2do Parcial-Ensayo Critico - Kumagae

Descargar como docx, pdf o txt
Descargar como docx, pdf o txt
Está en la página 1de 10

El impacto del Estrés laboral, Mobbing y Burnout en la salud mental de los trabadores

Angeles Rosella Kumagae Mango.1

Resumen
El siguiente ensayo tiene como iniciativa el abordaje de uno de los podcast titulado “Estrés
laboral, Mobbing y Burnout”, del Canal del equipo de Isabel Moya Psicólogos, desde una mirada
Sociológica destacando algunos conceptos de autores clásicos como Durkheim, Weber y Marx.
Persiguiendo el objetivo de lograr responder al ¿por qué es importante estudiar sociología para los
psicólogos? Ahondando en este fenómeno, por el que atraviesan muchas personas en su vida
cotidiana, como un proceso en el cual influyen factores sociales, culturales, históricos, políticos,
psicológicos y biológicos, que hacen a una visión integral de estos aspectos incorporados por el
individuo que las padece.

Palabras clave:
Síndrome Burnout, Mobbing, Estrés laboral, Individuo, Sociedad.

Abstract
The following essay has as an initiative the approach of one of the podcasts entitled "Work
Stress, Mobbing and Burnout", from the Isabel Moya Psicólogos team's Channel, from a sociological
point of view, highlighting some concepts of classic authors such as Durkheim, Weber and Marx.
Pursuing the objective of answering the question ¿Why is it important to study sociology for
psychologists? Delving into this phenomenon, which many people go through in their daily lives, as a
process influenced by social, cultural, historical, political, psychological and biological factors, which
make an integral vision of these aspects incorporated by the individual who suffers from them.

Keywords
Burnout Syndrome, Mobbing, Work Stress, Individual, Society.

En cuanto al Podcast
Para comenzar a adentrarnos en los conceptos mencionados, escuchamos un podcast del
canal del equipo de “Isabel Moya Psicólogos”, el cual está dedicado a acercar la psicología a todo el
mundo interesado en el crecimiento personal, la educación y el bienestar. Es un podcast
independiente de un equipo multidisciplinar compuesto por psicólogos de orientación cognitivo-
conductual especializados en diferentes ámbitos de la psicología aplicada, así como de otros
profesionales del ámbito de la salud y la educación, a fin de ofrecer una respuesta adecuada a los
distintos problemas que afectan a la población.

Lo podemos encontrar en YouTube o Spotify. Sus miembros son Isabel Moya Psicóloga
Sanitaria y Asesora Educativa; Kristian Naenen Médico Psiquiatra; Eva Clavain Psicóloga
Psiconeuroinmunóloga; Graci López Coordinación y Administración; entre otros profesionales.

El podcast seleccionado se titula “Estrés laboral, Mobbing y Burnout” el cual fue publicado el
2 de mayo de 2022, las voces del mismo son Isabel Moya la presentadora y la invitada que amplia
sobre la problemática en cuestión que es Sonia Sepulcre, una de las psicólogas del equipo. Comienza
la locutora comentando como el estrés laboral, que sufren los trabajadores en algún momento de su
vida, genera un impacto económico fuerte en los centros de salud pública. Luego procede a hablar
de estos fenómenos mencionados pero desde su impacto en la salud mental y en el desempeño
laboral.
1
Alumna de la carrera de Lic. en Psicología, de la Universidad Católica de las Misiones.
Una vez presentado el tema se le brinda el espacio a la psicóloga invitada para que defina los
conceptos del Estrés laboral, Mobbing y Burnout los cuales los aborda en un inicio desde un discurso
con cierto tinte biomédico, basándose principalmente en la implicancia neurológica, y conforme va
avanzando hace mención de posibles causas de emergencia, de cómo lograr identificarlo, las
acciones que se pueden tomar como posibles soluciones, los síntomas a nivel cognitivo y físicos, así
como también técnicas psicológicas para control de los mismos. En ciertas ocasiones articula con
elementos del contexto laboral refiriéndose a las interacciones psicosociales de riesgo y su impacto
negativo en el individuo que atraviesa por esta problemática, como también en otras áreas
personales del mismo, pero de forma muy acotada.

