Devocional Bíblico
Devocional Bíblico
Devocional Bíblico
MINISTERIO JUVENIL
DEVOCIONAL
Pasos para realizar un Devocional Bíblico
SALMOS 5:3
2TIMOTEO 3:16,17
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en justicia,
a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra.”
DEVOCIONAL BÍBLICO
LEE Y MARCA
7 1
7
MEMORIZA VERSOS CLAVES
FIJA UN HORARIO Y UN LUGAR
6 PASOS PARA 2
ESCOGE
TERMINA CON ORACIÓN Y PRACTICA UN LIBRO DE LA BIBLIA
LO APRENDIDO
REALIZAR MÍ
DEVOCIONAL
MEDITA Y REFLEXIONA EN LA PALABRA ORA
5 3
4
1. SIGNIFICADO DE LA PALABRA DEVOCIONAL:
Según la Etimología, la palabra devoción proviene del latín devotio que significa:voto, consagración,
dedicación; y el latín devotus (devoto), significa: consagrado a, afecto a.;
Un concepto relacionado es el griego eusebes (de donde proviene el nombre español Eusebio) que estaba
formada por eu (bien) y sebomai (reverenciar) significaba una reverencia sagrada llena de admiración que se
demostraba a través de las acciones, la reverencia y la contemplación.
La Real Academia Española, define la palabra devoción como la “prontitud con que se está dispuesto a dar
culto a Dios y hacer su santa voluntad. Una costumbre buena, una práctica piadosa no obligatoria”
De igual manera distintos tipos de diccionarios usa varias formas para describir la palabra devoción, entre
ellas “amor, fervor, práctica piadosa, afición especial y costumbre buena y devota”.
Algunos estudiosos del Cristianismo, definen Devocional como un tiempo de devoción para buscar a Dios
en la lectura, meditación de la Biblia y la Oración.
Los grandes hombres de la Biblia como Abraham, Moisés, David, Daniel, Pedro, Pablo, etc. Fueron
distinguidos por una consistente y sólida vida de oración marcada de una profunda devoción por Dios. El
carácter santo y piadoso de estos hombres fue de gran medida producto de una íntima comunión con el
Señor.
Martín Lutero, el gran reformador del siglo XVI, empleaba 2 a 3 horas diarias a sus devocionales personales.
Samuel Rutherford, el pastor presbiteriano del siglo XVII se levantaba a las tres de la mañana para
encontrarse con Dios en oración. David Brainerd, el conocido y joven misionero americano del siglo XVII
llamaba a sus devociones diarias sus “deberes privados”. El Teólogo y predicador escocés del siglo XIX
Robert Murray M’Cheyne decía “yo necesito emplear las mejores horas en comunión con Dios. Es mi más
noble y fructífero empleo y no debe ser arrojado en un rincón”.
El DEVOCIONAL no es un tiempo religioso, es un tiempo de comunión con Dios, donde tu padre celestial
y creador quiere hablarte y guiarte con Su voz y la presencia de Su Espíritu Santo a través de la Biblia, de las
alabanzas y su manifestación sobrenatural por medio de tus sentidos.
2. OBJETIVOS:
4. CONSEJOS:
Quita el cansancio: Cuando llega el cansancio, la desidia, el desánimo y el conformismo, el buscar a Dios
cara a cara, en esa intimidad personal diaria, produce en nosotros esa revitalización permanente de las
fuerzas, se recupera el ánimo y las perspectivas se aclaran sabiendo que hay un propósito diferente para
vivir. (Isaías 40:29-31; Mateo 11:28)
Da quietud interior (Isaías 30:15; 1 Pedro 5:7)
Produce paz (Filipenses 4:7)
Quita el desánimo y la pereza (Isaías 35:3-4)
Desarrolla un corazón perdonador (Marco 11:25)
Evita la mentira (Salmos 15:2; 19:14)
Produce vida santa (Levítico 20:26)
Produce obediencia. Detrás de un corazón dispuesto a obedecer, está la bendición del Señor (1 Samuel
15:22)
Lleva a vivir una comunión con Dios, para disfrutar de sus promesas (Salmos 25:14)
Nos permite volar como las águilas: El hacerlo parte de mi vida sentiremos todo su poder para remontar
vuelos extraordinarios descubriendo las maravillas que Él tiene, serán fuerzas que antes no las habíamos
experimentados que impiden que llegue el cansancio y la fatiga. (Isaías 40:31)
No tener tiempo.
El cansancio: es un dardo que deja al cristiano paralizado, e incapaz de seguir orando. La solución es
planear la agenda equilibradamente, de tal manera que quede el tiempo necesario para descansar
(Eclesiastés 3:1).
