14 - Olafsson Vs Petrosian
14 - Olafsson Vs Petrosian
14 - Olafsson Vs Petrosian
Matamoros
-60-
El ajedrez superior de Tigran Petrosian - Alberick O’Kelly - Prof. J.L. Matamoros
2.d4 d5 gracias a su peón e, resulta peligro-
3.¤c3 ¥b4 sa con la instalación del rey en esa
Esta jugada fue introducida en zona. Otro objetivo es la posibilidad
1890 por el maestro americano Wi- de responder con f5 a la salida de la
nawer, y ha sido llamada también dama blanca a g4, quedando defen-
Variante Nimzowitch-Maroczy, los dido el peón g.
dos grandes maestros que contribu- 5.£g4 ...
yeron a popularizarla. Las negras en He aquí algunos ejemplos juga-
su desarrollo disputan inmediata- dos con esta variante;
mente la iniciativa a las blancas. El a) 5.a3 ¥xc3+ 6.bxc3 b6 7.£g4
peón e es rápidamente forzado a to- f5 8.£g3 ¥a6 9.¥xa6 ¤xa6 10.¤e2
mar una decisión. ¤b8 11.¤f4 £f7 12.c4!, con venta-
4.e5 ... ja blanca. Tolush-Antoshin, 1957.
Considerada ahora como la b) 5.£g4 f5 6.£g3 b6 7.a3 ¥f8
única forma para el blanco de de- 8.¤f3 ¥a6 9.¥xa6 ¤xa6 10.h4 c5
fender su ventaja de salida. Esta ju- 11.¥g5 ¤h6 12.h5 ¤f7 13.O-O-O,
gada fue mucho tiempo considera- favorable al blanco. Boleslavs-
da con desconfianza después de la ky-Bannik, 1957. Se comprende que
partida Lasker-Maroczy (New-York, después de estos ejemplos poco esti-
1927). Después de 4...c5 5.a3 cxd4 mulantes, la variante no tenga mu-
6.axb4 dxc3, Lasker jugó 7.bxc3; y chos adeptos. Petrosian refuerza la
se encontró en dificultades a causa defensa esquivando el cambio posi-
del peón doblado. Posteriormente se cional de los alfiles en a6.
descubrió que 7.¤f3! daba al blanco c) Veamos algunas jugadas de
una seria ventaja. la partida Chistiakov-Petrosian,
4. ... £d7 Moscú, 1956; 4...b6 (suele llegar a
Una continuación poco usa- la misma posición por inversión
da que Petrosian emplea de vez en de jugadas); 5.£g4 ¥f8 6.¤f3 £d7
cuando; las líneas más standarizadas 7.¥d3 ¤c6 8.a3 ¥b7 9.¥b5 O-O-O
son 4...b6, 4... c5 o 4... ¤e7. 10.O-O ¤ge7 11.b4 f6 12.¦e1 ¤f5
La jugada del texto prepara un 13.£h3 h5 14.g3 a6 15.¥a4 g5!,
rápido refugio al rey en el flanco P4CR! y las negras destruyen el ala
de dama. La ventaja de espacio que de rey enemiga.
las blancas poseen en el ala de rey d) 4. ... £d7 5.¤e2 b6 6.a3
-61-
El ajedrez superior de Tigran Petrosian - Alberick O’Kelly - Prof. J.L. Matamoros
¥xc3+ 7.¤xc3 ¤e7 8.b4 O-O sostener el peón d con c3, la casilla
9.¥d3 c5 10.O-O ¤bc6 11.dxc5 b3 quedaría desprotegida.
bxc5 12.bxc5 ¤xe5 13.¥xh7+ 8... ¤c6
¢xh7 14.£h5+ ¢g8 15.£xe5 f6 y 9.¤e2 O-O-O
el centro negro es un buen triunfo 10.¥d2 ¤h6
en su favor. Shakarov - Petrosian, No sólo para completar el de-
Tif1is, 1956. sarrollo, sino para evitar el enroque
5... f5 corto enemigo, a causa del proyecto
6.£g3 b6 ¦dg8-¤f7- g5, que daría al negro
7.h4 ¥b7 chances favorables.
Las negras no quieren cambiar 11.a3 ...
su «alfil malo» por 7...¥a6 y conti- Preferible era 11.O-O-O, que
núan su desarrollo en el ala de dama neutralizaría un posible 11. ... ¤a5;
para pasar después al contraataque con 12.¤b1.
en el centro, una vez puesto el rey 11... ¥e7
en seguridad. El objetivo de 7...¥a6,
apetecible en sí, no tiene otra com-
pensación que mejorar algo la par-
tida antes del final. Una vez cam-
biados los alfiles las blancas logran
fácilmente el avance c4, objetivo que
no alcanzan en las actuales circuns-
tancias porque liberaría peligrosa-
mente la diagonal del ¥b2.