Primero menciona el Estrés Laboral: se entiende por estrés a una emoción totalmente
natural que suele estar provocado por una situación muy concreta que hace que nos agobiemos y la
reacción que nuestro propio cuerpo manifiesta son sensación de bloqueos, sensación de tensión,
nerviosismo y empieza a acelerarse el ritmo cardíaco así como la respiración, etc.

Esta es una emoción de supervivencia, que nos ha permitiendo sobrevivir y evolucionar. Va


depender de cómo interpretemos la situación a la que estamos expuestos, como amenazante o no,
el tipo de respuesta que vayamos a brindar siendo esta adaptativa o desadaptativa con respecto al
medio. Es importante recordar que esta sensación de estrés y de ansiedad puede agravarse y
extenderse al resto de nuestra de nuestras áreas vitales como lo familiar, lo social, lo personal, etc.

El mobbing se conoce también como acoso laboral o acoso moral dentro del ámbito del
trabajo en el que uno o más trabajadores empiezan a hacer una serie de acciones violentas
psicológicas de forma reiterada, que se extiende en un período medio de tiempo (más de un mes y al
menos más de una vez por semana). Es una forma de estrés laboral porque no ocurre nada
directamente con lo que es nuestro desempeño en el trabajo.

El Síndrome de Burnout sería también como una causa de ese estrés laboral, cuando ya
hablamos de una cronificación de ese estado, a lo largo del tiempo, siendo un grado un poquito más
complejo porque se ha empezado a generalizar por lo cual también la intensidad sube y pasaremos a
llamarle el síndrome de estar quemado.

Realmente no tienen una causa exacta. Pero algunas posibles serían: el no sentirse
valorado/a en el trabajo, que no se refuerce mi buen trabajo (a nivel económico y reconocimiento
social), exposición a muchísimas exigencias laborales y que no haya una buena gestión del tiempo ni
de la planificación, que no sepa qué es urgente, qué es importante y a qué le tengo que dar
prioridad, solo tengo una gran carga de trabajo.

Para que el/la afectado/a pueda identificar que está padeciendo Mobbing debe prestar
atención: a las limitaciones de la comunicación, es decir que no pueda ser libre a nivel de
comunicación, que siempre haya una o varias personas que estén limitando lo que puedo decir; el
aislamiento social no tanto la sensación, sino realmente la puesta en escena de que se me está
evitando o bloqueando la interacción con cualquier persona de la empresa; el desprestigio ante
otras personas ante otros trabajadores y trabajadores de la empresa, es decir, que no es que solo no
me sobrevaloren sino que me infravalora y me desprecian.

Lo que podemos hacer, al ser un tema legal sería totalmente recomendable que desde un
principio intentemos guardar toda la información que tengamos para poder presentarla en el caso
que sea necesario para tener este apoyo junto con la información verbal que brindamos. También se
podría trabajar tanto desde un enfoque actitudinal y de comunicación para saber cómo poder
enfrentarnos y afrontar esta situación y a las personas que están haciendo ese acoso, la idea a este
punto sobre todo es que no crezcan las sensaciones de culpa, de responsabilidad o incluso de
fracaso.

Los síntomas a nivel cognitivo que puede acusar que se está sufriendo el estrés laboral son:
la rumiación o preocupaciones constantes de manera inconsciente, inseguridad, tener miedo o
terror a un situación en concreto relacionadas con el trabajo, tener preocupaciones negativas de uno
y de la toma de decisión, miedo a la pérdida de control y al equivocarse, puede aparecer ansiedad,
depresión. Los síntomas físicos son: sudoración, taquicardia, agitaciones, dolores de cabeza, tensión
muscular, molestias en el estómago, dificultades respiratorias, mareos y náuseas. En el caso del
síndrome de burnout son estos mismos síntomas pero más intensos y frecuentes, o también algunos
más complejos como un agotamiento físico y mental real, más generalizados como fatiga, cambios
en el peso, ansiedad, estrés, etc. Algunas más crónicas como la despersonalización y el cinismo (una
actitud general de indiferencia y desapego). Que produce un descenso de la productividad laboral y
de la motivación.

