aprendizaje de textos
instruccionales. En síntesis, se les presentaba a los estudiantes un diagrama con una
representación esquemática de la tierra y del sol. De seguida, se les daba para su lectura un
texto sobre el efecto invernadero, sobre el cual debían escribir, debajo del diagrama, las
106
palabras atmósfera, radiación solar, vapor de agua, nubes, dióxido de carbono, radiación de
la tierra, ozono y efecto invernadero, que se relacionan con el calentamiento de la superficie
de la tierra, para luego unir con flechas las que se vinculaban según su apreciación.
También, se aplicó un cuestionario de respuestas verdaderas y falsas sobre los
conocimientos del efecto invernadero y, además, se aplicó un cuestionario de interés por el
tópico. Al parecer, no hubo aspectos que quedaran fuera del planteamiento de la
investigación y que no se recogieran por los mecanismos sui géneris de medición. Aquí,
Belkys Delgado Mayoral
107
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
acerca del contenido del texto antes o durante la lectura, lo que comprendieron del texto y,
responder a la prueba de comprensión de Gates-MacGinitie. Se nota, la preocupación por
obtener medidas del proceso de comprensión lectora, así como de sus resultados.
Se dice esto, porque se hacen observaciones antes o durante la lectura, así como la
medida de la comprensión lectora posteriormente.
Pero es que también se ha trabajado a nivel de oraciones, que a nuestro juicio y
dentro del modelo de Kintsch & Rawson (2005) constituiría un elemento determinante del
nivel de microestructura, Es así como, Del Río & López (2006) buscaban determinar los
efectos de la memoria operativa y de una carga de procesamiento en la comprensión de
oraciones. Para ello, se utilizó la tarea de lectura a ritmo personal no acumulativa. Luego
las oraciones fueron colocadas en un programa de computación de lectura a ritmo personal
no acumulativo, que midió el tiempo en que se leía cada palabra. Posteriormente, se evaluó
la capacidad de comprensión de las oraciones respondiendo a una pregunta sobre el
contenido de cada oración. Como se puede apreciar, los investigadores utilizaron
instrumentos o tareas que se correspondían con el objetivo del estudio. En específico, se
recurrió a mediciones durante y después de la lectura.
En un estudio de Sánchez, González & García (2002) buscaban explicar las
dificultades que tenían muchos lectores para obtener nuevos conocimientos. Para ello,
utilizaron los siguientes instrumentos: Tareas de Evaluación de Procesos Semánticos de la
batería PROLEC-SE, un cuestionario de nueve preguntas referidas al contenido de los dos
textos que debían leer, una sub-prueba de Lectura de Palabras de la batería PROLEC-SE,
una Prueba de Amplitud Lectora, y dos Pruebas de Competencia Retórica de diez ítems
cada una; una para medir la capacidad para operar con alguno de los dispositivos anafóricos
presentes en los textos, y la otra para medir la capacidad para operar con algunos
108
operadores discursivos, respectivamente.
En este estudio, también se confirma que los instrumentos utilizados atienden al
objeto de la medida: explicar las dificultades que tienen muchos lectores para comprender
lo que leen. Sin embargo, habría que preguntarse si tal batería de instrumentos, tan
particulares, atienden a teorías sustantivas sobre la adquisición de conocimientos, inscritos
en un cuerpo conceptual compartido, o si tendrían algo en común. Asunto que no se percibe
y que pondría en duda las valideces de constructo en la medida que se busca.
Belkys Delgado Mayoral
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
de comprensión lectora. Y, aquellos que muestran que grupos que reciben entrenamiento
especial para ampliar el vocabulario logran mejores resultados en la comprensión de la
lectura en una segunda lengua, que aquellos que no lo reciben. Los instrumentos para medir
las variables del estudio de Baleghizadeh & Golbin (2010) fueron: el TOEFL y una prueba
para medir los niveles del vocabulario.
El TOEFL es una prueba usada en contextos académicos para evaluar la capacidad
del hablante del idioma inglés como segunda lengua. La prueba en sí, es un cuestionario de
selección múltiple para evaluar las destrezas de comprensión oral, los aspectos estructurales
y gramaticales en la escritura del inglés estándar, y la comprensión lectora, entendida como
las habilidades para leer y comprender material escrito.
Mientras que, la Prueba de Amplitud de Vocabulario 3000, atribuida a Nation
(1983, citado por Hock, 2007), aporta una medida confiable, segura y comprensiva de la
cantidad de vocabulario de un aprendiz del inglés como segunda lengua. Su propósito es
ver si el respondiente tiene el vocabulario suficiente que le permita ejecutar tareas
receptivas tales como leer, escuchar y hablar eficientemente.
A nuestro juicio, estos son instrumentos que, con propósitos académicos, miden
aspectos específicos de la comprensión lectora y debe tenerse mucho cuidado al utilizarlas
en investigaciones cuyos marcos teóricos no lo reflejen.
Hay otros aspectos del vocabulario que han sido objeto de estudio en la explicación
de la comprensión lectora en segundas lenguas. Por decir alguno, Mehrpour, Ayatollah &
Kian (2011) consideraron, además de la amplitud y la profundidad del conocimiento del
vocabulario, el papel del género en la comprensión lectora en estudiantes de inglés.
Los instrumentos utilizados fueron: la segunda versión del test para medir el nivel
de vocabulario (VLT) revisado por Schmitt & Meara (1997, citado en Mehrpour, Ayatollah
& Kian, 2011) que está formado por 10 grupos de 6 palabras, descontextualizadas, cada
uno se corresponden con un nivel de amplitud de vocabulario. Un test de asociación de
palabras (WAT) que sirvió para medir la profundidad del conocimiento del vocabulario, o
sea las relaciones semánticas y de colocación que tiene una palabra que sirve de estímulo
con otras, que constituyen opciones de respuestas; la prueba es atribuida a Read (1993,
citado por Mehrpour, Ayatollah & Kian, 2011). Y, un test de comprensión lectora tomado
de una versión de TOEFL, conformada por seis párrafos de los tópicos: ciencias, artes,
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Del mismo modo, recordar que las teorías sobre la comprensión textual, en cierta
forma, han enfatizado el concepto de estrategia, por ejemplo las de Van Dijk & Kintsch,
Meyer, De Vega & Cols (1983, 1975, 1990 citados por García-Madruga, Martín, Luque &
Santamaría, 1995) consideran el procesamiento del discurso como un proceso estratégico
(presupuesto estratégico del modelo) y no se duda en ubicarlo dentro de la perspectiva
constructivista que se da en algunas teorías sobre procesos cognitivos complejos.
En tal sentido, pensamos que para el diseño y desarrollo de programas de enseñanza
de estrategias de comprensión lectora, es necesario ubicarse dentro de un enfoque de
comprensión lectora, revisar algunos modelos de enseñanza o instrucción estratégica y
luego conjugar ambas acciones para proceder sobre la materia.
A nuestro modo de ver, siempre ha habido razones taxonómicas que buscan organizar las
diferentes explicaciones sobre fenómenos, cosas o procesos de cualquier naturaleza, de esto no
escapan las clasificaciones relacionadas con las intervenciones para mejorar la comprensión
de textos. García-Madruga, Martín, Luque & Santamaría (1995) consideran dos tipos de
intervenciones. Una que va directamente sobre el texto y la otra sobre el individuo o lector.
En la primera, se ubican todas las técnicas que se aplican a la estructura del texto y sin
ayuda de un mediador. Mientras que en la segunda, se requiere la mediación de un experto
para modificar la manera como el lector procesa el texto.
En cuanto a las técnicas de intervención sobre el texto, señalan dos grupos que
atienden a diversos planteamientos teóricos, mencionando a Ausubel y Novak (1968, 1977
citados por García-Madruga, Martín, Luque & Santamaría, 1995) quienes desde una
plataforma cognitiva dejan ver cómo los nuevos contenidos se articulan e integran en la
estructura cognitiva mediante la utilización de organizadores previos. Y, desde la visión
conductista, a Rothkopf, Rothkopf & Kaplan (1972, citados por García-Madruga, Martín,
Luque & Santamaría, 1995), cuyos estudios dejan ver el efecto de la utilización de
objetivos y preguntas sobre el aprendizaje de un texto escrito. Y, por supuesto a Gagné
(1977, citados por García-Madruga, Martín, Luque & Santamaría, 1995), cuyo modelo se
centra en las habilidades intelectuales y en la jerarquía de los resultados del aprendizaje.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
instrucción como acto interactivo entre profesores y alumnos, hasta lo que tiene que ver
con la segmentación de las estrategias, o la adaptación del material instruccional.
Ese rol descrito, se mantiene con la intervención directa del profesor en la
explicación de lo que se va a enseñar, no solamente referido a lo conceptual, sino en cuanto
a lo procedimental u operacional. Pero, gradualmente, el papel del alumno se robustece con
el modelado de la estrategia y la práctica guiada. La primera, que si bien la realiza el
profesor la cede con la estrategia de aprendizaje recíproco, en la que el alumno tiene
oportunidad de participar, aunque ciertamente bajo la mediación del profesor. Igual ocurre
con la práctica guiada, hasta finalizarla de manera individual, pero bajo su tutela. Es a
partir de ese momento, cuando el alumno será capaz de hablar sobre lo que ha aprendido,
para luego practicarlo, realizarlo o ejecutarlo de manera independiente y comentar sobre su
aplicabilidad. Si es capaz de esto, la transferencia a otros escenarios se presume lograda.
No queda duda, entonces que para diseñar un programa de instrucción de la
comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua es necesario
seguir las pautas que concretan nuestra conclusión, pero además satisfacer los
planteamientos que de seguida se exponen.
Esta parte se desarrolla en dos momentos, para comenzar se tratan algunos factores
o aspectos de necesaria consideración para el diseño de cualquier programa de enseñanza
de la comprensión lectora, para después particularizar en aquellos factores y aspectos que
deben ser tomadas en cuenta cuando se trata de la comprensión
124 de textos en una segunda
lengua.
Uno, tiene que ver con la imposibilidad de observar y manipular los fenómenos
cognitivo. Sánchez (2002), por ejemplo, señala que para enseñar un asunto es necesario
hacerlo visible y en el caso específico de la comprensión de un texto se requiere explicar a
los alumnos en qué consiste y cómo puede lograrse, pero al mismo tiempo observarlo. Es lo
Belkys Delgado Mayoral
que denomina principio o idea de visibilidad, en contraste con la opacidad que envuelve el
fenómeno per se.
Entonces una consideración muy importante se refiere a los métodos utilizados para
dejar al descubierto o hacer visible los procesos de la comprensión lectora o su producto,
los procesos metacognitivos que el lector activa, así como también, para recabar la
información necesaria del lector por parte del profesor, facilitador o mediador para dar el
oportuno feedback sobre cualesquiera de estos procesos.
Sobre este particular, comencemos por el denominado Pensar en voz alta, que como
su nombre lo indica, consiste en verbalizar lo que se ocurre en la mente del lector mientras
lee. Y, lo que también mejora la comprensión de aspectos de la lectura que requieren de
reflexión y de monitoreo del propio aprendizaje. Como ejemplos de esta metodología se
citan: el Thinking before Reading, Think While Reading, Think After Reading, propuestos
por Mason, et al (2006 citados por Aragón & Caicedo, 2008), que como su nombre lo
indica distinguen tres fases: pensar antes de leer, pensar durante la lectura y pensar después
de ella. Las cuales se corresponden con el uso de las estrategias metacognitivas de
planificación, monitoreo-control y evaluación respectivamente. Se reporta que su
utilización mejora la comprensión lectora de los alumnos en la producción de ideas
principales correctas, el número de unidades de información recordadas y la habilidad para
organizar la información para recordarla.
Sin embargo, se ha señalado que la utilización de Pensar en voz alta requiere de un
entrenamiento previo a su utilización. Sobre el particular se expone como ejemplo, el
Programa de enseñanza de las estrategias de Pensar en voz alta diseñado por Ghaith, Ghaith
& Obeid (2004 citado por Aragón & Caicedo, 2008), con el fin de lograr la comprensión
lectora de orden superior. La instrucción de tal programa incluye aquellas estrategias para
la predicción, la imaginación, la comparación e identificación de problemas, entre otros.
Se dice, no obstante, que si bien es cierto que la verbalización de la propia
cognición es una técnica que pone al descubierto los intríngulis de la mente humana, y al
mismo tiempo es una herramienta heurística de gran importancia que posibilita la
identificación de estrategias metacognitivas utilizadas, su validez y confiabilidad van a
depender del rigor que se tenga en su registro.
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Sobre este particular, Ericsson & Simón, Pressley & Afflerbach (1984, 2000
citados por De Brito Neves, 2006) comentan que existen técnicas para el registro de
observaciones cualitativas, y que particularmente la referida al protocolo verbal sirve para
visibilizar aquellos aspectos opacos que se dan en el proceso de la lectura, y la definen
como un método que posibilita la captación de lo que el individuo expone de su propia
cognición.
Para De Brito Neves (2006) el protocolo verbal se inserta en el contexto de la
introspección en lo que concierne a lo que ocurre en la ejecución de una tarea incluyendo la
interpretación de la situación, pero no así a la de eventos pasados. Pero su uso ha venido
imponiendo la necesidad de controlar y ajustar su rigor metodológico, y en tal sentido
recomienda algunas pautas para su uso: identificación de las categorías de análisis;
especificación de las características de los sujetos; determinación del número de sujetos;
selección de las características de los textos; opción por un método de análisis;
caracterización de las instrucciones a los sujetos y realización de la transcripción de la
verbalización.
Pero es que también, se señala que el método de Pensar en voz alta acompañado con
la lectura conjunta entre pares podría potenciar ambas nociones en el manejo de programas
estratégicos de comprensión lectora. Por mencionar alguno de sus exponentes, Almeida
(2008) estudió los efectos de las ayudas basadas en la noción de Lectura conjunta y de
Pensamiento en voz alta. Aclarando, que el tratamiento que se le da a la comprensión
lectora no solamente tiene que ver con la memoria y producción literal de textos, sino
también con el razonamiento inferencial que se hace a partir de ellos. Asimismo, que las
investigaciones consultadas corroboran que el pensamiento en voz alta contribuye a una
actitud más activa y estratégica de los lectores.
126
Por esto, intenta ver si a través de una mediación contentiva de estos dos
tratamientos se mejora el razonamiento inferencial a partir del texto. Se concluye, que las
ayudas son eficaces en la organización de los resúmenes y la cantidad de ideas centrales
presentes en ellos, y en las respuestas a preguntas de tipo literal, pero no así en las de tipo
inferencial. Mientras, el Pensamiento en voz alta si bien no tiene mayores efectos en la
memoria del texto, si lo tiene en cuanto a la calidad de la respuesta a preguntas de tipo
literal, y de manera marginal sobre aquellas de tipo inferencial. Vale mencionar, que los
Belkys Delgado Mayoral
tipos de Pensamiento en voz alta que resultaron más estratégicos fueron los de auto-
explicación y las de recuperación de información.
Aparte de estas consideraciones de orden general que han sido expuestas, habría que
mencionar las que son específicas cuando se trata de programas de instrucción para la
mejora de la comprensión lectora en una segunda lengua, como es el caso que nos
concierne.
De manera que, es conveniente recordar que en el capítulo dos, ya se trató y aceptó
la idea de que dentro de los factores que influyen favorablemente en la adquisición de una
segunda lengua se cuentan la interacción social y algunos aspectos culturales. Y,
específicamente la competencia comunicativa intercultural (Hymes, 1971; Canale & Swain,
1980; Savignon, 1983; Van Ek, 1984; Byram, 1990; Ortiz, 1996; Ruhstaller & Berguillos,
2004; van Hooft, Korzilius & Planken, 2005; Rico, 2005; Salaberri, 2007, Ríos, García &
García, 2007 y Vilá, 2008). Pero, lo más importante es que dicha capacidad puede ser
intervenida y desarrollada y que debe ser parte de los programas de enseñanza de una
segunda lengua (Rodríguez, 2004; Araja & Aizsila, 2010; Mejías & Agray-Vargas, 2014).
Se entendió que quien aprende una segunda lengua debe moverse más allá de su cultura y
ámbito lingüístico de origen, y de sus propias necesidades como aprendiz, hacia las nuevas
normas y valores culturales que contextualizan la lengua meta.
Se discutió además, cómo podría propiciarse un escenario intercultural en un
ambiente de aprendizaje. Discusión que giró en torno a algunas experiencias sobre este
aspecto (Byram, Nichols & Stevens, 2001; Aleksandrowicz-Pedich, Draghicescu, Issaiass
& Sabed ,2003; Sercu, Méndez y Castro,2004; Mitsutomi & Mc Donald, 2005; Samimy &
Kobayashi ,2004; Usó-Juan, Martínez & Jaume, 2008; Vilá, 2008; Taylor, 2007; Albelda,
Sanz y Westall, 2006; Mejías y Agray-Vargas, 2014; Chism & Wen,2005; Arāja &
Aizsila, 2010), llegando a la conclusión de que, cuando se adolece de contextos y entornos
favorables en el aula de segundas lenguas, era necesario recurrir a la lectura y la escritura
como elementos trascendentales para el desarrollo de la competencia comunicativa
intercultural. Entonces, se apunta esta conclusión como una consideración necesaria. Es
decir, la selección del texto en una segunda lengua que ha de ser utilizado como material
instruccional.
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Recapitulación
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4 Objetivos e Hipótesis
Introducción
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Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
circunstancias las que identifican a tales fenómenos, sino también habría que traer a
colación al ambiente como un factor determinante en la distinción, entre ellos (Manchón,
1987; Oxford, 1990; Larsen-Freeman, 1991; Brown, 2014).
Hasta aquí, se afianzó la idea de que el aprendizaje de una segunda lengua es un
proceso formal y consciente mediado por el estudio en condiciones guiadas. No así la
adquisición, que es más natural, menos formal y espontánea, que se da por el uso cotidiano
del lenguaje.
Después, se discurrió sobre el acto puramente mecánico de la lectura y la lectura
comprensiva. Advirtiendo, que explicar el proceso que permite la comprensión de un texto
no es sencillo, toda vez que se trata de un fenómeno mental y en consecuencia intangible, lo
que lo reviste de inaccesibilidad experimental. Se compartió con Fuentes (2009), que el
fenómeno de la comprensión se da por una parte, mediante los datos objetivos que se
presentan en la realidad circundante y por la otra, por los aspectos subjetivos que se dan en
la mente del individuo perceptor.
Se argumentó, que con el advenimiento de la revolución cognitiva, de la gramática
generativa y los aportes de Chomsky se cuestionaron los modelos lineales de la
comprensión textual, y que a partir de la primera mitad del siglo XX, se le considera como
un proceso que busca la integración de la comprensión textual, la información del texto y
los conocimientos previos del lector, con igual grado de importancia.
Fue dentro de esta perspectiva, que se revisó el Modelo de Construcción-integración
de Kintsch, (1988; 1989; 1998; 2001; 2002; 2003; Kintsch & Rawson, 2005; Kintsch, 2009
y 2013). En el que se dan dos fases: la de construcción, en la que el lector construye una
representación proposicional o semántica de las oraciones a partir de lo contenido en el
texto; y la de integración, en la que se depuran todos los significados que resulten
134
irrelevantes para la comprensión del texto.
Pero por otra parte, se entendió que la comprensión de un texto se daría por la
confluencia del Texto base con el Modelo de situación. Y, en tal sentido ocurriría en
diferentes niveles de procesamiento mental. Tales niveles serían según, Kintsch (1998
citado en Kintsch & Rawson 2005): la Microestructura, la Macroestructura y el Modelo de
situación.
Belkys Delgado Mayoral
135
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Vale decir para comenzar este acápite, que como ya se dijo anteriormente, para los
fines de este trabajo la comprensión lectora sería entendida como el resultado de un proceso
lingüístico-cognoscitivo, en el cual se conjugan las experiencias lingüísticas y los
conocimientos previos del lector. Es decir, que más allá de la transducción de grafemas y
fonemas, el lector integra la información sintáctica y semántica con el conocimiento previo
Belkys Delgado Mayoral
137
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
debía ser cuidadosamente seleccionado de tal suerte que permitiese la construcción del
modelo de situación.
Esta apreciación la juntamos con la idea de la Competencia comunicativa
intercultural, toda vez que se la vincula con la comunicación en una segunda lengua (Sercu,
2000; Rodríguez, 2004; Sercu, Méndez & Castro, 2004; Mitsutomi & Mc Donald, 2005;
Lázár, Kriegler, Lusier, Matei & Peck, 2007; Woods, 2007; Yurdakui & Cerit, 2009; Araja
& Aizsila, 2010; Penbek y Yu, 2012). De tal manera, se decidió que los textos de tipo
descriptivo asociados al aprendizaje del inglés como segunda lengua, con contenidos
culturales referidos a la lengua meta y estilos similares serían la mejor opción, para generar
las preguntas del instrumento.
Siendo así, el objetivo se planteó de la siguiente manera: diseñar y elaborar dos
versiones válidas y fiables de la Prueba de comprensión de textos en inglés como segunda
lengua (PRUCOLEIN). Y, en virtud de lo anteriormente expuesto, la hipótesis principal
que dirige el estudio es como sigue: una prueba de comprensión lectora (PROCULEIN),
diseñada y construida con un formato de selección múltiple, con referentes textuales de tipo
descriptivo asociados al aprendizaje del inglés como segunda lengua, con contenidos
culturales y estilos similares; y cuya estructura y preguntas se deriven de las operaciones
implicadas para cada nivel de la estructura del Modelo de comprensión de un texto de
Kintsch & Rawson (2005), resultará valida y fiable para medir la comprensión lectora de
textos en inglés como segunda lengua.
Pero además, por razones de tipo psicométricas, se plantean tres hipótesis
accesorias: los índices de validez de contenido del conjunto de preguntas correspondiente a
cada una de las versiones de la PROCULEIN resultaran aceptables; las preguntas de cada
una de las versiones de la PROCULEIN correspondientes a los Niveles de la estructura
138
(Microestructura, Macroestructura y Modelo de situación) serán válidas para cada uno de
esos constructos.; y que las dos versiones de la PROCULEIN resultaran fiables para ser
utilizadas en el estudio.
Belkys Delgado Mayoral
Para la realización de este estudio se requirió contar con dos cosas ineludibles. Una
es el Programa de instrucción y la otra el instrumento para evaluar la comprensión lectora.
De la segunda, ya se razonaron las bases del planteamiento de los objetivos e hipótesis que
guiarían su diseño y elaboración. Entonces, este acápite se refiere a las de la elaboración del
programa de instrucción y el planteamiento de los objetivos e hipótesis del estudio en
cuestión.
Se puede decir, que la base teórica fundamental para el diseño y desarrollo del
programa es, en principio idéntica a las del instrumento para evaluar la comprensión
lectora. Es decir, lo planteado sobre la comprensión lectora en el modelo de Construcción-
integración de Kintsch (1998) y modelo de comprensión de un texto de Kintsch & Rawson
(2005) como estructura operativa, que la dibuja. En sentido estricto, sus contenidos,
secuencia y alcance serian derivados de la activación de las operaciones implicadas para
cada nivel de la estructura.
Luego, fue necesario, tomar decisiones sobre las estrategias, las técnicas y la
secuencia instruccional que resultaran concordantes con la naturaleza estratégica y de
mediación pensadas para al programa; manteniendo la idea de integrar la enseñanza del
contenido con la enseñanza de las estrategias.
Así, fue como, de la consideración de algunas modalidades instruccionales, se
asumió el modelo práctico de Beltrán (1995), que recoge las bondades de los más
sobresalientes modelos de entrenamiento de estrategias, como son: el Entrenamiento de
Estrategias Académicas de Lloyd, el Entrenamiento de Estrategias de Torgesen, el Modelo
de Estrategias de Aprendizaje de Deshler, el Modelo Estratégico de Ellis, el Modelo Auto-
regulado de Harris y Presley, y el Modelo General de Enseñanza de Estrategias del Instituto
de Kansas, representado por Kline y Schumaker. La secuencia de enseñanza se desarrolla a
lo largo de un proceso que comprende la presentación de la estrategia, la enseñanza directa,
el modelado, la práctica guiada, la práctica independiente y la generalización. Siendo asi, se
139
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
pueden integrar los contenidos del programa con las estrategias de comprensión lectora y
con la secuencia instruccional.
En consecuencia, el propósito de este estudio es implementar un programa de
enseñanza de la lectura dirigido por un mediador que promueva la mentalidad estratégica
en el lector para que de manera planificada, metacognitiva y organizada active la cantidad,
calidad y diversidad de los conocimientos previos relacionados con el texto, amplíe y
profundice el vocabulario, lo ubique entre su propia cultura y la cultura de la lengua meta, y
alcance la construcción de un modelo de situación apropiado en la lectura de textos para el
aprendizaje del inglés como segunda lengua produciría efectos beneficiosos en la
comprensión de tales textos.
Concretamente, el objetivo de la intervención es precisar el Efecto de un Programa
de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua. En consecuencia, la hipótesis que guía este estudio prevé que los estudiantes que
participan en el Programa de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje
del inglés como segunda lengua lograrán una comprensión lectora superior que los que no
participan.
En términos operacionales la hipótesis sería la siguiente: los estudiantes
seleccionados de la especialidad de inglés correspondiente al grupo experimental que
participan en las once sesiones del Programa de instrucción de la comprensión de textos
para el aprendizaje del inglés como segunda lengua, obtienen una media de respuestas
correctas en el Post-test significativamente mayor que la media de las respuestas correctas
del Post-test de los participantes del grupo control.
140
Belkys Delgado Mayoral
Introducción
141
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Contenido situacional. Esto último, nos advirtió que el referente textual sobre el cual
habrían de desarrollarse las preguntas de la prueba debía ser cuidadosamente seleccionado,
de tal suerte que permitiera la construcción del modelo de situación.
De igual forma, aludimos a algunos conceptos cognitivos derivados de la
adquisición y aprendizaje de una segunda lengua, y destacamos que los factores o los
procesos socio-culturales condicionan la forma como el estudiante de una segunda lengua
se acerca a lo cognitivo, a lo académico y al desarrollo de su lenguaje (Galindo, 2006). Así,
se arribó al tema de la Conciencia y la Competencia intercultural. Esta última ha sido objeto
de análisis e investigaciones en las cuales se le vincula con la comunicación en una segunda
lengua (Sercu, 2000; Rodríguez, 2004; Sercu, Méndez & Castro, 2004; Mitsutomi & Mc
Donald, 2005; Lázár, Kriegler, Lusiser, Matei & Peck, 2007; Woods, 2007; Penbek,
Yurdakui & Cerit, 2009; Araja & Aizsila, 2010; y Yu, 2012). Si enlazamos lo tratado sobre
el género textual y la Competencia comunicativa intercultural como condicionantes de la
comprensión lectora, habría suficientes razones, y así se hizo, para seleccionar como
referentes textuales de las preguntas de la PRUCOLEIN, lecturas de tipo descriptivo,
utilizadas en la enseñanza del inglés como segunda lengua con contenidos culturales y
estilos similares.
Objetivos e Hipótesis
143
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
resultará valida y fiable para medir la comprensión lectora de textos en inglés como
segunda lengua. Toda vez que:
Los índices de validez de contenido del conjunto de preguntas correspondiente a
cada una de versiones de la PROCULEIN resultaran aceptables.
Las preguntas de cada una de las versiones de la PROCULEIN correspondientes a
los Niveles de la estructura: Microestructura, Macroestructura y Modelo de situación serán
válidas para cada uno de esos constructos.
Las dos versiones de la PROCULEIN resultaran fiables para ser utilizadas en el
estudio.
Las dos versiones de la PROCULEIN resultaran similares para ser utilizadas de
manera alterna en el estudio.
Método
Participantes
Tabla 5.1
Muestra para el estudio técnico de las versiones de la PRUCOLEIN
INSTITUCIÓN Nº Nº SEXO
SECCIONES PARTICIPANT F M
(Grupos) ES
Universidad Pedagógica Experimental
52 36 16
Libertador- Aragua
2
Instrumento de Evaluación
Una vez decidido el modelo de Kintsch & Rawson (2005) para el diseño y
elaboración de las versiones de la PRUCOLEIN, se derivaron las habilidades lectoras de
aquellas operaciones mentales para cada nivel de la estructura (nivel de procesamiento), y
de éstas, los indicadores necesarios para la construcción de las preguntas. Para tal efecto, se
diseñó una Tabla de especificaciones operativas (véase Tabla 5.2).
Es necesario aclarar aquí, antes de explicar la estructura y contenido de la Tabla de
especificaciones operativas, la razón por la cual se elaboraron dos versiones de la prueba,
tiene que ver con la validez interna del diseño de investigación, en el sentido de que sus
resultados sean solamente atribuibles a la manipulación de la variable independiente
(aplicación del programa de mediación estratégica). Es decir, el diseño escogido para
realizar la investigación es cuasi-experimental de dos grupos (experimental y control), no
aleatorizados con pre-test y post-test, y que el tiempo que transcurre entre ambas
145
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
mediciones es relativamente corto. Por lo que, utilizar dos pruebas equivalentes permite
controlar el efecto que pudiera producir en los puntajes del post-test el haber respondido la
prueba previamente (Gay, Mills & Airasian, 2011).
Volviendo a la Tabla, la primera columna define el objetivo único de ambas
versiones. La segunda columna la variable a medir. Los niveles de comprensión van a
ocupar la tercera columna; los niveles de estructura la cuarta columna; y los niveles de
procesamiento (operaciones implicadas) la quinta columna, y en la sexta, se conformaron
las habilidades lectoras requeridas para procesar cada una de tales operaciones. Mientras
que en la séptima columna, y con la finalidad de visibilizar las habilidades lectoras
expuestas en la sexta columna, se constituyeron los indicadores respectivos. Este último
aspecto fue crucial para la elaboración de las preguntas que conformarían las versiones de
la prueba.
146
Belkys Delgado Mayoral
Tabla 5.2.
Tabla de especificaciones operativas de la PRUCOLEIN versiones 1 y 2. Basado en Kinstch & Rawson (2005)
El lector reconoce el
Habilidad para contenido del texto y
Relacionar las reconocer el es capaz de utilizar
proposiciones siguiendo contenido del texto y mecanismos
su progresión, y la conectivos entre las
la progresión temática
capacidad para proposiciones para
del texto seguir su progresión
realizar inferencias
temática
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
TEXTO BASE Construir las ideas Habilidad para El lector soslaya ideas
MACROESTRUCTURA
globales del texto establecer accesorias para
Representación comprender una
Representación proposicional aplicando las relaciones entre la
proposición en una
proposicional de lo de la estructura global del macrorreglas: información secuencia, o sustituye
explícito del texto en texto. selección, proporcionada por varias proposiciones por
inglés. generalización y el texto y la una más general
construcción. información contenida en el texto que
existente en la las incluya a todas, o
memoria del sustituye una secuencia
lector de proposiciones por otra
Determinar la La comprensión
no presente en el texto,
lectora (construcción de
comprensión que resuma el
estructuras de
lectora de textos en significado de las
memoria). mismas.
inglés como
segunda lengua
MODELO DE
Construcción de un modelo Integrar la información Habilidad para El lector construye un
SITUACION activar, controlar y modelo mental o de
mental de la situación descrita proveniente del texto
construir diferentes situación sobre lo
Representación de la en el texto. con el conocimiento tipos de inferencias, expuesto en el texto y de
situación descrita en el previo del lector y sus de manera consciente
su conocimiento previo,
texto mediante la metas. sobre la base de la
mediante la activación y
integración de la macroestructura del
control consciente de
información del texto con texto y el
procesos inferenciales.
el conocimiento previo conocimiento previo
relevante. del lector.
148
Belkys Delgado Mayoral
149
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
datos de identificación del participante, el texto en inglés, las preguntas referidas a él, y la
hoja de respuestas. (ver Apéndices 5.5 y 5.6).
El texto referencial de las versiones es del tipo descriptivo con contenidos socio-
culturales de los que se usan en la enseñanza del inglés como segunda lengua. Las razones
de su escogencia obedecen a que un texto descriptivo, inmerso en la narración de un hecho
socio-cultural, que en cierta forma comparte las cualidades atribuidas al género narrativo,
permite tres tipos de información que pueden ser procesadas para comprender la situación,
a saber: el marco situacional, las relaciones situacionales y el contenido situacional (Zwaan,
1999). Pero es que también, satisface el criterio de autenticidad, que es uno de los
componentes que Bachman & Palmer (1996) señalan para asegurar la relación entre las
tareas que propone el instrumento y el dominio del uso que se le daría en un contexto real.
Por otra parte, sus contenidos ubicarían al participante en dos espacios culturales distintos,
el propio y el de la segunda lengua, que es un factor insoslayable en cualquier investigación
que trate algún fenómeno psico-lingüístico en segundas lenguas.
En el caso de la PRUCOLEIN versión 1, el texto se denomina Knitting: A Craft
Makes a comeback, con siete subtítulos desarrollados en 21 párrafos. Y, en la
PRUCOLEIN versión 2 el texto es: Quilting: An American craft, con 5 subtítulos
desarrollados en 24 párrafos. En ambos casos el título y las imágenes de los textos fueron
obviados considerados sugestivos de las respuestas.
Ambas versiones de la PRUCOLEIN contienen 29 preguntas de selección simple,
enumeradas secuencialmente; seguidas cada una de cuatro alternativas de respuestas,
identificadas con las letras mayúsculas A, B, C y D; representativas de los niveles de
procesamiento en cada uno de los niveles de estructura del modelo de comprensión de
Kintsch & Rawson (2005), como se muestra en las siguientes150
Tablas 5.3 y 5.4.
Belkys Delgado Mayoral
Tabla 5.3
Tabla de especificaciones de las preguntas de la PRUCOLEIN versión 1 basado en Kinstch & Rawson (2005)
Construir las ideas globales del texto 2, 8, 9, 11,12, 23, 26, 27, 28.
MACROESTRUCTURA aplicando las macrorreglas: selección,
generalización e integración
Integrar la información proveniente del 3, 5, 6, 10, 13, 16, 18, 22, 24,
Construcción de un modelo texto con el conocimiento previo del 25, 29.
mental de la situación descrita en lector y sus metas
el texto
Tabla 5.4
Tabla de especificaciones de las preguntas de la PRUCOLEIN versión 2 basado en Kinstch & Rawson (2005)
151
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Normas de aplicación.
Normas de corrección.
Procedimiento
Sirva este apartado para mencionar, brevemente, las etapas para diseñar y elaborar
las dos versiones válidas y fiables de la prueba de comprensión de textos en inglés como
segunda lengua (PRUCOLEIN). Como quiera, que cada una de ellas, requirió de
procedimientos particulares, que por su minuciosidad hacen difícil exponerlos de manera
general, se prefirió desarrollarlos en los acápites correspondientes a cada una de ellas. Es
así como, se expuso que fue necesario cubrir cuatro etapas ineludibles para su desarrollo:
una, referida a la elaboración de las preguntas para cada una de las versiones de la
PRUCOLEIN, otra a la estructuración de las dos versiones, su revisión por expertos y luego
el análisis de las propiedades psicométricas, que de seguida se presenta.
153
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Validez de Contenido
n N
e- /2
IVC=
N/2
155
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
IVC+1
IVR’=
2
Validez de Constructo
157
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
En este mismo orden de ideas, y antes de mostrar cómo se hicieron los análisis
factoriales y cuáles son sus resultados, es muy pertinente, porque agrega razones a su
direccionalidad, comentar un poco de las diferencias entre el análisis factorial exploratorio
(AFE) y el análisis factorial confirmatorio (AFC), ampliamente utilizados en la validez de
constructo, para decidir cuál de ellos resultaba más apropiado en nuestro caso, o si se quiere
utilizar sus propiedades para evitar pasos innecesarios habida cuenta del comentario
anterior.
Y en tal sentido podemos decir que el AFC se realiza guiado por teorías sustantivas
o por expectativas (que es nuestro caso), lo que en sí constituye una aproximación
deductiva; mientras que el AFE intenta descubrir la estructura que subyace en el constructo
(Bollen, 1988, citado por Pérez-Gil, Chacón & Moreno, 2000), lo que constituye una
aproximación inductiva. Por todo esto se prefirió, el AFC lo que permitió determinar la
validez de la PRUCOLEIN, sobre la base del modelo de comprensión de un texto de
Kintsch & Rawson (2005), que deviene de un planteamiento teórico sustantivo, en el cual
se ha establecido a priori el conjunto total de las relaciones entre los elementos que lo
configuran.
Es así, como previo a todo, se tomó la Tabla de especificaciones operativas que
sirvió de base para elaborar las dos versiones de la PRUCOLEIN (ver tabla 5.2),
deconstruirlas y originar figuras que permitieran visualizar cómo se agrupan las preguntas
generadoras de respuestas (conducta observada) en un número determinado (en nuestro
caso) de dimensiones o factores no observados (Habilidades lectoras, Niveles de
procesamiento, Niveles de estructura y Niveles de comprensión), siguiendo la
progresividad del modelo de Kintsch & Rawson (2005) ( ver figuras 5.1 y 5.2)
158
Belkys Delgado Mayoral
Comprensión
Lectora
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
Figura 5.1. Preguntas o variables por niveles o factores (PRUCOLEIN versión 1).
Comprensión
Lectora
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
Figura 5.2. Preguntas o variables por niveles o factores (PRUCOLEIN versión 2).
159
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
identificada con el número 15: Which of the following ideas is subsequent of paragraph
13?, que se corresponde con la relación de proposiciones siguiendo la progresión temática
del texto, también la definiría con un % de varianza de 14,994.
Tabla 5.5.
Varianza explicada
Por otra parte, los resultados del análisis factorial, hasta ahora mostrado, sugieren
una menor representatividad de las preguntas referidas al reconocimiento de las palabras
contenidas en el texto (4, 17 y 21), que son las que se mencionan abajo:
4. The word garment in paragraph 2 is the closest in meaning to which of the following:
17. The word chore in paragraph 3 refers to:
21. The word favored in paragraph 8 refers to:
Así también hay que decir, que la pregunta identificada con el número uno: Which
of the following ideas would be the most inmediate subsequent of: By the middle ages, the
craft was apparently quite popular in Europe referida a relacionar las proposiciones
161
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.6
Comunalidades
7 1,000 ,837
14 1,000 ,779
15 1,000 ,651
19 1,000 ,762
20 1,000 ,647
4 1,000 ,757
21 1,000 ,640
17 1,000 ,828
1 1,000 ,562
Método de extracción: Análisis de Componentes
principales.
162
Por otra parte del análisis de componentes principales por rotación Varimax
normalizada con Káiser, que serviría para determinar los pesos o cargas de las preguntas
(variables) que definen el constructo Microestructura, se encontró que el coeficiente de
correlación de la pregunta 15, correspondiente a la operación de relacionar las
proposiciones siguiendo la progresión temática del texto, es de 0,971. Y, en consecuencia,
sería la que mejor define dicho constructo con un valor relevante. Pero es que también la
Belkys Delgado Mayoral
Tabla 5.7
Varianza explicada de componentes principales con rotación Varimax normalizada de las respuestas a las preguntas de la
Microestructura
14. According to the text, What the American Red Cross did
during World War II? 0,855 16,991 45,689
Es de hacer notar, que tres de las preguntas o variables (7, 14,19) se desarrollaron
para medir la habilidad de construir proposiciones. A esta apreciación se le puede dar
lecturas de significación diferente, bien sea estadística o conceptual. Y en tal sentido, nos
acompañamos con Heisse (1974 citado por Morales, 2011) para dejar claro que las
consideraciones estadísticas por sí sola no garantizan unos resultados con significación
conceptual. Es decir, la relevancia de una variable no va a depender de sus características
estadísticas, sino más bien de su contenido teórico, que en modo alguno cabría dentro de un
análisis puramente numérico.
