El documento describe los numerosos beneficios que trae escuchar cuentos para los niños, incluyendo estimular la imaginación y creatividad, enriquecer la expresión oral y comprensión, ayudar a ejercitar la memoria, generar aprendizaje de valores, crear espacios de diálogo, alimentar la afectividad y crear interés por la lectura.
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El documento describe los numerosos beneficios que trae escuchar cuentos para los niños, incluyendo estimular la imaginación y creatividad, enriquecer la expresión oral y comprensión, ayudar a ejercitar la memoria, generar aprendizaje de valores, crear espacios de diálogo, alimentar la afectividad y crear interés por la lectura.
El documento describe los numerosos beneficios que trae escuchar cuentos para los niños, incluyendo estimular la imaginación y creatividad, enriquecer la expresión oral y comprensión, ayudar a ejercitar la memoria, generar aprendizaje de valores, crear espacios de diálogo, alimentar la afectividad y crear interés por la lectura.
El documento describe los numerosos beneficios que trae escuchar cuentos para los niños, incluyendo estimular la imaginación y creatividad, enriquecer la expresión oral y comprensión, ayudar a ejercitar la memoria, generar aprendizaje de valores, crear espacios de diálogo, alimentar la afectividad y crear interés por la lectura.
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CUENTA CUENTOS….
Ana Luisa Vargas
Educadora De Párvulos Licenciado en Educación Docente Los beneficios que trae escuchar un cuento para los niños son numerosos y van mucho más allá de la mera diversión. BENEFICIOS QUE ENTREGA UN CUENTACUENTOS Estimula la imaginación y la creatividad: escuchar un relato "obliga" a un niño a visualizar toda la historia según los propios esquemas mentales, a crear mundos imaginarios que no existen y a transformar todas esas palabras y expresiones en una escena dentro de su cabeza. Enriquece la expresión oral y la comprensión: relacionarse frecuentemente con los relatos orales permite a los niños fortalecer sus bases de desarrollo intelectual. Aprenden más vocabulario y entienden mejor las expresiones del lenguaje, y para los más pequeños, allana el camino para su aprendizaje lector. Ayuda a ejercitar la memoria: recordar la temporalidad de un cuento, los nombres de los personajes y sus características, los lugares y acciones, son ejercicios muy efectivos para desarrollar la memoria a una temprana edad. Esto no solamente es necesario durante el relato mismo, sino después, en la conversación sobre la historia. Genera aprendizaje de valores: la mayoría de los cuentos suelen tener una lección, explícita o implícita, por lo que cumplen también un rol educativo. Con ellos, los niños pueden aprender el valor de la bondad, la solidaridad, la empatía y muchos otros, mientras se preparan para los desafíos que enfrentarán en la vida. ¿Por qué? Un relato te pone ante situaciones que no has vivido y te induce a reflexionar más sobre las consecuencias de los actos. Crea espacios de diálogo: pocas cosas son más valiosas que una conversación directa y sincera entre un padre y un hijo, un abuelo y su nieto o un profesor y un alumno. La lectura en voz alta de cuentos permite que una vez terminada la historia, se dé un espacio de diálogo entre ambas partes, de apertura y reflexión, que también permite una comunicación intergeneracional. Alimenta la afectividad: ¿Hay algo que haga más feliz a un niño que el tiempo que le da un ser querido para divertirse y conversar con él? Si el cuentacuentos es la madre, el padre o algún ser querido, ese momento especial de relato y también el diálogo posterior, hace que los niños se sientan importantes. Esa dedicación significa mucho para los pequeños. Crea interés por la lectura: un niño que escucha historias desde pequeño, será un niño interesado en la literatura, que sabrá valorarla en todas sus formas. La mejor puerta de entrada para tomar un libro y querer adentrarse en él cuando recién se está comenzando con la lectura, es haber conocido primero la historia contada detrás de él.