Una técnica que podemos utilizar en estos casos de estrés laboral y burnout, es la
Respiración 478 que sirve como técnica de relajación. También la gestión del tiempo real y marcar
objetivos reales alcanzables para generar satisfacción. También el uso de técnicas de planificación y
organización para reestructurar las tareas que tenemos según urgencias; Así mismo la persona debe
desarrollar una comunicación totalmente adecuada de la parte de habilidades sociales y reforzar su
seguridad, generando una actitud asertiva.

Esta forma de abordaje de los fenómenos del Estrés laboral, Mobbing y Burnout, permite
entrever un estilo discursivo que resalta las realidades individuales involucradas como centro de los
fenómenos sociales y estos externos a él. Cuando lo más pertinente sería un estilo de abordaje de la
problemática desde un enfoque holístico, pensándolo a esas realidades individuales y sociales en
interdependencia o interrelación.

Análisis del podcast desde los conceptos trabajados


Por lo que a continuación se van explicar estos fenómenos mencionados desde una
correlación entre el individuo que lo padece y su contexto socio-histórico influyente. Siendo esta
idea desarrollada por el autor Norbert Elías, sociólogo alemán (1897-1990), quien presento un
esquema alternativo al Esquema Egocéntrico el cual lo define como una forma de cosificación, al
ubicar al individuo en el centro y las demás figuras sociales toman el carácter de cosas, en el sentido
de que las transformamos en algo que pertenece al mundo objetivo externo que no tiene nada que
ver con nosotros (Elías, 1989).

Haciendo referencia a la llamada Revolución Copernicana: que alude a la necesidad de


Descosificar y Descentralizar, es decir, pensar a la sociedad como un sistema de relaciones entre
individuos pero inestable, abierto. Por lo tanto, todas esas figuras sociales (Estado, escuela, familia,
etc.) son interrelaciones entre individuos y el mismo no puede pensarse por fuera de esa relación, ni
puede pensar esas figuras por fuera de él, es decir, a él como algo ajeno o externo a esas
construcciones sociales. Logrando desarticular y no reforzar a través del lenguaje estos aspectos
mencionados (Elías, 1989).

Por otra parte son diversos los autores reconocidos dentro la rama de la Psicología Laboral,
como Lazarus y Folkman (1984); Maslach (1976); Konrad Lorenz; Leymann (1996); así como la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) (1986). Que han brindado definiciones más idóneas de
los fenómenos del Estrés laboral, Mobbing y Burnout haciendo referencia a los diversos factores
causales de riesgo psicosociales y ambientales que influyen de manera negativa sobre la calidad de
vida laboral de los trabajadores.
Debiendo focalizarnos en el reconocimiento de la complejidad de los factores psicosociales
en el trabajo, donde se supone como definición:

“Consisten en interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la


satisfacción en el trabajo y las condiciones de organización, por una parte, y por la
otra, las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y su situación
personal fuera del trabajo, todo lo cual, a través de percepciones y experiencias,
puede influir en la salud, en el rendimiento y en la satisfacción en el trabajo” (OIT.
1986, p. 3).

Generando, las relaciones interpersonales, una influencia negativa en la salud física y


psíquica del individuo que impacta en el desempeño y bienestar del trabajador. Resaltando esto la
necesidad de un abordaje de la salud mental como un proceso que está determinado por
componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y
mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos
humanos y sociales de toda persona. Siendo el individuo que atraviesa por el mismo un ser
reconocido como biopsicosocial (Ley n° 26.657. “Ley de Salud Mental”, artículo 3°. 2010).