La distracción: En el momento del devocional, otros pensamientos e ideas pueden ocupar nuestra mente,
aislándonos de la oración. La solución es orar en voz alta (Salmos 55:16-17).
Falta de disciplina.
Inquietud interior: es una intranquilidad que se apodera del cristiano, que no tiene explicación, y que
puede ser producto del pecado, nerviosismo, o incredulidad. Es necesario confesar todo pecado y pedir la
llenura del Espíritu Santo (Salmos 55:22; Josué 1:9; 2Corintios 7:9).
El apuro: es la agitación producida cuando no se tiene suficiente tiempo para orar, por haberse levantado
tarde u otra razón. Es el arma que con más éxito utiliza el enemigo (Eclesiastés 8:3).
El desánimo: la actitud de desánimo significa que no estamos mirando al Señor Jesús. Debemos poner
nuestra mirada en Dios, confesar esta actitud y seguir adelante (Hechos 12:2).
La pereza: es la lucha que se les presenta a todos los que deciden ser personas de oración. La solución es
orar y ejercer el dominio propio, como fruto del Espíritu Santo en nuestra vida.
ORGULLO ESPIRITUAL: actuar por nuestras propias fuerzas, sin contar con Dios. El no tener como
modo de vida la búsqueda permanente de nuestro Padre es catastrófico para nosotros que, como Hijos de
Dios, tomamos la decisión de dejarlo actuar en nosotros, por más que lo hagamos con toda nuestra
fortaleza y juventud llegará la fatiga, la flaqueza y la caída es eminente (Isaías 40:30).
10. CONCLUSIÓN:
Recuerda que Dios está presto a hablarte y cada día tiene una palabra fresca para cada uno de nosotros.
En Su palabra hay promesas, hay palabras de ánimo, hay fortaleza, paz, respuestas y también palabras que
nos exhortan con principios espirituales a ser personas de bien.
El devocional no es "obligatorio" sino es un privilegio que tenemos como cristianos.
Lo hacemos porque tenemos la necesidad de comunicarnos con Dios, esto no es una técnica, ni algo
"mágico" sino es un estilo de vida que decido hacer para conocer Aquel que me amó y me ama sin
condición.
El devocional me lleva a conocer a la Persona de Cristo, recibir fortaleza en tiempos de aflicción y me
enseña a amarlo sin esperar algo a cambio.
Siempre basamos nuestro devocional en la Palabra de Dios y en la oración.
Si sientes que al principio Dios no te habla no te desanimes sigue a diario realizando tu devocional
perseverando en su palabra y la oración porque no estamos solos, a través de Espíritu Santo él te revelará
y enseñará Su voluntad.
Una vez que empieces a hacer cada día tu devocional no podrás dejar de hacerlo, notarás que es una
necesidad como tomar agua o comer.
La Palabra de Dios es la fuente de crecimiento para el hijo de Dios.
A través de la práctica del devocional conduce al creyente a conocer más a Dios.
El tiempo de devocional debe tener prioridad sobre toda actividad del creyente.
Fortalece tu FE a través del DEVOCIONAL.
¿Si el Señor se sometía a la vida devocional porque yo no?
Pasar unos segundos fuera de la comunión con Dios es demasiado, así como necesitas respirar para poder
vivir debe ser la necesidad de estar en comunión con Él Señor.
El cuaderno devocional debe ser propio, así como resguardamos y adornamos en muchas ocasiones un
diario el cual siempre le ponemos motivación y le agregamos cosas diariamente para que se vea
presentable y bello de esa misma manera debemos de tener nuestro Devocional.
11. PASOS PARA REALIZAR EL DEVOCIONAL:
No intentes hacer tu devocional en tu tiempo libre porque lo más seguro es que nunca encontrarás ese
tiempo. Si agendas, programas y respetas cada día el tiempo que vas a utilizar para tu devocional
optimizarás cada uno de tus encuentros con Dios.
Debemos ser diligentes, cuidadosos y esforzados en obedecer este mandato Bíblico, asegurarnos que
estamos reservando un tiempo durante el día para dedicarnos a la oración, la lectura y la meditación de las
escrituras.
Elegir el Lugar
Este punto va casi acompañado del anterior porque el sitio donde hacer el devocional es muy importante.
Lo ideal es un lugar de calma, comodidad y tranquilidad. Seguramente ya tienes un lugarcito apartado
para vos donde se puede meditar en la palabra, muchas personas tienen "cuarto de guerra", y otras van en
busca de ese lugar que necesitan para la intimidad con Dios. El lugar o espacio que vayas a elegir que sea
el preferido para este momento.
