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er-saguier-- Genealogia-Tomo-III- Sección B

Genealogía de la Tragedia Argentina

Tomo-III Metanastasis, tragedia, guerra e insurrección en la


formación de un orden nacional-republicano (Río de la
Plata/Argentina, 1808-1912).

Sección III-B Conspiraciones, secesiones, revoluciones y putschs en


la crisis del orden estatal-republicano

Cuanto mayor es el número y la intensidad de los putschs, secesiones, golpes y


revoluciones en el seno de un régimen político determinado mayor es el grado de
deslegitimación del mismo.

Habiendo en la sección anterior tratado los crímenes políticos en la degradación del


orden republicano, en la sexta sección nos dedicaremos a investigar los putschs, las
secesiones y revoluciones en la crisis del orden estatal, que desarrollamos en siete
capítulos consecutivos: el colapso del estado absolutista (1808-1830), la crisis del estado
Confederado (1852-1861), el rol piamontés del enclave nacionalista porteño (1861-1866),
el ¡Error! Marcador no definido.Putsch en el interior como detonador de la Revolución
del 90, el impacto desestabilizador de la Revolución del 90, la ruptura del Acuerdo e
interna del Autonomismo (P.A.N.), y la excepcionalidad ficticia del caso argentino en el
cono sur (golpes de estado en Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile).

Capítulo III-B-4
Colapso del estado absolutista y anexión portuguesa de la Banda Oriental o
estado cisplatino (1808-1830)

Entre los seguidores de una interpretación positivista (Canter, 1929), la llamada


Revolución de Independencia o de Mayo no fue obra de una sola entidad conspirativa
(militar y capitular corporativa), sino que fue el resultado de la acción conjunta de varios
grupos políticos divergentes que coincidieron finalmente en un objetivo común. Canter,
siguiendo probablemente a Ramos Mexía (1887), García (1900), y Groussac (1907; y por
otro lado Corbellini (1950), Reyna Almandóz (1957) y Zorraquín (1961) siguiendo al
propio Canter, pretendieron explicar la constitución de esos grupos mediante el estudio de
los votos emitidos en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. A diferencia de
Corbellini (1950), quien analiza a los promotores de la Revolución de Mayo según sus
profesiones, para Zorraquín (1961), quien basaba la estructura del estado indiano en la
armonía de las tres fuerzas sociales o elementos directivos (religiosa, política, y
económico-social), el mismo grupo histórico debe ser analizado pero a la luz de sus
categorías sociales.

Las categorías sociales superiores de la sociedad porteña estaban, según Zorraquín,


divididos en cinco grupos principales (los funcionarios, los sacerdotes, los vecinos de
mayor categoría social, los militares criollos, y los intelectuales burgueses). De esos cinco
grupos había, según Zorraquín, tres grupos que en esos momentos ya no ejercían
íntegramente su antigua preponderancia. Las autoridades políticas desprestigiadas desde
las Invasiones Inglesas, las instituciones religiosas sometidas por el Patronato Real, y la
institución capitular vencida el primero de enero de 1809, habían dado paso a “las
nuevas fuerzas que con las armas y el pensamiento dominaron incontrastablemente el
desarrollo de los sucesos durante la semana de Mayo”. De los grupos restantes
Zorraquín llega a la conclusión de que el movimiento revolucionario fue la obra
conjunta de los militares criollos y de los intelectuales burgueses.

Estos dos grupos, siguiendo el criterio de Zorraquín, aspiraban al poder político


en cuotas de intensidad diversa. Mientras los militares criollos pretendían el monopolio
del poder (la independencia absoluta), los intelectuales burgueses se conformaban con
compartir el poder en una suerte de independencia relativa con tal de poder aplicar un
ideario reformista. Más aún, en un claro intento por desvalorizar una hipotética
naturaleza radical de la Revolución de Mayo, Zorraquín asegura que los propósitos de
los revolucionarios no fueron sociales ni económicos, sino eminentemente políticos: “Ni
querían perseguir a otras clases, ni aspiraban a implantar reformas fundamentales en el
régimen de propiedad, el trabajo o el comercio. Querían en cambio organizar un
gobierno propio –lo cual tenía que conducir tarde o temprano a la independencia—y
orientar a ese gobierno conforme a las ideas que entonces predominaban
universalmente”.1 La revolución no tuvo, por lo tanto, para Zorraquín, el aspecto de una
lucha social entre clases diversas y opuestas. Difiriendo con Zorraquín, para Ramallo
(1974) hubo tres grupos revolucionarios y no dos. Los tres tuvieron su origen en las
invasiones inglesas, y fueron conducidos, respectivamente, por quienes ansiaban la
independencia de los franceses, por quienes anhelaban la independencia de España sin
cambios profundos, y finalmente por quienes deseaban esto último más reformas
radicales.

También hubo otros historiadores nacionalistas (Marfany, 1948, 1958, 1961;


Martínez Zuviría, 1960; Ibarguren, 1956, 1964) que, extremando una interpretación
elitista que atribuye el papel motor de la historia al rol de los individuos, caracterizan la
denominada “revolución de mayo” como un mero golpe de estado, reducen su autoría
exclusivamente al estamento militar y niegan que en dicha revolución haya participado
el bajo pueblo o que se haya propuesto liberar a los indios y los esclavos. El corolario
lógico de esta corriente historiográfica, aunque referido al presente siglo, lo hallamos en
Los Que Mandan de José Luis de Imaz.

Sin embargo, aquellos historiadores de una tradición positivista tardía (Levene,


1911; Levillier, 1912; Ingenieros, 1918) que se negaron a reconocer como factor
eficiente en la gestación de la denominada revolución de independencia al rol jugado
por los cabildos municipales se refugiaron en una interpretación puramente ideologista.
Ellos atribuían las raíces del proceso de autodeterminación exclusivamente a la
influencia ideológica y política de las revoluciones americana y francesa. Para ellos los
cabildos eran corporaciones oligárquicas, parodias de los consejos municipales de
Castilla abolidos por Carlos V luego de la batalla de Villalar, que se oponían al progreso
material y se resistían a la organización de la nacionalidad.

En forma muy reciente, Pimenta (2002) y Di Meglio (2006) influidos por la lectura
de los estudios subalternos y los trabajos de Domínguez (1985), Guerra (1998) y León
Solís (2002), incursionaron en el rol del bajo pueblo para entender la problemática de la
denominada Revolución de Independencia.2 Por el contrario Ternavasio (2007) indaga en
el debate acerca de la división de poderes. Frega (1998) y Pimenta abundan en el rol que le
cupo en la historia de la Banda Oriental al movimiento Artiguista y a los 33 Orientales.3 Y
Di Meglio incursiona en los enfrentamientos entre Saavedristas y Morenistas durante el
inicio mismo de la Revolución de Mayo, para luego describir las movilizaciones del bajo
pueblo en ocasión del desplazamiento de la facción Morenista, en las cuales intervinieron
los ediles Tomás Grigera y Joaquín Campana.4 También relata los putschs ocurridos entre
la tropa miliciana, tal como el caso del Motín de las Trenzas durante el gobierno del
Segundo Triunvirato, o la sublevación de Álvarez Thomas y el fusilamiento del Cap.
Úbeda (1815).5

Con relación a la disolución de la Asamblea Constituyente y al derrocamiento del


Director Supremo Alvear en la insurrección de 1815, Ternavasio alude al Proceso judicial
incoado a los Diputados y miembros del poder ejecutivo, y Pimenta (2002) a la anexión
portuguesa de la Banda Oriental y al tácito aval prestado por el Directorio.6 Por el
contrario, Di Meglio abunda en las conspiraciones y los motines, por ejemplo cuando en
1820 se desató la caída del último Directorio (Pueyrredón) y ocurrió el acontecimiento de
los tres gobernadores simultáneos (1820).7 Como pertenecer al ejército era una condición
para influir en los bajos estratos de la población, Di Meglio detalla detenidamente el
levantamiento de 1820 y el rol crítico desempeñado por los oficiales Pagola, Soler y
Dorrego.8 Por último, Di Meglio se explaya en los contenidos y consignas expresados en
el Motín de Tagle (1823).9 También Di Meglio concluye haciendo referencia al rol de la
plebe urbana, al fusilamiento de Dorrego (1828) y a la guerra con el Imperio.10
Finalmente, Di Meglio sugiere que la participación de la plebe en la política porteña
persistió en las maquinarias partidarias del Mitrismo primero y del Radicalismo más
luego.11

Capítulo III-B-5 Crisis del Estado Confederado y secesión de Buenos Aires


(1852-1862)

Índice

D-I Desequilibrio en la balanza del poder político.


D-II Reminiscencias de la política colonial.

Introducción del capítulo III-B-5

Al haberse visualizado la representación política, en lo que iba del siglo XIX, en


términos territoriales y no poblacionales, las elites se habían polarizado regionalmente.12
Por ello son aplicables en este estudio las tesis del desequilibrio en la balanza del poder
continental (Cono Sur), de Morgenthau (1992); de las alianzas políticas, de Fontana
(1977); el modelo de Walt (1987), originado en la moderna disciplina de las Relaciones
Internacionales, y las teorías de la secesión política, de Buchanan (1991a, 1997). En este
contexto teórico se inscribieron también los procesos de aceleración del transporte y las
comunicaciones fluviales y marítimas. El modelo de Walt (1987), alcanza también a la
ciencia y la historia políticas. Cuanto mayor era la asimetría o capacidad relativa de una
provincia, tanto más atractivo era ser su aliado.13 Las coaliciones entre provincias duraban
tanto como eran útiles para contrarrestar la amenaza que enfrentaban. A medida que
aumentaba la capacidad relativa de una provincia, crecía su habilidad para disuadir o
derrotar por sí mismo la amenaza. Por el contrario, a medida que la asimetría o capacidad
relativa de una provincia disminuía, su valor como aliado o disuador declinaba,
estimulándolo a concretar coaliciones.14 En el centro de las cuestiones sucesorias
provinciales, tomados como si fueran estados independientes, pareciera ser que estaba
presente la vieja cuestión de la conflictividad interna versus la conflictividad externa
(guerra de sucesión nacional) y la transmisión intergeneracional o del ciclo de vida del
compromiso político, de Converse (1969).15

El ciclo o transición histórica en que este período (1852-1862) está inscripto, nació
por fractura o colapso, en el episodio de la caída de Rosas (1852) y la promulgación de la
Constitución de 1853. Dicha transición u ola (1852-62) vino a coincidir con la fase de
crecimiento de la segunda onda larga de Kondratiev (1848-1875),16 y con el tercer ciclo
ideológico de Rivarola (1936). Dicha ola reaccionó contra la tercer contraola regresiva
(1826-1852), pero mantuvo en su seno una profunda crisis de rivalidad o desajuste, que
alimentó el análisis histórico acerca de las guerras y los crímenes políticos. En realidad, la
fase histórica que se inició con Caseros (1852) y el Acuerdo de San Nicolás (1852) --la
primera dentro de la llamada Organización Nacional (cuarta ola progresiva, 1852-1880)--
17
fue una transición desde una etapa marcada por la hegemonía de una coalición
Confederal de signo Urquicista a otro período sellado por la supremacía de una coalición
Liberal de signo Mitrista.18 El Acuerdo de San Nicolás, a diferencia del Pacto Federal de
1831, fue eficiente, aunque con coacción, pues configuró una situación de cooperación
explícita que fue funcional para controlar la incertidumbre engendrada por la actitud de los
gobiernos provinciales, heredados del régimen Rosista, y para afianzar la nueva
institucionalidad constitucional (representativa, republicana y federal). Sin embargo, su
eficiencia no alcanzó para retener en la Confederación al Estado de Buenos Aires, que tras
el Pronunciamiento del 11 de septiembre de 1852, se emancipó de la Confederación,
provocando con ello una situación de secesión que se perpetuó durante una década, hasta
tanto se produjo la batalla de Pavón y el pacto implícito resultante (1862). Como en todo
proceso de transición lo que cambió fueron los actores, los recursos con que contaron, las
reglas de resolución de conflictos, el equilibrio en la balanza del poder, las innovaciones
científico-tecnológicas, las reformas institucionales, las opciones que enfrentaban, los
bienes en juego y las preferencias de los actores.19

En cuanto a las causas de la transición política que significó el período de la


Organización Nacional, que se inició a comienzos de la segunda mitad del siglo XIX
(1852-1880), diversos autores la encuentran en la vigencia de las fracturas modernas
(ideológicas y políticas). La débacle de la hegemonía intelectual y moral del pensamiento
conservador (Revolución del 48 en Alemania y Francia), acosado por la intelectualidad
liberal exilada, estuvo inspirada en parte en los denominados Doctrinarios franceses.20 Las
luchas libradas contra el Papado y por la unidad de las nacionalidades del centro y sur de
Europa (Italia y Alemania), y el auge del librecambismo necesariamente debieron haber
jugado un rol determinante.21 También la progresión moral que significó la elaboración,
debate y divulgación de Constituciones y Leyes y la preponderancia otorgada a las virtudes
intelectuales anticlericales.22 En esta transición, tuvieron preponderancia el pasaje de los
conflictos internacionales, de un clivaje dinástico a uno nacional; el pasaje de un
clientelismo carismático o caudillesco a uno notabiliar; y el tránsito de un clivaje vertical
(regional) a uno horizontal (nacional). La intensa rivalidad que se dio entre caudillos
militarizados y regionalizados (Norte, Cuyo, Centro y Litoral), influenciados ahora por
ideologías e intereses antagónicos, habrían erosionado el arbitraje y el monopolio del poder
político central (primero el de Rosas y luego el de Urquiza).23 Los patrones institucionales
heredadas del mercantilismo español (proteccionismo y soberanía territorial de los estados
nacionales), se habrían trabado en conflicto con la veloz recepción de innovaciones
tecnológicas de naturaleza vial (aplicación del vapor a la industria del transporte terrestre,
fluvial y marítimo),24 y de reformas institucionales (administraciones nacionales de
puertos) que alentaban la aplicación de los principios de la libre navegación de los ríos,
garantizados por el Congreso de Viena.25 Asimismo, los patrones de producción, y de la
geografía económica de los espacios interiores,26 se habrían trabado en conflicto con la
rápida recepción de innovaciones de corte tecnológico (aplicación del acero al alambrado
de los campos),27 y de reformas institucionales (administraciones e instalaciones
sanitarias).28 Finalmente, la fase de crecimiento de la segunda onda larga de Kondratiev
(1848-1875), la quiebra del proteccionismo agrícola inglés (Corn Laws), el auge de la
industria textil británica, y las Guerras de Crimea y de Secesión Norteamericana, habrían
ejercido al desatarse en el Río de la Plata una presión comercial e industrial
considerables.29

Este rico complejo de causas e ideas nos han sugerido formular otra serie de
reflexiones:

a) ¿las coaliciones políticas que protagonizaron la cuarta ola progresiva (1852-


1880) indican la ruptura con la vigencia de una restauración absolutista, y el
inicio de un auge político, económico y cultural que perduró hasta mediados de
la segunda mitad del siglo XIX?;

b) ¿la diferente intensidad de la transición del Caudillismo al Republicanismo,


obedeció a estructuras socio-demográficas, políticas y económicas propiamente
locales o, por el contrario, obedeció a factores de índole nacional?

c) ¿que factores intervinieron para que las rupturas y crisis políticas provinciales -
-Córdoba en 1858; Mendoza en 1859; San Juan en 1852, 1857, 1860 y 1861;
Corrientes en 1859 y Tucumán en 1861; (Cuadro I)-- padecieran de una
arritmia tan marcada (mientras Buenos Aires avanzó a formas republicanas de
gobierno otras provincias que lo estuvieron (San Juan y Tucumán) revirtieron a
formas caudillescas)?

d) ¿los crímenes de la Mazorca,30 y el ajusticiamiento de Camila O'Gorman,


tuvieron algún impacto en el clima político que precipitó la batalla de Caseros,
y la revolución del 11 de Septiembre de 1852 por la que Buenos Aires se
separó de la Confederación Argentina?;

e) ¿la Revolución del 11 de Septiembre de 1852, por la que Buenos Aires


secesionó o se separó de la Confederación Argentina, tuvo algún efecto dominó
en las sucesivas crisis, crímenes y rebeliones ocurridas en Uruguay
(Hecatombe de Quinteros, 1858); Corrientes (1859); San Juan (1859, 1861);
Tucumán (1861) y Bolivia (1861)?;

f) y h) ¿estas últimas crisis y la declaración de guerra de los estados de la Unión


Americana (USA) contra los estados secesionistas y esclavistas de la
Confederación sudista (1861) produjeron algún efecto en la rebelión porteña
que dio lugar a la batalla de Pavón (1862) y más luego a la declaración de
guerra contra el Paraguay?,

D-I El desequilibrio en la balanza del poder político.

Aparentemente, desde 1847 la Cuenca del Río de la Plata habría experimentado un


fuerte shock político con la llamada Guerra Grande en la Banda Oriental, y con la epopeya
de la Defensa de Montevideo contra la coalición Rosista.31 Cundió así un profundo
desequilibrio en la balanza del poder político, que se había iniciado con la Misión
Bellegarde al Paraguay (1849-52), interesada en alcanzar la libre navegación del Río
Paraguay, río arriba hasta el sur del Matto Grosso;32 continuó con la Secesión de Entre
Ríos de la Confederación Argentina (1851), el Tratado de Alianza entre el Estado de Entre
Ríos, la República Oriental del Uruguay y el Imperio del Brasil (29-V-1851), y la Paz de
Octubre de 1851;33 y concluyó con la batalla de Caseros (1852).34 Pero pocos meses
después de Caseros, con la secesión del Estado de Buenos Aires, a raíz de la revolución del
11 de Septiembre,35 que rechazó el Acuerdo de San Nicolás,36 cundió por todo el espacio
de la Confederación Argentina (Norte, Cuyo, Centro y Litoral) otro nuevo desequilibrio en
la balanza del poder político.37

El sistema o conjunto de dicha Confederación estaba constituido por un complejo


de cuatro subsistemas o subconjuntos políticos (Norte, Cuyo, Centro y Litoral), cada uno
de los cuales contaba a su vez con un equilibrio de poder regional propio, todo ello en el
contexto de un sistema subcontinental complejo donde interactuaban también el Imperio
del Brasil y las repúblicas del Paraguay y del Uruguay.38 Cada una de las provincias de los
cuatro subsistemas políticos se debatió en este período ante el dilema de subordinarse a
Buenos Aires o a Paraná, Capital de la Confederación. Asimismo, cada una de ellas se
dictó su propia Constitución Provincial. Mientras la Convención Constituyente de 1853
facultó al gobierno de la Confederación Argentina para intervenir los gobiernos de
provincia "...al solo efecto de restablecer el orden público perturbado por la sedición",39 la
Convención de 1860, con Buenos Aires reintegrada a la Confederación Argentina,
restringió la facultad de intervenir al único propósito de "...garantizar la forma republicana
de gobierno".40

De los actores políticos de entonces, sólo tres de ellos jugaban de árbitros en la


balanza del poder político: el Gobernador de Entre Ríos Gral. Urquiza, el Presidente de la
Confederación Argentina Santiago Derqui, y el Gobernador del Estado de Buenos Aires
Bartolomé Mitre. Para mediados de 1860, ninguno de dichos tres árbitros estaba en fuerza
para volcar la balanza a favor de su propia hegemonía. Cada una de las once provincias
restantes más el estado Uruguayo estaban en la posibilidad de optar por cada uno de dichos
tres árbitros: por Urquiza, por Derqui o por Mitre. Mientras el Presidente Santiago Derqui
solo podía contar como coaligadas a dos provincias cuyanas: San Luis y San Juan,
provincia esta última donde había colocado de Interventor a José A. Virasoro;41 y Urquiza
con las tres provincias del litoral y el gobierno Blanco del Uruguay;42 Buenos Aires
contaba con Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy y Córdoba.43 En este trabajo,
analizaremos el sistema de las llamadas Provincias Unidas del Río de la Plata --
análogamente a como Franke (1968) hizo con las ciudades-estado Italianas del
Renacimiento-- como si se tratara de un sistema internacional.

En el subconjunto político Norteño (Tucumán, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y


Catamarca), el desequilibrio económico y político regional afectó a dichas cinco provincias
por igual. A juicio de Prado Robles (1995), el envilecimiento de la moneda boliviana en la
década del 50 generó un impacto inflacionario que afectó a todo el norte argentino.
Mientras en Salta, el 3 de marzo de 1852, el Coronel Tomás Arias --designado por
Bernardo de Irigoyen en representación de Urquiza-- derrocaba al Gobernador José
Manuel Saravia; en Tucumán, la Legislatura deponía el 14 de Junio del mismo año al
Gobernador Celedonio Gutiérrez, (a) "El Peludo",44 designando en su reemplazo al
Coronel Manuel Alejandro Espinosa; y en Santiago del Estero los hermanos Manuel y
Antonino Taboada,45 destituían a su primo segundo el Dr. Mauro Carranza.46 Pero en
Tucumán, a diferencia de Salta y Santiago, la contrarevolución logró el 16 de enero de
1853 reponer en el mando a Gutiérrez, coaligado con el Gobernador de Entre Ríos Gral.
Urquiza, derrotando un mes después en el combate de Arroyo del Rey a Espinosa, quien
perdió en ello la vida.47 Diez meses más tarde, en Octubre de 1853 las tropas Santiagueñas
(Taboadistas) derrotaban a la vanguardia de Gutiérrez en el combate de Tacanitas, y otros
dos meses después los vencían definitivamente en la batalla de Los Laureles, de resultas de
la cual el partido liberal se adueñó del mando designando gobernadores primero al Pbro.
José M. del Campo y luego a José Posse, (a) "Pepe" o "Dr. Amoníaco".48

No obstante esta victoria militar, el partido liberal de Tucumán, el más importante


del subsistema político Norteño, cuya hegemonía política era disputada por Paraná y
Buenos Aires, entró en un proceso de crisis y faccionalización, debido a los antagonismos
provocados por los afanes hegemónicos del Taboadismo Santiagueño, hasta ese entonces
coaligado con la Confederación Argentina. A poco de asumir en 1856 la Gobernación de
Tucumán el sanjuanino Cnel. Anselmo Rojo,49 con la complicidad del liberal Pbro. José
María del Campo,50 amigo del Gral. Antonino Taboada, se desató una revolución
encabezada entre otros por los Posse y los Padilla, muy próximos al Liberalismo
Porteño.51 Esta revuelta fué inmediatamente reprimida por las fuerzas de la Confederación
al mando del caudillo Catamarqueño Coronel Octaviano Navarro.52 Y en Santiago del
Estero, apenas asumió el mando en 1859 Pedro R. Alcorta,53 por diferencias políticas
respecto a la lealtad debida a la Confederación Argentina, el partido Liberal encabezado
por los hermanos Taboada boicoteó su gobierno. Debido a este boicot la Legislatura
presidida por el Taboadista Pedro C. Gallo,54 resolvió destituir a Alcorta, provocando con
ello la intervención federal del Dr. Salustiano Zavalía,55 enviada por el Presidente
Derqui.56 Meses más tarde, el Gobernador de Tucumán Salustiano Zavalía, incapaz por sí
solo de derrotar a los Taboada, resuelve incrementar su correlación de fuerzas
coaligándose con el Coronel Octaviano Navarro --en la llamada Conferencia de Albigasta-
- de lo que resulta la formación de un contingente para invadir Santiago del Estero.57 Este
acuerdo, firmado a espaldas del pueblo Tucumano, hizo que el 31 de Agosto de 1861, el
Gobernador Zavalía, fuera destituído por una revolución popular encabezada por Amadeo
Alurralde, dirigida por el propio Pbro. Campo y alentada por Próspero García,58 (a) "Flor
de Manzanillo".59 Esta revolución fué sangrientamente aplastada por las tropas de la
Confederación en la batalla de Los Manantiales (4-X-1861). Dicho triunfo fue en vano
pues apenas advertidos de los resultados de la batalla de Pavón (1862), sus tropas se
desmovilizaron hostigadas por las milicias Santiagueñas al mando de Antonino Taboada,
de forma tal que el poder del subconjunto político Norteño fué recuperado para el
Liberalismo: en Tucumán por el Cura Campo seguido por Arsenio Granillo y José Posse, y
en Santiago del Estero por Manuel Taboada.60

D-II Las reminiscencias de la política colonial.

En Córdoba, perteneciente al subsistema político Central, el árbitro político axial


de la república, por cuya supremacía política competían Buenos Aires y Paraná, apenas
caído el caudillo federal Manuel López, (a) "Quebracho", como consecuencia de Caseros,
las fuerzas políticas que acompañaron a Alejo del Carmen Guzmán se dividieron en dos
claras tendencias opuestas, la una netamente federal, conocida como de los Rusos,61
coaligada con la Confederación Argentina con sede en Paraná;62 y la otra liberal, coaligada
en tres clubes políticos distintos encabezados por Justiniano Posse, los hermanos Pizarro, y
los hermanos de la Peña.63 Al exponer el Liberalismo la cuestión religiosa en el seno de la
Convención Constituyente reunida en Paraná, el clero se conmovió y dividió entre aquellos
que estuvieron a favor de la Constitución tal como fue aprobada y aquellos otros que se
negaron a jurar por ella.64

Habiendo triunfado electoralmente Roque Ferreyra, las elecciones que eligieron a


su sucesor se polarizaron entre una coalición formada por el Ministro del Interior de la
Confederación Santiago Derqui, apoyado por el partido Ruso, el Gobernador Urquiza y el
ex-Gobernador Guzmán, por un lado; y Mariano Fragueiro,65 apoyado por Ferreyra y el
partido Liberal por el otro. Una vez triunfante Fragueiro, para licuar el déficit fiscal se
acudió a la venta de tierra pública instrumentando la Ley Agraria del 20 de Noviembre de
1858.66 Pero el ahora Presidente Derqui no permitió que su ambicioso plan de obras
continuara pues le inició una campaña de desprestigio que culminó con el atentado
personal, la violenta sustitución de Fragueiro por Félix de la Peña,67 y la firma del decreto
de intervención.68

Las desinteligencias entre el ahora Gobernador de Entre Ríos Gral. Urquiza, jefe
del subconjunto político del Litoral, y el Presidente de la Confederación Derqui debilitaron
su correlación de fuerzas vis à vis el gobierno de Buenos Aires.69 Por su lado, la minoría
Liberal en el Gobierno del Estado de Buenos Aires, dirigida por Mitre, pujaba por un doble
propósito: a) extender o difundir a las demás provincias un régimen de instituciones y
principios liberales; y b) impedir la transformación de la provincia de Buenos Aires en
nación independiente.70

Finalmente, merced a Pavón (1862), el Coronel Manuel Olascoaga pudo remover


al Gobernador de Córdoba designado por Derqui: Fernando Félix de Allende,71 y a los
nombrados por la Legislatura Derquista: José Severo de Olmos,72 y Tristán Achával
Ezcurra.73 Y el Club Libertad pudo finalmente designar como Gobernador de Córdoba a
José Alejo Román.74 En Córdoba, en dicho período, a juzgar por una tardía carta de Juárez
Celman dirigida a Roca en 1878, en el Partido Constitucional de Córdoba, llamado de los
Rusos, hegemonizaba el clan de la familia Achával,75 dirigido por Pío Achával Iramain,76
el cual habría sucumbido "...para siempre como entidad política con el famoso Gobierno
de don Pío [1862]".77 En Córdoba, en 1853, con motivo del decreto de creación del
Tribunal de Apelaciones, se estableció la incompatibilidad entre las funciones inherentes a
los Poderes Ejecutivo y Judicial.78 En 1856 y 1857, un par de proyectos de leyes de
incompatibilidad de aquellos ministros y empleados del Poder Ejecutivo Nacional con
cargos de Diputado o Senador, reglamentarios de los entonces artículos 61 y 88 de la
Constitución Nacional,79 elevados por los Diputados Nacionales por La Rioja José
Olegario Gordillo y por Tucumán Filemón Posse Bores, dieron origen a las Leyes 60 y
138.80

En cuanto a Mendoza --perteneciente al subsistema político de Cuyo, y donde el


predominio político era disputado por Córdoba y Buenos Aires-- tuvo un trajinar más
pacífico que sus otros dos vecinos: San Juan y San Luis. Con Caseros, el Gobernador
Alejo Mallea se vio precisado a renunciar para ser reemplazado por el Gral. Pedro Pascual
Segura,81 a quien lo sucedió a su vez Juan Cornelio Moyano.82 Cuando faltaban meses
para completar su mandato, en Febrero de 1859, se suscitó un entredicho entre los Poderes
Ejecutivo y Legislativo acerca de la forma correcta de computar la extensión del mandato
gubernativo. Al fallecer Moyano, la Legislatura eligió como sucesor al liberal Federico
Maza Moyano,83 quien tuvo que hacer frente a la infructuosa rebelión de Laureano
Nazar,84 el sobrino del Fraile Aldao.85 Esta cuestionada elección fue declarada nula por la
intervención arbitral del Gral. Pedro Pascual Echagüe, enviado por el gobierno de la
Confederación, quien a su vez designó como Gobernador Interino a León Correas.86 En
esta oportunidad, al morir Correas, la Legislatura no eligió como sucesor a un liberal, sino
que optó por el mismo Gral. Nazar.87 Pero producido el terremoto que destruyó a
Mendoza, por presión del Cnel. Juan de Dios Videla Moyano,88 la Legislatura debió
deponer a Nazar bajo el severo cargo de haber abandonado la ciudad en medio del
pillaje.89

En cuanto a San Juan, correspondiente al subsistema político de Cuyo, y donde la


hegemonía política era también disputada entre Paraná y Buenos Aires, aunque
mediatizada por la oscilante intermediación de Mendoza y Córdoba, se asemejaba al caso
de Tucumán. Esta semejanza obedecía a que su caudillo Nazario Benavídez,90 partidario
ahora de Urquiza y la Confederación Argentina, fue --como el del Gobernador de
Tucumán Celedonio Gutiérrez, (a) "El Peludo"-- un jefe ignorante y vitalicio pero al decir
de algunos autores manso y benefactor.91 Benavídez no solo no fue desplazado del poder -
-como Gutiérrez en Tucumán-- sino que alcanzó a desempeñarse en dos oportunidades
más a lo largo de la década del 50, aunque en medio de un caos digno de Macondo.92 En
esta agitada década, Benavídez fue primero destituido e intervenido por los partidarios del
Club Libertad, muy próximos al Liberalismo Porteño, representados por Zacarías A.
Yanzi.93 Fracasado Yanzi, Sarmiento desde Chile propuso como transacción una nómina
de notables.94 Pero al reasumir Benavídez el mando y arrestar a Yanzi y a Guillermo
Rawson, sufrió el 13-XI-1852 el golpe de estado del Cnel. Santiago Albarracín.95 Alejado
transitoriamente Benavídez, asumió el Gobierno su Delegado Francisco D. Díaz,96
vinculado al Liberalismo, quien padeció con su Ministro José Antonio Durán un severo
conflicto con el Provisor Eclesiástico Timoteo Maradona, por los diezmos y las
capellanías. Por este motivo, el 17 de Marzo de 1857 Díaz fue depuesto por una revolución
apoyada por Benavídez, que dió lugar a la intervención federal de Nicanor Molinas,
enviado desde Paraná, el mismo que promulgó la primer Constitución provincial de San
Juan en Abril de 1856.97 Designado Benavídez Comandante de la División del Oeste por
el gobierno de la Confederación entró en colisión con el nuevo Gobernador Manuel José
Gómez,98 acerca de las facultades para nombrar oficiales de la Guardia Nacional.99 En el
momento en que la candidatura presidencial de la Confederación Argentina era disputada
entre Salvador María del Carril (San Juan) y Santiago Derqui (Córdoba), y en que del seno
del Club Libertad se desgajaba el Club del Pueblo,100 se produjo el asesinato del para
entonces ex-Gobernador de San Juan Gral. Benavídez.101 El crimen de Benavídez
encontraba su antecedente más próximo en la muerte del Gral. César Díaz, acontecida el
año anterior (1858) en el Uruguay, en la denominada Hecatombe de Quinteros, y sus
precedentes más lejanos en las muertes de los Gobernadores de Salta Pablo Latorre (1835),
de Corrientes Genaro Berón de Astrada (1837), de Santa Fé Domingo Cullen (1839), de La
Rioja Gral. Tomás Brizuela (1841), de Catamarca José Cubas (1841) y de Tucumán
Alejandro Heredia y Marco Avellaneda (1840), del Presidente de la Legislatura de Buenos
Aires Manuel Vicente Maza (1840) y del caudillo riojano Facundo Quiroga en Barranca
Yaco (Córdoba).

Con motivo de estos crímenes y a propósito de sus orígenes y autorías, se desataron


intensas polémicas entre la prensa de Paraná, la de Buenos Aires y la de Montevideo.102
La derivación más inmediata del hecho ocurrido en San Juan fue la caída del primer
gobierno de Manuel Gómez, y la asunción del Interventor José A. Virasoro.103 La muerte
de Benavídez a manos de seguidores del partido liberal de San Juan perjudicó la
candidatura presidencial de del Carril y consagró a Derqui como Presidente de la
Confederación.104 Luego de arrestar y someter a juicio a Gómez y a Saturnino Laspiur,105
la Sala de Representantes confirmó la elección de Virasoro.106 Pero reelecto Virasoro, al
expulsarse a los Diputados de la Legislatura y al rechazar la Convención Reformadora de
Santa Fé la diputación sanjuanina, integrada por los liberales Federico de la Barra y
Manuel José Zavalla, se generalizó en San Juan nuevamente la violencia.107 En este caldo
se gestó en Noviembre de 1860 un golpe de estado, seguido del asesinato de Virasoro.108
Este segundo crimen político que parecía obedecer a una suerte de sugestión mimética
abrió una brecha entre Derqui y Buenos Aires y ayudó a Derqui a cerrar filas con el
gobierno de Entre Ríos.109 Al día siguiente se eligió Gobernador Interino a Francisco
Coll,110 nombrando como Ministros a Antonino Aberastain,111 y a Valentín Videla.112
Decretada la intervención por el Presidente Derqui, éste designó al puntano Cnel. Juan Sáa
como Comisionado, quien el 11-I-1861 derrotó y permitió que la venganza se cobrara la
vida del Gobernador Antonino Aberastain, macabro rito practicado en la llamada Segunda
Rinconada del Pocito.113 Pero es recién merced a la derrota que sufre la Confederación en
Pavón (1862), que son depuestos los Coroneles Juan Sáa y Filomeno Valenzuela y el
Gobernador Francisco D. Díaz,114 y que el Club del Pueblo pudo nombrar como
Gobernadores de San Juan, primero a Ruperto Godoy,115 luego a Domingo F. Sarmiento,
y por último a Manuel J. Zavalla Merlo.116

Con referencia a Corrientes, correspondiente al subconjunto político del Litoral,


cuya supremacía política era también disputada por Paraná y Buenos Aires, sus
autoridades estaban amenazadas por la sedición del Coronel Nicanor Cáceres, (a) "Tatú
Pitá" (Quirquincho Colorado).117 Debido a ello el Presidente Urquiza, que fue su aliado y
protector en muchas oportunidades, intervino la provincia mediante un decreto refrendado
por el Ministro del Interior José Benjamín Gorostiaga.118 Y en Santa Fé, también
perteneciente al subconjunto político del Litoral, y por cuya hegemonía política también
competían Buenos Aires y Paraná, las fuerzas políticas se dividieron en dos claras
tendencias geográficamente segmentadas, la una netamente federal, conocida como de los
Lopiztas, encabezada por Juan Pablo Lápez, medio hermano del Brigadier General
Estanislao López, con asiento en la ciudad de Santa Fé, y subordinada al gobierno de
Paraná; y la otra liberal, nucleada en el Club del Pueblo, denominada Cullista, dirigida por
José María Cullen,119 con sede en la ciudad de Rosario, y políticamente subordinada a
Buenos Aires.120 Recién merced a la derrota que sufrió la Confederación en Pavón, la
supremacía de Buenos Aires se hizo indiscutible, los Gobernadores Pascual Rosas y
Mariano Comas fueron removidos y el Club del Pueblo pudo designar como Gobernadores
de Santa Fé a Patricio Cullen,121 y a José María Echagüe.122 El clan de los Aldao y los
Candioti, que había hegemonizado la provincia en el período colonial borbónico, fué
sustituido durante el Rosismo, a partir del liderazgo del Brigadier Estanislao López, por un
clan de mayor envergadura social y política, el de los Rodríguez del Fresno, al cual
pertenecía la mujer del Brigadier. La familia de los Rodríguez del Fresno se hallaba
estrechamente relacionada con la de los Freyre, los Iturraspe, los Gálvez, los Iriondo, los
Crespo, los Comas, los Aldao y los Cullen, al extremo de celebrar múltiples casamientos
entre primos hermanos, de los cuales procedieron un ingente número de primos dobles
(paralelos y cruzados).123

En esta etapa que se inició en Caseros y concluyó en Pavón, los conflictos políticos
se dirimieron fundamentalmente a través de la violencia armada, alcanzando su paroxismo
en San Juan, y al generalizarse el conflicto necesariamente derivó en una lucha abierta
donde el triunfo de las armas a favor del partido Liberal logró finalmente la Unidad
Nacional bajo la hegemonía liberal porteña y la subordinación de todas aquellas
situaciones provinciales que le habían sido ajenas. Las sucesivas fracturas políticas
ocurridas en la transición desde la tercer contraola regresiva (1827-1852) hasta la cuarta
ola progresiva (1852-1880), que transcurrieron entre 1852 y 1862, se correlacionaron
positivamente con la fase de crecimiento de la segunda onda larga de Kondratiev
(1848/52-1870/75). En esta transición la amenaza social que significó la presencia de las
élites y las masas rurales de las provincias interiores, incluida la República Oriental del
Uruguay, fue equilibrada o neutralizada mediante compromisos o acuerdos (Paz de
Octubre de 1851, Acuerdo de San Nicolás, 1852; Pacto de San José de Flores, 1859; y
Constituciones Nacional y Provinciales).