Se dice eso, porque cuando se discutió en la Parte teórica sobre la Microestructura
(Kintsch & Rawson, 2005), que es el factor cuyo resultados estamos analizando, se
estableció que en los Niveles de procesamiento, si bien hay un primer nivel de
decodificación de palabras, es la combinación de estas en la forma estipulada por el texto
(análisis semántico) la que da la posibilidad de formar ideas o proposiciones. Por lo que no
extraña los resultados antes mencionados. Igual consideración habría que hacerse con
respecto a la pregunta 15 correspondiente al Nivel de procesamiento referido a la relación
163
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
de proposiciones siguiendo la progresión temática del texto. Toda vez que, desde el punto
de vista psicológico, la Microestructura estaría construida formando unidades
proposicionales de acuerdo a las palabras del texto, a su relación sintáctica y al análisis de
las relaciones de coherencia entre tales proposiciones.
Vale recordar en este momento, para reforzar lo anteriormente expuesto, cuando nos
referimos a las Comunalidades, que todas las preguntas tienen una Comunalidad que se
corresponde supuestamente con el constructo Microestructura. Entonces, se concluye de
este primer análisis, que todas las preguntas diseñadas para medir el constructo o factor
Microestructura, tal y como fue asomado en el párrafo anterior y considerado con mayor
profundidad en la parte teórica de esta tesis, se alinean con este factor y que supuestamente
lo miden (ámbito conceptual), respetando los matices, que sin duda alguna, tienen cada una
de ellas.
En cuanto a la Macroestructura se encontró que los datos de la varianza, al
organizarse, por defecto, en cuatro factores acumulan el 68,606 % de la varianza explicada
(ver Tabla 5.8). Como quiera que los datos de la Macroestructura se refieren a las
respuestas de las preguntas que abajo se mencionan:
2. Which of the following propositions represent the content of the paragraphs 20 and 21?
8. Which of the following statements represents the global idea of the text?
9. Which is the global idea of the paragraphs from 10 to 14 (The lure of knitting)
11. The text emphasis the
12. Which of the following conclusions can best be drawn from the text?
23. Which of the following paragraphs best represent the global idea of the text?
26. Which of these titles best represent the global idea of the text?
27. The text displays that knitting spreads all over the world 164
28. In a general sense, the text refers to:
y que se corresponden con las operaciones implicadas en la construcción de las ideas
globales del texto aplicando las macrorreglas de selección, de generalización y/o de
construcción, entonces las preguntas que mejor definen el constructo Macroestructura se
ordenan de la siguiente manera: la número 11, que denota la construcción de una
proposición representativa de la proposición original del texto, con una varianza
Belkys Delgado Mayoral
165
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.9
Comunalidades
8 1,000 ,651
9 1,000 ,557
26 1,000 ,820
27 1,000 ,818
28 1,000 ,435
23 1,000 ,541
Tabla 5.10
Varianza explicada de componentes principales con rotación varimax normalizada de las
respuestas a las preguntas de la Macroestructura
Pesos % de la %
Pregunta / Variable factoriales varianza acumulado
De la misma manera que se interpretaron los resultados referidos a las preguntas y/o
variables de la Microestructura, a los de la Macroestructura se le pueden dar lecturas de
significación diferente, bien sea estadística o conceptual. En tal sentido, es bueno traer a
colación lo discutido en la parte teórica sobre la Macroestructura (ver Kintsch & Rawson,
2005) que es el factor cuyos resultados estamos analizando para exponer que la formación
de ella envuelve el reconocimiento de los tópicos globales y sus interrelaciones; pero este
proceso no es secuencial sino más bien selectivo, en el sentido de que el lector busca, si se
quiere, resumir el texto accionando alguna de las macrorreglas por descarte y no
necesariamente todas. Por eso parece convincente el hecho de que todas las macrorreglas
que subyacen en las preguntas de la PRUCOLEIN 1, agrupadas en el factor
Macroestructura estén representadas de la manera como lo muestran los análisis.
Distinguiéndose la de construcción, que vendría a constituir un proceso de pensamiento
superior en el que el lector inventa o construye una proposición que dibuje los mismos
hechos y consecuencias expuestos en las proposiciones del texto original.
Vale recordar en este momento, para reforzar lo anteriormente expuesto, cuando nos
referimos a las Comunalidades, que todas las preguntas tienen una Comunalidad que se
167
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.11
Varianza explicada
169
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.12
Comunalidades
170
Belkys Delgado Mayoral
Tabla 5.13
Varianza explicada de componentes principales con rotación varimax normalizada de las
respuestas a las preguntas del Modelo de situación
Pesos % de la
Pregunta / Variable Factoriales varianza % acumulado
Los resultados obtenidos de este primer análisis confirman la hipótesis relativa a las
distintas preguntas que medirían con claridad los constructos correspondientes a los Niveles
de la estructura del modelo de Kintsch & Rawson (2005): Microestructura, Macroestructura
y Modelo de situación. Lo que significa, que en efecto, todas las preguntas que se
desarrollaron sobre la base de los indicadores construidos en la Tabla de especificaciones
operativas de la PRUCOLEIN versión 1, para los Niveles de la estructura: Microestructura,
Macroestructura y Modelo de situación tienen validez de constructo.
Ahora bien, teniendo la seguridad de que las preguntas o variables que fueron
agrupadas en cada uno de los niveles de la estructura: Microestructura, Macroestructura y
Modelo de situación definen, en cada caso, esos constructos (factores), se pasó a realizar
los análisis correspondientes para determinar cómo cada conjunto de preguntas agrupadas
en torno a cada uno de esos factores definirían el constructo comprensión lectora.
Los resultados del análisis factorial muestran que el Modelo de situación tiene un
62,604 % de la varianza explicada. Pero hay que decir también, que lo siguen los factores
Microestructura con un % de varianza de 22,396 y la Macroestructura con un % de varianza
de 15,000, lo que constituye una caída en sus valores bastante importante (ver Tabla 5.14).
171
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Entonces, se podría decir que es el Modelo de situación el que mejor define el constructo
comprensión lectora.
Tabla 5.14
Varianza explicada
Tabla 5.15
Varianza explicada de componentes principales con rotación varimax normalizada de la totalidad de las respuestas a las
preguntas de los factores: Microestructura, Macroestructura y Modelo de situación
Autovalores iniciales
Factores Pesos % de la varianza % acumulado
M de situación 0,780 62,604 62,604
Como quiera que, los pesos o cargas factoriales se interpretan como la correlación
de cada variable con cada factor, no queda otra que señalar que las tres dimensiones del
Modelo de Kintsch & Rawson (2005) utilizado en la construcción de la PRUCOLEIN
Belkys Delgado Mayoral
173
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.16
Varianza explicada
Sumas de las saturaciones al cuadrado de la
Autovalores iniciales extracción
% de la
Preguntas Total varianza % acumulado Total % de la varianza % acumulado
4 2,375 23,754 23,754 2,375 23,754 23,754
Tabla 5.17
Comunalidades
4 1,000 ,707
11 1,000 ,657
13 1,000 ,812
14 1,000 ,495
174
17 1,000 ,454
21 1,000 ,691
22 1,000 ,675
24 1,000 ,594
26 1,000 ,804
Método de extracción: análisis de componentes
principales.
Belkys Delgado Mayoral
Lo que es cierto, es que todas las preguntas tienen algo en común, lo que significa
que sus comunalidades se corresponden supuestamente con el constructo Microestructura.
Por otra parte, del análisis de componentes principales, con rotación Varimax
normalizada con Káiser, se encontró que el coeficiente de correlación de la pregunta
número 11 que se corresponde con el reconocimiento de palabras contenidas en el texto es
de 0,879, que sería la que mejor define el constructo de manera relevante. Seguidas por la
pregunta número 17 que se corresponde con la construcción de proposiciones, con un
coeficiente de 0,756; la número 4 correspondiente al reconocimiento de palabras contenidas
en el texto, con un coeficiente de 0,728, luego la número 13 de construcción de
proposiciones, con un coeficiente de 0,720 y por último la número 14 de relacionar las
proposiciones siguiendo la progresión temática del texto, con un coeficiente de 0,714.
Como se aprecia, todos los pesos factoriales de las preguntas de este constructo son
relevantes. (ver Tabla 5.18).
Tabla 5.18
Varianza explicada de componentes principales con rotación Varimax normalizada de las respuestas a las
preguntas de la Microestructura
175
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.19
Varianza explicada
177
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.20
Comunalidades
Comunalidades
5 1,000 ,697
6 1,000 ,495
8 1,000 ,727
15 1,000 ,612
18 1,000 ,416
20 1,000 ,391
27 1,000 ,365
Tabla 5.21
Varianza explicada de componentes principales con rotación Varimax normalizada de las
respuestas a las preguntas de la Macroestructura
179
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
28. Which of the following ideas best express the origins of quilting as a popular fund-
raisers?
29. The text author most likely refers to quilting …
Así se puede apreciar en la tabla 5.22 que la pregunta número tres es la que más
aporta al Modelo de situación, con un % de varianza de 20,068, seguidas de las preguntas 7,
9, 10 y 12 con % de varianza menores, es decir 10,585; 10,243; 9,384 y 8,914
respectivamente.
Tabla 5.22
Varianza explicada
Tabla 5.23
Comunalidades
10 1,000 ,662
12 1,000 ,563
16 1,000 ,512
19 1,000 ,398
23 1,000 ,509
25 1,000 ,541
28 1,000 ,473
29 1,000 ,733
Método de extracción: Análisis de Componentes principales.
Tabla 5.24
Varianza explicada de componentes principales con rotación Varimax normalizada de las
respuestas a las preguntas del Modelo de situación
Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de rotación: Normalización Varimax con Káiser.
181
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 5.25
Varianza explicada 182
Autovalores iniciales
Factores Total % de la varianza % acumulado
M. de situación 2,236 55,889 55,889
Microestructura ,909 22,729 78,618
Macroestructura ,855 21,382 100,000
Ahora bien, ya sobre los pesos factoriales, vemos como el coeficiente de correlación
correspondiente al Modelo de situación es el de mayor significación (0,669), seguido por el
de la Macroestructura (0,658), y la Microestructura (0,597) con coeficientes de correlación
también significativos (ver Tabla 5. 26)
Tabla 5.26
Varianza explicada de componentes principales con rotación varimax normalizada de los
totales de las respuestas correspondientes a la Microestructura, Macroestructura y Modelo
de situación
Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de rotación: Normalización Varimax con Káiser
Es de hacer notar, que los tres niveles de la estructura analizados, están constituidos
por todas las preguntas de la PRUCOLEIN versión 2, que supuestamente deben medir la
comprensión de textos en inglés como segunda lengua. Lo que quiere decir, que los
resultados expuestos en el análisis factorial correspondiente mostrarían que, en efecto, tal
cosa es así. Es decir, que el instrumento tendría validez de constructo en toda su extensión.
No obstante, no basta sólo la lectura de la significación estadística, si no es
acompañada de una lectura conceptual. En tal sentido, vale retomar de la Parte teórica y de
la introducción de este capítulo, que el modelo de Construcción-Integración de Kintsch
(1998) plantea que el lector construye una representación proposicional o semántica de las
oraciones contenidas en el texto, cuyo resultado es el Texto base (Microestructura y
Macroestructura) De esta representación el lector depuraría todos los significados
irrelevantes para la comprensión del texto, sobre la base de sus conocimientos previos
(Modelo de situación).
Esta consideración, así como también la estructura conceptual del modelo de
Kintsch & Rawson (2005) fueron pilares fundamentales para la operacionalización de tal
estructura en indicadores que sirvieron para la elaboración de las preguntas, que se
183
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
agruparon en los Niveles de estructura del modelo. Por eso, no hay duda en afirmar que esta
ardua y cuidadosa tarea permitió la elaboración de un instrumento válido y confiable en su
total extensión. En concreto, la comprensión lectora se produciría por la confluencia del
Texto base con el Modelo de situación.
Kr – 20 = coeficiente de fiabilidad
n = número de preguntas
Vt = varianza Total de la prueba
∑p.q = suma de las varianzas individuales de las preguntas
Una vez obtenida la fiabilidad para ambas versiones fue necesario determinar la
similitud entre ellas, toda vez que tendrían que ser utilizadas como pre-prueba y post-
prueba de manera alterna de acuerdo al diseño de investigación asumido. Para este fin, se
generaron dos variables: C1 y C2 las cuales indican el número de respuestas correctas por
participante. Así, C1 se corresponde con el número de respuestas correctas de PRUCOLEIN
versión 1 y C2 se corresponde con el número de respuestas correctas de PRUCOLEIN
versión 2. Para de este modo plantear el siguiente sistema de hipótesis:
De la prueba t de student de dos colas para diferencia de medias entre las respuestas
de los participantes en las dos versiones, se obtuvo un p valor= 0,065 > 0,05, por lo que no
se rechaza la hipótesis nula con una potencia del 95%. Se puede afirmar entonces, que
ambas versiones de PRUCOLEIN resultaron estadísticamente equivalentes. Así se muestra
en la Tabla 5.27.
Tabla 5. 27
Comparación de medias de la PRUCOLEIN versiones 1 y 2
185
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
calculó la correlación para verificar el comportamiento lineal entre ambas versiones del
instrumento, dando como resultado ρ= 0,664, lo que indica una asociación lineal moderada
según Orozco, Labrador y Palencia (2002). Todo esto sugiere una asociación lineal con
cierta fortaleza y de proporción directa, es decir que a medida que las respuestas de los
participantes de la PRUCOLEIN versión 1 eran correctas, de igual forma lo eran en la
PRUCOLEIN versión 2.
Al no tenerse dudas sobre la similitud estadística de ambas versiones de
PRUCOLEIN, se decidió un análisis estadístico más específico para contrastar la relación
lineal entre las variables C1 y C2 y sus correspondientes niveles de estructura
(Microestructura, Macroestructura y Modelo de situación), obteniéndose los siguientes
resultados registrados en la Tabla 5.28.
Tabla 5.28
Relación entre el total de respuestas correctas y sus niveles de estructura para la
PRUCOLEIN versiones 1 y 2
C2
0,403 0,544 0,311
significación 0,000 0,000 0,000
Recapitulación
El estudio que recoge este capítulo tuvo como objetivo diseñar y elaborar dos
versiones válidas y fiables de la Prueba de comprensión de textos en inglés como segunda
lengua (PRUCOLEIN).
Se señala en principio, que su fundamento reside en el modelo de Construcción-
integración de Kintsch (1998), en tal sentido se entendió que la comprensión lectora se
produciría por la confluencia del Texto base con el Modelo de situación, promovida por el
impacto que deja el texto en la memoria del lector. (Kintsch, 1998 citado en Kintsch &
Rawson, 2005), y como estructura operativa se asumió el modelo de comprensión de un
texto atribuido a Kintsch & Rawson (2005); derivando las habilidades lectoras de aquellas
operaciones mentales implicadas en cada nivel de procesamiento, y de estas los indicadores
necesarios que permitiesen la construcción de las preguntas.
187
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Introducción
189
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua
produciría efectos positivos en la comprensión de tales textos.
Tal supuesto se sustenta en cada uno de los aspectos de la Parte teórica de este
trabajo, que al desarrollarlo constitutivamente no sólo explicaría sus razones, sino que
también facilitaría la apreciación de cómo nos fuimos aproximando a su concreción. Es así
como, del capítulo referido a la Adquisición y Aprendizaje de una lengua se sustraen dos
ideas fundamentales. Una, que expone que la lengua escrita es básica para la comunicación
a distancia, pero sobre todas las cosas para la preservación de la cultura y la historia, la
difusión y resguardo del conocimiento y la educación en general (Lence, 2001; Pelayo,
2002; Frías, 2002; Maqueo & Méndez, 2003; Linuesa, 2004). Y la otra, que ata la relación
insoslayable entre lengua y comunicación, lo que le da asiento a la naturaleza social de
ambos componentes (O’Sullivan, 1996; Cassany, Luna & Sanz, 2001; Váquez & González,
2004 y Fonseca, 2005).
Por otra parte, se entendió que la adquisición de una lengua es un proceso
subconsciente, intuitivo y de construcción del sistema del lenguaje; mientras que el
aprendizaje es un proceso consciente donde las formas y las reglas son relevantes. Pero es
más, se considera que su aprendizaje es un proceso mediado por el estudio formal en
condiciones guiadas (Manchón, 1987; Larsen-Freeman, 1991; Oxford, 1990 y Brown,
2014). Siendo así, o sí se acepta como cierta la consideración anterior, se podría presumir
de entrada que un programa estratégico de lectura en condiciones guiadas produciría
efectos beneficiosos en la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como
segunda lengua.
No obstante, el asunto así planteado carecería de lógica y de rigor científico, toda
vez que se trató y aceptó la idea de que hay factores que influyen
190 favorablemente en la
adquisición de una segunda lengua, tales como la interacción social y algunos aspectos
culturales. De manera, que no se podría esquivar el tema de la competencia comunicativa
intercultural, definida como la habilidad que desarrolla una persona para lidiar con sus
propios antecedentes culturales cuando interacciona con personas de otras culturas, o si se
quiere como la habilidad para comunicarse eficazmente en situaciones interculturales
(Hymes, 1971; Canale & Swain, 1980; Savignon, 1983; Van Ek, 1984; Byram, 1990; Ortiz,
Belkys Delgado Mayoral
1996; Ruhstaller & Berguillos, 2004; Van Hooft, Korzilius & Planken, 2005; Rico, 2005;
Salaberri, 2007, Ríos, García & García, 2007 y Vilá, 2008).
Lo que se está señalando, como principio, es que los contenidos culturales y valores
de una población determinada condicionan la manera de entenderlas y que si lo
extrapolamos a un aula de segundas lenguas, se podría decir que la persona debe moverse
más allá de su cultura y ámbito lingüístico de origen, y de sus propias necesidades como
aprendiz, hacia las nuevas normas y valores culturales que contextualizan la lengua meta.
Lo bueno, es que también se expuso que tal habilidad puede ser intervenida y desarrollada
y, más aún, debe ser parte de los programas de enseñanza de una segunda lengua
(Rodríguez, 2004; Araja & Aizsila, 2010; Mejías & Agray-Vargas, 2014).
El problema entonces, pasaría por determinar la manera de propiciar un escenario
intercultural en un ambiente de aprendizaje. Es por tal razón, que la revisión de la literatura
sobre el particular se desarrolló como un debate en el que participaron varias propuestas y
experiencias que mostraban las maneras como la competencia comunicativa puede ser
tratada (Byram, Nichols & Stevens, 2001; Aleksandrowicz-Pedich, Draghicescu, Issaiass &
Sabed ,2003; Sercu, Méndez y Castro,2004; Samimy & Kobayashi, 2004; Chism &
Wen,2005; Mitsutomi & Mc Donald, 2005; Albelda, Sanz y Westall, 2006 ;Taylor, 2007;
Usó-Juan, Martínez & Jaume, 2008; Vilá, 2008;Arāja & Aizsila, 2010 y Mejías y Agray-
Vargas, 2014 ), para de allí pinzar la idea de que, cuando se adolece de contextos y
entornos favorables en el aula de segundas lenguas, era necesario recurrir a la lectura y la
escritura como elementos trascendentales para el desarrollo de la competencia
comunicativa intercultural.
Siendo así, el supuesto ahora sería, que un Programa de instrucción de la
comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua en condiciones
guiadas, que ubique a los participantes entre su propia cultura y la cultura de la lengua meta
produciría efectos beneficiosos en la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés
como segunda lengua.
El asunto entonces, era aclarar que se entendía por comprensión lectora, y en ese
discurrir arribamos a la idea plasmada en el modelo de Construcción-integración de Van
Dijk & Kintsch (1983); (1983); Kintsch, (1988); Kintsch, (1989); Kintsch, (1998); Kintsch,
191
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(2001); Kintsch, (2002); Kintsch & Rawson, (2005); Kintsch, (2009) y Kintsch, (2013) que
se desarrolla en dos fases: la de construcción, en la que el lector construye una
representación proposicional o semántica de las oraciones a partir del contenido del texto
(Texto base) y la de integración, donde depura todos los significados irrelevantes para la
comprensión del texto sobre la base de sus conocimientos previos (Modelo de situación).
Aceptado lo dicho anteriormente, el supuesto se perfilaría como sigue: un programa
de instrucción de la lectura que ubique a los participantes entre su propia cultura y la
cultura de la lengua meta, promovido por un mediador que los guie en la comunión del
contenido textual con sus conocimientos previos para lograr la construcción de un modelo
de situación apropiado produciría efectos beneficiosos en la comprensión de textos para el
aprendizaje del inglés como segunda lengua.
Desde luego, tal aclaratoria sobre nuestro supuesto requirió, previamente, entender
lo que se comprendería como enseñanza. Que fue definida como un proceso interactivo
entre el profesor y uno o varios alumnos, además del objeto del conocimiento, y que en
medio de tal interacción se encontraba el método que variaría según su razón
epistemológica. Ipso facto, se revisó la clasificación que sobre el particular establecen
García-Madruga, Martín, Luque y Santamaría (1995): la que se refiere a todas aquellas
técnicas que se aplican a la estructura del texto y que no requieren de mediación; y la otra
que agrupa a los programas que si requieren la mediación de un experto para modificar la
manera como el lector procesa el texto. En tal sentido, privilegiamos las segundas, al
considerar que la conducta estratégica es un proceso de orden elevado que envuelve tanto lo
cognitivo como lo metacognitivo y que posibilita el uso de pautas no rígidas para ordenar la
acción dirigida al logro de una meta. Se aclara, que también se consideró el hecho de que la
opacidad de tal proceso requería de la utilización de técnicas192
apropiadas para visibilizarlas,
tales como la de pensar en voz alta y la discusión colaborativa. Además, que en la
mediación del aprendizaje de segundas lenguas debe ser considerado el aprestamiento el
manejo de estrategias favorecedoras de la profundización y ampliación del conocimiento
del vocabulario.
Queda de todo eso, que las estrategias de comprensión lectora pueden ser
enseñadas, y que ésta, aun cuando reviste la opacidad que caracteriza a los fenómenos
Belkys Delgado Mayoral
cognitivos, puede ser observable con instrumentos apropiados y así, poder mediar en su
modificación. Por supuesto, para darle direccionalidad a la conducción del estudio se
plantean los objetivos e hipótesis que de seguida se exponen.
Objetivos e Hipótesis
193
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Método
Participantes
Diseño
Instrumentos
Los instrumentos para llevar a cabo la intervención fueron los siguientes: dos
versiones equivalentes, válidas y fiables de la PRUCOLEIN que fueron tratadas
profusamente en el Capítulo 7. Y un Programa de Instrucción de la comprensión de textos
para el aprendizaje del inglés como segunda lengua que de seguida se describe.
195
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
estudio. De manera que, con los niveles de procesamiento para cada nivel de proceso de
comprensión de un texto fue posible derivar los contenidos, alcance y secuencia para el
programa. Para lograr esto se utilizó por convención, la sustantivación de tales niveles, y
así mostrar la necesaria conexión de la enseñanza de las estrategias con la comprensión,
organización y elaboración del contenido. Tal como se muestra en la Tabla 8.1.
Tabla 6.1.
-Construir las ideas globales del texto -Construcción de las ideas globales del
MACROESTRUCTURA aplicando las macrorreglas: selección, texto en inglés aplicando las
generalización e integración. macrorreglas (selección, generalización
e integración).
197
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla 6.2
Esquema para la integración de los contenidos del programa con las estrategias de comprensión
lectora y con la secuencia instruccional. Basado en Kintsch y Rawson (2005) y Beltrán (1995)
199
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
200
Belkys Delgado Mayoral
Tabla 6.3
Síntesis del Programa de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés
como segunda lengua
Objetivo: Mejorar la comprensión lectora de textos en inglés como segunda lengua
7-8 Construcción de las ideas Generación de preguntas y respuestas, Apreciar la habilidad para la
globales del texto en inglés resumen, predicción, construcción de construcción de la(s) idea(s) global(es)
aplicando las macrorreglas inferencias de las relaciones causales y del texto.
(selección, generalización e anafóricas. / Dinámica grupal. Enseñanza
integración). directa. Interrogatorio. Modelado
metacognitivo. Reflexión metacognitiva.
Procedimiento
En estricto orden se siguieron las pautas del diseño seleccionado. Una vez acordado cuál de
los grupos sería objeto de la intervención fueron convocados el día 01 de abril de 2014 el
grupo experimental y el día 03 de abril de 2014 el grupo control, en atención a sus horarios
correspondientes de clase. En cada fecha, una breve charla sirvió para informarles de qué se
trataba el trabajo a realizar y lograr el compromiso de participar en la experiencia de
201
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Después, se contrastaron las respuestas de los participantes de cada grupo con una prueba t
de student de dos colas para diferencia de medias, obteniéndose un p valor= 0,810 > 0,05,
por lo que no se rechazó la hipótesis nula con una potencia del 95%. Es decir, no hubo
diferencias estadísticamente significativas entre las respuestas de los participantes, o en
otras palabras ambos grupos tendrían el mismo nivel de comprensión lectora. Tal como lo
muestra la Tabla 6.4.
Tabla 6.4
Comparación de medias de las respuestas correctas del Pre-test del grupo experimental y control
C1 25 13 0,44
E1 25 12,84 0,50
202
Estimado de la diferencia: 0,16
Valor T = 0,24 Valor P = 0,810 GL = 46
Como se puede ver, en la misma tabla, las medidas descriptivas (media, media del
error estándar y estimado de la diferencia) muestran valores similares con una diferencia de
0,16.
Entonces, se asumió que si ambos grupos eran similares en cuanto a su comprensión
lectora, sexo y edad, y que la prosecución académica de los participantes fue controlada, no
Belkys Delgado Mayoral
203
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
hacer la tarea. Es el momento de señalar que la sesión de clase se cerraba con la práctica
guiada grupal (por razones de tiempo).
En otra sesión, se continuaba con la práctica guiada individual, con los mismos
propósitos de la práctica anterior. A veces, se tomaban algunos minutos para aclarar dudas
de los estudiantes. En la cuarta etapa, los estudiantes escribían el resumen de lo aprendido
de la explicación, el modelado y las prácticas guiadas. Y el mediador les daba feedback por
la tarea realizada. Esto creaba un ambiente de confianza, de seguridad, de valoración y de
utilidad por lo que ellos estaban aprendiendo. La valoración de esta etapa consistía en el
dominio verbal de los estudiantes sobre las estrategias y procesos expuestos y discutidos.
En la quinta etapa, los estudiantes realizaban la práctica independiente con otro
párrafo del texto utilizado en la práctica individual. Lo importante de este momento, es que
los estudiantes lograrán la independencia de lo aprendido hasta ahora, o sea sin la ayuda del
mediador. De esta manera se valora cómo el estudiante internalizó lo aprendido.
También es bueno señalar que durante todas las sesiones de la intervención se
propició la generalización de lo aprendido, a través de ejemplos, aplicaciones guiadas o
independientes, obteniendo en algunos casos testimonios de estudiantes que manifestaban
cómo habían logrado realizar una tarea de otro curso utilizando la estrategia aprendida.
Por otra parte, el grupo control se mantuvo en sus actividades académicas habituales
durante el periodo en el cual se realizó la intervención.
Al finalizar la intervención, se aplicó al grupo experimental la versión 1 de la
PRUCOLEIN como pos-test y la versión 2 de la PRUCOLEIN al grupo control.
Resultados
204
Antes de desarrollar este apartado vale la pena recordar la hipótesis operacional que
guía esta investigación: los estudiantes seleccionados de la especialidad de inglés
correspondientes al grupo experimental que participan en las 11 secciones del Programa de
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua, obtienen una media de respuestas correctas en el post-test significativamente mayor
que la media de las respuestas correctas del post-test de los participantes del grupo control.
Belkys Delgado Mayoral
Para comprobar tal hipótesis, nos apoyamos con el programa Minitab versión 15
para la corrida de los datos, y específicamente se utilizó como técnica estadística la prueba t
de student para dos muestras, debido a que el tamaño de los grupos de la investigación
impedía que el estadístico, en el que tendría que estar basada la inferencia, siguiera una
distribución normal, y en tal sentido era necesario utilizar una estimación de la desviación
típica en lugar del valor real. Para tal efecto, se plantearon hipótesis referidas a lo que se
esperaba en cada caso. De seguida, se exponen los resultados de los cómputos en tablas
acompañados de un breve comentario referido a la hipótesis respectiva.
Tabla 8.5
Comparación de medias de las respuestas correctas del Pre-test y del Post-test del grupo
experimental
Variable N Media Media del error estándar
E1 25 12,84 0,50
E2 25 18,92 0,60
205
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Como se ve en la Tabla 6.5 del contraste al aplicar la t de student de dos colas para
diferencia de medias entre las respuestas correctas del Pre-test y del Post-test del grupo
experimental, se obtuvo un p valor= 0,000 < 0,05 por lo que se rechazó la hipótesis nula
con un nivel de significación del 95 %. Es decir, hay diferencias estadísticamente
significativas entre ambas medias.
Luego, para determinar cuál de las medias de las respuestas correctas (Pre-test y
Post-test) era superior, se aplicó una prueba t de una cola con las mismas variables, pero
con la siguiente hipótesis estadística:
Todos los cálculos que refieren ambos sistemas de hipótesis son idénticos, por lo tanto el p
valor es el mismo, es así como en este sistema también se rechaza la hipótesis nula con un
nivel de significación del 95 %. O sea, la media de las respuestas correctas del Pos-test
aplicado al grupo experimental es mayor que la del Pre-test. De manera más precisa el nivel
de comprensión lectora del grupo experimental es mayor en el Post-test.
Como se puede ver en la misma tabla, las medidas descriptivas (media, media del
error estándar y estimado de la diferencia) muestran diferencias entre sus valores,
enmarcándose en que el valor de µE2 es mayor que µE1, con una diferencia en valor
absoluto de 6,08. De estos resultados puede decirse que el Programa de instrucción
explicaría la diferencia entre el Pre-test y Post-test del grupo experimental.
Al igual que con el grupo experimental, se realizó una prueba t de dos colas para
determinar si existían diferencias estadísticamente significativas entre las medias de las
respuestas correctas del Pre-test y del Post-test del grupo control.
Belkys Delgado Mayoral
Para realizar los cálculos se generaron las variables C1 para indicar el número de respuestas
correctas por participante en el Pre-test y C2 para el número de respuestas correctas por
participante en el Post-test. La hipótesis estadística es la siguiente:
C1 25 13,00 0,44
C2 25 13,36 0,44
Como se ve en la Tabla 6.6 del contraste al aplicar la t de student de dos colas para
diferencia de medias entre las respuestas correctas del Pre-test y el Post-test del grupo
control, se obtuvo un p valor= 0,565> 0,05 por lo que no se rechazó la hipótesis nula con
una potencia del 95%. O sea, las respuestas correctas de los participantes en el Pre-test y el
Post-test del grupo control son similares. Es decir, no hubo diferencias estadísticamente
significativas entre las respuestas correctas en ambos test. En tal sentido al explorar la tabla,
las medidas descriptivas (media, media del error estándar y estimado de la diferencia) no
muestran diferencias significativas entre sus valores, siendo el cálculo estimado de tal valor
absoluto de 0,36.
Hasta este momento, los resultados señalan, al parecer, que el Programa de Instrucción de
la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua produce los
efectos esperados (ver Apéndices 6.3 y 6.4 respectivamente).
207
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Para tal efecto, las respuestas de ambas versiones fueron recogidas en hojas de cálculo (ver
Apéndices 6.5 y 6.6 respectivamente). Luego, se generaron las variables E2 para indicar el
número de respuestas correctas por participante del grupo experimental y C1 para las
respuestas correctas del grupo control.
Con tales datos se realizó una prueba t de dos colas para diferencia de medias de las
respuestas correctas de los grupos de la investigación, y luego una prueba t de una cola para
determinar en cuál de los grupos la media de las respuestas correctas era superior bajo la
distribución t de student. La hipótesis estadística para el primer cálculo es como sigue:
Ho: µE2=µC2
Ha: µE2≠ µC2
De la t de student de dos colas para diferencia de medias entre las respuestas de los
participantes de los dos grupos, se obtuvo un p valor= 0,000 < 0,05 por lo que se rechazó la
hipótesis nula con un nivel de significación del 95%. Es decir, hubo diferencias
estadísticamente significativas entre las respuestas correctas del Post-test de ambos grupos.
Como se muestra en la Tabla 6.7 y en la Gráfica 6.1.
Tabla 6.7
Comparación de medias Post-test grupo experimental y control
E2 25 18,92 0,60208
C2 25 13,36 0,44
Luego, para determinar de manera inferencial cuál de las medias de las respuestas correctas
correspondientes a cada grupo era mayor, se aplicó una prueba t de una cola con las mismas
variables, pero con la siguiente hipótesis estadística:
Ho: µE2=µC2
Ha: µE2> µC2
Todos los cálculos que refieren ambos sistemas de hipótesis son idénticos, por lo tanto el p
valor es el mismo, es así como en este sistema también se rechaza la hipótesis nula con un
nivel de significación del 95 %. O sea, la media de las respuestas correctas del Post-test
aplicado al grupo experimental es mayor que la del Post-test del grupo control. De manera
más precisa el nivel de comprensión lectora del grupo experimental es mayor que el del
grupo control.
Como se puede ver en la misma tabla, las medidas descriptivas (media, media del
error estándar y estimado de la diferencia) muestran diferencias entre sus valores,
enmarcándose que el valor de µE2 es mayor que µC2, con una diferencia entre ambos de
5,56.
Estos resultados apuntan definitivamente a la verificación de que el Programa de
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua
produce los efectos esperados.
No obstante tal afirmación, se prefirió hacer un análisis estadístico más específico
para apreciar las diferencias de las medias de las respuestas correctas de ambos grupos E2 y
C2 en el Post-test, pero en las dimensiones de la variable de comprensión lectora de textos
en inglés, es decir en las respuestas correctas del Post-test de ambos grupos para la
Microestructura, la Macroestructura y el Modelo de situación.
209
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Para esta comparación se generaron las siguientes variables: EM2 para las
respuestas correctas correspondientes a las preguntas a nivel de Microestructura del Post-
test del grupo experimental y CM2 para aquellas del grupo control y así determinar cuál de
las medias de las respuestas correctas correspondientes a cada grupo era mayor en ese
nivel. Se aplicó una prueba t de una cola con la siguiente hipótesis estadística:
Ho: µEM2=µCM2
Ha: µEM2> µCM2
Como se puede apreciar también a nivel de Microestructura se rechaza la hipótesis nula con
un nivel de significación del 95 %. O sea, la media de las respuestas correctas del Pos-test
referidas a las preguntas del nivel de Microestructura correspondientes al grupo
experimental es mayor que la del Pos-test del grupo control. Ver Tabla 6.8 y en la Gráfica
6.2.
Igual consideración puede hacerse con la revisión de las medidas descriptivas (media,
media del error estándar y estimado de la diferencia) las cuales muestran diferencias entre
sus valores, enmarcándose que el valor de µEM2 es mayor que µCM2, con una diferencia
entre ambos de 1,64.
Tabla 6.8
Comparación de medias Pos-test grupo experimental y control
210
Variables N Media Media del error estándar
Gráfi
Para esta comparación se generaron las siguientes variables: EMC2 para las
respuestas correctas correspondientes a las preguntas a nivel de Macroestructura del Post-
test del grupo experimental y CMC2 para aquellas del grupo control y así determinar cuál
de las medias de las respuestas correctas correspondientes a cada grupo era mayor en ese
nivel. Se aplicó una prueba t de una cola con la siguiente hipótesis estadística:
Ho: µEMC2=µCMC2
Ha: µEMC2> µCMC2
Tabla 6.9
211
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
G
Gráfica 6.3. Comparación de las respuestas correctas del Post-test
del grupo experimental y del grupo control (Macroestructura)
Para esta comparación se generaron las siguientes variables: EMS2 para las
respuestas correctas correspondientes a las preguntas a nivel de Modelo de situación del
Post-test del grupo experimental y CMS2 para aquellas del grupo control y así determinar
cuál de las medias de las respuestas correctas correspondientes a cada grupo era mayor en
ese nivel. Se aplicó una prueba t de una cola con la siguiente hipótesis estadística:
212
Ho: µEMS2=µCMS2
Ha: µEMS2> µCMS2
Como se puede ver también a nivel de Modelo de situación se rechaza la hipótesis nula con
un nivel de significación del 95 %. O sea, la media de las respuestas correctas del Pos-test
referidas a las preguntas del nivel de Modelo de situación correspondientes al grupo
experimental es mayor que la del Pos-test del grupo control.
Belkys Delgado Mayoral
De igual manera se hizo con la revisión de las medidas descriptivas (media, media
del error estándar y estimado de la diferencia) las cuales muestran diferencias entre sus
valores, enmarcándose que el valor de µEMS2 es mayor que µCMS2, con una diferencia
entre ambos de 2,12. Así lo muestra la Tabla 6.10.
Tabla 6.10
Comparación de medias Pos-test grupo experimental y control (Comprensión lectora)
De manera general, se puede decir que los resultados muestran que el Programa de
Evaluación e Instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como
segunda lengua produce los efectos esperados en los tres niveles de estructura que
conforman la variable de comprensión lectora.
Discusión y Conclusiones
Parecería muy simple concluir que los resultados del estudio confirman su hipótesis,
toda vez que no dejan duda de que los estudiantes que participaron en el Programa de
instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda
lengua, lograron una mejor comprensión lectora de textos en inglés que los que no
participaron. Entonces, resulta necesario disipar tal percepción, trayendo a la discusión
213
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
aquellos aspectos de la Parte Teórica de esta investigación que sirvieron para plantear la
hipótesis. Este proceder no sólo permitirá llegar a conclusiones subsidiarias para acercarse
paulatinamente a la conclusión general. Sino que además, serviría para rescatar algunos
aspectos que pudieran haber sido subestimados y sobre esta base plantear nuevas hipótesis
para estudios complementarios, lo que en sí constituye un agregado importante en la
consideración de los aportes que deja este trabajo.
Para comenzar, diremos que parte del contexto en el cual se introdujo el concepto de
comprensión lectora fue la distinción entre la adquisición y aprendizaje de una segunda
lengua, destacándose que el segundo es un proceso consciente que se da en condiciones
guiadas, en el que las formas y las reglas al igual que el ambiente son relevantes (Krashen
1987; Manchón 1987; Larsen- Freeman, 1991; Oxford, 1990 y Brown 2014).
Si bien es cierto, que en el estudio no se intenta comprobar tal distinción, no hay
dudas en señalar que el enunciado de la hipótesis de esta investigación contiene en sí
mismo la idea de procesos de enseñanza y de aprendizaje en condiciones guiadas con pleno
control del ambiente. Tal señalamiento nos acerca a la idea de Kintsch (2009) referida al
aprendizaje escolar, en el que la lectura es un vehículo determinante. Y, a nuestro modo de
ver, emparejado con el concepto de comprensión lectora, toda vez que el mismo Kintsch
(2009) acota que el modelo de situación es el producto del proceso de aprendizaje. Tal
cuestión fue considerada en el cuidadoso proceso para diseñar y elaborar el Programa de
instrucción, cuyas estrategias, técnicas y secuencia se establecieron siguiendo las pautas de
Beltrán (1995); Beltrán (2003) en el que se destaca el papel consciente, y por supuesto
activo, que juegan los participantes, así como el de la mediación.
Entonces, se pudiese arribar a una primera conclusión, que acompaña plenamente el
planteamiento de Kintsch (2009) en el cual la instrucción tiene la finalidad de enmarcar y
214
guiar las actividades del aprendiz, quien juega un papel activo en su propio aprendizaje.
Específicamente, se está haciendo mención al aprendizaje mediante textos, al que considera
como un proceso constructivo que se nutre del contenido de los textos para finalizar en un
modelo de situación que recoge fielmente el significado del texto a niveles local y global, y
lo integra con el conocimiento previo y las metas del lector. Es decir, los resultados de esta
investigación indican que un proceso instruccional llevado a cabo en condiciones guiadas,
en el que los participantes tuvieron un rol activo y cuyo principal insumo es el contenido de
Belkys Delgado Mayoral
textos en inglés como segunda lengua, incrementó sus capacidades para representarse el
contenido de los textos (texto base), e integrarlo con sus conocimientos previos y metas, en
un modelo de situación.