Un lugar donde no seas interrumpido por nada ni nadie y has de ese lugar tu espacio especial donde
siempre te encontrarás con Dios. Eso te ayudará a no distraerte y perder el tiempo buscando dónde
acomodarte para hacer tu devocional. Ten listas todas las cosas que vayas a necesitar. Debes tener a mano
una Biblia, un cuaderno, un lápiz, sacapuntas, etc. Guárdalas en el lugar donde siempre hagas tu
devocional. Tener todo listo evitará tener que levantarte a buscar algo que hubieras olvidado y así podrás
seguir concentrado en tu comunión con Dios, sin distracciones.
3. ORA:
Lo primero que debes hacer es orar para pedirle a Dios que te ayude a escucharle y que puedas ver cuál es
Su Voluntad y pidiendo la guía del Espíritu Santo. Recuerda que este no es tu tiempo de oración e
intercesión por otras personas, sino que es el momento en que, como un soldado, te estás presentando
delante de tu capitán a recibir órdenes e instrucciones, no a pedir favores. Tu meta debe ser la de entrar en
conexión directa con tu Creador.
Si hay que entender en este punto es que al orar tenemos comunión con Dios y es a través de la oración
que recibimos respuestas, y saber que solo los hijos de Dios tenemos este privilegio de conversar con
nuestro Señor por este medio.
¿Por qué orar al hacer el devocional? Para tomarnos un momento y pedirle al Señor que puedas tener
entendimiento en su palabra, que por su Espíritu Santo él te hable cada mañana, o tarde, o noche al leer su
bendita palabra. Te aseguro que no es nada fácil puede surgir cansancio o pereza, mucho sueño, hambre o
vienen cosas a la cabeza, pero tratemos que nada nos robe ese momento de estar en la presencia de Dios
orando.
Alabanza.
Algunos tienen la habilidad de tocar algún instrumento o bien cantar, otros tal vez de escuchar alguna
melodía música preferida por uno mismo. No es una actividad mecánica, es espiritual, por lo tanto, inicia
en reverencia para establecer una atmósfera espiritual de rendición, alabanza, adoración y exaltación a
Dios.
4. LEE Y MARCA:
Apuntar.
Podemos leer nuestras Biblias o también leer libros devocionales que ya vienen por día, mes y año; o
algún plan de lectura. Gracias a Dios hoy en día tenemos muchas opciones para realizar nuestras lecturas
durante el devocional.
Algunos aprovechamos para hacer el devocional estudiando la palabra así que podemos utilizar
diccionarios bíblicos, alguna otra versión de la Biblia para comparar lo que estamos leyendo.
Leer y marcar se trata simplemente de marcar ya sea en la Biblia, o libro de lectura lo que te llamo la
atención del capítulo o el versículo que en ese momento Dios me habló. Te aseguro que al final de la
lectura te darás cuenta que una promesa bíblica, o algo de la historia leída llamó tu atención y quedará en
tu memoria. Aquí es donde comienza el próximo punto.
Enseguida comienza a leer el capítulo que te corresponda varias veces, pero vas a leerlo con un lápiz en la
mano y marcando todo lo que te llame la atención, es decir, puede ser alguna frase que te suene extraña o
interesante, alguna palabra que se repita muchas veces, alguna actitud de un personaje determinado,
alguna relación que haya de causa-efecto (si haces esto… sucederá aquello…), algunos contrastes que
puedas identificar, etc.
No nos olvidemos que al momento de empezar a realizar nuestro devocional tengamos a mano colores,
creyones, resaltadores, lapiceros, etc. El cual será nuestro apoyo para subrayar los textos que mayor
enfatiza o nos atraiga más y de esa manera darle creatividad a nuestro libro devocional.
Meditar
Luego de la lectura y resaltar algo de lo que deja el devocional para este día llega el momento de meditar
en esa palabra.
Meditar no es como se lo conoce hoy de dejar la mente en blanco sino es todo lo contrario, llenar nuestra
mente con pensamientos sobre la palabra de Dios.
En este momento te darás cuenta de que hay algunas cosas que ya has marcado en tu Biblia, concéntrate
en esas porciones (pregúntale a Dios qué es lo que Él quiere decirte) y elige la que más te llame la
atención repasa varias veces ese pasaje, toma un tiempo para meditar en esa porción y pregúntate: ¿hay
algo aquí que tengo que imitar?, ¿hay algo en este pasaje que tengo que evitar?, ¿me identifico con alguna
actitud que aquí se menciona?, ¿hay algo que tenemos que cambiar de nosotros? ¿Nos identificamos con
alguna actitud que aquí se menciona? Esas pueden hacer preguntas que nos llevan a meditar en la palabra
leída. Siempre recordemos que Dios quiere hablarnos por su palabra de manera que no apresuremos
nuestro tiempo en terminar rápido o dejar para después.