Capítulo III-B-6 Rol piamontés del enclave nacionalista porteño.

Indice

E-I. Mitrismo en las provincias y rol 'Piamontés' de Buenos Aires (1862-1866).


E-II.Hegemonización de un proyecto nacional.
E-IIIFracturas del caudillismo, del militarismo y del clericalismo.
E-IV Debates acerca de la forma de gobierno.
E-V Ingerencia del ejército en la política provincial. El caso de Salta.
E-VI Simulacro de golpe de estado.
E-VIIEl caso de Cuyo.
E-VIII
Sujeción de unas provincias a otras. El caso de Catamarca en su subordinación a
Tucumán y Santiago del Estero.
E-IX Subordinación de unas provincias a otras. Los casos de Santa Fé y de Corrientes en
su sujeción a Concepción del Uruguay y Buenos Aires.
E-X Clanes políticos en Córdoba y La Rioja.

E-I El Mitrismo en las provincias y el rol 'Piamontés' de Buenos Aires (1862-


1866).
Con la ruptura y debacle de la coalición Confederada (1861), donde subsistían
fracciones de elites provinciales ideológicamante impregnadas del pensamiento de la
modernidad colonial-absolutista; donde el caudillismo, el militarismo y el poder
autocrático, eclesiástico y político-patrimonial apenas si fueron afectados con la caída de la
restauración absolutista (Rosismo);124 y luego de un breve interregno secesionista (1853-
1860),125 tuvo lugar una transición política marcada por duras luchas intestinas y nuevas
coaliciones donde la supremacía vino a ser disputada por:

1) la intelectualidad liberal y las logias masónicas (Rectores de Colegios


Nacionales, curas liberales, jueces Federales, gerentes de bancos y
corresponsales de diarios de la Capital);126

2) una elite política (parlamentaria) fragmentada en un clivaje horizontal


(facciones rivales), que pensaba la política en espacios más extensos que el
regionalismo provincial (clivaje vertical), y que por su misma rivalidad y
capacidad de acordar y contraer coaliciones y participar de intervenciones
federales a las provincias condicionaba, limitaba o reducía la existencia de
prácticas deliberativas, nepóticas y clientelísticas notabiliarias;127

3) una nueva elite intelectual (cultural, educativa, periodística y artística),


inspirada en el Romanticismo (Michelet, Thierry, Carlyle, Chateaubriand,
Herder) y en la recepción del ritual y la estética Verdiana;128

y 4) una nueva burocracia militar, política, educativa, judicial y financiera, que


amplió el número y la calidad de los incentivos selectivos ofrecidos a los
clanes familiares locales.129

A diferencia de lo repetido por la Nueva Escuela Histórica, la etapa conocida con el


apelativo de Organización Nacional (1862-1880) no fue un proceso lineal, homogéneo y
pacífico, sino que por lo contrario, fue contradictorio, heterogéneo y violento. La elite
liberal porteña, que podría ser caracterizada como una clase dirigente o proto-burguesía --
comparable al rol que desempeñó la elite Piamontesa en la unificación Italiana, o la
Prusiana en la unificación Alemana-- tuvo a diferencia de gran parte de las elites de
América Latina, que sólo jugaron un rol de clase dominante, la voluntad de hegemonizar
un proyecto nacional, es decir, de elevar sus intereses particulares y regionales a una
categoría general, coaligando subordinadamente los intereses de otras regiones, clases y
clanes a su proyecto.130 Como parte de un innovador programa político se propuso
afirmar una identidad cultural nacional propia, para lo cual fue imponiendo un control
simbólico-ritual (cancionero y calendario de efemérides nacionales), una poesía épica
fundacional (Santos Vega, Martín Fierro), un arte plástico nacional y moderno (Blanes,
Della Valle), una historiografía nacional positivista (fundada en documentación y
archivos), y una política secularizadora (laica).131

Haciendo hincapié en la dominación política del aparato estatal, tanto Noble (1960)
como Grondona (1967) descubrieron que con anterioridad a la federalización de Buenos
Aires y a la llamada Conquista del Desierto (1880), es decir en tiempos en que
hegemonizaba la política argentina el Liberalismo Nacionalista Mitrista, existió un tipo de
estado embrionariamente oligárquico donde las virtudes cívicas o republicanas, como en la
primera ola de Huntington (1991), aún no se hallaban corrompidas.132 Sin embargo, la
romantización del pasado, que las melancólicas tesis de Noble y de Grondona revelan,
dejan sin respuesta numerosas incógnitas, pues aún en ese período, en que se rompe con la
primer crisis de la modernidad, una contra-ola regresiva (Rosismo), se perpetuaron los
puntos de contacto con la modernidad colonial-absolutista y se dieron faccionalismos
inter-regionales y desajustes, desviaciones o involuciones del orden republicano de
gobierno (fraude electoral, sucesiones impuestas o apuntamientos políticos, motines
militares y rebeliones armadas).133 En ese sentido, para Rusk (1970) y Converse (1972) las
propiedades jurídico-institucionales de los sistemas electorales (inscripción o registro,
padrones, sistemas de votación, requisitos del sufragio, etc.) tuvieron necesariamente
importantes efectos en los comportamientos político-electorales.134

Para una lectura institucionalista (u Olsoniana), reflejada en la tesis de Walt (1987),


acerca de la capacidad agregativa de las coaliciones; y en el índice de la fuerza o debilidad
de los partidos políticos, formulada por Sartori (1992) --que mide su indispensabilidad y/o
capacidad de intimidación, afiliación y movilización-- cuanto mayor era la fuerza o
capacidad relativa de un partido político, tanto más atractivo era ser su aliado.135 Las
coaliciones duraban tanto como eran útiles para contrarrestar las amenazas que
enfrentaban. A medida que la fuerza de un partido aumentaba, su habilidad para por mano
propia disuadir o derrotar las amenazas crecía. Por el contrario, a medida que disminuía la
fuerza de un partido, su valor como aliado o disuasivo declinaba, incitándolo a someterse a
la formalización de coaliciones.136

E-II La hegemonización de un proyecto nacional.

En la hegemonización de un proyecto político, fundado en el mito liberal o idea-


fuerza de la unidad nacional, las oligarquías centrales lograron integrar al país.137 Aún más,
lograron exportar su política liberal a todo el espacio geográfico del llamado Cono Sur,
pues no fueron ajenos a esta política,138 la lenta transición operada en dicho subsistema
internacional, que llevó a: a) a una intervención exterior y a una guerra;139 b) a la llamada
Cruzada Libertadora (dirigida en 1864 desde Buenos Aires hacia el Uruguay por el Gral.
Venancio Flores);140 c) a la derrota del Paraguay en la Segunda Guerra de la Triple
Alianza;141 y d) a la denominada Conquista del Desierto.142 En esa subordinación, fruto de
una suerte de efecto dominó, las elites oligárquico-liberales se propusieron, por un lado,
producir una crisis orgánica en el viejo orden social vigente en las provincias, que se
resistían a ceder el monopolio de la violencia a manos de un ejército nacional, y se
obstinaban en la sujeción de la justicia y las legislaturas; así como a neutralizar a los
subsistemas políticos marginales y a las clases medias mediante compromisos, concesiones
y reformas. Por otro lado, estas elites se propusieron excluir a las masas rurales del interior
y las clases trabajadoras urbanas de la vida política, mediante la penetración territorial
armada, el patriarcalismo, el padrinazgo, el nepotismo, el clientelismo, el fraude y la
proscripción. Por el contrario, en la gran mayoría de los países de América Latina operó en
el siglo XIX una división ideológica y geográfica que minó profundamente la posibilidad
de unir consensuadamente a sus elites oligárquicas.143

La violación de la Constitución de 1853 y su reforma de 1860, que dieron lugar a la


batalla de Pavón (1862), fueron la materia prima que nutrió la investigación histórica
acerca de las rupturas o transiciones políticas violentas (golpes de estado) y nos llevaron a
formular los siguientes interrogantes. La politización de las fracturas (religiosas,
regionales, estamentales, corporativas y etno-lingüísticas) heredadas de la modernidad
colonial-absolutista habrían sido amortiguadas por la institucionalización de las funciones
centrales de un estado moderno (parlamentarismo, independencia de la justicia, educación
laica). La estructura discursiva de las instituciones sociales de la Modernidad estuvo
encarnada en una multiplicidad de valores, tales como los principios o códigos de la
separación del estado de la sociedad civil, la adquisibilidad de virtudes individuales
(patriotismo, laboriosidad, urbanidad, educación, racionalidad, caballerosidad, afán de
lucro, prosperidad, etc.), la universalidad de los derechos ciudadanos y las garantías
individuales (peticionar, publicar, poseer, enseñar, aprender, sufragar, etc.), la divisibilidad
del poder, la independencia de la justicia, la inamovilidad y elegibilidad de los jueces, la
incredulidad anticlerical, la representatividad de la democracia, la republicanidad y auto-
determinación de los gobiernos provinciales y municipales, la incompatibilidad entre los
cargos ejecutivos, judiciales y legislativos, la igualdad ante la ley, la impersonalidad de las
leyes, la fidelidad en los contratos, la privacidad de la propiedad y la ganancia, la
convertibilidad del valor de uso en valor de cambio, la laboriosidad industrial, la
solidaridad de clase, la periodicidad de los cargos ejecutivos y legislativos, la publicidad de
los actos de gobierno, la responsabilidad y privacidad individuales, la nacionalidad del
ejército y la iglesia (Patronato), la escolaridad obligatoria y la autonomía de las
universidades.

En consecuencia, la diversidad de la transición de los ordenes absolutista y


carismático (caudillista) al orden republicano y sus procesos de ciudadanización y
laicización, habrían obedecido a la resistencia diferencial de las estructuras socio-
demográficas, políticas, económicas y culturales locales.144 La batalla de Pavón (1862)
habría tenido efectos de mostración o dominó en la llamada Cruzada Libertadora
(Uruguay, 1864), en la Segunda Guerra de la Triple Alianza (1865-70), y en la represión a
las rebeliones del Chacho Peñaloza y de Felipe Varela en el Noroeste (1863 y 1867), del
Lopizmo en Santa Fé, levantado contra el gobierno laicista de Nicasio Oroño (1867), y de
López Jordán en Entre Ríos (1870, 1873 y 1876). Pero mientras algunas provincias
avanzaron a formas republicanas de gobierno, otras que ya lo estaban revirtieron luego de
Pavón a formas carismáticas o caudillescas, que se expresaron en las rupturas y crisis
políticas provinciales, tales como la de Salta en 1864; Catamarca en 1862 y 1863;
Tucumán en 1861 y 1868; Córdoba en 1863 y 1864; Mendoza, en 1863; Santa Fé en 1867;
y Corrientes en 1868 (Cuadro I).

E-III Las Fracturas del Caudillismo, el Militarismo y el Clericalismo.

Entre los antecedentes históricos violatorios del orden republicano de gobierno que
acapararon la mayor parte del interés de juristas, publicistas e historiadores sin duda las
fracturas provocadas por el caudillismo o legitimidad carismática (Rosas, Yrigoyen,
Perón),145 el militarismo,146 y el clericalismo, herencias de la anarquía o metanastasis que
siguió a la Revolución de Independencia, llevaron las preferencias por sobre las
supervivencias de la modernidad colonial-absolutista, expresadas en las fracturas genéticas
(estamentales o señoriales, etno-lingüísticas, geográficas, patrimoniales, corporativas).147
En efecto, las revoluciones de Mayo (1810), Caseros (1852) y Pavón (1862) y las
sucesivas revoluciones acontecidas en los siglos XIX y XX,148 monopolizaron el interés de
las Legislaturas, las Convenciones Constituyentes, los fallos de la Corte Suprema de
Justicia, y las tesis de nuestros historiadores.149 Con referencia a las derivaciones jurídicas
y constitucionales de la Revolución de Mayo, el Diputado Bartolomé Mitre manifestaba en
1854, al oponerse tanto a la Confederación Argentina como a la independencia absoluta
del Estado de Buenos Aires, que

"...el pacto social de esta nación, el derecho, la ley preexistente que debe servirnos
de norma, se halla aquí, en este recinto. Allí está: es el acta inmortal de nuestra
independencia, firmada en Tucumán el 9 de Julio de 1816".150

Y con respecto al shock político o sustitución de fracturas que significó la batalla de


Pavón, que marcaba el fin de un antiguo clivaje pre-moderno de naturaleza geográfica
(Buenos Aires y la Confederación) y el comienzo de una nueva fractura moderna de
naturaleza ideológica (Liberalismo versus Autonomismo), se debe destacar el hecho de
que el Gobernador Mitre se hiciera cargo del Poder Ejecutivo Nacional sólo por medio de
un decreto. Dicho decreto invocaba la delegación de poderes

"...a efecto de convocar e instalar el Congreso Nacional y de ejercer, hasta tanto


que dicho Congreso resuelva lo que corresponda, las atribuciones anexas a ese
cargo".151

Realizadas en cada provincia las elecciones pertinentes, y reunido el Colegio Electoral,


consagró como Presidente a Mitre y como Vicepresidente al Coronel Marcos Paz.152 Las
resoluciones dictadas por Mitre durante su interinato presidencial de facto fueron
convalidadas en 1865 por un fallo o acordada de la Corte Suprema que sentó
jurisprudencia.153

Y casi treinta años después del célebre discurso de Mitre, el jurista y afamado
periodista y duelista Nicolás A. Calvo, en una ignorada carta dirigida al Presidente
Roca,154 refiriéndose a los pactos preexistentes firmados por caudillos provinciales, que se
habían dado como fuente del poder constituyente, le manifestaba:

"...El primer error de nuestros constituyentes fue el dar por origen y fuente de sus
poderes de gobierno los pactos preexistentes [Pilar, 1820; Cuadrilátero, 1822;
Federal, 1831; San Nicolás, 1852; etc.], en vez de tomar como los EEUU, la única
pura, perentoria, categórica y segura: la voluntad del pueblo".155

Compare los dos proemios de las Constituciones de ambos países, le pedía Calvo a Roca.
Aquellos pactos interprovinciales,

"...caducaron con la vigencia de la Constitución Nacional, de hecho; porque ella los


derogaba, cerrando el período de la anarquía, y completando la evolución
grandiosa, que la disidencia de Buenos Aires puso en peligro, durante diez años; en
que tuve el honor y la gloria de luchar, solo al principio [en el Senado de la
Confederación Argentina], y acompañado después, por la opinión pública de mi
Provincia y de la República, en favor de la unidad y de la integridad nacional, que
ha sido y es, la idea fija y perenne de mi vida".156

E-IV Los debates acerca de la forma de gobierno.

La forma representativa, republicana y federal de gobierno, de que habla nuestra


Constitución, vis à vis la forma monárquico-absolutista, en su analogía con la tiranía y el
caudillismo, también acaparó el centro de muchas discusiones parlamentarias, periodísticas
y jurídicas de esa época fundacional. El Senador bonaerense Aristóbulo del Valle,157
sostenía que la forma republicana de gobierno se trataba de

"...aquella que reposa en la soberanía del pueblo, se constituye bajo el sistema


representativo, con poderes limitados, llamados a desempeñar funciones
determinadas: un poder ejecutivo, un poder legislativo, un poder judicial y también
un poder electoral".158

Y a juicio del Diputado Delfín Gallo, la forma republicana de gobierno de que habla la
Constitución,

"...no está puesta únicamente en contraposición a la forma monárquica, es otra


cosa, quiere decir: --el gobierno del pueblo; y mientras el pueblo no pueda
gobernarse por medio de los mandatarios que su Constitución establece, la forma
republicana de gobierno no existe en una provincia".159

Pero la noción de soberanía popular, como opuesta a la soberanía del monarca, en


que estaba fundado el orden representativo, republicano y federal de gobierno exigió en
esa época una previa discusión acerca de los elementos constitutivos y las propiedades de
la matriz social y política. Entre dichos elementos figuraban los orígenes históricos de la
nación y las provincias, quién precedió histórica y cronológicamente a quién, las reglas
vigentes en el sistema político y social (Constituciones y regímenes de sanciones
individuales y colectivas), los actores individuales y colectivos de la esfera pública y los
contenidos de la noción de nacionalidad. La noción de nación estaba fundada en el
principio de la soberanía popular. Pero ninguno de los elementos componentes de la
noción de nación fue estático, pues han variado y varían con el devenir de la historia. Las
fracturas étnicas, lingüísticas, religiosas, corporativas, patrimoniales, y geográficas o
regionales, producidas en la base del conflicto político organizado, han variado con la
distinta estructura social que rigió diferentes épocas.160

Aparentemente, de 1859 a 1863 el Río de la Plata volvió a experimentar una lucha


política, que se extendió al plano militar, en las batallas de Cepeda y Pavón. Pero las
resistencias provocadas por Pavón generaron en las situaciones provinciales un
desequilibrio de la balanza del poder, que entre 1863 y 1866 dieron lugar a una suerte de
efecto dominó. A título de "Jefe de los pueblos en armas" el gobierno de Mitre depuso
todos los gobiernos provinciales de los cuatro subsistemas políticos (Norte, Cuyo, Centro y
Litoral) en que estaba fragmentado el efímero sistema nacional de la Confederación
Argentina, con excepción del de Entre Ríos, donde al Gral. Urquiza --probablemente
debido a la existencia de un pacto tácito, secreto o implícito-- se le reconoció la
permanencia en el cargo.161

E-V La ingerencia del ejército en la política provincial. El caso de Salta.

En Salta, perteneciente al subconjunto político Norteño, una vez derrocadas las


facciones federales o Derquistas, el partido liberal depuso al Gobernador José María
Todd,162 y nombró interinamente al Gral. Anselmo Rojo,163 y en Mayo de 1862 eligió
como Gobernador propietario a Juan Nepomuceno Uriburu,164 apoyado en forma enérgica,
desde Tucumán por el clan de los Posse, y desde Santiago del Estero, por los hermanos
Taboada.165 Aprovechándose de la victoria de Pavón el clan familiar de los Uriburu,166
alcanzó "...el monopolio de la función pública asegurando una renta de $20.000 anuales a
hermanos, primos, y sobrinos".167 En la Legislatura estaban como Representantes los
primos hermanos José, Francisco y Evaristo Uriburu, y Juan de Navea Uriburu.168 Tal fue
el grado de nepotismo,169 que el entonces Diputado Provincial Isidoro López Plaza,170
llegó a la celebridad satirizando al clan gobernante, en escritos en verso y prosa, que se
publicaban en el periódico El Libre,171 y en el diario La Actualidad.172 Pero no eran sólo
los Uriburu quienes trataban de imponer los gobiernos de familia, pues la misma táctica
fue seguida en Salta más tarde por los Leguizamón, clan que también pertenecía al partido
liberal; y más luego primero por los Ortices y después por los Ovejero, pertenecientes al
partido autonomista.173

Pero como consecuencia del requisito de la inscripción previa de los sufragantes en


un Registro Público Provincial, establecido por la Ley 75, dictada en Noviembre de
1863,174 y el desprestigio popular alcanzado por el clan de los Uriburu, Salta padeció, a
principios de 1864, el primer golpe militar acontecido después de Pavón, "...contrariando
al Gobierno Nacional que ha reprobado esplícitamente la injerencia de los oficiales del
ejército en la política provincial".175 En efecto, a juzgar por los descargos que luego
produjera el Jefe del Batallón 8o. de Línea Cnel. Diego Wellesley Wilde,176 la tropa a su
mando padecía una agitación política fuera de lo común, instigada por su yerno el Dr.
Isidoro López, quien se hallaba "...exaltado como un Republicano de tiempos atrás".177 El
pueblo, levantado en masa contra el Gobierno de Juan N. Uriburu, principió "...a indicar al
8o. como la base de una revolución: me vivaron cuando pasaba por las calles, y aún no
faltaba quien me indicase atrevidamente como Jefe de una conspiración".178 El Gobierno
de Salta comenzó a manifestar desconfianzas acerca de Wilde "...por la natural relación
con López [era su yerno], aunque sabía que era mal sostenida por mi parte".179 Por ello,
Wilde resolvió --de acuerdo con el Gobierno de Uriburu-- sacar la tropa Tucumana de
Salta, entrando el 29 de Febrero a la Capital de Jujuy,

"...con 147 hombres piquetes de la 1a., 2a., y 3a. Compañía [Tucumanos], dejando
por orden del Gral. Anselmo Rojo, cincuenta y más hombres [Salteños] de
guarnición en Salta a las inmediatas [ordenes] del Cap. D. Napoleón Uriburu, de la
confianza por supuesto del Gobierno".180

Quince días más tarde, el 15 de marzo a las tres de la mañana, las tropas acantonadas en
Jujuy, en medio de un aguacero semejante a un diluvio, se sublevaron, y a juzgar por los
dichos descargos de Wilde,

"...me negó toda obediencia, diciendo que iba a echar a tierra al Gobierno de Salta
de acuerdo con el pueblo; y dijo que lo haría de su propia autoridad, supuesto que
yo no quería obedecer a su llamamiento. La intentona, el motín se consumó, y
temeroso de un saqueo en la Capital [de Jujuy], consentí que dos oficiales los
condujeran fuera de la población".181

Como entre los sublevados se encontraban el Subteniente Alfredo Wilde,182 y el Teniente


Fábregas, oficiales del Batallón 8o. de Línea, Pepe Posse, (a) "Dr. Amoníaco", se
preguntaba en El Liberal,

"...¿que significa este hecho? ¿creeremos que el hijo se amotinaba contra el padre?.
Pero ya sabemos como pensaba el padre en las cuestiones políticas de Salta, y
sabemos también que los sublevados querían por la acción lo mismo que su Jefe,
luego no hay que hacer esfuerzos de malicia para atribuir el verdadero origen de
aquel motín al más interesado en cuestión".183

En el transcurso de la sublevación se cometieron barbaridades que fueron


precipitadamente denunciadas por Pepe Posse desde las columnas de El Liberal de
Tucumán, pero que después resultaron no ser ciertas, entre ellas "...la fusilación [sic] de
nuestro decidido amigo, Cnel. Sergio Corvalán, la del Cap. Borelli y una compañía de
estos", cometidas por los caudillos del Campo Santo: Alejandro Figueroa, Vicente
Anzoátegui, Ramayo y otros.184 La montonera de Chicoana, levantada al mismo tiempo
que la rebelión del Batallón 8o. de Línea, corroboraba según Posse la naturaleza de los
vínculos políticos que tenía la revolución.185 Amén de los Salteños, en aquella revuelta
participaron los asilados Confederados o Derquistas de diferentes provincias,186 y en ella el
médico Ezequiel Colombres,187

"...era el alma de las reuniones que se hacían en la capital de Salta, pasando revista
y alentando en la oposición a todos los mazorqueros asilados allá de diferentes
provincias".188

Merced a la información proveída por el Gobernador de Jujuy, Dr. Daniel Aráoz Tezanos
Pintos,189 perteneciente a la facción de los Conspicuos, las fuerzas del Gobierno de Salta
pudieron batir a las tropas del Batallón 8o. de Línea en Los Sauces.190 La participación que
había tomado el Gefe del Batallón 8o. de Línea Coronel Guillermo Wilde,191

"...en las cuestiones políticas internas de la provincia de Salta, faltando a la


abstención que le correspondía observar, como Jefe Nacional en servicio activo, o
más bien contrariando al Gobierno Nacional que ha reprobado esplícitamente la
injerencia de los oficiales del ejército en la política provincial contra las
autoridades legalmente constituidas, que deben sostener lejos de combatir",192

fue juzgada en causa militar, preñada de denuncias y testimonios contradictorios. Según


los descargos del Coronel Wilde, expuestos en el Apéndice Sal-I, estos probarían que en
realidad el Gral. Rojo manifestó desidia pues no estuvo a la altura de los acontecimientos.

E-VI Un simulacro de golpe de estado.

Pero pese a la derrota militar sufrida en Los Sauces por los restos del Batallón 8o.
de Línea, supuestamente coaligado a los denominados mazhorqueros o Derquistas,193 a
todas luces, en opinión del ex-Gobernador Coronel Anselmo Rojo, "...reaccionarios y
contra-revolucionarios" (que incluían al liberal disidente Isidoro López),194 en las
elecciones de Mayo de ese año, el partido Liberal,195 y sus prosélitos los Tamayo, los
Ugarriza, y los Obejeros, sufrieron una derrota aplastante.196 La coalición de facciones
triunfante era dirigida por el Presidente de la Legislatura Don Segundo Díaz de Bedoya,197
y la integraban Aniceto Latorre,198 Pedro José Frías, (a) "Peque",199 Martín V. Cornejo,200
el Coronel Francisco Centeno,201 Alejandro Figueroa,202 Solano Cabrera, Damián Torino
Santibáñez,203 el Teniente Coronel Juan Solá Chavarría,204 "...Ramayo, los Algañaraces,205
Villagrán, y según se cree también el Gral. Gutiérrez, todos estos colocados en alta
graduación de Generales y Coroneles".206 Celebradas las elecciones el 4 de Junio,
triunfaron en el distrito capitalino Emilio Castro Boedo, Juan Martín Leguizamón y Juan
Nepomuceno Solá.207 Para impedir el acceso al poder a los triunfadores y a Cleto
Aguirre,208 la asunción del cargo de Gobernador de Salta, el clan de los Uriburu acudió el 8
de Mayo de 1864 a un simulacro de golpe de estado, donde José Uriburu Poveda, (a)
"Povedón", asumió la Gobernación en reemplazo de su tío Juan.209 En un burdo intento por
justificar la frustrada maniobra, el Coronel Anselmo Rojo, le informó al General
Wenceslao Paunero acampado en Córdoba que

"...aquel hecho fue una necesidad impuesta por la salvación del partido liberal, para
evitar la elevación al poder de la mashorca, que en Salta se hallaba reunida con
chala y todo".210

Habiendo asumido Cleto Aguirre la Gobernación, Isidoro López fué designado Fiscal
especial. Para denunciar la causa a que dio lugar el Movimiento Revolucionario del 8 de
Mayo,211 Nicolás Carenzo,212 fue designado Juez "...para perseguir los intereses y la
familia de Don José Uriburu",213 y el Capitán Napoleón Uriburu,214 fue detenido por
complicidad en dicho Movimiento. Asimismo, el Gobernador Aguirre se enfrentó al
Obispo Buenaventura Rizo Patrón a raíz de la inconducta del Pbro. Sixto Sáenz, de
Rosario de Lerma.215

E-VII El caso de Cuyo.

En Mendoza, perteneciente al subsistema político de Cuyo, y donde la hegemonía


política era disputada por Córdoba y Buenos Aires, como consecuencia de la victoria de
Pavón (1862), el partido liberal también ocupó el poder. El Gral. Ignacio Rivas,
desprendido del Ejército del Gral. Wenceslao Paunero, con asiento en Córdoba, y
acompañado por el Auditor de Guerra Domingo F. Sarmiento, impuso como Gobernador
de Mendoza a Luis Molina.216 A este le siguió el Gobernador Franklin Villanueva
García,217 iniciándose con ellos, al decir de Funes (1942-51), la serie de gobiernos de
familia que dominarían Mendoza por más de medio siglo.218 Sin embargo, esta
dominación no transcurrió sin altibajos. A comienzos de 1863, la Legislatura fue
violentamente disuelta por orden del Gobernador Molina y su Ministro Eusebio Blanco,219
en plena sesión "...por un trozo de tropa cívica y como 200 hombres del populacho que
habían sido embriagados al efecto".220 La nueva Legislatura digitada por Molina dictó una
Ley por la cual los mismos Diputados debían elegir a sus reemplazantes. Y cuando de
resultas de dicha Legislatura, Eusebio Blanco fue elegido Senador Nacional, su diploma
fue rechazado.221

En San Juan, también perteneciente al subsistema político de Cuyo, Domingo F.


Sarmiento asumió el mando, pero al entrar en conflicto con el Ministro del Interior
Guillermo Rawson --acerca de la atribución que Sarmiento se tomara de decretar el estado
de sitio-- fue elegantemente destinado como Embajador en los Estados Unidos.222 El
mando es entonces asumido por Santiago Lloveras,223 para sucederlo luego Joaquín
Quiroga y Saturnino de la Presilla.224 Pero este último amaneció muerto en su cama el
Domingo 24 de Julio de 1864. El Nacional informaba que desde que Presilla había
asumido el mando "...con generalidad se pronosticaba su muerte, fundándose en lo mal
querido que era por el pueblo, lo que en San Juan es un presagio terrible".225

E-VIII.- La sujeción de unas provincias a otras. El caso de Catamarca en su


subordinación a Tucumán y Santiago del Estero.

Y en Catamarca, correspondiente al subconjunto político del Norte, y por cuya


supremacía política habían competido en el pasado Tucumán y Córdoba, luego de Pavón,
el Gobierno Nacional la intervino por decreto derrocando al Gobernador Interino Francisco
Ramón Galíndez, sucesor de Miguel Molina,226 dando lugar a una elección que consagró
como Gobernador al liberal José Luis Lobo.227 La lucha por esta provincia obedecía
fundamentalmente al número de electores que les correspondía para la elección del Vice-
Presidente en el Colegio Electoral, pues la candidatura presidencial de Mitre estaba fuera
de cuestión. Los Tucumanos y su Gobernador el Cura José M. del Campo, que sostenían la
candidatura a Vice-presidente de Marcos Paz, estaban convencidos de que apoyando a
Moisés Omill como Gobernador se aseguraban los diez electores de Catamarca.228
Triunfante el Gobierno Nacional en el combate de Sumampa el 10 de agosto de 1862, la
Legislatura consagró a Omill como Gobernador Provisorio.229 Convocadas las elecciones,
ninguno de los dos candidatos, ni Omill que estaba apoyado por los Tucumanos y por el
Cura Campo; ni Ramón Rosa Correa,230 a quien lo sostenían los Taboada, obtuvieron
mayoría absoluta. Pero los partidarios de Correa lo consagraron como triunfador, lo cual
provocó el veto del Gobernador Provisorio Omill.231 Los diarios de Córdoba atribuyeron el
veto de Omill al interés de embrollar y dificultar la situación. En el interín, en la noche del
17 de agosto de 1862, estalló una revolución encabezada por una mujer de filiación liberal,
Doña Eulalia Ares de Bildoza,232 apoyada por los Taboada, que obligó a Omill a huir a
Tucumán,233 "...quedando allí don Juan Cano de Gobernador puesto por el motín", hasta el
regreso del titular Ramón Rosa Correa.234

Ante tal situación y para disuadir a la oficialidad y la tropa Santiagueña Omill pidió
la intervención del Gral. Paunero quién aconsejó a Mitre que interviniera Catamarca.235 El
Poder Ejecutivo designó entonces al Gral. Anselmo Rojo como Comisionado Nacional.
"...¿Y que hace el Comisionado?, declara Gobernador legítimo al señor Correa, sin más
antecedente".236 Pero Correa no pudo gobernar, pues en Abril de 1863 estalló un grave
motín de la soldadesca, la cual saqueó la ciudad quemando el archivo oficial. Correa tuvo
que renunciar, delegando el mando en el Comandante Víctor Maubecín,237 apoyado por los
Taboada, "...que ha sido una tiranía continuada, una violación constante de todas las leyes
de la provincia, una de esas tiranías insoportables que no podía menos de traer una
revolución".238

E-IX La subordinación de unas provincias a otras. Los casos de Santa Fé y


de Corrientes en su sujeción a Concepción del Uruguay y Buenos Aires.

En Santa Fé, perteneciente al subsistema político del Litoral, y cuyo predominio


político era disputado por Concepción del Uruguay, residencia del Gobernador Urquiza, y
por Buenos Aires, nueva sede del Gobierno Nacional, al imponerse luego de Pavón el
partido liberal, se inauguró una política radicalmente distinta de las precedentes, opuesta a
la xenofobia propia del federalismo, pues el reclutamiento de la nueva elite no obedecía ya
a los viejos patrones geográficos de nacimiento. En Santa Fé, al decir de un diario
cordobés, dirigido por Juan Brandan,

"...sólo la voluntad de fierro del Sr. [Patricio] Cullen y su inteligente Ministro D.


José María Zuviría,239 han podido sacarla de la miseria a que por esos vampiros
había sido reducida y presentarla como modelo de progreso ante sus demás
hermanas".240

Por el contrario, la oposición al gobierno de Cullen no era mas que


"...el despecho de esos que a fuerza de adular se hacían de una posición y una
renta, la que hoy no pueden tener porque los medios de adquirir que tiene la
barbarie y la corrupción no se aceptan bajo la ilustrada administración que hoy
tenemos".241

Y en 1864 se llama a elecciones para Gobernador, triunfando con el apoyo de Urquiza y el


periódico El Ferrocarril, Nicasio Oroño,242 contra la candidatura de Pascual Rosas,243
apuntalada por el Gral. Ricardo López Jordán.244 En Entre Ríos, Urquiza encomendó a
Mitre la convocatoria al Congreso Nacional.

En Corrientes, también perteneciente al subsistema político del Litoral, por cuya


hegemonía política competían Concepción del Uruguay y Buenos Aires, luego de Pavón,
el Gobernador Canónigo Dr. José María Rolón fue derrocado, erigiéndose entonces las
sucesivas gobernaciones de los hermanos Pampín, alteradas por la invasión paraguaya que
alcanzó a permanecer por más de un año en posesión de la ciudad de Corrientes (ver
Cuadro CRR-I). Reinstalado en el poder el Gobernador Manuel Ignacio Lagraña,245 por el
ejército nacional, al poco tiempo fue sustituido electoralmente por Evaristo López. Este
último fue impuesto por el caudillo Gral. Nicanor Cáceres, (a) "Tatú pitá" (Quirquincho
Colorado), partidario de Urquiza, sin que la Legislatura fuera integrada hasta mediados de
1867.246 Para neutralizar al Cacerismo, la conducción porteña aconsejó fortalecer el
imperio del partido liberal.247 Desgastado López en su gestión, duramente atacado desde
las páginas del diario pro-mitrista El Nacionalista, tuvo que hacer frente en Septiembre de
1866 a un motín militar que fue reprimido y se conoció como "la revolución de los
porteños".248 El Artiguismo y luego el Cacerismo tuvieron su origen en lo que se
denominó “el desarreglo de los campos”, producto del abuso de las vaquerías durante la
administración de las Temporalidades, y de las abrumadoras carneadas de los ejércitos
durante las guerras civiles, con la consiguiente despoblación de las estancias. La semilla
así sembrada estalló en el oriente correntino (costa del río Uruguay) a mediados del siglo
XIX con el denominado Cacerismo.249

E-X Los clanes políticos en Córdoba y La Rioja.