Esto conduce a poner el foco en la Calidad de Vida Laboral ya que la misma demuestra la
relación íntima entre el individuo socializado por/para el trabajo y el contexto significativo y
determinado de su entorno socio-laboral. La autora Isabel Granados, gerente de recursos humanos
(1980), menciona que:

“La vida laboral se ve afectada no solamente por factores intrínsecos al


entorno de trabajo, sino también por todo lo que acontece en otras áreas
extralaborales que conforman la cotidianidad de los individuos. Esta
interdependencia determina los modos de vida y el estatus social de los individuos.
La calidad de vida en el trabajo no se refiere únicamente a las condiciones físicas
del lugar de trabajo ni a la subjetividad de un colectivo de trabajadores, sino que se
define y se materializa en la relación dialéctica que el individuo mantiene con su
ambiente de trabajo” (Granados, I. 2014).

Aspecto el cual no es abordado en el podcast, ya que se expresa que los fenómenos del
Estrés laboral, Mobbing y Burnout pueden afectar otras áreas vitales como lo familiar, lo social, lo
personal, etc. Pero no son considerados como posibles causales emergentes de esas condiciones,
siendo un aspecto sumamente importante ya que es esencial que se mantenga el equilibrio entre la
vida laboral y personal, para lograr experimentar sentimientos positivos hacia su trabajo y sus
perspectivas de futuro, motivando al individuo a permanecer en su puesto de trabajo y realizarlo
bien, desarrollando satisfacción laboral, eficacia y productividad.

Por lo que se debe tener cuenta que las realidades sociales al ser complejas y heterogéneas,
se deben distinguir sus diferentes niveles que forman parte de las dimensiones de una unidad
misma, entendiéndola como un todo con propiedades emergentes, producto de las relaciones entre
los individuos y sus diversos ámbitos en los que están insertos.
Esta dimensión del entorno no solo se queda anclado a lo micro del ámbito laboral, sino que
también se puede expandir considerando el impacto del macrosistema en el que se está inmerso el
cual es valorado a partir de ciertos códigos culturales, históricos y sociales que cada sociedad le
atribuye consciente o inconscientemente a la realidad objetiva. En cada época histórica se va ir
transformando estos códigos, generando nuevas normas, costumbres, valores e ideas, que
conforman una cultura particular a un conjunto social. Durkheim, sociólogo francés (1858-1917),
plantea que estos significados se comparten por medio de una conciencia colectiva que refleja un
conjunto de creencias y sentimientos comunes al término medio de los miembros de una sociedad,
siendo difundida en toda su extensión, convirtiéndola en una realidad particular (Aron, R. 1987).

En el contexto contemporáneo nos encontramos inmersos en lo llamado por Durkheim,


sociólogo francés (1858-1917), como una sociedad moderna la cual tiene como fenómeno derivado
o secundario la división social del trabajo, siendo esta una de las formas de organización social que
va de la mano con la llamada solidaridad orgánica que encuentra su consenso colectivo en la
diferenciación de los individuos. La misma supone la finalización de la competición por la
supervivencia ya que cada uno se encuentra en condiciones de cumplir su papel y de satisfacer una
función especial, logrando coexistir unos con otros de manera “libre” (Aron, R. 1987).

Desarrollando así una sociedad que cada vez da más importancia al individualismo, en la cual
los hombres son y se sienten diferentes unos de otros, y cada uno quiere obtener lo que, según su
propio juicio, es su derecho. Este principio individualista de justicia se convierte en el principio
colectivo, indispensable, del orden actual. Estas condiciones predisponen a la emergencia de
fenómenos sociales como Estrés laboral, Mobbing y Burnout dado que algunas instituciones
promueven, defienden o valoran explícitamente conductas individualistas que alimentan la soberbia
y la vanidad anteponiendo los deseos y necesidades personales en todo momento, motivando así
posibles conductas perjudiciales para uno mismo y hacia los demás, como casos en los que el
individuo sufre por una sobreexigencia personal o cuando la persona en sí es el que ejerce el abuso
del poder sobre otro.