Más aún, si no hay duda que el Modelo de situación es el aprendizaje logrado
durante el proceso de intervención, entonces se puede decir que se logró diseñar un modelo
de instrucción participativo que posibilitó la construcción del conocimiento (comprensión
de textos en inglés como segunda lengua). Esto último afianzaría la idea de Harel & Papert
(1991 citado por Kintsch, 2009) en el sentido de que la construcción de la estructura del
conocimiento ocurre especialmente cuando el aprendiz participa conscientemente en la
tarea. Cuestión que puede ser entendida también como una segunda conclusión subsidiaria.
Por otra parte, se tiene que traer a la discusión el hecho de que en el Programa de
instrucción fueron consideradas las técnicas de Pensar en voz alta y de Enseñanza
recíproca, no sólo para resolver el problema de la opacidad del fenómeno cognitivo en
estudio, sino también como estrategias instruccionales (ver Gourgey, 1999; Sánchez, 2000;
2002; Almeida, 2008; Aragón & Caicedo, 2008; Hock, 2007 y). Estas técnicas permitieron
durante la intervención, las discusiones entre los participantes para compartir sus ideas en
relación con los contenidos de los textos, lo que las hace ver como piezas claves que
propiciaron el involucramiento de los participantes en la lectura. Vale recordar a Almasi,
McKeown, Beck (1996 citado por Hock, 2007) quienes señalan que tal involucramiento
durante la lectura constituye un compromiso personal sostenido para entender lo que se lee.
Más aún, se señala que pensar en voz alta y la enseñanza recíproca facilita la
interacción social. Pero es que además, tales técnicas se acomodaron estratégicamente con
la enseñanza directa y el modelado metacognitivo que subsumen el pensamiento
Vygostkiano, en el sentido de que el aprendizaje siempre estaría mediado por otros, que el
conocimiento es social y es construido a través de esfuerzos colaborativos para aprender,
comprender y resolver problemas (Garrison, 1995; Glaser, 1991; Johnson & Johnson, 1999
citados por Hock, 2007).
Entonces, una tercera conclusión sería que el Programa de instrucción así diseñado
confirma todos los planteamientos anteriores, toda vez que se alcanzaron los resultados
esperados. Podría decirse, que el proceso de construcción de la comprensión lectora de
textos en inglés como segunda lengua, se dio por la consideración de al menos cuatro
215
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Entonces, una cuarta conclusión sería que los resultados de esta investigación
indican que un proceso instruccional llevado a cabo en condiciones guiadas, en el que los
participantes tuvieron un rol activo y cuyo principal insumo fueron textos de tipo
descriptivos utilizados en la enseñanza del inglés como segunda lengua, con contenidos
culturales y estilos similares, incrementó sus capacidades para representarse el contenido de
los textos (texto base), e integrarlo con sus conocimientos previos y metas, en un modelo
de situación.
No obstante, hay que aclarar que si bien en el objetivo del estudio se expone la
naturaleza del Programa de instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del
inglés como segunda lengua, éste no constituye el eje fundamental de la intervención. Más
bien es el vehículo en donde se inserta de manera instruccional el modelo de comprensión
de un texto de Kintsch & Rawson (2005) a modo de contenido, lo que constituye,
estrictamente, el objeto experimental.
Recapitulación
Este capítulo recoge el estudio de intervención cuyo objetivo fue precisar el efecto
de un Programa de Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés
como Segunda Lengua, y en tal sentido su hipótesis preveía que los estudiantes que
participaran en dicho programa lograrán una comprensión lectora superior que los que no
participaran.
Para tal efecto, se seleccionaron dos secciones (cursos) intactas de la especialidad de
inglés de la Universidad pedagógica experimental Libertador Maracay, período académico
2014-I, cuyos estudiantes tenían aprobado todas las obligaciones académicas
correspondientes al quinto semestre de la carrera.
El diseño de investigación utilizado fue cuasi-experimental de dos grupos
(experimental y control) no aleatorizados, con Pre-test y Post-test (Diseño 10) (Campbell &
Stanley, 1970; Hernández, Fernández, & Baptista, 2003).
Los instrumentos para llevar a cabo la intervención fueron: dos versiones
equivalentes, válidas y fiables de la PRUCOLEIN y el Programa de Instrucción de la
comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como segunda lengua.
217
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
De manera general, se puede decir que los resultados muestran que el Programa de
Evaluación e Instrucción de la comprensión de textos para el aprendizaje del inglés como
segunda lengua produce los efectos esperados en los tres niveles de estructura que
conforman la variable de comprensión lectora.
Es decir, el proceso instruccional llevado a cabo en condiciones guiadas, en el que
los participantes tuvieron un rol activo y cuyo principal insumo fueron textos de tipo
descriptivos utilizados en la enseñanza del inglés como segunda lengua, con contenidos
culturales y estilos similares, incrementó sus capacidades para representarse el contenido de
los textos (texto base), e integrarlo con sus conocimientos previos y metas, en un modelo
de situación.
218
Belkys Delgado Mayoral
Introducción
Parte Teórica
Esta parte fue desarrollada en dos capítulos con propósitos específicos que se irán
refrescando en la medida que se expongan. Uno se refiere a Lengua y Lenguaje, y el otro a
la Comprensión Lectora. En el primero, se deja entendido que el lenguaje es la capacidad
219
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
del ser humano para comunicarse, expresar su pensamiento, ideas, nociones, y conceptos.
La cual, se manifiesta de manera observable como la lengua. No obstante, es necesario el
contacto con un grupo social para que se desarrolle de manera natural e involuntaria
(Martínez, 2002; Navarro, 2003; Maqueo & Méndez, 2003; Silva, 2005; Alonso, 2008 y
Gass & Selinker, 2008).
Entonces, queda suficientemente claro, la intangibilidad del lenguaje en contraste
con lo observable de la lengua en la cotidianeidad. En el caso de la lengua oral lo
observable y medible es la sonoridad y la duración o tono de los sonidos del habla; mientras
que en la escrita es la cantidad y el tamaño o contraste de las señales impresas (estructura
superficial). No así el significado que no es observable ni medible directamente (estructura
profunda), toda vez que se encuentra en la mente del que escucha o del que lee (Smith
1995).
Por otra parte, se indagó sobre el origen del lenguaje y su significado, examinando
algunas teorías. Así vimos que, para el conductismo es la conducta observable referida a las
respuestas, y las relaciones o asociaciones entre esas respuestas y eventos, y el entorno
donde éstas se producen (Brown, 2014). Mientras que, dentro del pensamiento innatista,
Chomsky argumenta que los niños estarían biológicamente programados para el lenguaje
(gramática universal) y que su desarrollo se daría de la misma manera que otras funciones
biológicas. En cuyo caso, el medio ambiente no sería determinante; tampoco sería una
conducta, ni respondería a los principios del condicionamiento (Silva, 2005; Gómez, 2010;
Lightbown & Spada, 2013).
De las cognitivas, se destacó a Piaget, quien expone que el lenguaje formaría parte
del sistema de símbolos que son desarrollados en la infancia y es usado para representar el
conocimiento que el niño ha adquirido a través de su interacción con el ambiente.
220
Mientras que, Vygotsky ve el asunto desde una perspectiva sociocultural, en la que
las herramientas psicológicas esenciales para el desarrollo del individuo serían aquellos
artefactos simbólicos (signos, símbolos, textos, formulas, organizadores gráficos), que al
ser internalizados ayudarían al individuo a perfeccionar sus funciones psicológicas
naturales de percepción, memoria, atención, etc. Se destaca que cada cultura tendría
herramientas psicológicas particulares para cada situación (Fernández, 2000), y que el
desarrollo de los procesos mentales superiores en el niño, en interacción con el medio
Belkys Delgado Mayoral
221
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
223
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
225
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Parte Empírica
En esta parte se trae a la discusión cada uno de los componentes a la luz de sus
hipótesis y objetivos, pero considerando su soporte teórico. Este proceder no sólo permitirá
llegar a conclusiones subsidiarias para acercarse paulatinamente a la conclusión general.
Sino que además, permite rescatar algunos aspectos que pudieran haber sido subestimados
y sobre esta base plantear nuevas hipótesis para estudios complementarios, lo que en sí
constituye un agregado importante en la consideración de los aportes que deja este trabajo.
La primera es que las versiones de la PRUCOLEIN diseñadas y construidas con
formatos de selección múltiple, con referentes textuales de tipo descriptivo asociados al
aprendizaje del inglés como segunda lengua, con contenidos culturales y estilos similares; y
con estructura y preguntas derivadas de las operaciones implicadas para cada nivel de la
estructura del Modelo de comprensión de un texto de Kintsch & Rawson (2005), son
válidas y fiables para medir la comprensión lectora de textos en inglés como segunda
lengua.
Se dice esto, porque los índices obtenidos para la validez de contenido son
aceptables para cada una de las preguntas, así como también para los conjuntos de ellas.
Pero además, porque todas las preguntas diseñadas para medir la Microestructura, la
Macroestructura y el Modelo de situación, correspondientes a cada una de las versiones, se
alienan con su respectivo factor, y en tal sentido los miden desde el punto de vista
conceptual. Es decir, son válidas para cada uno de estos constructos. Pero también, porque
los factores (Macroestructura, Microestructura y Modelo de situación) se relacionan entre sí
lo que permite darle una interpretación unidimensional a los resultados obtenidos en cada
una de las versiones de la PROCULEIN. 226
De igual forma cabe mencionar, que los resultados muestran que ambas versiones
de la PROCULEIN son similares estadísticamente, tanto en su conjunto como en cada una
de sus tres dimensiones, lo que viene a confirmar también la hipótesis planteada sobre este
particular aspecto, y en consecuencia adecuadas para utilizarlas, como en efecto se hizo, en
el estudio de intervención, de manera alterna, según el diseño de investigación
seleccionado.
Belkys Delgado Mayoral
227
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
229
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
base con el Modelo de situación promovida por el impacto que dejó el texto en inglés en la
memoria de los participantes, tal como lo acota Kintsch (1998 citado por Kintsch &
Rawson, 2005) fue favorecida por el Programa de instrucción.
No obstante, se recuerda aquí que Alonso (2005) al referirse al modelo antes
mencionado, aclara que su objetivo es la integración del Texto base y el Modelo de
situación, y que estos niveles no son más que dimensiones del mismo impacto que deja el
texto en la memoria del lector, por lo que tal distinción es artificiosa y sólo sirve para
satisfacer propósitos de investigación. En consecuencia, esta conclusión debe tratarse con
cuidado y en todo caso favorecer los resultados referidos a la totalidad de las respuestas.
Se concluye, entonces, que los resultados de la investigación confirman la hipótesis
toda vez que el grupo seleccionado de estudiantes de la especialidad de inglés que
participaron en las once sesiones del Programa de instrucción de la comprensión de textos
para el aprendizaje del inglés como segunda lengua, obtuvieron una media de respuestas
correctas en el Post-test significativamente mayor que la media de las respuestas correctas
del Post- test de los estudiantes seleccionados para conformar el grupo control.
Limitaciones de la investigación
231
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
unidades armónicas de orden superior. Era de esperar entonces, que el resultado fuera un
modelo de situación que representara el significado del texto, tanto a nivel local como
global, y lo integrara con los conocimientos previos y las metas de los participantes. El
asunto aquí es que, la investigación considerada como un proceso riguroso, ordenado y
controlado se vio limitada para controlar otras variables que pudieran, en atención al
modelo teórico, afectar la comprensión lectora. Es así como, se puede puntualizar que no
fue posible controlar (por medición o aleatorización) los conocimientos previos, los
intereses y las metas de los participantes. Cuestión que debe considerarse para la
generalización de las conclusiones. Se estima entonces, que es necesario realizar una
investigación similar que controle, de alguna manera, estos factores que son determinantes
para Kintsch (1998).
Lo que se expone pudiese ser considerado temerario, toda vez que resulta de la
interpretación particular de la autora sobre el modelo de comprensión de un texto de
Kintsch & Rawson (2005) utilizado con el doble propósito de diseñar y elaborar el
instrumento de medición y el programa de instrucción. Es muy posible que tal apreciación
sea distinta a la de otros estudiosos, sin embargo nos permitimos señalar que al comparar la
medias de los Post-test de cada nivel de la estructura quedó en evidencia que es mayor la
correspondiente al Modelo de situación.
Entendemos que para Kinstch & Van Dijk (1978; Kintsch, 1983; 1988; 1989; 1998;
2001; 2002; 2003; 2005, 2009 y 2013), el Modelo de situación subsume en esencia la
comprensión de lo leído en términos de sus propias metas, intereses y conocimientos
previos. Esto nos plantea una duda razonable con respecto al modelo de Kintsch & Rawson
(2005), en el sentido de que si la comprensión de un texto es lo que, en sí, define el Modelo
de situación, o en otras palabras si el Modelo de situación concreta la comprensión lectora,
entonces habría que replantearse la investigación, elaborando un programa de intervención
que se refiera exclusivamente a las operaciones mentales implicadas en los niveles de
Microestructura y Macroestructura ( Texto base), con un instrumento de medición de la
233
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Aportes y Recomendaciones
Este estudio deja algunos aportes que pueden ser considerados valiosos para el
establecimiento de una línea de investigación sobre comprensión lectora en inglés como
segunda lengua. Uno de ellos son las versiones de la PRUCOLEIN, que no sólo constituye
un instrumento válido y fiable para estudios similares, sino que la descripción detallada,
meticulosa y sistemática del proceso de su elaboración y la justificación teórica de cada uno
de sus pasos, serviría indiscutiblemente como material didáctico para la elaboración de
instrumentos de selección múltiple con propósitos equivalentes.
Otro aporte, lo constituye el programa, que de la misma manera como fue elaborada
la PRUCOLEIN, con procedimientos claros y soportes teóricos indiscutibles, servirían para
intervenciones futuras en otras investigaciones, con sujetos que
234estudian el inglés como una
segunda lengua.
También cabe mencionar que el estudio llevado a cabo deja una valiosa base de
datos, tanto para el estudio técnico de la PRUCOLEIN como la de la propia investigación,
y que una vez vista las limitaciones aquí planteadas, podría ser utilizada para agregar datos
de otras muestras para hacer metanálisis, toda vez que la dimensión del efecto pudiera
estimarse de manera más precisa que con un solo estudio.
Belkys Delgado Mayoral
235
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
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Belkys Delgado Mayoral
Apéndices
255
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Apéndices Capítulo 5
256
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 5.1
257
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
History of Knitting
Historians believe that knitting originated in the Middle East and spread to Europe, via trade routes,
and eventually to the western world as European immigrants settled there. The oldest known items
of knitted fabric are socks dating from the 3rd to 5th century, excavated in Egypt during the 1800s.
Likely created with a single needle, they closely resemble modern knits. The oldest surviving
examples of true knitting, using the two-needle method popular today, are blue and white cotton
socks, again from Egypt, that were fabricated somewhere between the 11th and the 14th centuries.
By the late middle Ages, the craft was apparently quite popular in Europe, as evidenced by several
paintings from that period that depict the Virgin Mary knitting. Knitted garments, especially
stockings favored by stylish gentlemen of the era, were produced by professional guilds, in which
young men apprenticed to become master knitters. The handicraft also thrived in the British Isles,
especially Scotland, where entire families worked at producing woolen socks, sweaters, and hats to
protect fishermen from harsh weather at sea.
With the invention of knitting machines and the advent of the Industrial Revolution, knitted items
could be mass produced, and hand knitting was relegated to the home. For many women of the 18th
and 19th centuries, knitting for the family was a chore to fit around household and child care duties.
By the late 1800s, however, knitting had become a fashionable leisure activity for Victorian ladies,
who strived to make the hobby look more ladylike by holding their needles like pencils rather than
gripping them with their palms, as is customary today.
In the United States, the popularity of knitting waxed and waned throughout the 20th century,
rejected by one generation as too old-fashioned for the modern woman and embraced by the next as
258 by history. During the Great
a fun, even trendy, pastime. Some swings in popularity were dictated
Depression of the 1930s, for example, many women turned to knitting out of economic necessity. In
wartime, Americans answered the patriotic call to knit socks, sweaters, scarves, mittens, and stretch
bandages for soldiers on the battlefront.
During World War II, the American Red Cross supplied patterns for military wear that were shared
among knitters, many of whom produced the same items over and over so they could memorize the
patterns and maximize their output. In November 1941, Life magazine, then one of the most
popular periodicals in the United States, featured a cover on knitting. Photographs of First Lady
Belkys Delgado Mayoral
Eleanor Roosevelt often showed her knitting or toting her large knitting bag. Even wounded
soldiers sent home to recover were encouraged to knit as part of their therapy.
Knitting Revival
Since 2000, knitting has enjoyed an unprecedented revival, especially among the young. According
to the Craft Yarn Council of America, one third of all American women aged 25 to 35 now knit or
crochet (a related form of needlework). In just three years, their ranks increased 150! percent, while
the number of youngsters and teenagers taking up the needles doubled.
Knitting has begun to show up among art and craft classes offered at some schools, the Knitting
Guild Association reports. Through a Needle Arts Mentoring Program, the Helping Hands
Foundation provides knitting supplies and instructions to encourage more schools, after school
programs, and inner-city organizations to teach knitting to youngsters.
At the same time, the craft industry is offering a wide range of specialty yarns and designs for items
favored by the young, such as fashionable crop tops, bags, and cell phone and iPod covers. Adding
to knitting’s appeal is its growing popularity among celebrities such as actresses Julia Roberts,
Cameron Diaz, and Brooke Shields, and even tough guy actor Russell Crowe. Characters on
popular television shows such as Grey’s Anatomy and Criminal Minds have been shown wielding
knitting needles.
A chief advantage for all ages is that knitting is a completely portable hobby. Busy Americans knit
on buses and subways, in coffee shops and during meetings, in doctors’ waiting rooms, while
watching sporting events, and at the bedsides of ailing loved ones.
The reasons people knit are as varied as knitters themselves. The number one reason for most is that
it is simply fun. And like any craft, knitting is a creative outlet, a form of artistic expression that can
be shared with others. Nearly half of those responding to a survey by the Craft Yarn Council of
America said they especially enjoy making gifts for family and friends, knowing that their creations
will endure for years and likely be cherished by the recipients. For some activist types, hand
knitting even represents a form of rebellion against what they see as often shoddy mass-produced
goods.
Knitting for charity is equally popular. Through the Knit-a-Square project, knitters all over the
world send squares to be made into blankets for AIDS orphans and abandoned babies in Africa. In
259
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
the United States, the Warm up America Foundation recruits knitters to stitch caps for newborns
and squares to be assembled into Afghans that are donated to homeless shelters, nursing homes,
hospitals, and day care centers. Other groups, such as Head Huggers, knit soft, warm “chemo caps”
for patients who lose their hair during chemotherapy.
Knitters have rallied even to animals in need, fashioning sweaters for fairy penguins in Australia
that were rescued from oil slicks. The little sweaters kept the birds warm and prevented them from
preening and ingesting oil before their feathers could be washed by volunteers.
Many knitters say that turning to their needles and yarn is a great stress reliever, an escape from
both the frenzy and tedium of daily life. According to Dr. Herbert Benson, president of the Mind
and Body Medical Institute at Harvard Medical School, the repetitive action of knitting creates a
state of relaxation similar to that brought about by yoga or various forms of meditation. Research
indicates that knitting can lower the heart rate and blood pressure and can possibly delay memory
loss in older adults. Keeping the hands occupied with knitting has been shown to help people stop
smoking, avoid overeating, and cope with pain and depression. One California hospital teaches
knitting to relax women confined to bed by high-risk pregnancies.
Whatever their inspiration or motivation, knitters are passionate about their craft. Some even see in
it a larger symbolism. As one woman commented in Bernadette Murphy’s book Zen and the Art of
Knitting: “This is what my knitting tells me: That I have faith in tomorrow. That we are all joined
together. That each stitch is vital to hold the garment together, just as each person is vital to this
world.”
Not content just to relax, some knitters like to go public in a big way. Across United States, knitting
groups hold Knit-Outs in parks, shopping malls, recreation centers—and even on the National Mall
in Washington, D.C.—to demonstrate their craft and teach it to thousands of onlookers.
260
Yarn Bombing
An amusing new trend is graffiti knitting, also known as yarn bombing, in which hip, young
urbanites wrap colorful knitted fabric around lamp posts, trees, and sometimes entire city buses to
brighten the city environment. The fad reportedly started in Texas among young knitters seeking a
creative way to use their leftover yarn and unfinished projects. It has since spread worldwide, as the
“artists” photograph their installations and share them on the Internet.
Belkys Delgado Mayoral
Eco-Friendly Knitting
At work, at home, and at leisure Americans are encouraged to reuse and recycle, so it’s no surprise
that knitters, too, are “going green.” More and more hobbyists are seeking out environmentally
friendly products like organic wool yarn, manufactured without chemical dyes or cleaning agents,
and yarns fabricated from plant products such as bamboo and corn fibers, soy protein, and banana
leaves and stalks. Remnants from the production of silk saris and cotton T-shirts are also recycled
into yarns.
Some recycling opportunities offer the chance to do further good. Through the Afghan Hound Yarn
for Rescue Project, for example, fur from show dogs, ordinary pets, and rescued Afghan hounds is
turned into yarn, with the proceeds going to aid rescue efforts on behalf of abandoned or abused
members of the breed.
For knitters who prefer to do their own recycling, various organizations and websites offer
instructions on how to unravel wool sweaters, purchased for a few dollars at a thrift store, and reuse
the yarn for new projects. Others advocate ripping up old sheets, rags, and T-shirts and knitting the
strips into bath mats and other household items. For the truly dedicated recycler, someone has even
suggested putting the knitting needles to old VHS tapes. A popular fad at the moment is cutting up
plastic bags to create “plarn” (a combination of the words plastic and yarn), which can be knit into
purses, placemats, and—what else?—reusable grocery bags.
Knitters have always enjoyed gathering in groups, where they can chat and discuss their craft as
their needles click and stitches multiply. The Knitting Guild Association reports that 88 percent of
its members are social knitters, preferring to pursue their hobby in the company of friends, family,
or knitting circles. Thanks to the Internet, knitting circles have gone global. Numerous websites
offer instruction videos, free patterns, and chat forums where knitters can ask questions and share
information. At one of the most popular, www.ravelry.com, knitters can keep notes about their
projects, obtain information about patterns, and participate in forums to “connect with people who
love to play with yarn from all over the world.” The site boasts 888,000 registered users and 2,800
people online at any one time. Through their own websites, purveyors of yarn and other knitting
supplies market their wares to this vast audience.
261
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Avid knitters maintain blogs with still more helpful tidbits. In addition to personal observations,
some, such as Wendy Knits: Adventures with Sticks and String, include color photos of the author’s
projects and promotions of her books on knitting. Male knitters are getting into the act, too. The
popular www.menwhoknit.com site features blogs, a “shout box” message board, a gallery of
projects completed by men, and information about weekend knitting retreats just for men. Whatever
a knitter’s background, interest, or skill level, a compatible knitting circle is only a click away.
Taken from
McIntosh, Phyllis
English teaching Forum (2011), v. 49, n. 1 (pp. 36-43)
262
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 5.2
263
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Anatomy of a Quilt
A quilt is basically a fabric sandwich made of three layers––a decorative top, a filling, and
a backing. The word quilting refers both to the process of making a quilt and to the means
by which the layers are fastened together. They may be tied with strategically placed knots
or secured with stitching, often done in intricate patterns that add to the beauty of the
finished piece. Quilters use a frame to hold and stretch the fabric during the quilting
process. Some frames are large enough to hold the entire quilt, others small enough to be
held in the hand while working on one section at a time.
The filling, known as batting, provides warmth and adds bulk to the quilt. Modern batting
is made of natural or synthetic fibers, but early Americans stuffed their quilts with whatever
was at hand––dried leaves, corn husks, or fragments of old letters. To make dyes to color
their fabrics, they relied on the natural world––flowers, vegetables, bark, roots, nuts, even
dried insects. Some early dyes were so corrosive that surviving quilts have only holes
where color patterns once were.
Quilt makers lavish the greatest attention on the quilt top, which they construct in several
different ways. The classic patchwork quilt is assembled from “blocks” made by stitching
together geometric shapes or curved pieces. The arrangement of the blocks and of pieces
within the blocks allows for a myriad of pleasing designs. 264
A second type of quilt top is
appliqué, from a French word meaning “to put on or lay on.” In this method, fabric shapes
in abstract motifs or in realistic forms, such as flowers or animals, are sewn to a
background with tiny, invisible stitches. Most appliqué and patchwork quilts have fabric
borders that frame the entire design and are also usually quilted.
In a third style, known as a wholecloth quilt, the entire top is a single, solid color, and the
decorative stitching, or quilting, provides the interest. Some quilters enhance the look with
Belkys Delgado Mayoral
a technique called trapunto, in which extra stuffing is inserted to raise certain parts of the
design in relief.
A Long Tradition
Quilts are likely as old as fabric itself. The earliest known depiction of quilting is an ivory
carving dating from the 35th century B.C. that shows an Egyptian king wearing a quilted
garment. The oldest surviving quilted object is a linen carpet found in a Mongolian cave
and estimated to date from somewhere between the 1st century B.C. and the 2nd century
A.D. In the 11th and 12th centuries, Crusaders introduced quilting to Europe when they
returned from the Middle East with quilted garments worn to provide warmth and
protection under their armor.
In colonial America, most quilts were utilitarian items, either tied or loosely quilted, and
meant to be used for warmth. Even into the early 1800s, most decorative quilting was done
by wealthy women who had household help and therefore the leisure time for needlework.
To stretch the use of imported chintz fabrics, which were quite expensive, many quilters cut
out flowers and other motifs and appliquéd them to a large piece of solid color fabric—a
technique known as broderie perse.
When American manufacturers began producing inexpensive cotton fabrics in the mid-
1800s and especially after the Civil War, quilting became a pastime almost any woman
could afford. A popular social event for the whole family was the quilting bee, where a
group of women would gather around frames to quilt tops they had pieced together, trading
news and gossip as they worked. Children kept the needles threaded; girls and unskilled
younger women served food. In the evening, men joined the women for feasting, singing,
and dancing.
The 19th century produced several notable fads in quilting. One is the Baltimore album
quilt, so named because it first gained popularity in the Mid-Atlantic States, particularly
around the city of Baltimore, Maryland. Composed of blocks appliquéd with elaborate
floral, animal, and patriotic designs, an album quilt often represented the work of more than
one person and was so intricate that just one block might feature dozens of different fabrics.
The rage of the Victorian Era in the late 1800s and early 1900s was the crazy quilt,
reportedly inspired by art and ceramics in the Japanese Pavilion at the Philadelphia
265
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Centennial Exposition of 1876. Crazy quilts were showpieces made of velvet, silk, and
brocade fabrics cut and pieced in random shapes, each seam highlighted with decorative
embroidery stitches.
Quilting thrived into the 20th century as women’s magazines printed and distributed quilt
patterns nationwide. Quilt competitions and contests, promoted by giant retail stores,
remained popular through the Great Depression of the 1930s. Inevitably, quilting declined
during World War II when fabric production focused on the war effort and women went to
work outside the home in unprecedented numbers. Quilting did not regain its former
popularity until the 1970s when the United States once again looked to its heritage as its
Bicentennial approached.
An Endless Variety
Quilt patterns almost certainly number in the thousands. Two quilt pattern encyclopedias
published in 1993 featured over 4,000 different pieced quilt patterns and nearly 1,800
applique patterns. Accurate numbers are difficult to come by because the same pattern may
have different names in different parts of the county. A design known as Duck’s Foot in the
Mud on Long Island (New York) became The Hand of Friendship in Philadelphia,
Pennsylvania, and Bear’s Paw in Ohio. What is known as Mariner’s Compass in New
England might be called Sunflower in Kansas. The popular Log Cabin pattern, depending
on how the blocks are arranged, can be called by such names as Court House Steps, Barn
Raising, and Straight Furrows. The Log Cabin pattern, made by sewing strips in light and
dark colors around the sides of a square, has a long and fascinating history. Because it
became fashionable when Abraham Lincoln was President, some historians think it was a
266
tribute to him. However, the design was used in Great Britain much earlier, and a Scottish
quilt expert suggests that it stems from patterns of land cultivation practiced since the
middle Ages. Even more intriguing was the discovery of the pattern in strips of linen
wound around mummified cats found in Egyptian tombs early in the 19th century. Did
these mummies, many of which were shipped back to England, inspire some farmer’s wife
to create a “new” quilt design?
Belkys Delgado Mayoral
Another pattern with a colorful history is Drunkard’s Path, so named because its winding
curves suggest the staggering gait of someone who has imbibed too much. Often associated
with the Women’s Christian Temperance Union (WCTU) campaign to outlaw alcohol in
the late 1800s, the design is in fact probably much older, though it was used in some quilts
made and sold to raise money for the WCTU.
Many other evocative names for quilt patterns were suggested by farm life (Barn Door, Hen
and Chicks, Rail Fence) and domestic life (Broken Dishes, Baby Blocks, Puss in the
Corner). Patterns with roots in Bible stories include Jacob’s ladder, Job’s tears, Crown of
Thorns, and Garden of Eden. Love and romance gave us the Double Wedding Ring,
Cupid’s Own, and Lover’s Knot, while nature inspired Pine Tree, Bear’s Paw, Clamshell,
and Turkey Tracks. From the great westward migration across the continent we have such
patterns as Prairie Queen, Chisholm Trail, and Sage Bud.
Some distinctive quilt designs are associated with certain ethnic groups. African American
quilts, for example, feature bold, asymmetrical patterns and large shapes inspired by
African textiles. Black women also produced story quilts to record family events and
traditions or to depict stories from the Bible. The most famous of these, two Bible quilts
sewn by former slave Harriet Powers, are now in the collections of the Smithsonian
Institution in Washington, D.C., and the Boston Museum of Fine Arts.
Equally renowned for their quilt making are the Amish, members of a religious sect who
dress plainly and shun modern technology. Known for their simple designs and bold solid
colors of greens, blues, purples, and black, Amish quilts are much in demand and draw
thousands of shoppers to southern Pennsylvania, where there is a large Amish community.
Quilts have long been used to strengthen family ties, preserve memories of old friends, and
mark notable events. Mothers of the mid-1800s made “freedom quilts” to mark their sons’
passage into manhood at age 21. Album quilts and friendship quilts, adorned with the
signatures and remembrances of people who contributed blocks, were given to brides, to
families in mourning, and to ministers or friends who were moving away.
267
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
In the 1890s, quilts were popular fund-raisers. People would pay a quarter or a dime to have
their name stitched on a quilt, and the money was donated to a church or some other worthy
cause. Often, the quilt itself was raffled off to raise still more money.
Quilters especially rally to charitable purpose in times of war. During the Civil War,
northern women made more than 250,000 quilts for Union soldiers. In the south, women
made beautiful broderie perse Gunboat Quilts to raise money for ironclad gunboats and
medical supplies for the Confederate army. Today, echoing the tradition, a California
quilters guild makes replicas of Civil War quilts to present to families whose soldiers have
been killed or wounded in Afghanistan and Iraq.
19. Quilts are also used to publicize certain diseases and raise money for persons with
those diseases or to fund the search for cures. The first and most ambitious of these projects
is the AIDS Memorial Quilt, begun in 1987. Some 46,000 panels honor more than 83,000
people who have died of AIDS. The quilt itself measures nearly 1.3 million square feet and
weighs 54 tons. It has been seen by 15 million people and has raised more than $3 million
for services for people with AIDS. There are now similar quilt projects to honor the victims
of lupus, ovarian cancer, and juvenile diabetes, to name a few. And animal lovers are
making quilts to fight diseases that afflict their pets.
Quilts as Art
The last 30 years have brought a tremendous increase in the appreciation of quilts not only
as folk art but as fine art worthy of hanging in the best museums. Dozens of museums and
historical societies display quilts as part of their collections, and museums dedicated only to
quilts are thriving in such places as Kentucky, Massachusetts, Virginia, Colorado, and
268
California.
The event credited with sparking this quilting renaissance was the 1971 exhibition,
“Abstract Design in American Quilts,” at the prestigious Whitney Museum of Art in New
York City. The first exhibition ever to treat quilts purely as an art form, the show was one
of the most popular in the museum’s history and subsequently traveled for nearly four years
throughout the United States and Europe.
Belkys Delgado Mayoral
Elevated to fine art, quilts can command large sums of money. The quilt believed to hold
the record sold at auction in the early 1990s for more than $264,000 and was purchased
again later for an undisclosed amount by private buyers who then donated it to the
International Quilt Study Center at the University of Nebraska-Lincoln. Stitched in 1867 by
a woman in Brooklyn, New York, the album style quilt features outstanding construction, a
wealth of different fabrics, and numerous vignettes relating to the quilt maker’s personal
life and more broadly to the reconciliation between the North and South following the Civil
War, according to curator Carolyn Ducey.
The International Quilt Study Center itself is testimony to the serious regard for display,
preservation, and study of quilts in the United States. Founded in 1997 with the gift of 950
quilts from private collectors Ardis and Robert James, the center holds the largest publicly
owned collection in the world—about 1,900 pieces at last count— and also offers the only
graduate degree in textile history with an emphasis on quilt studies.
Love of quilts and quilting will only continue to grow, Ducey predicts, because “there is
somehow a connection to quilts that makes them so accessible to people. You can look at
them through almost any lens—American history, women’s history, even technology,
because the desire to produce cotton cheaply helped launches the Industrial Revolution in
this country. No matter who you are, you are probably going to find something that will
fascinate you about quilts.”
Taken from
McIntosh, Phyllis
English teaching Forum (2006), n. 3 (pp. 39-45)
269
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Apéndice 5.3
270
Belkys Delgado Mayoral
El esquema está conformado por preguntas referidas al texto Knitting a craft makes a
comback de la autora Phyllis McIntosh, elaboradas en atención a las operaciones
mentales implicadas para los niveles de comprensión del texto base y del modelo de
situación, según lo ideado por Kinstch & Rawson (2005)
Texto Base. Microestructura: Reconocer palabras desconocidas contenidas en el
contexto; Construir proposiciones y Relacionar las proposiciones siguiendo la progresión
temática del texto.
Texto Base. Macroestructura: Construir de ideas globales del texto aplicando las
macrorreglas: selección, generalización e integración.
271
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
272
19. According to the text, what does The Knitting Guild Association
Construir report?
proposiciones (A) 888,000 registered users and 2,800 people online at any one time.
(B) Knitters can keep notes about their projects.
(C) Knitters circles have gone global.
(D) That 88 percent of its members are social knitters.
Belkys Delgado Mayoral
proposiciones
14. According to the text, What The American Red Cross did during
World War II?
(A) Offered a wide range of specialty yarns and designs.
(B) Provided knitting supplies and instructions to encourage more
schools.
(C) Supplied patterns for military wear that were shared among
knitters.
(D) Neither.
273
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
3
Belkys Delgado Mayoral
selección,
26. Which of these titles best represent the global idea of the
generalización y text?
construcción. (A) The history of knitting.
(B) Knitting: A Craft Makes a comeback.
(C) Knitting in our days.
(D) A and C.
275
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
276
5
Belkys Delgado Mayoral
277
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
7
Belkys Delgado Mayoral
279
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(A) In the past, tradesmen were pretty good knitters and spread
their craft, via trade route, to Europe and Western world.
(B) There is no doubt about the contribution of seamen in the
popularity of hand knitting.
(C) Industrial Revolution was the real cause of hand knitting
growth.
(D) Geographical location of Middle East allowed the fast spread
of knitting to Europe.
Integrar la
22. The text author most likely refers to young people …
información
proveniente del (A) As activists that use hand knitting as a form of rebellion
texto con el against most produce goods.
(B) As the growing group that prefer hand knitting as one of their
conocimiento previo preferred hobbies.
del lector y sus (C) To emphasize the idea that they are relatively more skillful
metas. than older people.
(D) As a group that uses internet frequently to connect with
people all over the world.
10
Desarrollado por: Belkys Delgado Mayoral
Enero, 2013
Apéndice 5.4
281
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
282
Belkys Delgado Mayoral
El esquema está conformado por preguntas referidas al texto Quilting: An American craft
de la autora Phyllis McIntosh, elaboradas en atención a las operaciones mentales
implicadas para los niveles de comprensión del texto base y del modelo de situación, según
lo ideado por Kinstch & Rawson (2005)
Texto Base. Microestructura: Reconocer palabras desconocidas contenidas en el
contexto; Construir proposiciones y Relacionar las proposiciones siguiendo la progresión
temática del texto.
Texto Base. Macroestructura: Construir de ideas globales del texto aplicando las
macrorreglas: selección, generalización e integración.
283
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Construir 13. According to the text, What is the quilting technique to give relief
proposiciones to certain parts of the design in?
(A) Invisible stitches.
(B) Patchwork.
(C) Vignette.
(D) Trapunto.
284
1
Belkys Delgado Mayoral
17. According to the text, What did Northern women make for Union
soldiers during the Civil war?
(A) Replicas of Civil war quilts.
(B) Beautiful broderie Gunboat quilts.
(C) More than 250,000 quilts.
(D) Neither.
285
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
6. Which of these titles best represent the global idea of the text?
287
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
5
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Belkys Delgado Mayoral
289
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Integrar la (A) Quilting was used to raise money for persons with certain
información diseases.
proveniente del (B) Northern and south women made quilts to raise money
texto con el during the Civil War.
conocimiento
(C) In the 1890s, people paid money to have their name stitched
previo del lector y
sus metas. on a quilt, and then it was donated to worthy causes.
(D) Some quilts projects were used to honor the victims of lupus,
ovarian cancer, and juvenile diabetes.
(A) All over the world there are quilt study centers to preserve
the American culture heritage.
(B) Making quilts as a hobby has been substituted by mass
production of them.
(C) Nowadays in USA is prohibited to import quilts from others
countries.
(D) Quilting has enjoyed a long tradition in the United States and
Integrar la today is more popular than ever.
información
proveniente del
texto con el 3. Based on information in the text, it can be inferred that…
conocimiento
previo del lector y
(A) Quilting is an exclusive activity for women in their leisure
sus metas.
time.
(B) In our days, quilts are multipurpose items.
(C) By the time, quilt industry is not a lucrative business.
(D) Quilting is a quite inexpensive art because its filling could
be recycled.
291
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(A) Crusaders did not know that the quilted garment under their
armor would be the reason of spreading quilting in Europe.
(B) Internet was the cause of spreading quilting in Europe.
(C) Industrial Revolution was the real cause of quilting growth.
(D) A + C.
9
292
Belkys Delgado Mayoral
10
Mayo, 2013
293
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Apéndice 5.5
PRUCOLEIN versión 1
294
Belkys Delgado Mayoral
UNIVERSIDAD DE LEÓN
PRUCOMLEIN (Version 1)
295
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Instrucciones:
3. Revise la prueba y note que está constituida por 29 preguntas, cada una de ellas
referidas al texto que usted ha leído cuidadosamente, e identificadas con un
número, seguido por 4 posibles respuestas precedidas, a su vez, con las letras
mayúsculas A, B, C y D. Sólo una de esas alternativas de respuestas es la correcta.
5. Puede releer el texto cuantas veces quiera y utilizar notas marginales, resaltados,
subrayados, marcas, etc.
296
NOMBRES: ________________________________________________________
APELLIDOS: _______________________________________________________
297
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
History of Knitting
1. Historians believe that knitting originated in the Middle East and spread to Europe,
via trade routes, and eventually to the western world as European immigrants settled there.
The oldest known items of knitted fabric are socks dating from the 3rd to 5th century,
excavated in Egypt during the 1800s. Likely created with a single needle, they closely
resemble modern knits. The oldest surviving examples of true knitting, using the two-
needle method popular today, are blue and white cotton socks, again from Egypt, that were
fabricated somewhere between the 11th and the 14th centuries.
2. By the late middle Ages, the craft was apparently quite popular in Europe, as
evidenced by several paintings from that period that depict the Virgin Mary knitting.
Knitted garments, especially stockings favored by stylish gentlemen of the era, were
produced by professional guilds, in which young men apprenticed to become master
knitters. The handicraft also thrived in the British Isles, especially Scotland, where entire
families worked at producing woolen socks, sweaters, and hats to protect fishermen from
harsh weather at sea.
3. With the invention of knitting machines and the advent of the Industrial Revolution,
knitted items could be mass produced, and hand knitting was relegated to the home. For
many women of the 18th and 19th centuries, knitting for the family was a chore to fit
around household and child care duties. By the late 1800s, however, knitting had become a
fashionable leisure activity for Victorian ladies, who strived to make the hobby look more
ladylike by holding their needles like pencils rather than gripping them with their palms, as
is customary today.