8.¥d3 ...
La situación es compleja y re-
sulta difícil para el blanco encontrar
un hilo conductor, mientras que las 12.¥b5 ...
negras siguen un plan armonio- Amenazando 13.£xg7. Pero
so. Preferible era 8.¥e2 ¤c6 9.¤f3 esto no es una amenaza táctica, sino
O-O 10. O-O, seguido de un even- un plan poco factible cuando se tie-
tual ¤e2 forzando al alfil rey negro a ne enfrente un jugador como Petro-
una decisión. En este orden de ideas sian. He aquí lo que podría pasar
es mejor evitar a6 porque si se ha de después de 12.£xg7 ¤g4. Las ne-
-62-
El ajedrez superior de Tigran Petrosian - Alberick O’Kelly - Prof. J.L. Matamoros
gras amenazan 13...¤xf2 14.¢xf2 Mejor ahora 15.¤a2, con la
¥xh4+, ganando la dama. La répli- posibilidad de llevarlo a b4.
ca forzada es 13.¥g5 h6! 14.¥xe7 15... £c8
¦dg8 15.£f7 ¤d8 16.£h5 £xe7 16.¤ce2 ...
17.f3 ¥c6 (amenaza ¥e8) y aquí las Era necesario el cambio
blancas tienen dos alternativas: 16.¥xc6.
a) 18.¥b5 ¤e3 19.¢f2 (de- 16... ¤cd8!
fendiendo indirectamente ¤xg2, a 17.£b3 ...
causa de ¦ag1), 19. ... ¤c4 20.¦ag1
¥xb5 21.¤xb5 a6, y la posición
blanca con la dama fuera de juego
no inspira confianza.
b) 18.¥xf5 ¤e3! 19.¥g6
¤xc2+ 20.¥xc2 ¥e8 y las negras
ganan.
Estas variantes no fueron, sin
duda, examinadas por ninguno de
ambos jugadores, que estimaron, sin
cálculo, que la captura del peón g
era demasiado arriesgada.
12... ¦dg8 Esto permite la reacción central
13.£d3 ... c5 dejando débil el peón e5. Tampo-
Viendo que es inútil insistir en co es eficaz la defensa de la cadena
el flanco de rey, la dama va a intentar de peones con 17.¢b1 c5 18.c3, a
otras empresas. causa de 18. ... c4 19.£e3 a6 20.¥a4
13. ... ¤f7 b5; y el ataque negro tiene más vi-
Más precisa era 13...¢b8. talidad que la posible acción blanca
14.O-O-O ... por f3- g4, ensayando abrir la co-
El rey no corría aún ningún pe- lumna g.
ligro. Por eso 14.¤f4 amenazando 17... c6
la simplificación 15.¤cxd5 seguido 18.¥d3 c5
de 16.e6 era mejor. La decisión estratégica. La po-
14. ... ¢b8 sición blanca vacila.
15.¤f4 ... 19.dxc5 ¥xc5
-63-
El ajedrez superior de Tigran Petrosian - Alberick O’Kelly - Prof. J.L. Matamoros
20.¤h3 ¤xe5 Vuelve el caballo a la defensa
21.¥f4 ... de la casilla c6 y amenaza, además,
el alfil d7.
29.¦xb7 ...
Últimos sobresaltos.
29. ... ¢xb7
30.h5 £d6
31.hxg6 £xd7
32.£xf4 ¤xg6
0-1
Rinden.
En esta partida las negras dan
prueba de una gran facilidad de
maniobras, y supera a su peligroso
Esperando pescar en aguas tur- adversario que no logra realizar un
bias sobre la diagonal h2-b8, ilusión plan adecuado.
que será de corta duración.
21. ... ¤f7
La centralización negra permi-
te una fácil movilización.
22.¥b5 ...
Decididamente este alfil no en-
cuentra punto de reposo.
22. ... ¢a8
23.¤d4 ¤g6
24.£a4 ...
Las blancas intentan todavía
una acción desesperada.
24. ... ¥xd4
25.¥d7 £f8
26.¦xd4 e5
Calzoncillos fatales.
27.¦b4 exf4
28.¦xb6 ¤fe5
-64-