En Córdoba, concerniente al subconjunto político del Centro, y por cuya


supremacía política también rivalizaban Concepción del Uruguay y Buenos Aires,
producida Pavón (1862) y la revolución del Coronel Manuel de Olascoaga, el Partido
Liberal entró en descomposición. En la lucha librada por la gobernación, entre José Alejo
Román,250 quien duró en el gobierno sólo seis días, y Félix de la Peña, quien alegó haber
sido despojado del cargo injustamente por Derqui, el Gral. Paunero repuso a Peña por
breves días, hasta designar como Gobernador Interino al Coronel Marcos Paz.251
Convocadas las elecciones en 1862 triunfó Justiniano Posse por sobre Félix de la Peña.252
Su administración estuvo jaqueada por la Montonera del Chacho Peñaloza y por las
rivalidades de las facciones liberales.253 Finalmente, una asonada dirigida por el
Comandante Simón Luengo,254 y apoyada por el partido Constitucional, cuyos miembros
eran conocidos por el apelativo de "Rusos", destituyeron a Posse y designaron a José Pío
Achával Iramain, (a) "El Paio", al mando de la Provincia.255 A Achával lo confirmó el
Gral. Peñaloza cuando invadió la provincia hasta que con motivo de la batalla de Las
Playas el Gral. Paunero repuso transitoriamente en el cargo a Posse.256 Dos años después,
cuando Posse fue ultimado por agentes de la administración,257 y el Gobernador de
Córdoba solicitó la intervención federal, el Gobierno Nacional prestó por derecho propio la
intervención del Gral. Emilio Conesa para disuadir a los revoltosos y garantizar el orden y
la tranquilidad pública.258

Y en La Rioja, también perteneciente al subsistema político del Centro, y cuya


supremacía política había sido disputada por Córdoba y Santiago del Estero, el clan de los
Dávila y los Villafañe se había enseñoreado nuevamente, a partir de Pavón, del poder
político (Cuadro LR-I). Pero la irrupción del Chacho Peñaloza,259 cuando la ciudad de La
Rioja fue militarmente sitiada, en 1862, desplazó a Domingo Antonio Villafañe del
poder.260 Recién en 1864, con el consentimiento del Batallón No.6 del Ejército de Línea, y
de su jefe el Gral. Arredondo, el Coronel Julio Campos fue designado Gobernador.261 Para
esa época, la Montonera había tomado proporciones alucinantes.262 A La Rioja habían ido
a parar "...algunos de los sublevados en La Viuda y casi todos los amotinados del 2o
contingente de San Juan".263 Según las cartas que había recibido Pepe Posse "...la
montonera subía ya a cerca de mil hombres muy bien armados".264 Lo que a Posse le hacía
creer que Campos se sentía débil es que en Septiembre de 1865 "...había despachado su
familia a Buenos Aires".265 La Montonera estaba apoyada

"...por los Rusos de Córdoba y se cree que por el círculo de D. Roque Ferreyra, de
modo que debemos sospechar que todo el partido federal de estos pueblos ha de
propender al triunfo de los bárbaros de los Llanos, contando de hacerse allí de una
base para futuras conmociones".266

Derrotado militarmente el federalismo Rosista en Caseros (1852), agotada la


estrategia Confederada del Urquicismo, y consolidado el poder del Liberalismo Mitrista en
todo el territorio argentino a partir de la victoria militar de Pavón (1862) se impuso en el
país una etapa donde imperaron estrategias revolucionarias de índole militar y legal
combinadas con salidas electorales nacionales y provinciales. En esta oportunidad es
cuando la elite porteña tomó conciencia de la necesidad de montar un aparato nacional de
disuasión militar y participar del control político de las provincias en combinación con las
elites del interior. Pero la incorporación del régimen democrático en nuestra Constitución
era sólo una virtualidad, pues las tácticas y las estrategias para burlar la forma
representativa de gobierno en lo que vá desde los orígenes del estado nacional fueron
infinitas, incluso dentro de las instituciones democráticas de los gobiernos constitucionales,
y dieron lugar a intensas discusiones parlamentarias, periodísticas y epistolares.

En esta segunda etapa de la llamada Organización Nacional que se inició en Pavón


(1862) y se interrumpió con San Jacinto (1867), las rupturas políticas y las crisis de
sucesión se dirimieron fundamentalmente a través de la violencia armada, y
secundariamente mediante el fraude electoral, los pactos o negociación inter-notabiliar, o
las reivindicaciones religiosas. El agregado de conflictos y rupturas ocurridos fueron un
fenómeno contradictorio, pues así como entre ellos hubo un cúmulo de hechos derivados
de Pavón que contribuyeron a consolidar un proceso revolucionario burgués de larga
duración, hubo otros que lo boicotearon seriamente, al extremo de hacer peligrar su
subsistencia. Para que se produjera la ruptura y se superara la crisis de transición, desde la
contra-ola regresiva o primer crisis de la modernidad hacia la ola progresiva (unidad
nacional, 1852-62):

I) las elites provinciales tomaron conciencia que:


a) era preciso pensar la política en términos de un área más vasta que la
provincia;
b) el compromiso con la sub-metrópoli central (Buenos Aires) era
imprescindible para sus respectivas cohesiones internas, al extremo de participar en la
elección de los Electores a Presidente de la República y a Senadores Nacionales;267
c) las rupturas políticas absolutistas y violentas (asonadas, golpes de estado,
motines militares, crímenes políticos, etc.) debían ser sustituidas por nuevas prácticas
políticas consensuadas y pluralistas, donde predominaran las coaliciones, el nepotismo, el
clientelismo, el transformismo, y la división de poderes en el seno de nuevas
instituciones;268
y d) que se imponía para hegemonizar las coaliciones políticas provinciales una
lucha política y no un enfrentamiento militar, donde se reprobaba explícitamente la
injerencia del ejército en la lucha política, y de las fuerzas armadas de una provincia en los
sucesos políticos de otra sin orden del gobierno federal;269

II) la elite nacional o metropolitana tomó conciencia que era preciso:

a) pensar la política en términos de un área más vasta que Buenos Aires y


su campaña al extremo de extenderla más allá de las fronteras nacionales;270
b) reconocer a las elites urbanas del interior identidad y representatividad en
el aparato burocrático-administrativo de un estado nacional (Colegio Electoral y Senado
Nacional) que les permita equilibrar la movilización política de sus grandes masas rurales;
c) domesticar las elites del interior: I) influyendo en la confección de las
listas de candidatos legislativos, judiciales y docentes; II) entablando coaliciones con
facciones disidentes; y III) haciendo renunciar a los gobernadores desafectos sin necesidad
de: 1) intervenir las provincias, 2) infringir los principios republicanos de gobierno, o 3)
influir en las elecciones locales;
y d) la modernización del estado y la sociedad civil, y la formación de la elite,
experiencia conocida como Organización Nacional, debía ser operada desde la cúspide del
poder político, instrumentando para ello el parlamentarismo (legislaturas, colegios
electorales, convenciones constituyentes),271 el crédito bancario, la educación media
(colegios nacionales),272 la justicia (jueces federales),273 la información (corresponsales de
la prensa porteña),274 las comunicaciones postales y telegráficas;275 el ejército nacional y
sus fueros;276 la Iglesia y su poder patrimonial;277 los clanes familiares (a través del
parentesco de las elites); y la caridad (sociedades de beneficencia).278

Capítulo III-B-7.- Putsch en el interior como detonador de la Revolución del 90.

Índice

F-I El Juarismo y las vísperas en el interior argentino (Tucumán, Córdoba y Mendoza).


F-II. Conflictividad externa o cuestión sucesoria presidencial.
F-III Destitución por intervención federal. El caso de Santiago del Estero.
F-IV Destitución por juicio político. El caso de Córdoba.
F-V Destitución por putsch militar. El caso de Tucumán.
F-VI Resistencia al putsch. El caso de Catamarca.
F-VII Remoción por putsch militar. El caso de Mendoza.
F-VIII.- Cooptación de miembros de las clases subalternas.
F-I El Juarismo y las vísperas en el interior argentino (Tucumán, Córdoba y
Mendoza).

Muchos son los trabajos que en este siglo se han dedicado al análisis del terrorismo
de estado.279 Pero pocos o ninguno los que se han atrevido a insinuar la existencia de esta
mácula en la segunda mitad del siglo pasado. Sin embargo, las violaciones terroristas a la
Constitución Nacional y a las Constituciones Provinciales fueron el material que nutrió el
análisis histórico acerca de las fracturas o desajustes políticos o transiciones por colapso
(putschs o golpes de estado).

Estas violaciones, ocurridas durante el segundo ciclo del primer período de


expansión, registrado por Di Tella y Zymelman entre 1885 y 1892,280 nos han llevado a
aplicar la variante Hobbesiana de la articulación de racionalidades individuales, de C. H.
Acuña (1995);281 y a explicar las crisis o conflictividades políticas de una sociedad como
función inversa de la pluralidad de fracturas pre-modernas y modernas (teorías de los
vínculos reforzantes y cruzados) y función directa de la intensidad de su desarrollo y
diferenciación económica, política y social (teoría de la complejidad política), de Ross
(1995); y a entender la movilización de los sentimientos de identificación, entre ellos las
conflictividades internas y externas, por la perspectiva psico-cultural, de Ross (1985,
1995).

Finalmente estas teorías nos han inclinado a formularnos un par de interrogantes a


propósito de la conflictividad interna padecida por provincias como Tucumán, Córdoba y
Mendoza:

a) ¿la creciente politización o movilización de las fracturas o desajustes políticos


podía derivar en golpes de palacio o de estado (putschs militares) o
revoluciones desde arriba con connotaciones de terrorismo de estado?;

y b) ¿guardaron alguna relación los putschs opositores tolerados por el Presidente


Roca, ocurridos en Corrientes (1881), Santiago del Estero (1882 y 1884) y San
Juan (1884), y la frustrada competitividad oligárquica de la década del 80 con los
exitosos putschs alentados desde el propio poder del estado por el Presidente
Juárez Celman, registrados en Tucumán (1887), Córdoba (1888) y Mendoza
(1889)?.

F-II La conflictividad externa o cuestión sucesoria presidencial.

La crónica anarquía en las situaciones provinciales, las conflictividades interna y


externa manifestadas en el despilfarro de tierras, la especulación inmobiliaria, la emisión
descontrolada de moneda en forma de letras de tesorería, la irrupción de nuevos ramales
ferroviarios, y la consiguiente expansión del ciclo económico,282 alcanzaron también en la
década del 80 a gran parte de las provincias del interior Argentino.283 A mediados de dicha
década la complejidad política y la conflictividad externa, manifestada en la cuestión
sucesoria nacional o presidencial, tuvo en vilo a todas las provincias. Este estado de
conmoción afectó primero a aquellas provincias que habían votado por Bernardo de
Irigoyen o por el candidato de los Partidos Unidos (Tucumán y Santa Fé), y a medida que
se acercaba el fin de su mandato, afectó a aquellas otras provincias cuyos gobernadores
estaban próximos a Roca en la interna política del PAN.

F-III Destitución por intervención federal. El caso de Santiago del Estero.

En Santiago del Estero las candidaturas para diputados nacionales y la negativa del
Gobernador Pedro Firmo Unzaga,284 a pronunciarse a favor de la postulación de Miguel
Juárez Celman, reverdeció la pasión política, con gran desborde de violencia, que la
exponía a un putsch cívico-militar, obligando a una cuarta y última intervención de la
provincia a manos del Jefe de Enganches y de la Legislatura.285 Unzaga se hallaba al
parecer apremiado por el Senador Nacional Absalón Rojas,286 por más que este último lo
negara.287 Suspendido el Gobernador por la Legislatura, constituída esta última en Tribunal
de Juicio Político, dominada en sus tres cuartas partes por Absalón Rojas,288 y alegándose
para la suspensión del cargo su enfermedad, se nombró en su reemplazo en 1884 a Don
Sofanor de la Silva,289 quien prolongó su mandato hasta Octubre de 1886, sucediéndolo en
el cargo ahora sí D. Absalón Rojas.290 A instancias de Julio A. Roca, Rojas resultó
consagrado Gobernador, seguido en 1889 por su pariente Maximio Ruiz Alvarado.291
Concluido su mandato como Gobernador, Rojas volvió al Senado, para volver nuevamente
a la gobernación en 1892, aunque inmediatamente frustrada por una insurrección popular
seguida por una intervención federal.292 Los antiguos vínculos reforzantes (nepóticos) del
liberalismo Taboadista encontraron en la década del 80 su contrapartida en la propia
actitud del Gobernador autonomista Absalón Rojas. Este último, y su pariente el Senador
Nacional Maximio Ruiz, Presidente del Club Libertad, se permutaban entre sí
permanentemente los cargos.293

F-IV Destitución por juicio político. El caso de Córdoba.

En Córdoba, provincia sumida en profundas fracturas pre-modernas y modernas,


donde la elite dominante se había reorganizado bajo un régimen de vínculos familiares
cruzados,294 las facciones políticas se hallaban movilizadas simultáneamente por la
característica compartida de la religión y la política. El Gobernador Ambrosio Olmos, el
más fuerte latifundista del sur de la provincia, y políticamente leal al ex-Presidente Roca,
fue sometido por la Legislatura dominada por el Juarismo a juicio político y destituido.295
En su lugar asumió el Vice-Gobernador José Echenique,296 quien convocó a elecciones
para ser designado Gobernador el caudillo Marcos Juárez, hermano del Presidente,297
desistiendo de elegir a Don Felipe Díaz y Gonsález, jefe del clan de Santa Catalina.298 Al
referirse al poder político de los descendientes del que fuera caudillo Artiguista y
Gobernador de Córdoba José Xavier Díaz (Ver Cuadros COR-I y COR-II), Cárcano
(1963) cree ver el Clan de Santa Catalina. Por el contrario, Díaz de Molina (1972), niega la
existencia de dicho Clan, y afirma equivocadamente que el frustrado candidato a
Gobernador de Córdoba en 1877 Don Felipe Díaz y Gonsález, uno de los propietarios de
Santa Catalina, si bien fue tío político de los Presidentes Julio Roca y Miguel Juárez
Celman, fue adversario político del primero durante toda su vida.299

Más aún, la sociedad cordobesa se encontraría inmersa en intensos vínculos


reforzantes, y fracturada por la incidencia de un factor pre-moderno: el parentesco. A
juicio de Díaz de Molina (1972), La aplastante mayoría de la aristocracia de las provincias
interiores, a diferencia de una minoría oligárquica de filiación roquista, perteneció durante
la llamada Organización Nacional (1862-1880) al Partido Liberal Nacionalista, dirigido
por Mitre, y posteriormente a la Unión Cívica Radical, dirigida por Alem.300 Sin embargo,
la información con que contamos parece confirmar el aserto de Cárcano, pues el
denominado Clan de Santa Catalina, produjo tres presidentes [Roca, Juárez Celman, y
Figueroa Alcorta], un vicepresidente [Roca (h)], varios gobernadores [Juárez Celman,
Gavier Figueroa, Figueroa Alcorta, Roca (h), Frías Díaz Allende], jueces, senadores, y
diputados".301 El propio Miguel Juárez Celman, cuando Gobernador de la Provincia de
Córdoba (1880-82), impuso como su sucesor a su primo hermano político Gregorio Gavier
Figueroa,302 miembro de la llamada "Liga de Beduínos",303 y luego cuando Presidente de
la República impuso como Gobernador a su medio hermano Marcos Juárez. Sólo entre los
senadores provinciales he podido hallar una decena de miembros de esta familia.304 A ello
podríamos agregar, que dicho Clan también produjo su propia oposición pues en 1886 el
candidato de los Partidos Unidos a la Presidencia de la República fué otro condómino de
Santa Catalina, Don Manuel José de la Cruz Ocampo y Gonsález,305 primo hermano carnal
de Felipe Díaz y de la suegra de Roca y Juárez Celman.

También en Cuyo había prevalecido una elite de extracción Nacionalista Mitrista.


Pero en Mendoza, el Presidente Roca "...rompió este aro de hierro [la familia Villanueva]
en que tenían envuelta a la provincia", valiéndose del General Rufino Ortega, (a) "El
Chancho Colorado", miembro de la llamada "Liga de Beduínos",306 quien llevó al
gobierno a José Miguel Segura Galdámez,307 "...que no era de la familia".308
Inmediatamente la Liga de Beduínos hizo sentir sus influjos nocivos que afectaron la
educación, el periodismo y la banca de la provincia. El Gobernador Rufino Ortega le
informaba a Roca que el Dr. Abraham Lemos, Periodista y Profesor de Historia Natural,
"...era enemigo declarado del Gobierno de la Nación y del de esta Provincia", no así los
jóvenes Tiburcio Benegas y Leopoldo Díaz, quienes tenían el peso de la administración,
dirección y redacción de La Palabra (Mendoza).309 Las ideas del Dr. Lemos, contrarias al
gobierno

"...las ha hecho conocer bien claramente en el Ferrocarril,310 diario que en sus


columnas hace fuego a todo lo que hoy existe y que puede considerarse órgano de
oposición".311

En ese entonces las operaciones de prensa con fines políticos estaban a la orden del día.
Para el Gobernador Rufino Ortega, el lenguaje utilizado por los periódicos El Ferrocarril
(Mendoza),312 y Los Andes (Mendoza),313 era

"...soez, grosero, e indigno de una prensa culta,..., convencería al más obstinado de


la pasión, del despecho y de la rabia que a sus redactores domina, así es que toda
contemplación que se les tenga es machacar a hierro frío".314

No debería extrañar, sigue Ortega,

"...que llegue un momento en que se tengan que emplear medios que conjuren una
situación que procuro mantenerla a fuerza de calma y de paciencia. Pero todo tiene
sus límites, máxime cuando se comprende el fin desmoralizador y subversivo de la
prensa local".315

Al Gobernador Ortega le constaba que en enero de 1885 los redactores de los periódicos El
Ferrocarril, y Los Andes,

"...están comprados por el círculo Rochista, habiendo recibido la consigna de


atacar, por ahora a los Ministros, dejando para más tarde el atacarme a mí, pues se
cuenta o se cree que yo pudiera responder a las miras y trabajos de Rocha".316

Pese a estas supuestas prácticas venales, siguió rigiendo en Mendoza el partido liberal,
hasta que vino el Gobernador Tiburcio Benegas Ortiz,317 quien respondía a Roca, y con él
se "...volvió a restaurar aquel gobierno de familia, con 17 parientes diputados a la
legislatura".318 Los Bancos Nacional y Provincial eran en 1888, según el ex-Gobernador
Ortega, "...el cuartel general de nuestros opositores, ambos establecimientos están
completamente a disposición del [Gobernador Tiburcio] Benegas".319 Esta cruda realidad
le hacía decir al periodista puntano Joaquín Carlés que "...el sentido práctico de los
argentinos repugna ya lo mismo la prédica insensata de la oposición sistemada que la
oligarquía y el nepotismo de los gobiernos".320 A pretesto de una reunión iniciada por ex-
Rochistas,321 el Gobernador Benegas se entrevistó con ambos ministros y con cuatro o
cinco personas y decidieron constituir un comité de partido, confiándole la dirección a D.
Francisco Civit.322 El propio Rufino Ortega, al referirse al gobierno de Benegas, cuenta
que

"...aunque mis amigos me asediaban para que me pusiera en campaña porque ya


veían venir la traición que se preparaba, no quise dar ningún paso sin ponernos de
acuerdo".323

En 1888, en oportunidad de confeccionarse una lista de Diputados para la renovación de la


Legislatura --la operación política más ambicionada por los políticos, pues con ella se
distribuían los llamados incentivos selectivos-- el Senador y ex-Gobernador Rufino
Ortega,324 ausente en Buenos Aires, fiel a una larga tradición autoritaria, no pudo consentir

"...en que se eligieran Diputados sin su previa disección y lanzó sus frases coléricas
a todos los vientos llenando de denuestos al Gobernador".325

Y el mismo año 1888, en Santa Fé, el Gobernador José Gálvez proclamaba en una reunión
de empleados candidato a Gobernador a su propio Ministro de Gobierno "...diciendo que lo
hacía como Jefe de partido no como Gobernador".326

F-V Destitución por putsch militar. El caso de Tucumán.

En Tucumán, provincia perteneciente al subconjunto político del Norte, y cuya


primacía se la disputaban los Autonomismos Juarista (anti-clerical) e Irigoyenista
(mazorquero o Derquista),327 el triunfo presidencial de Juárez Celman precipitó una crisis
política de proporciones.328 Tucumán era, al igual que Rosario y Córdoba, un lugar clave,
por tener la sede de la dirección de la Oficina de Telégrafos, desde donde se retransmitían
los mensajes para Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero.329 Con razón,
Barraquero (1926), un autor y político mendocino, expresaba con tanta elocuencia que

"...hubo época que los jefes de correos estaban a las órdenes de los gobernantes y
estos revisaban toda la correspondencia telegráfica y epistolar de los opositores".330

El Juarismo Tucumano desató tal oposición contra el Irigoyenismo Bernardista en el poder


de la provincia (Santiago Gallo), ayudado por el diario El Deber,331 que de nada sirvieron
las ofertas de transacción formuladas por Roca.332 La postulación de Juan Posse
Talavera,333 por parte del Irigoyenismo y su órgano periodístico El Orden,334 desencadenó
la candidatura Juarista del Coronel Lídoro Quinteros,335 pero el Colegio Electoral optó por
el primero. Tras el fiasco de haber concertado Posse con el Rochista Pío Uriburu el apoyo
militar a los Catamarqueños Lisandro Olmos y Dr. Federico Espeche, para invadir
Catamarca a efectos de impedir la candidatura del Mayor José Silvano Daza, Posse
formuló a la oposición Juarista ofertas de conciliación. Estas fueron interpretadas como un
signo de debilidad y resultaron contraproducentes, pues alentaron el clima golpista o
putschista.336

Al año de haber asumido la gobernación Juan Posse, en mayo de 1887,


aprovechando la ausencia del Gral. Roca del país, y con la excusa de la violencia electoral,
el nepotismo y los conatos de asesinatos a periodistas,337 pero en realidad por el sólo
motivo de haber sostenido la candidatura presidencial del ex-Ministro del Interior
Bernardo de Irigoyen, Juan Posse fue derrocado por el Regimiento No.4 de Infantería
procedente de Córdoba, en connivencia con la Dirección Nacional de Ferrocarriles.338 La
peculiaridad de este derrocamiento fue que en esta oportunidad por primera vez en la
historia política argentina las tropas golpistas se transportaron aceleradamente por
ferrocarril, cual si fuera una moderna blitzkrieg, desarticulando en los hechos la supuesta
unidad del ejército nacional.339 Este Regimiento estaba bajo la dirección del Administrador
del Ferrocarril Central Norte y ex-candidato a Gobernador, Cnel. Lídoro Quinteros, quien
se hallaba alentado por el Gobernador de Córdoba Marcos Juárez, hermano del Presidente
de la República, y por su Ministro de Gobierno José Figueroa Alcorta.340 El día que se
enjuició en la Legislatura de Tucumán la gestión gubernativa de Juan Posse, el Presidente
Juárez Celman le informaba a Roca que

"...se han encarcelado 6 u 8 ciudadanos respetables [entre ellos Silvano Bores],


manteniéndolos incomunicados en una letrina de la policía...por el delito de haber
trascrito un suelto de otro diario".341

Según Juárez Celman,

"...Don Juan [Posse], a diferencia de la Reina Victoria, lejos de alarmarse por las
presiones, palizas, y conatos de asesinatos a periodistas, las encontraba lo más
natural del mundo y hasta autorizados por un Reglamento de Policía que a pesar de
lo que dispone la Constitución Nacional le daba a un Jefe funciones judiciales".342

Indudablemente, especulaba Juárez Celman, "...si en Tucumán hubieran sido tratados los
periodistas, como los sirvientes lo son en Inglaterra, la revolución [de 1887] no hubiera
tenido lugar".343

Con referencia a la fractura política o violenta transición sufrida por Tucumán, el


propio Roca, desde Europa había telegrafiado condenando la revolución como desdorosa
para el país, y opinando por el inmediato restablecimiento de las personas derrocadas.344
Habían pasado cinco (5) largos años desde que Roca había contribuido al derrocamiento
del Gobernador de Corrientes Antonio B. Gallino, y tres (3) años desde que se atentó en
San Juan contra la vida del Senador Nacional Agustín Gómez, y ya nadie se acordaba de
los mismos para refutarlo.345 Y casi un mes después, en Junio de 1887, el Vice-Presidente
Carlos Pellegrini,346 le escribía a Roca, que una revolución que derroca autoridades,
aprisiona ciudadanos y decide cuestiones de preponderancia a balazos, dejando en las
calles y plazas un centenar de muertos y heridos, "...nos recuerda que aún somos una
república Sud-Americana ¿Será la última? Dios lo quiera".347 En cuanto al hecho político
en sí, el mismo Pellegrini se decía que "...no podía aprobar ni apoyar semejante hecho y no
quería ni debía aparecer del lado de la oposición que lo condenaba y hacía armas contra el
Presidente [Juárez Celman]".348 El Senado, en forma casi unánime, condenó el acto
sedicioso,349 pero se hallaba también, al decir de Pellegrini, "...en mi mismo caso".350
Finalmente, Pellegrini consiguió un despacho que salvando en cierta manera la
responsabilidad del Senado fuera aceptado por el gobierno de Juárez Celman.351

Con respecto a la intervención Tucumana y la necesaria transición o salida


institucional, Pellegrini le contaba a Roca que "...irá la intervención [Salustiano] Zavalía,
declarará que Posse fué mal electo, convocará a nuevas elecciones y resultará gobernador
[Lídoro] Quinteros", como de hecho lo fué.352 El verdadero escollo institucional de la
Intervención Zavalía no lo constituía la elección del Gobernador sino la de la Legislatura.
Por lo general, las intervenciones federales eran hasta entonces restringidas y no
ampliadas, reduciéndose a intervenir el Poder Ejecutivo y permitiendo la continuidad de
los Poderes Legislativo y Judicial. A la intención de disolver la Legislatura, Carlos
Pellegrini le confesaba a Roca que "...no se como harán".353 Como precedente, Pellegrini
reputaba la anulación de la Legislatura como malísima, pero "...en política tienen razón los
que la tienen al día siguiente, pues en medio de la lucha los que aparecen tener razón son
los más exaltados".354 Pellegrini tenía la plena seguridad de que el Presidente "...no tenía
conocimiento de que la revolución iba a estallar en el momento en que se produjo".355 Sus
amigos calcularon que "...una vez lanzados, [el Presidente] no los abandonaría, y se
precipitaron".356 Pero ya sea por demasiado complaciente con sus amigos, ya sea porqué su
espíritu estaba debilitado "...la verdad es que el hecho ha sido tolerado de manera a dar
margen al cargo de complicidad".357 Por cierto, Juárez Celman negaba rotundamente haber
estado en autos de un hecho, que por su naturaleza terrorista le quemaba las manos.358

Las explicaciones que se dieron a esta violenta fractura política o transición por
colapso (putsch militar) fueron diversas, desde las clásicas de nepotismo, la violencia
electoral y la violación de la libertad de prensa (conatos de asesinatos a periodistas), hasta
aquellas que atribuían al Gobierno Nacional el afán continuista de perpetuarse en el
poder.359 En el debate que se suscitó en la Cámara de Diputados de la Nación a propósito
de la Intervención a Tucumán, el Diputado Delfín Gallo Terán,360 delataba que el Veedor
Dr. Salustiano Zavalía, enviado por el Presidente Juárez Celman, había dicho a Emidio
Posse que su familia [la de los Posse] "...no era mas que una pantalla: que aquella situación
era de los Colombres, de los Gallos, de los Terán y que se yo de quienes más; que ellos
eran simples instrumentos para servir a propósitos ajenos".361 Es conveniente aclarar que
para la época del putsch del Coronel Lídoro Quinteros (1887) la familia Posse se hallaba
profundamente dividida.362 Era aplicable en este caso, para el Ministro del Interior y el
Diputado Nacional Lucio V. Mansilla, la doctrina del derecho de la revolución triunfante,
esgrimida por la Corte en 1865, reconociendo la validez de una resolución dictada por el
Gral. Mitre después de Pavón, para justificar el derrocamiento de Derqui y la convocatoria
electoral.363 Gallo expresaba, contra el parecer del Ministro y del Diputado Mansilla, que
los pueblos sólo tienen el recurso supremo de la revolución "...cuando no hay ninguna de
las garantías fundamentales respetadas".364 Gallo sostenía que no es posible que exista el
derecho de revolución, defendido por Mansilla,

"...en un pueblo constituido, en un pueblo donde funcionan todos los altos poderes
que dirijen la sociedad, en un pueblo que tiene por medio de estos poderes todos
los resortes necesarios para llevar la justicia, el derecho, a cualquiera de los
ámbitos del territorio de la república".365

Consagrar este derecho, era "...consagrar la anarquía, la barbarie. Sería volver a aquellos
tiempos en que se nos llamaba todavía South America, como un mote oprobioso, por los
pueblos libres de la tierra".366 La cuestión de Tucumán envolvía para Gallo,

"...para la nación entera una cuestión de principios: son todas las instituciones
fundamentales de la república las que se encuentran en peligro. Sostener que es
permitido hacer revoluciones, derrocar autoridades, sostener, sobre todo, que esas
revoluciones, que esas sediciones debían ser cobijadas, amparadas por la
protección del gobierno nacional, o que deben ser siquiera veladas por éste,
importa declarar que todas las conquistas alcanzadas, después de tantos esfuerzos y
después de tantas luchas, han sido completamente inútiles para nosotros".367

Importaba --en términos más actuales, que Gallo no supo o no quiso articular-- consagrar
el terrorismo de estado. Terminaba Gallo su alocución, presagiando un funesto porvenir,
pues "...Queda el coro armonioso y uniforme. Pero !ay de nosotros Sr. Presidente!, si ese
coro armonioso y uniforme sirve también para entonar el réquiem sobre el túmulo en que
reposan las más primordiales, las más fundamentales, las más sagradas de las libertades de
la República".368

F-VI La resistencia al putsch. El caso de Catamarca.

En cuanto a Catamarca, la respuesta Rochista al fraude electoral no se hizo esperar.


En Diciembre de 1885, el Comandante Agüero, de Santa María, le avisaba al Gobernador
Sargento Mayor José Silvano Daza, que al amanecer del 31 fue atacado por

"...50 a 60 gauchos [procedentes de Tucumán], capitaneados por un titulado


Comandante Calderón, después de una lucha regular, donde quedaron algunos
muertos y heridos de ambas partes, fueron vencidos y aprehendidos los revoltosos,
entre ellos el cabecilla Calderón".369

También informaba Agüero que

"...inmediato al Departamento de Santa Rosa, en Tala-Sacha, perteneciente a la


provincia de Tucumán, ha habido una especie de Cuartel General en donde se ha
estado equipando y mandando gauchos a esta Provincia, y actualmente sé de una
manera evidente que existen más de 100 hombres perfectamente equipados con
armas de precisión capitaneados por el ex-Comandante de Santa Rosa, Isidoro
Gómez, que está jaqueando a los Departamentos de Santa Rosa, La Paz y Alto".370

Daza le había pasado sendos oficios telegráficos relatándole los sucesos ocurridos al
Gobernador de Tucumán Santiago Gallo,371 "...previniéndole que si ese gobierno no
tomaba rápidas medidas reparadoras, entonces yo como gobernante me obligaba a asumir
una actitud enérgica para hacer respetar la autonomía de la Provincia",372 pero este
Gobernador no le había contestado ninguno de ellos. Al año siguiente, en 1886, desde
Catamarca, un anónimo denunciaba a Roca que en Pomán

"...atacaron un oficial con 7 gendarmes que estaba haciendo guardar el orden, una
turba de 400 gauchos y en seguida se parapetaron en la casa del Cura Párroco. El
oficial fue herido y dos de los sargentos gravemente".373

Y que en el Ambato,
"...encabezados por el Cura, también cargaron turbas cerca de 500 gauchos
perfectamente bien armados con Wesson y remington se han tomado 5 rifles
pertenecientes a la oficina de este Enganche y una espada del Jefe de Enganche,
según me aseguran".374

Para Febrero de 1886, Lisandro Olmos, el Dr. Espeche y otros hombres de


prestigio de Catamarca se encontraban en Tucumán. Se hallaban "...en la mayor intimidad
con los prohombres de los Partidos Unidos [cuya candidatura presidencial la llevaba
Manuel Ocampo]".375 Aún mas, el Juarista catamarqueño Baltasar Lema,376 sospechaba
que "...estén fraguando alguna combinación hostil a nuestro popular candidato [Daza]".377
El propio Daza, tuvo que afrontar no solo la fama de anti-clerical que le habían endilgado
los Irigoyenistas (mazorqueros), remontada merced a su personalidad fuertemente dotada
de disposiciones psico-culturales notorias por su tolerancia, sino también las hostilidades
de los Tucumanos. Daza le denunciaba a Roca que "...puedo probar las complicidades de
las autoridades [Irigoyenistas] de aquella provincia [Tucumán], con los sediciosos y
ambiciosos adversarios".378 El Ministro de Gobierno de Tucumán Delfín Gigena,379 "...ha
tocado todos los resortes que a su alcance han estado para dominar a esta Provincia
[Catamarca], pero todas sus pretenciones fatuas han quedado completamente
desbaratadas".380 Y para Julio de 1886, el Gobernador Daza se ufanaba de haber
"...conseguido desmembrar a las fracciones de esta Provincia".381 Y siendo para Guillermo
Leguizamón,382 "...el Dr. Castro gobernado como nadie lo ignora, por [Líndor] Sotomayor
y [Federico] Espeche, la influencia predominante en la opinión es la del Dr. Rocha".383

F-VII Destitución por putsch militar. El caso de Mendoza.