4. In the United States, the popularity of knitting waxed and waned throughout the
20th century, rejected by one generation as too old-fashioned for the modern woman and
embraced by the next as a fun, even trendy, pastime. Some swings in popularity were
dictated by history. During the Great Depression of the 1930s, for example, many women
turned to knitting out of economic necessity. In wartime, Americans answered the patriotic
call to knit socks, sweaters, scarves, mittens, and stretch bandages for soldiers on the
battlefront. 298
5. During World War II, the American Red Cross supplied patterns for military wear
that were shared among knitters, many of whom produced the same items over and over so
they could memorize the patterns and maximize their output. In November 1941, Life
magazine, then one of the most popular periodicals in the United States, featured a cover on
knitting. Photographs of First Lady Eleanor Roosevelt often showed her knitting or toting
her large knitting bag. Even wounded soldiers sent home to recover were encouraged to
knit as part of their therapy.
Belkys Delgado Mayoral
Knitting Revival
6. Since 2000, knitting has enjoyed an unprecedented revival, especially among the
young. According to the Craft Yarn Council of America, one third of all American women
aged 25 to 35 now knit or crochet (a related form of needlework). In just three years, their
ranks increased 150! Percent, while the number of youngsters and teenagers taking up the
needles doubled.
7. Knitting has begun to show up among art and craft classes offered at some schools,
the Knitting Guild Association reports. Through a Needle Arts Mentoring Program, the
Helping Hands Foundation provides knitting supplies and instructions to encourage more
schools, after school programs, and inner-city organizations to teach knitting to youngsters.
8. At the same time, the craft industry is offering a wide range of specialty yarns and
designs for items favored by the young, such as fashionable crop tops, bags, and cell phone
and iPod covers. Adding to knitting’s appeal is its growing popularity among celebrities
such as actresses Julia Roberts, Cameron Diaz, and Brooke Shields, and even tough guy
actor Russell Crowe. Characters on popular television shows such as Grey’s Anatomy and
Criminal Minds have been shown wielding knitting needles.
9. A chief advantage for all ages is that knitting is a completely portable hobby. Busy
Americans knit on buses and subways, in coffee shops and during meetings, in doctors’
waiting rooms, while watching sporting events, and at the bedsides of ailing loved ones.
10. The reasons people knit are as varied as knitters themselves. The number one reason
for most is that it is simply fun. And like any craft, knitting is a creative outlet, a form of
artistic expression that can be shared with others. Nearly half of those responding to a
survey by the Craft Yarn Council of America said they especially enjoy making gifts for
family and friends, knowing that their creations will endure for years and likely be
cherished by the recipients. For some activist types, hand knitting even represents a form of
rebellion against what they see as often shoddy mass-produced goods.
11. Knitting for charity is equally popular. Through the Knit-a-Square project, knitters
all over the world send squares to be made into blankets for AIDS orphans and abandoned
babies in Africa. In the United States, the Warm up America Foundation recruits knitters to
stitch caps for newborns and squares to be assembled into Afghans that are donated to
homeless shelters, nursing homes, hospitals, and day care centers. Other groups, such as
Head Huggers, knit soft, warm “chemo caps” for patients who lose their hair during
chemotherapy.
12. Knitters have rallied even to animals in need, fashioning sweaters for fairy penguins
in Australia that were rescued from oil slicks. The little sweaters kept the birds warm and
299
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
prevented them from preening and ingesting oil before their feathers could be washed by
volunteers.
13. Many knitters say that turning to their needles and yarn is a great stress reliever, an
escape from both the frenzy and tedium of daily life. According to Dr. Herbert Benson,
president of the Mind and Body Medical Institute at Harvard Medical School, the repetitive
action of knitting creates a state of relaxation similar to that brought about by yoga or
various forms of meditation. Research indicates that knitting can lower the heart rate and
blood pressure and can possibly delay memory loss in older adults. Keeping the hands
occupied with knitting has been shown to help people stop smoking, avoid overeating, and
cope with pain and depression. One California hospital teaches knitting to relax women
confined to bed by high-risk pregnancies.
14. Whatever their inspiration or motivation, knitters are passionate about their craft.
Some even see in it a larger symbolism. As one woman commented in Bernadette
Murphy’s book Zen and the Art of Knitting: “This is what my knitting tells me: That I have
faith in tomorrow. That we are all joined together. That each stitch is vital to hold the
garment together, just as each person is vital to this world.”
15. Not content just to relax, some knitters like to go public in a big way. Across United
States, knitting groups hold Knit-Outs in parks, shopping malls, recreation centers—and
even on the National Mall in Washington, D.C.—to demonstrate their craft and teach it to
thousands of onlookers.
Yarn Bombing
16. An amusing new trend is graffiti knitting, also known as yarn bombing, in which
hip, young urbanites wrap colorful knitted fabric around lamp posts, trees, and sometimes
entire city buses to brighten the city environment. The fad reportedly started in Texas
among young knitters seeking a creative way to use their leftover yarn and unfinished
projects. It has since spread worldwide, as the “artists” photograph their installations and
share them on the Internet. 300
Eco-Friendly Knitting
17. At work, at home, and at leisure Americans are encouraged to reuse and recycle, so
it’s no surprise that knitters, too, are “going green.” More and more hobbyists are seeking
out environmentally friendly products like organic wool yarn, manufactured without
chemical dyes or cleaning agents, and yarns fabricated from plant products such as bamboo
Belkys Delgado Mayoral
and corn fibers, soy protein, and banana leaves and stalks. Remnants from the production of
silk saris and cotton T-shirts are also recycled into yarns.
18. Some recycling opportunities offer the chance to do further good. Through the
Afghan Hound Yarn for Rescue Project, for example, fur from show dogs, ordinary pets,
and rescued Afghan hounds is turned into yarn, with the proceeds going to aid rescue
efforts on behalf of abandoned or abused members of the breed.
19. For knitters who prefer to do their own recycling, various organizations and
websites offer instructions on how to unravel wool sweaters, purchased for a few dollars at
a thrift store, and reuse the yarn for new projects. Others advocate ripping up old sheets,
rags, and T-shirts and knitting the strips into bath mats and other household items. For the
truly dedicated recycler, someone has even suggested putting the knitting needles to old
VHS tapes. A popular fad at the moment is cutting up plastic bags to create “plarn” (a
combination of the words plastic and yarn), which can be knit into purses, placemats, and—
what else?—reusable grocery bags.
20. Knitters have always enjoyed gathering in groups, where they can chat and discuss
their craft as their needles click and stitches multiply. The Knitting Guild Association
reports that 88 percent of its members are social knitters, preferring to pursue their hobby in
the company of friends, family, or knitting circles. Thanks to the Internet, knitting circles
have gone global. Numerous websites offer instruction videos, free patterns, and chat
forums where knitters can ask questions and share information. At one of the most popular,
www.ravelry.com, knitters can keep notes about their projects, obtain information about
patterns, and participate in forums to “connect with people who love to play with yarn from
all over the world.” The site boasts 888,000 registered users and 2,800 people online at any
one time. Through their own websites, purveyors of yarn and other knitting supplies market
their wares to this vast audience.
21. Avid knitters maintain blogs with still more helpful tidbits. In addition to personal
observations, some, and such as Wendy Knits: Adventures with Sticks and String include
color photos of the author’s projects and promotions of her books on knitting. Male knitters
are getting into the act, too. The popular www.menwhoknit.com site features blogs, a
“shout box” message board, a gallery of projects completed by men, and information about
weekend knitting retreats just for men. Whatever a knitter’s background, interest, or skill
level, a compatible knitting circle is only a click away.
Taken from
McIntosh, Phyllis
English teaching Forum (2011), v. 49, n. 1 (pp. 36-43)
301
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Cuerpo de preguntas
1. Which of the following ideas would be the most immediate subsequent of: “By the
middle ages, the craft was apparently quite popular in Europe”?
2. Which of the following propositions represent the content of the paragraphs 20 and 21?
(C) Websites are the best dealers of any kind of supplies knitting.
(D) The internet tools have contributed enormously to the hand knitting as a hobby.
(A) In the past, tradesmen were pretty good knitters and spread their craft, via trade route,
to Europe and Western world.
(B) There is no doubt about the contribution of seamen in the popularity of hand knitting.
(C) Industrial Revolution was the real cause of hand knitting growth.
302
(D) Geographical location of Middle East allowed the fast spread of knitting to Europe.
4. The word garment in paragraph 2 is the closest in meaning to which of the following:
(A) Shoes.
(B) Handbag.
Belkys Delgado Mayoral
(C) Vestments.
(D) Necklace.
5. Which of the following ideas best express the cause of the origins of knitting in the
Middle East?
(C) The sheep were one of the first animals domesticated in the Middle East.
(D) C + A.
(A) The socks knit with wool’s yarn are very expensive.
(B) Knitters are looking for new ways of getting material to knit.
7. According to the text. What is the oldest surviving example of true knitting using the two
needle method?
(C) Bags.
8. Which of the following statements represents the global idea of the text?
(A) The popularity of knitting waxed and waned throughout the 20th century.
(B) The incorporation of knitting among art and craft classes offered at some schools.
(C) The resurgence of hand knitting into one of the most popular hobby in USA.
303
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
9. Which is the global idea of the paragraphs from 10 to 14 (The lure of knitting)?
(B) At this time, penguins, dogs and cats are wearing fashionable sweaters.
(D) The main reason of resurgence of hand knitting is the internet facility.
10. Based on information in the text, it can be inferred that the first subtitle was
necessary…
(D) To recognize hand knitting as an ancient craft as a way to appreciate its resurgence.
(B) Amusing new trend in graffiti knitting also known as yarn bombing.
(C) Hand knitting has evolutioned from being a home task to be a very popular hobby in
the USA.
304
(D) Advantage of knitting as a completely portable hobby.
12. Which of the following conclusions can best be drawn from the text?
(A) Knitting is enjoying 21st century resurgence, especially among young people.
(B) Hand knitting was relegated to the home by the advent of the Industrial Revolution.
Belkys Delgado Mayoral
(C) Hand knitting represents a form of rebellion against what they see as often shoddy
mass-produced goods.
(D) During the Great Depression of the 1930s many women turned to knitting out of
economic necessity.
(B) Hand knitting, as a hobby, is an activity of using and reusing the same yarns to make
various garments.
(D) Young people are leaving video games to become hand knitters.
14. According to the text, What the American Red Cross did during World War II?
(C) Supplied patterns for military wear that were shared among knitters.
(D) Neither.
(A) The craft industry is offering a wide range of specialty yarns and designs for items
favored by the young.
(C) At work, at home, and at leisure Americans are encouraged to reuse and recycle…that
knitters, too, are “going green”.
(D) Not content just to relax, some knitters like to go public in a big way… to demonstrate
their craft and teach it…
305
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(A) The development of hand knitting is due to its obligatory inclusion in the scholar
curriculum.
(B) The American young women like to hand knitting better than older women.
(D) Nowadays, hand knitting is a hobby rather than an industry of season clothes.
(B) Gender is not an obstacle to adopt hand knitting as great stress reliever.
(C) Hand knitting as a way to stop smoking or overeating has to be prescribed by a doctor.
(D) Graffiti knitting, also known a yarn bombing, is prohibited by the mostly of the states
in USA.
19. According to the text, what does The Knitting Guild Association report?
306
(A) 888,000 registered users and 2,800 people online at any one time.
20. Which of the following ideas would be the most immediate subsequent of: “Knitters
have always enjoyed gathering in groups”?
(B) At one of the most popular, www.ravelry.com, knitters can keep notes about their
projects…
(D) Knitting had become a fashionable Leisure Activity for Victorian ladies.
(A) As activists that use hand knitting as a form of rebellion against most produce goods.
(B) As the growing group that prefer hand knitting as one of their preferred hobbies.
(C) To emphasize the idea that they are relatively more skillful than older people.
(D) As a group that uses internet frequently to connect with people all over the world.
23. Which of the following paragraphs best represent the global idea of the text?
(A) 2.
(B) 4.
(C) 10.
(D) 6.
307
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(A) Knitters prefer doing their own recycling to avoid killing sheep.
(C) Knitters prefer doing their own recycling to reduce the greenhouse effect.
(D) Knitters prefer doing their own recycling to share the ideas in the knitting circles.
25. Which of the following ideas could be the cause of spreading hand knitting to Europe in
the past?
(A) People needed warming garments to be protected of the harsh climate conditions in
winter season.
(B) With the advent of the Industrial Revolution knitted items were spread all over the
world.
(C) At that time, hand knitting was the most popular way to make hunting garments.
(D) At that time, one of the principal trade routes was Europe.
26. Which of these titles best represent the global idea of the text?
27. The text displays that knitting spreads all over the world …
(B) A popular fad at the moment is cutting up plastic bags to create “plarn”.
(C) Knitting is enjoying 21st century resurgence, especially among young people.
(A) Only in USA knitting circles can ask questions and share information about that hobby.
(B) Internet is not by itself the reason that hand knitting had been spread all over the world.
(C) Internet has changed the way as knitters chat and share their patterns.
(D) Prevent the animal abuse is the main reason of recycling in knitting activity.
309
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Tabla de respuestas
1 A. B. C. D. 15 A. B. C. D.
2 A. B. C. D. 16 A. B. C. D.
3 A. B. C. D. 17 A. B. C. D.
4 A. B. C. D. 18 A. B. C. D.
5 A. B. C. D. 19 A. B. C. D.
6 A. B. C. D. 20 A. B. C. D.
7 A. B. C. D. 21 A. B. C. D.
8 A. B. C. D. 22 A. B. C. D.
9 A. B. C. D. 23 A. B. C. D.
10 A. B. C. D. 24 A. B. C. D.
11 A. B. C. D. 25 A. B. C. D.
12 A. B. C. D. 26 A. B. C. D.
310
13 A. B. C. D. 27 A. B. C. D.
14 A. B. C. D. 28 A. B. C. D.
29 A. B. C. D.
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 5.6
PRUCOLEIN version 2
311
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
UNIVERSIDAD DE LEÓN
PRUCOMLEIN (Versión 2)
312
Belkys Delgado Mayoral
Instrucciones:
3. Revise la prueba y note que está constituida por 29 preguntas. Cada uno de ellas
referidas al texto que usted ha leído cuidadosamente, la cual está identificada con un
número, seguido por 4 posibles respuestas precedidas, a su vez, con las letras mayúsculas
A, B, C y D. Sólo una de esas alternativas de respuestas es la correcta.
5. Puede releer el texto cuantas veces quiera y utilizar notas marginales, resaltados,
subrayados, marcas, etc.
313
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
NOMBRES: ________________________________________________________
APELLIDOS: _______________________________________________________
314
Belkys Delgado Mayoral
Anatomy of a Quilt
2. The filling, known as batting, provides warmth and adds bulk to the quilt. Modern
batting is made of natural or synthetic fibers, but early Americans stuffed their quilts with
whatever was at hand––dried leaves, corn husks, or fragments of old letters. To make dyes
to color their fabrics, they relied on the natural world––flowers, vegetables, bark, roots,
nuts, even dried insects. Some early dyes were so corrosive that surviving quilts have only
holes where color patterns once were.
3. Quilt makers lavish the greatest attention on the quilt top, which they construct in
several different ways. The classic patchwork quilt is assembled from “blocks” made by
stitching together geometric shapes or curved pieces. The arrangement of the blocks and of
pieces within the blocks allows for a myriad of pleasing designs. A second type of quilt top
is appliqué, from a French word meaning “to put on or lay on.” In this method, fabric
shapes in abstract motifs or in realistic forms, such as flowers or animals, are sewn to a
background with tiny, invisible stitches. Most appliqué and patchwork quilts have fabric
borders that frame the entire design and are also usually quilted.
4. In a third style, known as a wholecloth quilt, the entire top is a single, solid color,
and the decorative stitching, or quilting, provides the interest. Some quilters enhance the
look with a technique called trapunto, in which extra stuffing is inserted to raise certain
parts of the design in relief.
A Long Tradition
5. Quilts are likely as old as fabric itself. The earliest known depiction of quilting is an
ivory carving dating from the 35th century B.C. that shows an Egyptian king wearing a
quilted garment. The oldest surviving quilted object is a linen carpet found in a Mongolian
cave and estimated to date from somewhere between the 1st century B.C. and the 2nd
century A.D. In the 11th and 12th centuries, Crusaders introduced quilting to Europe when
they returned from the Middle East with quilted garments worn to provide warmth and
protection under their armor.
6. In colonial America, most quilts were utilitarian items, either tied or loosely quilted,
and meant to be used for warmth. Even into the early 1800s, most decorative quilting was
315
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
done by wealthy women who had household help and therefore the leisure time for
needlework. To stretch the use of imported chintz fabrics, which were quite expensive,
many quilters cut out flowers and other motifs and appliquéd them to a large piece of solid
color fabric—a technique known as broderie perse.
8. The 19th century produced several notable fads in quilting. One is the Baltimore
album quilt, so named because it first gained popularity in the Mid-Atlantic States,
particularly around the city of Baltimore, Maryland. Composed of blocks appliquéd with
elaborate floral, animal, and patriotic designs, an album quilt often represented the work of
more than one person and was so intricate that just one block might feature dozens of
different fabrics.
9. The rage of the Victorian Era in the late 1800s and early 1900s was the crazy quilt,
reportedly inspired by art and ceramics in the Japanese Pavilion at the Philadelphia
Centennial Exposition of 1876. Crazy quilts were showpieces made of velvet, silk, and
brocade fabrics cut and pieced in random shapes, each seam highlighted with decorative
embroidery stitches.
10. Quilting thrived into the 20th century as women’s magazines printed and distributed
quilt patterns nationwide. Quilt competitions and contests, promoted by giant retail stores,
remained popular through the Great Depression of the 1930s. Inevitably, quilting declined
during World War II when fabric production focused on the war effort and women went to
work outside the home in unprecedented numbers. Quilting did not regain its former
popularity until the 1970s when the United States once again looked to its heritage as its
Bicentennial approached. 316
An Endless Variety
11. Quilt patterns almost certainly number in the thousands. Two quilt pattern
encyclopedias published in 1993 featured over 4,000 different pieced quilt patterns and
nearly 1,800 applique patterns. Accurate numbers are difficult to come by because the same
pattern may have different names in different parts of the county. A design known as
Duck’s Foot in the Mud on Long Island (New York) became The Hand of Friendship in
Philadelphia, Pennsylvania, and Bear’s Paw in Ohio. What is known as Mariner’s Compass
Belkys Delgado Mayoral
in New England might be called Sunflower in Kansas. The popular Log Cabin pattern,
depending on how the blocks are arranged, can be called by such names as Court House
Steps, Barn Raising, and Straight Furrows. The Log Cabin pattern, made by sewing strips
in light and dark colors around the sides of a square, has a long and fascinating history.
Because it became fashionable when Abraham Lincoln was President, some historians
think it was a tribute to him. However, the design was used in Great Britain much earlier,
and a Scottish quilt expert suggests that it stems from patterns of land cultivation practiced
since the middle Ages. Even more intriguing was the discovery of the pattern in strips of
linen wound around mummified cats found in Egyptian tombs early in the 19th century.
Did these mummies, many of which were shipped back to England, inspire some farmer’s
wife to create a “new” quilt design?
12. Another pattern with a colorful history is Drunkard’s Path, so named because its
winding curves suggest the staggering gait of someone who has imbibed too much. Often
associated with the Women’s Christian Temperance Union (WCTU) campaign to outlaw
alcohol in the late 1800s, the design is in fact probably much older, though it was used in
some quilts made and sold to raise money for the WCTU.
13. Many other evocative names for quilt patterns were suggested by farm life (Barn
Door, Hen and Chicks, Rail Fence) and domestic life (Broken Dishes, Baby Blocks, Puss in
the Corner). Patterns with roots in Bible stories include Jacob’s ladder, Job’s tears, Crown
of Thorns, and Garden of Eden. Love and romance gave us the Double Wedding Ring,
Cupid’s Own, and Lover’s Knot, while nature inspired Pine Tree, Bear’s Paw, Clamshell,
and Turkey Tracks. From the great westward migration across the continent we have such
patterns as Prairie Queen, Chisholm Trail, and Sage Bud.
14. Some distinctive quilt designs are associated with certain ethnic groups. African
American quilts, for example, feature bold, asymmetrical patterns and large shapes inspired
by African textiles. Black women also produced story quilts to record family events and
traditions or to depict stories from the Bible. The most famous of these, two Bible quilts
sewn by former slave Harriet Powers, are now in the collections of the Smithsonian
Institution in Washington, D.C., and the Boston Museum of Fine Arts.
15. Equally renowned for their quilt making are the Amish, members of a religious sect
who dress plainly and shun modern technology. Known for their simple designs and bold
solid colors of greens, blues, purples, and black, Amish quilts are much in demand and
draw thousands of shoppers to southern Pennsylvania, where there is a large Amish
community.
16. Quilts have long been used to strengthen family ties, preserve memories of old
friends, and mark notable events. Mothers of the mid-1800s made “freedom quilts” to mark
317
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
their sons’ passage into manhood at age 21. Album quilts and friendship quilts, adorned
with the signatures and remembrances of people who contributed blocks, were given to
brides, to families in mourning, and to ministers or friends who were moving away.
17. In the 1890s, quilts were popular fund-raisers. People would pay a quarter or a dime
to have their name stitched on a quilt, and the money was donated to a church or some
other worthy cause. Often, the quilt itself was raffled off to raise still more money.
18. Quilters especially rally to charitable purpose in times of war. During the Civil War,
northern women made more than 250,000 quilts for Union soldiers. In the south, women
made beautiful broderie perse Gunboat Quilts to raise money for ironclad gunboats and
medical supplies for the Confederate army. Today, echoing the tradition, a California
quilters guild makes replicas of Civil War quilts to present to families whose soldiers have
been killed or wounded in Afghanistan and Iraq.
19. Quilts are also used to publicize certain diseases and raise money for persons with
those diseases or to fund the search for cures. The first and most ambitious of these projects
is the AIDS Memorial Quilt, begun in 1987. Some 46,000 panels honor more than 83,000
people who have died of AIDS. The quilt itself measures nearly 1.3 million square feet and
weighs 54 tons. It has been seen by 15 million people and has raised more than $3 million
for services for people with AIDS. There are now similar quilt projects to honor the victims
of lupus, ovarian cancer, and juvenile diabetes, to name a few. And animal lovers are
making quilts to fight diseases that afflict their pets.
Quilts as Art
20. The last 30 years have brought a tremendous increase in the appreciation of quilts
not only as folk art but as fine art worthy of hanging in the best museums. Dozens of
museums and historical societies display quilts as part of their collections, and museums
dedicated only to quilts are thriving in such places as Kentucky, Massachusetts, Virginia,
Colorado, and California.
318
21. The event credited with sparking this quilting renaissance was the 1971 exhibition,
“Abstract Design in American Quilts,” at the prestigious Whitney Museum of Art in New
York City. The first exhibition ever to treat quilts purely as an art form, the show was one
of the most popular in the museum’s history and subsequently traveled for nearly four years
throughout the United States and Europe.
22. Elevated to fine art, quilts can command large sums of money. The quilt believed to
hold the record sold at auction in the early 1990s for more than $264,000 and was
purchased again later for an undisclosed amount by private buyers who then donated it to
Belkys Delgado Mayoral
23. The International Quilt Study Center itself is testimony to the serious regard for
display, preservation, and study of quilts in the United States. Founded in 1997 with the gift
of 950 quilts from private collectors Ardis and Robert James, the center holds the largest
publicly owned collection in the world—about 1,900 pieces at last count— and also offers
the only graduate degree in textile history with an emphasis on quilt studies.
24. Love of quilts and quilting will only continue to grow, Ducey predicts, because
“there is somehow a connection to quilts that makes them so accessible to people. You can
look at them through almost any lens—American history, women’s history, even
technology, because the desire to produce cotton cheaply helped launches the Industrial
Revolution in this country. No matter who you are, you are probably going to find
something that will fascinate you about quilts.”
Taken from
McIntosh, Phyllis
English teaching Forum (2006), n. 3 (pp. 39-45)
319
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Cuerpo de Preguntas
1. Which of the following statements represents the global idea of the text?
(B) Quilting did not regain its former popularity until the 1970s…
(C) Nowadays, quilts are not only a folk art but a fine art worthy of hanging in the best
museums.
(D) Some distinctive quilt designs are associated with certain ethnics groups.
2. Which of the following conclusions can best be drawn from the text?
(A) Quilt through, all over its history, changes from being an utilitarian item to be an fine
art.
(D) A quilt can warm a bed, decorate a wall, comfort a child in her crib or a soldier at war.
(D) Quilting is a quite inexpensive art because its filling could be recycled.
4. The word rage in paragraph 9 is the closest in meaning to which of the following:
(A) Anger
(B) Fabric
Belkys Delgado Mayoral
(C) Trend
(D) Pattern
5. Which of the following paragraphs best represent the global idea of the text?
(A) 2
(B) 14
(C) 16
(D) 20
6. Which of these titles best represent the global idea of the text?
(D) A and C
(B) The word quilt by itself has come to describe far more than stitched pieces of fabric.
(C) The oldest known quilted objects were sold to a very rich people all over the world.
(A) Some names for quilts patterns have been suggested by farm life.
(B) There are controversial ideas around The Log Cabin pattern.
(C) The different names of quilt patterns make difficult to appreciate their real number.
321
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(D) Drunkard´s path got its name from the curving image it creates similar to winding path
taken by a drunk.
(B) The cheapest cotton fabrics promoted the quilting as pastime for almost everybody.
(C) Actually, the quilt patterns have been used as fund raisers.
(A) The three layers of the quilt show that it used, exclusively, for giving warmth.
(A) All over the world there are quilt study centers to preserve the American culture
heritage.
(B) Making quilts as a hobby has been substituted by mass production of them.
(D) Quilting has enjoyed a long tradition in the United States and today is more popular
than ever.
13. According to the text, what is the quilting technique to give relief to certain parts of the
design in?
(B) Patchwork
(C) Vignette
(D) Trapunto
(A) Quilts have long been used to strengthen family ties, preserve memories of old friends,
and mark notable events.
(B) Elevated to fine art, quilts can command large sums of money.
(D) The event credited with sparking this quilting renaissance was the 1971 exhibition… at
the prestigious Whitney Museum of Art.
15. Which of the following propositions represent the content of the paragraphs 1 and 4?
(A) Some quilters enhance the look with a technique called trapunto.
(B) Quilters makers lavish the greatest attention on the quilt top.
(C) Quilters use a frame to hold and stretch the fabric during the quilting process.
16. Which of the following ideas could be the cause of the impossibility to accurate the
exact number of quilt patterns?
(A) There is not agreement about a unique criterion to name and classify quilt patterns.
(B) Quilts patterns’ names depend upon the kind of material they are made.
323
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
(C) Quilts are made of several materials that have different names depending on the part of
the country where they come from.
(D) B + C
17. According to the text, what did Northern women make for Union soldiers during the
Civil war? ?
(D) Neither.
(B) Quilting became a pastime almost any woman could afford after the Civil War.
19. Based on information in the text, it can be inferred that the first subtitle was
necessary…
(A) Quilts, as garments, were originated in Mongolia at the 35th century B.C.
Belkys Delgado Mayoral
(B) During the Great Depression of the 1930s many women turned to quilting out of
economy necessity.
(C) Even when quilts are appreciate as a fine art have been replaced by cheaply pieces of
cotton
(D) Quilting has enjoyed a long tradition in the United States and today is more popular
than ever.
21. Which of the following ideas would be the most immediate subsequent: “An accurate
numbers of quilt patterns are difficult to come…”?
(A) Quilting thrived into de 20th as women’ magazines printed and distributed quilt
patterns nationwide.
(C) The same pattern may have different names in different part of the country.
(D) Dozens of museums and historical societies display quilts as part of their collections.
(A) Crusaders did not know that the quilted garment under their armor would be the reason
of spreading quilting in Europe.
(D) A + C
325
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
24. According to the text. What is the oldest surviving quilted object?
(A) In the early America, the quilt´s filling was very expensive.
(B) In colonial America, women made quilts to wait their husbands from hunting.
(C) In colonial America, the quilt´s filling was associated with the surrounding
environment.
26. Which of the following ideas would be the most immediate subsequent: “… quilting
declined during World war II when fabric production focused on the war effort…?
(C) Most quilts were utilitarian items…, and meant to be used for warmth.
326
27. The text emphasis the …
(A) Quilt believed to hold the record sold at auction in the early 1990s for more than
$264,000.
(B) Serious regard for display preservation, and study of quilts in the United States.
(C) Love of quilts and quilting will continue to grow not only as a pastime but as fine art.
(D) Quilts are also used to publicize certain diseases and raise money.
Belkys Delgado Mayoral
28. Which of the following ideas best express the origins of quilting as a popular fund-
raisers?
(A) Quilting was used to raise money for persons with certain diseases.
(B) Northern and south women made quilts to raise money during the Civil War.
(C) In the 1890s, people paid money to have their name stitched on a quilt, and then it was
donated to worthy causes.
(D) Some quilts projects were used to honor the victims of lupus, ovarian cancer, and
juvenile diabetes.
327
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Hoja de respuestas
1 A. B. C. D. 15 B. B. C. D.
2 A. B. C. D. 16 B. B. C. D.
3 A. B. C. D. 17 B. B. C. D.
4 A. B. C. D. 18 B. B. C. D.
5 A. B. C. D. 19 B. B. C. D.
6 A. B. C. D. 20 B. B. C. D.
7 A. B. C. D. 21 B. B. C. D.
8 A. B. C. D. 22 B. B. C. D.
9 A. B. C. D. 23 B. B. C. D.
10 A. B. C. D. 24 B. B. C. D.
11 A. B. C. D. 25 B. B. C. D.
12 A. B. C. D. 26 B. B. C. D.
328
13 A. B. C. D. 27 B. B. C. D.
14 A. B. C. D. 28 B. B. C. D.
29 A. B. C. D.
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 5.7
Hoja de datos para la estimación para la estimación del índice de validez de contenido de
cada pregunta (Modelo Lawshe) PRUCOLEIN versiones 1 y 2
329
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Hoja de datos para la estimación del índice de validez de contenido de cada pregunta (modelo Lawshe)
PRUCOLEIN versión 1. PRUCOLEIN versión 2.
Pregunta SI NO IVC Pregunta SI NO IVC
1 8 0 1 1 8 0 1
2 8 0 1 2 8 0 1
3 8 0 1 3 8 0 1
4 7 1 0,75 4 8 0 1
5 8 0 1 5 7 1 0,75
6 8 0 1 6 8 0 1
7 7 1 0,75 7 7 1 0,75
8 7 1 0,75 8 8 0 1
9 8 0 1 9 7 1 0,75
10 7 1 0,75 10 8 0 1
11 8 0 1 11 8 0 1
12 7 1 0,75 12 7 0 0,75
13 8 0 1 13 8 0 1
14 8 0 1 14 8 0 1
15 8 0 1 15 8 0 1
16 8 0 1 16 7 1 0,75
17 8 0 1 17 7 1 0,75
18 7 1 0,75 18 8 0 1
19 8 0 1 19 8 0 1
20 7 1 0,75 20 7 1 0,75
21 8 0 1 21 8 0 1
22 8 0 1 22 8 0 1
23 8 0 1 23 8 0 1
24 8 0 1 24 330
8 0 1
25 8 0 1 25 8 0 1
26 7 1 0,75 26 8 0 1
27 8 0 1 27 8 0 1
28 8 0 1 28 8 0 1
29 8 0 1 29 8 0 1
∑ 27 27,25
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 5.8
Hoja de datos para la estimación de la razón de validez de contenido para cada pregunta
PRUCOLEIN versiones 1 y 2
331
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Hoja de datos para la estimación de la razón de validez de contenido para cada pregunta.
PRUCOLEIN versión 1 PRUCOLEIN versión 2
Pregunta IVC IVR’ Pregunta IVC IVR’
1 1 1 1 1 1
2 1 1 2 1 1
3 1 1 3 1 1
4 0,75 0,87 4 1 1
5 1 1 5 0,75 0,87
6 1 1 6 1 1
8 0,75 0,87 8 1 1
9 1 1 9 0,75 0,87
10 0,75 0,87 10 1 1
11 1 1 11 1 1
13 1 1 13 1 1
14 1 1 14 1 1
15 1 1 15 1 1
16 1 1 16 0,75 0,87
17 1 1 17 0,75 0,87
18 0,75 0,87 18 1 1
19 1 1 19 1 1
21 1 1 21 1 1
22 1 1 22 1 1
23 1 1 23 332 1 1
24 1 1 24 1 1
25 1 1 25 1 1
26 0,75 0,87 26 1 1
27 1 1 27 1 1
28 1 1 28 1 1
29 1 1 29 1 1
∑ 27,96 28,09
Belkys Delgado Mayoral
Apéndices Capítulo 6
333
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Apéndice 6.1
334
Belkys Delgado Mayoral
El inicio: lo conforman los primeros minutos de la sesión de trabajo y tiene dos propósitos.
El primero, motivar a los estudiantes hacia el estudio, lo que van a aprender. Se trata de
organizar, preparar el ambiente de aprendizaje. Aspecto de gran importancia para Piaget
(1975, citado por Abarca, 2006; Beltrán, 2003) al considerar esta organización como una
manera de crear curiosidad en el estudiante de tal manera que despierte su estructura
cognitiva y así pueda desarrollar su potencial.
Y el segundo, activar los conocimientos previos que el estudiante trae consigo, entendidos
como experiencias, información, vivencias que tiene sobre el contenido a aprender. Y que
dentro del enfoque como construcción de significado según Mayer (1992, citado por
Beltrán, 2003) constituye un elemento indispensable para comprender y moldear el nuevo
aprendizaje, se trata pues de enlazar estos conocimientos previos con los nuevos. Pero es
que además, señala Abarca (2006) que estos conocimientos previos o marcos referenciales
van a influir en su actitud e interés hacia el estudio.
El desarrollo. Ocupa la mayor parte del tiempo de la sesión de trabajo y por supuesto el más
importante. Dentro del modelo de instrucción que se sigue, lo conforman la instrucción
directa, el modelado y las diferentes prácticas guiadas que se dan en esta etapa. Y que por
335
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
supuesto tendrán variaciones en cuanto al contenido, las estrategias, técnicas y recursos que
utilice el mediador.
El cierre lo conforman las actividades que se desarrollan en los minutos antes de terminar la
sesión de trabajo. Y también tiene dos propósitos: Uno, la valoración por parte del
estudiante de su aprendizaje, lo cual le va ampliando el control de su aprendizaje. Y el otro,
la valoración que el mediador le da al estudiante a través del feedback para reafirmar el
aprendizaje realizado.
336
Belkys Delgado Mayoral
Sesión 0
Contenido
Actividades
Inicio
Presentación y explicación del Programa. Breve información para la organización de la
dinámica grupal. Preguntas de identificación de los participantes y del rol y compromiso
con el programa.
Desarrollo
Presentación y explicación del modelo instruccional a seguir (exploración, enseñanza
directa, modelado, práctica guiada grupal e individual, resumen, práctica independiente y
generalización. El objetivo del programa, características contenidos, duración y su
dinámica. Las estrategias que coadyuvan a cada nivel del proceso de lectura y su
comprensión (predecir, clarificar, resumir y generación de preguntas y respuestas).
Cierre
Formulación de preguntas y aclaración de dudas relacionadas con el Programa
Recursos Valoración
Programa de Mediación Estratégica para la Identificación de todos los participantes
comprensión de textos en inglés como Aceptación de rol y compromiso
segunda lengua.
Dinámica grupal
Ordenador
Videobeam
337
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Sesión 1 y 2
Contenido
Reconocimiento y significado de las palabras contenidas en un texto en inglés
Actividades
Inicio
Presentación del contenido de la sesión. Exploración, a través de preguntas sobre el contenido.
(Lluvia de ideas). Registro cualitativo de las ideas de los participantes.
Desarrollo
Instrucción directa- Modelado- Práctica guiada
Exposición del mediador sobre las palabras en inglés, su grafía, su pronunciación y los diferentes
significados, las funciones de la oración, el contexto, propiedades colocacionales y fraseológicas,
la homografía, la homofonía y expresiones idiomáticas. Presentación de ejemplos. Formulación de
preguntas para aclarar dudas sobre lo expuesto. Realización de ejercicios siguiendo los pasos del
modelaje del mediador para reconocer las palabras desconocidas y su significado. Uso del
pensamiento en voz alta y de la enseñanza recíproca.
Organizados primero en pequeños grupos, y luego de manera individual realizan la práctica guiada
identificando, en la lectura seleccionada, las palabras desconocidas y razonando su posible
significado. Elaboración de registros escritos. Plenarias. Discusión entre los grupos de los
resultados de la práctica.
Cierre
Elaboración de resumen sobre lo tratado en las plenarias.
Feedback por parte del mediador sobre la pertinencia de las respuestas y su aproximación (ZDP).
Recursos Valoración
Sesión 3 y 4
Contenido
Construcción de proposiciones.
Actividades
Inicio
Presentación, por parte del mediador del contenido de la sesión. Conexión con la clase anterior
mediante la discusión de la Práctica independiente asignada en la sesión anterior. Organiza en
pequeños grupos a los participantes para que expresen con sus propias palabras cómo hacen para
convertir (cuando leen en inglés) las oraciones en proposiciones y lo registren por escrito.
Desarrollo
Instrucción directa- Modelado-Práctica guiada
Proyección y explicación de un texto, por parte del mediador de cómo se identifica las oraciones,
se segmentan, se determinan sus relaciones jerárquicas de tipo sintáctico entre sus elementos y se
construye una proposición. Organización de los estudiantes en pares para que practiquen lo
modelado, promoviendo la enseñanza recíproca. Formulación de preguntas. Aclaración de dudas.
Formación de pequeños grupos, y luego de forma individual y siguiendo las pautas del modelado
con las siguientes directrices realizan una lectura de un párrafo del texto Lacrosse: inspiring feats,
seleccionan una oración contenida en él. A partir de ella, y reconociendo la estructura sintáctica
(orden, función, significado de las palabras y signos de puntuación) construyen y escriben varias
proposiciones con significado pleno.
Cierre
Elaboración y exposición de resúmenes escritos sobre el modelado y las prácticas realizadas y su
utilidad en otras situaciones de lectura. Feedback sobre la pertinencia de las respuestas o de su
aproximación (ZDP).
Recursos Valoración
Programa de Mediación Registros escritos por los participantes
Apreciar el dominio verbal de la experiencia, de sus
Videobeam
componentes y aplicabilidad.
Textos: Snowboarding Wild Rides; Asignación de la práctica independiente para la próxima sesión
de trabajo.
Lacrosse: inspiring feats y
Rodeo by Phyllis McIntosh.
339
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Sesión 5 y 6
Contenidos
Integración de las ideas extraídas del texto en inglés que se relacionan linealmente entre sí
(coherencia local).
Actividades
Inicio
Presentación, por parte del mediador del nuevo contenido. Exposición de parte de los estudiantes
de sus autoevaluaciones en la práctica independiente asignada en la sesión anterior dentro de un
ambiente propicio de aprendizaje. Exploración, mediante lluvia de ideas para conocer las ideas
para integrar las proposiciones y cómo seguir su progresión en la lectura.
Desarrollo
Instrucción directa- Modelado- Práctica guiada
Presentación y explicación, por parte del mediador, a través de un párrafo de las diferentes
representaciones oracionales, y como las va conectando entre sí (coherencia local), mediante
relaciones causales, anafóricas e inferenciales, hasta formar un conjunto coherente de
proposiciones relacionadas que conecta cada idea nueva con la anterior (progresión temática del
texto); propiciando la discusión y tomando notas.
Proyección de un texto para modelar como va identificando las representaciones oracionales hasta
llegar a la construcción de una red de proposiciones, conectadas entre sí. Ejercitación de los
participantes. Intercambio de ideas. Aclaración de dudas.
Organización de los participantes, por pequeños grupos y de manera individual para realizar las
prácticas guiadas. Se propicia un ambiente de aprendizaje colaborativo, de aprender la utilidad de
lo que están haciendo y estudiando.
