El documento explora la teología del trabajo desde varias perspectivas, incluyendo que el trabajo es una expresión de la imagen de Dios en el hombre, cumple la exigencia del espíritu humano, y ayuda al desarrollo y santificación del hombre. También discute los derechos subjetivos del trabajo como el derecho al trabajo, la justa remuneración, y el derecho sindical.
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El documento explora la teología del trabajo desde varias perspectivas, incluyendo que el trabajo es una expresión de la imagen de Dios en el hombre, cumple la exigencia del espíritu humano, y ayuda al desarrollo y santificación del hombre. También discute los derechos subjetivos del trabajo como el derecho al trabajo, la justa remuneración, y el derecho sindical.
El documento explora la teología del trabajo desde varias perspectivas, incluyendo que el trabajo es una expresión de la imagen de Dios en el hombre, cumple la exigencia del espíritu humano, y ayuda al desarrollo y santificación del hombre. También discute los derechos subjetivos del trabajo como el derecho al trabajo, la justa remuneración, y el derecho sindical.
El documento explora la teología del trabajo desde varias perspectivas, incluyendo que el trabajo es una expresión de la imagen de Dios en el hombre, cumple la exigencia del espíritu humano, y ayuda al desarrollo y santificación del hombre. También discute los derechos subjetivos del trabajo como el derecho al trabajo, la justa remuneración, y el derecho sindical.
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SENTIDO TEOLGICO DEL TRABAJO.
El trabajo humano es la clave esencial
de toda la cuestin social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del hombre (LE, 3) INTRODUCCIN. El trabajo que para unos ha sido causa de atesmo (Nietzsche), para otros ocasin de grandes injusticias (Marx) y para otros medio de dignificacin y de santificacin (cristianos). La importancia del mundo laboral en la estructura econmica, poltica y social, es de excepcional importancia: Relacin trabajo-capital es de inters para todas las clases sociales. Han aparecido grandes ideologas (capitalismo, marxismo) que buscan exaltar la obra humana. El magisterio de la Iglesia despierta ideal asctico por la dignidad del trabajo. Surge la fascinacin por el trabajo profesional Aparece el paro y la huelga como defensa a los derechos. La ciencia y la tcnica contribuyen al desarrollo. Teologa del trabajo. Ejes teolgicos que iluminan la dignidad del trabajo: 1. Expresin del hombre como imagen de Dios 2. Exigencia del Espritu 3. La naturaleza demanda la accin del hombre 4. Ayuda al hombre a su propia perfeccin 5. Ofrece ayuda a la familia 6. Tiene un valor social 7. Significacin redentora del trabajo 8. Sentido escatolgico de la actividad humana 1. Expresin del hombre como imagen de Dios. Hecho a imagen y semejanza de Dios en el mundo visible y puesto por l para que domine la tierra (Gn 1, 28), el hombre est para ello, desde el principio, llamado al trabajo (LE, 1-5). El trabajo hace parte del plan originario de la Creacin de Dios (plan que se opaca con el pecado). El trabajo es una de las caractersticas que distinguen al hombre de las dems criaturas, solamente l es capaz de trabajar. Resalta la capacidad racional del hombre llamado a ser continuador de la obra creadora de Dios (co-creador). 2. Exigencia del espritu San Agustn afirma: que para nosotros el nacimiento del mundo no sera el primero, sino el sptimo da, cuando Dios descansa y el espritu del hombre inicia su historia de creacin. La razn del trabajo se origina en el espritu del hombre, que tiene la capacidad de trascenderse a s mismo. El trabajo subjetivo trasciende al hombre, dando lugar a la creacin objetivada que trasciende por el trabajo (LE, 4-6). Pablo VI: el hombre marca con el trabajo, su carcter de ser espiritual que ha recibido de Dios (PP, 26). 3. La naturaleza demanda la accin del hombre El hombre, cuando con el trabajo de sus manos o con ayuda de los recursos tcnicos cultiva la tierra para que produzca frutos y llegue a ser morada digna de toda la familia humana, cumple personalmente el plan mismo de Dios (GS, 57). Es necesario que la naturaleza sienta el orden que trasmite la accin del hombre en nombre del Creador. Hay que ayudar en primer lugar a la humanidad, pero tambin hay que completar el proyecto de Dios con la accin laboriosa del hombre. El pecado obstaculiza y desintegra la obra creadora de Dios y la misin encomendada al hombre. 4. El trabajo perfecciona y santifica al hombre. La actividad humana, as como procede del hombre, as tambin se ordena al hombre. Pues ste con su accin no slo transforma las cosas y la sociedad, sino que se perfecciona a s mismo. Aprende mucho, cultiva sus facultades, se supera y se trasciende (GS, 35). El trabajo es un bien de la humanidad, porque mediante el trabajo el hombre no slo transforma la naturaleza, sino que se realiza a s mismo (LE, 9). El trabajo contribuye al desarrollo del espritu humano, la inteligencia, la voluntad, la vida psico afectiva, la falta de trabajo corrompe la sociedad y los hombres se hacen ms viles (QA, 135). El trabajo alcanza su cumbre cuando el hombre encuentra su sentido vocacional del trabajo, que le permite realizarse plenamente en el servicio a la sociedad. 