Aprovechando como excusa la cuestión del nepotismo y la distribución del agua,384


y a dos años de la ruptura o involución política o violenta transición (putsch o golpe de
estado) perpetrada en Tucumán, el 7 de Enero de 1889, un acontecimiento semejante se
repite en Mendoza, encabezado por el ex-Gobernador Rufino Ortega, (a) "El Chancho
Colorado", quien imitando al Tucumano Quinteros derrocó, mediante las fuerzas del
Regimiento 12 de Línea, al Gobernador Tiburcio Benegas Ortiz, desarticulando así
también la supuesta unidad del ejército nacional.385 Este Regimiento estaba bajo la
dirección del ex-Gobernador Ortega, quien también se hallaba alentado por el Gobernador
de Córdoba Marcos Juárez, hermano del Presidente de la República. La originalidad de
este putsch consistía, para el corresponsal de El Diario, en que estaba dirigido ya no contra
Bernardo de Irigoyen, como en el caso de Tucumán, sino contra Roca, pues "...es a la
influencia del ex-Presidente a la que se hace fuego, no se quiere dejar ni vestigios de su
perdida influencia".386 Y para el Ministro Eduardo Wilde, quien a las dos semanas
renunció al Ministerio, el caso de Mendoza, "...era caso de conciencia, de reputación y de
compromiso en que se jugaba a más la suerte de un condiscípulo y amigo que nada había
hecho para ser derrocado".387 Sin embargo, para el miembro fundador del Partido
Autonomista de Mendoza, y que fuera Senador Nacional, Benito Villanueva González,388
la revolución de 1889 en Mendoza, incitada por el gobierno de Juárez Celman, "...debe
considerarse una revolución santa,...porque destruyó la oligarquía del partido liberal".389

Según Olguín (1961), la revolución fue urdida por Ramon J. Cárcano.390 Rufino
Ortega se había dirigido a Cárcano en vísperas del colapso institucional (golpe de estado),
para que en caso de decidirse por el putsch "...sírvase decirme antes del domingo por
telegrama 'mande ganado a Chile'".391 Sin embargo, semanas después de los sucesos,
Cárcano le escribe a Juárez Celman reconociendo haber estado al tanto de lo que iba
suceder pero negando absolutamente toda complicidad.392 Una vez caído el Gobernador
Benegas, tras la efímera asunción de Antonio Bermejo, el gobierno federal envió la
intervención de Manuel Derqui. Esta última fue duramente resistida tanto por el
Orteguismo como por la Legislatura.393 El diario Los Andes, suscripto en ese entonces al
Orteguismo, le echaba en cara a Derqui su conducta pasada en Corrientes, donde
contribuyó al derrocamiento del Gobernador Gallino.394

Finalmente, por acuerdo de las facciones Orteguista y Beneguista (o Civitista), la


Legislatura designó en Junio de 1889 al Dr. Oseas Guiñazú Estrella.395 Este último, que no
contaba con partido alguno, con el fin de ampliar su base de sustentación política, ofreció
dar al partido de Benegas el Ministerio de Hacienda, y participación en las elecciones de
Diputados renovantes y municipales, con candidatos nombrados de común acuerdo.396
Pero por desgracia, las negociaciones fracasaron, por cuanto Benegas exigió "...los dos
Ministerios, o el nombramiento de un Ministerio General designado de entre sus
amigos".397 En presencia de tan grave exigencia, Guiñazú llamó a sus correligionarios
Diputados a fin de consultarlos, y

"...todos ellos unánimemente, resistieron aquella concesión por considerarla desde


ya como absorvente de nuestras respectivas personalidades o roles políticos,
avanzándose algunos de esos amigos con amenazas de separarse de mi lado en
caso que yo accediera a tales condiciones".398

Luego, en virtud del fracaso de las negociaciones con los Liberales, Guiñazú asoció a un
joven caudillo popular llamado José Néstor Lencinas Videla,399 e hizo incluir en la lista de
Diputados aprobada en octubre de 1889, a varios de sus propios parientes, entre ellos a su
hermano David Guiñazú, a Belisario Serpa, y a Silverio Gordillo; y más luego, apenas
producido en Buenos Aires el fenómeno revolucionario de Julio de 1890, incorporó a su
gabinete al Dr. Julián Barraquero.400

Los grupos políticos dominantes estaban constituidos por los Guiñazuístas, y los
Liberales. Los Guiñazuístas no tenían mas que cinco votos en la Legislatura, y de acuerdo
con Francisco Uriburu, "...no puede considerarse que forman un partido político".401 Los
Liberales, en tanto que tenían siete votos en la Legislatura, poseían según Uriburu

"...hombres de gobierno, con ilustración bastante, tienen importantes elementos


electorales, pero es un partido casi en disolución. Benegas no quiere tomar parte en
nada, Civit se retira, Deoclesio García hace lo mismo, y no teniendo una dirección
respetada, la anarquía concluye con esos elementos que serían muy hábiles para
nuestro partido".402

Según Emilio Civit, líder de los Liberales, Ortega pidió a Guiñazú que persiga y anule a
los liberales,

"...tan inútilmente como pretendió hacer creer a Marcos Juárez que mi padre, Serú,
y yo eramos los autores o instigadores de la silbatina de marras, obra espontánea de
los muchachos del Colegio Nacional como muy bien le constaba".403

Guiñazú tenía ahora, a juicio de Civit, "...lo que antes ni siquiera conocía: opinión a su
alrededor para sostenerlo y apoyarlo contra Ortega y contra Roca".404 Ortega, en tanto,
estaba --para Civit-- fundido. El hecho de buscarlo a Zapata una semana después de llegar
a Mendoza "...y cuando ha tenido tiempo de convencerse de su impotencia, prueba bien
claramente que solo, nada puede".405 Dos veces había hablado Ortega con Zapata, sin que
este último pudiera adelantarle nada, por cuanto aún no conocía la opinión de sus amigos:
Ezequiel Tabanera, Juan Eugenio Serú,406 Joaquín y Elías Villanueva,407 Agustín
Videla,408 y Emilio Civit.409 Civit no le negaba a Ortega condiciones para la lucha:

"...actividad infatigable, constancia y tenacidad tremendas, mentiroso y de un tupé


a prueba de bomba, pero hasta hoy no sabe lo que es pelear de abajo, sistema que
nosotros conocemos ya y podemos apreciar".410

Tal era la resistencia contra Ortega "...que no podrá vencerla con los Bancos y tal vez ni
Vd. mismo lo conseguiría metiéndose hasta las narices en su favor".411 Se había hecho
"...conciencia pública, se ha hecho carne, una especie de dogma que no se discute, que se
debe ir contra él y contra los que lo apoyen y de aquí viene la atmósfera que se levanta
contra Roca".412 La unión o fusión con Ortega le parecía a Civit

"...perjudicial y contraproducente, y muy difícil de encontrar la fórmula que la


realize, dado el carácter de Ortega, pues ha de querer ser Jefe y Director y si
efectivamente no lo es, hará por que todos crean que es él, el que manda y
gobierna".413

No obstante su carácter, Civit consideraba que en la lucha que se inicie "...no


debemos...quebrarlo o romperlo por que es elemento que sirve".414 La cuestión era
encontrar el justo medio "...que no lo deprima ni lo perjudique a él, que no nos deprima a
nosotros y que no perjudique y haga daño a la causa que sostenemos".415 Suprimida la
'situación' y modificada en un sentido más benigno para Ortega, "...al menos salvará su
porvenir financiero y aseguraría las leguas que desea".416 Tal como estaba Ortega "...nada
puede ni nada vale aquí con probabilidades de triunfo y las próximas elecciones
municipales y de Diputados las tiene irremisiblemente perdidas".417 Teniendo Cívicos y
Guiñazuístas mayoría en la Legislatura "...no sería difícil... dicten de un día para otro una
ley declarando caduca la concesión de Malargüe [propiedad de Ortega]".418

En tanto, la conducta observada por los Guiñazuístas y los Liberales para con los
Orteguistas distaba también de ser cordial. Para Ortega, la actitud de los Liberales

"...no ha sido ni medianamente correcta ni siquiera disculpable. Su política ha sido


pura y simplemente de esclusiones para nosotros, pero con un carácter doblemente
irritante para mis amigos porqué se prescindió siempre de nosotros".419

Según Ortega, los Liberales no los buscaban como colectividad sino que se trató siempre
de cooptarles los cuadros políticos, "...absorvernos individualmente, provocando la
anarquía del Partido y su disolución para incorporar después sus elementos a la fracción
Liberal y suprimir de hecho nuestra personalidad política".420 En cuanto a la coalición de
Guiñazú y su círculo con la Unión Cívica, Ortega entendía que

"...lo capital en esta alianza inusitada es el factor o agente oculto que la ha


preparado...Este agente ha sido el Dr. Barraquero, quien ha sido llamado de
Buenos Aires, no para participar simplemente del gobierno, sino para trabajar
hombres y cosas y producir la alianza de Guiñazú y los Cívicos, sirviendo así un
plan premeditado contrario a nosotros".421
En cuanto a San Juan, su economía se hallaba en una crisis profunda. El Banco de
Cuyo, con sede en San Juan, había entrado en 1885 en liquidación.422 Y como siempre
ocurre en estos casos, hubo quienes quisieron manipular la convocatoria de acreedores
políticamente. Como la mayoría de los accionistas tenía interés en un arreglo que se haría
con el Banco Nacional,423 los tenedores de una tercera parte de las acciones, propiedad de
Clemente y Juan José Videla,424 se opusieron a ello. Estando el Banco en manos de ellos
"...obtienen ventajas que no alcanzan a los otros accionistas, a la vez que les sirve la
institución de poderosa arma política".425

Apercibido de las graves dificultades que le acarreará la venalidad de sus hombres,


el Gobernador Carlos Doncel --quien había sustituido en el mando a Anacleto Gil (h) luego
del frustrado putsch de Febrero de 1884-- descubre que la mejor forma de combatir el
dinero de Rocha era con el indiscriminado empleo estatal. Le aseguraba a Roca que
"...cuido de conjurarlos",426 para lo cual le manifiesta necesitar "...una buena y oportuna
distribución de los empleos nacionales", con los cuales "...luchar contra el dinero que con
tanta liberalidad ha empezado a distribuirse".427 Para el Juarista cordobés Pedro A. Garro,
Doncel gobierna

"...con Rocha o sea con sus ajentes asalariados. Comenzando por el Presidente de
la Legislatura un tal [Moisés] Cardozo, [(a) "El Leguito"] hasta finalizar con el
Comandante del piquete y los porteros de la Casa de Gobierno".428

Respecto a la cuestión Presidencial, cada vez más próxima "...las opiniones de


Mallea, trasciende a Rochismo por todas partes, y así han de ser los otros con
excepción de Doncel, pero no dudo que con la modificación del Ministerio, y
cuando ya maduren las cosas, se han de venir por el buen camino [el Juarismo]".429

En cuanto a la situación provincial, el roquista Luis Cané cree que de acuerdo a

"...la última entrevista que he tenido con Mallea, que fue ayer, he sacado en limpio,
que él desea a toda costa ser Gobernador, siendo cosa definitivamente arreglada la
renuncia de Doncel en breve".430

Pero como entre Doncel y Mallea había una marcada anarquía, Mallea teme "...hacerse
cargo del gobierno en esas condiciones y así demuestra que hay una fracción encabezada
por [Facundo] Maradona que trabaja en descubierto por Rocha".431 Ahora bien, pareciera
que Mallea estaba conforme con asumir el mando

"...apoyado por nuestro partido autonomista, y para empezar, está también de


acuerdo en ceder un Ministerio, que ocupará nuestro amigo Aráoz (Saturnino
J.)".432

Finalmente, los Autonomistas disidentes, entre los que se hallan, a juicio del Juarista Pedro
Garro, personas de notoria importancia, cansados de esperar, anulados por las hostilidades
del Gobierno o decepcionados por su aparente desprecio, "...comienzan a organizarse al
servicio del Dr. [Bernardo de] Irigoyen".433

En cuanto a los situacionistas, con el propósito de desarmar y atraer al lado de la


coalición oficialista al mayor número de los hombres del círculo que hizo la Revolución de
Febrero de 1884, que terminó por ultimar al Senador Agustín Gómez, el Gobernador
Carlos Doncel designó de Ministro de Gobierno al Dr. Sánchez Benavídez. Estas actitudes
le hacían decir a un Juarista en carta a Juárez Celman,

"...Doncel Vd. sabe como gobierna, vive sobre fuego, sus amigos han prometido
rodearlo, pero hasta este momento no lo hacen. Les he escrito ayer a Posse,
Sánchez Benavídez exhortándolos a que lleven a efecto su programa, y hoy me
dispongo a escribir nuevamente a Posse indicándole la conveniencia de que Doncel
dé un té en su casa a la que concurren todos sus amigos para ese día, yo me
trasladaré a San Juan, iré con Serú, Astorga y otros amigos para manejar? la gente
y rodear a Doncel".434

Por cuanto una gran mayoría de los amigos duros del Gobierno tenía una visible
repugnancia por esta coalición (con la facción moderada del círculo que hizo la
Revolución de Febrero de 1884), Doncel, que era el líder de la facción reformista de la
coalición oficialista, le previno a su Ministro de Gobierno Sánchez Benavídez que era
necesario proceder con toda prudencia pues

"...poco a poco podía vencerse esa repugnancia, entrando sus amigos a tomar parte
activa en la próxima lucha, formando parte de los clubes locales que se
organizarían, pues siempre la lucha con propósitos comunes crea vínculos".435

Pero Sánchez, precipitado por exigencias que procedían probablemente de Ramón


Castañeda,436 y de otros sujetos que lo rodeaban, pretendió que desde luego se les diese a
los conspiradores de Febrero "...posiciones influyentes desde donde podrían, si entraban de
mala fe traer al Gobierno serios inconvenientes, a lo que yo me negué
terminantemente".437 Como esta actitud no podía cohonestarse, Doncel nombró para
reemplazarlo al Dr. Tristán Ríos.

Conservar a los Rochistas en sus empleos, fomentarles con su tolerancia la


propaganda opositora que hacían y excluir los que fueron sus adversarios y que hoy son
sus amigos, era para un Juarista al que no he podido identificar una política incorrecta. El
Juarista anónimo le informaba a Juárez Celman que "...bien poco o nada podrá hacer
[Doncel] pues difícilmente llegaría así [con esta política] a disponer de la influencia
política del Gobierno".438 Según el Rochista Luis del Carril,439 Doncel es Roquista, pero

"...sin carácter ni influencias y son los hombres de su círculo y no él los que


gobiernan estando más cerca de Rocha que de nadie. Mallea se impondría a sus
amigos y los traería a sostener la política del Presidente, imponiéndose desde ya el
compromiso de nombrar Ministros amigos de esa política y hasta de su
candidatura, incorporando también a los amigos del Presidente que separó del lado
de aquel Gobierno la revolución de Gómez".440

Finalmente, el resultado electoral fue desfavorable al Rochismo, pero

"...las numerosas prisiones de parte de los ajentes de policía en la ciudad y de los


Subdelegados en los Departamentos, con el determinado objeto de menoscabar las
fuerzas populares que no obedecían a sus caprichos, no han sido suficientemente
poderosas para dominarla e impedir que concurramos a las urnas".441

Con el advenimiento del Juarismo al poder, la justificada animadversión que existía


entre el Gobernador Carlos Doncel y el Diputado Nacional J. P. Albarracín con el Círculo
amotinado en Febrero del 84, parece que a comienzos del 86 se debilitó, merced a la eficaz
cooperación de amigables componedores tales como Ignacio Sarmiento, Román Videla,442
Saturnino Aráoz, el Dr. Pedro Garro, y el Juez Numa Benavídez, y según Sánchez
Benavídez, han

"...mediado ya algunas conferencias muy amistosas con Gil y Mallea, en que


nosotros les hemos manifestado de la manera más esplícita nuestra voluntad como
amigos de Vd. de incorporarnos al Club del Pueblo para armonizar más todavía la
unidad de idea y de acción".443

En 1886, la Legislatura Sanjuanina seguía siendo campo de maniobras de los


Gobernadores para elegir sus alquilones.444 El Gobernador de Mendoza Rufino Ortega le
pedía a J. Roca --con el fin de llenar la vacante ocurrida en el Senado Nacional en
representación de San Juan, por la renuncia de Anacleto Gil--445 que enviara cartas al
propio renunciante y nuevo Senador electo Anacleto Gil (h) y al Diputado Nacional
Belisario Albarracín,446 pidiéndoles "...su influencia con los amigos", y a diversos
Diputados Provinciales,447 "...su voto y sus trabajos entre sus colegas de la Legislatura".448

Con respecto a la elección presidencial en que Juárez Celman fue electo, el


Gobernador Carlos Doncel aludió a la venalidad del procedimiento utilizado. Este se
extendió a la elección de los Representantes a la Legislatura Provincial, en que se hicieron
presentes fuertes contingentes, formados por peonadas del Ferrocarril, enviadas desde
Mendoza y oportunamente denunciadas en el Congreso Nacional.449 Con la expectativa de
la elección del Senador Nacional, de la que resultó elegido Anacleto Gil en reemplazo de
Rafael Igarzábal,450 el rochista José Pedro Cortínez,451

"...estaba muy empeñado en comprar votos en la Legislatura, y llegó hasta ofrecer


a algunos Diputados, con todas las reservas del caso, hasta doce mil pesos
nacionales. Tenía para este objeto, según él lo decía, 50 mil pesos que Rocha lo
había autorizado a gastar para que se hiciera nombrar Senador, y hacía valer
también cartas de recomendación de su hermano Santiago, consiguiendo por este
último medio el voto de Giles".452

Pero como para resguardarse de un eventual fracaso del Juarismo, dos años más
tarde, en 1888, Hermógenes Ruiz,453 senador por un año de los nuevos Situacionistas de
San Juan, le manifestó al Diputado Nacional por Mendoza y ex-Gobernador Delegado
Isaac Chavarría, para que se lo transmitiera a Roca, que aunque los caídos por el cambio
operado se creen y se llaman Roquistas puros --ellos los Situacionistas lo son también--

"...que el cambio no tiene otro alcance que el desalojo de Gil, Mallea, Juan Pablo y
demás de la familia, pero que el partido no ha cambiado de frente, sino de Gefe.
Gil que atribuye la evolución a [Ramón J.] Cárcano ha tenido una agarrada fuerte
con éste. El Dr. Doncel ha tenido que quebrar con Gil para permanecer dentro del
partido. Sea o no cierto lo que afirma Ruiz, el caso es que no quieren aparecer anti-
Roquistas".454

F-VIII.- Cooptación de miembros de las clases subalternas.

En cuanto a la estrategia de las elites respecto a ciertos miembros de las clases


subalternas (exclusión, inclusión y cooptación o dilución), el que personas de origen
humilde fueran toleradas en posiciones de elite dentro del aparato estatal, no faculta para
sostener que ello era el producto de una revolución social, sino por el contrario el resultado
de lo que Miliband (1970, 1988) denomina fenómenos de dilución social y otros autores
fenómenos de cooptación o inclusión.455 La supuesta existencia de este fenómeno no
ameritaba en modo alguno un proceso de democratización, pues se trataría en realidad de
un proceso de oligarquización "...de los reclutas más aptos y dignos de confianza
provenientes de las clases subordinadas".456 Este proceso de dilución social no afectaría,
según Miliband, "...al carácter de clase del servicio del Estado, y en verdad puede
fortalecerlo".457 Con respecto a Tucumán, el Diputado Nacional Melitón Caamaño,
Juarista, al referirse a los Gobernadores Lídoro Quinteros,458 Silvano Bores, (a) "El
Zorzal",459 y Próspero García, (a) "Flor de Manzanillo",460 tergiversaba parcialmente la
verdad al manifestar que eran "...tres expresiones puras de la democracia, sin raíces
patricias, sin títulos nobiliarios de ninguna clase".461 En verdad, no está claro si Roca
siempre tuvo mayor consideración por aquellos miembros de la elite que debían su ascenso
a sus propios méritos personales, o si en realidad no hizo otra cosa que recurrir al viejo
caudillismo.462

Con respecto a Santiago del Estero, la designación de Absalón Rojas como


Gobernador, a juzgar por una postrera e interesantísima carta de Félix Santillán (h) a Roca,
"...Santiago se estremeció, y las familias distinguidas huyeron de los bailes y de las
diversiones públicas".463 Esta reacción de la elite Santiagueña habría ocurrido

"...no porque Rojas no fuese un sujeto bien, quizás mejor que muchos, sino porqué
las sociedades buscan sus centros y quieren ser gobernadas por personas que
dignifiquen a la sociedad culta que es el sensorio de los pueblos civilizados".464

Sin embargo, la elite Santiagueña soportó, a juicio de Santillán,

"...diez años el gobierno de Rojas, pero llevando en el seno de su sociedad un odio


profundo a mi querido general, porqué se sentía humillada con un mandatario que
no le hacía 'aire' (como aquí se dice) ni era de su centro social...Era pardo!".465

Estos odios, aunque imprudentes, según Santillán, "...corren, se agigantan, y llegan


empujando pasiones hasta el crimen".466

En Mendoza, Roca "...rompió este aro de hierro [la familia Villanueva] en que
tenían envuelta a la provincia", valiéndose del General Rufino Ortega, (a) "El Chancho
Colorado", miembro de la llamada "Liga de Beduínos",467 quien llevó al gobierno a José
Miguel Segura Galdámez,468 "...que no era de la familia".469 Con respecto a San Juan, a
juicio de Nataniel Morcillo, el Gobernador Provisorio Vicente C. Mallea se hallaba, a
pesar de su superior capacidad, en las mismas condiciones del Diputado Nacional Juan P.
Albarracín, pues "...los sanjuaninos no le perdonan [a Mallea] lo que para mí es el mayor
de sus méritos; la humildad de su origen, lo que prueba que su posición actual se la debe a
sí mismo".470 Y para un tal Luis, quién no puede ser otro que Luis Cané, que le escribía a
Roca en marzo de 1884, Mallea "...a quien mucho aprecié, no puede tampoco ser [sucesor
de Agustín Gómez en la senaduría nacional], por las grandes resistencias que tiene por su
oscuro linaje".471 Y con relación a Salta, el candidato a Ministro de Gobierno Carlos
Grande,472 representaba a las clases más bajas de la población salteña, por cuanto Angel
M. Ovejero le confesaba a Roca, que la candidatura de Grande, su primo segundo,

"...todos la repudian como una vergüenza...pero es bueno que Vd. sepa para que
juzgue lo que pasa en esta sociedad, que hasta hace ocho años su profesión era
comediante en las aldeas de Chile [se entiende los yacimientos de salitre del norte
de Chile]".473

Durante la Presidencia de Juárez Celman, el Gobernador Martín Gabriel Güemes le


hizo ver reservadamente al Presidente, refiriéndose a los Ortices "...los inconvenientes que
traen consigo en un pueblo chico, el monopolio de ciertos puestos nacionales por cuatro
hermanos".474 Y durante su gestión, la imprenta de El Diario Popular (Salta),475 que en el
'80 sirviera para sostener la candidatura de Roca, y en 1886 la de Juárez Celman para la
presidencia y la de Martín G. Güemes para la gobernación,476 fue mandada empastelar por
el propio Gobernador aduciendo haberse vuelto opositora.477

Finalmente, en vísperas de la sucesión presidencial de Juárez Celman, los


candidatos naturales a la presidencia surgidos de las filas del PAN fueron, a juicio de
Matienzo (1928), el propio ex-Presidente Roca, el vicepresidente Pellegrini, y el Director
General de Correos Ramón J. Cárcano.478 Pero cuando Juárez Celman le otorga el apoyo
oficial para la candidatura presidencial a Cárcano, en un acto público donde una selecta
juventud muestra su genuflexión, estalla la crisis.

En esta segunda etapa en que gobernó la llamada Generación del 80, que nació con
la asunción de Roca, en su primer presidencia, y concluyó con la Revolución del 90, los
conflictos se dirimieron principalmente a través de una ruptura violenta con connotaciones
de terrorismo de estado (putschs y levas de contingentes) y subsidiariamente a través de la
transición pacífica (fraude electoral, negociación internotabiliar y reivindicación
eclesiástica).

Capítulo III-B-8 Impacto desestabilizador de la Revolución del 90.

Índice

G-I Tradición historiográfica acerca de la naturaleza revolucionaria del Radicalismo


G-II De la Revolución del Parque (1890) al segundo gobierno de Roca (1898).
G-III Incidencia del Panalismo. El caso de Córdoba.
G-IV Rol del Colegio Electoral. El caso de Tucumán.
G-V Fracaso del Acuerdismo. El caso de Santiago del Estero.

G-I Tradición historiográfica acerca de la naturaleza revolucionaria del


Radicalismo

La profundización de la crisis del llamado estado oligárquico, y la aparición del


Radicalismo en la Argentina de fines del siglo XIX, fue atribuida por algunos historiadores
a las desinteligencias entre clanes familiares opuestos. De la extracción social oligárquica
de algunos líderes de la Revolución del 90, los nacionalismos argentinos de izquierda y
derecha atribuyeron un carácter reaccionario a dicha frustrada revolución. Es decir,
haciendo énfasis en la dominación económica, autores como Ramos (1961), aseguraron
que la Revolución del 90 no tuvo el aspecto de una lucha social. Más aún, Ramos (1961)
intentó desvalorizar una hipotética naturaleza revolucionaria del Radicalismo, y se propuso
por el contrario alimentar el mito del carácter nacional-popular del ejército de Roca.479
Ramos aseguró que los propósitos revolucionarios de los Radicales no fueron sociales,
sino puramente políticos, por cuanto no se proponían sustituir a una clase social por otra,
sino por el contrario, consolidar la hegemonía oligárquica de la clase terrateniente.

La Revolución del 90 no tuvo, por lo tanto, para Ramos y otros autores de esa
tendencia, el aspecto de una lucha social entre una emergente clase media y una decadente
oligarquía patricia. Fiel a esta posición, Ramos (1970) negó que en las provincias
interiores hubieran existido oligarquías, reservando esta categoría sólo para las elites
centrales del gobierno nacional.480 Tampoco vinculó la amenaza obrera y anarquista de
comienzos de siglo XX con la pronta legitimación popular del Radicalismo.481 En
conclusión, para Ramos (1961) y Grondona (1967) la etapa que se inició con la
Revolución del 90 es producto de "...una revolución de Buenos Aires contra el interior: una
revancha frustrada del Ochenta",482 o más aún, una represalia o ajuste de cuentas
retrospectivo, tanto del 74 como del 80.483 Sin embargo, reducir los orígenes de la
frustrada Revolución del 90 a un espíritu de revancha, y sólo con referencia a la
Revolución del 80, sería minimizar la cuestión, pues el clima revolucionario, o de shock
político,484 o sustitución de fracturas, desatado en Buenos Aires por la Revolución del 90,
que se extendió como un efecto dominó a lo largo y ancho de todo el país, marcaba
también el fin de una antigua fractura moderna (Liberalismo versus Autonomismo) y el
comienzo de una nueva (Radicalismo versus Conservadorismo), y registraba como
antecedentes numerosos casos de desajustes o involuciones respecto de las instituciones
republicanas, ocurridos durante la primera presidencia de Roca y la consecutiva
presidencia de Juárez Celman.

Sin embargo, para Peña (1965), un Marxista de filiación Trotzquista, quien sostuvo
el punto de vista opuesto al de Ramos, la frustrada Revolución del 90 expresó un interés
puramente defensivo, el de una oligarquía y una burguesía agraria local que intentaba
impedir su propia liquidación a manos del gran capital internacional.485 Y para una lectura
estructuralista (Wright, 1975; y Sábato, 1988), las reiteradas rupturas políticas, violentas o
por colapso (golpes de estado), estarían ligadas con las respectivas crisis o agotamientos de
los modelos de desarrollo económico.486

En ese sentido, analizando la naturaleza de las fracturas políticas, para una lectura
Olsoniana, reflejada en la tesis de Walt (1987), de la capacidad agregativa de las
coaliciones; y en el índice de fuerza o debilidad de los partidos políticos, formulada por
Sartori (1992); que mide su indispensabilidad y/o capacidad de intimidación, afiliación y
movilización, cuanto mayor era la fuerza o capacidad relativa de un partido político, tanto
más atractivo era ser su aliado.487 Las coaliciones duraban tanto como eran útiles para
contrarrestar las amenazas u oposiciones que enfrentaban. A medida que la fuerza de un
partido aumentaba, su habilidad para por mano propia disuadir o derrotar las amenazas u
oposiciones crecía. Por el contrario, a medida que disminuía la fuerza de un partido, su
valor como aliado o disuasivo declinaba, incitándolo a formalizar coaliciones.488 En la
forma o modo en que las fracturas y transiciones políticas tuvieren lugar en la modernidad
tardía, se pueden distinguir, según Stepan (1986, 1994), al menos tres modos distintos, los
producidos por conexión con la guerra o la intervención extranjera (e.g.: Alemania,
Francia, Italia en la segunda pos-guerra Mundial), los inaugurados por las coaliciones
autoritarias mismas (e.g.: España y Brasil en la década del 80 del siglo XX), y los iniciados
por las propias coaliciones opositoras (e.g.: Nicaragua y Rumania en la década del 80 del
siglo XX). Cuando la transición es inaugurada por la coalición autoritaria, la iniciativa le
corresponde a los sectores opositores reformistas de dicha coalición en alianza con los
sectores moderados de la coalición opositora. Pero cuando la transición política es
intentada por la coalición opositora, como fue el caso de la Revolución del 90, la ofensiva
le corresponde a los sectores radicalizados de dicha coalición.489

Finalmente, para los autores pertenecientes a la escuela de la post-modernidad,490


las rupturas o desajustes políticos anti-sistema o transiciones violentas o por colapso
(golpes de estado) estarían ligadas a los cambios en las prácticas o estrategias discursivas,
las cuales incluían cambios políticos, sociales y culturales, susceptibles de ser
deconstruídos en sus elementos constitutivos.491 En ese sentido, la frustrada ruptura de
1890 habría constituido lo que Goertz y Diehl (1995) denominan un shock político o
sustitución de fracturas, o una revolución fundante, que marcaba el fin de una antigua
fractura moderna (Mitrismo o Liberalismo versus Autonomismo o Roquismo) y señalaba
el comienzo de una nueva fractura moderna (radicalismo versus anti-radicalismo o
conservadorismo). Y el Acuerdo Roca-Mitre habría constituido lo que al tenor de las tesis
de Przeworski (1991) se denomina una transición política. Cuando la transición es
inaugurada por la coalición autoritaria, la iniciativa le corresponde a los sectores
reformistas de dicha coalición en concurrencia con los sectores moderados de la coalición
opositora.

G-II De la Revolución del Parque (1890) al segundo gobierno de Roca


(1898).

Con la Revolución del 90 tomaba el centro de la escena política un agudo proceso


de conflictividad interna o de faccionalización de las elites provinciales y una idea de la
política dominada por la pareja conceptual amigo-enemigo, desplazando al fraude y a las
imposiciones sucesorias como mecanismos estructurales y privilegiados de acceso al
poder. Pareciera ser que en 1890 el Río de la Plata volvió a experimentar un
enfrentamiento militar que transformó los grados de asimetría entre el Liberalismo Mitrista
(Unión Cívica) y el Autonomismo Roquista posibilitando entre ellos un espacio de
negociación. Posteriormente, luego de haberse concretado el Acuerdo Roca-Mitre, entre
1891 y 1897, se registró una nueva fractura o desajuste eminentemente político, aunque
esta vez con un nuevo tercero en discordia: la Unión Cívica Radical.492 Pero a diferencia
del Acuerdo Mitre-Urquiza (1862), el Acuerdo Roca-Mitre, celebrado en 1891, fue
ineficiente pues afianzó una institucionalidad moralmente cuestionada.493

La derrota militar de los sectores radicalizados de la coalición revolucionaria


engendró un proceso de deslegitimación del Radicalismo, como partido anti-sistema, y le
abrió las puertas del poder a las facciones reformistas de ambas coaliciones, la oficialista
(Pellegrini) y la opositora (Mitre), mediante un pacto explícito (Acuerdo Roca-Mitre), lo
que vino a resolver la incertidumbre en torno a la incorporación del Mitrismo al nuevo
juego electoral. Si bien el Acuerdo Roca-Mitre configuró una situación de cooperación
explícita que fue funcional para controlar la incertidumbre que generaba la reincorporación
del Mitrismo al ruedo político y para fortalecer alrededor de Roca la asimetría necesaria
para imponer su hegemonía, no lo fue así para la incorporación del Radicalismo y la
consolidación de las instituciones (limpieza del sufragio o sufragio secreto y
obligatorio).494 La rebelión primero contra el gobierno de Juárez Celman y más luego
contra los gobiernos del Acuerdo Roca-Mitre fue el leitmotiv que aunó las voluntades
revolucionarias de filiación radical, que incluso llegaron a ser enarboladas en países
vecinos como el Brasil y el Uruguay,495 y que nos han motivado a formularnos una serie
de interrogantes a propósito de las provincias del norte, del oeste y del litoral:

a) ¿guardaron alguna conexión entre sí los golpes de estado ocurridos en


Tucumán (1887) y Mendoza (1889), con la Revolución del Parque (1890)?;

y b) ¿Guardó una relación de contagio directo la Revolución del Parque (1890) con
los levantamientos radicales de 1893 en Santiago del Estero, Tucumán, Santa Fé y
Corrientes, y con las rupturas, desajustes y crisis políticas provinciales --La Rioja en 1891
y 1898; Catamarca en 1898 y 1899; Tucumán en 1893; Santiago del Estero en 1892 y
1908; San Luis en 1893, 1896, 1904 y 1906; San Juan en 1907; y Corrientes en 1893 y
1907?

G-III La incidencia del Panalismo. El caso de Córdoba.

En Córdoba --provincia perteneciente al subconjunto político del Centro-- la


hegemonía se la disputaban en esta etapa el Autonomismo, los Católicos y los Cívicos. En
plena postrimería de la Revolución del Parque, y como consecuencia de dicho fenómeno,
el Gobernador Marcos Juárez,496 --a diferencia de los gobernadores de Buenos Aires, Julio
A. Costa, de Salta Pedro José Frías, de Catamarca José Dulce, de La Rioja Joaquín V.
González, de Mendoza Oseas Guiñazú, de San Juan Alejandro Albarracín, de San Luis
Mauricio Orellano, de Santa Fé Juan M. Cafferata, de Corrientes Antonio I. Ruiz, o de
Entre Ríos Sabá J. Hernández-- no pudo mantenerse en el cargo. Marcos Juárez --a
semejanza de lo que sucedió con el Gobernador de Tucumán Silvano Bores, (a) "El
Zorzal" y con el Gobernador de Santiago del Estero Maximio Ruiz-- renunció a la
gobernación el 20 de agosto y fue reemplazado por el Vice-Gobernador Eleázar Garzón
Duarte, (a) "Botón-Bumbula".497 Garzón, siguiendo lo aconsejado por Roca, ofreció la
conciliación a la Unión Cívica.498

Entre las facciones políticas en que se encontraba dividida la política cordobesa se


hallaban amén de los Marquistas o Panalistas,499 y de los Taglistas,500 los Cívicos
Católicos (Agustín Patiño, Nicolás Berrotarán, y Eusebio Agüero), los Cívicos Acuerdistas
(Mardoqueo Molina, Julio Fragueiro), los Nacionalistas Astradistas (Vicente Peña, Pedro
N. Garzón), los Nacionalistas anti-Marquistas (Seferino Ferreira), los Nacionalistas
Revolistas, seguidores del cuñado del Gobernador y ex-Intendente Municipal Luis Revol
Núñez (Benjamín Allende, Féliz Paz), los Nacionalistas con afinidades Cívicas (José
Ignacio Santillán Vélez), y los Nacionalistas anti-Marquistas pero no Astradistas o
Revolistas (José del Viso).501

Desde el mismo inicio del gobierno de Garzón, Roca estaba informado por su tío
político Felipe Díaz,502 de la situación imperante en Córdoba. En carta de Septiembre de
1890, Díaz le prevenía "...que toda esta gente que obedecía ciegamente la consigna de D.
Marcos, le hace mucho daño en Córdoba y que Vd. debe tratar y empeñarse formalmente
con Garzón y [Benjamín] Domínguez para que desaparezcan completamente".503
Haciendo tabla rasa del "Panal",504 Díaz entendía que "...todos los buenos Roquistas y
mucha parte de la Unión Cívica estaría con nosotros, lo que seguramente importaría un
inmenso beneficio para Córdoba y un bien muy grande para su persona".505 Doce días
después, Díaz insiste ante Roca,

"...que el Panal es lo que a Vd. le hace un terrible daño, porqué es esta la gente
odiada y aborrecida en Córdoba, y Vd. no debe consentir jamás, que esos hombres
manejados por D. Marcos, que hasta se escusaban de saludar a Vd. por haberlo
prohibido él, tomen para nada su nombre".506

Díaz creía que él "...no podría jamás figurar a la par de esos hombres manchados, a quienes
he combatido y atacado siempre en todas partes, preferiría más bien el retiro absoluto a mi
casa antes de aproximarme a esos hombres".507 Concluía Díaz,

"...que la desaparición del Panal, sería su principal gloria y su mayor victoria


porqué aquí se tiene mucha desconfianza al Gobierno creyendo que Garzón y
Domínguez, se pueden entender con el Panal".508

La arremetida surtió su efecto, pues Roca escribió al Ministro de Gobierno Benjamín


Domínguez,509 echándole en cara su afición a los Panalistas, lo cual le exigió a este último
una respuesta, donde le aseguraba que

"...El tal Panal ya no existe, y no hay otras posiciones de esa antigua situación que
dos: [Juan José] Pitt, en la presidencia del Senado, que renuncia esta noche, y que
como te escribí hace tiempo, yo mismo le había pedido su renuncia, y la otra la del
Intendente Municipal [Luis Revol]".510

Para el Ministro Domínguez, el desorden se había apoderado de la ciudad de


Córdoba y el populacho "...hace lo que quiere y no nos puñalean por la calle porque no se
les antoja".511 El Gobernador Garzón, suplicaba a la Unión Cívica suspendiera un acto
político porque "...no podría evitar que algunos provocadores se mezclaran con los
manifestantes, para producir una icatombe [sic] dentro del mismo grupo de la
manifestación".512 El Jefe de Policía Julio Astrada,513 era para Domínguez

"...sospechoso en cuanto lo sentíamos dispuesto a facilitar ese desorden y no era


posible poner a los comisarios y soldados en tales circunstancias un nuevo Jefe".514

Un mes más tarde, la Policía estaba, según el Ministro de Gobierno Benjamín Domínguez,
totalmente desmoralizada, pues mientras ella era la única sujeta a prescripciones de orden,

"...no hay del populacho ni un solo herido, de nuestros gendarmes todos los días
mandábamos al hospital, habiendo día que hemos enviado cinco heridos y algunos
de gran gravedad, de modo que para protegerlos ha sido preciso ordenarlos en
patruya [sic]".515

Con un partido mucho más poderoso a nivel nacional y provincial, Domínguez le


recordaba a Roca que, para contentar a los "anarquistas [radicalizados] de nuestro
bando",516 el Autonomismo disponía para ofrecer en ese entonces los siguientes incentivos
selectivos (puestos):

"...Un Gobernador, dos ministros, un Senador al Congreso, ocho diputaciones, un


Jefe de Policía, y otros de menor cuantía, como en la Legislatura Provincial,
Juzgados y Banco, a más de la Intendencia Municipal".517

A juicio de Diego Chapeaurouge Graham,518 los Cívicos y los Católicos no podían


entenderse entre sí. A pesar de su Comité, "...cada grupo tiene su club y candidatos y no se
unen al Comité Central sino con condiciones".519 Chapeaurouge sabía por boca del
periodista Ignacio Vélez,520 "...que anoche surgió un nuevo Club Cívico de [Lucrecio]
Román, el Clérigo [Eleodoro] Fierro y Miguel Angel Angulo y García, proponiendo unirse
al Civismo mediante concesiones".521

La conciliación con la Unión Cívica, a posteriori del Acuerdo Roca-Mitre, fue


iniciada en Córdoba por el Jefe de Policía Julio Astrada, valiéndose del periodista gallego
José Rodríguez del Busto,522 que a juicio del ex-Ministro de Gobierno Felipe Díaz era "...el
peor elemento que puede buscar con ese fin, pues es bien conocido el pésimo concepto que
debe a este pueblo".523 La facción partidaria denominada los Palomas Blancas, era operada
por Manuel Dídimo Pizarro, (a) "El Payo",524 quien en 1892 asume la gobernación
contando con el apoyo de los dirigentes Ramón Ferreyra, Ángel Machado,525 y Alejandro
Vieyra,526 que a juicio del Ministro de Gobierno Benjamín Domínguez,

"...si no lo aplasta le dará al menos dolor de cabeza, pues los Jefes Políticos de los
Departamentos, los Comisarios de Campaña, los Directores del Banco, la policía
de ésta, y muchas oficinas están en poder de los Cívicos y en este momento le
declaran guerra sin cuartel y amagan revolución".527

Pero en la Unión Cívica, que "...no es numerosa, ni tiene composición compacta", y donde
dominan los clericales, "...al punto tal que ayer el artículo de El Porvenir (Córdoba) decía
que ellos trabajaban en política siguiendo las inspiraciones de León XIII",528 prevalece la
opinión de restar colaboración al régimen del Acuerdo, colaboración que consistía en
aceptar los incentivos selectivos ofrecidos por el régimen gobernante, es decir integrar con
ellos listas comunes.529 En Diciembre de 1892, los entretelones de una elección municipal,
donde el radicalismo fué derrotado mediante el fraude, provocaron, merced a los ataques
de los diarios La Libertad,530 Sol de Mayo,531 y El Porvenir,532 la caída del Ministro de
Gobierno Dr. Nicolás Manuel Berrotarán Garzón, y éste arrastró en su caída al Gobernador
Manuel Dídimo Pizarro.533

En cuanto a la situación financiera, a fines del aciago año de 1890, Diego


Chapeaurouge le denunciaba a Roca que "...si son ciertos la mitad de los cargos
[acusaciones] al Banco, hay para un proceso".534 Pero asimismo le aclaraba a Roca, que el
Directorio de ese entonces "...tomó el esqueleto del Banco y casi no ha prestado nada",
siendo los responsables del desquicio financiero los directores anteriores (Juan José Pitt,
Julio Astrada, Santiago Díaz, Aranda y otros).535 En ese sentido, el Síndico del Banco de
Córdoba, José Rodríguez del Busto, nombrado por el Gobernador Marcos Juárez, a juicio
del Ministro de Gobierno Benjamín Domínguez,

"...emplearía su puesto en beneficio de la política y contra toda la circunspección


que debe tenerse en tales puestos, llevando como ya lo ha hecho al conocimiento
del público el estado de los negocios particulares de las personas que no le son
afectas".536

El Ministro de Gobierno Domínguez intentaba justificar el despilfarro denunciándole a


Roca que

"...entre los Cívicos está el mayor número de quebrados y es a los que menos
conviene que se abra el Banco; y no creas que esto es farsa; los amigos de Marcos
[Juárez], si bien abusaron del crédito, ganaron también mucho en sus negocios,
mientras que los otros abusaron también y no ganaron".537
Frente a la negativa de los Cívicos de aceptar incentivo alguno (cargos públicos), el
ex-Ministro de Gobierno Felipe Díaz, que propugnaba un progresivo copamiento de la
administración pública, le escribe a Roca para notificarle que a los principales miembros
de la Unión Cívica que vinieron a pedirle que no aceptara el puesto de Director del Banco
Provincial, les manifestó:

"...a mi juicio han debido y debían proceder por aceptar los puestos que el
Gobierno les ofrecía, que esa era la manera de ir ascendiendo por grados hasta
llegar a apoderarse de la situación de Córdoba".538

Esa actitud de rechazo a los incentivos selectivos (cargos públicos), coherente con su
posterior política de abstención revolucionaria (boicot electoral) es confirmada por una
carta de Benjamín Domínguez, fechada dos días después, en la que le informa que la
vocinglería desatada por el hecho de haberse nombrado sólo Roquistas para el Directorio
del Banco, obedecía a que

"...se ofrece el puesto a los Cívicos y no lo aceptan; no se quiere nombrar a los


Juaristas, entónces no queda mas que los Roquistas, fracción del partido nacional,
que por ser de más dignidad resistió las influencias de los Juárez, y tuvo bastante
decisión en su partido para no pasarse al enemigo".539

Para comienzos de 1892, el Jefe del partido Nacionalista Julio Astrada volvió a valerse de
"...la Presidencia del Banco".540

G-IV El rol del Colegio Electoral. El caso de Tucumán.