Cierre
En plenaria, exposición por parte de los participantes de lo aprendido en el modelado y prácticas
guiadas. Feedback por parte del mediador de la actuación individual y pertinencia de las respuestas
y aproximación (ZDP).
Recursos Valoración
Sesión 7 y 8
Contenido
Construcción de las ideas globales del texto aplicando macrorreglas
Actividades
Inicio
Presentación, por parte del mediador del contenido de la sesión. Exposición breve de los
resúmenes de la sesión anterior. (Práctica independiente). Organización por pequeños
grupos para que mediante una lluvia de ideas expongan cómo hacen cuando leen en inglés
para construir ideas globales. Categorizan las respuestas en registros escritos.
Desarrollo
Instrucción directa- Modelado- Práctica guiada
Explicación y modelaje del mediador (utilizando el pensamiento en voz alta) de cómo se
puede arribar a las ideas globales de un texto aplicando las macrorreglas. Invitación a los
participantes para que intervengan durante la ejemplificación. Organización por pares para
promover el aprendizaje colaborativo.
Organización por pequeños grupos y luego de forma individual, para resumir los textos
aplicando las macrorreglas ejercitadas en el modelaje. Exposición, discusión y
presentación de la experiencia en grupos e individual.
Cierre
Exposición por parte de los participantes de todo lo aprendido durante el modelaje y las
prácticas. Elaboración de resumen escrito. Feedback del mediador por la pertenencia de las
respuestas de los estudiantes o de su aproximación. (ZDP).
Recursos Valoración
Programa de Mediación Notas del mediador
Registros escritos Apreciación de las respuestas individuales para
Textos: lograr una visión global de la lectura.
Football; Asignación de la práctica independiente (auto-
Baseball; evaluación) para la próxima sesión de trabajo.
Fishing for all seasons y
Dragon at play by Phyllis McIntosh.
341
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Sesión 9 y 10
Contenido
Reconstrucción personal y significativa del texto en inglés
Actividades
Inicio
Presentación del contenido de la sesión. Exposición de parte de los participantes de las
autoevaluaciones asignadas en la sesión anterior. (Práctica independiente). Dinámica
grupal “lluvia de ideas” ¿Cuánto de ustedes leen en inglés, memorizan su contenido, lo
parafrasean o piensan reconstruir lo que expresa sobre la base de su experiencia?
Participación activa de los participantes en la dinámica.
Desarrollo
Instrucción directa- Modelado- Práctica guiada
Presentación, explicación y modelaje de parte del mediador de cómo desarrollar una idea más allá
del contenido del texto en inglés. Exposición del texto utilizado en la práctica independiente para
releerlo y retomando la idea global lograda en ese momento, relacionarla con experiencias,
activando, controlando y construyendo inferencias, hasta arribar a un modelo mental personalísimo
de la situación. Participación en la relectura del texto, aclaración de dudas, formulación de
preguntas. Revisión de las ideas globales del texto.
Organización en pequeños grupos y de manera individual para extraer de un texto seleccionado la
idea síntesis del mismo e integrarla con los conocimientos previos mediante la activación y control
consciente de procesos inferenciales. Intercambio de ideas y aclaración de dudas.
Cierre
Exposición y Discusión de los modelos mentales surgidos de los grupos y de la práctica
individual. Elaboración de resumen escrito. Feedback del mediador por la pertenencia de
las respuestas de los estudiantes o de su aproximación. (ZDP).
Recursos Valoración
Programa de Mediación Notas del mediador
342
Videobeam Registro de observaciones de los estudiantes.
Textos: Exposición de los modelos mentales surgidos de
Dragon at play; los grupos.
Fishing for all seasons; Asignación de la Práctica independiente para la
Persian classical music thrives in Washington; próxima sesión.
Motorcycles on the move by Phyllis McIntosh.
Belkys Delgado Mayoral
Sesión 11
Contenido
Recapitulación y cierre del Programa
Actividades
Inicio
Discusión en pequeños grupos de la asignación de la sesión anterior. Organización en
pequeños grupos para propiciar en los estudiantes preguntas y respuestas sobre los
aspectos tratados a lo largo del programa. Registro por escrito.
Desarrollo y cierre
Organizados en grupos, se propicia el intercambio de experiencias, ideas, aclaración de
dudas, formulación de preguntas y respuestas.
Exposición de las conclusiones sobre lo aprendido y la aplicabilidad en cualquier otro
contexto de lectura.
Feedback por parte del mediador.
Recursos Valoración
Registros escritos.
Hoja de conclusiones Apreciación de las discusiones en grupo y de las
exposiciones de los participantes el dominio
verbal de los procesos y estrategias llevados a
cabo para la comprensión lectora en inglés en
sus diferentes niveles.
343
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Apéndice 6.2
Lecturas utilizadas para cada sesión de trabajo
344
Belkys Delgado Mayoral
By Phyllis McIntosh
Johann Sebastian Bach and other Baroque masters would feel right at home with the
instruments Mark Adler turns out at his workshop, Cembaloworks of Washington, in a
Gaithersburg industrial park.
“With minor exceptions, there has been nothing new in the engineering of
harpsichords over the past several hundred years,” says Adler, who’s been building the
instruments full time since 1990. “We really can’t improve on it.”
After giving way to the piano in the late 1700s, harpsichords made a comeback in the mid-
20th century, when American builders began to construct instruments true to 17th- and
18th-century designs. Today, Adler spends much of his time repairing and maintaining
harpsichords built 20 to 40 years ago.
Adler learned to love the sound of the harpsichord as a child in Chicago, when his piano
teacher allowed him to play one after he completed his piano lesson. He later apprenticed
with one of the master builders in Boston and crafted instruments in his spare time.
Over the years, he estimates he has built about 32 instruments, at least 20 of which were
large harpsichords. The rest were clavichords, spinets, and virginals—smaller cousins of
the harpsichord typically played at home. One harpsichord he built in 1994 has been rented
out more than 80 times to individuals and organizations, including the Baltimore
Symphony Orchestra.
Building a harpsichord can take as long as a year and a half, Adler says, partly because he
must stop in the middle and ship the whole thing off to another artist. The instruments’
large, exposed soundboards are traditionally decorated with intricate watercolor designs,
and only three people in the United States still pursue this specialized art. The rest of his
completion time is spent making the action parts, stringing the instrument, and then waiting
about six months to see how the sound develops.
“I’m almost 70 years of age, and I wouldn’t want to do anything else,” Adler says. “I work
alone, because if I trained somebody, where else would he go? To my knowledge, I am the
only one making harpsichords in Maryland.”
A self-described “telecom geek,” Rick Kemper spends his days toiling for an industry
association that lobbies for cell-phone companies. Nights and weekends, though, find him
in the basement of his Silver Spring home, working magic with wood and wire to create
345
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
harps prized by Celtic musicians across the country. “To atone for what I do during the day,
I build harps,” he jokes. “My mother says it’s the only way I’m getting into heaven.”
At his Sligo Harp Shop, Kemper specializes in smaller, lighter “lever harps”—so called
because the harpist flips levers to change the pitch—favored by traditional Scottish and
Irish musicians. While a full-scale concert harp can exceed 100 pounds and cost $100,000,
a popular model that Kemper makes weighs only 18 pounds, “fits in the back of a Toyota
Corolla,” and can be had for less than $3,000.
Kemper became fascinated with the smaller folk harps after hearing them at Scottish
Highland Games and, with considerable experience fabricating furniture, canoes, and
kayaks, decided to try his hand at building them. Now, seven years and some 60 harps later,
he has a six-month waiting list. In a year, he builds a dozen complete harps, turns out 20 to
30 shells for other builders, and repairs another six or seven that have seen better days.
The harp builder constantly struggles to find a balance between sound quality and structural
integrity, Kemper explains, because, unlike other string instruments, the soundboard bears
all the tension from three-dozen strings. Over time, the soundboard bows and eventually
breaks. “You find people playing 300- to 400-year-old violins that are in perfect condition,
but you rarely see a harp that has been tuned for more than 60 years,” he says.
While the joys of harp building are many, says Kemper, “the most personal thing of all is to
steal a few minutes late at night to play an old air.” On an instrument of his own creation,
naturally.
Before there was bluegrass, there was the clawhammer banjo, an open-backed instrument
that is strummed, not plucked, and produces the mellow tones associated with old-time
mountain music. Kevin Enoch fell in love with the sound at a crafts festival in his native
Cleveland back in the 1980s. He soon signed up for lessons at a store that also made
clawhammer banjos and began helping out in the evenings. In 1990, he began making
banjos himself, at first selling them out of the back of his truck at music festivals.
Now in high demand for his custom designs—Enoch Instruments has a five-year backlog of
orders—he has trained a friend to turn out a dozen basic models a month, which he sells in
346 crafts a dozen one-of-a-
retail stores. In a shop behind his Beltsville home, Enoch himself
kind instruments a year for customers as far away as Australia.
Most of the instrument is fairly basic—a rim of plain maple, a metal tone ring, and a head
made of plastic or calfskin. The neck, however, is a work of art. With decorative carvings
and intricate inlays of wood or shell, Enoch’s banjos hearken back to the elegance of the
Victorian era, when the banjo was highly regarded.
“Everybody thinks of ‘Dueling Banjos’ and the good ol’ boys sitting on the porch,” he says.
“But in the late 1800s, the banjo was an upscale parlor instrument. There were even banjo
orchestras that played popular music of the day. They had everything from little tiny
Belkys Delgado Mayoral
banjos, called piccolo banjos, to standard sizes, all the way up to banjos as large as an
upright bass.”
Enoch prides himself on designing inlays to suit any customer’s tastes. He has done Alice
in Wonderland, a warthog, a woodpecker, an otter footprint, and even the Creature from the
Black Lagoon for a fan of old horror flicks. “People want things that are part of their life,”
he says. “I like doing that because it makes that banjo their personal instrument; it becomes
part of them.”
Until they were popularized by the films Titanic and Braveheart, for which they provided
haunting background music, the Uilleann pipes were obscure cousins of the great Highland
bagpipes. Also known as the Irish bagpipes, Uilleann pipes produce a softer sound and are
much more complicated than the traditional Scottish pipes. A bellows tucked under the arm
keeps air in the bag and, unlike the Scottish pipes, which play just nine notes, the Uilleann
chanter plays two full octaves.
“It’s an incredibly persnickety instrument,” says craftsman Mark Hillman. “Having played
about a dozen instruments in my life, I can say without a doubt this is the most difficult to
tune and to play.”
When he started playing the pipes in the 1980s, Hillman says, “I pretty quickly determined
I could probably make a better set than I could afford.” After getting some dimensions and
helpful tips from a maker in New York, he set up shop in his mother’s Silver Spring garage.
Over the years, he has constructed instruments for about 50 people and currently has a one-
year waiting list.
The trick, he says, is to make the whole thing completely airtight so the musician doesn’t
waste energy pumping air through leaks. It also takes some ingenuity to acquire the raw
materials needed for a quality set of pipes. For the fittings, Hillman collects old ivory
billiard balls and seeks out ivory carvings at flea markets or on eBay. Aging on a shelf in
his workshop are chunks of American boxwood—destined to become chanters—which he
cut from a Virginia grove in 1988.
Hillman’s own set of pipes is a hybrid he made from the remains of an instrument produced
around 1890 by a Philadelphia company he calls “the Stradivarius of Uilleann-pipe
makers.”
While he strives to produce new pipes that are attractive as well as musically sound, for
most pipers, appearance is secondary. “This is such a complicated instrument that most
people would just like something that works,” he says. “By the time they get them working,
they don’t care what they look like.”
347
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Baile McKnight’s art is the traditional African drum. “My business,” he says, “is the
Internet, faxing, and international phone calls.” McKnight contracts with carving guilds in
Africa that hew drum cases from logs and orders cow and goat skins for the drum heads
from Africa, Mexico, and the Caribbean, as well as this country. And the geography does
matter, he says. Skins from different areas produce their own distinct sounds.
At his workshop in a Forestville industrial park, McKnight transforms these raw materials
into a variety of West African drums, such as the goblet-shaped djembe, the cylindrical
dunun, and the tapered ashiko. Drumming has a rich history in African culture, he explains,
but was banned among slaves in this country because owners feared the instruments could
be used to communicate and plot revolts.
McKnight says he became attracted to the drums in the 1960s when the African drum from
the Caribbean was being introduced into R & B music and he began meeting people who’d
gone to Africa with the Peace Corps and studied the drums while there. Friends later
introduced him to a sculptor at Howard University who taught him to weld and sculpt.
“I made some bells, which are held and struck to keep time and, in African music, serve
much the same function as a metronome,” McKnight says. To learn to play the bells, he
began attending an African-heritage dance and drumming studio, where he discovered
many drums in need of repair. “That started me into the crafting of drums,” he says.
In 1975, he established Baile’s African Drum Works, where the focus has always been on
education, as well as production. Over the years, he has taught hundreds of students, trained
more than 30 apprentices, held workshops in drumming, dance, and folklore, and sponsored
Drum Call, a performing group that presents programs of traditional African music and
dance. McKnight and his apprentices have also been showcased by Maryland Traditions, a
joint program of the Maryland State Arts Council and the Maryland Historical Trust.
By Phyllis McIntosh
Another sellout crowd jams the stands. Over the loudspeaker come those famous words,
start your engines!” The fans cheer, engines roar. Two by two, colorful cars plastered with
advertising logos follow a pace car around the oval track, weaving in and out to warm their
tires. After two parade laps, the green flag waves—and they’re off! As 43 cars jockey for
position over the next three hours, the lead can change 20 times. Drivers intentionally bump
one another as they fight their way to the front of the pack. Engines may blow up and cars
collide or bounce off the wall, leaving other drivers to maneuver through smoke and flying
car parts—all at an average speed of 160 miles per hour.
Welcome to America’s fastest growing spectator sport—NASCAR—which claims 75
million fans coast to coast and more TV viewers than any sport except football.
History of NASCAR
NASCAR traces its roots to the men who trafficked illegal “moonshine” whiskey in the
American South of the 1930s and 40s. The moonshiners souped up their cars and honed
their driving skills in order to outrun federal agents who pursued them. When drivers began
to compete against one another on dirt tracks at fields or fairgrounds, the sport was called
“stock” car racing, because the cars were improved-upon versions of the Chevys or Fords
anyone could buy off the lot.
In those early days, stock car racing was loosely controlled by independent, often
unscrupulous, promoters. “Sometimes you’d win the race, then have to beat the promoter to
the back gate to be sure you got paid,” recalled Junior Johnson, a former moonshine outlaw
who later became one of NASCAR’s greatest drivers.
One promoter, Bill France of Daytona Beach, Florida, was determined to bring order to the
chaos. In 1948 he rallied a group of his colleagues and established the National Association
for Stock Car Auto Racing (NASCAR). Convinced that fans would identify more closely
with the sport if the cars resembled family sedans, France banned the highly modified cars
that had become popular. To participate in his new Strictly Stock Division, cars had to be
full-sized passenger models with hoods, fenders, bumpers, and grilles intact. The cars he
sanctioned were so “stock,” in fact, that early competitors drove the family to the track,
raced the car, and drove back home.
349
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
In June 1949, 33 cars competed in NASCAR’s first Strictly Stock race, a 150-mile event on
the dirt track of North Carolina’s Charlotte Speedway. Among the competitors that day was
Sara Christian, the first female driver on the new NASCAR circuit, who finished in 14 th
place. France soon scrubbed the Strictly Stock name in favor of the classier Grand National
Division. (This top rung of NASCAR competition is now known as the Nextel Cup.)
The first modern asphalt speedway opened near Darlington, South Carolina, in 1950. In
September of that year, an astonishing 75 cars lined up on the new track for NASCAR’s
first 500-mile race, the Southern 500.
A national passion
The phenomenal growth of NASCAR in the past 50 years can be attributed to three T’s:
tracks, tobacco, and television. Bill France launched a new era of racing when he opened
the first of the superspeedways at Daytona, Florida, in 1959. On its 3,600-foot straightaway
and high-banked turns, cars could reach speeds of 200 miles per hour. The first Daytona
500 in February 1959 was such a close race that it took officials three days to declare a
winner. A half century later, the Daytona 500 opens the NASCAR season every February
and remains the most famous and most important race on the schedule.
The 1960s saw construction of a number of tracks that are still the heart of the NASCAR
circuit today, but the crowning achievement was another Bill France speedway that opened
at Talladega, Alabama, in 1969. At 2.66 miles and with 33-degree banked turns, it remains
the largest, fastest, and scariest of all NASCAR tracks. When it opened, the top NASCAR
drivers were so worried about safety that they boycotted the first race.
After driver Bill Elliott logged a record-setting 212.8 mph lap during a qualifying session in
1987, NASCAR issued new rules requiring restrictor plates on carburetors to keep speeds
under 200 mph. Elliott’s record still stands.
In 1970 the R. J. Reynolds tobacco company, newly banned from advertising cigarettes on
TV, decided to sponsor NASCAR’s entire Grand National Series. In 1971, that series
became known as the Winston Cup, named for Reynolds’ most popular cigarette brand.
That name remained until 2004, when Nextel Communications took over sponsorship and
the series became the Nextel Cup.
R. J. Reynolds’ sponsorship of the Winston Cup paved 350 the way for legions of other
corporations, including manufacturers of consumer products, to jump onto the NASCAR
bandwagon. Sponsors such as Tide detergent and Kellogg’s cereals helped lure women to
the race track. With its new sponsorships, NASCAR also began appealing to well-heeled
fans, and renovations at older tracks included sky boxes and VIP suites.
Another major boost for the sport came when television networks discovered NASCAR. In
the first live broadcast of the entire Daytona 500 in 1979, viewers were mesmerized by a
last-lap crash that led to a fist fight among several drivers. Such eventful finishes cemented
Belkys Delgado Mayoral
the relationship between NASCAR and TV, which now broadcasts every Nextel Cup race
and a number of NASCAR’s minor league races as well.
Spurred by the growth of its television audience, NASCAR expanded beyond the South. In
1994, it invaded the hallowed Indianapolis Motor Speedway, the shrine of open-wheel
racing that previously had hosted only one race a year—the Indianapolis 500 on Memorial
Day weekend. Now an annual event, the Brickyard 400, so-called in honor of the
Speedway’s nickname, has become one of NASCAR’s most popular races.
Currently, more than half of the 36 races on the Nextel schedule are held outside the
southeast, in venues such as Arizona, California, Nevada, and New Hampshire. And more
expansion may be in the works. There is talk of a major new speedway on Staten Island in
New York City and possible races in the Pacific Northwest and Canada. Exhibition races
already have been held in Japan, and in 2005, for the first time, NASCAR’s junior league
Busch Series will hold an official race in Mexico.
The face of NASCAR is changing as well. Throughout its history, the sport has been
dominated by family dynasties, mostly from the South. The France family still controls the
operation, and some of today’s leading drivers represent the second and third generation of
Pettys and Earnhardts. But they are joined by a new breed of attractive, well-spoken,
media-savvy young men, such as Jeff Gordon, Jimmie Johnson, and Kurt Busch, from
places such as California, Nevada, and Wisconsin.
Even as new drivers achieve success, NASCAR remains a white man’s sport. Only about
10 women have competed in its top division, and while Janet Guthrie logged five top ten
finishes, no woman driver has achieved higher than fifth place. Likewise, few African-
Americans have penetrated the sport. Wendell Scott, who came in first at Jacksonville,
Florida, in 1963, still ranks as the only African-American to win a premier division
NASCAR race.
Despite its limited participation NASCAR has wide appeal. It boasts plenty of action and
dozens of fearless competitors. Fans can identify with the cars, which on the outside at least
still look like Chevys and Fords, and with the drivers, who unlike stars of other major
sports, remain remarkably accessible and accommodating. But NASCAR’s true appeal may
be more basic than that: As Humpy Wheeler, longtime manager of Charlotte Motor
Speedway, said: “People like to see other people doing dangerous things, that’s all there is
to it.”
In the Pits
A skilled pit crew is crucial to a driver’s success. To be competitive, a crew should take no
longer than 13 and a half seconds to change four tires and put in 22 gallons of fuel, said
Steve Letarte, car chief and member of the pit crew for Jeff Gordon.
Although there are 20 to 25 support people at the track on a race weekend, only seven
actually work on the car during a pit stop: the jack man, two tire carriers, two tire changers,
the gas man, and the catch can man, who catches excess fuel. “The jack man is like our
351
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
quarterback,” Letarte said. “It’s up to him to determine when we’re done, because when he
drops the car, that’s the signal for the driver to leave.”
Pit crew members are first and foremost athletes. “It’s a whole lot easier to take an athlete
and train him to change a tire than to take a mechanic and train him to be an athlete,”
Letarte said. Because the crew’s pay and job security depend on their performance during a
race, they train constantly, working out to improve strength and conditioning, meeting with
sports psychologists and dietitians, and studying videos of pit stops. Three days a week,
they practice actual pit stops or parts of a stop, much as a baseball player takes batting
practice.
The smallest error can be costly. “In a race last year, we had a mistake that cost us about six
or seven positions and ultimately probably cost us the race,” Letarte recalls. “When we
dropped the right side of the car, the right rear tire landed on the hose connected to the tire
changer’s gun. I got it pulled out, but it took two or three seconds, and nowadays that’s an
eternity.”
Jeff Gordon
A NASCAR HERO
At age 33 Jeff Gordon already ranks among greatest NASCAR drivers of all time. Named
Winston Cup Rookie of the Year in 1993, he won the first of four national championships
in 1995 at the age of 24. He also was the first driver in NASCAR history to top $4 million
and later $6 million in earnings for a single season.
A native of Vallejo, California, Gordon started racing at age five. “My stepfather came
home with quarter midget cars, one for me, one for my sister,” he recalled. “She had no
interest, but I was a little kid who would jump into anything. Gordon won his first race at
age six.
Even though he grew up racing, he said: “I really didn’t think of racing as a career until I
graduated from high school. Now I have an entire business, I have employees, and
everything revolves around racing. I never dreamed it was going to be like that.”
Gordon has his own plane, and even during race season travels frequently to meet with
corporate sponsors, sign autographs, do a photo shoot, or film a TV commercial. “My final
352 and qualifying on Friday
destination will be the racetrack on Thursday in time for practice
and Saturday and the race on Sunday.” He spends little time in the gym but gets his training
on the track driving the car several days a week.
Even the off-season provides little down time. “January is my busiest month,” Gordon said.
“I start all my commitments; from an auto show for Chevrolet to a commercial for Tylenol
or Pepsi, national sales meetings for [corporate sponsors] DuPont or Lowes, testing in
Daytona and Las Vegas and California, and getting ready for the season by going to the
shop and getting fitted for seats and cars and seeing what’s new.”
Belkys Delgado Mayoral
The danger of the sport is always in the back of a driver’s mind, Gordon said. “I’ve been
fortunate that I haven’t had serious injuries, but I’ve certainly lost friends [in crashes] along
the way. We do focus heavily on making the cars as safe as possible, but when I get in
there, I’m so focused on the competition and the job at hand that I don’t think about the
danger. My only fear is not winning.” and California, and getting ready for the season by
going to the shop and getting fitted for seats and cars and seeing what’s new.”
The danger of the sport is always in the back of a driver’s mind, Gordon said. “I’ve been
fortunate that I haven’t had serious injuries, but I’ve certainly lost friends [in crashes] along
the way. We do focus heavily on making the cars as safe as possible, but when I get in
there, I’m so focused on the competition and the job at hand that I don’t think about the
danger. My only fear is not winning.
NASCAR tracks vary from a half mile to more than two and a half miles in length. Nextel
Cup races range from 300 to 600 miles, though most are 400 or 500 miles. The cars
themselves are “stock in outward appearance only; inside they are marvels of automotive
engineering.
The typical race weekend is a three-day event, with practices and qualifying rounds on
Friday and Saturday and often a minor league race on Saturday as well. The qualifying
sessions consist of several timed laps, and the drivers who log the fastest times start at the
front of the line-up of cars for Sunday’s race. The number one position, called the pole
position, is the inside of the front row. The number two driver is beside him in the front
row. The rest of the cars line up two by two according to their qualifying times.
Usually 43 cars participate in a Nextel Cup race. During the race, each driver is in constant
radio communication with his pit crew and with spotters high up in the stands who advise
him of conditions on the track that he cannot see. Part of the strategy is determining when
to come in for the six or seven pit stops needed to refuel and change tires, which deteriorate
quickly from the heat generated by high speed driving. As much as possible, drivers pit
under a yellow caution flag, which slows the race while an accident or debris is cleared
from the track.
Drivers earn points according to where they finish in the race—180 points for the winner,
170 for the runner up, and so on—and those points determine the drivers’ standings in the
contest for the championship.
Green flag. Signals that the race is under way at the start of the first lap or the end of a
caution period.
Red flag. Temporarily stops the race because of a severe accident or serious weather
conditions.
353
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Yellow flag. Unsafe condition; drivers must reduce speed and fall in behind the pace car.
White flag. Start of the last lap.
Blue flag with diagonal yellow stripe. Signals a lapped car to move over and let the race
leaders pass.
Black flag. Driver must leave the track and report to his pit stall because of a rules violation
or unsafe mechanical problem.
Checkered flag end of the race.
Legends of NASCAR
The list of “greatest” stock car drivers is a long one, but three drivers deserve special
mention.
Richard Petty (1937)
The undisputed king of NASCAR, Petty won 200 races, more than twice as many as his
nearest competitor, and seven national championships. President Ronald Reagan was
among the fans on hand at Daytona on July 4, 1984 to cheer him to his 200th victory—the
first time a current President had attended a NASCAR race. The car Petty drove that day is
now in the Smithsonian’s Museum of American History. Always ready to sign an
autograph or talk to the media, Petty is universally praised as NASCAR’s goodwill
ambassador.
Dale Earnhardt (1951–2001)
Believed by many to have been the best stock car driver ever, Earnhardt was nicknamed
“the Intimidator” because of his aggressive driving style. He had already tied Richard
Petty’s record of seven national championships when he was killed in a tragic accident
during the last lap of the 2001 Daytona 500. Legions of faithful fans perpetuate his
memory, and his son, Dale Jr., carries on his legacy as a winning NASCAR driver.
Glenn “Fireball” Roberts (1931–1964)
Widely recognized as the first superstar of NASCAR, whose popularity advanced the sport
immeasurably, Roberts got his nickname not as a race driver but as a fastball pitcher for the
University of Florida. He won 34 races—but never a championship— before he died of
injuries received in a fiery crash at Charlotte in 1964. 354
Belkys Delgado Mayoral
With colorful names like Wabash Cannonball, Speed Witch, and Tom Cat, trains have
steamed their way into the American psyche. They have a mystique all their own that
persuades railroad enthusiasts to lovingly preserve old locomotives and picturesque train
stations and entices generations of children, and adults, to play with model railroads.
As an efficient mode of transportation, trains revolutionized travel and commerce across
the vast expanses of the North American continent and united the states from east coast to
west. Although in recent decades trains have been overshadowed by automobiles and
airplanes as modes of general travel in the United States, they still carry more than 40
percent of the nation’s freight. And passenger trains, whose routes traverse some of the
most scenic regions of the country, remain a popular and relaxing way to travel. Though
modern trains may lack the charm of their forerunners, they harken back to a golden age of
transportation that lives on in American culture.
In the early 1800s, travel in the United States was slow and arduous. People and goods
moved by stagecoach, by horse and wagon, or on boats that navigated rivers and canals. In
1827, a group of enterprising gentlemen in Baltimore, Maryland, took a gamble on a new
means of transport, chartering the nation’s first commercial railroad to compete with New
York’s Erie Canal. Because their goal was to extend the rails 380 miles from Baltimore to
the Ohio River, these men named their railroad the Baltimore & Ohio, known simply as the
B&O.
On July 4, 1828, 90-year-old Charles Carroll, the last surviving signer of the Declaration of
Independence, laid the ceremonial first stone for the new railroad. Two years later when the
first 13 miles of rails opened, horses pulled the trains along the track. But the B&O soon
introduced a small experimental steam engine called the Tom Thumb, thought to be the
first steam locomotive built in the United States. According to legend, the Tom Thumb
once raced a horse-drawn rail car. The horse galloped to victory after a mechanical failure
halted the locomotive, but steam power won out in the end. By 1831, the B&O’s four-
355
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
legged horses had been replaced by the Iron Horse, the name given to the early steam
locomotive.
As trains became more common, not everyone welcomed them. Turnpike operators, canal
companies, stagecoach companies, tavern owners, and innkeepers mounted sometimes
violent opposition to the newfangled railroads. Even author Henry David Thoreau ranted
about “that devilish Iron Horse, whose ear-rending neigh is heard throughout the town.”
Such complaints could not stop progress, however. By 1840, there were 2,800 miles of
railroad track east of the Mississippi River; a decade later that figure had tripled to 9,000
miles. During the Civil War in the 1860s, railroads played a vital role in moving men and
materials to the battlefront.
Amid the darkest days of the Civil War, the United States embarked on a mission to
complete a transcontinental railroad, a dream long held by President Abraham Lincoln.
Over six years, two companies—the Union Pacific starting in Omaha, Nebraska, and the
Central Pacific starting in San Francisco, California—laid more than 1,700 miles of track.
The Central Pacific employed thousands of Chinese laborers, who had immigrated to the
United States after gold was discovered in California, for the grueling task of carving the
railroad through the Sierra Nevada Mountains.
On May 10, 1869, the two rail lines met at Promontory Point, Utah, where they were joined
with a ceremonial golden spike. As the message “Done” was telegraphed across the nation,
bells rang out in cities from coast to coast. A cross-country trip that, a decade earlier, had
taken several months could now be completed in just one week.
• Steam locomotives.
In the early 1900s all trains were powered by massive steam locomotives whose boilers
were fired first by wood and later by coal. The distinctive chuff-chuff sound produced by
the venting of steam inspired the term choo-choo as a nickname for a train. Among the
356
most famous steam locomotives were the Union Pacific Railroad’s Big Boys of the 1940s.
Weighing 600 tons and extending 132 feet in length, these powerful machines were
designed to pull freight trains over a mountainous route in Utah and Wyoming.
During the 1930s, railroads began to turn to cleaner, less labor- intensive labor intensive
forms of locomotion, such as diesel engines and electricity provided by overhead wires.
The last major steam-powered rail line closed in 1960, and by the end of the decade, steam
locomotives had all but disappeared from the nation’s rails. They live on, however, in
dozens of museums, on short-line scenic railways, and in the hearts of thousands of
Belkys Delgado Mayoral
enthusiasts who volunteer their time to educate a new generation about the mystique of the
steam locomotive.
By the early 20th century, railroads took pride in speeding customers to their destinations in
comfort and luxury. In addition to standard seating, trains began to feature specialized cars
for dining, sleeping, socializing, and enjoying the scenery. Most were produced by the
Pullman Company of Illinois, best known for its Pullman sleeper, which featured private
accommodations for nighttime travelers.
In the 1930s, the outward appearance of many passenger trains also changed. Inspired by
the Art Deco movement, railroad companies enshrouded their locomotives and cars with an
aluminum skin that gave them a sleek, modern look. Known as streamliners, these trains
epitomized style, comfort, and speed.
The most celebrated of the streamliners was the 20th Century Limited, operated by the New
York Central Railroad between New York City and Chicago. Catering to upper class and
business travelers, the Limited was renowned for the plush red carpet that was rolled out for
passengers to walk on going to and from the train. That practice is thought to have given
rise to the phrase “red carpet treatment” to refer to special service.
Women and African Americans played key roles in the early days of railroads. The Union
Pacific Railroad, for example, hired women as nurse-stewardesses to assist elderly
passengers and women with children on cross-country journeys.
The best known of the early railway women were the Harvey Girls, young women hired by
entrepreneur Fred Harvey to work as waitresses in his restaurants and hotels at stops along
the Atchison, Topeka, and Santa Fe Railroad in the west ern states. These young women in
their starched black-and-white uniforms conveyed a wholesome image that attracted
railroad passengers to the more than 80 Harvey House establishments. Because many of the
357
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Harvey Girls eventually married and settled in the areas where they worked, they are
credited with helping to civilize the Wild West.
African American men, hired by George Pullman to staff his Pullman sleeping and dining
cars, were the backbone of customer service aboard trains in the early 20th century.
Although working on the trains was considered one of the most prestigious jobs open to
blacks at the time, the porters often were overworked and underpaid. In 1925, led by
activist A. Philip Randolph, the porters formed the Brotherhood of Sleeping Car Porters,
the first black labor union to bargain successfully with a major corporation. Randolph and
the Sleeping Car Porters remained major voices in the civil rights movement through the
1960s.
Railroads Today
With the growth of air travel and development of the interstate highway system following
World War II, the heyday of the railroads came to an end. Both passenger and freight
revenues declined, and by the 1960s railroads were in financial trouble. But over the years,
with help from the U.S. government, the railroads have rebounded; once again they
represent a major segment of transportation in the United States. And today’s rail service
includes:
• Long-distance passenger trains.
To relieve railroads of the increasingly steep costs of running passenger trains, Congress in
1970 passed a law that created the National Railroad Passenger Corporation— known as
Amtrak—to provide passenger service between cities. Amtrak, which celebrated 40 years
of continuous service in 2011, carries nearly 29 million passengers a year on a nationwide
network serving 500 destinations in 46 states and three Canadian provinces. Amtrak’s
busiest route is the Northeast Corridor between Washington, D.C., and Boston, which
transports more than a quarter million passengers every weekday. One loyal and
enthusiastic rider for 35 years was Joe Biden, who as a U.S. Senator commuted via Amtrak
from his home in Delaware to Washington every day that Congress was in session. Trains
remain a favorite way to see the United States in all its wonder. Popular scenic routes
include those of the California Zephyr, which passes through the Rocky Mountains and the
Sierra Nevadas on its daily run from Chicago to San Francisco; the Coast Starlight, which
skirts the West Coast from Seattle to Los Angeles; and the Empire Builder, whose route
from Chicago to Seattle and Portland, Oregon, includes the 358majestic wilderness of the
Pacific Northwest, Glacier National Park, and the Columbia River Gorge. Amtrak also
boasts the longest passenger train in the world—the Auto Train, which carries passengers
and their cars 900 miles from Lorton, Virginia, near Washington, D.C., to Orlando, Florida.
. Commuter trains. Two dozen commuter rail lines transport millions of passengers daily
between the suburbs and central business districts of major metropolitan areas. Operated
mostly by local governments or quasi-government entities, these trains share tracks with
Amtrak and freight railroads. Many connect to bus and subway lines in the cities.
Belkys Delgado Mayoral
Many commuter trains run only during morning and evening rush hours—when most
people are going to and from work—but others operate from morning until late at night
transporting people to sporting events and other recreational destinations in addition to
places of employment.
The New York City and Chicago metropolitan areas have the greatest concentrations of
commuter trains in the United States. The nation’s oldest and busiest commuter railway is
the Long Island Railroad, which operates 24 hours a day, seven days a week. With 700
miles of track, it covers the entire length of Long Island via two routes and connects to
three terminals in New York City.
• Freight trains. In the 1970s, Congress passed laws to rescue declining freight railroads.
Now largely deregulated, the railroads have reorganized, discontinued unprofitable routes,
and returned to prominence in transporting goods across the country. Of the more than 500
freight railroads currently operating in the United States, the vast majority are local short-
haul lines. Seven major long-haul railroads account for most freight industry revenue,
however.
Trains carry 43 percent of intercity freight as measured by weight, according to the
American Association of Railroads (AAR). The most important commodity transported is
coal, which is used mainly to generate electricity at coal-fired power plants. Other major
rail commodities include industrial chemicals and fertilizers, grain, food, steel, forest
products, motor vehicles, and waste and scrap materials.
Many freight trains carry a variety of goods in a mix of specialized cars, such as flatcars, oil
tank cars, closed boxcars, and motor vehicle carriers. But some are dedicated to a single
product. One notable example is the so-called juice train, which travels northward daily
from Florida’s citrus region.
The past two decades have seen tremendous growth in an efficient means of transport
known as intermodal service, or containerized shipping, in which freight is packed in
containers that can be carried by train, truck, and ocean-going ships. The method combines
the door-to-door convenience of trucks with the long-haul economy of railroads, and it
greatly streamlines international shipping.
Both Amtrak and freight railroad companies emphasize that trains’ fuel efficiency and
lower pollution levels make them a greener alternative to other means of transport.
According to the AAR, trains on the average are four times more fuel efficient than
trucks. Furthermore, a single freight train can take the loads of at least 280 trucks off
overcrowded highways.
359
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
For passengers, railroads represent a welcome alternative to clogged highways and cramped
airplanes, and, according to Amtrak president and CEO Joe Boardman, train “preserve the
pleasure that once made people want to travel.”
High-tech equipment.
Like many aspects of modern life, railroads today operate with the aid of computers,
satellites, and remote sensors. Many railroad employees are white-collar workers who
command trains from hundreds of miles away through electronic control of signals,
switches, and other high-tech mechanisms.
High-speed rail
Currently, the nation’s only high-speed service is Amtrak’s Acela Express, inaugurated in
2000 along the Northeast Corridor. The Acela is capable of speeds up to 150 miles per
hour, but because of aging track and congested areas, it actually reaches that speed on only
a portion of the route. Amtrak says it is planning for 220 miles per hour service on the
Northeast Corridor. In California, construction is slated to begin in 2012 on an 800-mile
high-speed system that will link the state’s major cities.
Although modern trains lack the aura of a chugging steam locomotive or a sleek twentieth-
century streamliner, the plaintive sound of a train whistle in the night can still stir the soul.
As train aficionado Ruth Guyer commented on National Public Radio: “The other evening I
stepped onto the track near my home and stared off till my eyes met the vanishing point
where the glistening iron rails seemed to merge. I knew the tracks would never do that, but
I thought if the trains themselves were ever to vanish, the romance of travel would surely
be lost.”
Websites of Interest
Amtrak
www.amtrak.com
In addition to routes and schedules, this website of America’s passenger railroad network
360 on planning a vacation by
offers virtual tours of sleeping car accommodations, information
rail, and an online magazine with feature stories, riders’ memories, and a “Kids Depot”
game section.
Association of American Railroads
www.aar.org
This website of the trade association that represents the freight railroad industry includes
statistics and information about the efficiency and impact of freight trains in transporting
the nation’s goods.
B&O Railroad Museum
Belkys Delgado Mayoral
www.borail.org
A guide to the museum of the nation’s first commercial railroad, this site features an
education section with information about the history of railroads in the United States that
includes downloadable lesson plans.
National Museum of American History
http://amhistory.si.edu/onthemove/exhibition
A virtual tour of the Museum’s America on the Move exhibition about transportation, this
site traces the impact of railroads on people, towns, and commerce from the late 1800s until
the present day.
Trains evoke a sense of romance and adventure that moves people to bestow names on
them and immortalize them in story and song.
What’s in a name?
Some trains have had straightforward names that identified their freight contents—
Johnstown Steel Special, Beef Train, Florida Perishables. Some names indicated a train’s
route or destination—the South westerner, City of Miami—and some their typical riders:
Fisherman’s Special.
Many other trains have names that denote power and speed, such as Thunderbolt, Rocket,
Cannon Ball, Blue Dart, Silver Streak, or simply Guts. Animal names—Black Cat, Red
Fox, Blue Goose, Rabbit Run—are popular for freight trains. Passenger trains have borne
names of American heroes—George Washington, Abraham Lincoln—and poetic labels that
create images of pleasurable escape—Desert Wind, Gulf Breeze, Starlight, Southern Belle.
A streamliner of the 1940s acquired its name, Phoebe Snow, from an advertising campaign
that had run several decades earlier. Around the turn of the century, the Delaware,
Lackawanna, and Western Railroad created a fictional character named Phoebe Snow, a
young socialite in a pristine white dress, to promote its trains powered by cleaner-burning
anthracite coal. Lackawanna’s riders, the railroad claimed, would still look clean when they
reached their destination, unlike travelers on other steam trains, who often emerged from a
long trip covered in black soot from burned soft coal.