Los seres humanos son como un “conjunto de relaciones sociales”; por lo tanto, nuestro
potencial humano es un tejido compuesto por nuestras relaciones sociales específicas y nuestro
contexto institucional. Por lo que para comprenderlo se requiere entender la historia social de base.
Esto demuestra como el individuo se construye en espejo con los otros, por lo que si se encuentra
atrapado en relaciones interpersonales o de integraciones psicosociales negativas al interior de
cualquier ámbito como laboral, en este caso, impacta de manera recursiva tanto en los trabajadores
como en su espacio de trabajo. Generando malas condiciones de trabajo o experiencias de
arbitrariedad que reactivan una marcada susceptibilidad e irritabilidad, que son la expresión
manifiesta de ansiedades altamente perturbadoras del desarrollo personal y profesional, así como
su potencial, llevando a la emergencia de estados de riesgo como Estrés laboral, Burnout, e incluso
Mobbing.

Sin embargo, también refiriéndose a la estructura social pero desde otro punto de vista,
podemos mencionar a Karl Marx, sociólogo alemán (1818-1883), quien postula la concepción
materialista de la historia y menciona que las principales causas del cambio social son inducidas por
influencias económicas, siendo el conflicto entre las clases sociales (capitalistas frente a los
asalariados) el motor del desarrollo histórico.
El materialismo histórico de Marx (Ritzer, G. 2001) refiere a que la forma en que las personas
satisfagan sus necesidades materiales determina, o en general, condiciona las relaciones que las
personas tienen entre sí, sus instituciones sociales e incluso las ideas predominantes. Así mismo el
trabajo es considerado por Marx como la expresión de la naturaleza humana y medio de satisfacción
de las propias necesidades.

Relación que fue pervertida por el capitalismo, cuando el trabajo pasó a ser una expresión
del propósito de los capitalistas que contratan y pagana a los empleados. Produciendo una
alienación y cosificación del trabajo, que lleva a la destrucción de la cooperación natural entre
personas y la disminución el sentimiento de sí.

De igual manera esto abrió paso a modificaciones en la forma en que se conceptualiza el


trabajo, considerando los cambios contextuales, por los que se vio atravesado. Aspecto reflejado en
la forma en que Neffa Julio Cesar, economista argentino (1936), autor abordado en Orientación
Vocacional, redefine al trabajo desde una ideología marxista abarcando todas sus dimensiones:
Objetivas, Subjetivas e Intersubjetivas influenciadas por una marco histórico, político y económico
que modifico la naturaleza del trabajo humano. Neffa menciona que:
“El trabajo es una actividad social realizada con otros, para otros, en
función de otros. Siempre comprende una innovación, a partir de la cual se hace
una contribución personal al colectivo de trabajo y se transforma o se desarrolla.
Por lo que al mismo tiempo el trabajo asalariado está situado en relaciones
sociales de dominación, alienación y explotación, siendo marcado por conflictos y
ambivalencias que pueden dar lugar a patologías.
El trabajo es una mezcla de necesidad y de libertad de un sujeto viviente.
Que va siempre acompañado de sufrimiento y/o placer en función del contenido y
de la organización del proceso de trabajo, de las condiciones y medio ambiente de
trabajo, de las relaciones con clientes o usuarios y con el colectivo de trabajo donde
está inserto (Neffa Julio César et al. 2005).

Esto se ve reflejado en lo mencionado por Marx, sociólogo alemán (1818-1883), cuando


menciona que “en el capitalismo nuestro trabajo se vende como una mercancía y esto nos lleva a
alienarnos de nuestra actividad productiva, de los objetos que producimos, de nuestros compañeros
de trabajo e incluso de nosotros mismos” (Ritzer, G. 2001).