En Tucumán --correspondiente al subconjunto político del Norte-- la primacía


política se la disputaban el Autonomismo y los Cívicos. El Gobernador Interino de
Tucumán Silvano Bores, (a) "El Zorzal",541 --a diferencia de los gobernadores de Salta, de
Catamarca, de La Rioja, de Mendoza, de San Juan, de San Luis, de Santa Fé, de
Corrientes, o de Entre Ríos-- no pudo sostenerse en el mando. Sin embargo, Bores resistió
el asedio opositor casi cuarenta días. Este corto período transcurrió en medio de prisiones
de opositores y rumores de revuelta casi diarios.542 Finalmente, tres meses después de
producido en Buenos Aires el conocido fenómeno revolucionario de Julio del 90, y más de
un mes después de caído el Gobernador de Córdoba Marcos Juárez, más precisamente el 5
de octubre, los partidos políticos Tucumanos llegaron a un acuerdo para separar a Bores y
designar en su reemplazo a Próspero García (a) "Flor de Manzanillo".543

Fruto de una improvisada conciliación entre las fuerzas Mitristas y Roquistas fue
también la elección de su Ministro de Hacienda, Benjamín Aráoz y Ormaechea.544 Unos
meses después, a mediados de 1891, cuando se trató de renovar el Colegio Electoral y las
Cámaras Legislativas, García se propuso demostrar con hechos "...que no se proponía
estrechar el círculo, como se decía, sino dar la mayor participación posible a las diversas
fracciones que componen el partido liberal".545 Entre las facciones políticas en que se
encontraba dividida la política tucumana se hallaban los Roquistas, los Mitristas
Prosperistas,546 los Liberales Históricos o Padillistas, los Radicales y los Medinistas.547 Las
listas de candidatos para el Colegio Electoral y la Legislatura se hicieron con Padillistas y
gubernistas correspondiendo la mitad de los incentivos selectivos a cada una de las
agrupaciones políticas.548 A juicio del ex-Senador Provincial por Córdoba y futuro
Senador Nacional José Vicente de Olmos,549 los Padilla no se sintieron satisfechos con que
el Gobernador Próspero García los dejara elegir como Síndico del Banco Provincial "...a
quien quisieren", ni con que se les acordara "...repetidos plazos para el pago de sumas
hasta insignificantes, por Contribución Directa y Patentes", ni con que el Gobierno evitara
"...que el Banco les cobre hasta ahora sus deudas".550 Pero no todas las facciones del
partido liberal quedaron conformes con la repartija de sinecuras. De la exclusión de los
Boristas sobrevino un enojo de Bores, quien contaba todavía "...con cuatro votos en la
Legislatura y veinte en el Colegio Electoral, con Alurralde y los Padilla".551 Como
consecuencia del Acuerdo Roca-Mitre,552 el partido Autonomista de Tucumán estaba, a
juicio del famoso periodista León Rosenvald,

"...hecho pedazos y dividido como siempre en tres fracciones. Son muchos los jefes
y muy pocos los soldados. Los unos son Mitristas, los otros ya empezaron a hacer
resucitar a Rocha, y los demás de la fracción Bores son nadistas [sic] y sólo
esperan el sol que más calienta para agarrarse de la cola".553

Para fines de 1892, Bores se auto-exilió en el paraje de La Invernada, "...lugar solitario y


desierto, punto intermedio de La Cocha y Villa Alberdi, donde la autoridad policial no es
conocida ni de vista".554

Para comienzos de 1893 el Colegio Electoral estaba compuesto por distintos


elementos, elegidos en los gobiernos de Lídoro Quinteros (1888-90) y de Bores (1890), y
bajo el auspicio del gobierno de García, pero ninguno de los partidos militantes tenía
mayoría en él, y mucho menos tenía el quórum para el acto de la elección. Próximo a
reunirse el Colegio Electoral, en marzo de 1893, Don Próspero García, bajo el influjo del
Intendente de Policía Don David Posse Zavalía,555 había hecho circular reservadamente
una invitación al Colegio Electoral, "...pero tan sólo dirigida a los suyos, y a los que creían
o pensaban que estarían con ellos".556 Pero habiendo los demás Electores apercibídose de
la convocatoria clandestina,

"...se han presentado y como el Intendente o ellos se vieran perdidos porque


además de descubrirse el pastel, se han encontrado con una mayoría abrumadora,
han tratado de hacer obstrucción, evitando que el Colegio Electoral se
constituya".557

Para ello, el Intendente David Posse ordenó al portero de la Legislatura cerrar las puertas
de la misma, al extremo que cuando se le ordenó que las abriera, se presentó Posse
"...dando gritos, ordena al portero que no abra las puertas y profiere amenazas a alguno de
los Electores".558

La lucha por los Electores en Tucumán se perpetuó por un largo tiempo.559 Esta
política del Gobernador Próspero García, con sus consiguientes atropellos, provocó como
reacción un movimiento de opinión en favor del Roquismo, en la persona de Don
Benjamín Aráoz. Con el fin de destruir a Aráoz y sus amigos Roquistas,560 García lanzó la
candidatura para Gobernador de Wellinton Rosa,561 cuñado de Don Benjamín Aráoz, con
el propósito de poner al uno frente al otro, y así pretender

"...que Aráoz se suprimiese a sí mismo, antes que luchar contra el amigo y cuñado,
consiguiendo así anular la manifiesta inclinación de los mismos Mitristas que ven
en Aráoz la victoria segura y la única solución conveniente a sus intereses locales,
y también las de las corrientes populares, hasta hoy claramente pronunciadas en su
favor".562

Aparte de reunir más votos Situacionistas en el Colegio Electoral, la candidatura de Rosa


tenía la ventaja "...de ser hermano político de Aráoz, lo que vendría a coartar la libertad de
éste y muchos de sus amigos".563 Wellinton no podía declinar su candidatura, "...porqué el
Dr. García y sus Mitristas se limitaban a hacer circular sordamente su nombre, sin producir
un acto de partido".564 Y cuando a comienzos de Junio de 1893 una comisión llevó la
candidatura de Rosa a la Campaña, y recién entonces Wellinton declinó formalmente la
proclamación de su candidatura,565 se reunió alrededor del renunciante Ministro Aráoz
"...casi la totalidad de los elementos gubernistas del Colegio, aparte de los de la oposición,
que teníamos con nosotros".566

Vencido entonces García por adelantado, éste comenzó a trabajar con el sólo fin de
obstruir la reunión del Colegio Electoral "...confiando con ganar las elecciones del 2 de
Julio próximo e incorporar quince nuevos electores, para cuyo efecto prepara también
todos los medios de fuerza de su policía brava".567 Asimismo, aún después de la
declinación de Rosa, García levantó el mismo mes de Junio la candidatura del Senador
Provincial Alfredo Guzmán,568 la cual duró tres días, y el 18 de Junio la candidatura del
Dr. Rufino Cossio Gramajo,569 "...persona también estimable, pero que además de ser
imposible por su carácter Mitrista, lo es absolutamente [imposible] por sus vinculaciones
con los titulados Mazhorqueros [Bernardistas o Irigoyenistas]".570 La composición del
Colegio Electoral no aceptaba ni toleraba, "...candidatos con estas filiaciones".571 Pero una
vez efectuada la elección en el primer domingo del mes de Julio de 1893, donde se votaba
la tercera parte de los electores faltantes, el 15 de Agosto García no constituyó el Colegio
Electoral tal como lo establecía la Constitución Provincial, postergándose ese acto para el
31 de agosto, mes en el cual podía "...llevársela pelada", debido a que se habría dado
tiempo "...para que entren los elegidos en Julio y cesen los que fueron elegidos en 1890,
casi todos enemigos de la situación".572 Entonces, al incorporarse los nuevos electores, y
conminar mediante la fuerza pública a los electores opositores, que faltaban para formar
quórum; en la madrugada del 3 de septiembre de 1893, el Colegio eligió Gobernador al tan
llevado y traído candidato oficialista Wellington de la Rosa.573

En vista de la burda maniobra de García, que hacía recordar los motivos por los
cuales fue propuesta en 1877 la intervención de Salta, el 7 de septiembre de 1893 se
produjo una insurrección Radical, que provocó el envío del regimiento 11 de Línea con
instrucciones de no intervenir en el conflicto.574 Sin embargo, la participación de las tropas
en la represión trajo consigo su propia anarquía y división. Cuando su Jefe, el Riojano
Coronel Ramón Bravo,575 comenzó a ayudar a las tropas de García, la oficialidad del 11 de
Línea, que simpatizaba con el Radicalismo, se sublevó el 20 de septiembre, pasándose a la
Revolución, determinando con ello la capitulación y prisión de García, y la constitución de
un gobierno revolucionario.576 Esto último, fué lo que decidió que el Gobierno Federal
enviara las fuerzas al mando del General Francisco B. Bosch,577 quien había participado de
la represión en la ciudad de La Plata en el mes de Agosto, con la presencia del ex-
Presidente Carlos Pellegrini, las cuales liberaron al Gobernador García e impusieron un
Gobierno militar provisorio. Para ese entonces, Benjamín Aráoz le advertía a Roca que
para impresionar o agitar los espíritus opositores se "...ha formado una verdadera
conspiración entre tres corresponsales de diarios de la capital".578 Ellos eran: León
Rosenwald, de La Prensa;579 Gaspar Taboada, de La Nación;580 y las veces que éste último
se ausentaba, lo reemplazaba el hijo mayor del Dr. Próspero García, "...una alimaña que
vive despechada y rabiosa"; y Antonino Lascano, de El Diario.581 Entre estos tres
corresponsales, Aráoz denunció que

"...han formado el complot de trasmitir a diario una invención, una mentira, a veces
graves calumnias contra el gobierno de esta provincia, convencidos que así, con la
gota constante, se forma mala atmósfera al mejor gobierno, y con doble facilidad al
modestísimo que hoy tiene Tucumán".582

Finalmente, el gobierno militar provisorio derivó en la gobernación del Dr.


Benjamín Aráoz.583 Se sabe que el Dr. Aráoz murió mientras ejercía el mando, durante el
acto público realizado al recibirse los restos de su pariente el Gral. Gregorio Aráoz de
Lamadrid. Esta fue una situación inesperada, "...una sorpresa de la fatalidad que tomaba a
los partidos desprevenidos y en condiciones anormales para organizarse".584 Pero el
Partido Nacional y la Unión Cívica persistieron en su acuerdo y de esa conjunción de
opiniones surgió electo, Lucas Córdoba, (a) "Barba y Chivo".585

G-V Un fracaso del Acuerdismo. El caso de Santiago del Estero.

A diferencia de Salta, donde prevalecieron los juegos de salón, tanto en Santiago


del Estero como en San Luis, Córdoba, Catamarca y Santa Fé se habían ensayado en la
década del 90 diversos conatos revolucionarios.586 En Santiago del Estero --provincia
perteneciente al subsistema político del Norte-- el predominio político lo disputaban en el
período que aquí estudiamos diversas fuerzas: el Autonomismo, los Cívicos, el
Taboadismo o Gorostiaguismo y el Modernismo. El Gobernador Maximio Ruiz
Alvarado,587 --al igual que los Gobernadores de Córdoba y Tucumán-- no pudo esquivar la
tormenta producida por la Revolución de Julio. El Gobernador Ruiz fue destituido por un
piquete policial aparentemente a las órdenes del político Pedro García y detenido en el
Cabildo. Pero sendas reuniones hechas por Pellegrini con conspícuos políticos
Santiagueños hicieron volver las cosas a sus inicios y Ruiz pudo recobrar el mando.588 A
posteriori de los hechos del 90, el Club Libertad, centro del Rojismo (facción política
Autonomista, seguidora del Gobernador Absalón Rojas), sufrió una profunda
reorganización. A dicho movimiento se adhirieron Gregorio Santillán,589 y Francisco
"Pancho" Olivera,590 "...y otros más de importancia discutible".591 Tal adhesión, a juzgar
por el Diputado Nacional Cayetano Carbonell,592 no era sólida, "...y los unos a los otros se
miran de reojo y con más desconfianza de la que existía antes de la caída del Dr. Juárez
entre sus amigos y los de ese mandatario".593 La razón de esta desconfianza se encontraba
"...en lo reducido del teatro en que tantas aspiraciones encontradas se desenvuelven
chocándose entre sí".594 En la distribución de los cargos públicos, los gobernantes daban
importancia, según José Antonio Vieyra,595 "...al número de miembros familiares, entrando
hasta en ligas inmorales y perniciosas a los intereses de la provincia y de la nación".596
Cuando los Gorostiaguistas, compuestos por los ex-Taboadistas, en franco proceso de
relegitimación, exigieron en Noviembre de 1890 el cambio del Ministro de Gobierno, el
Ministerio pasó de manos de un cuñado de Absalón Rojas (el Diputado Octavio Sosa), a
las de otro cuñado de Gorostiaga, con el inconveniente de que el Gobernador Maximio
Ruiz se violentó "...por el antecedente de que a Sosa lo hizo renunciar su puesto de
Diputado al Congreso pidiéndole lo acompañase como Ministro".597 Al año, José Antonio
Vieyra en carta a Roca, le refería que

"...después de la caída de un Ruiz (Gobernador Maximio Ruiz Alvarado) y otro


Ruiz (Jefe de Policía) y con la disparada y la inacción de los demás Ruizes
(empleados) ha venido la elección de un Diputado a la Legislatura, en un
Departamento donde el Comandante, Juez de Paz, y Comisario eran tres Ruizes
cuñados del Gobernador y primos hermanos".598

Cuando se produjo la elección, en 1891, al ir los opositores, y temerse desórdenes,

"...no han allado otra persona más capaz para mandarla en comisión, que a otro
Ruiz, hermano del Gobernador [Maximio Ruiz], llamado Vicente, un pobre
hombre, buen padre de familia, pero muy infeliz a cabal, dicen que buscaban su
prudencia...lo que han buscado para mí es, dar bombo al Ruizismo, aunque al
Estado se lo lleve Mandinga".599

Al año siguiente, en 1892, y a los diez días de haber asumido Absalón Rojas,600 por
segunda vez la gobernación, Cívicos y Modernistas, entre ellos el ex-Diputado Nacional
Manuel Gorostiaga,601 produjeron un desajuste o ruptura política, es decir una violenta
transición, al tomar por asalto la Casa de Gobierno y reducir a Rojas a prisión. Ello
provocó un célebre debate en la Cámara de Diputados de la Nación, con la participación de
Osvaldo Magnasco, y una nueva intervención, designada por el Ministro del Interior
Manuel Quintana, a cargo del Comisionado Dr. Eduardo Costa y del Jefe de las tropas
Gral. Amaro Arias.602 Y al presentar Rojas su diploma al Senado Nacional, el Senador
Mariano Varela lo impugnó por haber Rojas

"...pasado su vida pública yendo del gobierno a la banca de senador y de esta al


gobierno, hasta que un buen día, cansado el pueblo hizo una revolución".603

Convocadas nuevas elecciones, triunfó la Unión Provincial, una coalición de


Cívicos y Modernistas, la que eligió como sucesor de Rojas al Dr. Gelasio Lagar
Contreras.604 Esta elección provocó en Santiago del Estero la reacción de los Ruices, que
lo boicotearon a todo lo largo de su gestión,605 y en el gobierno nacional la quiebra del
gabinete obligando a renunciar al Ministro del Interior Manuel Quintana, el que había
propiciado la intervención federal.606 Y tres años después, en 1895, con el Partido
Autonomista Nacional (PAN) fragmentado en siete facciones, los mismos vicios de
siempre se repetían, pero multiplicados por siete, pues el Jefe de Policía y el Ministro de
Gobierno, inspirados por el Senador Nacional Pedro García, coaligado con Gorostiaga y
confabulado con un movimiento Cívico-Nacional con apoyo Radical, derrocaron al
Gobernador Lagar e impidieron que la Legislatura se reuniera provocando una nueva
intervención federal a cargo del Dr. Julián Aguirre.607 Cuando en 1895, se estaba por
decidir que la sucesión del Gobernador Lagar recayera en Adolfo Ruiz y no en Pedro
Olaechea y Alcorta,608 como se había convenido originalmente, Félix Santillán (h) lo
regañaba a Roca, indicándole que buscara como candidatos

"...los hombres que satisfagan al pueblo, y a Vd. también. No los busque entre
aquellos que flotan en la superficie que siempre lo mejor se encuentra oculto en el
fondo de las sociedades".609

Le hacía ver también que debió haber exigido para Gobernador o Vice alguna persona del
círculo revolucionario o a "...personas más allegadas a ellos, y no dar al traste con todos,
entregando el gobierno ad licitum, sin miramiento alguno a los que debían ser
considerados".610 Ello era para Santillán "...un escándalo que no hay necesidad darlo
General".611 Sin hacer alarde de Roquismo, había según Santillán, "...hombres más cabales
que pueden servir tanto o mejor su política con satisfacción de amigos y enemigos".612 Allí
estaban, según Santillán,

"...el Dr. [Carlos] Coronel (pero desgraciadamente es pardo, no les ha de gustar por
igual motivo que Rojas: y ya he dicho no hay que martirizar a los pueblos) cuyas
condiciones morales son buenas".613

Estaban también

"...[Remigio] Carol,614 que sería más popular que [Adolfo] Ruiz.615 Francisco
Aliaga,616 que por sus altas prendas sería lazo de unión para todos y como
Gobernador o vice-Gobernador, conciliaría cualquier dificultad. Eudoro Gallo,617
que tanto ha trabajado en este contraste muy justo sería también que se le diese la
vice-gobernación. El Dr. [Dámaso E.] Palacio,618 aunque antiguo radical también
es simpática su personalidad. El Dr. [Pedro] Olaechea,619 personaje muy saliente
por sus cualidades sobre manera recomendables".620

Entre esta gente decente, le pedía Santillán al Gral. Roca, que eligiera alguno para la
Gobernación o Vice-Gobernación, "...al que satisfaga más al común de los círculos
políticos".621 Pero elegir dos candidatos de idéntica filiación y tinte, era para Santillán
"...un acto cruel y desacertado".622

Por último, el Interventor Aguirre convocó a elecciones entregando el mando en


enero de 1896 a Adolfo Ruiz.623 Su mandato estuvo conmocionado por el asesinato del
Diputado Nacional Pedro García --quien conspiraba contra el gobierno de Ruiz-- que
estremeció al país a semejanza del crimen del Senador Sanjuanino Agustín Gómez,
cometido diez años antes.624 Como uno de los que querían derrocar al gobierno de Ruiz
estaba el Director del diario La Unión Cívica (Santiago del Estero) y más luego Senador
Nacional y caudillo provincial Francisco Castañeda Vega, quien "...fue encarcelado junto
con los representantes de los grandes diarios de la capital y muchas distinguidas personas
de aquella provincia".625

En esta tercer etapa en que gobernó la denominada Generación del 80, tanto en el
norte, con excepción de Salta, como en el Litoral, los conflictos se volvieron a dirimir
intermitentemente a través de la ruptura violenta (golpes de estado) y secundariamente a
través de la transición pacífica (sufragio secreto y obligatorio, pactos y negociación inter-
notabiliar).

Capítulo III-B-9.- Ruptura del Acuerdo e interna del Autonomismo (P.A.N.)

Índice

H-I Sedición permanente. El caso de Santiago del Estero.


H-II Lucha de clanes intra-oligárquica. El caso de Salta.
H-III Rol político de un censo demográfico. El caso de Tucumán.
H-IV Nepotismo desatado. El caso de Catamarca.
H-V Intervención federal. El caso de La Rioja.
H-VI Arbitraje de terceros. Los casos de Cuyo.
H-VII Persistencia de la fractura geográfica. El caso de Santa Fé.
H-VIII Otra intervención federal. El caso de Corrientes.
H-IX.- Dilemas de las opciones estratégicas.

Introducción del capítulo III-B-9

Al tenor de las tesis de Przeworski (1991), cuando la transición es inaugurada por


la coalición autoritaria, la iniciativa continuista le corresponde a los sectores reformistas de
dicha coalición en concurrencia con los sectores moderados de la coalición opositora. Este
fue el caso cuando se produjo la crisis de sucesión de la presidencia de José Evaristo
Uriburu y la consiguiente reelección o porfirización de Roca. Destruido el Acuerdo Roca-
Mitre, que prevaleció durante la presidencia de Luis Sáenz Peña (1892-96), entró a jugar la
llamada política de las paralelas, consistente en una estrategia concurrencista que debía
traducir "...no una actitud de protesta sino una actitud de disidencia", que se manifestaba en
la alianza de los Cívicos Nacionales o Mitristas con los Radicales Bernardistas
(mazorqueros o Irigoyenistas o Derquistas) contra el P.A.N..626 A esta estrategia
concurrencista se opuso la fracción intransigente o hipolitista, seguidora de Hipólito
Yrigoyen, dividiéndose con ello la Unión Cívica Radical, y dando lugar al nuevo triunfo de
Roca.627

H-I La sedición permanente. El caso de Santiago del Estero.

Asediado por los Pellegrinistas, el Gobernador Adolfo Ruiz, le negó a Roca en


1898 que fuera suya la paternidad de la candidatura a Gobernador de su tío carnal
Maximio Ruiz, sino que por el contrario "...la he rechazado cuando [el Diputado Nacional
Melitón] Bruchmann la ha propuesto asegurando contaba con las simpatías de V.".628
Como resultado de dicha impugnación, es designado Gobernador el ex-Diputado Nacional
Dámaso E. Palacio,629 quien desempeñó el cargo hasta 1901, año en el que se lo eligió
como Senador Nacional por nueve (9) años.630 Palacio fue sustituido por Pedro S.
Barraza,631 a quien lo sucedió a su vez, en Octubre de 1902, José D. Santillán.632
Finalmente, durante el gobierno de este último, se sucedieron varias tentativas de
revolución. En 1905, la sublevación Radical fue encabezada por el ex-Senador Provincial y
más luego Ministro del Interior Dr. Ramón Gómez y por el ex-Diputado Nacional Dámaso
Giménez Beltrán y "...algunos otros que fueron encarcelados y cuya defensa hizo el actual
Senador Dr. Pedro Llanos".633 Tres años más tarde, el 24 de Abril de 1908, el país conoció
el caso del secuestro del Gobernador José Domingo Santillán Gondra y la muerte en la
casa de gobierno de su hermano Mariano, electo Diputado Nacional.634 Como
consecuencia de ello, Palacio volvió al gobierno de la provincia, luego de renunciar al
Senado, cargo en el cual perduró hasta el año del centenario.635

H-II Lucha de clanes intra-oligárquica. El caso de Salta.

En Salta, las luchas políticas se personificaron entre el clan de los Ovejero y el


viejo clan de los Ortiz, aquel que había luchado contra el más antiguo clan de los
Uriburu.636 El Gobernador David Ovejero Zerda (1904-06),637 se impuso a sí mismo como
Senador Nacional y pretendió imponer, no se sabe si en broma o en serio,638 como
Gobernador primero a su suegro Francisco J. Ortiz, y cuando este último fracasó trató de
imponer a Luis Linares Usandivaras.639
El responsable de enfrentar a los Ovejero fue primero un miembro de la misma
familia, el ex-Diputado Dr. Ángel M. Ovejero, (a) "submarino".640 Este ex-Diputado
Ovejero había logrado penetrar en la mayoría legislativa que regenteaba Ortiz.641 Más
luego enfrentó al Gobernador Ovejero un joven político y empresario, con fuertes dotes
personales que le sirvieron para forjarse una imagen de pioneer o "self made man",
llamado Robustiano Patrón Costas, (a) "Gata Polveada".642 Cuando en 1906, enfrentó al
Gobernador David Ovejero Zerda (1904-06), contaba sólo con 26 años de edad, y ya había
sido Ministro de Hacienda de Ángel Zerda Medina.643 Finalmente, el Gobernador Ovejero
abdicó el mando. Sin embargo, esta actitud no era gratuita.644

En la postulación del candidato a gobernador, la selección del candidato a Diputado


Nacional jugaba un rol crucial. Si el Dr. Ignacio Ortiz,645 era proclamado candidato, "...no
quedaría para el futuro gobierno sino el nombre del Dr. Linares".646 Los partidarios de
Linares, "...que son muy numerosos, trabajan para inclinar a la mayoría hacia el Dr. Ortiz,
cuya diputación les alejaría el peligro de un adversario que cuenta bastantes elementos".647
Por el contrario, los seguidores del Dr. Ortiz, "...tratan de evitar que este acepte la
diputación para jugar la partida en las elecciones de Gobernador".648 Para evitar la
candidatura de Linares, Patrón Costas propiciaba la candidatura de Miguel S. Ortiz
Viola,649 bajo la divisa de la Unión Popular.650 Finalmente, Ortiz aceptó la diputación y
Linares se quedó con la gobernación.

En aquellas luchas políticas Patrón Costas llegó a decir refiriéndose al Vice-


Gobernador y Presidente de la Cámara de Senadores Don Ángel Zerda, a su sobrino
segundo el Gobernador David Ovejero Zerda, y al candidato a Gobernador Don Luis
Linares Usandivaras que "...una familia se ha adueñado del poder y ha ocupado todas las
posiciones de alguna importancia".651 Los que inspiraban las resoluciones
gubernamentales no eran, según Patrón Costas, ni un partido ni un hombre, sino "...los
intereses de la familia [Ovejero Zerda] o las conveniencias particulares de cada uno de sus
miembros".652 Seguía denunciando Don Robustiano que

"...convertida la Provincia en feudo y convencidos de que espigaban en campo


propio, han cerrado sus filas y por eso es que hoy en la contienda solo pueden
presentar sus legiones de magistrados, funcionarios de policías y coroneles de
campaña".653

A tal extremo llegaba la falsía y la deslealtad del régimen imperante que Patrón continuaba
afirmando

"...se llega a declarar por el órgano oficial que los empleados públicos tienen el
deber y la obligación de sostener al gobierno porque 'deben estar con el amo que
les da de comer'".654

Dos semanas más tarde un numeroso grupo de ciudadanos salteños,655 aunando sus quejas
a las proferidas por Patrón Costas, denunciaban en Buenos Aires al Ministro del Interior
que el Gobierno de la provincia de Salta perseguía el propósito de suprimir el derecho del
sufragio y "...substituirlo por la voluntad caprichosa e ilegal del círculo gobernante,
compuesto en su inmensa mayoría por los miembros de una sola familia".656

En 1908, cuando el ex-Rochista Pío Uriburu fué a Salta con la candidatura de Robustiano
Patrón Costas, consiguió que el grupo gubernista se dividiera
"...con nuestro amigo Ángel Zerda a la cabeza, grupo que se declaró decidido
opositor al candidato Dr. Santiago López, Ministro de Gobierno, y consentido sino
apoyado por el Gobernador Linares".657

El Gobernador Luis Linares Usandivaras para evitar la división de su partido "...vióse en la


necesidad de pedirle a su Ministro que desistiera de sus trabajos y retirara su
candidatura".658 Logrado su propósito, Linares propuso al Diputado Nacional Dr. Marcos
Alsina,659 lo cual fue peor que la candidatura de López, pues Alsina "...representaba
entregar esta Provincia a la influencia del Presidente [Figueroa Alcorta] y elevar a un
hombre de malos antecedentes propios y de oscura familia".660

Para combatir esta situación se formó en Salta bajo el liderazgo del Dr. Robustiano
Patrón Costas la Unión Provincial, que según el Diputado Nacional por Santa Fé Rogelio
Araya "...congregó en su seno al pueblo todo de la provincia de Salta, y fue entonces que
se produjo la minuta de comunicación del Dr. [José Evaristo] Uriburu pidiendo la
intervención de la provincia".661 Como el Congreso no despachó la solicitud del Poder
Ejecutivo, el Dr. Linares, fue electo Gobernador, y el partido Unión Popular, que proclamó
la candidatura de Miguel S. Ortiz Viola, "...no pudo ni siquiera llegar a los comicios".662
Para seguir la costumbre, el consagrado Gobernador Dr. Linares, cuando culminó su
mandato "...transmitió el poder a un tercer sobrino [Avelino Figueroa Ovejero]".663 Este
último intento, fue denunciado por el Dr. Abrahám Echazú,664 para quien "...esto es ya un
exceso, que es contrario a la índole republicana de gobierno, que una sola familia se
perpetúe en el mando".665 Y cuando le preguntaron a que atribuía la tenacidad de los
Señores Ovejero y Zerda por conservar el gobierno de su provincia, Echazú contestó que:
"...el gobierno les proporciona honores y dinero. Ellos tienen un gran ingenio azucarero, y
dueños de la situación de Salta y Jujuy, los impuestos son suaves, las peonadas se
consiguen más fácilmente y todo marcha a maravilla".666

En realidad, la denuncia de Patrón Costas era producto de un conflicto intra-


oligárquico, por cuanto Robustiano Patrón Costas era sobrino carnal de Francisco J.
Costas, un Rochista adversario acérrimo del clan Uriburu, y sobrino nieto político de
Delfina Ovejero Zerda, mujer de su tío abuelo carnal Miguel Jerónimo Figueroa Güemes,
la cual a su vez era tía carnal del Gobernador David Ovejero Zerda. A esta acusación de
nepotismo que impulsaba la oposición desde la prensa y el parlamento, la replicaron el
propio Dr. Linares desde su banca en la Cámara de Diputados de la Nación y el senador
nacional oficialista Carlos Serrey Dávila. Cuando se trata de la oligarquía, Linares aducía
que

"...no se puede tener el mismo criterio cuando se habla de las grandes provincias
del litoral, abiertas a todas las corrientes del elemento extranjero, y de las demás provincias
que están en contacto fácil e inmediato con ellas, que reciben el aporte de sangre que
remueva la propia, que modifica los apellidos y dilata los vínculos de familia".667

Para dichas provincias el criterio podía ser severo; pero no podía serlo igualmente, aducía
Linares, para la de Salta

"...provincia mediterránea y lejana, con difíciles medios de comunicación,..donde


existen pocas familias pudientes, de arraigo y de tradición, cuyos hijos vienen a educarse
en las aulas universitarias u ocupan allí altas posiciones en el comercio y en la
industria".668
En esa sociedad, no era extraño, argumentaba Linares, que en "...una familia
grande,...vinculada a todas las demás de la provincia, de inmejorable posición pecuniaria",
como la familia Ovejero, a la que se había tachado de oligárquica,

"...haya habido dos o tres gobernadores vinculados a la misma, que, sin llevar el
mismo apellido, sin ser entre sí parientes íntimos, porque no lo es ninguno, se hayan
sucedido en el mando".669

Con referencia al parentesco, Linares sostenía que se exageraba mucho pues

"...se me creía por ejemplo pariente del Señor Zerda...[cuando] no soy su pariente,
soy su amigo sincero; quiero y respeto a ese ciudadano venerable, que cuenta en su haber
tantos servicios prestados a la provincia; pero no soy su pariente, dentro de las reglas que
la ley y la sociedad reconoce, dentro del sexto grado de consanguinidad y del cuarto de
afinidad".670

En efecto, dentro de un punto de vista puramente legal no existía parentesco por cuanto la
madre de Don Luis Linares Usandivaras era sólo hijastra de la hermana mayor de Don
Ángel Zerda, Doña Servanda Zerda y Medina, segunda mujer de su abuelo carnal Don
Manuel Usandivaras y Díaz de la Fuente.671 También argüía Linares que

"...se me cree pariente del Dr. Ovejero. No, Sr. Presidente; no soy pariente muy
inmediato del Dr. Ovejero, de quien fui Ministro y a quien sucedí en el mando: soy
pariente en el quinto grado de consanguinidad, y ser pariente en el quinto grado de
consanguinidad, dentro de nuestras costumbres sociales, es lo mismo que no serlo:
predomina la condición de amigo más que la de pariente".672

Y para remachar la réplica, el Senador Serrey hacía constar que paradójicamente mientras
al candidato Dr. Linares y al ex-Gobernador Ovejero los unía un remoto parentesco en el
séptimo grado, el candidato de la oposición Dr. Ortiz Viola estaba íntimamente ligado a la
familia del ex-Gobernador Ángel Zerda Medina; porque era "...doblemente tío de la esposa
de éste, hermano de la madre y primo hermano del padre, e igualmente vinculado a la
familia del gobernador actual [Ovejero Zerda]".673 Esta realidad Serrey la explicaba
aduciendo que en tierra adentro, a diferencia de Buenos Aires,

"...todos somos parientes por las afinidades que se contraen con el matrimonio; raro
es el que no tiene parentesco o vínculo de familia; y se ha visto alguna vez, a propósito de
otras provincias, que se ha dicho que las autoridades, los empleados y hasta los
porteros eran parientes del gobernador".674

Por ello, Serrey argüía, no sin acierto, que para que se pudiera sostener la acusación de
nepotismo, debían concurrir dos condiciones inexcusables:

"...que la mayor parte de los empleos de la administración estén a cargo de los


parientes del gobernador y que hayan sido llamados, no por su competencia, sino
por el hecho de ser tales parientes".675

A propósito de este debate parlamentario el Diario La Prensa, cuyo dueño José Camilo
Paz, había estado profundamente enemistado con su primo hermano el Gral. Julio A.
Roca,676 editorializaba el 4 de noviembre de 1906 que
"Las viejas dinastías dueñas de hecho de los destinos de las provincias, se acercan
sin duda a su fín, como consecuencia de sus abusos y del robustecimiento de la
conciencia cívica del país".677

Así como las dinastías de las provincias de San Luis primero (encarnada en el gobierno de
Jerónimo Mendoza Lucero),678 y de Tucumán después (encarnada en los gobiernos de José
Antonio Olmos y Próspero García), se habían derrumbado; el diario de José C. Paz
vaticinaba con injustificado optimismo que "...si en la Casa Rosada hubiera hombres
capaces de cumplir su deber", las dinastías de Mendoza y Salta caerían también.679 Era
injustificado este optimismo del editorialista del diario La Prensa, por cuanto, como luego
veremos, en casi todas las provincias las oligarquías lograron perpetuarse en forma casi
vitalicia, aunque por razones no siempre semejantes.