Train songs
Trains figure prominently in American folk songs, blues, and country music. Most
Americans have sung or heard the traditional song “I’ve Been Working on the Railroad,”
for example. “The City of New Orleans,” a popular folk song of recent years recorded by
such artists as Willie Nelson, Arlo Guthrie, and Johnny Cash, immortalizes a nightly
Amtrak train that still travels between Chicago and New Orleans.
More upbeat songs include “Chattanooga Choo Choo,” a Big Band favorite in the 1940s,
and the bluegrass fiddle tune “Orange Blossom Special,” which commemorates a luxury
361
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passenger train that once ran between New York City and Miami. Another bouncy melody,
“On the Atchison, Topeka and the Santa Fe,” sung by Judy Garland in a 1940s movie about
the Harvey Girls, pays tribute to the railroad along which Fred Harvey built his famous
Harvey House restaurants.
Colorful characters
Trains are associated with a variety of larger-than-life characters, both real and imagined.
One legendary hero is John Henry, an immensely strong railroad builder who wielded his
hammer in a race against a drilling machine. Henry won but, exhausted, collapsed and died
with his hammer in his hand.
Engineer Casey Jones, a real-life railroad hero from 1900, has become part of American
lore for trying to slow his train as it was about to wreck, losing his life but saving other
lives in the process.
A romanticized group of railroad characters are the hobos, who sneaked onto freight trains
to roam the country in search of work, especially during the Great Depression of the 1930s.
The number of hobos declined when diesel power replaced steam; trains no longer had to
make frequent stops for water, which had given the hobos opportunities to hop on and off
the trains.
362
Belkys Delgado Mayoral
By Phyllis McIntosh
Snurfing USA
No one can say for certain who first tried sliding across the snow on a single board. Some
trace snowboarding’s origins back to 1929, when M. J. “Jack” Burchett of Utah reportedly
crafted a snowboard out of a plywood plank that he secured to his feet with clothesline and
horse reins. His feat was considered significant enough that Burchett and his snowboard
were featured in one of the semifinal designs for the recent U.S. 25-cent coin
commemorating the state of Utah.
Modern snowboarding, however, began in 1965 when Sherman Poppen, an engineer in
Muskegon, Michigan, invented a toy for his daughter by fastening two skis together and
attaching a rope to one end so she would have some control as she stood on the board and
glided downhill. Dubbed the “snurfer” (combining snow and surfer), the toy proved so
popular among his daughter’s friends that Poppen licensed the idea to a manufacturer that
sold about a million snurfers over the next decade.
In the early 1970s, Poppen organized snurfing competitions at a Michigan ski resort that
attracted enthusiasts from all over the country. Some of those competitors and others
inspired by the snurfing craze soon began experimenting with new designs that would
advance the sport of snowboarding immeasurably by the 1980s.
One of those early pioneers was Tom Sims, a devotee of skateboarding (a sport born in the
1950s when kids attached roller skate wheels to small boards that they steered by shifting
their weight).
As an eighth grader in Haddonfield, New Jersey, in the 1960s, Sims crafted a snowboard in
his school shop class by gluing carpet to the top of a piece of wood and attaching aluminum
sheeting to the bottom. Sims began manufacturing his own line of snowboards in 1977 and
went on to become a snowboarding champion and a stunt double for actor Roger Moore in
a snowboarding scene for the 1985 James Bond film A View to a Kill.
In the mid-1970s, Dimitrije Milovich—an American surfing enthusiast who had also
enjoyed sliding down snowy hills on cafeteria trays during his college years in upstate New
York—constructed a snowboard called “Winterstick,” inspired by the design and feel of a
surfboard. Articles about his invention in such mainstream magazines as Newsweek helped
publicize the young sport.
The most successful of the early designers of snowboards was Jake Burton Carpenter, a
Vermont native who had enjoyed snurfing since the age of 14. In 1977 Burton impressed
the crowd at a Michigan snurfing competition with bindings he had designed to secure his
feet to the board. That same year, he founded Burton Snowboards in Londonderry,
363
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Vermont. The company still ranks as one of the leading manufacturers of snowboards and
snowboarding equipment in the world.
Despite snowboarding’s increasing popularity, ski resorts were loath to embrace the new
sport. Snowboarders, mostly young males who rode aggressively and adopted the slang and
baggy clothes of the rebellious skateboarding and surfing cultures, were considered the bad
boys of the slopes. (Reflecting this culture, the first magazine for snowboarders was called
Absolute Radical; it later changed its name to International Snowboarding Magazine.) In
1985 only seven percent of U.S. ski areas allowed snowboarders, a situation reflected in
Europe.
However, by the end of the 1980s, realizing that snowboarding was big business, ski
manufacturers such as K2, Atomic, Rossignol, and Mistral began producing snowboards.
As equipment and skills improved and organizations such as the United States of America
Snowboard Association and the International Snowboard Federation (now defunct) were
founded to provide guidelines for instruction and competition, snowboarding became more
accepted.
Now, virtually all ski resorts in North America and Europe welcome snowboarders, and
many have constructed special terrain parks with jumps and other features that encourage
boarders to hone their skills and showcase their techniques.
Boarding Basics
At its most basic, snowboarding is akin to skiing; participants in both sports rely on gravity
to descend a snowy slope. But in terms of technique, snowboarding more closely resembles
surfing and skateboarding. While skiers exercise control by shifting their weight from one
side to the other, snowboarders shift weight from heel to toe. When their weight is forward,
their boards speed up; as they shift back, their boards slow down. When snowboarders
press their heels down on the edge of their boards, they stop. In a straight race between a
skier and snowboarder of equal skill, the skier probably would reach the bottom of the
slope first, because skis allow the rider to attain greater velocity.
A snowboard is constructed of a wood core surrounded by fiberglass to make it stiff and
light. Steel along the edges helps the rider turn and control speed. Like skiers,
snowboarders who race wear hard-shell boots for greater support, but most snowboarders
prefer soft boots that provide the flexibility needed to perform the tricks and maneuvers for
which the sport is famous. 364
Bindings that hold the rider’s boots onto the board are fastened to stainless steel inserts on
top of the board. The most popular type, strap bindings, secure the boot with an ankle strap
and a toe strap. Step-in bindings are used mainly for hard boots. A new design, called flow-
in bindings, combines the control of strap-in systems with the ease of step-ins. Flow-in
bindings have a large tongue that covers most of the top of the boot; the rider’s foot enters
through the rear. Bindings may be positioned differently on the board depending on
whether a snowboarder rides with his left foot in front of the right (regular stance) or with
the right foot in front (known as a goofy stance).
Belkys Delgado Mayoral
There are three main styles of snowboarding, each of which demands its own type of board:
• Free-riding. The snowboarder rides down a slope taking advantage of bumps and curves
in the natural terrain to “catch air” (leave the ground) and perform tricks. The free-ride
snowboard, or all-mountain snowboard, is the most popular, accounting for half of all
snowboards sold. It moves well on a powder surface and is maneuverable enough for
beginners but stiff enough for sharp turns.
• Freestyle. Inspired by skateboarding, freestyle snowboarding emphasizes tricks such as
flips, spins, and grabbing the board in midair. These tricks are usually performed on
manmade features in snowboard terrain parks. The freestyle board is short, wide, flexible,
and responsive to the rider, which also makes it a good choice for a beginner. With less
edge grip, freestyle boards are not built for fast cruising or sharp, carving turns.
One of the most popular terrain features for freestyle riders is the halfpipe, a U-shaped
trench patterned after the wooden half pipe ramps popular in skateboarding, inline skating,
and BMX bike racing. As snowboarders ride down one side of the halfpipe and up the
other, they gain enough momentum to become airborne and do tricks. The snowboarding
halfpipe was born in 1978, so the story goes, when a group of high school students in
Tahoe City, California, began piling snow around a gully to make it deep enough to ride
their snowboards and perform skateboard-inspired tricks. The idea caught on when
snowboarding pioneer Tom Sims built a halfpipe for the World Snowboarding
Championships he organized in California in 1983.
Early snowboarding halfpipes were constructed by hand with shovels and rakes. The
invention in 1990 of a cutting machine called a Pipe Dragon has made it possible for ski
resorts to groom their halfpipes regularly and consistently.
• Alpine. Similar to skiing, this racing style of snowboarding emphasizes downhill speed
and sharp turns rather than tricks. Best for advanced riders, alpine snowboards resemble
large skis and are narrower and less stable than other types of boards.
Like skiing, snowboarding poses a risk of injury, although the two sports strain different
parts of the body. In skiing, the knees are most vulnerable. The snowplow maneuver
(bringing the tips of the skis together into a V) that novices use to stop puts tremendous
pressure on the inside of the knee. Among more advanced skiers, bad knee twists during
falls cause most injuries. Snowboarders, on the other hand, are most prone to wrist injuries.
With their feet firmly locked into non-release bindings on the board, they instinctively
reach out a hand to break a fall.
Because falls and tumbles are common, especially among beginners, snowboarding has its
own protective gear. Helmets and wrist guards are essential, and knee pads are also
popular. Some beginners rely on hip pads that pull on like biker shorts under snow pants to
help cushion the seat and tailbone during frequent falls. Snowboarding pants themselves
may have extra padding in the knees and seat and usually are looser fitting than ski pants to
allow more freedom of movement during spins and jumps. All snowboarders, like skiers,
should dress in layers for warmth and wear waterproof jackets and pants. Any style of
365
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
snowboard requires a safety leash, a strap wrapped around the leg to prevent the board from
getting away in case the bindings accidentally release.
Competitions
Part of the thrill of any sport is competition, so it’s not surprising that snowboarders have
been vying with one another almost since the first riders took to the slopes. The very first
snowboarding contest, a small event called King of the Mountain, took place in Leadville,
Colorado, in 1981. That was followed the next year by the first National Snowboarding
Championship at Suicide Six Ski Area in Vermont, an event so low-tech that an upside-
down kitchen table was used as a starting gate. By 1983, such contests were so popular that
Jake Burton and Tom Sims organized competing championships, Burton’s in Snow Valley,
Vermont, and Sims’s in the Lake Tahoe region of California. Meanwhile, the Europeans
were catching on to the new sport, and in 1985 Austria hosted the first World Cup of
Snowboarding.
In the mid-1990s, snowboarding received a major boost when the sports television network
ESPN launched the X Games to showcase “extreme” sports such as skateboarding, BMX
bicycle racing, and snowboarding. The Winter X Games publicized snowboarding to a
worldwide audience, demonstrated its commercial appeal, and most importantly, paved the
way for its acceptance as a legitimate winter sport and its inclusion in the Winter Olympics.
Most ski resorts offer competition opportunities for snowboarders of all skill levels.
Through amateur contests, novice boarders can get a feel for competing and sometimes
pick up small sponsorships from local companies. For more advanced boarders, many
resorts offer season-long competition programs, complete with coaching, intensive training,
and frequent contests. The most serious high school age competitors can enroll in mountain
academies, which combine schoolwork and snow time and teach the discipline needed to
compete successfully at the highest levels.
Currently, there are four main categories of snowboarding competition:
• Alpine racing. As in slalom skiing events, snowboarders race downhill making sharp
turns around a series of flags, or “gates,” and the competitor with the fastest time wins.
Races may be designated slalom, giant slalom, and super giant slalom (super G), depending
on the length of the course and how close together the gates are366set. The super G, which has
the longest course and gates set farthest apart, is the fastest race of all, with competitors
reaching speeds up to 72 kilometers per hour.
• Slope style. Boarders descend a course while performing jumps and stunts on a series of
obstacles, which include boxes, rails (see Snowboarding Slang), and almost anything the
boards can slide on. Judges score competitors on the difficulty, variety, and execution of
their tricks. The rider awarded the highest score wins.
Belkys Delgado Mayoral
• Halfpipe. Competitors speed from one side of the snowy trench to the other, performing
tricks while in the air above the sides of the pipe. Judges rate the tricks on difficulty, the
cleanness of the performance and the landing, and the amount of “air,” or how high the
rider soared while doing the trick. Often, there are two or three rounds of competition, and
the rider with the highest combined score wins.
• Boarder cross (also known as Boarder X). Snowboarders race down a course patterned
after a motorcycle motocross track, with jumps, berms, and other obstacles made of snow.
Competitions consist of a series of rounds, or heats, with the first two riders in each heat
advancing to the next round. The rider who finishes first in the last round is the overall
winner.
Snowboarding has become so popular that major competitive events are held all over the
world and offer prizes of up to a quarter of a million dollars. The FIS (International Skiing
Federation) World Cup Circuit, for example, includes snowboarding competitions in
Argentina, Canada, France, Italy, New Zealand, Russia, Sweden, and Switzerland, as well
as the United States. The largest U.S. competitions, which feature a series of events that
attract professional riders from all over the world, are the U.S. Snowboard Grand Prix, with
prizes totaling $300,000, and the U.S. Open, with a total prize purse of $250,000. The
Revolution Tour offers competitions at a half dozen top-notch venues for talented teens
hoping to advance to the elite ranks. Another launching pad for young riders is the Alpine
NorAm Cup, which stages more than 20 men’s and women’s races throughout the United
States and Canada.
Also popular are the showier “big air” competitions, such as the X Games and the World
Extreme Snowboarding Championships. In these competitions, boarders perform
outlandish stunts while riding through difficult terrain such as narrow chutes and steep
drop-offs.
Like other sports, snowboarding has produced its share of stars who are skilled
businesspeople as well as talented athletes. One of the best known is 23-year-old Shaun
White, who has been a professional rider since he was 14. Known as the Flying Tomato
because of his long red hair, the California native has won eight gold medals at the X
Games and a gold medal in the halfpipe at the 2006 Winter Olympics. His fame has paid
off handsomely in terms of numerous corporate sponsorship deals and his own line of
snowboards, snowboard equipment, and clothing.
For everyone from professionals like Shaun White to youngsters just learning to stay
upright on a board, snowboarding is a thrilling part of the winter sports scene that provides
a showcase for individual athleticism and artistry. Snowboarding coach Jim Smith, in his
book, The Art of Snowboarding, describes the sport thus: “When you do it and do it right,
you are doing it like no one else. It’s purely individual—an art form as much as a sport.
Whether you’re on the green run [novice slope] or the biggest terrain park going, you paint
your own picture on every descent.”
367
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
At the 1998 winter games in Nagano, Japan, snowboarding became the first board sport
included as an official Olympic event. (Surfers and skateboarders are still waiting for an
Olympic nod.) But its entry into the ranks of the sporting elite was not without controversy.
Many snowboarders objected when the International Olympic Committee named the
International Skiing Federation (FIS) as the governing body to oversee Olympic
snowboarding instead of the International Snowboard Federation, which until then had
sanctioned most snowboarding events. As a sign of protest, Terje Hakonsen of Norway,
then considered one of the best snowboarders in the world, refused to compete in the
Olympics.
In 1998 snowboarders competed in only two Olympic events, the halfpipe and the giant
slalom. In the 2002 games at Salt Lake City, the giant slalom was replaced by the parallel
giant slalom, in which competitors race against each other on side-by-side courses. At the
2006 Olympics in Torino, Italy, boarder cross was added as a third event. The 2010 games
in Vancouver are featuring both men’s and women’s competition in those three events.
For the 2010 Olympics, the FIS created a world ranking list for the World Cup competition
to determine who would qualify for the Olympics. To participate, a country must have
snowboarders who place in the top 40 for men and in the top 30 for women. The number of
boarders who place at those levels determines how many a country can have on its Olympic
team, up to a maximum of four for each event.
Americans have dominated Olympic snowboarding so far, winning a total of 14 medals,
almost twice as many as the nearest competitor, Switzerland. Favorites for the Vancouver
Games include Americans Shaun White, Hannah Teter, and Kelly Clark. However,
Austrian, and perhaps Canadian, snowboarders are predicted to be strong contenders in a
sport that has become truly a worldwide phenomenon.
History of Lacrosse
Some version of lacrosse may have originated in Mexico and Central America as early as
the 12th century. By the time Europeans witnessed their first game in the 1600s, lacrosse
was a favorite among at least 48 Native American tribes throughout the eastern half of
North America. Many early contests took place on a grand scale, with as many as 1,000
Belkys Delgado Mayoral
men from different tribes or villages competing in games that lasted for two or three days.
The goal markers, often large rocks or trees, could be up to several miles apart.
Native American players crafted lacrosse balls out of wood, baked clay, stone, or deerskin
stuffed with hair. The first sticks were probably steamed and shaped into giant spoons for
scooping the ball. Later versions, precursors of the modern lacrosse stick, had one end bent
into a circle that was filled with netting made of deer sinew. Elaborate carvings, thought to
bring players good luck, adorned many of the sticks. Some lacrosse men so valued their
sticks that they even asked to be buried with them.
For Native Americans, lacrosse was far more than an athletic event. Surrounded by
ceremony and rituals similar to preparations for battle, contests also had considerable
spiritual significance. Games were played not just to develop strong young men and settle
disputes among tribes but also to please the Creator and appeal for healing and other favor.
The names Native Americans conferred on the sport reflect its various roles in their
cultures. The Cherokee, for example, emphasized the military aspect, calling the game
“little brother of war.” Some players, such as the Iroquois, still refer to lacrosse as “the
Creator’s game,” believing it is a gift from the Creator and is played “for the Creator.”
Despite their spiritual trappings, early lacrosse contests sometimes turned nasty. In the
1700s, a game between Creeks and Choctaws to determine rights to a beaver pond ended in
a violent battle when the Creeks were declared winners. On one occasion in 1763, a Native
American lacrosse game set the stage for an ambush of a British fort. Players from the
Ottawa tribe invited troops from Fort Michilimackinac in what is now Michigan to watch a
game in celebration of the king’s birthday. As the competitors worked their way closer to
the fort, they seized weapons their women were hiding under their shawls, stormed the fort,
and massacred the occupants. According to some historians, lacrosse became increasingly
violent as European expansion weakened Native American culture.
Europeans discovered lacrosse in the 1630s when a French missionary, Jean de Brebeuf,
described a game he witnessed tribesmen playing in southern Ontario. He is often credited
with naming the sport lacrosse, possibly because the stick resembled a bishop’s staff, or
crosier. More likely, the name originated from the French term for field hockey, le jeu de la
crosse. Although missionaries disapproved of the game, which traditionally involved
wagering, it caught on among French colonists and by the 1800s had become quite popular.
The sport’s name was even given to an American city. In 1805, so the story goes, U.S.
Army officer Zebulon Pike was leading an expedition up the Mississippi River when he
came upon a group of young Sioux playing lacrosse. He named the region “Prairie La
Crosse,” which in turn inspired the name of a city and country in what is now the state of
Wisconsin. The modern city of La Crosse is a thriving community with more than 51,000
residents.
369
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
The sport of lacrosse as we know it today began in 1867, when Dr. William George Beers,
a Canadian dentist who had founded the Montreal Lacrosse Club, developed a set of written
rules that standardized the game. His regulations, which deter-mined the dimensions of the
field and goals, limited the number of players per team, and specified use of a rubber ball,
earned him the title “father of modern lacrosse.”
Beers went on to organize a team of Canadian and Native American players to introduce
the game to other countries of the British Commonwealth, where it was enthusiastically
received. Queen Victoria, after witnessing an exhibition contest in 1876, pronounced the
game “very pretty to watch.” This regal endorsement stirred interest among British girls’
schools, including St. Leonard’s School in Scotland, whose students played the first
women’s lacrosse game in 1890.
In the United States, meanwhile, the sport was catching on at colleges and high schools. In
1877, New York University became the first American college to create a lacrosse team,
playing its first match against nearby Manhattan College. Five years later, two New
England prep schools, Philips Academy in Massachusetts and Philips Exeter Academy in
New Hampshire, fielded the first high school teams. Women’s lacrosse, however, arrived in
the United States as a British import when Rosa belle Sinclair of St. Leonard’s School in
Scotland established the first successful women’s program at the Bryn Mawr School in
Baltimore.
The state of Maryland and the Baltimore region in particular have long been associated
with the growth of American lacrosse. Johns Hopkins University in Baltimore traditionally
has been a powerhouse in collegiate competition, and the University of Maryland has
dominated women’s college lacrosse. Baltimore is home to US Lacrosse, the governing
body for the sport in the United States, as well as to the Lacrosse Museum and National
Hall of Fame. The city also will host the men’s collegiate championship finals in both 2010
and 2011. In tribute to the sport’s popularity, in 2004 the Maryland legislature declared
lacrosse the state’s official team sport. (Legislators had to specify team sport because
Maryland already had a state sport even older than lacrosse—jousting.)
Lacrosse Basics
Part of the appeal of lacrosse is that it combines some of the best elements of other popular
370
sports: the physical demands of American football, both individual and team defense as in
basketball, and the fast action and attacking and defending of goals that occur in soccer and
hockey. Because a lacrosse player’s speed and dexterity count more than weight, height, or
sheer strength, players of all shapes and sizes can compete at some level.
Three types of lacrosse are played today:
• Men’s field lacrosse. This most common form of lacrosse is played on a field 110 yards
long and stick contact as well as what is called body checking. A player may deliberately
check, or bump, an opponent from the front between the shoulders and waist if the
Belkys Delgado Mayoral
opponent has the ball or is within five yards of it. To protect themselves, players wear
helmets and masks, gloves, mouth guards, shoulder pads, and often arm pads and rib pads.
•Box lacrosse. Introduced in Canada in the 1930s to boost business for hockey arenas, this
indoor version of lacrosse is played by six-man teams on hockey rinks where the ice has
been removed or covered with artificial turf. The boards around the rink define the playing
field, hence the “box.”
Because of its limited playing field, narrower goals, and a shot clock that requires a team to
take a shot on goal within 30 seconds of gaining possession of the ball, box lacrosse is a
rougher and faster-paced game than field lacrosse. As in ice hockey, goalies wear heavy
protective gear, including massive chest protectors with attached armguards, large shin
guards, and masks or helmets.
Soon after it was introduced, box lacrosse replaced field lacrosse as the most popular form
of the sport in Canada. In the United States, its popularity has increased with formation of
club level leagues in such cities as Baltimore and Philadelphia. Eleven indoor teams—
seven American and four Canadian—compete in the professional National Lacrosse
League.
• Women’s lacrosse. With rules significantly different from those of the men’s game,
women’s lacrosse is thought to more closely resemble the original Native American sport.
Rules prohibit most body contact. Consequently, players wear minimal protective gear—
goggles, mouth guard, and sometimes thin gloves.
Each team has 12 players—three attackers, five midfielders, three defenders, and one
goalie. Play begins not with a face-off but with a draw in which the ball is sandwiched
between horizontal sticks held by two opposing players. When the whistle sounds, each
player tries to push or fling the ball toward her teammates. The duration of the game is 60
minutes, same as in men’s lacrosse, but the women’s game is divided into two 30-minute
halves instead of the men’s 15-minute quarters.
By Phyllis McIntosh
Contests pitting man against beast are nothing new. On the isle of Crete, 3,000-year-old
pictographs show ancient Minoans performing acrobatics with bulls. The Romans flocked
to the Colosseum to watch gladiators battle all manner of exotic animals. What makes
rodeo unique is that it originated not as a spectator sport but with the everyday work of
cowboys on the western range.
371
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
The American cowboy can trace his origins back to the Spaniards who, in the 1500s,
introduced both cattle and horses to Mexico and to what would later become the
southwestern United States. The earliest cowboys were the vaqueros Spanish servants or
Native Americans who rode horses to herd cattle. The Word rodeo comes from the Spanish
rodear, meaning to encircle or surround. As they rounded up cattle on the open range,
cowboys often rode wild horses and roped calves for branding activities re-created in
today´s classic rodeo events.
According to the Professional Rodeo Cowboys Association (PRCA), rodeo was born in
1864 when two groups of cowboys from neighboring ranches met in Deer Trail, Colorado,
to settle an argument over who was better at performing these everyday ranching tasks.
Formal competitions began the in the heyday of American battle drives in the late 1980s,
when western towns began holding event called stampedes, roundups, or fiestas (a Spanish
word meaning festival). No one knows for sure which town actually held the first spectator
event, but there is general agreement that Prescott, Arizona, in 1888, was the first to charge
admission and award prize money to contestants. It has done so continuously ever since and
today the Prescott Frontier Days Rodeo ranks among the top 25 rodeos in the nation.
Over the next few decades, a number of other western towns launched events that, like
Prescott’s, are now among the largest and most popular on the rodeo circuit. These include
Cheyenne Frontier Days in Wyoming, the largest outdoor rodeo, which since 1919 has
billed itself as “the daddy of ’em all”; Pendleton Roundup in Oregon, known for its logo of
a cowboy on a bucking horse with the slogan “Let ’er Buck”; and the Calgary Stampede in
Alberta, Canada, which draws thousands of American as well as Canadian spectators.
These events were immediately successful because they combined traditional cowboy
contests with theatrical embellishments, such as mock Indian attacks, inspired by the Wild
West shows popular around the turn of the century. Big rodeos still feature a great deal of
showmanship. Almost all have parades and musical entertainment, but the largest also have
such attractions as lavish grandstand shows, fireworks, carnival rides, western art shows,
and aerial demonstrations by Air Force fighter jets. They may also stage special events for
youngsters, beauty pageants, and fun competitions such as chuckwagon races, which recall
the days when drivers of the wagons that brought food to cowboys on the range would race
each other back to town.
372
Classical Rodeo events
Despite the added attractions, the heart of rodeo remains the classic riding and
roping events that are a direct legacy of the working cowboy. The seven competitive events
sanctioned by the PRCA are divided into roughstock and timed events. The roughstock
events, which are scored according to the cowboy’s—and the animals—performance,
include:
Belkys Delgado Mayoral
• Bareback bronc riding. Considered the most physically demanding rodeo event,
bareback bronc riding requires the cowboy to ride a wild, unsaddled horse for eight seconds
while holding on with just one hand to a “rigging,” a handhold similar to a leather suitcase
handle. To receive a good score, the rider must spur the horse in time with the animal’s
bucking action. The horse’s performance counts for half the total score. (1)
• Bull riding. In this most dangerous of rodeo events, the cowboy must stay on a wildly
bucking 2,000-pound bull for eight seconds. As in the bareback and saddle bronc events, he
may use only one hand to hold on, in this case to a rope wrapped around the bull’s chest. (2
and 7)
• Steer wrestling. With the aid of a “hazer” who keeps the steer running in the right
direction, the contestant jumps from a horse running 30 miles per hour, reaches for the
steer’s horns, slides him to a stop, and wrestles him to the ground. This is an event that
requires great speed, strength, and precision. (Opposite page).
• Saddle bronc riding. Recalling the days when cowboys had to tame wild horses by
“breaking” them to the saddle, this event also requires the rider to synchronize his spurring
action to the animal’s bucking movements. Using just one hand to hold onto a thick rein,
the cowboy must try to stay firmly in the saddle. (3)
Timed events, in which the contestant tries to complete a task in the fatest time includes:
• Steer wrestling. With the aid of a “hazer” who keeps the steer running in the right
direction, the contestant jumps from a horse running 30 miles per hour, reaches for the
steer’s horns, slides him to a stop, and wrestles him to the ground. This is an event that
requires great speed, strength, and precision. (Opposite page).
• Calf roping. In this event, another legacy of the working ranch, a cowboy on horseback
chases a calf and throws a looped rope over its head. The cowboy then dismounts, lays the
calf on its side, and ties any three of its legs together.
• Team roping. The only true team event, this requires precise timing of the actions of two
people: the header, who ropes a steer around its horns or neck, and the heeler, who rides in
and ropes the steer’s hind legs.
• Barrel racing. In this, the only all-female event in professional rodeo, the goal is to ride a
horse as quickly as possible around three barrels arranged in a cloverleaf pattern.
Besides the cowboys and cowgirls who compete, other personnel are crucial to the success
and safety of these events. Among the most important are the rodeo clowns and bullfighters
who often entertain the audience between events but whose real job is to distract angry
bulls and lure them away from cowboys on the ground.
From its beginnings through the 1920s, rodeo was an unorganized hodgepodge of
competitions with conflicting schedules and different sets of rules. Then, in 1929 the more
prosperous rodeos formed the Rodeo Association of America to set schedules and uniform
373
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
rules of competition. Rodeo cowboys themselves did not organize until 1936, when
contestants angry about the distribution of prize money formed what they called the
Cowboys Turtle Association. They chose the unusual name because they had been slow to
join forces but had finally stuck out their necks for their cause. In 1945, the group was
renamed the more businesslike Rodeo Cowboys Association, and in 1975 it became the
Professional Rodeo Cowboys Association.
Today, the PRCA governs what has become a high-stakes sport. It sanctions nearly
700 rodeos, in 47 states and four Canadian provinces that offer a combined total of more
than $35 million in prize money. The largest rodeos, such as the 20-day Rodeo Houston in
Texas, attract up to 400 contestants vying for prizes of $4,000 to $5,000 in each event.
During the winter and summer seasons, professional cowboys travel constantly to
compete in dozens of rodeos—they call it “going down the road.” All of them hope to earn
enough prize money to advance to championship rounds and eventually qualify for the
National Finals Rodeo, an annual 10-day affair that is to rodeo what the World Series is to
baseball. At Finals, the top 15 national money-winners in each rodeo event participate in 10
days of competitions, contending for part of the $5 million in prize money, the title of
world champion in their event, and the gold buckles and saddles that are awarded along
with the titles.
While the top stars may earn more than $200,000 a year, only a few make it to the
top. Of the 7,000 cowboys who are members of the PRCA, probably only 1,000 or so are
able to earn a living at rodeo. The majorities of rodeo contestants have other jobs and
compete only on weekends. To serve these competitors, the PRCA created the circuit
system in 1975. Cowboys compete in one of 12 circuits, determined by geographic regions.
Each circuit awards points and maintains standings for competitors. The leading circuit
cowboys compete in finals in their region, and winners of those events, along with regular
season cowboys, compete in a national showdown, the Dodge National Circuit Finals, held
every year in Idaho.
The making of Rodeo Cowboys
In the past, most rodeo cowboys came from families with ranching or rodeo
backgrounds. About a third of modern competitors have no such connections, but there are
ways for even a city slicker to learn the sport. Children as young as three can start out as
“mutton busters,” holding on as long as they can on the back374 of a sheep. At age eight, they
qualify for National Little Britches Rodeo and as teenagers for Junior Rodeo. Many future
rodeo cowboys learn rodeo skills through high school and college rodeo. But most modern
competitors get their training at the rodeo schools held throughout the year, often organized
by leading professional cowboys.
Beginner or veteran, amateur or pro, spectator or performer, all rodeo aficionados
would no doubt agree with the description offered by the National Professional Rodeo
Association (NPRA), an organization that sanctions rodeos across the U.S. Midwest.
Belkys Delgado Mayoral
Rodeo, says the NPRA, is “the most intense, bone-jarring two hours in sports – 8 seconds at
a time.”
Rodeo Heroes
375
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
By Phyllis McIntosh
376
The History of Fairs
Fairs in the United States reflect the nation’s agrarian roots. In fact, many state and county
fairs still call themselves agricultural fairs and choose themes that are plays on farm-related
words, such as “See Ewe at the Fair,” “Mooove on out to the Fair,” and “Go Hog Wild.
The so-called father of agricultural fairs was Elkanah Watson, a wealthy New England
farmer and woolen mill owner who in 1807 exhibited a few of his Merino sheep in the
Pittsfield, Massachusetts, town square in hopes of persuading local farmers to raise the
breed for their fine wool. A few years later, Watson staged a more ambitious exhibition that
Belkys Delgado Mayoral
featured several hundred head of cattle, oxen, and sheep, and soon the idea caught on. The
first official state fair was held in Syracuse, New York, in 1841; by the end of the 19th
century almost every state had one or more agricultural fairs or exhibitions.
In the days before mass communication and easy travel, such fairs provided an opportunity
for farm families to learn about the latest innovations in farm equipment and household
appliances and to find out how their livestock, crops, and homemade products compared
with those of their neighbors. The fair was also an eagerly awaited social event and
vacation from the daily drudgery. Farmers would rise before dawn, load wagons with
children and picnic baskets, and walk their livestock for miles to the fairgrounds.
Most of all, fairs were fun. In addition to exhibits and competitions, they offered
entertainment, games, thrill rides, all sorts of foods, and various oddball attractions—a
replica of the Statue of Liberty made out of ears of corn or a cow carved out of hundreds of
pounds of butter.
While such curiosities are still popular today, fairs also have adapted to more sophisticated
tastes and increasingly citified audiences. In fact, some of the largest fairs now are located
in urban areas. The Los Angeles County Fair attracts more tan a million visitors every year
with its international marketplace, sit-down restaurants, wine education seminars, and
exotic-themed flower and garden shows, in addition to the usual fair exhibits and activities.
Reflecting the increasing diversity among fairgoers, large fairs offer an array of ethnic
foods and post signs in multiple languages. Big Tex, the 52- foot-tall talking statue that
stands at the entrance of the State Fair of Texas now greets fairgoers in Spanish as well as
English. Changing sensitivities dictate that some entertainment common at early fair such
as striptease shows or displays of human oddities are no longer acceptable.
Fairgrounds themselves have evolved into huge complexes that host hundreds of year-
round events, such as trade shows, circuses, antiques and craft fairs, and home and garden
exhibitions. The 277-acre Fair Park, home of the State Fair of Texas, boasts a music hall,
the Cotton Bowl football stadium (site of a New Year’s Day classic), and eight museums.
With the largest collection of art deco exposition buildings in the United States, the park is
a registered National Historic Landmark. Los Angeles County’s Fairplex features a luxury
hotel, scenic parks and picnic areas, an historic train exhibit, a horse racing track, and a
world-class equine auction complex.
Urban or rural, large or small, state and county fairs still share certain characteristics that
have guaranteed their popularity over the decades:
Animals. At every fair, visitors can stroll through livestock barns admiring breed after
breed of cattle, sheep, pigs, and poultry. Often, familiar animals are joined by more exotic
species, such as llamas and ostriches, now being raised by trendier farmers. City and
suburban children can meet farm animals up close at petting zoos and farm babies’ exhibits
377
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
or, as at the Maryland State Fair’s birthing center, even watch calves and piglets being
born.
Education. Education has always been a major focus of U.S. fairs, but the emphasis has
shifted from showcasing the latest farm implements and hardiest livestock breeds to
informing city dwellers about the sources of their food and fiber.
Today’s exhibits also educate the public about such issues as raising crops for renewable
energy, assuring the safety of foods, and getting the most out of the land with the aid of
such technology as global positioning satellites. Other popular displays advise fairgoers on
how to attract birds and butterflies to suburban gardens while discouraging pesky deer,
squirrels, and raccoons from ruining their landscapes.
Health pavilions offer screenings to detect high blood pressure or diabetes and dispense
information on how to prevent heart disease. Recreated pioneer villages and old-timers
exhibits show what life was like in bygone days. Commercial vendors introduce the latest
whirlpool bathtub or backyard playground apparatus, while advocacy groups and political
parties promote their causes and candidates.
Competitions. Americans love to compete, so it’s only natural that contests of every
imaginable sort have been a staple of fairs. Judges scrutinize hundreds upon hundreds of
entries before awarding ribbons or cash prizes to those who have produced the handsomest
sow or steer, the most scrumptious pies, cakes, and jams, the biggest pumpkins, loveliest
flower arrangements, and the most exquisite needlework. Most fairs have their perennial
winners, though few can compare with Alberta Dunbar of southern California, who has
amassed more than 4,000 ribbons from recipe competitions at the California State Fair and
numerous county fairs.
In the first half of the 20th century, fairs appealed to women with baby contests in which
specialists scored infants on their health and behavior and awarded ribbons and prizes to the
most “nearly perfect” cherubs. The baby contests are long gone, replaced by all sorts of
frivolous competitions to identify who has the longest ponytail hairdo, blows the biggest
bubblegum bubbles, tells the most outrageous lies, or eats the most hot dogs in the shortest
time. Instead of farmers competing to see who has the strongest team of oxen or can plow
the straightest furrow, men race one another on riding lawnmowers and vie for such titles as
fastest air conditioner repairman.
Some fairs are famous for their unusual contests. The Alaska 378 State Fair has a Giant
Cabbage Contest (the winning specimen in 2000 weighed. in at a whopping 105 pounds).
The Kentucky State Fair sponsors a popular Ugly Lamp Contest, accepting entries that
were “made ugly” by their owners or simply “born ugly.” But the Tillamook County Fair in
Oregon surely wins the prize for the weirdest contest of all. Its Pig-N-Ford Race requires
contestants to grab a greased pig from a pen and, pig in hand, crank up the engine of an
antique Model T Ford automobile, drive around a course, and return said pig to the pen.
Should the pig escape mid-race, the driver must give chase and retrieve it before
continuing.
Belkys Delgado Mayoral
Entertainment. Fairs have always prided themselves on offering “something for everyone”
and in the early days specialized in entertainment most people would see nowhere else—
high-wire walkers, hot air balloonists, stunt pilots, and mules diving off towers into tanks of
water. Horse racing became popular at fairs after the Civil War, until the advent of
automobiles led to even more thrilling auto races. Sideshows, so-called because they were
relegated to the edge of the fairgrounds, presented the seamier fare, such as human and
animal “freak shows” and “cooch shows” featuring scantily clad exotic dancers.
By the early 20th century, rides, games, food vendors, novelties, and even sideshows were
concentrated in the heart of the fairgrounds known as the midway. The name originated
with the World’s Columbian Exposition, held in Chicago in 1893, which pioneered the
concept of separating amusements from the exhibit space. At the exposition, amusements
filled a mile-long strip in a park known as the Midway Plaisance, and before long, every
fair had a “midway.” The biggest attraction along the Columbian Exposition midway was a
new ride known as the Ferris wheel, which also has become a fixture at virtually every fair
throughout the country.
The headline entertainment or show that caps off an evening at the fair takes place at the
grandstand, an open area flanked on one side by large tiers of seats usually covered with a
roof. Here, fairgoers gather to see celebrity performers or watch a horse or auto race, a
demolition derby, or a rodeo, sometimes climaxed by a fireworks display.
Community involvement. Some state fairs are agencies of the state government, while
others are run by local governments or nonprofit private organizations. But even if they
have a full-time staff and a reliable budget, all fairs depend heavily on local volunteers who
contribute thousands of hours of labor and on local businesses that donate cash, goods, and
services. In return, fairs showcase the best the community has to offer in agriculture,
industry, business, and the arts.
A National Tradition
379
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Scores of livestock, produce, and crafts exhibits at almost any fair are the handiwork of the
members of 4-H, an organization that teaches leadership and life skills to more than 6.5
million young people across America. Stroll through the livestock barns and you will likely
see farm youngsters bunking down with the animals they have proudly raised through 4-H.
Above the stalls hand-drawn signs explain the breed and how it contributes to our food and
fiber.
The four H’s stand for Head, Heart, Hands, and Health and reflect the values of clear
thinking, caring, service, and healthy living. Kids aged 9 through 19 participate by joining
4-H clubs, attending a 4-H camp, or participating in after-school 4-H programs. Clubs and
individuals take on projects such as raising livestock, community service, gardening, or in
this technological age, Web design.
4-H traces its roots to the late 1800s, when people in different parts of the country launched
agricultural projects aimed at ensuring the future of rural youth. One such program, formed
in 1902 by an Ohio educator and Ohio State University, is considered the official beginning
of the organization. Today, 4-H clubs are found in every U.S. state and territory, at
American military installations abroad, and in 80 other countries.
By Phyllis McIntosh
380
From Novelty to Necessity
The first commercial car manufacturers in the United States were Charles and Frank
Duryea, bicycle makers who in 1896 built by hand 13 gasoline-powered automobiles in
their Springfield, Massachusetts, shop. The first mass-produced car was the 1901 Curved
Dash Oldsmobile, built by Ransome Eli Olds, who went on to manufacture more than 400
vehicles in the next three years.
It wasn’t long before the new machines were making news, not all of it good. The first
recorded automobile accident occurred in 1896, when the driver of a Duryea struck a
Belkys Delgado Mayoral
bicycle in New York City, breaking the rider’s leg. Concerned about noise, dust, and
frightened horses, some townspeople hung steel cables across roads to keep cars away. The
State of Vermont passed an impractical law that required a person waving a red flag to walk
ahead of every car to warn both people and animals of the approaching hazard.