Todo esto va de la mano de una lógica de circulación capitalista en donde lo que importa es
producir más dinero para comprar mercancía y venderla, es decir, la producción constante de
capital. Para lo cual es condición necesaria la explotación de las fuerzas productivas reflejada en la
desigualdad entre el pago y el valor real del producto, así como en las condiciones insalubres de
trabajo.

Estas condiciones funcionan a modo de causales de los fenómenos sociales del Estrés
laboral, Burnout y Mobbing, dadas las exigencias-expectativas externas e internas de producción y
consumo constantes desproporcionados, que al no lograr satisfacerlos produce un estado de
sufrimiento y malestar latente que acecha ante cualquier frustración. Así mismo, va de la mano de
una incapacidad institucional de ir más allá de esta lógica capitalista, logrando la eficacia de
producción a través del aprovechamiento de los recursos humanos brindando una retribución justa,
acorde con lo que los trabajadores sienten que aportan, y también ocupar un lugar significativo que
permita que sus opiniones, intereses y motivaciones sean tenidos en cuenta (Schlemenson A. 1990).
Así mismo es notorio el impacto de la alienación entre los trabajadores y sus compañeros de
trabajo producto del capitalismo que destruye esta cooperación natural entre personas. Esto lleva
en consideradas situaciones a la imposibilidad de la integración al conjunto social y a la estructura de
la empresa en sus niveles formales e informales. Funcionando estos como emergentes de Mobbing,
Estrés laboral o Burnout dado a que los grupos informales entre trabajadores son los vínculos más
importantes para el desarrollo del bienestar en el ámbito laboral por parte de cada trabajador,
promoviendo pautas que rigen la conducta de los miembros de la empresa orientadas, en el mejor
de los casos, por consenso de valores y normas de grupo.

De esta forma el individuo actúa según la combinación particular de lugar y posición que
ocupa en el mismo, así como poniendo en juego sus capitales a la hora de afrontar los diversos
fenómenos que emergen de este espacio característico nombrado por Pierre Bourdieu, sociólogo
francés (1930-2002), como Campo siendo que dentro del mismo hay una serie de posiciones que
habilitan ciertos movimientos y determinan relaciones entre los elementos que lo componen. La
noción de Campo es definido como:

“Una red de relaciones entre las posiciones objetivas que hay en él. Estas
relaciones existen separadas de la conciencia y la voluntad colectiva. Los ocupantes
de las posiciones pueden ser agentes o instituciones, y están constreñidos por la
estructura del campo. Hay varios campos en el mundo social (por ejemplo, el
artístico, el religioso, el económico); todos tienen su lógica específica y generan
entre los actores una creencia sobre las cosas que son importantes en el campo.

La estructura del campo es la que apuntala y guía las estrategias mediante


las que los ocupantes de estas posiciones persiguen individual o colectivamente
salvaguardar o mejorar su posición, e imponer el principio de jerarquización más
favorable para sus propios productos.

El campo es un tipo de mercado competitivo en el que se emplean y


despliegan varios tipos de capital (económico, cultural, social, simbólico). Las
posiciones de los diversos agentes dentro del campo dependen de la cantidad y
peso relativo del capital que poseen” (Leone M. E, Díaz CR. 2005).

Por lo que vuelve a tomar importancia la mención del entorno en el que se está inmerso a la
hora de abordar los fenómenos sociales del Estrés laboral, Mobbing y Burnout. Ya que los mismos
son formas de intercambio social, tanto desde lo verbal como lo conductual, que pueden estar
siendo promovidos por el espacio que los individuos ocupan. Esto va de la mano con el concepto de
Habitus de Pierre Bourdieu, sociólogo francés (1930-2002), haciendo alusión a la comprensión de
estos conceptos en su relación dialéctica, definiéndolo como:

“El habitus incluye las «estructuras mentales o cognitivas» mediante las


cuales las personas manejan el mundo social. Las personas están dotadas de una
serie de esquemas internalizados por medio de los que perciben, comprenden,
aprecian y evalúan el mundo social.