H-III El rol político de un censo demográfico. El caso de Tucumán.

Por las virtudes y la popularidad del gobierno de Lucas Córdoba, (a) "Barba y
Chivo",680 la oposición desapareció, pues "...apenas quedaba un pequeño grupo de
Radicales Intransigentes, los rezongones de siempre para todos los gobiernos y para todas
las situaciones".681 Hasta ese momento los partidos habían conservado su estructura
tradicional: "...en el orden nacional, cívicos y nacionalistas, y en el local federales y
liberales, especie de Montescos y Capuletos tucumanos que han luchado [entre sí] desde el
primer año de la República".682 En el gobierno del Dr. Próspero Mena,683 se esbozaron las
divisiones, que "...acentúan su aparición ya en la escena política y aquel gobierno
comienza a surtir ya la ventolina de las aspiraciones que se encuentran y se debaten, faltas
de una mano firme y segura que encauce sus corrientes y dirija sus impulsos".684

Después de Mena vino el segundo gobierno de Lucas Córdoba, "...y aquellas


divisiones se acentúan mas: aparecen los grupos sueltos perturbadores de la estructura de
los viejos partidos. Toda esta lista de gobiernos se hicieron, fundidos en un propósito
común, cual era el de mantener la supremacía del partido liberal que tenía bajo el común
denominador a cívicos y nacionalistas".685

Al finalizar el segundo gobierno de Córdoba, "...la campaña presidencial establece


y marca disidencias fundamentales por cuestión de nombres".686 Se funda la Unión
Popular, "...un compuesto de radicales incandescentes, autonomistas netos y nacionales
descontentos, adversarios del Sr. Córdoba por disentimiento con el nombre del candidato
presidencial".687 Esa agrupación, la Unión Popular, se formó exclusivamente con fines
nacionales para apoyar la candidatura presidencial de Marco Avellaneda,688 "...que la
proclamó y sostuvo en los comicios, sacando seis electores contra doce del Acuerdo sobre
el total de dieciocho que daba Tucumán".689 Como la Unión Popular no había tenido fines
locales, no concurrió a la inscripción provincial. Descontaron el triunfo en el orden
nacional y contaron con dar vuelta totalmente y a su gusto la situación de la provincia.

Injertada a esta cuestión sucesoria presidencial estaban otras dos cuestiones: la


Gobernación y la senaduría, que quedaba vacante por culminación del período que
correspondía a Zenón Santillán.690 La primer cuestión, la de la gobernación, era difícil por
cuanto Neptalí R. Montenegro, nuevamente candidato, "...sufría la tenaz oposición de la
Unión Popular y del grupo vencido en lucha por la senaturía".691 La segunda cuestión, la
senatorial, dio lugar a una lucha reñida entre Montenegro y Santillán, que buscaba su
reelección, y como en la Legislatura "...no se pudiera llegar a un acuerdo definitivo, la
mayoría compuesta por amigos de Córdoba evolucionó buscando un nombre que disipara
oposiciones y suavizara asperezas".692 En esas condiciones fue elegido como senador el
Dr. Alberto León de Soldati.

En cuanto a la gobernación, el partido nacional y la Unión Cívica convinieron


buscar para ella un hombre que "...alejado de las luchas políticas no despertara oposición y
que tuviera una representación neta de la Unión Cívica, al mismo tiempo que fuera una
seguridad de tino y de buen gobierno".693 Fue entonces que a juzgar por la opinión de El
Diario, "...se cometió el error de irlo a buscar en los Tribunales, entre los jueces antiguos,
entre los que por su hábito de aplicar estrictamente la ley, no fueran capaces de alterarla en
el gobierno".694 En esa búsqueda se dio con el Dr. José Antonio de Olmos, a quien "...no se
le exigió ninguna condición; lisa y llanamente se le ofreció el cargo, bajo la tácita idea de
que razones de orden moral, debían mantener al Sr. Olmos en el puesto sin romper con la
tradición de su partido".695 Olmos aceptó y realizó un viaje a esta Capital, y los que lo
conocen aseguraban

"...que este viaje lo perdió. Buen hombre en el fondo, pero ingenuo y débil, sufrió
la transformación del provinciano joven e inexperto al que la casualidad lo lanza en
el boulevard parisien. Volvió otro, sus mismos amigos no lo conocían, había
adquirido un vigor artificial, una fortaleza extraña y su acostumbrada bonhomía
desapareció para dar lugar a un estado de seguridad en su poder y en su capacidad,
que ya algunos sospecharon que haría el Luis XV tucumano, con las consiguientes
distancias".696

Elegido Gobernador y hecho cargo del puesto, su primer decreto fue una desilusión
para la Provincia. Nombró Ministros al Dr. Ricardo Viaña y al ex-Gobernador Lídoro J.
Quinteros.697 Al principio se creyó que en los actos de gobierno predominaría la influencia
de Viaña, por sus vinculaciones con Olmos; pero eso no fue sino una vana esperanza, pues
Quinteros, que "...era más avezado a estos tejes y madejes de entre bastidores, logró
imponerse en el espíritu del Gobernador y dominó la situación en absoluto, obligando a
renunciar a su colega".698

Fue en esas circunstancias que se definieron bien las posiciones. Los que habían
llevado al Dr. Olmos al gobierno, "...nada tenían de común con él, desde que se entregaba
por completo a su Ministro Quinteros, vinculado estrechamente al autonomismo y
adversario decidido de la política del partido Nacional y de la Unión Cívica".699 El vigor
del Dr. Olmos "...no tenía la suficiente capacidad como para realizar la obra de desalojar a
todos los que lo habían llevado al gobierno, de las posiciones que ocupaban".700 Como su
valor personal tampoco bastó para todo eso, se encargó de la ingrata tarea al Ministro
Quinteros. Para esto, el Gobierno

"...solicitó licencia de la Cámara. Por la Constitución, en ausencia del gobierno


ejerce el cargo el Ministro de Gobierno, y de esta manera se daba la facilidad que
se buscaba. La Legislatura negó la licencia, y el Gobierno no se atrevió a hacer lo
que había encomendado a su Ministro".701

Olmos, que en realidad no era sino un auxiliar del Sr. Quinteros, verdadero director
de la política oficial, trató de deshacer la mayoría legislativa. Al no lograrse defecciones, se
buscó entonces "...el apoyo de aquella Unión Popular empalmando en el Pellegrinismo que
hizo punta para dar lugar a esta junción y de fácil soldadura con el Sr. Quinteros".702
Hecha esta evolución, el Gobierno "...elaboró por cuenta de la Unión Popular, por mas que
los Radicales y Nacionales se separaron de esta comunidad que protestaron a su
tiempo".703 Con todo, la Legislatura seguía compuesta como antes, y entonces el Ministro
Quinteros hizo un rápido viaje a Buenos Aires, de donde trajo en la valija el decreto que le
permitió deshacer la mayoría opositora. La Legislatura Tucumana no había dictado ley
alguna que alterara la cifra de senadores y diputados representativos de la población que
existía antes del Censo de 1895. Para obviar esta situación, el Gobernador Olmos, que no
tenía mayoría favorable en la Legislatura, "...dictó un decreto convocando a elecciones de
senadores, diputados y electores", de acuerdo con el censo de 1895, que el gobierno
reconoció y aprobó sin la intervención legislativa.704

Pero ni Quinteros ni Olmos poseían cuadros políticos para siquiera lograr una
representación aproximada de la elección:

"...Entonces se selló el pacto con la Unión Popular adjudicándole un Ministerio en


la persona del Dr. [Rufino] Cossio, pero no se contó con que esa agrupación en su
casi totalidad protestaba el convenio, y que no tenía hecha la inscripción provincial.
La elección se hizo inventando Electores, pero se hizo".705

Finalmente, Olmos hizo la elección aumentando el número de legisladores con arreglo a la


población que dio el último censo nacional.706

Por otro lado, la oposición desconoció el decreto que aceptaba el nuevo Censo, y
solo concurrió a los lugares puntuales en que según su criterio debía efectuarse la elección.
Fue entonces que se hicieron comicios dobles y que se eligió doble representación
legislativa.707 Ese decreto, las elecciones convocadas y la doble Legislatura resultante de
las mismas fueron los motivos del conflicto que llevaron, en septiembre de 1905, a la
Intervención Federal en la persona del Senador Nacional Jujeño Domingo T. Pérez.708. En
otras palabras, el Congreso Nacional reconoció, con la Intervención votada, que Olmos
"...no pudo alterar las cifras de la representación, puesto que esta facultad le está conferida,
por la Constitución, solo a la Legislatura".709

Pero a partir de 1906, el cargo más serio que pesaba sobre el partido oficial de
Tucumán era el del nepotismo. Con el Gobernador Ing. Luis F. Nougués Terán se reinició
una dinastía de gobernadores y parlamentarios emparentados entre sí e íntimamente
vinculados a la industria azucarera (ver Cuadro T-IV y Apéndice T-IV), la cual se continuó
con la administración de su tío segundo José Frías Silva.710 La reelección en 1909 del
Senador Nacional Brígido Terán y del Diputado Nacional Miguel Padilla vino a sellar
definitivamente la influencia del nepotismo.711 En un principio, Frías Silva se opuso a sus
reelecciones, pero más luego cedió a la parentela.712 Más tarde, la dinastía que reiniciara
Nougués Terán se continuó con la administración de su primo Ernesto Padilla Nougués, y
se consolidó socialmente inaugurando en el cerro San Javier un exclusivo espacio urbano-
rural denominado Villa Nougués.713

H-IV El nepotismo desatado. El caso de Catamarca.

Con motivo del intenso nepotismo desplegado por la familia Castellanos, se formó
en Catamarca la llamada Unión Provincial y su correspondiente Junta de Guerra,714 la que
propaló en 1898 un manifiesto al pueblo.715 Esto dio lugar a permanentes rumores de
revolución y a un frustrado estallido el 23 de Septiembre de 1899 que terminó con la
ejecución sumaria de sus protagonistas (Antonio Rivera y Ramón Barros).716 El Partido
Nacional seguía subdividido en cuatro facciones: Figueroístas, Castillistas (separatistas),
situacionistas (los caídos), y Herreristas,717 originando así no un dilema entre dos
jugadores sino entre cuatro jugadores.718 Los Veedores designados por el Poder Ejecutivo
Nacional, Miguel Cané,719 y Valentín Virasoro, denunciaban en Octubre de 1899 que en la
administración de Flavio Castellanos "reinaban el desorden y el nepotismo".720 Cané y
Virasoro también denunciaban que la Legislatura

"...está compuesta en su casi totalidad de parientes, que al mismo tiempo se han


repartido todos los empleos de la administración, empezando por los altos cargos y
terminando por los puestos más humildes del servicio municipal o policial".721

Para mayor abundamiento, el Diputado Nacional por Catamarca Delfín Gigena,722


manifestaba que en su provincia se había "...hecho un gobierno puramente de familia", y el
Diputado Nacional por Córdoba Rufino Varela Ortiz denunciaban que en Catamarca
estaba entronizado "...un nepotismo odioso".723 En cuanto a la oposición, el Diputado
Nacional por Catamarca Félix F. Avellaneda,724 revelaba la naturaleza intra-oligárquica de
los conflictos políticos desatados en el interior del país, región donde no se había
experimentado la inmigración masiva, al afirmar que "...hermanos y sobrinos de los que
gobiernan, figuran en la oposición".725 Más aún, por el sólo hecho de simpatizar con la
revolución contra Castellanos, sin haber tomado las armas en ella, los hombres del
oficialismo, "...persiguen a sus mismos parientes".726

H-V La intervención federal. El caso de La Rioja.

La idea de la fusión o conciliación,727 entre las dos facciones en que estaba dividido
el Partido Nacional en La Rioja (el Bustismo y el Gonzalismo) hizo, a comienzos de 1897,
rápido camino. Aunque no era posible una fórmula concreta, la constitución de dos
Comités que obedecían a Bustos y a González consumó la fusión.728 No obstante la unión,
el deterioro político había llegado a tal grado que, según Máximo de la Fuente en carta a
Roca, "...hoy hemos quedado en la ciudad y campaña de un lado todo el pueblo, del otro
sólo los empleados del poder oficial".729 Entre estos últimos se encontraban los miembros
de la Legislatura, el Poder Ejecutivo, y los Jefes Políticos de la Campaña. La Legislatura,
afirmaba De la Fuente

"...con leyes de ocasión y presedentes demasiado graves, el Poder Ejecutivo con


destituciones y persecuciones, los jefes políticos de la campaña con prisiones y
multas abrumadoras, son la demostración elocuente de una lucha libre, espontánea,
y general contra una fracción que había perdido el buen tino de las formas siquiera,
para llegar al colmo y anquilosarse en sus propios actos".730

Al año siguiente, en 1898, con motivo del eterno continuismo del Gobernador
Francisco Vicente Bustos,731 de su participación en la apropiación de tierras,732 y de su
nepotismo --había designado como su sucesor a su sobrino el Senador Antonio P. García--
se produjo un estallido revolucionario que provocó la intervención federal a cargo del Dr.
Benjamín Figueroa.733 Habiendo levantado el Gobernador Bustos en marzo de 1898 como
candidato a Gobernador a su sobrino el Senador Antonio P. García, hizo sospechar que ella
obedecía al interés de que García le reservara la banca de senador cuando él dejara el
gobierno. En efecto, para lograr este despropósito a comienzos de marzo de 1898 la
Legislatura votó la ley por la cual se lo despojaba a Marcial Catalán del cargo de
Presidente del Superior Tribunal de Justicia. El conflicto traído a uno de los Poderes del
estado provincial no obedecía a otro fin, según Catalán, sino a perpetuarse en el poder "...a
suprimir mi rol de Presidente para poner uno de los íntimos de Bustos, renunciar este el
Gobierno para que lo elijan Senador y a su vez, tener de su parte al Presidente del Tribunal
que asuma el Gobierno y garanta las elecciones de Gobernador en que es candidato su
sobrino García".734

Esta maniobra fue denunciada, según relata Bazán (1967), "...por importantes
diarios del país: [pues] se trataba de un canje de funciones entre tío y sobrino, que hacía
entrever una sucesión familiar interminable",735 lo cual finalmente provocó el 23 de abril
de 1898 una insurrección o levantamiento popular encabezado primero por Catalán, y más
luego por el partido Carreñista.736 Bustos, quien durante el motín tuvo que refugiarse en la
Oficina de Enganche, se encargó luego de disminuir la importancia del acontecimiento
manifestándole a Roca que "...lo que se dijo al principio que era una revolución, era
sencillamente una asonada la cual pude al día siguiente desparramar".737 No obstante la
opinión de Bustos, éste y García presentaron sus renuncias y Carreño fue electo
Gobernador. A esa política de círculo familiar, no escaparon según refiere Bazán (1979), ni
siquiera los enemigos del Bustismo, como era el caso de Joaquín V. González, miembro
del partido Carreñista, quién predicaba la necesidad de una efectiva democracia.738

H-VI Arbitraje de terceros. El caso de Cuyo.

En cuanto a San Luis, tan dividida se encontraba la elite dirigente Puntana, acerca
de la persona que debía elegirse para Gobernador, que en diciembre de 1896, la Junta
Electoral del Partido Nacional, aceptó someter dicha elección al arbitraje de un tercero.
Este estuvo compuesto por el dúo formado por el Gral. Roca y Carlos Pellegrini,739
quienes finalmente eligieron a Adeodato Berrondo.740 Este último se propuso mantener el
equilibrio entre las dos ramas en que se hallaba dividido el P.A.N., llevando de Ministros
al Roquista Jacinto Videla,741 y al Pellegrinista Víctor S. Guiñazú.742 Desde el primer día
de designados los Ministros, se libró entre ellos una lucha tenaz "...hecha de
preponderancia nada más".743 Pero parece que Berrondo o el Senador Eriberto Mendoza o
los dos a la vez,

"...no han querido borrar aquella línea divisoria entre estas agrupaciones por más
pruebas de lealtad y desprendimiento que les hemos dado; pues en todos los
momentos nos hemos presentado y unidos y decididos a sostener esta situación,
pero persiguiendo aquel propósito por desconfianzas injustificadas: nuestros
amigos o sea a la fracción llamada Arditista o Videlista, nos vemos escluídos en
todo y separándonos paulatinamente de toda participación o representación en el
Gobierno como partido, haciendo esclusiones muy marcadas, no obstante de
participar en este carácter de todas las responsabilidades en los actos del Gobierno,
lo que no creo correcto ni lógico".744

Y en oportunidad de la elección de diputados de 1896, el Gobernador Lindor L.


Quiroga, emulando la antigua conducta de los Mendoza Lucero, convocó a los Dres. Juan
A. Barbeito,745 y Jacinto Videla, y después de hablar con ellos algunas generalidades,
"...sacó del bolsillo un papel en que estaban escritos tres nombres y se los presentó
diciéndoles, he aquí la lista de diputados y los he llamado para hacérselas conocer".746 Al
replicar dichos doctores que consideraban inusitado el procedimiento, alegaron "...que lo
correcto era que el asunto se librase a los círculos políticos que a ellos debía dirigirse la
consulta".747 Quiroga les contestó "...que a ellos los consultaba por deferencia, que nada
tenían que hacer los círculos políticos, que dijesen si aceptaban o no la lista que él les
sometía".748 Barbeito colaboró con Quiroga aceptando la lista, porqué en su condición de
Pellegrinista le convenía, y Videla "...que se veía aplastado por ella, la rechazó
terminantemente diciendo que el Gral. Roca no le había pedido ese sacrificio y que no
tenía porqué imponérselo".749 Pero a juzgar por Eriberto Mendoza, tal era la violencia
existente en San Luis que ni confeccionando el propio Gobernador Quiroga la lista pueden
hacerse de elementos, pues

"...las elecciones las ganan a balazos y asimismo quien sabe, pues si vamos a la
lucha, como casi es seguro que suceda aceptaremos la contienda en el terreno que
la coloquen".750

Y ya entrado el siglo, en 1904, en virtud de un movimiento popular que había


derrocado al Gobernador Jerónimo Mendoza Lucero,751 y aprisionado al Senador Eriberto
Mendoza, y al Diputado Narciso G. Gutiérrez,752 el gobierno federal se vio obligado, a
intervenir San Luis nuevamente, apoyado desde el Senado por Don Bernardo de
Irigoyen.753 La nueva intervención argüía para justificar su rol en que el entonces
Gobernador Jerónimo Mendoza y su hermano el tres veces Senador Nacional Eriberto
Mendoza (1892-1919) habían establecido una suerte de régimen aristocrático o dinástico,
reñido con el orden republicano.754 Un amigo de Roca, el Interventor Francisco Beazley,
constataba que

"...la inmensa mayoría de esta ciudad es decididamente hostil a los Mendoza, con
una hostilidad violenta, casi rabiosa, que muy bien podría llegar hasta el crimen, en
caso de reposición".755

En 1904, la oposición Puntana le pidió al Interventor Francisco Beazley que


solicitara al Ministro del Interior una resolución "...ajustando la representación legislativa
al Censo Nacional del 95".756 En las provincias donde la representación no se había
ajustado aún al nuevo censo de 1895 (Ley 3289/95) la oposición fué reclamando
perentoriamente su actualización. Para el Senador Eriberto Mendoza era "...una verdadera
reforma de ocasión y tendiente a favorecer a un partido".757 El adoptar el Censo de 1895
era para el Senador Mendoza "...del esclusivo resorte de las autoridades locales, [pues] el
Censo es una ley nacional y para efectos nacionales las provincias están en su derecho de
adoptarlo o no".758 Si en San Luis dicha Reforma no estaba en vigencia, era a juicio de
Mendoza porque

"...no se ha podido reformar la Constitución para variar la proporción de tres mil


habitantes porque se elige cada Diputado y también porque la adopción del Censo
del 69 es prescripción Constitucional y no legal".759

Luego de la revolución que derrocara a los Mendoza, un grupo numeroso


perteneciente a diversos credos políticos,760 formó lo que se llamó entonces Unión
Provincial, y llevó al gobierno al Dr. Benigno Rodríguez Jurado, (a) "El Rengo".761 De
inclinaciones Modernistas, pertenecía a su vez a otra dinastía política (ver Cuadro SL-I).762
Pero este grupo se desilusionó muy pronto y le restó su apoyo.763 Lo que antes era la
Unión Provincial, se volvió a juicio de El Diario, "...lo que hoy puede llamarse partido
Rodríguez-Zavala", por el cuñado Jorge A. Zavala.764 Rodríguez Jurado sufrió luego la
traición a manos de sus propios sobrinos, Adolfo y Ricardo Rodríguez Sáa, pues estos se le
alzaron en 1906.765 Dicho alzamiento o motín policial persiguió inútilmente impedir que se
hiciera cargo de la administración el segundo gobernador revolucionario Dr. Estéban P.
Adaro, quien aunque Autonomista fue electo por las mismas fuerzas populares que habían
derrocado la dinastía de los Mendoza.766 En realidad, según Melo (1964), al decidir Adaro
hacer gobierno prescindiendo de sus coaligados de la víspera (Republicanos y
Nacionalistas), estos últimos alzaron a las fuerzas policiales, impidieron su asunción del
mando y constituyeron una Junta Revolucionaria (1907).767 Enviada la Intervención
Federal del Santafesino Manuel M. de Iriondo, éste último finalmente entregó el gobierno
a Adaro.

H-VII La persistencia de la fractura geográfica. El caso de Santa Fé.

Reemplazado el Gobernador Juan M. Cafferata y desafiado el círculo político


encabezado por José Gálvez por el que dirigía Luciano Leiva,768 la crisis de sucesión que
se abrió a fines de siglo, fue resuelta por Roca, tras arduas negociaciones, a favor de Juan
Bernardo Iturraspe.769 Como la candidatura de Iturraspe,770 estaba puesta en tela de juicio
por Galvistas y Leivistas, surgieron como alternativas la del Dr. Luis A. Vila, prohijado
por su primo Juan Terrosa, y ayudado por el Gobernador de Entre Ríos Sabá Z.
Hernández; la de Juan Terrosa acompañado por "...los mismos elementos de familia que a
Vila,...[ambos con] anteriores afinidades con Marcos Juárez y más tarde con el
modernismo";771 y la del Dr. José García Gonsález, prohijado por el ex-Gobernador Juan
Manuel Cafferata.772 No obstante todas ellas, prevaleció finalmente la voluntad del
Presidente por la candidatura de Iturraspe.

Pero la incidencia de la fractura geográfica entre las ciudades de Santa Fé y Rosario


persistía aún a fin de siglo, en desmedro de otro tipo de fracturas. Al referirse a los
candidatos a Gobernador, el rosarino Desiderio Rosas,773 le manifestaba a Roca, "...que
todos aquellos individuos son hombres del Rosario y tu sabes toda la repulsión y los
temores que les suspiramos a los hombres de Santa Fé, ante el peligro para estos, de perder
la Capital de la Provincia".774 Finalmente, con motivo del asesinato del Jefe Político de
Rosario Floduardo Grandoli,775 la candidatura de Iturraspe fué confirmada, nombrándose
en lugar de Grandoli a su hermano Octavio "...hermano del finado y pariente mío por ser
casado con una hija del Dr. Freyre".776 A último momento, el Diputado Lorenzo Anadón
intentó persuadir al Gobernador Luciano Leiva que eliminara la candidatura Iturraspe
proponiendo la del ex-Gobernador de Mendoza Tiburcio Benegas, pero fracasó en el
intento.777 Pero en su afán de diferenciarse de los Leivistas que le habían dado su apoyo y
de los Galvistas o Pellegrinistas que se lo habían retaceado, Iturraspe entró a hacer un
gobierno personal y de familia, que se enajenó la animadversión de todo el pueblo
santafesino.778 El conflicto político se acentuó en la campaña electoral de Noviembre de
1901, y alcanzó su paroxismo en Villa Casilda, provincia de Santa Fé, con el crimen del
Jefe Político del Departamento de Caseros, José R. Saurit.779

H-VIII Otra intervención federal. El caso de Corrientes.

En Octubre de 1907, durante el segundo gobierno de Juan Estéban Martínez,780 se


desató una crisis política que culminó en violentas acciones armadas y en la inefable
intervención federal, esta vez encabezada por el Dr. Eugenio Puccio.781 A posteriori, el
gobierno nacional apuntaló una nueva coalición política de la que resultó gobernador en
1908 el Dr. Martín Goitía. Pero esta coalición alcanzó a durar sólo poco más de un año,
pues los sangrientos sucesos desencadenados en la localidad de La Cruz, donde
representantes del gobierno asesinaron fríamente al Comisario Comandante Taborda y al
Sargento Camacho, y se mutilaron sus cadáveres.782 De esta forma, a juicio de El Diario, el
Presidente Figueroa Alcorta "...consigue tener otro gobierno débil, que es decir entregado a
discreción bajo la exclusiva tutela de las fuerzas de línea".783 Con ello le quita al
Gobernador de Corrientes "...toda veleidad de independencia, pero en cambio lo tiene
como agente eficaz de la campaña presidencial que se propone emprender solo".784

H-IX.- Dilemas de las opciones estratégicas.

En cuanto a la Gobernación de Los Andes --territorio correspondiente al


subconjunto político del Norte, y cuya supremacía la disputaban también el Autonomismo
y los Cívicos-- el político Autonomista de Salta David Ovejero Zerda, venía patrocinando
a su concuñado el terrateniente Don Ricardo Isasmendi,785 no sin las necesarias
explicaciones "...para que no pueda creerse que me anima en esto un espíritu de
favoritismo personal, o miras interesadas de orden puramente privado".786 Entre las
explicaciones más fundadas de su actitud, Ovejero se refirió a que cuando en Salta a
comienzos de la década del 80, hizo su aparición el Rochismo

"...era necesario estrechar filas y presentarse unidos a costa de cualquier sacrificio,


y entonces yo, invocando precisamente los vínculos de parentesco y de la amistad
con Isasmendi, logré que este abdicase toda aspiración propia y coadyubase con
sus amigos a los propósitos del interés común del partido".787

A esto, Ovejero agregaba que si bien él no tenía derecho "...de hacer política para mis
parientes", tampoco lo tenía yo "...para cruzármeles en su camino y quitarles lo que no les
he dado y era su derecho propio, como en ese caso de Isasmendi".788 Ovejero le planteaba
a Roca su situación para el caso de llegar al Gobierno, en que podrían repetirse las mismas
circunstancias,

"...o tendré que ponerme otra vez de estorbo para su carrera política, o habré de
dejarle abierto el camino. Para lo primero, no me considero con derecho, y para lo
segundo ya veo el cargo de que quiero hacer gobierno de familia, cuando mi
propósito precisamente, como se lo dije allí, es dar participación, en la medida de
lo posible, al elenco formidable de todos los grupos que han levantado mi
candidatura".789

En los dilemas de las opciones estratégicas contaban como jugadores no solo los partidos o
facciones sino también los clanes familiares. En el clan de los Figueroa y los Cornejo, sus
jefes actuales eran a juicio de Antonino Díaz,790 el Diputado Nacional Dr. Pedro J. López
Cornejo,791 el Sr. Juan Cornejo,792 el Dr. Fernando López,793 y el Dr. Rafael Usandivaras
Aráoz.794 Sin embargo, el clan de los Figueroa, que aún persistía políticamente en la
persona del Dr. Ricardo Pío Figueroa,795 estaba

"...encastillado en ilusiones sin fundamento político real, [y] es un obstáculo serio


para que el Dr. [Ángel M.] Ovejero pueda concentrar a su alrededor toda la masa
del partido nacional".796

En ningún caso podía Ricardo Figueroa obtener el triunfo,

"...y sin embargo su actitud fomenta a nuestros enemigos [Martín Gabriel Güemes
y Delfín Leguizamón] que hay que vencer a toda costa sopena de peligrar nuestro
dominio en esta provincia".797

En el clan de los Uriburu, de honda raigambre Mitrista, y enemigo del clan de los
Ortices,798 retomó la hegemonía la persona de Don Pío Uriburu. Este último, un ex-
Rochista, le manifestaba en 1896 a Roca, un Presidente de prosapia Tucumana, que

"...los Ovejero con D.Sisto a la cabeza, Ángel Zerda, los Michel Benítez, Félix
Saravia, que formaban entre los radicales o disidentes están ahora en nuestras filas
y ni aún su amigo D. Francisco J. Ortiz ha escapado al impulso inicial, de manera
que sin exageración, podemos afirmar que somos la gran mayoría no sólo como
elemento de lucha sino como ilustración, fortuna y concepto".799

El mismo Pío Uriburu fue el que consagró en 1901 como gobernador a Don Ángel Zerda
Medina,800 propietario conjuntamente con Félix Usandivaras Zerda,801 y su sobrino
segundo David Ovejero Zerda, del Ingenio Ledesma. No obstante su rol en la designación
de Zerda como Gobernador, Pío Uriburu debió disputarle a otro ex-Rochista Don Ángel
M. Ovejero,802 la preeminencia sobre el ánimo de Zerda. Finalmente, el clan de los
Arias,803 quería acaudillar a Ovejero y destruir la influencia de Uriburu y de sus amigos,
pero la perspicacia de Pío Uriburu pudo sobreponerse en el espíritu de Zerda.804

Capítulo III-B-10.-
Excepcionalidad ficticia del caso argentino en el cono sur. Golpes de
estado en Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile

En las postrimerías del gobierno del presidente Luis Sáenz Peña (1896-97),
para el secretario de redacción de El Municipio (Rosario) Cipriano Benítez y su editor-
propietario Deolindo Muñóz, en el afán del poder político nacional de imponerse al
pueblo, “…envió tropas a todas las provincias para que a culatazos arrojaran del
comicio a los ciudadanos que en uso de derechos sagrados e imprescriptibles iban a
depositar su boleta en las urnas receptoras; si, para que a culatazos les arrojaran si los
recursos ignominiosos de la matufia electoral no daban resultados”.805

En toda la República las tropas del ejército de línea fueron distribuidas


estratégicamente, “…y son los jefes militares los que realmente mandan, obedeciendo
las instrucciones que les transmite la superioridad, pues los gobernadores no representan
otra cosa que elementos decorativos de que se sirve el Sr. Presidente para disfrazar su
política liberticida”.806 No eran los gobernadores Leiva, Hernández, Lagar, Aráoz,
Morón y Anzorena los que mandaban en Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero,
Tucumán, San Juan, y Mendoza, respectivamente, “…sino los jefes de las fuerzas que
guarnecen esas provincias, aquellos no son ni significan otra cosa que instrumentos
decorativos o de figuración para disfrazar con el manto augusto de la constitucionalidad
a la tiranía odiosa que nos rige”. 807 Por eso era que El Municipio muchas veces había
llamado “…autocracia anónima al régimen implantado en el país”.808

Este sistema liberticida le había servido al Dr. Sáenz Peña para imponer su
política, “…ejercer coacción sobre el pueblo y afianzar su estabilidad pero, al estado a
que han llegado las cosas, será elemento de su propia ruina y de la ruina de nuestras
instituciones liberales”.809 Pero el Dr. Sáenz Peña, con el régimen de fuerza impuesto al
país “…ha labrado su propia fosa, como lo hemos dicho al empezar estas líneas pues ha
preparado la dictadura militar”.810 En efecto, Sáenz Peña gobernaba, pero Deolindo
Muñóz, director-propietario de El Municipio auguraba que el elemento que lo sostenía
en el ejército, “…cualquier día se cansará de ser instrumento y se impondrá al pueblo y
gobierno, proclamando un dictador”.811 Según el pesimista criterio de El Municipio,
debía ocurrir lo mismo “…que ha ocurrido en otras épocas en la República Oriental,
donde Latorre y Santos se entronizaron en el poder por medio de la tropa de línea: en el
Brasil, donde da Fonseca y Peixoto hicieron otro tanto; y en el Paraguay, recientemente,
donde Egusquiza asociado a otros generales de prestigio, se sirvió del ejército para
deponer al presidente González y hacerse proclamar él para reemplazarlo”.812

Si aún no habían sucedido en Argentina estos fatídicos pronósticos era porque


este país contaba con la excepcionalidad de “…jefes y oficiales ilustrados que no se
prestarán para un golpe de estado que suprima el imperio de la Constitución y que
implante un régimen tan funesto”.813 Pero más tarde o más temprano Muñóz vaticinaba
que habría de suceder, “…porque esos [pundonorosos] jefes y oficiales están siendo
pasados a la plana mayor, mientras que se da de alta [se asciende] en los cuerpos a los
que obedecen ciegamente la consigna de los que mandan, ya sea porque tienen simpatía
por ellos y su política, porque los ciega la ambición o porque no tienen ideales ni
sentimientos cívicos”.814

Notas

1
Zorraquín Becú, 1961, 52, 59 y 63.
2
Llama la atención que Di Meglio ignore la obra de Pimenta, 2002.
3
Pimenta, 2002, 103-126, y 211-214.
4
Di Meglio, 2006, 98, 101 y 105
5
Di Meglio, 2006, 133.
6
Ternavasio, 2007, 180-183.
7
Di Meglio, 2006, 189.
8
Di Meglio, 2006, 205. Es una pena que Di Meglio no haya consultado el trabajo de Ocampo (2003),
quien aporta elementos y reflexiones que pudieron haberle ayudado a entender este crucial episodio de la
historia Rioplatense.
9
Di Meglio, 2006, 230 y siguientes.
10
Di Meglio, 2006, 295.
11
Di Meglio, 2006, 317.
12
para estudiar el caso del auge y declinación del poder regional, ver Palacio, 1983; y Waldow, 1994.