Tal vez puedes convertir ese pasaje en una oración, por ejemplo: el Salmo 1 podría ser así: “Señor, te
ruego que apartes mi oído de consejos de malos y guárdame para que no ande en camino de pecadores.
No permitas que me siente con los escarnecedores, sino que tenga hambre y sed de tu Palabra, que esta
sea mi delicia. Quiero ser como un árbol que está firme porque… etc.” Toma tu tiempo, no trates de
acelerar las cosas y llena este tiempo de meditación y oración, recuerda Dios quiere hablarte.
¿Alguna vez has estado contándole a alguien algún asunto importante y cuando terminas de
hablar la otra persona simplemente te cambia de tema o te interrumpe para preguntarte algo que
no tiene nada que ver con lo que platicas?, es que, en realidad, esa persona no estuvo escuchando
lo que tú le decías, sino que se quedó enganchada en algún pensamiento suyo. A veces sucede lo
mismo con Dios. Asegúrate de orar lo que Dios te acaba de decir en Su Palabra y entonces sabrás
que tu oración será contestada (Juan 15:7).
1. Confesión de tu pecado.
2. Adoración por lo que Dios es.
3. Alabanza por lo que Él hace en nosotros y a través de nosotros.
4. Acción de gracias por lo que Dios nos ha dado.
5. Intersección por aquellos que lo necesitan y por quienes me comprometí orar.
Aplica lo aprendido.
La Biblia nos exhorta a ser hacedores y no solo oidores (Santiago 1:22), el creyente debe poner
empeño en poner en práctica la verdad de Dios en su vida diaria de esa manera comenzar a ver el
cambio espiritual.
Antes de entrar al punto como tal es recomendable aportar información sobre la palabra “RHEMA”ya
que la misma será utilizada más adelante para poder desarrollar nuestro Devocional.
Debemos comprender el significado de dos palabras importantes del griego bíblico del nuevo
testamento: Logos y Rhemaya que El Rhema siempre depende del Logos "Por qué es una palabra escrita
vivificada".
Si bien el significado general es palabra, en griego, los dos vocablos mencionados tienen matices
diferentes, que el español no refleja.
La Biblia entera es la Palabra (logos) de Dios. Es lo que Dios ya ha hablado en la historia, es la palabra de
verdad, una revelación completa, cabal, de la voluntad de Dios para el hombre.
Pero la Biblia no es el (rhema) de Dios, porque el rhema es lo que Dios nos habla por segunda vez, por
medio del Espíritu Santo, en forma específica, a nuestro corazón.
El logos es la Palabra objetiva; en cambio el rhema es la Palabra subjetiva.
“Logos”
Es utilizada al referirse a la "palabra de verdad", la Biblia.
“Rhema”
Una palabra de la Palabra.
LIBRO: 1 TIMOTEO.
CONTEXTO HISTÓRICO: La epístola en que está escrito nuestro versículo fue escrita por
Pablo dirigiéndose a su discípulo Timoteo (1:1-2) a quien le había encargado la labor pastoral en
la Iglesia de Éfeso. Esta epístola junto con la de 2 de Timoteo y Tito se cree que fueron escritas
cuando Pablo terminó su primer encarcelamiento en Roma en el año 61-62 d.C. La Iglesia de
Éfeso fue fundada por Pablo en su primera visita en Hechos 18: 19-21 y en su segunda visita en
Hechos 19:10 se quedó allí tres años. La Iglesia se compuso por judíos y convertidos gentiles, en
medio de un entorno idólatra con 3 adoración a la diosa Diana y con el consiguiente desenfreno de
prácticas paganas.
FECHA: 22/11/2019
LIBRO: 1 TIMOTEO.
CAPITULO: 1.
¿QUÉ DEBO IMITAR?: Debo imitar a Timoteo como fielmente siguió la buena doctrina y
enseñanzas que le dejo Pablo y nunca colocando obstáculos para llevar la palabra de Dios.
¿QUÉ DEBO EVITAR?: Evitar ser como aquellas personas que blasfemaban, hablaban
falsedades y lo hacían todo a su conveniencia.
PROMESA:
MANDAMIENTO:
APLICACIÓN PERSONAL: Debo ser más estudioso de la Palabra para no caer enseñar
palabras que no están en la Biblia y siempre poner a Dios por delante.
CONCLUSIÓN: Dios siempre será el centro de todo y en todo momento él tiene el control de
todo.
Distintos Cuadernos de Devocional