El habitus, producto de la historia, produce prácticas individuales y


colectivas y, por tanto, produce la historia de acuerdo con los esquemas que ella
misma ha engendrado. Concibiéndolo como «estructuras sociales "internalizadas'' y
"encarnadas".

Un habitus se adquiere como resultado de la ocupación duradera de una


posición dentro del mundo social. Así, varía en función de la naturaleza de la
posición que ocupa la persona en ese mundo; no todo el mundo tiene el mismo
habitus” (Leone M. E, Díaz CR. 2005).

Ambos conceptos relacionados contribuyen a la comprensión de como los


individuos mediante estos esquemas mentales producen sus prácticas, las perciben y
evalúan. Siendo que los mismo son producto de una internalización de las estructura del
mundo social que hacen a la tendencia hacia ciertos gustos, interés o bienes que se
encuentran condicionados por la estructura del campo.

Por lo que las disposiciones que constituyen al habitus se cultivan, forma, funciona
y son válidas únicamente dentro de un campo y en relación con un campo. Esta es la razón
que explica por qué prácticas iguales pueden recibir significados y valores opuestos en
diferentes campos, en diferentes configuraciones o en sectores opuestos del mismo campo.

Dejando entre ver aspectos que hacen a la emergencia de causales de los


fenómenos sociales del Estrés laboral, Mobbing y Burnout, producto del fomento de malas
estrategias mediante las cuales los ocupantes de ciertas posiciones persiguen individual o
colectivamente salvaguardar o mejorar su posición dentro del campo laboral. Habiendo
mayor prevalencia de conductas de competitividad e individualismo entre los trabajadores,
en los que se emplean y despliegan varios tipos de capital como:

 El Económico: la propia fuerza de trabajo mercantilizada para la producción de


ganancias, que lleva a la explotación y la sobreexigencia del trabajador produciendo
los fenómenos mencionados.
 El Social: la red de vínculos compuesto por personas de clase alta, que de forma
“desinteresada” se va armando para que en algún momento sirva como medio para
lograr algo. Produciendo así, por ejemplo, relaciones interpersonales cosificadas
entre compañeros de trabajo donde se destruye la cooperación natural entre
personas, apuntando hacia la consecución de logros individuales fomentados por la
lógica de producción capitalista.
 El Simbólico: el más importante ya que este recubre los demás capitales. Hace
referencia al reconocimiento tanto por lo que haces, como lo haces, etc. Lo
importante es que se puede tener una buena acumulación de capital de algún tipo,
pero si tengo un capital simbólico negativo, entonces esto se impugna y es visto
como malo, porque el capital simbólico no depende de mí, sino de la valorización
de otros. Siendo este el que más impacto tiene sobre la emergencia de los
fenómenos mencionados ya que el reconocimiento social hace una forma de
motivación o desvalorización de la fuerza de trabajo de cada empleo que puede
contribuir tanto negativa como positivamente a la salud mental y física. Llevando a
una mayor productividad laboral o la disminución del mismo, así como del cuidado
y crecimiento personal del individuo.
 El Cultural: Un habitus es todo lo que la persona tiene incorporada en su forma de ser, de
hablar, ver el mundo y en su cuerpo. Siendo el capital cultural fundamental para lograr en el
individuo una forma de valorar el mundo, tiene que ver con una herencia cultural, que se
transmite por la familia. Este capital se refiere al conjunto de conocimientos, habilidades,
prácticas y valores culturales que poseen las personas en una determinada sociedad. El cual
se adquiere a través de la educación, la socialización y la experiencia, y puede ser
transmitido de una generación a otra. El mismo tiene 3 manifestaciones principales, siendo
una de ellas lo Institucionalizado, que refiere a los significados, creencias y símbolos
adquiridos a través de la educación formal y las instituciones culturales, como escuelas,
universidades, bibliotecas, etc. Siendo este un aspecto importante a la hora de pensar sobre
los fenómenos mencionados, ya que la cultura y los valores compartidos por el contexto
actual de individualismo, competitividad, cosificación y alienación son causas emergentes de
ciertos factores mencionados, a lo largo del ensayo, que impactan de manera negativa sobre
las relaciones interpersonales o de integraciones psicosociales entre miembros del ámbito
laboral, así como en la salud física y psíquica del individuo que influye a su vez en el
desempeño y bienestar del trabajador.