13
parafraseado de Morrow, 1991, 907. Sobre el origen colonial de la relación entre el poder central y la
realidad provincial, ver Hamnett, 2000.
14
Morrow, 1991, 907.
15
esta cuestión de la conflictividad interna versus la conflictividad externa se debatía entre quienes sostienen
la independencia absoluta o ligera correlación entre ambos conflictos (Otterbin, 1968; Rummel, 1968; y
Tanter, 1966) y quienes hallaron una correlación positiva entre ambos (Haas, 1965; Sipes, 1973; Hazelwood,
1973; Wilkenfeld, 1968, 1973; y Stohl, 1980), citados en Ross, 1995, 164.
16
Mandel, 1978, 130-132; y 1986, 25; y Prelooker, 1996, 55.
17
La cuarta ola progresiva, estuvo compuesta por cuatro etapas. En su primer fase, que arrancó con Caseros
(1852) y concluyó con Pavón (1862), los conflictos políticos se zanjaron fundamentalmente a través de la
secesión política y la violencia armada y secundariamente mediante el fraude electoral, la lucha parlamentaria
y periodística, la negociación internotabiliar o las reivindicaciones agrarias y religiosas. Los conflictos
políticos más graves se dieron en esta etapa en las provincias de Buenos Aires, San Juan y Tucumán. En una
segunda etapa que se inició en Pavón (1862) y se consolidó en San Jacinto (1867) y Pozo de Vargas (1867),
los conflictos políticos se ajustaron fundamentalmente a través de una violencia armada institucionalizada
entre un ejército nacional y milicias provinciales y se dieron principalmente en las provincias de Catamarca,
La Rioja y Santa Fé. En un tercer período que se inició en San Jacinto y Pozo de Vargas (1867) y se
interrumpió en La Verde y Santa Rosa (1874), los conflictos políticos se resolvieron a través de una violencia
armada institucionalizada entre cuerpos de un ejército nacional y milicias provinciales y se dieron
principalmente en las provincias de Cuyo, Catamarca, La Rioja y el Litoral (Santa Fé, Corrientes y Entre
Ríos). Y en un cuarto y último período, dentro de la cuarta ola progresiva, que se inauguró en 1877 con la
amnistía por los hechos de La Verde y Santa Rosa (1874) y se agotó con la federalización de Buenos Aires
(1880), los conflictos políticos heredados de la década del 60 se amortiguaron a través de una política
denominada de Conciliación.
18
para un contexto continental, ver Halperín Donghi, 1985, capítulo 4. En el tercer ciclo de Rivarola (1936),
la idea-fuerza de la unidad nacional, iniciada en 1851, estalla en Pavón (Rivarola, 1936, 157).
19
Acuña, 1995a, 19.
20
ver Saguier (1995a y 1995b). El Prof. Darío Roldán me manifestó en una comunicación personal que
todos los exilados que pasaron por Francia se contactaron y leyeron a los Doctrinarios (Guizot, Rémusat,
Cousin, Roger-Collard, etc.). Para más detalles, ver las Actas del Coloquio sobre Guizot, los Doctrinarios y la
Prensa, en Fondation Guizot-Val Richer (1994).
21
Ver Renouvin, 1990, Libro II, Cap. VIII. En el siglo XIX se pensaba no solo que cada nación merecía un
estado sino que cada estado debía representar una nación. Asimismo la división del mundo en estados
nacionales creaba una presión contínua para la gestación de nacionalismos (Calhoun, 1993, 399).
22
ver Lafont, 1935; Levene, 1946, 1954-58; Canal Feijóo, 1955; y Myers, 1993. Sobre la educación
primaria, ver Newland, 1992. Acerca de las virtudes y los legados del cristianismo, el liberalismo y el
republicanismo en el discurso político norteamericano temprano, ver Kloppenberg, 1987. Para una
periodización de la ética y la moralidad política en el gobierno norteamericano desde los tiempos coloniales,
ver Locke, 1995.
23
para comparar con las guerras civiles en Chile en ese período, ver Vitale (1971).
24
sobre los ferrocarriles, ver Goodwin, 1977; y Damus, 1978.
25
ver Kroeber, 1957, capítulo 10; Kroeber, 1967; Rey, 1970, 130-131; Ruiz Moreno, 1970; García Heras,
1980; y Rey Nores y Rey Nores, 1994. Acerca de la libre navegación de los ríos en otras partes del mundo,
ver Tyler, 1939; Taylor, 1977; y Szostak, 1991. Para el impacto negativo que los métodos tradicionales de
transporte terrestre tuvieron sobre el dinamismo de una economía, ver Ringrose, 1972; y Gesualdo, 1986. La
referencia del ensayo de María Ebelia Rey la debo a la gentileza del Doctor Enrique Wedovoy.
26
sobre la producción, transporte y comercialización de arena y piedra para la industria de la construcción
de Buenos Aires, ver Vitali, 1990; Piantanida y Rossi, 1990; y Brá, 1990.
27
sobre el alambrado, ver Sbarra (1964) y sobre las armas de fuego, ver Demaría (1972).
28
sobre la salubridad y los saladeros, ver Cremona, Saab y Suárez, 1986.
29
Rostow, 1975, 753, nota 74; y Stewart, 1993, 131-133.
30
en especial el del Presidente de la Legislatura de Buenos Aires Manuel Vicente Maza (suegro del
Gobernador de Buenos Aires Valentín Alsina).
31
Moreno, 1925; y Magariños de Mello, 1952.
32
Soares de Souza, 1966. El derecho de los brasileros a la navegación del Río Paraguay se asemejaba al
derecho que en su momento alegaron los Belgas y su puerto de Amberes a la navegación del Río Escalda
(Rey, 1970, 155).
33
Halperín Donghi, 1969, 1985, 167; Lisiero, 1971; Bandeira, 1985; Romero Carranza, Rodríguez Varela, y
Ventura, 1993, II, 269; y Maiztegui, 1994, 54.
34
una suerte de Primer Guerra de la Triple Alianza, por ser producto de la coalición formada entre el estado
de Entre Ríos, la República Oriental del Uruguay y el Imperio del Brasil. Para el comercio y política
mercantil del Oriente entrerriano en tiempos de guerra, ver Schmit, 2002-2003.
35
Con motivo del rechazo del Acuerdo de San Nicolás, Urquiza había ordenado la disolución de la
Legislatura porteña. La elite porteña se había fraccionado en dos gruesas corrientes, la una denominada
chupandina, constituída por los federales o reformistas porteños, y la otra llamada pandillera, formada por los
liberales o Ministeriales. Los pandilleros, a su vez, aparecen fraccionados entre los liberales-conservadores,
agrupados en torno al Club del Pueblo, encabezado por Bartolomé Mitre, y los liberales-progresistas o
liberales-radicales, cuyo vocero periodístico fué La Tribuna, dirigida por Héctor C. Varela, y donde
colaboraba el oriental Juan Carlos Gómez (Romero Carranza, et. al., II, 1081-1082). A semejanza del
Acuerdo de San Nicolás, los caudillos Orientales Manuel Oribe y Fructuoso Rivera sellaron en 1855 un
acuerdo titulado el Pacto de la Unión.
36
Romero Carranza, et. al., II, 289.
37
El Convencional Constituyente santiagueño Benjamín Lavaysse se lamentaba ante Manuel Taboada y
maldecía de Tucumán por no haber sido la provincia que primero madrugara a Urquiza y la Confederación en
el operativo de secesión (B. Lavaysse a M. Taboada, Paraná, 7-II-1853, en Taboada, I, 112). Es interesante
señalar que si bien García Soriano (1968) reproduce esta significativa carta omite precisamente este párrafo
(García Soriano, 1968, 46).
38
Para su comparación con el proceso constituyente Norteamericano, ver Saguir, 1996.
39
El Senador Rafael Igarzábal, en oportunidad de debatirse la intervención a Corrientes, en 1878, manifestó
que: "...al dictarse la Constitución salíamos de las verdaderas catorce monarquías electivas que tuvimos en la
época de la tiranía; y nuestros constituyentes, señor Presidente, temieron que cualquier provincia argentina
cayera bajo las garras de un mandón sin plazo y sin responsabilidad, como Rosas y demás caudillos de esa
época, que de todo podían tener menos de republicanos" (Senador Rafael Igarzábal, Congreso Nacional,
Cámara de Senadores, 11-VII-1878, 19a. sesión ordinaria, p.194).
40
Scobie, 1964, 265; y Grondona, 1967, 136. El Senador Aristóbulo del Valle, en la misma sesión, definió a
la intervención como "...la realización de la garantía que el Gobierno Federal debe a cada uno de los estados.
Esa garantía se efectúa, en unos casos en favor de los pueblos, y en otros, en favor de las autoridades
constituídas. En unos casos, para defender los principios del Gobierno libre, conculcados, cuando la forma
republicana de gobierno está amenazada; en otros, para sostener a los gobernadores y autoridades
constituídas, que amenazan ser depuestos por la sedición" (Senador Aristóbulo del Valle, Congreso Nacional,
Cámara de Senadores, 10-VII-1878, 18a. sesión ordinaria, p.163).
41
Era correntino, hijo de Juan Ascencio Virasoro y Maria Mercedes Corrales y Casajús, marido de Elena
Gonsález de la Madrid, y padre de Alejandro Virasoro (Cutolo, VII, 684).
42
La incursión colorada procedente del Estado de Buenos Aires, al mando del Gral. César Díaz, fué
diezmada en 1858 en el Paso de Quinteros, episodio conocido como la Hecatombe de Quinteros. Los detalles
de esta tragedia pueden verse en Sierra (1884) y Moreno (1925) y en la frondosa polémica suscitada
recientemente entre Víctor Rodríguez Otheguy y Nelson Dellepiane por un lado, y M. A. Gaztambide
Aguirre, Lincoln R. Maiztegui Casas, y Jorge Pelfort por el otro, y donde el que suscribe también tuvo
participación, en el semanario oriental Búsqueda (Montevideo), desde su n. 830, correspondiente al 8 de
febrero de 1996, hasta el n. 850, del 27 de Junio de 1996.
43
Scobie, 1964, 295.
44
profundamente desprestigiado por haber dado la orden de ejecutar sumariamente a Juan Crisóstomo
Alvarez.
45
sobrinos carnales del difunto caudillo Juan Felipe Ibarra.
46
García Soriano, 1968, 26, 29 y 33.
47
García Soriano, 1968, 64.
48
García Soriano, 1968, 132.
49
hijo de Tadeo Rojo y de Gertrudis Frías y tío del Gobernador de San Juan Camilo Rojo (Cutolo, VI, 348).
Su mujer Dámasa de Alvarado Poveda, era una Jujeña hija de Juan Antonio Alvarado y Tezanos Pintos y de
Dámasa Poveda Isasmendi, prima del Gobernador José Uriburu Poveda y pariente del Gobernador José María
Todd (h) (Fernández Lalanne, 1989, 77).
50
nacido en Monteros en 1826, hijo de Leopoldo del Campo y de Manuela de la Peña.
51
ver Páez de la Torre (h) (1968). Estas dos familias se caracterizaban por descender de cabildantes que en
tiempos de la colonia tardía pertenecieron a la facción anti-ministerial, partidaria del comercio libre, y por
tanto opuesta al monopolio comercial español. Tanto Manuel Posse como su suegro Fermín Vicente
Texerina, quien también era abuelo materno del padre de Julio A. Roca, pertenecieron a dicha facción.
52
apoyada entre otros por los Tucumanos Nabor Córdoba, Julián Murga, y las familias de los Gallo, los
Colombres y los Terán; así como por los Salteños Aniceto Latorre, Pedro José Frías, (a) "Peque", Martín V.
Cornejo, Francisco Centeno, Alejandro Figueroa, Solano Cabrera, Damián Torino Santibáñez, el Teniente
Coronel Juan Solá Chavarría, "...los Ramayo, Algañaraces, Villagrán, y según se cree también el Gral.
[Celedonio] Gutiérrez, todos estos colocados en alta graduación de Generales y Coroneles" (Emilio Alfaro a
Anselmo Rojo, Salta, 6-VI-1864, Archivo Mitre, 7-9-28, No.2634). Firmado por Frías, Cornejo, Figueroa,
Zenteno, y otros, se repudiaba en un Manifiesto el hecho de que una familia Salteña (los Uriburu) se
aprovechara de la victoria de Pavón para alcanzar el monopolio de la función pública asegurando una renta de
$20.000 anuales a hermanos, primos, y sobrinos (Zinny, 1882, III, cit. por Fernández Lalanne, 1989, 92).
53
primo segundo de Pedro José y Jaime Lami y tío tercero de los Vieyra Lami.
54
hijo sacrílego del R.P. Pedro León Gallo (Información que debo al Dr. Carlos Jáuregui Rueda), marido de
Magdalena García Achával, hija de José Antonio García y de Restituta Achával Medina (Calvo, III, 275).
55
hijo de Pedro Antonio de Zavalía y Andía y de María Josefa Lami; marido de Genuaria Iramain Gallo y
de Emilia López y Basaga; cuñado del Gobernador Agustín Alurralde Ojeda; padre del Gobernador David
Zavalía Iramain y del Interventor en Tucumán Salustiano Zavalía Iramain; y suegro del Gobernador de
Tucumán Uladislao Frías Gramajo.
56
Bazán, 1992, 77. Con motivo de la reposición de Alcorta por la Sala de Representantes, Manuel Taboada
le escribe a Próspero García, manifestándole que Alcorta "...teme el país que desea gobernar". De esta forma
"...mientras lleva su queja, que no puede ser oída en el Paraná, corre el tiempo, se cumplen pronto los cuatro
meses previstos en la Constitución y se nombra otro Gobernador que más lejitimamente y según los deseos
del país, lo reemplaze en ese destino. Así concluirá la esperanza de la mazhorca en este país y quedarán
satisfechas las exijencias del país, pues ha costado trabajo hacerlo entrar en el camino que deseábamos,
porque todos estaban firmes en no ceder nada al Comandante Nacional" (Manuel Taboada a Próspero García,
Santiago del Estero, 16-XII-1860, AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-13). El Ministro de
Gobierno Absalón Ibarra le escribía a Próspero García que si Alcorta, moralmente abatido por el triunfo de
Aberastain en San Juan, se resolvía a volver el Partido Liberal "...le ha de pedir que respete la ley que lo
suspende en el ejercicio de sus funciones, y así quedará todo arreglado, neutralizando los efectos de una ley
con otra ley, y entonces ya no tendrá el Gobierno Nacional ni pretesto para intervenir" (Absalón Ibarra a
Próspero García, Santiago del Estero, 9-XII-1860, AGN Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-13).
Asimismo, Ibarra le advertía a García, que desde el instante en que se supieron los sucesos de San Juan, han
quedado los mazhorqueros "...más abatidos, pues ven que la mazhorca vá desgranándose en todas direcciones,
mientras que el triunfo del partido liberal es indudable en toda la República. Si el repuesto Gobernador
[Alcorta] viniese a asumir el mando de la Provincia, es muy probable que el Jefe de la Escolta que lo
acompañe sea el portador del aviso de que queda ya suspenso; es así que la reposición vá a servir, para hacer
una nueva disposición, no ya a garrote sino por la ley y en nombre de la ley" (Absalón Ibarra a Próspero
García, Santiago del Estero, 9-XII-1860, AGN Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-13).
57
Ver Manuel Zavaleta, "Conferencia de Albigasta", El Liberal (Tucumán), 26 y 29-III-1863 y 2-IV-1863,
Nos. 124, 125 y 126.
58
hijo del Dr. Domingo García y de su prima Fortunata García, aquella heroina que rescatara de la pica la
cabeza de Marco Avellaneda, el mártir de Metán.
59
Lizondo Borda, 1948, 101-103 y 106ss.; y Gutiérrez, 1961, 73-88; citados por Cutolo, II, 79. Justificando
esa revolución, el Vice-Presidente Marcos Paz le manifestaba a Próspero García que "...sin duda Zavalía
olvidó su primer deber al entregar las prerrogativas provinciales a lo que se llamaba autoridad Nacional y que
por consiguiente la revolución que Vd. promovió fué justa y legítima si Tucumán se hubiere aliado a
Santiago, Salta y Jujuy, como yo les aconsejé al solo objeto de salvar la soberanía provincial de los avances
arbitrarios de Derqui, el país se hubiera salvado, sin las ruinas que hoy lloramos" (Marcos Paz a Próspero
García, Córdoba, 3-I-1862, AGN, Documentación Donada, Arch. Próspero García, Sala VII, 20-3-13).
60
Bazán, 1992, 78; y Posse, 1993, 70
61
Integrado por los Torres, los Yofre, Bustos, Losa, etc. (Madero, 1982, 1a. parte, p.213.). Su Jefe era el Dr.
Alejo Carmen Guzmán y sus principales hombres lo formaban: Manuel Lucero, Agustín San Millán, José Pío
Achával, Jerónimo Yofre, Francisco Loza, Jerónimo Cortés, Fernando Félix de Allende, Eduardo Ramírez de
Arellano, Marcos Figueroa, José M. López, José Severo de Olmos, Clemente Oliva, José María Díaz Rolón,
Calixto Ordóñez, Tristán Achával, Pedro Serrano, Clodomiro Oliva, Ceferino Núñez, Severo Obregón,
Arístides Aguirre, Domingo Garay y otros de destacada actuación (Díaz de Molina, 1972, I, 55). La
denominación de Rusos obedecía a la terminología adoptada en la Guerra de Crimea.
62
contaban con el apoyo decidido de la Sociedad Terpsícore, que agrupaba a los artesanos (Pavoni, 1993,
175).
63
Peña, 1966, 464. Según El Progreso, de Córdoba, en una extensa nota titulada "El partido mashorquero y
el Club de la Juventud", publicada en Octubre de 1867, aclaraba que "...es un error confundir el partido
mashorquero pure sang del año 40 con el partido denominado Ruso, que existe después de Caseros, y fué
formado de elementos contrarios a la tiranía de Rosas. El partido mashorquero de Córdoba, el de color
definido que no se confunde con ningún otro, es el círculo del año 40, que después traicionó a su jefe y
bienechor el Gobernador López y se pasó a los que vencieron en Caseros. Los Cáceres [Santiago y Luis], los
Peña [Cleto, Clímaco y Félix], los Peñalozas [Nicolás], los López [Augusto, Tiburcio y José Martín] que se
dicen hoy del partido liberal, eran la encarnación del partido federal. Eran los que rodeaban el Gobierno de
Don Manuel López, los que asediaban sus antesalas y su familia, a cada hora, y los que explotaban el
Gobierno para labrar la fortuna de que hoy gozan. Unos como Ministros enviados por López cerca del tirano,
otros como negociantes y esplotadores de los ramos que vendía el Gobierno (como si dijéramos proveedores
hoy) otros como Diputados en la Sala para sancionar, en nombre del pueblo, la proscripción y el esterminio
del partido unitario, he ahí los prohombres de lo que hoy se llama para sarcasmo y calculado anacronismo,
partido liberal de Córdoba" (El Progreso, Martes 8-X-1867, año I, n.26).
64
Bruno, 1967, t.X, 2a. Parte, Secc.I, Cap.II, pp.341-343; Martínez, 1970; y Pavoni, 1993, 68.
65
cuñado de Manuel y Filemón de la Lastra, padre de los Senadores Provinciales Mariano y Julio Fragueiro
Lastra, y suegro del Senador Provincial Pedro Funes y Moldes.
66
Pavoni, 1993, 281-282.
67
suegro del Diputado Nacional Nicolás Peñaloza Baras y del Senador Provincial Angel Altamira.
68
Peña, 1966, 468. El Senador Rafael Igarzábal recordaba en 1882 en el Senado de la Nación la estoica
actitud de resistencia adoptada frente al secuestro por el Gobernador de Córdoba Mariano Fragueiro (Diario
de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación, 22-VI-1882, 20a. Reunión, 17a. sesión ordinaria,
p.151).
69
Scobie, 1964, 349.
70
Scobie, 1964, 128 y 335.
71
hijo de José Norberto de Allende Ascasubi y de Petrona Goicochea; hermano del Senador Provincial Juan
Martín de Allende y Goicoechea; y tío del Senador Provincial José Segundo de Allende y Goicoechea, y del
Diputado Nacional Luis Maximiliano de Allende y Goicoechea.
72
padre del Gobernador Provisorio y Senador Nacional José Vicente de Olmos y Freites; del Senador
Provincial Gral. Ramón I. Olmos y Prado (SP/Cruz del Eje,1917-21) y de los Diputados Provinciales
Dermidio y Alfredo Olmos de Aguilera (Cutolo, V, 163; y Lazcano Colodrero, I, 370 y 372).
73
hijo de Juan Gregorio de Achával Castellanos y de Clara Ezcurra; marido de Rosa Yofre y de Pastora
Rodríguez Ladrón de Guevara; primo hermano del Gobernador de Córdoba José Pío Achával Iramain; y
padre del Diputado Nacional Tristán Achával Rodríguez (DN.1874-76; 80-84).
74
Peña, 1966, 471.
75
de orígen santiagueño.
76
hijo del Gobernador José Blas Achával Castellanos y de Jacoba Iramain Aranda; marido de su prima
hermana Rosaura Achával; y primo hermano del Gobernador Tristán Achával Ezcurra.
77
Madero, 1982, 1a. parte, p.213.
78
Compilación de Leyes, decretos, acuerdos de la Excma. Cámara de Justicia y demás disposiciones de
carácter público dictadas en la provincia de Córdoba desde 1810 a 1870 (Córdoba),..., t.I, 188-189, citado en
Pavoni, 1993, 167.
79
luego de la Reforma Constitucional de 1861 se transformó en el art.64.
80
Congreso Nacional, Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, 18 Sesión Ordinaria, 7-VII-1857, p.103; y
30 Sesión Ordinaria, 29-VII-1857, p.147-154. Ver asimismo, Pellet Lastra, 1995, 104-105. Diez años más
tarde, en 1867, se consideró el proyecto del Senador Martín Piñero (Congreso Nacional, Cámara de
Senadores, Diario de Sesiones, 18-VI-1867). Quince años después, en 1882, el Diputado por Salta Abel Ortiz
presentó un proyecto por el cual ningún miembro de los tres Poderes podrá tener participación en contratos
con la Nación (Congreso Nacional, Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, 1882, t.I, p.772). Otros diez
años después, en 1891, el Diputado Nacional Salvador Maciá debió dejar su banca por asumir el Ministerio
de Gobierno de la provincia de Entre Ríos (Congreso Nacional, Cámara de Diputados, Diario de Sesiones,
24-VII-1891, 21 Sesión Ordinaria, p.369).
81
hijo de Clemente Segura Gamboa y de Manuela Corvalán de Castilla y Mayorga; sobrino del Gobernador
Gral. José Félix Aldao Anzorena (GD.1840); marido de Manuela García y de Rosa Galdámez; padre del
Gobernador José Miguel Segura Galdámez; y suegro del Senador Nacional Martín Zapata Coria (SN.1854-
60) (Calvo, V, 180, 185 y 186; y Cutolo, VII, 57 y 60).
82
Martínez, 1979, 95. Con motivo de haber dado orden de fusilar a un detenido adicto a Rosas, sin juicio
previo, fué a su vez enjuiciado y condenado a muerte, de resultas de lo cual se refugió en Chile, para volver
luego de Caseros (Cutolo, IV, 698). Era hijo de Antonio Moyano Godoy y de Juana Videla Godoy, y primo
hermano del malogrado Gobernador Gral. José Videla Castillo.
83
hijo de Juan Agustín Maza Sotomayor, muerto en la masacre del Chacay; y sobrino del Gobernador Juan
Isidro Maza.
84
sobrino del Fraile Aldao; cuñado de los Diputados Provinciales Aureliano, Estanislao y Primitivo Reta
Peralta; y primo segundo del Cnel. Juan Sáa (a) "Lanza Seca" (Morales Guiñazú, 1939, 278 y Scobie, 1964,
312).
85
Martínez, 1979, 100.
86
hijo de Justo Correas y Ana Ortiz, sobrino carnal del Gobernador Juan de Dios Correas (1824-29), sobrino
político del Alcalde Bernardo Ortiz y del Tte. Cnel. Francisco Xavier de Rosas, y nieto del Alcalde de primer
voto Pedro Nolasco Correas (Morales Guiñazú, 1939, 73; y Cutolo, III, 187; y V, 212).
87
Martínez, 1979, 100.
88
hijo de Juan Matías de Videla y Godoy y de Petrona Moyano Moyano; marido de Zoila Videla Segura;
cuñado del Diputado Provincial Nicolás Guiñazú Ortíz de Ocampo (DP.1859); primo hermano de los
Gobernadores Juan de la Cruz Videla, fundador de la Villa de Maipú, y de Luis Molina Videla y de los
Diputados Nacionales Agustín y Daniel Videla Correas; y suegro del Diputado Nacional Matías Godoy
Barraquero (DN.1898-02) (Calvo, II, 347; y IV, 347; Cutolo, IV, 696; Funes, 1951, 35-53; y Zinny, 1920, IV,
97).
89
Martínez, 1979, 105. Sobre el terremoto de Mendoza de 1861, ver Cueto, Comadrán Ruiz y Ceverino de
Rodríguez (1991). A los efectos de la comparación con el terremoto de San Juan de 1894, ver Videla, 1988.
El terremoto de San Juan, de 1894, también alcanzó a La Rioja, pues consta que destruyó a su Iglesia Matriz
(Reyes, 1916, 71).
90
Sommariva, 1929-31, 9-16 y Videla, 1974. El Coronel Nazario Benavídez era de prosapia colonial, hijo
de Pedro Benavidez y de Juana Paula Balmaceda, y casado con Telésfora Borrego, hija de Pascasio Borrego
Jofré y de María de los Angeles Cano de Carvajal (Cutolo, I, 409; y Videla, 1976, IV, 92).
91
Gandía, 1971, 25.
92
por referencia a la famosa novela de García Márquez Cien Años de Soledad.
93
Videla, 1962-90, IV, Cap.VI, Secc.I, p.407. Yanzi era cuñado del Gobernador Santiago Lloveras (GI,
1864/57); y suegro del Gobernador y Senador Nacional Domingo Ignacio Morón Cortínez (GP.1893-95 y
SN.1895-1913).
94
Del partido beato o pelucón (llamado así por su antigua afección a los Jesuitas expulsos), muy semejante
al partido de los Conspícuos de Jujuy, propuso a Timoteo Maradona, Miguel Echegaray y Saturnino Manuel
de Laspiur, y del de los marranos o pipiolos a Guillermo Rawson, Tadeo Rojo, Eugenio Doncel, Indalecio
Cortínez y Antonino Aberastain (Videla, 1962-90, IV, Cap.VI, Secc.II, p.437). La facción beata o ministerial,
así denominada por ser partidaria del monopolio comercial español, estaba dirigida en el último período
colonial por Francisco Borja Vicentelo de la Rosa, y lo formaban los cabildantes Lucas Robledo, José
Clemente Riveros, y Pedro Carril (el padre de Salvador María y José María del Carril). Este grupo era el
económicamente más poderoso no sólo por poseer extensos viñedos, sino también por ejercer el comercio con
Buenos Aires. Sin embargo, con la imposición del Reglamento de Libre Comercio (1778), esta facción vió
erosionado su poder económico, dando lugar al crecimiento de otro sector social, que no tardó en manifestarse
en el Cabildo, denominado marrano o anti-ministerial, y compuesto por José Ignacio Maradona, José Ortíz
Santibañez, Francisco Gregorio Blanco Jofré y el Dr. Estanislao Tello. Como vemos en el transcurso de un
siglo, la filiación marrana del cabildante José Ignacio Maradona, se torna beata o pelucona en la persona de su
nieto Timoteo Maradona.
95
Videla, 1962-90, IV, Cap.VI, Secc.II, p.423-439.
96
cuñado del Gobernador Francisco T. Coll (GPv.1860/62) y primo político del Gobernador Manuel
José Gómez Rufino (GP.1857) (Videla, 1962-90, IV, Cap.X, Secc.I, pp.611-25).
97
Videla, 1962-90, IV, Cap.VII, Secc.IV, pp.496-506; y Bruno, 1967, X, 513-530.
98
cuñado del Gobernador Saturnino Manuel Laspiur Quintana, (GI.1848); tío del Diputado Nacional
Saturnino María Laspiur Gómez (DN.1854-62); marido de Dolores Albarracín; primo político de Domingo F.
Sarmiento y del Gobernador Cnel. Francisco Domingo Díaz Oro (GI.1855/61); y tío político del Diputado
Nacional Juan Pablo Albarracín (Videla, 1962-90, IV, Cap.VIII, pp.523).
99
Scobie, 1964, 226.
100
encabezado por Pedro Celestino Oro y seguido por Indalecio Cortínez, José Eugenio Doncel, Zacarías A.
Yanzi y Valentín Videla (Videla, 1962-90, IV, Cap. VIII, Secc.III, p.533).
101
designado por el Presidente de la Confederación Gral. Justo José de Urquiza.
102
ver Gómez, 1921; y Heras, 1937-38.
103
Videla, 1962-90, IV, Cap. VIII, Secc.IV, pp.553-564.
104
Scobie, 1964, 228.
105
hijo del Gobernador Saturnino Manuel de Laspiur y de la Quintana (GP.1848); y sobrino de los
Gobernador Cnel. José María Oyuela Negrón (GD.1841/43); y Manuel José Gómez Rufino (Videla, 1962-90,
IV, Cap.VIII, pp.523).
106
Videla, 1962-90, IV, Cap.IX, Secc.III, p.581.
107
Scobie, 1964, 291.
108
Sommariva, 1929-31, 60-66; y Videla, 1962-90, IV, Cap.IX, Secc.IV, pp.600-610.
109
Scobie, 1964, 306.
110
cuñado del Cnel. Francisco Domingo Díaz Oro (GI.1855/61) (Videla, 1962-90, IV, Cap.X, Secc.I,
pp.611-25).
111
Sommariva, 1929-31, 87-94. Era hijo de Luis de Arbestayn y de Manuela de la Rosa y Torres. Su madre
era prima hermana del Gobernador José María del Carril.
112
Videla, 1962-90, IV, Cap.X, Secc. I, pp.611-25. Era hijo de Clemente de Videla y Barreda, propietario de
Angaco, y de Isabel de Lima y Cano de Carvajal; marido de Jesusa Maradona Videla; y primo hermano del
Cnel. Luis Videla Guardiola.
113
Videla, 1962-90, t.IV, Cap.X, Secc.III, pp.643-666. Extrañamente, Shumway (1993) menciona las
muertes de Benavídez y de Virasoro, pero omite la de Aberastain (Shumway, 1993, 246). El primer combate
celebrado en la Rinconada del Pocito, denominado de Las Leñas, ocurrió en 1825, en oportunidad en que el
ex-Gobernador Salvador María del Carril invadió San Juan desde Mendoza (Videla, 1990, III, Cap.XI,
Secc.IV, 647-664).
114
cuñado del Gobernador Francisco T. Coll (GPv.1860/62); y primo político del Gobernador
Manuel José Gómez Rufino (GP.1857)
(Videla, 1962-90, IV, Cap.X, Secc.I, pp.611-25).
115
cuñado del Senador Nacional y Gobernador José Tomás Albarracín Allende (GI.1829); y primo hermano
del Senador Nacional y Gobernador José M. del Carril de la Rosa y Torre (GP, 1869).
116
Videla, 1962-90, IV, Cap.XII, Secc.II, p.715.
117
Sobre el coronel Cáceres, ver Buchbinder, 2004, 88-100.
118
Matienzo, 1910, 255; y Castello, 1991, 390.
119
hijo de Domingo Cullen y de Joaquina Rodríguez del Fresno; hermano de los Gobernadores Tomás y
Patricio Cullen; y cuñado del Gobernador Nicasio Oroño Baigorrí (GP.1865) y del Dr. Juan María Gutiérrez.
120
Pasquali, 1994, 322. José María Cullen era hijo del mártir Domingo Cullen y de Joaquina Rodríguez del
Fresno. Acerca de la familia Cullen y su oportunismo político, ver Bonaudo y Sonzogni, 1992, 81.
121
hijo del Gobernador mártir Domingo Cullen y de Joaquina Rodríguez del Fresno y hermano menor de
José María Cullen.
122
primo del Gobernador Pascual Echagüe, nieto de Narciso Javier de Echagüe y de María Teresa Ruiz de
Arellano, y sobrino-nieto de los Alcaldes Lucas y Melchor de Echagüe y Andía. Existía en Santa Fé en
tiempos coloniales una vieja antinomia entre la casa de los Echagüe, tradicionalmente ligada al comercio de la
yerba mate, y la casa de los Aldao, vinculada al comercio de mulas con el Alto Perú.
123
Los hermanos Benito, Carmen, y Mercedes Freyre Rodríguez del Fresno se hallaban casados
respectivamente con los hermanos Manuela, José Buenaventura y Demetrio Iturraspe Freyre (hijos de José
Buenaventura Iturraspe Gálvez y de Carmen Freyre Rodríguez del Fresno (Calvo, II, 36); los hermanos
Tomás, Patricio, Domingo y Guillermo Cullen Rodríguez del Fresno también se hallaban casados
respectivamente con Josefa Comas y López Rodríguez del Fresno, Elena Iturraspe Gálvez, Francisca Crespo
Rodríguez del Fresno, y Tomasa del Rosario Iriondo Candioti; los hermanos Domingo y Francisca Crespo
Rodríguez del Fresno se hallaban casados respectivamente con Zenaida Iriondo Candioti y Domingo Cullen
Rodríguez del Fresno; y el Coronel Agustín Jerónimo Iriondo Candioti se hallaba casado en 1870 con Vicenta
Iturraspe Freyre (Cuadro F-IV).
124
Beezley, 1969; y Andrews, 1985.