5. Ayuda que el trabajo ofrece a la familia. El trabajo es el medio normal de sustento para la familia. Sin trabajo es imposible que la familia alcance el bienestar. Los hijos claman el trabajo de sus padres para su formacin y educacin. El trabajo es la escuela de aprendizaje de padres a hijos, es la escuela para todo hombre (LE, 10). La falta de trabajo, los paros prolongados, la huelga, son situaciones que afectan directamente el bienestar de la familia. 6. Valor social del trabajo En la sociedad somos cncavos y convexos. Es importante que en la sociedad, la diversidad de trabajos estn armonizados entre s: basta que unos se dediquen a un oficio y unos a otros (Santoto). Debe haber un orden social y jurdico que garantice el trabajo para todos: equitativo, bien remunerado, digno (QA, 69). El estado debe procurar fuentes de trabajo y debe garantizar un justo equilibrio laboral que le permita a todos ejercer libremente su profesin. 7. Significacin redentora del trabajo Las consecuencias del pecado pesan sobre el trabajo encomendado al hombre (lo experimentan todos los trabajadores). El suelo que se resiste a dar frutos, la fatiga y el sudor, nos mueven a unirnos al misterio redentor de Cristo y a participar en la obra de amor de Cristo en la cruz (LE, 27). El sudor y la fatiga ofrecidos a Dios con amor, une el trabajo humano al dolor de la cruz ofrecido al Padre Celestial. Dolor como precio del pecado, y amor como signo de entrega. As el trabajo nace del amor, manifiesta el amor y se ordena al amor (Escriv de Balaguer). 8. Sentido escatolgico La misin confiada por Dios al trabajo del hombre de completar la obra de la creacin, tiene su cumplimiento en la etapa final de la historia. Por medio de su trabajo el hombre prepara la venida del Seor (2 Pe 3, 12). DERECHOS SUBJETIVOS DEL TRABAJO 1. DERECHO AL TRABAJO Derecho de todos: la ONU lo explicita: toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre eleccin de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la proteccin contra el empleo (Art 23). Paro Obrero: considerado justo siempre que no lastime el Bien Comn de una sociedad. Se deben agotar todos los caminos posibles para impedirlo (CA, 43). Subsidio de desempleo: debe ser una obligacin del Estado sino proporciona el trabajo necesario para la sociedad. 2. JUSTA REMUNERACIN Contrato de trabajo: se debe dejar en claro que el trabajador no es un objeto sino un sujeto y que el trabajo no es una mercanca. No puede considerarse una compraventa del hacer y del pago. El trabajo tiene una dimensin teolgica (RN, 32; CA, 15; LE, 14; MM, 71). Vigilancia del Estado y de instituciones de la sociedad: para garantizar un trabajo digno, donde se respeten los derechos humanos y se aseguren condiciones humanas para el trabajador. 3. TRABAJO Y PROPIEDAD El trabajo es el modo clsico de acceder a la propiedad (RN, 3. 7. 33; MM, 112; GS 69; LE, 14). 4. TRABAJO Y OCIO Todo trabajador tiene derecho al ocio, al tiempo libre. No obstante, ste no puede compartir los desrdenes morales que connota la llamada ociosidad (GS, 61). Debe evitar daos morales en la persona, propios del tiempo libre y orientar el ocio al crecimiento personal, al descanso, a la lectura, a la formacin, al aprendizaje, deporte, arte, al cuidado de la familia, para la colaboracin en la vida social). 5. DERECHO SINDICAL El derecho sindical (Pio XI en la QA los llama asociaciones) hizo parte de la doctrina expuesta por la RN, ms tarde tratada por la MM, GS, LE, OA, CA): - 34: Se fundamenta en el derecho natural de la persona a la libre asociacin. - 35: busca la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores. - 36: El estado tiene el deber de respetarlas, conservarlas, y defenderlas. - 36: deben buscar bienes comunes y no particulares. - 37: No pueden estar dominadas por ideologas parcializadas, como las socialistas. - 40: Llama a los trabajadores catlicos a asociarse para la defensa de la moral, las costumbres y el espritu. 6. DERECHO A LA HUELGA La historia nos muestra como la huelga a sido fundamental para alcanzar la justicia en el mundo laboral. GS 18: afirma que en caso que surjan conflictos econmico-sociales, es preciso hacer esfuerzos para llegar a una pacfica solucin, agotar todos los recursos,... En ltima estancia la huelga sigue siendo un medio necesario si hay causa justa. Pablo VI: es un medio ltimo de defensa, es ilegtima cuando impone condiciones demasiado gravosas para el conjunto de la economa, o es suscitada por razones polticas (OA, 14). Debe ser proporcional. La violencia la hace injusta e ilegtima la huelga.