In a more positive development, in 1903 Dr. Horatio Nelson Jackson, accompanied by a
bicycle mechanic and a bulldog in goggles, completed the first cross-country automobile
trip, traveling from San Francisco to New York in 63 days. Their daring adventure did
much to publicize the potential of the new “horseless carriage.”
But it was the genius of Henry Ford That turned the automobile from a rich man’s
plaything into everyday transportation. After achieving some success in building race cars,
Ford founded the Ford Motor Company in Detroit, Michigan, in 1903. His goal was to
mass produce cars that the average American could afford. In 1908, he introduced the
Model T, fondly known as the Tin Lizzie, a basic black vehicle that was easy to operate and
cheap to maintain. It was an immediate hit.
The key to the Ford Motor Company’s success was the assembly line, where a worker
added one component to each car as the line moved continuously along. The process
improved efficiency to the point where the company could turn out an auto chassis every 93
minutes and could sell a Model T for less than 400 dollars. In another revolutionary move,
Ford paid workers five dollars a day, more than twice the typical wage, to compensate them
for the monotonous labor—and, not coincidentally, to enable them to buy his cars. By the
time the Ford plant ceased production of the Model T in 1927, more than 15.5 million had
been sold.
Around the same time, Ford opened the massive River Rouge plant near Detroit. The
ultimate example of efficient auto production, this plant had a deep harbor, the world’s
largest (at that time) steel foundry, 94 miles of railroad track, and 19 buildings with
facilities for every aspect of car assembly. The burgeoning auto industry, led by Ford and
up-and-coming manufacturers such as General Motors, attracted thousands of workers from
the rural South and the Midwest. Detroit would henceforth be known as Motor City.
To accommodate the growing number of cars, state and local governments paved roads and
passed laws governing traffic and car ownership. The first red and green electric traffic
signal was installed in Cleveland, Ohio, in 1914. By 1918, all states required license plates
on cars, and many began to mandate licenses for drivers as well.
For average Americans, especially in rural areas, the advent of cars meant newfound
mobility. Within a few decades, automobiles came to dominate the landscape and
revolutionize American society. Important changes brought about by the automobile
include:
• Suburbs. Cars made it possible for Americans to work in the cities but live in outlying
communities where housing was cheaper and the living was pleasant. In sharp contrast to
381
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
the noisy, crowded city, suburbs featured detached, single-family homes with large yards
and green spaces, situated along winding streets and cul-de-sacs.
The growth of suburbs began in the 1920s but accelerated dramatically after World War II.
The housing needs of veterans and their young families fueled mass construction of
affordable, often look-alike homes in huge new suburbs such as the Levittown outside New
York City and Philadelphia.
Today at least half of all Americans live in suburbs, and suburban life still revolves around
the car. Many residents commute long distances to work, and children ride to school on
buses or are driven by parents. Individual businesses and shops have been replaced by large
supermarkets and shopping centers and malls surrounded by huge parking lots. Not
surprisingly, a prominent feature of modern suburban homes is the garage, often designed
to accommodate more than one car.
• Freedom for women. For women, the automobile afforded unprecedented mobility,
especially as the two-car family became the norm. Women were free to shop and visit
family and friends when they wished, to transport children to school, activities, and
appointments, and as more women joined the labor force, to drive themselves to work.
• National highway system. As more Americans took to the road, demand for new and
better highways increased. In 1913, planning began for the first transcontinental highway—
from New York City to San Francisco—to be named in honor of President Abraham
Lincoln. With private and corporate donations, the Lincoln Highway Association funded
stretches of the road and encouraged local governments to do likewise. The association
dedicated the highway to Lincoln’s memory with 3,000 concrete markers that troops of Boy
Scouts placed (about one every mile) along the route. Perhaps the most iconic of American
highways, Route 66 traversed only half of the country, from Chicago to Los Angeles.
Begun in 1926, it became known as the Main Street of America because it wound through
numerous small towns in the Southwest and spawned a host of strange tourist attractions,
such as a totem pole park and a motel with cabins in the shape of wigwams. Popularized in
song (“Get Your Kicks on Route 66”) and in literature (author John Steinbeck called it the
“Mother Road”), the highway carried farmers escaping the Midwest Dust Bowl during the
Great Depression and families seeking new opportunities in sunny California after World
War II. Now largely bypassed by newer interstate highways, historic Route 66 remains a
nostalgic part of Americana. 382
In 1956, President Dwight Eisenhower signed a law mandating construction of a 41,000-
mile interstate highway system that would link cities across the country. The highways
were designed for fast and safe travel, and access was limited to major interchanges, where
ramps allowed drivers to enter and exit without slowing traffic. Superhighways such as I-
80, which crosses the country from San Francisco to New Jersey, and I-95, which runs from
Maine to Florida, now define long distance travel in the United States.
• Family road trips. With better roads and roomy, comfortable automobiles, more and
more families traveled by car to vacation destinations, such as national parks, seashores,
Belkys Delgado Mayoral
and historic sites. Billboards and historical markers sprang up to alert tourists to points of
interest. Some routes became famous for scenery alone. California’s Pacific Coast
Highway, which hugs the coast from San Francisco to Los Angeles, ranks as one of the
most beautiful drives in the United States. In the East, the Blue Ridge Parkway, which runs
more than 400 miles atop the Appalachian Mountains through Virginia and North Carolina,
is packed with sightseers, especially during the colorful fall foliage season.
• Roadside services. To accommodate the legions of auto travelers, gas stations, motels,
diners, and chain restaurants mushroomed along main arteries and around highway
interchanges. Gas stations, which numbered 200,000 by 1935, offered a variety of services,
including windshield washing and free maps and travel guides. Hometown businesses also
sprang up to supply food and entertainment to customers in the comfort of their own cars.
By 1958, nearly 5,000 drive-in theaters, where people watched movies from their cars,
provided an inexpensive night out for the whole family. Drivein restaurants featured
waitresses known as car hops, often on roller skates, who delivered food to people in their
cars. No doubt drive-ins inspired the drive-through Windows popular at today’s fast-food
outlets.
American cars reached their heyday in the late 1950s and 1960s. Having swallowed up
smaller competitors, the Big Three automakers—General Motors, Ford, and Chrysler—
tried to outdo one another with annual model changes and bigger, fancier, more powerful
cars. Design excess reached a pinnacle in the late fifties, when manufacturers embellished
their cars with huge tail fins and outlandish amounts of decorative chrome. That era also
produced classic, sporty models that are still prized by collectors—iconic cars such as the
Ford Mustang and Thunderbird, the Pontiac GTO, Chevy Corvette, and the ever-popular
1957 Chevy Bel Air.
However, the next two decades would bring a dramatic shift in the American auto market.
The gigantic gas guzzlers would give way to smaller, safer, cleaner, more fuel-efficient
cars, many of them imports from other countries, especially Japan. Influences that brought
about these changes in car design include:
• Safety concerns. By the 1960s, Americans were becoming more concerned with
automotive safety. In 1965, consumer activist Ralph Nader published a blockbuster book,
Unsafe at Any Speed, which made the issue front-page news. Nader accused Detroit
automakers of putting style ahead of safety and pointed a finger at some of the unsafety
models, such as the Chevy Corvair.
Faced with new federal safety regulations, manufacturers responded by building more
crash-resistant cars equipped with safety devices such as seat belts, air bags, and anti-lock
brakes.
•Air pollution. By 1966, motor vehicles accounted for more than 60 percent of
atmospheric pollutants nationwide. With Los Angeles ranked the smog capital of the
383
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
nation, California became the first state to establish emission standards for new cars. In
1963 and 1970, Congress passed clean-air laws that established federal controls on vehicle
emissions.
Although the auto industry fought the regulations, within the next two decades, all new cars
were equipped with features such as fuel injection, catalytic converters, and computerized
systems that dramatically reduce emissions. Lead, a major environmental pollutant, was
phased out of gasoline.
• Energy crisis. In 1970, an OPEC oil embargo led to gasoline shortages, long waits at the
gas pumps, and restrictions on when drivers could refuel. Congress mandated more fuel-
efficient cars, and consumers, shocked by the shortages and rising gas prices, demanded
smaller, more economical models.
• Imports. Detroit, heavily invested in its gas guzzlers, could not respond readily to new
consumer demands. Americans turned in droves to small, inexpensive, fuel-efficient
imports. By 1980, Japanese cars accounted for 20 percent of all new cars sold in the United
States. American automakers would never again dominate the market as they had for much
of the 20th century.
Cars today, whether domestic or imported, are safer, cleaner, and smaller than those of 40
or 50 years ago. A 1960s-era car looks immense next to a “full-size” modern model. Still,
the pendulum swings. Americans’ love of roomy vehicles led to a boom in sport utility
vehicles (SUVs) and minivans in the late 1990s and early 2000s. Classified as light trucks,
they are exempt from the fuel economy standards imposed on cars.
Steadily rising gas prices have caused a shift once again. Demand increased for crossovers,
SUV-style vehicles on car platforms, which get better, mileage and which ride and handle
more like a car. By 2006, crossovers accounted for more than half of all SUV sales, and
their popularity shows no sign of waning. Economy-minded consumers are also turning to
hybrid cars—high-mileage vehicles that combine an ordinary gasoline engine with an
electric battery-powered motor.
Large or small, SUV or sedan, the car is and will likely remain an enduring part of
American culture. 384
Belkys Delgado Mayoral
Seattle, Washington
The Rainy City
By Phyllis McIntosh
Archeological evidence suggests that the Seattle area has been inhabited for at least 4,000
years, but, possibly because there was no rich farmland nearby, the first permanent
European settlers did not arrive until 1851. In November of that year, the Denny Party from
Illinois landed at Alki Point in what is now west Seattle. After enduring a stormy winter at
Alki, most of the settlers moved across the bay to a more protected site and named their
new village “Dewamps” or “Duwamps” after the nearby Duwamish River and the
Duwamish tribe of Native Americans.
Fortunately, in 1852, the town’s first merchant, “Doc” Maynard, persuaded the inhabitants
to change the unmelodious name to Seattle in honor of Chief Sealth (also known as Chief
Seattle), a Native American leader who had befriended the newcomers.
Early growth was fueled by the area’s abundant natural resources, especially fisheries and
forests. The term Skid Road is thought to have originated in Seattle as the name for the
steep hill where logs were slid down to Henry Yesler’s sawmill near the wharf. Because
skid road areas in Seattle and other logging towns were often rough neighborhoods
brimming with bars, brothels, and bums, the term skid road and later skid row came to
mean the rundown section of any city.
After the railroad extended to Taco-ma, some 40 miles to the south, in 1883, Seattle was
able to ship its lumber east-ward and south to California, and the city became a rough and
tumble boomtown that attracted more than 1,000 newcomers every month. But in 1889, a
great fire destroyed virtually all the wooden structures in the downtown area, and Seattle
was forced to start anew.
Luckily, another economic boom was on the horizon. When gold was discovered in 1896
along the Klondike River in the Yukon Territory of Canada, Seattle became the gateway
and supply point for prospectors heading north. Ironically, Seattle merchants probably got
richer from the gold rush than the fortune-seekers hoping to stake a claim in the Klondike.
At the turn of the century, local entre-preneurs established businesses in Seattle that still
rank among America’s leading companies. In 1900, timber baron Frederick Weyerhaeuser
bought a million acres of railroad land and founded what has become the international
Weyerhaeuser forest products company. The new century also saw the founding of the
American Messenger Company, now UPS; Nordstrom’s department store, destined to
become a nationwide chain of upscale stores; and Eddie Bauer casual clothing stores,
founded by the man who manufactured the first goose down parka.
Proud of their success, the citizens of Seattle in 1909 staged the Alaska-Yukon-Pacific
Exposition, similar to a World’s Fair, to showcase the resources and products of the region.
385
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Held on the grounds of the fledgling University of Washington, the exposition tripled the
number of buildings on the campus, which has since become one of the largest and most
prestigious public universities in the country.
In perhaps the most fortuitous development of all, in 1916 a man named William Boeing
launched a small airplane manufacturing company that would grow into the giant aerospace
and defense corporation that would dominate the economy of Seattle for decades to come.
Today, Seattle is home to 572,000 people; more than three million live in the greater
metropolitan area. According to U.S. Census data, more than half of all Seattle residents are
college graduates, the highest percentage of any major American city. Many are drawn not
only by Seattle’s high tech industries and academic institutions but also by its pleasing
scenery and mild climate.
The city is situated approximately 100 miles south of the Canadian border between Puget
Sound, an inlet of the Pacific Ocean, and Lake Washington. To the west are the Olympic
Peninsula and the Olympic Mountains; to the east is the Cascade Mountain range. Modern
Seattle covers 142 square miles (369 square kilometers), of which more than 40 percent is
water.
Not surprisingly, boats are a major source of transportation around the region. The
Washington State Ferry System is the largest in the United States and the third largest in
the world, carrying more than 25 million passengers a year aboard vessels operating from
20 terminals. The ferries themselves range from small, passenger-only craft to jumbo
vessels that carry 2,500 passengers and more than 200 cars.
The abundant water keeps temperatures moderate, so that summer highs average in the
mid-70s (Fahrenheit) and winter highs in the 40s and 50s. As in much of the U.S. Pacific
Coastal region, the summers are typically dry and the winters wet. Despite its reputation for
being unusually rainy, Seattle receives only about 37 inches of rainfall a year, less than
such places as New York City and Washington, D.C. But unlike eastern cities where the
skies clear after a rainy spell, Seattle remains cloudy and often misty and drizzly an average
of 200 days a year.
386seven hills. It also sits on an
The city is hilly in terrain and, like Rome, is said to be built on
earthquake zone and has experienced several large quakes, most recently a 6.8 magnitude
temblor in 2001 that caused more than one billion dollars in damage to the older part of the
city.
The nearby water, hills, forests, and mountains create spectacular scenery and offer
numerous opportunities for outdoor activities, such as sailing, skiing, camping, and hiking.
Perhaps that is why Men’s Fitness magazine has named Seattle the most physically fit city
in the United States.
Belkys Delgado Mayoral
The dominant landscape feature in the Seattle region is 14,410-foot-high Mount Rainier,
the highest peak in the Cascade Range, which lies some 50 miles south of the city. It is the
centerpiece of Mount Rainier National Park, known for its glaciers, waterfalls, old growth
forests, and subalpine meadows.
The most notorious mountain in the region, however, is Mount St. Helens, site of a major
volcanic eruption in 1980 that killed 57 people, destroyed 200 square miles of forest, and
spewed out a cloud of ash that circumnavigated the globe. Shock waves from the blast
rattled windows and shook dishes off shelves in the Seattle area, 96 miles away.
Although Seattle is home to 14 companies on the Fortune 500 list of largest U.S. firms, the
city is most famously associated with the Boeing Company aircraft manufacturer, computer
software giant Microsoft, and coffee purveyor Starbucks.
Boeing has driven the local economy for so long that Seattle is sometimes called “Jet City.”
From a small manufacturer of seaplanes in 1916, Boeing grew to become the primary
producer of the B-17 and B-29 bombers flown by the U.S. military during World War II.
After the war, the company introduced the first passenger jet and by the 1960s was the
leading maker of commercial jets, the B-52 bomber, and the Saturn V booster for the
Apollo moon missions. Boeing’s job cuts during an economic downturn in the 1970s led so
many people to depart Seattle that someone erected a billboard reading “Will the last
person to leave
Seattle turn off the lights?” Although Boeing moved its corporate headquarters to Chicago
in 2001, its major assembly plants remain in Seattle, and the company is still the city’s
largest private employer.
After “flying high” with Boeing for six decades, Seattle soared into the information
technology age when local school pals Bill Gates and Paul Allen established their fledgling
computer software company, Microsoft, in a Seattle suburb in 1979. Although the city was
hard hit when many of the smaller high tech companies failed in the late 1990s, Seattle is
still home to online giant Amazon.com and to Microsoft, now the world’s dominant
software company.
All those computer whizzes, aircraft workers, and most other Seattle residents love their
coffee. So, it is no surprise that the city is equally famous for spawning several gourmet
coffee companies, most notably the international sensation Starbucks, which now has more
than 14,000 stores in 42 countries.
Whatever companies come and go, water remains a vital element of Seattle commerce, and
the abundance of waterways has given rise to a thriving shipping industry. In 1917, the U.S.
Army Corps of Engineers completed the Lake Washington Ship Canal, which links Puget
Sound with Lake Union in the heart of Seattle and Lake Washington on the city’s eastern
shore. Today, the canal serves as an urban waterway for pleasure boats and kayakers, as
well as commercial vessels heading out to sea.
387
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
The Port of Seattle is the fifth largest containerized shipping facility in the United States
with 450 acres of container-handler space and 25 large cranes. Fisherman’s Terminal, with
moorage for 700 boats, is home to the U.S. North Pacific fishing fleet. In addition, two
cruise ship terminals serve five major cruise lines and host 150 ships and 250,000
passengers a year.
Despite the prominence of its shipping industry and companies such as Boeing, Microsoft,
and Starbucks, the largest employer in Seattle is none of these. That honor belongs to the
40,000-student University of Washington (UW), the oldest public university on the West
Coast. Many UW academic programs are considered to be among the best in the nation,
and the university as a whole is regarded as one of the finest institutions of higher learning
in the world. The renowned UW School of Medicine consistently ranks as the best in the
nation for primary care and as one of the top recipients of federal funding for medical
research.
Not surprisingly, a city as vibrant as Seattle offers a wealth of attractions and cultural and
leisure time activities for tourists and residents alike. Some of the most popular places in
town include:
• Pike Place Market. Dating back to 1907, it is the oldest continually-operating
farmers’ market in the United States. The nine-block area features fresh fish and produce
stands, flower stalls, arts and crafts, ethnic foods, vintage clothing and antique shops, street
musicians, international restaurants and cafes—and the original Starbucks coffee store,
which opened in 1971.
• Pioneer Square. This historic district, where Seattle began, features 26 square
blocks of Victorian buildings and warehouses now occupied by museums, art galleries,
restaurants, and cafes. A victim of the Great Fire of 1889 and the earthquake of 2001, the
still thriving neighborhood is a testament to the city’s resilience.
• Seattle Center. Site of the 1962 Seattle World’s fair, this 74-acre urban park is
home to the famous Space Needle, the Pacific Science Center, and various museums and
theaters. One of the more unusual attractions is the Experience Music Project, a museum
dedicated to American popular music housed in a building388 said to resemble a smashed
guitar. It contains the world’s largest collection of memorabilia relating to the late rock star
and Seattle native Jimi Hendrix, who liked to end his shows by (you guessed it) smashing
his guitar. Seattle Center also hosts the annual arts festival known as Bumbershoot—
another word for umbrella and a light-hearted reference to the city’s rainy reputation.
•Seattle Central Library. In a city with the highest percentage of library card holders in
the United States, it is fitting that one of the architectural gems is the public library. Opened
in 2004, the building features an unorthodox design of five glass and steel platforms that
gives it an open, translucent look and allows passersby to look in and see activity on every
Belkys Delgado Mayoral
floor. Inside, an innovative “books spiral,” a series of flat tiers connected by gentle ramps,
winds through four floors and houses most of the nonfiction collection in one continuous
run. The design allows the library to easily expand its non-fiction holdings without having
to move books to other areas and enables patrons to move throughout the entire collection
without using stairs, escalators, or elevators.
In addition to the library, the city’s cultural icons include the Seattle Art Museum, with its
famous outdoor metal sculpture of a 48-foot-tall hammering man; the century-old Seattle
Symphony, one of the most recorded orchestras in the world; and the Seattle Opera,
celebrated for staging the works of Richard Wagner. At the other end of the music
spectrum, Seattle also gave rise in the 1990s to “grunge” music alternative rock popularized
by such bands as Nirvana and Pearl Jam.
• Along with the arts, sports rank high in Seattle. Fans can cheer major league teams
in all of America’s top three spectator sports baseball, basketball, and football. The Seattle
Mariners baseball team and the Seattle Seahawks football team play in new, state-of-the-art
stadiums located near Pioneer Square.
As if its rich history and lists of attractions and accomplishments were not enough, the
Queen City of the Northwest (yet another Seattle nickname) boasts a number of lesser
known firsts. According to Seattle’s Convention and Visitor’s Bureaun Seattle residents
buy more sunglasses per capita than people in another other U.S. city, perhaps because they
are so appreciative when the sun does appear.
•Bicycling magazine has named Seattle among the 10 best American cities for cycling,
which no doubt explains why a higher percentage of people bike to work in Seattle than in
any other U.S. city of similar size.
•Seattle’s shores are lined with more houseboats that people live aboard year-round—about
500—than any other American city.
•At 62 stories, Seattle’s city hall is taller than any other in the country.
•Because more than half the population has had some training in cardiopulmonary
resuscitation (CPR) and the city’s medical emergency response system boasts the best life-
saving rate in the nation, Seattle has been dubbed the best place in the United States to have
a heart attack.
With all of Seattle’s numerous claims to fame, who needs sunshine?
Football
By Phyllis McIntosh
389
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
History of Football
People have been kicking and tossing balls around for thousands of years. As part of their
military training, ancient Chinese soldiers played a game known as Tsu Chu, which loosely
translated means football. Likewise, Roman soldiers maintained their physical fitness
through a rugby-like game called harpastum, which they adopted from the Greeks. As the
Roman Empire expanded through Europe, its army shared the game with conquered
peoples, especially in Britain, where it eventually gave rise to soccer and rugby.
A rough tackle game using an inflated cow bladder as a ball was popular in 11th and 12th
century England, first among young boys and later in violent contests between rival
villages. Casualties were so numerous that several English kings outlawed the game. The
sport eventually resurfaced in more organized form, and by the early 1800s a game
resembling modern soccer was commonplace in English public schools. As legend has it,
the sport took a new turn in 1823, when a player at the Rugby School decided to pick up
the ball and run with it across the goal line. The idea caught on, and the sport of rugby was
born.
Football in its various forms crossed the Atlantic and became a favorite college sport. A
soccer-style contest between Rutgers University and the College of New Jersey (now
Princeton) in 1869 is considered the first official intercollegiate football game, although the
game played then would be hardly recognizable to today’s fans. An 1874 match between
Harvard University and Canada’s McGill University popularized the combination of
kicking and running with the ball.
In 1876, representatives from several eastern schools created the Intercollegiate Football
Association to standardize rules of play. But credit goes to one man—Walter Camp, a
player and coach at Yale University—for crafting rules that helped shape the game as we
know it. Known as the father of American football, Camp reduced the number of players on
a team, established the line of scrimmage as the starting point for each play, created the
position of quarterback as offensive team leader, and instituted a system of downs for
advancing the ball. For the first time, the field was marked with yard lines, leading some to
refer to it as a “gridiron.”
Following Camp’s innovations, college football grew rapidly, 390 with 250 schools fielding
teams by the turn of the 20th century. But football remained a brutal sport. With little
protective gear for players and dangerous field formations that encouraged crushing
physical contact, injuries and even deaths were common. In 1905, after several colleges
banned the sport and others threatened to do so, President Theodore Roosevelt called on
schools to come up with reforms to save the game. The result was an organization that in
1910 became the National Collegiate Athletic Association (NCAA), which continues to
regulate college football today.
Belkys Delgado Mayoral
Football Fundamentals
As decreed by Walter Camp, football requires two teams of 11 players each. The teams
take turns trying to score by moving the ball across the opponent’s goal line. The game
consists of four 15-minute quarters, with a halftime break after the second quarter. But
because teams can take timeouts and a number of actions on the field stop the play clock,
games can last three hours or more.
Play takes place on a field 53 yards wide and 100 yards long, with a goal line at each end.
Behind each goal line is a 10-yard end zone with upright goal posts. Lines run across the
field every five yards and are numbered every 10 yards.
The game starts with a kickoff. The receiving team plays offense and will have four
chances, or “downs,” to move the ball forward at least 10 yards. If it succeeds, the team
gets four new downs. If it fails, the other team gets the ball and tries to move it in the
opposite direction. An offensive team that has failed to advance 10 yards usually uses its
fourth down to punt—that is, kick the ball down the field, so the opposing team will have to
start its offense farther back.
To begin each down, the offensive center lineman snaps the ball back to the quarterback,
who throws it to a receiver downfield (a forward pass) or hands it to a teammate who runs
with it. The defensive team tries to tackle the quarterback or the player running with the
ball and to prevent receivers from catching a pass. The offensive linemen attempt to block
the defenders from tackling their teammates.
A team can score in several ways. The most desirable score is a touchdown, worth six
points, which a team scores by carrying the ball into the opponent’s end zone or by
catching it there. After a touchdown, the scoring team can earn one extra point by kicking
the ball through the uprights of the goal post or two extra points by passing or running the
ball into the end zone from the three-yard line. If the offense cannot get close enough to the
end zone for a touchdown but is inside the opponent’s 45-yard line, it may attempt a field
goal kicking the ball through the goal post for three points. The defense can score two
points if it traps an opponent with the ball in his own end zone, though this happens
infrequently.
Because football involves constant physical contact, players are clad head to toe in
protective gear. All players wear a heavy helmet with face mask, mouth guard, and chin
guard. Under their uniform jersey and pants, they wear special pads that protect the
shoulders, upper chest and back, ribs, hips, thighs, and knees.
The football is elliptical in shape, about 11 inches long and 22 inches around the center, and
weighs 14 to 15 ounces. Though sometimes called“pigskin,” a holdover from days when a
pig bladder was used as a ball covering, today’s football is made of brown cow leather
stamped with pebble grain texture to make it easier to grip.
Football players, especially at the college and professional levels, specialize in offense,
defense, or special teams. Special teams players, such as the punter or field goal kicker,
come onto the field only when their particular skills are required.
391
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
While individual skill is important, football requires a carefully coordinated team effort.
And strategy is critical. Each team attempts to “read” the opponent and chooses its next
move from among dozens of well-rehearsed plays in the team playbook. In advance of a
game, teams spend long hours watching films of opposing players and coaches and plotting
strategies.
Children as young as five can begin to learn the basics of tackle football through junior
leagues. By the time they are teenagers; many young competitors are playing on school
teams. Football consistently ranks as one of the most popular high school sports, with
15,000 teams and more than a million participants nationwide. High school teams are a
source of immense community pride, especially in Texas and other southern states, where
games draw tens of thousands of fans. The best high school players are recruited by
colleges and universities and awarded scholarships to attend those schools and play on their
teams.
Under NCAA guidelines, colleges and universities play football in one of three divisions;
each division has many conferences, or groups of schools, that compete frequently against
one another. Great attention is focused on Division I teams, mainly at large universities,
where football is big business. Twenty of the largest stadiums in the country are home, not
to professional teams, but to college teams such as Pennsylvania State University and the
University of Michigan. Some long-time college coaches earn more than a million dollars a
year, as much or more than some professional coaches.
At the end of the regular season, the champions of the various Division I conferences
compete in bowl games on or around New Year’s Day. The oldest of these is the Rose
Bowl in Pasadena, California, which began in 1902. Other warm weather cities soon
launched their own bowl games, such as the Orange Bowl in Miami, the Sugar Bowl in
New Orleans, and the Cotton Bowl in Dallas. Some of these games are now part of the
Bowl Championship Series, created in 1998 to determine a national champion of college
football.
Upon graduation, the best college players are drafted by the professional teams of the
National Football League (NFL). 392
Now considered the pinnacle of the sport, pro football did not begin to rival the college
game in popularity until a half century after the first professional player, William “Pudge”
Heffelfinger, received a 500-dollar contract in 1892 to play for the Allegheny Athletic
Association against the Pittsburgh (Pennsylvania) Athletic Club. It was more than two
decades later that pro football found its first superstar Jim Thorpe, renowned for winning
both the pentathlon and decathlon at the 1912 Olympic Games. After signing with the
Canton, Ohio, Bulldogs in 1915, Thorpe led the team to three championships and drew
unprecedented crowds of 8,000 fans to Bulldogs games.
Belkys Delgado Mayoral
In 1920, several pro clubs created a loosely organized league called the American Football
Association, which elected Thorpe as president and sold franchises for 100 dollars each.
Two years later, the group changed its name to the National Football League. In its early
years, the NFL did little to create stability or win over fans. As teams came and went, pro
football simply couldn’t compete with baseball or college football.
The 1958 NFL championship contest between the Baltimore Colts and New York Giants,
celebrated in football lore as “the Greatest Game Ever Played,” is often cited as the turning
point in pro football’s popularity. When Baltimore kicked a field goal to tie the score with
30 seconds remaining, the game became the first in NFL history to go into sudden death
overtime. An estimated 45 million viewers who were tuned into the nationwide TV
broadcast watched spellbound as quarterback Johnny Unitas methodically led Baltimore 80
yards in 13 plays for the winning touchdown. Overnight, Unitas and other stars of that
game became household names, and within a few years, pro football ranked as America’s
favorite spectator sport.
The sport’s popularity was fueled in part by the creation in 1960 of the rival American
Football League (AFL), which fielded eight new teams and entered into bidding wars with
the NFL to draft the most promising college players. A decade after its founding, the AFL
was absorbed into the NFL, which was then divided into the National Football Conference
and the American Football Conference. Currently, the two conferences comprise 32 teams
in four divisions. At the end of the 16-game regular season, a series of playoffs determines
the champions of each conference, which then face off in the Super Bowl.
Football’s Appeal
At any level, football is fun to watch because of its fast-paced action, but much of the
sport’s appeal is in the hoopla surrounding it. Marching bands, acrobatic cheerleaders, and
costumed mascots lead excited fans in cheers and fight songs to urge their team on to
victory. Halftime shows feature bands marching in intricate formations or, at major bowl
games, performances by musical celebrities.
Football includes social events that extend well beyond the grandstands. High schools and
colleges often hold pep rallies the night before a big game to rev up the faithful with
bonfires, cheers, and pep talks by the players and coach. Homecoming celebrations
welcome alumni back to campus for a weekend of parties, dances, and an important game,
usually against an archrival.
Game day itself starts well before kickoff time as fans gather for tailgate parties in stadium
parking lots, where they cook food on outdoor grills, listen to music, and visit with friends.
Those who can’t attend the game in person congregate around televisions in college
dormitories or fraternity houses, sports bars, and private homes to watch the game and
share their excitement with fellow enthusiasts. Some holidays, such as Thanksgiving and
New Year’s Day, which feature day-long broadcasts of games, can be as much about
football as traditional celebration.
393
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
While baseball will always be known as the national pastime, football, with its increasingly
popular customs, has certainly earned its title America’s Game.
394
Belkys Delgado Mayoral
Baseball
A national tradition
By Phyllis McIntosh
Baseball’s Origins:
In the early days of baseball, it seemed fitting that the national pastime had originated on
home soil. So it was that generations of Americans learned that one Abner Doubleday, later
to become a Civil War hero, had invented the game in 1839 in the quaint town of
Cooperstown, New York. It’s a great story but completely untrue. There is no evidence that
Doubleday had any connection with baseball and may never even have seen a game. The
Doubleday myth was based on the supposed childhood memories of one old man and
popularized by a patriotic baseball promoter eager to prove that the game was American
through and through.
In fact, bat and ball games had been played for thousands of years, as evidenced by wall
paintings in ancient Egyptian tombs. By the 1700s, the British were playing games,
sometimes called rounders, in which players ran around several bases after hitting a ball
with a stick. Imported to the New World, these games evolved into American baseball.
Just a few years ago, a researcher discovered what is believed to be the first written
reference to the game in the United States—a 1791 ordinance in Pittsfield, Massachusetts,
banning the playing of “baseball” and other ball games within 80 yards of the Town
Meeting House in order to protect the building’s windows. Loosely organized and unruly
games, often called “town ball,” no doubt threatened an increasing number of windows
throughout the early 1800s.
Modern baseball was born in 1845 when Alexander Cartwright of the New York
Knickerbockers Base Ball Club devised rules that spelled out, among other things, the
number of players on a team, the diamond shape of the playing field, and distances between
bases. The regulations also banned such questionable practices as hitting a base runner with
the ball to put him “out.” The following sea son, the Knickerbockers played the first
officially recorded game under the new rules, losing to the New York Base Ball Club by a
whopping 231.
The game quickly grew in popularity. In 1859, Amherst and Williams colleges in
Massachusetts competed in the first intercollegiate baseball contest. Seven years later,
Vassar College fielded the first women’s team. During the American Civil War of the
1860s, soldiers on both sides enjoyed an occasional game of baseball, even in prisoner of
war camps and on the battlefield within the sound of enemy fire.
395
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Baseball Basics.
Still played much as it was a century and a half ago, baseball requires two teams of nine
players each. A game consists of nine innings. During the first half of an inning, players of
one team take turns at bat and try to score runs (scores in baseball are called runs, rather
than points or goals), while the other team plays in the field and tries to keep the batting
team from scoring. In the second half of the inning, the teams swap places.
The game takes place on a diamond- shaped field, with the four corners marked by home
plate, first base, second base, and third base. Foul lines extend at 45-degree angles from
home plate; the area within those lines is fair territory, or the main field of play. The area
enclosed by the bases is called the infield, while the area beyond the bases bordered by the
foul lines, and usually a fence, is the outfield.
When a team is playing defense, three of its players are in the outfield, four are in the
infield, the pitcher throws the ball from a mound in the center of the infield, and the catcher
squats behind home plate to catch any balls that the other team’s batter does not hit.
The batter stands at home plate and attempts to hit the ball out of reach of the defensive
players in the field. As soon as he hits the ball, he drops his bat and begins to run around
the bases. If he reaches first base safely, he is said to have hit a single. If he reaches second
base, he has hit a double, and if third base, a triple. A ball hit over the fence in fair territory
is a home run, and the batter and any other players ahead of him on the bases all score runs.
If the ball is caught in the air or can be thrown to a base before the batter reaches it, he is
out. The batter also can strike out if he swings at and misses three pitches or if he fails to
swing at three pitches that the umpire decides were in the strike zone between the batter’s
armpits and knees. When the batting team has three outs, its turn at bat is over, and it goes
to the field for the second half of the inning.
Baseball equipment is relatively simple. The ball itself is about nine inches round with a
rubber or cork center, wrapped in yarn and covered with white cowhide. The bat,
traditionally made of a single piece of wood, is a tapered stick no longer than 42 inches and
thickest at the hitting end. It typically weighs no more than 33 ounces. Fielders use a
padded leather glove or mitt with webbing between the fingers to aid in catching the ball.
All batters wear protective helmets shaped like their baseball caps. The catcher wears a
chest and neck protector and face mask to defend against missed 396 balls.
Baseball may be the only game in which the defense has the ball and where independent
decisions by individual players determine the action of the game. Players, fans, and
sportswriters keep careful track of player statistics, such as batting average (number of hits
divided by times at bat) and home runs or a pitcher’s wins and losses and earned run
average (runs allowed per nine innings pitched).
Unlike in games such as football, basketball, hockey, and soccer, a clock does not limit
play. The game continues until one team wins. Typically, a baseball game is nine innings,
but if the score is tied at the end of nine innings, extra innings are played. The longest game
Belkys Delgado Mayoral
in the professional major leagues, a 1984 contest between the Chicago White Sox and the
Milwaukee Brewers, dragged on for eight hours and a total of 25 innings. Because of a
curfew rule, the contest had to be completed the following day.
While rules standardize the playing field for most sports, even major league baseball fields
vary considerably. A hard hit ball can be an easy out in one stadium and a home run in
another.
Many American children get their first introduction to baseball as young as age five
through tee ball. In this game the ball is not pitched but is placed on a tee at proper height
for a youngster to hit it. Another variation of baseball played by all ages is softball, which
uses a larger ball that is pitched underhand.
A popular tradition for 9- to 12-yearolds is Little League baseball, created in 1939 by a man
named Carl Stotz in Williamsport, Pennsylvania. Over the years, Little League has grown
to become the world’s largest organized youth sports program, with nearly 200,000 teams
in all 50 states and more than 80 countries. There are 11 World Series tournaments in
various divisions of Little League, still played in Williamsport.
Nearly a half million students play on 15,000 high school teams, making baseball the fourth
most popular high school sport behind football, basketball, and track and field. At the
collegiate level, baseball ranks second behind football, with some 30,000 players on more
than 800 teams.
Promising high school and college players may move on to the minor leagues, a feeder
system, sometimes called the “farm system,” for the major leagues. The more than 200
minor league teams are classified as Class A, Double A, or Triple A, with Triple A ranked
just below the majors. The best minor league players go on to play for major league teams.
Major league baseball dates back to 1869, when a group of Ohio investors established the
first professional team, the Cincinnati Red Stockings, still in existence as the Cincinnati
Reds. The first professional league, the National Association of Professional Base Ball
Players, was formed in 1871 but gave way five years later to the National League, which
remains one of two leagues in the majors today. The second, the American League, dates
from 1901. The rather presumptuously named World Series, which pits the champion team
from the American League against the National League champion, began in 1903. As the
number of teams expanded over the years to a current total of 30, the championship picture
became more complicated. Each league now has three divisions, which hold end-of-season
playoffs to determine which teams will compete in the World Series. In the early 1900s,
baseball was dominated by pitchers, such as Cy Young, Walter Johnson, and Christy
Mathew-son, some of whose records may never be broken. By the 1920s and 1930s,
397
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changes in the ball that made it travel farther and construction of ballparks with close-in
fences favored hitters. The next few decades would produce a string of larger-than-life
slugging heroes—such as Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Ted Williams, Willie
Mays, and Mickey Mantle—who remain legendary to this day. In many ways, the story of
major league baseball is the story of America’s struggles and triumphs. In 1887, team
owners were party to an unwritten gentle-men’s agreement that would bar African
American players from professional base-ball for the next 60 years. Black players, many as
accomplished as their white counterparts, competed in the Negro Leagues, which thrived
from 1920 until 1947, when Jackie Robinson joined the Brooklyn Dodgers as the first black
major league player in the 20th century, effectively ending segregation in baseball.
Meanwhile, America’s pastime was becoming increasingly popular in other countries,
especially in Latin America, where baseball had been introduced by American sailors,
Japan, which learned the game from American school teachers, and Korea, where it was
introduced by missionaries. By the 1950s, Latin American baseball players were moving
into the major leagues. One of the most popular was Puerto Rican Roberto Clemente, an
outfielder with the Pittsburgh Pirates, who was tragically killed in a plane crash while
delivering supplies to Nicaraguan earthquake victims. Just 11 weeks later, in 1973, he
became the first Latino player inducted into baseball’s Hall of Fame. By 2000, a quarter of
all major league players came from outside the United States.
Just as American society has expanded geographically, so has baseball. For the first half of
the 20th century, there was no major league team west of St. Louis, Missouri. New York
City, with three teams, dominated baseball in the 1950s. The national pastime became truly
national in 1958, when, like many other Americans, the New York Giants and Brooklyn
Dodgers decided to relocate to California. Baseball further extended its nationwide appeal
by playing night games, televising games, and establishing teams in additional cities.
Although attendance at major league games remains strong, baseball is no longer as popular
as it once was. Surveys show that many American sports fans now prefer football. And
Little League participation has been declining since 1996, as more and more youngsters
turn to soccer. Nevertheless, baseball remains more ingrained 398in popular culture than any
other sport. The baseball cap is popular attire throughout the world. The President of the
United States still upholds a century-old tradition of throwing the first pitch at the first
game of each new season. “Take Me Out to the Ball Game,” written in 1908, is still sung in
many ballparks during the seventh-inning stretch, another cherished tradition in which
spectators stand and stretch between the two halves of the seventh inning. Perhaps the
sport’s most lasting legacy is the host of baseball-related words and phrases that are part of
Americans’ everyday speech. If something is a success, we call it a “hit.” To fail is to
“strike out.” Taking action or responsibility for something is “stepping up to the plate.” An
Belkys Delgado Mayoral
idea, comment, or pro-posal that is wrong-headed or unrealistic is “off base” or comes “out
of left field.” Over the years, many a writer has rhapsodized about baseball and how it has
helped shape a nation. Perhaps American poet Walt Whitman summed it up best when he
said, “Well—it’s our game… America’s game; it has the snap, go, fling of the American
atmosphere; it belongs as much to our institutions, fits into them as significantly as our
Constitution’s laws; is just as important in the sum total of our historic life.”