A lo largo de este ensayo se pudo ir dilucidando la importancia que tiene estudiar sociología
para los psicólogos, ya que la misma nos abre la mente a la posibilidad de salirnos de la realidad
como algo obvio y empezar a hacerse preguntas por todo. Entender la realidad que vemos, leerla y
tratarla sin dar las cosas por sentado y poner dicha realidad como objeto de estudio. Una realidad
que es construida, objetivada y trasmitida de manera discursiva por lo que está atravesada por una
serie de valores, ideologías, historias, normas, pautas culturales, sociales, políticas, económicas, que
hacen a un capital cultural, social y simbólico particular a cada grupo social.

Desde esta postura podemos abordar los fenómenos o procesos de salud y enfermedad
desde una visión integral de los individuos tomando en cuenta como la sociedad y sus miembros
están en constante interacción influyendo de manera dinámica y compleja en los procesos mentales,
emociones, comportamientos y relaciones interpersonales. Yendo más allá de la mera valoración
biológica de las condiciones mentales, por medio de abordajes relacionales de las diversas
problemáticas, como en este caso del Estrés laboral, Burnout y Mobbing.
Bibliografía
 Giddens A. Sociología. 8a ed. Madrid: Alianza; 2018
 Aron, R. (1987). Etapas del Pensamiento Sociológico, Vol.2. Siglo Veinte.
 Ritzer, G. (2001). Teoría Sociológica Clásica – 6ta: Edición. McGraw-Hill Compañías.
 Efimia Lagiu y Estela Pérez Moncunill. (2011). La Sociología Comprensiva: Max Weber.
 WEBER, M. (1984). Economía y sociedad. Cap. III y IX. – Fondo de Cultura Económica.
México.
 WEBER, M. (1981). La ética protestante y el espíritu del capitalismo; 4ª ed.; Ed. Premia
México.
 PORTANTIERO, J.C. (1977). La sociología clásica. Cap. I – De Economía y Sociedad. - Editorial
Centro Editor de América Latina (CEAL). Buenos Aires.
 Ley n° 26.657. “Ley de Salud Mental”, artículo 3°. 2010.
 Lazarus R, Folkman S. (1984). Estrés, evaluación y afrontamiento. EE.UU. Springer Publishing
Company.
 MASLACH, C. (1976): “Burn-out”. Human behaviour, vol.5, nº 9.
 Leymann, H. (1997). La Enciclopedia del Mobbing. Acoso. La definición de mobbing en los
lugares de trabajo. Madrid: Pirámide.
 Organización Internacional del Trabajo (OIT). (1986). Factores psicosociales en el trabajo:
reconocimiento y control. Génova.
 Schlemenson A. (1990). La perspectiva ética en el análisis organizacional. Buenos Aires: Ed.
Paidós.
 Granados, I. (2014). Calidad de vida laboral: historia, dimensiones y beneficios. Revista de
Investigación en Psicología, 14(2), 209. https://doi.org/10.15381/rinvp.v14i2.2109
 Neffa Julio César y Panigo, D.T. (2005) Actividad, empleo y desempleo: Conceptos Y
Definiciones. Buenos Aires: Ceil-Piette Conicet.
 Leone M. E, Díaz CR. (2005). Bourdieu y Pichón Riviere: sus puntos de vista como vistas
tomadas a partir de un punto. Fundamentos en Humanidades [Internet]. VI (11):125-134.
Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18411607
 Elías, Norbert. (1989). El proceso de la civilización.

También podría gustarte