By Phyllis McIntosh
399
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In the United States, the phrase goin’ fishin’ is synonymous with taking a break and leaving
everyday cares behind to go enjoy the outdoors, spend time with family or friends, and, if
you’re lucky, catch some tasty fish. That message is reinforced in slogans emblazoned on
hats, T-shirts, and bumper stickers. One of the most popular slogans is, “A bad day fishing
is better than a good day at work.”
With 12,000 miles of ocean coastline, more than 3.5!million miles of rivers and streams,
and five Great Lakes that together contain one-fifth of the surface freshwater in the world,
the United States is a fishing paradise. Anglers pursue their passion in the tropical waters of
the Florida Keys, through holes bored in the ice-covered lakes of Minnesota, and,
increasingly, in the shadows of city skyscrapers.
Fishing Favorites
Part of fishing’s appeal is that it is accessible to all ages and every pocketbook. Any
youngster with a stick, string, and hook, and some wriggly worms for bait, can try his or
her luck in the local stream or pond. Serious fishermen, on the other hand, can easily invest
thousands of dollars in boats and specialized fishing gear with which to pursue their
favorite kind of fishing.
Most sport fishing is done with a rod, reel, line, hooks, and a wide variety of baits and
lures. Catching fish with a hook is known as angling, and fishermen are often called
anglers. Saltwater anglers fish from piers and docks, in the surf along the beach, on shallow
saltwater flats, and in the open ocean for species ranging from the foot-long speckled sea
trout to giant tuna and marlin that can top 1,000 pounds. Freshwater anglers drop their lines
400
from shore, boats, bridges, and docks in pursuit of such specimens as bass, trout, salmon,
and catfish. Specific kinds of fishing most popular in the United States include:
Bass fishing. Bass fishing supports a multi-billion dollar industry, with stores, television
shows, magazines, and video games dedicated to the sport. Though the various kinds of
bass are good to eat, many bass fishermen simply enjoy the challenge of hooking the feisty
fish, which tend to jump and fight aggressively. After weighing and measuring their
catches, anglers often return the fish unharmed to the water, a practice known as catch and
release.
Belkys Delgado Mayoral
Major competitions attract anglers from around the country who vie for top prizes up to a
million dollars. After their sizes are recorded by tournament officials, fish are placed in
holding tanks and are even treated for stress or injuries before being released back into the
wild. Anglers are penalized for having a fish die during competition.
Bass fishing is so popular that in 2008 the Illinois High School Association sanctioned it as
a competitive school sport, and Illinois went on to host the first high school state
championship fishing tournament in the country.
Fly fishing. Fly fishermen use especial rods and lines to catch artificial lures, known as
flies, onto o just below the surface of the water. The flies are made by fastening hair, fur,
feathers, or other material onto a hook to imitate insects or other living things on which fish
prey. Some flies are of bright color to attract fish and entice them to bite. For many
anglers, much of the enjoyment of the sport lies in tying their own flies, which they create
by following patterns, studying actual insects, or simply relying on their imagination.
Most of associated with fishing for trout or salmon in mountain streams, fly fishing
is also a popular method for catching a variety of marine species. Like bass fishermen, fly
fishermen enjoy competing in tournaments held at both freshwater and saltwater venues.
Deep sea fishing. Fishing in the open ocean is not for the faint of heart of the budget
conscious. Going after large marine species such as giant tuna, marlin, and sharks requires
a sea worthy vessel outfitted with heavy duty fishing gear and such features as a fighting
chair, from which a fisherman can wrestle a hooked specimen for up to several hours before
landing it.
Because of the equipment and expertise required, many deep sea fishermen charter
boats with experienced captains who know how to navigate open water, find the best
fishing spots, and handle large, aggressive fish.
Ice fishing. Catching fish through holes drilled in the ice on a frozen lake is a popular
winter pastime in the northern United States, especially around the Great Lakes. The sport
requires specialized gear, including an auger or saw to cut holes in the ice, a skimmer to
remove new ice as it forms, and a heater to warm the anglers and keep the fishing hole from
freezing shut.
Modern ice fishermen use power angers to drill upward of a hundred holes a day
and sonar and underwater cameras o locate fish beneath the ice. They set up camp in
portable heated huts that they transport onto a lake with a snowmobile or truck. Some
shelters are simply protection against the cold. Others are more like mobile homes,
equipped with such amenities as satellite TV, bathrooms, stoves, and full-size beds. Some
ice fishing resorts rent out fish huts and provide shuttle service back and forth to the frozen
lakes.
Fishing on a frozen lake can be a risky business if the ice is not thick enough or a
warm spell weakens the ice cover. N the Great Lakes, winds can break off huge sections of
401
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ice, trapping fishermen. In February 2009, 100 ice fishermen had to be rescued by
helicopter and the Coast Guard from an ice sheet in Lake Erie; one man who had fallen into
the water died soon after rescue.
Nevertheless, ice fishing remains a favorite social activity during the long, cold
northern winters. An annual ice fishing contest on Gull Lake in Minnesota, billed as the
largest such event in the world, attracts more than 10,000 participants who vie for $
150,000 in prizes. All proceeds are donated to local charities.
High-Tech fishing. Technology is making possible many new gadgets that help anglers
locate and catch more fish. Hand-held global positioning satellite (GPS) devices can map
out a course and enable fishermen to keep track of the most productive fishing spots. The
latest generation of sonar fish finders scans a wide swath of water beneath the boat and
provides clear 3-D images of individual fish as well as bottom features such as ledges and
rocks where fish might hide. Touch screens bring up an array of data on water temperature
and other sea conditions.
Fishermen also can choose among dozens of fishing “apps” (computer software
applications) for smartphones that enable anglers to log vital information about their
catches and keep up-to-date on weather, tides, fish feeding times, water safety, and the best
places to catch certain fish. Those who can’t get enough fishing on the water can hone their
skills with a host of fishing-related video games. Likewise, the Internet is awash with
websites dedicated to every conceivable type of fishing, where anglers can learn the latest
tips and techniques and chat with fellow enthusiasts around the country and the world.
Likewise, the Internet is awash with websites dedicated to every conceivable type of
fishing, where anglers can learn the latest tips and techniques and chat with fellow
enthusiasts around the country and the world.
Urban fishing. Fishing is often associated with images of pristine streams, mountain lakes,
and deserted beaches. But in fact, today’s fisherman is often likely to cast a line from a
bridge or dock beside a busy city freeway or airport. Strict anti-pollution laws have cleaned
up urban waterways that were once too contaminated for fish to thrive. New York City’s
harbor and rivers now teem with fish, as does the Potomac River, which flows through
Washington, D.C., and the Detroit River in Michigan, whose402 waters once flowed blue and
orange with contaminants from steel mills and chemical plants. Fish are even returning to
Cleveland’s infamous Cuyahoga River, once so polluted that it actually caught fire. As a
result, many U.S. fishermen, a majority of whom live in urban areas, are choosing to pursue
their hobby close to home. Magazines and websites run articles listing the top urban fishing
spots in the country. A number of states and cities have established urban fishing programs
to introduce inner city youngsters and families to the joys of fishing. In the summer of
2010, more than 40,000 city kids participated in summer fishing clinics offered by the
Illinois Department of Natural Resources and volunteer fishermen’s organizations in that
Belkys Delgado Mayoral
state. Nationally, Hooked on Fishing Not on Drugs®, a program of the Future Fisherman
Foundation, teaches self-esteem and care for the environment along with angling skills at
thousands of locations in more than 30 states.
Kayak fishing. In an increasingly complicated world, more and more anglers are turning to
the simplicity of kayak fishing in both fresh and saltwater. These small, motorless vessels
are quiet and non-polluting, and they do not disturb fish and other wildlife. Enthusiasts say
they enjoy the exercise of paddling their kayaks and exploring waters that cannot be fished
from conventional boats.
Weighing only 30 to 50 pounds, kayaks are easy to transport and quick to launch, making it
possible for anglers to fit in a bit of fishing at the end of a workday. Furthermore,
a good kayak can be had for several hundred dollars, while a fishing boat easily costs
$20,000 and requires expensive fuel, a registration fee, and a trailer to transport it.
Just because the boat is small doesn’t mean the catch has to be. One kayak fisherman in
Hawaii landed a 225-pound blue marlin that was almost as long as his kayak.
One thing is certain: As long as there are fish in the sea or in the river, the lake, or pond
anglers in the United States will continue to pursue a passion that runs deep in their history
and culture. Author John Steinbeck put it well when he said: “All Americans are born
fishermen. For a man to admit a distaste for fishing would be like denouncing mother love
or hating moonlight.”
403
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Dragons at Play
By Phyllis McIntosh
Armed with strong muscles, two-inch claws, and 60 curved, serrated teeth, Komodo
dragons are powerful predators. They are content to lie in wait for hours to ambush a
passing deer, boar, or goat, which they often kill outright. Wounded prey that manages to
escape is equally doomed, because the dragon has yet another weapon in its arsenal—a
particularly toxic bite. Scientists have identified 57 different kinds of bacteria in dragons’
saliva, almost all of them capable of causing infection.
In 2009, Australian researchers discovered that dragons also produce a venom that prevents
blood clotting and lowers blood pressure, causing a bitten animal to go into shock. The
combined effects of venom and infection eventually weaken and kill the prey. Dragons, like
snakes, use their forked tongues to “smell” the environment and home in on the carcass,
even up to six miles away.
Komodo dragons are remarkably efficient eating machines. Nothing is wasted. Bones,
hooves, hides, intestines—all are part of the meal. Jim Murphy, acting curator of reptiles at
the Zoo, describes a group of dragons in Indonesia feeding on a goat carcass that had been
tossed to them at a ranger station. “It was seven minutes from the time the carcass hit the
ground until there wasn’t a scrap of goat left, not even a horn,” he recalls.
The behavior of dragons in human care belies this fearsome image. Exhibited in zoos since
1926, they have had some amazingly cozy relationships with keepers and zoogoers alike.
Just weeks after arriving at the London Zoo in the late 1920s, a dragon named Sumbawa
was the guest of honor at children’s tea parties and was photographed next to a two-year-
old child. Even in the 1960s, an adult dragon strolled with its keeper among visitors at the
Frankfurt Zoo in Germany.
Unfortunately, these wild-caught dragons did not fare well or breed in zoos, because staff
knew little about their biology and how to manage them. 404 Between 1934 and 1975, the
National Zoo exhibited five dragons; they lived an average of only five years. By the
1990s, however, Komodo dragon fortunes were about to change dramatically—and the Zoo
would play a key role.
In 1988, the Zoo received two dragons as a state gift from Indonesian President Suharto to
President Reagan. The reptile curator at the time, Dale Marcellini, wisely requested young
animals, thinking they would do better in a zoo setting. He was right. In 1992, the animals
Belkys Delgado Mayoral
bred, and the Zoo made history as the first outside of Indonesia to hatch Komodo dragon
eggs.
“When the female, Sabat, laid 26 eggs, we split the clutch and sent half to a researcher at
George Mason University [in nearby Virginia], because we couldn’t maintain all of them
with the incubators we had,” explains Trooper Walsh, who was a Zoo biologist and dragon
keeper at the time. “We also set them at different incubation temperatures, because no one
had any idea what the proper temperatures were.”
In the end, 17 eggs hatched. Over the next three years, Sabat laid three more clutches, two
during a breeding visit to the Cincinnati Zoo, and another at the National Zoo. In all, she
produced 55 offspring, which were sent to more than 30 zoos around the world, some hand
delivered by the proud Walsh himself.
Meet Murphy
The Zoo currently exhibits one Komodo dragon, a 14-year-old male named Murphy in
honor of Jim Murphy, acting curator of reptiles. Hatched at the Miami Zoo, he arrived at
the National Zoo when less than a year old and weighing just over two pounds. At his last
checkup, he weighed in at 150 pounds and measured more than eight feet long. His sleek
figure is the result of a recent stint on the Zoo’s equivalent of Weight Watchers. “Komodos
in captivity tend to become obese if you aren’t real careful with their diet, because they are
very food oriented,” says Janis Gerrits, Murphy’s keeper since 2005. “He would eat as
much as you gave him until there was no more room. We’ve had to trim him down.” That
means fewer of those yummy rats, mice, and rabbits.
Murphy holds court in his three enclosures located behind the Invertebrate Exhibit. Two
indoor rooms, one with a pool, are kept at a toasty 100 degrees. In hot weather, he can be
seen basking in his grassy outdoor yard. Alas, he will not be sharing his digs with a
girlfriend, says Jim Murphy. The lizard’s role is as an ambassador to educate Zoo visitors
about his endangered species.
According to Gerrits, her charge is curious, always interested in new smells and new
people, and an “unusually nice” animal. “In the morning when I go in to clean,” she says,
“he knows if he comes and stands by me I’ll give him a back rub with his bath brush.” She
does not allow him to climb on her or remove items from her pocket. And at feeding time,
to be safe, Gerrits stays outside because “he’s looking for food, he’s very alert, and his
movements are fast.”
When Murphy was smaller, Gerrits used to simply pick him up and place him where she
wanted. As he grew bigger, she trained him to move elsewhere in the enclosures or to enter
a crate for his vet exam. Overall, she says, “he’s like a big Labrador retriever, very friendly
and easygoing—as long as there isn’t food around.”
When the female, Sabat, laid 26 eggs, we split the clutch and sent half to a researcher at
George Mason University [in nearby Virginia], because we couldn’t maintain all of them
with the incubators we had,” explains Trooper Walsh, who was a Zoo biologist and dragon
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keeper at the time. “We also set them at different incubation temperatures, because no one
had any idea what the proper temperatures were.”
In the end, 17 eggs hatched. Over the next three years, Sabat laid three more clutches, two
during a breeding visit to the Cincinnati Zoo, and another at the National Zoo. In all, she
produced 55 offspring, which were sent to more than 30 zoos around the world, some hand
delivered by the proud Walsh himself.
One of the first hatchlings from 1992, a female named Kraken, went on to make news of
her own. When Kraken was about three years old, staffs were struck by her playfulness and
her close bond with Walsh. She would come when he whistled, snatch a handkerchief or
notebook from his pocket, scrape his shoes with her forearm, play tug-of-war with a soda
can, and interact with empty cardboard boxes, scarves, and pieces of cloth. She even stood
on her hind legs, directed tongue flicks to Walsh’s face, rested her head on his shoulder,
and closed her eyes!
These observations led to a fascinating landmark study by Gordon Burghardt, professor of
psychology and ecology and evolutionary biology at the University of Tennessee,
Knoxville. Burghardt analyzed 31 videotaped sessions over a two year period during which
a variety of objects a rubber ring, tennis shoe, Frisbee, notebook, a pail filled with paper
towels were placed in Kraken’s enclosure. Some were scented, some not. Sometimes a
human, usually Walsh, also was present.
“She was interested in all the objects and liked to play with them, which you don’t
necessarily expect from a reptile,” Burghardt says. “The only time we saw swallowing
movements was if an object had a food scent like blood or linseed oil, which is thought to
mimic the smell of animal skins. Otherwise, she just manipulated the objects. It was much
like a dog fetching an item. He knows to retrieve it but not eat it.” Her interest in Walsh
varied with her mood and the object in her enclosure, Burghardt notes.
Kraken is the only dragon studied that extensively so far, but Burghardt is about to begin
observations of a young dragon at the Knoxville Zoo. It is similarly alert and friendly and,
he says, “looks like a miniature Kraken.”
Not all dragons are as accommodating, however. As in many species, individuals have
distinct personalities, and some hatch with an attitude. “We had one or two dragons that
were like sharks right out of the egg,” Walsh says. “I was sent to the hospital twice because
of nips from yearling dragons. They can do some damage right 406from the start.”
Conserving Dragons
Currently, 119 dragons reside at 50 zoos within the United States. Some 10 zoo have
successfully bred them. Although the National Zoo has no immediate plans for further
breeding, experience with previous hatches has proved invaluable. “Over the years, we
were able to refine the temperature and humidity formula,” says Walsh. “Information
Belkys Delgado Mayoral
gleaned from breeding dragons also has been successfully applied to other monitor lizards,
which had not bred with regularity prior to that.”
The genetic diversity of the zoo population is still above 90 percent, reports Don Boyer, a
curator at the Bronx Zoo and coordinator of the Komodo dragon Species Survival Plan
(SSP), which supervises breeding in zoo populations. New bloodlines occasionally enter
the mix when the U.S. Fish and Wildlife Service confiscates illegally shipped dragons or
zoos arrange exchanges. But within the next decade, Boyer says, it will probably be
necessary to acquire dragons from Indonesian zoos, a complicated process that may require
government-to-government negotiations and perhaps an Indonesian presidential decree.
To help conserve dragons in the wild, the SSP manages a conservation fund—as the
National Zoo has also done in the past—that supports field research in Indonesia.
Especially on the populous island of Flores, dragons are gravely threatened by slash-and-
burn agriculture and poaching of deer, their main prey. Educating and involving local
people in protecting dragons are key to the lizards’ long-term survival, maintains researcher
Claudio Ciofi.
Clearly one of nature’s most fascinating creatures, Komodo dragons have earned the
admiration of those who have worked with them. “If you look at a dragon, what is really
striking is that it looks back at you,” says curator Jim Murphy. “Reptiles just don’t do this!
I don’t know of any other reptile in my experience that has shown the intelligence of
dragons. They’re just a different beast.”
That’s a question conservation biologists must answer before they can study, let alone save,
creatures in the wild. It sounds like a simple query, but it’s not. Many animals are elusive,
hiding from predators or waiting to ambush prey. Finding them can be a tremendous
challenge. “We used to walk through the woods and look for feces and tracks and try to
figure out what animal it was,” says William McShea, a research ecologist at the
Smithsonian Conservation Biology Institute (SCBI). “There’s a lot of guessing involved.
We still do that to some extent, but it’s better to stick a camera trap in the woods and see
what walks down it.”
Simple as it sounds, placing camera traps in a habitat has become one of the great
breakthroughs in wildlife research. Camera traps, which detect an animal’s presence and
then capture its image, provide researchers with hard, visual data about wildlife
populations. Over the past two decades, these invaluable tools have led to the rediscovery
of the hairy nosed otter in Malaysia; confirmed the presence, 62 years after the last
sighting, of the Amur leopard in China; and introduced scientists to new species, such as
the grey-faced sengi, a type of elephant shrew, in Tanzania.
407
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Here are the ingredients for a successful camera trap: one part digital camera, one part
infrared sensor that detects heat and movement, and one part infrared flash. Attach the unit
to a tree or post about two feet off the ground, turn on, and walk away. Let sit for one to six
weeks. Collect and enjoy your photos.
Camera traps can photograph animals as small as mice and as big as elephants. They work
around the clock and don’t scare away wary animals the way the presence of a human
would. Another benefit of camera traps is their relatively low cost. A single unit runs about
$100 to $600 plus the cost of batteries, chargers, and memory cards.
The camera trap, says McShea, is “just a variation on an old idea.” He’s been using camera
traps for the past 20 years. The technology dates back to the 1880s, when George Shiras, a
congressman and conservationist, used trip wires and remote-control flashbulb film
cameras to photograph deer and other wildlife in Michigan. His image later became the first
wildlife photos ever to appear in National Geographic. In the 1920s, ornithologist Frank M.
Chapman became the first to use camera traps for purely scientific purposes when he
photographed species on Barro Colorado Island in Panama.
As late as the 1980s, camera traps were still a far cry from those used today. The
technology back then consisted of 8mm movie cameras run by car batteries and triggered
by pressure mats. The 1990s saw the introduction of commercial wildlife camera traps and
infrared flashes. Much less noticeable than a standard flash, an infrared flash is less likely
to startle any critter that might happen by.
Today, camera traps have gone digital like the rest of the world, and the practice of
studying wildlife with them has exploded. Hundreds of studies are under way, from urban
parks to the most remote jungles.
Important Advantages
Equipped with camera traps, researchers are gathering an array of data, including species
presence and distribution, population numbers, animal condition and behavior, seasonal
fluctuations in species and numbers, cohabitation of species,408
nest ecology, habitat use, and
activity period.
“Camera trapping is better than other methods because it’s noninvasive. It doesn’t involve
handling the animals, which can cause them stress and change their behavior. You can get a
lot of information about animals through this method that you can’t get with other methods.
I think that’s the number-one reason why camera trapping is good for conservation,” says
Megan Baker of the Conservation Ecology Center at SCBI. In pursuit of her master’s
degree, she is doing camera trap research on small carnivores in Thailand.
Belkys Delgado Mayoral
Other advantages of camera traps include continuous and silent operation, certain
identification of species in an area, cost and time effectiveness, and repeatability.
Depending on battery life and memory card size, these cameras can be left at a site for up to
six months. Information collected can tell scientists which prints and scats go with which
species or provide a research basis for management and policy decisions. Not to mention
that camera traps are easy to use, interesting, and fun. That leads to an innovation that
McShea pioneered.
Contributions to Conservation
McShea added a new ingredient to the camera trap recipe: citizen scientists. He came up
with the idea to pair the devices with volunteers back in 1998 while training reserve staff to
study black bears and takin in China. Here in the United States, he recruited more than 60
volunteers to agency has enough money to hire enough staff to do everything. We need to
rely on interested parties to help us. I can’t have 20 staff, but I can have 20 citizen
scientists. And that makes a big difference to me.
“Here are people who want to get involved, and conservation is just not saving rhinos in
Africa or tigers in India. There are conservation issues at home, and the more we get people
involved in those conservation issues, the more motivated they will be to do something. So
it provides a venue for them to get excited about something and to find like-minded people
to get slide show of bears eating the cameras,” he recalls. “They love to come to a camera
and eat it up. What would happen sometimes, a claw would go through where the lens was,
and maybe press the lens out and let water in.” To prevent that, the Smithsonian provides
its citizen scientists with “bear boxes,” or steel cases that prevent animals from completely
destroying the devices.
Bears aren’t the only creatures to take an interest in camera traps. Now and then, Mc-Shea
reports, human hikers will come across one of the devices. “The funniest feature of the
project,” he says, “is looking at photographs monitor cameras at 796 sites along the
Appalachian Trail.
Among those volunteers was Ben Shrader, an engineer and land surveyor in Bedford,
Virginia. In 2007, he saw an article in the Roanoke Times about the need for volunteers to
conduct a predator survey on the Trail. The possibility caught his eye. “I’m a lifelong
outdoorsman,” he says. “Seeing volunteers needed for something that would be an excuse
to get me out on a regular basis was attractive.” Since then, camera trapping has become a
hobby for Shrader, who now owns eight functioning camera traps.
Using citizen scientists, says McShea “is a win-win for everybody. First is that I personally
cannot go every place and do everything. And no federal, state, government excited with.
They find other volunteers and exchange stories, and they exchange conservation attitudes.
And it helps. It helps a lot.”
409
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Technological Travails
Just like any other technology, camera traps have their pitfalls. Since the cameras are left
exposed to the elements, there are many opportunities for failure. Camera trap operators
worry about battery life, memory card functionality, durability of the weatherproof housing,
and of course interference from the animals themselves. “It depends on the personalities of
the animals,” says McShea. “The bears and the elephants definitely mess up the cameras.”
Shrader had his own experience with bear tampering as well. “I put together a little
photograph of humans who discover the camera traps. Must folks seem to be unaware of
what the camera is doing. They look at the camera and cock their head and rub their chin
and discuss with their partners all while the camera is busy recording their actions. Many
sequences of photographs would win the prize on America’s Funniest Videos.”
Setbacks should not deter anyone from volunteering. Shrader counsels, “The main advice
I’d give someone wanting to become a volunteer is ‘Don’t be afraid.’ This is not anything
to be scared of.” And who knows what one citizen scientist can discover?
410
Belkys Delgado Mayoral
Persian Classical Music Thrives in Washington, D.C. Area Nader Majd heads Center
for Persian Classical Music in D.C. suburb
By Phyllis McIntosh
Washington Persian classical music is thriving in the Washington, D.C., area, thanks to the
efforts of Nader Majd, a retired economist with a passion for the traditional music of his
homeland and a desire to share his cultural heritage with his adopted country.
The son and nephew of dedicated musicians, Majd says that he too was "born a musician."
But because the environment in Iran was not particularly encouraging for musicians when
he was a young man, he pursued a degree in English literature and in 1968 came to the
United States to study economics. He earned a Ph.D. from Georgetown University and
spent 20 years as an economist at the World Bank in Washington.
Still in his fifties when he retired in 1998, Majd decided to return to his first love music. He
founded the Center for Persian Classical Music in Vienna, Virginia, a Washington suburb,
and began a second full-time job teaching, composing, and performing. His main objective,
he says, is "to make Iranian classical music known to our American friends as a means to
increase understanding between our two countries."
Although some Iranians in the United States teach music in their homes, Majd believes that
a formal center dedicated to the study of Persian music and culture may be unique. In
addition to offering classes, the center holds concerts, publishes books and newsletters,
produces CDs, tapes, and videos, and exhibits Persian art and handicrafts.
Majd personally instructs more than 30 students ranging in age from 6 to 75 in vocal music,
violin, and traditional Iranian instruments, such as tar, setar, and santur. A percussionist
teaches classes in daf and tombak. Although the majority of students are Iranian, there also
are some Americans who are married to Iranians or who learned to appreciate Middle
Eastern music in college.
In his classes and on his web site (www.cpcm.org), Majd emphasizes the rich cultural
heritage and somewhat difficult history of Persian classical music, which dates back to the
5th century B.C. During the time of the Achaemenid Empire (550-331 B.C.), music played
an important role in prayer, royal festivities, national ceremonies, and in spurring soldiers
into battle. Classical music reached its peak during the Sassanid dynasty (100 B.C.-630
A.D.) when 100-piece orchestras performed at the royal court. With the coming of Islam to
Iran around 600 A.D., public performances were abolished and music survived mainly as
part of religious ceremonies. It was not until 200 years ago, Majd notes, that music was
once more performed in public. He says he is pleased that classical music, though banned
again for several years following the Islamic revolution of 1979, is flourishing today
throughout Iran.
411
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
The Center also schools students in Iranian thought and philosophy and the classical poetry
whose themes, structure, and rhythms inspire the music. "Poetry is the most important art
form in Iran. It's the backbone of our culture," Majd says. "Our music is totally tied to our
poetry, so in order to learn Persian music you should be familiar with the structure and
message of classical Persian poetry."
To provide a showcase for his students and to reach out to the community, Majd formed the
Chakavak Ensemble, a group of 20 musicians playing primarily traditional instruments. For
some performances, which include a mix of traditional music and Majd's own
compositions, the group is augmented by as many as 16 Americans on strings and wind
instruments. In addition to one major concert a year, the ensemble performs at local
universities and the Corcoran Gallery of Art in Washington, typically attracting a diverse
audience.
One of Majd's students and fellow performers is vocalist Narges Mahmoodshahi, who
became involved with the center when her teenage son enrolled in classes to learn to play
the tar. She has performed with the Chakavak Ensemble since 1999, singing primarily
music composed by Majd.
"It was a wonderful opportunity to work with Dr. Majd," says the Iranian mother of two
who came to the United States at age 19. "I've been singing since I was a little girl and
entered all kinds of competitions in high school, but I never took it to a professional level."
Even though she and her family moved to Tokyo a year and a half ago because of her
husband's job, Mahmoodshahi returns to the Washington area several times a year to
prepare for and perform in the center's concerts. "Although I live in Tokyo and I go to visit
in Iran, I feel very close to the Washington area and consider this my home," she says. "But
I'm proud of my heritage, and I feel fortunate that I have two different cultures."
Like Majd, she is eager to share the music of her native land with American audiences.
"Music is something that touches everybody's heart," she says. "It talks to you in a way that
everybody can understand, even though they speak different languages and have different
backgrounds. I feel that if people can hear this beautiful music they might love it, too, and
just might get to know something they did not know before."
412
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 6.3
Tablas de Respuestas Pre-test Grupo Experimental
413
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Participantes/Preguntas Preguntas
Nombre Sexo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 MICRO MACRO MODELO TOTAL
1 Rafael M C D C C D C C D B D C C C D C A C C C C D D C C D B C C C 6 4 3 13
2 Yeskaric F D A D D D B B C C C C D D D D C C D D D C D D C D C D D C 6 6 5 17
3 Génesis F C A B C D C B D B D D D C D D C C D C D C D C C C D C D B 5 6 6 17
4 Karen F C B D C C D C C B C C C C C C A D C C C D D D B D B D D C 5 3 4 12
5 Oswaldo M D C C C C B C C C D D C D C C D B D D D C C C C C D D C B 3 3 4 10
6 Douglas M C A C C C B C D C C D D D C C A C C C B D D C B D B C D C 6 5 3 14
7 Mirna F C A D D C C B C B C C D C D D D C D C C C C C D C C D D C 4 4 5 13
8 José M D C D C D D B D C D C C C D D C C C C D D C D C D B C C C 5 5 3 13
9 Natasha F D A B D D C D D D D C C C D C C D C D C C D C C D C D C D 4 3 3 10
10 Elsy F C A B D C D C C C C C C D C C D C C D C C C D B C B C D B 6 5 6 17
11 Andrés M D A C C D B D C B D C D D C C D C D C C D C C C D C D C D 4 4 3 11
12 Carlos M C C C C D B B D D D C C C D C A D D D D C D D B D D D C D 6 4 5 15
13 Andrea F C A B D C D C D C C D C C D D B C D C C C C C B D C C B D 4 4 2 10
14 Dorelys F D A B C C B C C D D D D D D C C C D C D D D C C C C D D C 5 4 3 12
15 Neicar F C C C C D B D C B C D D C D D C C D C C C D D D C C D C C 5 5 6 16
16 Jesús M D C D C D D B D D D C C C D C D C C C D D D D C D C C D C 5 4 2 11
17 Jean M D C D D D D C D B D C C C D D C C C C C D D C C C B D C C 5 3 3 11
18 Diana F C C C C C B C C C D D D D D C A D D C D C C D C D D C D B 4 5 4 13
19 Barbara F C A D D D D C D B D C C D C D C C D D C D D C B C B D D B 6 4 4 14
20 Leuman M C D B C D C D C B D C C C D C C D D C D C C C B D C D D D 5 4 2 11
21 Darianny F D A B C C D B D C C D C C D D A D C D C C D D B D C C C C 5 4 7 16
22 Rebeca F D C D D D D B D C D C C C D D B C C C C D C C C D B C C C 4 4 2 10
23 Ana F C C C C D B D C C D D D D C C A C D D D C D C C C C D D B 5 5 5 15
24 María Fátima F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
25 Virginia F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
26 Rubén F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
27 Alexis F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
28 Armando F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
29 Verónica F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
30 Lisbeth F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
31 Yadira F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
32 Betsy F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
33 Andreina F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
34 Zorellys F D C D D D D C D D D C C C C D C C D C D D D C C C B C C C 4 4 2 10
35 Virginia F C A B D C B D D C C D C D D C D D C C C C D D B D C D D C 5 4 3 12
TOTALES 14 12 8 15 15 10 8 11 9 9 15 9 10 17 11 7 17 11 8 11 14 16 10 9 10 9 11 11 6 162 146 115 423
414
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 6.4
Tablas de Respuestas Pre-test grupo Control
415
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Participantes/Preguntas Preguntas
Nombre Sexo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 MICRO MACRO MODELO TOTAL
1 José M B C C C D C B D C C C C D B B C C D C C D D D C C B C D D 6 4 2 12
2 Alba F C D D C C B B C C C D D D D C D C C D D D D D D D B C C C 5 6 5 16
3 Luis M D D C D D C B B C D B C D D D D C D D C C B C C C B D C C 5 5 6 16
4 Alberto M B D D D C B C C D B C A C C D C D B C C C D C D C C C D D 4 4 3 11
5 Merlis F C C C C C D B C D D C A B C C D D B D C D B D D D B C D D 6 5 6 17
6 Héctor M B D C C D B C C D C D D C C D D D C B D D D C D D B C C C 5 4 5 14
7 Edwin M C D D C C B D D D D D A B D C C C C D D D D C D C C D C D 4 4 4 12
8 Johanny F C C C D C D B D C C C D D D D D D D D C C D C D D B C D C 4 3 3 10
9 Yirgenys F B C D D D B B D D D D A B C C C C B C D D D D C C D D C D 5 4 7 16
10 Eliza F B C B D C D B C C C D A D C C C C D D C C B D D D C C C D 6 5 2 13
11 Genésis F D C C D C D D C D C C A D C C C C D C C D B C C C D D D C 4 4 3 11
12 Jesús M C D D C D B B D C C D A D C C D D B D D D D C D C D C D D 5 3 5 13
13 Eliuska F B D C C C D D C D D C A B D D C C D D D C B C D D B D D D 5 6 4 15
14 Alberto M B D C C D B D C C C C D B C D C C C C C C B D C C B C D C 6 6 6 18
15 Valentina F B C D C D C D D C C C C C C C B D D D D D D D D C D C C D 5 4 2 11
16 Andreina F D D C D C C B D D C D A D C D D D B D C C C C C C C D C C 5 4 4 13
17 Mayibe F B C C C D C C D C D D C D C D C C D C D C D D D C D D D D 5 3 2 10
18 Cristina F B D D D C D D D D C C C D D D C C B D D D B C D D B C C D 5 4 4 13
19 Angellina F D C D D C B B C C C D D B D C C D C D C D D C D C B C C D 4 4 3 11
20 María José F B D C D C D D C D D D A C D D D C D C C D B D D C D C D C 5 4 4 13
21 Eugenia F C C C C D D C D C C C A D D C C C C D C D D D C D B C D D 5 5 3 13
22 Luz F B D C D D B C C D C C D C C C D C D C D C B C D C C C C D 3 4 4 11
23 Antonio M C C D D C D B C D D C C D C C C D D D C C C C C C C D C C 4 4 4 12
24 Augusto M D C C D D C C C D C C A C C D C C B C C D D D D C B C D D 5 5 2 12
25 Katina F C C C D C C B C C C C D C C D C D C C C D D D D D C C C C 5 5 2 12
TOTALES 12 12 9 11 11 9 12 14 12 8 14 12 6 15 12 9 15 7 14 15 15 9 12 8 9 12 8 13 10 121 109 95 325
416
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 6.5
417
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Participantes/Preguntas Preguntas
Nombre Sexo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 MICRO MACRO MODELO TOTAL
1 Rafael M B B D C D B B C C C C A B C D C C B D D D B D D C B D C C 8 8 7 23
2 Yeskaric F B D C C C B C C C D D A C D C D C C D C D C C D D C D C C 6 6 5 17
3 Génesis F D D C C D D B C D C C A B C D C C B D C D B C C C B D C C 8 7 6 21
4 Karen F B D D C D D B D C C C A B C D C C B C D D B D D C B C D D 7 6 5 18
5 Oswaldo M B D C C D B B C D D C A D D C C C C D C D C D D D C C D C 7 5 5 17
6 Douglas M D D D D D B B C C C C C C C D D C D D C D D D C C D D D D 7 6 5 18
7 Mirna F B D D C C C B D C D C A B C D C C C C D D B C D D B C C C 7 6 6 19
8 José M B C D C D B B C B C D A B C D C D B C D D C D C C C D C D 6 5 6 17
9 Natasha F B D C C D B B C C D C A C D D C C D C C D D C C D C D D D 7 6 5 18
10 Elsy F B D D C D C B D C C C D D D C D C B D C D B D C C B C C C 7 6 7 20
11 Andrés M D D C C D B B C D C C A B C C C C D D C D B D D D C C C D 7 6 5 18
12 Carlos M B D C D C B B C C C C A B C D D D D D C D D D C D D D D C 7 7 6 20
13 Andrea F B D D C D B B C C D C A B C D C C B D C D B C D D B D C D 9 8 8 25
14 Dorelys F B D D C D B B C C C D A B C D C C B D D D D D C C B D C C 8 8 7 23
15 Neicar F B D D C D B C D C C C C B D D D C D C C D B D D C D D D D 6 5 6 17
16 Jesús M B C D D C B B C C C D A C C C C D B D C D B D C C B C D D 6 5 5 16
17 Jean M B D D C D C B C B D C A C C D C C D D D D B D C D B D C C 8 8 7 23
18 F B D C C C B B C C D C A B C C D C B D C D C C C C B C C D 8 7 6 21
19 Barbara F B D C C C C B C C D C A C C D D D D D D D B C C D D D D C 7 6 6 19
20 Leuman M B D C D D C B C D D C D B C D D C C D D D C D D D B C C D 7 6 5 18
21 Darianny F B C D C C B B C D D C A B C C D C D C C C C D D D B C C D 6 6 6 18
22 Rebeca F C D C C C C B C D C D A D C C C D D C C D D C C C C D C D 5 5 1 11
23 Ana F B D C C D D B C C C C D B C D D C B D C D B D C C C D C C 9 7 7 23
24 María Fátima F B D D D C D B C D D C A B D D C C B D D D C D D D D C D D 6 5 5 16
25 Virginia F B D D C C C C D C D C A C C D C C B D C C C C C C B C D C 7 5 5 17
TOTALES 21 21 14 20 15 14 22 20 16 12 20 20 15 19 17 10 20 12 18 16 23 12 16 14 12 13 14 15 12 176 155 142 473
418
Belkys Delgado Mayoral
Apéndice 6.6
419
Evaluación e Instrucción de la Comprensión de Textos para el Aprendizaje del Inglés como L2
Participantes/Preguntas Preguntas
Nombre Sexo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 MICRO MACRO MODELO TOTAL
1 José M C A B C C D B D C D C C D D C D C D C D C D C B D D D D C 8 3 2 13
2 Alba F C A B C D C C C C D C C C D C A C C D B C C D C D B C D C 6 6 4 16
3 Luis M C D C C D D B C D B C B D C C D C C C D C C D B C B C C B 7 6 5 18
4 Alberto M D A D C D B B D B C D D C D C C C D C C D D C D D D B D D 4 3 4 11
5 Merlis F C A D D C B D C B D C C D D D C C C B D C C D B D B D C D 7 7 3 17
6 Héctor M D C D D D B C D D C C D D C C A D C D D D D C B D B D D B 5 4 5 14
7 Edwin M C A B D C B C C D D D D D D D C C D C D C C C B C B D D B 6 6 4 16
8 Johanny F D A B C C A D C B C D D B D C D C C C C C D C C D C C D C 5 4 4 13
9 Yirgenys F C B C D D D C D D D D C D D D A D C D C C D D D B B D C B 5 4 5 14
10 Eliza F C D B C C B C D B D D C D D D D C C C D D D C B D D D B D 6 5 2 13
11 Genésis F C A D C D D B C C D C D C C C C C D C C C C D D D B D D C 5 4 3 12
12 Jesús M C A D C C B B D B D D C C D C C D D C C C D C B C D C C D 5 4 4 13
13 Eliuska F C D C C C B D C C C C C C C C D C D D C D D C D D C C D C 4 4 2 10
14 Alberto M C A B C D C D C C D D D C D D A D D C D C D C B C B D C B 6 6 6 18
15 Valentina F C D D C D D B C D D C D B C C C C D D C C C C D D D C D C 4 4 3 11
16 Andreina F C A C D C D C D C C C C D C C D C C C C C C D C D B C C C 5 4 3 12
17 Mayibe F D A D C D B C C D D C D C D C A C D D D C C C D C D D D B 5 5 5 15
18 Cristina F D C B C D D D D C D C C D C D D C D C D D D C B D D D C B 6 3 3 12
19 Angellina F D D B C C B C C D D C C D D C A D C C C D D C D D B C D C 6 4 2 12
20 María José F C A B C C C D D C C D C C D D D D D C D D D C B C C D D D 4 4 3 11
21 Eugenia F C C D C C B C C D D C C D C C C C D D C C D C C D C C C D 6 4 2 12
22 Luz F D A D D D C B D D D D D C D D D C C C C D D C D C B D D B 4 4 4 12
23 Antonio M C A D C C B C C B D C D D C C A D D C C C C D B D D D C D 5 4 5 14
24 Augusto M D A C C D C C D C D C C D C C D D C D D D D C D D B C C D 5 5 2 12
25 Katina F D A B C C D D D C D C D C D D D C D D C C D D D D C C D C 6 3 4 13
TOTALES 16 16 10 19 12 11 7 13 6 6 16 11 13 15 9 7 17 11 9 11 16 16 8 11 7 12 11 10 8 135 110 89 334
420
Belkys Delgado Mayoral
421