125
Scobie, 1964; y Fontana, 1977.
126
ver Saguier (1995a, 1996a y 1996b); y Tognetti, 1996.
127
Es nuestra hipótesis que en el segundo ciclo democrático (época de la Organización Nacional, 1862-80)
el discurso clientelístico clánico (padrinazgo nepótico) fué instrumentado por las oligarquías centrales y
provinciales para promover tanto la unidad nacional y el control estatal central como la misma unidad
provincial. La implementación del discurso clientelístico clánico (padrinazgo nepótico) condicionaba a las
burguesías comerciales y a las oligarquías políticas departamentales, si pretendían operar con la metrópoli
provincial, a ir al pié de la oligarquía provincial, y si estas últimas pretendían operar con la metrópoli central,
debían ir al pié de la oligarquía porteña. Lacoste (1990) sostiene que dicho discurso fué también
implementado por las oligarquías provinciales para promover la unidad provincial entre los numerosos
departamentos y regiones que las constituían (Lacoste, 1990, capítulo V).
128
En cuanto a la elite cultural dominante: sobre la música argentina, ver García Acevedo, 1961; sobre la
recepción de la operística verdiana en el mundo, ver Robinson, 1985; y Said, 1993, 111-131; sobre la
daguerrotipia, ver Riobó, 1949; sobre la litografía, ver González Garaño, 1933 y 1943; sobre la retratística
porteña, ver Ribera, 1982; sobre el periodismo en general y la libertad de imprenta, ver Lettieri, 1994; y
Saguier, 1995d; y sobre la pintura, para Tucumán, ver Trostiné, 1952; para Mendoza, ver Romera de Zumel,
1971; y para Buenos Aires, ver Payró, 1961; y Gil, 1961. Esta elite si bien ejerció un notorio dominio cultural,
no logró ejercer una hegemonía sobre la cultura, el arte y la política subalterna, que en parte fué producida por
miembros marginados de la elite, tal como fué el caso de José Hernández durante su militancia Jordanista y su
exilio en Brasil, desde donde escribió el poema épico Martín Fierro. Sobre el periodismo de José Hernández,
ver Halperín Donghi, 1985b; sobre la impronta de resistencia y el sentido social del Martín Fierro, ver Paoli,
1947; Martínez Estrada, 1948; Ramos, 1961; Astesano, 1963; Villanueva, 1972; Paz, 1974; Verbitsky, 1976;
y Cárdenas de Monner Sans, 1977; y sobre el mito gaucho y las generaciones desertoras del mismo, ver
Astrada, 1948 y 1963. Sobre el rol de la música popular en la política y la guerra, ver el caso de la zamba de
Vargas, en Gargaro, 1946-48; y Alén Lascano, 1971.
129
ver Saguier, 1996a; Tognetti, 1996; y Falleti, 1997, 29.
130
Acerca de las diferencias entre clase dirigente y clase dominante, ver Touraine, 1973, 30-35; y 1995, 102,
118 y 152; citado en Sidicaro, 1995, 335 y 338.
131
Sobre la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, en Buenos Aires a fines del Siglo XIX, ver Malosetti
Costa, 2001. Sobre el debate entre Vicente Fidel Lopez y Bartolome Mitre acerca de la naturaleza debida
en la historiografia nacional, ver Madero, 2001. Sobre las tradiciones en pugna en la canonización
estatal del Martín Fierro (1870-1940), ver Cattaruzza y Eujanian, 2002.
132
Noble, 1960, 197; y Grondona, 1967, 73-76. El libro de Julio Noble, un dirigente político de filiación
Demócrata Progresista, que frecuentara a Lisandro de la Torre, fué concebido en las cárceles del peronismo
más como un compromiso cívico que político, y es el más completo y fascinante que se haya escrito sobre la
segunda mitad del siglo pasado. En sus palabras liminares, Noble reconoce como orígen de su obra tanto las
constantes referencias de Lisandro a la vida de Leandro Alem, como a una suerte de mandato que De la Torre
le hiciera poco antes de su infausta muerte. Sin embargo, una prolija lectura de la misma, revela en su trama la
presencia de una tercera vida, que precede en el tiempo a las de los dos protagonistas principales de la misma,
la de Bartolomé Mitre. Es extraño lo poco citado que es este libro. Hasta el momento he registrado que ha
sido mencionado sólo por las obras de Duarte (1974), Cornblit (1975), Hardoy (1993) y profusamente por
Romero Carranza, et. al. (1992). Por último, es de lamentar, la ausencia de las notas de pié de página que
identifiquen el orígen de las numerosas citas de época que contiene, procedentes en su mayoría de fuentes
primarias éditas (Colecciones Documentales de los Taboada, Marcos Paz, Archivo Mitre, periódicos, Diarios
de Sesiones, etc). Por ello, sería recomendable encarar una nueva edición de la misma que incluya dichas
notas. Por el contrario, la obra de Grondona (un texto muy poco citado), es una apología crítica de la
dictadura militar conocida como Revolución Argentina, vigente a partir de 1966; y una versión de la teoría de
las generaciones muy influida por Ortega y Gasset, ver Martínez de Codes, 1986, 132-133.
133
Por cierto, el Rosismo había tenido más y mejores contactos con la modernidad colonial-absolutista. Sus
puntos de confluencia se redujeron para Ternavasio (1995), a la idea de unanimidad, la absorción en el poder
ejecutivo de los demás poderes, y la noción pactista del poder (Ternavasio, 1995, 26 y 27).
134
Rusk, 1974, 1044.
135
parafraseado de Morrow, 1991, 907.
136
Morrow, 1991, 907.
137
En las sesiones de la Legislatura de Buenos Aires, autoconvocada en 1854 como Convención
Constituyente del Estado de Buenos Aires, Mitre rechazó la idea de confederación y asoció la noción o el
mito de la nación al mito de patria manifestando --en lo que luego fue la tesis central de su obra
historiográfica y su proyecto político-- que "...hay una nación preexistente y esa nación es nuestra patria, la
patria de los argentinos" (Diario de Sesiones de la Sala de Representantes, Sesión del 7-III-1854, 24a. Sesión
Ordinaria, p.41; cit. en Ornstein, 1946, 363).
138
seguramente inspirados en la prédica unionista y anti-secesionista de Henry Clay y Daniel Webster,
formulada en el debate de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos acerca del Compromiso de
Missouri (1861). Acerca del discurso Unionista de Webster, citado por el Senador Nacional Rafael Igarzábal
en el debate parlamentario acerca de la intervención a la provincia de Corrientes en 1878, ver Peterson (1987),
Allen (1989), Smith (1989) y Current (1992), a los cuales lamentablemente no he podido tener acceso. Es
interesante observar que Mitre poseía la obra de Webster (1862), pues figura en la primera sección del
Catálogo del Museo Mitre.
139
el partido Blanco se había dividido entre la facción de los Amapolas y la de los Vicentinos (Maiztegui,
1994, 62).
140
ver Conte, 1891; y Ferrando, 1918. Dicha Cruzada, considerada por Juan Carlos Gómez como una
reivindicación de los mártires de Quinteros (1858), obedeció fundamentalmente al intento del Gral. Venancio
Flores, apoyado por el Imperio del Brasil y por Buenos Aires, de restablecer el equilibrio de la balanza del
poder de la Cuenca del Plata, amenazado por los proyectos del Presidente Uruguayo Bernardo Berro. Berro
consideraba que para enfrentar el centralismo de Buenos Aires, luego de su triunfo en Pavón, era preciso la
segregación de la mesopotamia argentina (Entre Ríos, Corrientes y Misiones) y su federación con Paraguay y
Uruguay (Cardozo, 1954, 36-39; citado en Vidaurreta de Tjarks, 1962-67, 204-205).
141
Por Primer Guerra de la Triple Alianza entendemos aquella que culminó en Caseros (1852) como
producto de la coalición formada entre el estado de Entre Ríos, la República Oriental del Uruguay y el
Imperio del Brasil (ver Tjarks, 1977). Bandeira (1985) sostiene que lo que yo denomino la Segunda Guerra de
la Triple Alianza arruinó al Brasil bloqueando su esfuerzo por industrializarse (Bandeira, 1985, 274-275;
citado en Costa, 1995, 19-21). A propósito de la Guerra de la Triple Alianza y de un libro de Leon Pomer
(1968) sobre la misma se suscitó en 1973 en el Boletín del Instituto Juan Manuel de Rosas una trascendental
polémica entre José Maria Rosa (1964), amigo de John William Cooke, y Juan Pablo Oliver (1969, 1977),
donde este ultimo tomó partido por Mitre y Buenos Aires, y Ortega Peña y Duhalde (1969) por el Mariscal
López y el Paraguay. Estos dos últimos autores señalaban que la Montonera de Felipe Varela, que distrajo las
fuerzas destinadas a combatir el Paraguay, constituía una expresión de la "lucha de clases" del campesinado
proletario contra la oligarquía terrateniente. Estos autores, con los que Rosa coqueteó, pertenecieron a la
izquierda nacionalista del Peronismo Revolucionario, dirigían el periódico Militancia, y aunque ostentaron
una actitud crítica frente a la Organización Montoneros tuvieron una responsabilidad indirecta en la gestación
intelectual de la misma. Sobre la producción de Luis A. de Herrera en los orígenes de un relato revisionista
sobre la Guerra del Paraguay, ver Reali, 2006. Sobre ´La masacre de 1869´ en el Paraguay de
López durante la Guerra y las familias de Concepción, ver Areces, 2006.
142
En carta a J. A. Roca, Rufino Ortega le informa que "...es un hecho que los Chilenos tienen población de
este lado de la Cordillera, según verá por una sumaria que he levantado: en la espedición que hice, dejé hacia
el lado de la Cordillera, a mi retaguardia, una población Chilena, en donde sabía se encontraban 80 soldados
que llaman Pacos, y unos 300 Chilenos mas armados; mi primera intención fue atacarlos, pero no lo hice,
porque en el periódico de esta, ví la noticia de que Don José Miguel Segura salía para esa, llevando los
tratados de arreglos con Chile, y temí ocasionar algún trastorno al atacar esta población, que tiene un
Subdelegado que obedece a las órdenes del Gral. Bulnes de Chile. Esta Población se llama Malbarco, y queda
a medio día de camino de donde pasé. Los peores enemigos que tenemos son los Chilenos, pues estos arman a
los indios en nuestra contra, y aún ellos mismos nos ostigan" (Rufino Ortega a J. A. Roca, Mendoza, 6-II-
1879, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.7). Y en carta a J. A. Roca, Luis F. Aráoz le relata que
"...conversando de la expedición al Río Negro, un Sr. venido hace poco de Chile, decía que los vecinos de
Valdivia y el Gobierno de aquella república tenían relaciones muy estrechas con los Araucanos y tribus que
ocupan el territorio comprendido entre el Neuquén y Río Negro; que tienen un comercio muy activo de
ganado, todo el que consume el Sud de Chile. Que no tiene duda de que el Gobierno Chileno armará e
instruirá en la guerra a esas tribus, tal vez mandando soldados, para batir a la división argentina que vaya a
ocupar esas comarcas. Que es cuestión de vida para el Sud de Chile sostener ese comercio de ganado barato,
robando en nuestras estancias; que les faltará la carne el día que lo pierdan" (Luis F. Aráoz a J. A. Roca,
Tucumán, 13-XI-1878, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.6).
143
Diversos autores (Woodward, 1965 y 1996; y Gudmundson, 1982), probaron que en la América Central
la división de la oligarquía fué ideológica, pues los conservadores fueron percibidos como representantes de
los intereses clericales y mercantiles, mientras que los liberales fueron tradicionalmente vistos como
pertenecientes a grupos terratenientes criollos deseosos de imprimir a la economía un modelo de comercio
libre y de expansión agro-exportadora. Sin embargo, en el caso de la Venezuela decimonónica, Safford
(1974) sostiene que se dió un modelo político opuesto al generalizado por Woodward. En cambio, en el Perú,
para Burga y Flores Galindo (1984), y en Bolivia, para Calderón y Laserna (1983), la división fué geográfica,
pues las oligarquías no tuvieron la voluntad de elaborar un "proyecto nacional" (Bourricaud, 1966, 26; y
Burga y Flores Galindo, 1984, 90).
144
Thompson y Zuk, 1982, 623. A los críticos que afirmaban que sus ciclos reflejaban fuerzas exógenas,
Kondratiev replicó que la guerra no podía ser considerada exógena a la construcción del sistema capitalista
mundial (Rostow, 1975, 720).
145
Acerca de la noción de caudillismo, implementada en el modelo de Lynch (1987) para explicar el
rosismo, ver Wolf y Hansen, 1967; y Halperin Donghi, 1989.
146
Acerca de la noción de populismo para explicar el Yrigoyenismo, ver Tamarin, 1980). Sobre la noción de
asincronía, utilizada en el modelo de Germani (1978) para explicar el peronismo, ver De Ipola, 1989, 336;
citado por Neiburg, 1994, 543, nota 34.
147
Cardoso (1973a), fundado en Goblot (1969), sostuvo que la diversa intensidad de los vestigios,
supervivencias o reminiscencias obedeció al desigual desarrollo del capitalismo, y específicamente al carácter
limitado del proceso de cambio de que resultó el advenimiento del capitalismo periférico (Cardoso, 1973a,
101). Para Ouellet (1981) el tema de la supervivencia, vehiculizada por la Escuela nacionalista tradicional, no
tiene sentido sino en relación con la imágen de una comunidad nacional pre-existente profundamente
refractaria a toda idea de clases (Ouellet, 1981, 407). Halperín Donghi (1972) se pregunta si las
supervivencias en la América Latina son el fruto del arcaísmo cultural de las áreas antes marginadas al poder
central (Halperín Donghi, 1972, 381). Filippi (1988) y von Mentz (1992) confirman la persistencia de la
modernidad colonial-absolutista en la América Latina decimonónica (Filippi, 1988, 93, 97, 235; y Mentz,
1992, 539). Estas persistencias o sobrevivencias han sido visualizadas por Filippi (1988) como un bloqueo de
los procesos de desfeudalización, o más aún como una refeudalización o extensión y profundización de las
relaciones de asimetría y asincronía, que habían sido generadas por la combinación de los llamados "efectos
de fusión" con los de "causalidad exterior" (Filippi, 1988, 184 y 185). Mayer (1981, 1984) extiende la
persistencia de la modernidad absolutista en Europa hasta la caída del Imperio Otomano con la Paz de
Versalles (1914), y Castañeda (1993) la prolonga para el caso de América Latina hasta fines de este milenio
(Castañeda, 1993, 306). Para Vattimo (1994), fundado en Guidieri (1980), el mundo contemporáneo no
occidental es como un museo o yacimiento arquelógico o "un inmenso depósito de supervivencias" (Vattimo,
1994, 140-144). Recientemente, Visvanathan (1989) discute la tendencia a leer la historia de la India
contemporánea en términos de carencias, ausencia o incompletud, lo cual se traduce en inadecuación (citado
en Chakrabarty, 1992, 5). Debo esta última referencia a la gentileza de mi colega de la Universidad de Ohio,
Prof. Leslie J. Frazier, quien investigó la matanza de Santa María de Iquique (Chile). La noción de
incompletud debe provenir del teorema lógico-matemático de Kurt Gödel.
148
las revoluciones de 1874, 1880, 1890, 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976.
149
Sommariva, 1929, I, 440.
150
Diario de Sesiones de la Sala de Representatnes, Sesión del 7-III-1854, 24a. Sesión Ordinaria, p.41;
citada en Ornstein, 1946, 363).
151
Sánchez Viamonte, 1946, 111.
152
cuñado del Coronel Segundo Roca Tejerina.
153
dicho fallo rezaba "...por ser quien ejercía provisoriamente todos los poderes nacionales después de la
batalla de Pavón, con el derecho de la revolución triunfante y asentida por los pueblos, y en virtud de los
graves deberes que la victoria le imponía" (Fallos, II, 121-127; citado en Palacios, 1947, 50).
154
con motivo de un discurso en la sesión de la Cámara de Diputados de la Nación del 6 de Septiembre de
1886. Calvo se había desempeñado en Europa a sueldo del Mariscal López y su periódico La Reforma
Pacífica era subsidiado por López (Rebaudi, 1924, 186).
155
Nicolas A. Calvo a J. A. Roca, Buenos Aires, 7-IX-1886, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.54. Es muy probable que Calvo haya influído sobre el pensamiento de Joaquín V. González, por cuanto
las ideas expresadas en esta ignorada carta se hallan reproducidas en términos muy semejantes en los
conceptos que su hijo Julio V. González le transmitiera a Carlos Sánchez Viamonte (Sánchez Viamonte,
1957b, 375).
156
Nicolas A. Calvo a J. A. Roca, Buenos Aires, 7-IX-1886, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.54.
157
en el debate acerca de la intervención a Salta, acontecido en 1877.
158
Senador Nacional Aristóbulo del Valle, Congreso Nacional, Cámara de Senadores, 17-V-1877, p.46.
159
Diputado Delfín Gallo, Cámara Nacional de Diputados, 28-V-1877, p.90.
160
MacIntyre, 1987, 227. Contrariando las tesis de Félix de Azara e influído por la lectura de la obra del
mexicano Lucas Alamán, Mitre (1859) cree descubrir la idea de la nación preexistente en la existencia del
criollo, incurriendo para ello en un reduccionismo esencialista o binario, al recurrir a la vieja teoría de la lucha
de razas, sosteniendo que la revolución americana fue no sólo una insurrección de las colonias contra su
metrópoli, "...sino principalmente de la raza criolla [mestiza] contra la raza española" (Mitre, 1971, III,
capítulo XXIX, 4). Al coaligarse el criollo con el indígena, "...hacía suyos sus antiguos agravios,...[y]
renegaba de la sangre española que corría por sus venas" (Ibíd.). Para la misma época, y seguramente
prendado por la lectura de Thiers, Mitre viró nuevamente de un reduccionismo étnico a otro economicista o
clasista, al insistir que el origen de las nacionalidades y del conflicto entre criollos y peninsulares se debía
tanto a las luchas contra las trabas económicas para la libertad del comercio, como a la desarticulación del
comercio monopólico y el paulatino colapso de la burocracia colonial. Posteriormente, Mitre (1887) destacó
el argumento que Paz Soldán (1868-74) había tomado de una carta que Félix Durán le había escrito a Tomás
Guido acerca de la impotencia del Perú para colaborar con la redención Americana. A diferencia de Chile y
del Río de la Plata, donde según Mitre, fundado en Lastarria (1844) y Barros Arana (1854-58), el mestizaje
había engendrado una raza criolla; en el Perú, Durán atribuía la necesidad de una fuerza extraña para su
redención a "...la abundancia de castas índica y etiópica y a la dificultad que había de reunir los sentimientos
que puedan ser uniformes entre los americanos blancos y los indios" (M. P. Félix Durán a Tomás Guido, 4-II-
1820, citada por Paz Soldán, 1868-74, I, 27; y por Mitre, 1887, II, cap.XXV, 389).
161
Matienzo, 1910, 267.
162
sobrino carnal del Gobernador José Tomás Toledo Castellanos (GP.1831).
163
hijo del sanjuanino Tadeo Rojo y Maurín y de Gertrudis Frías y Mallea (Cutolo, VI, 349). Su mujer
Dámasa de Alvarado Poveda, hija de Juan Antonio Alvarado y Tezanos Pintos y de Dámasa Poveda
Isasmendi, era prima del que luego fuera el Gobernador José Uriburu Poveda, (a) "Povedón", sobrina del
Gral. Rudecindo Alvarado y pariente de José María Todd (h) (Fernández Lalanne, 1989, 77).
164
hijo de José de Uriburu Bazterrechea y de Manuela Gonsález de Hoyos; hermano de los Gobernadores
Evaristo, Vicente y Pedro Uriburu; padre del ex-Rochista Gobernador Pío Uriburu Castro (GP.1898-1901);
suegro del Senador Nacional Federico Ibarguren Díaz Niño (SN.1871-80); tío del Gobernador José Uriburu
Poveda (GP.1864), y del Senador Nacional Francisco Uriburu Patrón (SN.1898-1907); y primo hermano del
Gobernador Mariano Gordaliza y Hoyos (GP.1810).
165
Los federales, en tanto, tras ensayar una frustrada guerra ofensiva, comienzan a improvisar en todo el
interior una guerra de desgaste o de posición. A mediados de 1864 triunfan en las elecciones de la Legislatura
Salteña en alianza con liberales disidentes. En 1866 se sublevan exitosamente en Mendoza.
166
Transcripto del periódico La Actualidad, de Salta, El Liberal de Tucumán publicó en 1864 un artículo
titulado "El partido Liberal de Salta", donde se decía que: "...Los antiguos y honrados unitarios, los viejos y
jóvenes que arrostraron el ostracismo de Rosas, mientras los Uriburu subían y bajaban las gradas del solio del
tirano todos esos hombres que abstenían de tener por compañeros o socios políticos a los Uriburu, hoy forman
en las filas de su antiguo partido, desde el momento que los sempiternos cortejos de toda tiranía han sido
separados de la escena pública por el brazo poderoso que defiende sus derechos" (El Liberal, Domingo 26-
VI-1864, n.253).
167
Zinny, 1882, III, cit. por Fernández Lalanne, 1989, 92.
168
La Actualidad (Salta), repr. en El Liberal (Tucumán), 30-VI-1864, n.254.
169
en un Manifiesto firmado por Pedro José Frías, (a) "Peque", Martín V. Cornejo, Alejandro Figueroa, el
Coronel Francisco Zenteno, y otros, se repudiaba el hecho de que una familia Salteña (los Uriburu) se
aprovechara de la victoria de Pavón para alcanzar el monopolio de la función pública asegurando una renta de
$20.000 anuales a hermanos, primos y sobrinos (Zinny, 1882, III, cit. por Fernández Lalanne, 1989, 92).
170
Convencional Constituyente en 1855, Fiscal en 1857, Diputado Provincial en 1864, Vice-Presidente 1o.
de la Legislatura de Salta en la Gobernación de Cleto Aguirre, Camarista en 1865, frustrado Diputado
Nacional en 1866 y Ministro del Gobierno de Sixto Ovejero en 1867. Era hijo del Coronel Gaspar López y de
Josefa Plaza; yerno del Jefe del 8o. Regimiento de Línea Coronel Diego Wellesley Wilde; marido de Pastora
Mercedes Wilde (hermana mayor del luego Ministro de Instrucción Pública de la Nación Eduardo Wilde);
primo hermano político del tucumano Juez Federal Próspero García; y suegro del jurista salteño José María
Solá (Cornejo, 1983, 119-120).
171
fundado en 1860 (Galván Moreno, 1944, 397).
172
fundado en 1865 (Galván Moreno, 1944, 397). Lamentablemente la colección de este afamado periódico,
que existiera en la Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata, ha desaparecido por la incuria de las
autoridades responsables de su salvaguarda.
173
En mayo de 1873, en oportunidad de la sucesión del Gobernador Delfín Leguizamón Cobo, el Coronel
Napoleón Uriburu le transmitía a Julio A. Roca que si aquél "...quiere imponer a la Honorable Legislatura, a
requisición de la mayoría, haré respetar el sagrado recinto" (Napoleón Uriburu a Julio A. Roca, Jujuy, 13-V-
1873, AGN, Archivo Roca, Leg.1, fs.654, Doc.248). Y si

"...quiere hacer él mismo [Delfín] la revolución para que se quede ejerciendo el ejecutivo su [medio]
hermano Juan Martín [Leguizamón Goicoechea], tendrán que matarlo sus propios partidarios a Don
Delfín, pues de otro modo lo repondré para que se haga la elección" (Ibídem).
174
El inconveniente fue, según Isidoro López Plaza, que para esos días, reunido los contingentes de milicias,
los gauchos que las integraban, acostumbrados a eludir la leva, "...lo que menos querían era que los apunten
para cosa alguna" (Isidoro López al Juez Federal Próspero García, Salta, 12-II-1866 (AGN, Documentación
Donada, Arch. Próspero García, Sala VII, 20-3-13).
175
El Liberal (Tucumán), 31-III-1864, n.228. El Gobierno Nacional había reprobado la ejecución de Angel
Vicente Peñaloza "ordenada después de su captura", pues nada habrá "...debido ni podido ejercer sobre él las
atribuciones y prerrogativas de los Tribunales y del Jefe Supremo del Estado", mandando insertar el 26-XI
"esta Resolución en la Orden General del Ejército" (Argentina, Ministerio de Guerra y Marina, Memoria, año
1864, Anexo A, pp.48-52; citado en Reseña Histórica y Orgánica del Ejército Argentino, II, 164).
176
nacido en Inglaterra, vino cuando niño junto a su padre Santiago Spencer Wilde, siendo ahijado del
Duque de Wellington. Peleó en Ituzaingo a las órdenes del Coronel Brandsen; en La Tablada y Oncativo a las
órdenes del Gral. Paz; y en la Ciudadela a las órdenes del Gral. Lamadrid. Estuvo en Paso de la Patria, Estero
Bellaco, Tuyutí y Yataití Corá. Fue marido de la Tucumana Visitación García, hermana de Fortunata García,
aquella que rescató de la pica la cabeza del Mártir de Metán; y medio hermano del escritor José Antonio
Wilde (Cutolo, VII, 727).
177
D. W. Wilde a Próspero García, Jujuy, 10-IV-1864 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
178
D. W. Wilde a Próspero García, Jujuy, 10-IV-1864 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
179
D. W. Wilde a Próspero García, Jujuy, 10-IV-1864 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
180
D. W. Wilde a Próspero García, Jujuy, 10-IV-1864 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
181
D. W. Wilde a Próspero García, Jujuy, 10-IV-1864 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
182
hijo del Coronel D. W. Wilde; y hermano de Eduardo Wilde.
183
El Liberal (Tucumán), 31-III-1864, n.228.
184
El Liberal (Tucumán), 29-V-1864, n.245.
185
El Liberal (Tucumán), 31-III-1864, n.228.
186
entre ellos se hallaban los provenientes de Córdoba Fernando Allende y José Achával.
187
nacido en 1818, Diputado Provincial, y Senador Nacional (1873-77). Era yerno del Gobernador de
Tucumán Celedonio Gutiérrez y sobrino del Dr. José Eusebio Colombres, fundador de la industria azucarera
del Tucumán.
188
El Liberal (Tucumán), 31-III-1864, n.228.
189
primo hermano del Gobernador y Diputado Nacional Teófilo Sánchez de Bustamante Tezanos Pintos
(DN.1854-68) (GP.1873-74); y primo hermano político del Gobernador Martín Torino Santibáñez (GP.1878).
190
Anselmo Rojo a Wenceslao Paunero, Tucumán, 5-IV-1864 (Archivo Mitre, 7-9-28, No.2629).
191
"...a instigación de su yerno Isidoro López hace sublevar al 8o., olvidando ese miserable que debía el
honor de mandar esa fuerza, al mismo a quien hacía traición, olvidando que ese Gobierno a quien quería
derrocar era el mismo que le había facilitado los recursos necesarios para la formación del cuerpo que
mandaba y olvidando por fin el objeto con que fué creado el Batallón 8o. de línea" ("Revolución sofocada",
El Liberal, 14-IV-1864, n.232).
192
El Liberal (Tucumán), 31-III-1864, n.228.
193
partidarios del Vice-presidente de la Confederación Argentina Santiago Derqui en su lucha con el
Gobernador del Estado de Buenos Aires Gral. Bartolomé Mitre.
194
Emilio Alfaro a Anselmo Rojo, Salta, 6-VI-1864 (Archivo Mitre, 7-9-28, No.2634). Debo esta
información a la amabilidad de la Prof. Ana Ezcurra de Ardiles Gay.
195
integrado por los Uriburu y sus aliados los Valdéz, los Leguizamón y los Zuviría (Fernández Lalanne,
1989, 94).
196
José Posse a Julio A.Roca, Tucumán, 5-X-1879 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.8).
197
cuñado del Procurador Fiscal Arístides López Gasteaburu (PF.1874).
198
Hijo del asesinado Brigadier Pablo Latorre y de Petrona Sierra, marido de Lorenza Arias de la Corte, y
padre del Diputado Nacional Aniceto Latorre, marido de Carmen Güemes Castro (Cutolo, IV, 119).
199
hijo de Pedro José Frías y Castellanos y de Loreto Sánchez de Peón y Avila, casado con Pía Pérez,
hermano del Tte. Gral. Eustoquio Frías, y padre del que fuera Gobernador de Salta entre 1890 y 1893,
Coronel Pedro José Frías.
200
Comandante General de las Tropas Nacionales. Nacido en Tarija en 1826, con actuación en las tropas
Bolivianas. En Julio de 1861 ofreció su adhesión al Gobernador de Salta Gral. Anselmo Rojo insinuando que
con tropas que levantaría el Coronel José Manuel Sosa en los Valles Calchaquíes, defendería a Rojo. Era hijo
de José Félix Fernández Cornejo y Ruiz y de Clara López; marido de Eduviges Alemán Tamayo; y hermano
de Escipión y Rosemberg Cornejo. Era asimismo cuñado del Dr. Nicolás Carenzo, Gobernador de Salta en
1849; y tío del Senador Nacional y Ministro de Hacienda de la Nación Francisco J. Ortíz Alemán.
201
Dueño de la finca San Agustín, hijo de Agustín Centeno y Carmen Santos de León, casado en 1840 con
María Inés Alemán y Puch, hija de Manuel Alemán y Arce y de Juana Puch (Centeno, 1929, II, 29-49). El
Coronel Francisco Centeno era tío político del Diputado Provincial Francisco J. Alsina. Su hijo homónimo es
el autor de Virutas Históricas.
202
hijo de Narciso Figueroa y Toledo Pimentel y de Gabriela Goyechea Cornejo, y casado en primeras
nupcias con Mercedes Aráoz, y en segundas nupcias con su sobrina Benita López Cornejo.
203
hijo de Inocencio Torino Sánchez y de Gabriela Santibáñez Bárcena, y casado con una Solá.
204
hijo del Coronel Manuel Solá Tineo y de Josefa Chavarría Moldes, y casado con Julia Terán Silva
(Calvo, II, 309).
205
Rudecindo y Casimiro Argañaraz, célebres por la saña criminal con la cual habían perseguido en el
pasado a los Unitarios.
206
Emilio Alfaro a Anselmo Rojo, Salta, 6-VI-1864 (Archivo Mitre, 7-9-28, No.2634).
207
El Liberal (Tucumán), 14-VII-1864, n.258.
208
hijo de José Camilo Aguirre y de Francisca Ignacia Aguirre y Luján; sobrino carnal del Gobernador Juan
Manuel Aguirre; marido de Edelmira Zambrano Echazú; y primo hermano del Dr. Emilio Echazú Aguirre
(Calvo, III, 30-31; Cornejo, 1970, 236; y Cutolo, I, 45).
209
Emilio Alfaro a Anselmo Rojo, Salta, 6-VI-1864 (Archivo Mitre, 7-9-28, No.2634). Debo esta
información a la amabilidad de la Prof. Ana Ezcurra de Ardiles Gay. Ver también Noble, 1960, 125-126.
210
Anselmo Rojo a Wenceslao Paunero, Santiago del Estero, 24-V-1864 (Archivo Mitre, 7-9-28, No.2632).
Debo esta información a la amabilidad de la Prof. Ana Ezcurra de Ardiles Gray.
211
El Liberal (Tucumán), 14-VII-1864, n.258.
212
cuñado del Comandante Martín Ugolino Cornejo.
213
El Liberal (Tucumán), 25-VIII-1864, n.270.
214
hijo del Gobernador Evaristo Uriburu y Hoyos; hermano del Presidente José Evaristo Uriburu; sobrino
carnal de los Gobernadores Vicente Uriburu y Hoyos (GP.1831), Pedro Uriburu y Hoyos (GP.1850), y Juan
Nepomuceno Uriburu y Hoyos (GP.1861); y primo hermano del Gobernador de Formosa Coronel José María
Uriburu Arias (Formosa, 1900), del Diputado Nacional Dr. Pedro José Uriburu Arias (DN/Tucumán, 1874),
del Gobernador Pío Uriburu Castro (GP.1898-1901), y del Senador Nacional Francisco Uriburu Patrón
(SN.1898-1907).
215
Bruno, 1967, XI, Sección II, Cap.I-IV.
216
hijo de Pedro Molina y de Manuela Videla, sobrino de Eugenio Corvalán, y tío de Francisco Civit. Es
indudable que los Molina provienen de la elite colonial, aunque no he podido determinar si Luis Molina
desciende del Lic. Manuel Ignacio de Molina, Alcalde en 1796, o de Miguel de Molina Chacón.
217
hijo de Nicolás Villanueva, quien había defendido a Mendoza contra las fuerzas del Fraile Aldao y de
Facundo Quiroga luego de la batalla de Los Barriales.
218
Funes, 1942, I, 49; citado en Martínez, 1979, 106 y 108. Así, los Villanueva se emparentaron con los
Galigniana, los Pelliza, y los García; los González con los Marcó, los Videla, y los Correas; los Arroyo con
los Godoy; los Bombal con los Videla; los Civit con los Corvalán y los Benegas; y los Blanco con los Zapata
y los Benegas (Masini Calderón, 1967, 209).
219
cuñado del Diputado Nacional Baltazar Sánchez Echegaray, (DN.1854-58); y suegro del Diputado
Provincial Fermín Correa Barros (DP/SV.1875).
220
La Opinión Pública (Córdoba), Domingo 1-II-1863, año II, n.30.
221
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 30-V-1877, p.116.
222
Noble, 1960, 132.
223
cuñado del Gobernador Zacarías A. Yanzi y primo hermano por vía materna del Gobernador José M. E.
Quiroga Sarmiento (GP, 1841).
224
pariente político del Gobernador Manuel Gómez Rufino.
225
El Nacional, 13-VIII-1864 (procedente de un suelto de El Constitucional de Mendoza).
226
marido de Austina Díaz de la Peña, hija de Salvador Díaz de la Peña y de Francisca X. Ramírez (Vilgré
La Madrid, 1977, 306).
227
concuñado de los Gobernadores José Luis Cano Valdés (GP.1840); y Pedro José Segura Cubas
(GP.1852); y primo hermano y concuñado del Gobernador Correa Bulacio, Ramón Rosa (GP.1862).
228
Heras, 1960-66, 291ss; y Pereyra, 1960-66, 302-04; citado por Cutolo, V, 167.
229
Cairoli, 1964, 174.
230
hijo del Capitán de Milicias Ramón Antonio Correa y de Rosalía Bulacios, marido de Neófita Augier y
Correa, concuñado de los Gobernadores Pedro José Segura Cubas (GP.1852), y José Luis Cano Valdés
(GP.1840), primo y concuñado del Gobernador Luis José Lobo Bulacio (GP.1862), y tío político del
Gobernador Ramón Recalde (Gob.1867).

231
Senador Angel Aurelio Navarro Segura, Congreso Nacional, Cámara de Senadores, 6-VII-1867, p.151.
232
hija de Pedro Ares, español, y de Trinidad Díaz de la Peña; y mujer de Domingo Vildoza (Sosa de
Newton, 1980, 26). Doña Trinidad debe haber sido hija de Marcelo Antonio Díaz de la Peña, y de Josefa
Figueroa Ceballos; nieta de Salvador Díaz de la Peña, y de Francisca Xaviera Ramírez, natural de San Felipe,
Chile; y sobrina de Agustina Díaz de la Peña, mujer de Miguel Molina; y de Juana Díaz de la Peña, mujer de
Segismundo Boter y Villar. Según Vilgré (1977) el General Luis José Díaz de la Peña, tío de Don Salvador,
mantuvo fuera del mayorazgo valiosas haciendas en Andalgalá. Así Santa Bárbara, alias La Toma, Julumao, y
San Pedro Nolasco, alias El Molino, en Tucumangasta, también Andalgalá, las regaló a su sobrina Bonifacia
Díaz de la Peña, cuando casó con Don Manuel de la Madrid (Vilgré La Madrid, 1977, 306). El Alcalde de
primer voto Luis José Díaz de la Peña, Titular del Mayorazgo de Guazán. Administrador de la Hacienda
Guazán, Andalgalá. Pretendía que la Real Hacienda le devolviera la cesión que le hizo a los Padres Jesuitas
para que se fundase un Colegio en el Valle de Catamarca (Miguel Aráoz al Gobernador de buenos Aires,
1770, AGN, División Colonia, Temporalidades de Tucumán, Sala IX, 22-2-6).
233
Cutolo, V, 167.
234
Senador Angel Aurelio Navarro Segura, Congreso Nacional, Cámara de Senadores, 6-VII-1867, p.151.
235
José M. del Campo acuerda con Próspero García que "...que la prensa de Santiago tiene la culpa de
habernos provocado a una polémica que nunca la hubiéramos iniciado por honor al partido que pertenecemos.
La causa principal es no haber contado con los votos de esta provincia para la Vice Presidencia" (José M. del
Campo a Próspero García, Tucumán, 1-IX-1862, AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-12).
236
Senador Angel Aurelio Navarro Segura, Congreso Nacional, Cámara de Senadores, 6-VII-1867, p.151.
237
hijo de José Lino Maubecín y de Rudecinda Aráoz, y cuñado del Gobernador Miguel Molina
(GD.1865) (Sommariva, 1929, I, 244; Brunello, 1944, 15-29; y Cutolo, IV, 479).
238
exposición del Senador Angel Aurelio Navarro Segura (Congreso Nacional, Cámara de Senadores, 6-
VII-1867, p.151).
239
hijo del Senador Nacional Facundo Zuviría, y hermano de los Diputados Nacionales Ramón, Julio y
Fenelón de Zuviría, representantes de Salta, San Luis y Córdoba respectivamente.
240
La Opinión Pública (Córdoba), Jueves 4-XII-1862, n.13.
241
La Opinión Pública (Córdoba), Miércoles 25-II-1863, año II, n.71. A renglón seguido refiere que:
"...Uno de los motivos de vociferación de los corresponsales de El Litoral, es porque Cullen emplea hijos de
otras provincias y no llama a su lado a Iriondo y otros de esta jaez". Las bancas nacionales que correspondían
a provincias periféricas como Santa Fé no estaban disponibles para los miembros de sus propias oligarquías,
por cuanto los gobiernos provinciales en acuerdo con el Gobierno Nacional las reservaba a los miembros de la
oligarquía central denominados alquilones (Heras, 1959, p.XLVII).
242
cuñado de los Gobernadores Tomás Cullen Rodríguez del Fresno (GP.1861); José María Cullen
(GP.1855/56/67); y Patricio Cullen (GP.1862/63/64); concuñado del Rector de la Universidad de Buenos
Aires Juan María Gutiérrez y abuelo del Diputado Nacional Nicasio Salas Oroño (DN/Córd. 1914-18).
243
hijo de Francisco Jaez de Rosas y de Luisa Escalada (Crespo Naón, 1983, 83).
244
Duarte, 1974, 77; y Bonaudo y Sonzogni, 1992, 96.
245
hijo de Francisco Xavier de Lagraña y de Rosalía de Acosta y Soto, marido de Florentina Cabral y
Latorre y cuñado del Gobernador Juan Vicente Pampín y Goytía (GP.1875).
246
Domínguez, 1947, 70-72; y Castello, 1991, 420. Para más pormenores de esta gestión, en especial de la
actuación de José Hernández, el autor del Martín Fierro, de su hermano Rafael y de sus cuñados González del
Solar en la redacción del Eco de Corrientes y en los motivos del golpe que lo destituyó, ver Halperín Donghi,
1985b, 38 y 55-57.
247
Ver Buchbinder, 2004, 121.
248
Castello, 1991, 424.
249
ver Buchbinder, 2004, 32.
250
Hijo de José Antonio Román y Drugo, nacido en Aragón, y de María Mauricia de Allende y Moyano, y
marido de Rosa Arredondo y de la Corte (Cutolo, VI, 373).
251
Cutolo, VI, 373; y Romero Carranza, et. al., II, 1171.
252
Sin relación de parentesco alguna con su Ministro Filemón Posse, que pertenecía a la familia del mismo
apellido pero residente en Tucumán.
253
Peña, 1966, 490. De acuerdo a la versión del Gral. Wenceslao Paunero, la gestión de Justiniano Posse
que incluía la de sus Ministros Saturnino Laspiur y Filemón Posse, fué

"...tan impopular y odiado en todas las clases sociales de la Provincia, como casi es imposible
ponderarlo, pues que difícil sería encontrar un sólo ciudadano que no arroje sobre él los cargos más
graves, y muy particularmente la revolución y atentados y vejaciones que han sido su consecuencia"
(Taboada, 1933, 221).
254
el mismo que luego participó del asesinato del Gral. Urquiza. Ver Frías, 1964-65.
255
Frías, 1964-65; y Peña, 1966, 499.
256
Peña, 1966, 504.
257
Noble, 1960, 126-131.
258
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 30-V-1877, p.104; Peña, 1966, 510; y
Terzaga, 1968.
259
Era hijo de Juan Estéban Peñaloza y de Ursula Riveros; y nieto de Don Nicolás de Peñaloza y Bazán, y
de Melchora Agüero y Bazán. Su abuelo Don Nicolás fue Alcalde del Partido de Los LLanos, y dueño tanto
de una estancia en Atilas y otra en Malanzán como de una acentuada conciencia de su alcurnia o estirpe, al
extremo de provocar en la década de 1770 célebres litigios en perjuicio de paisanos y de parientes directos
suyos, tales como el Alcalde de Hermandad Francisco de Vera y Bustamante, José Antonio Medina, y su
propio hijo Juan Estéban Peñaloza y la que luego fuera su nuera Ursula Riveros, padres del Chacho. El
derecho de los padres a seleccionar el marido de sus hijas e hijos era más que nada un mecanismo de defensa
contra el descenso social que el matrimonio con criollos bastardos y étnicamente impuros significaba.
Aquellos miembros de la elite que no se resignaban a una desigualdad étnica y social y se negaban a entregar
sus hijas a un convento, se veían a veces con la ingrata sorpresa de tener que afrontar las consecuencias de
una relación espuria. La actitud de Peñaloza hacia Francisco Vera y Bustamante, aspirante a casarse con su
hija respondería a que seguramente aspiraba para su hija un pretendiente que fuere o bien un funcionario o
comerciante español o un criollo rico y de hidalgo linaje, es decir libre de impurezas raciales que pudieran
contaminar su prosapia. Pero no sólo aspiraba un matrimonio conveniente para su hija mujer sino también
para su hijo varón. En 1796, veinte años después del incidente con Vera y Bustamante, uno de los hijos
varones de Francisco Peñaloza, Juan Estéban, hermano menor de la niña cortejada por Vera, se casa con
Ursula Riveros (padres luego del caudillo Angel Vicente Peñaloza, alias "El Chacho"). Indignado por la
elección hecha por su hijo, Don Nicolás le inicia con la ayuda de su hermano el Presbítero Dr. Vicente
Peñaloza, un juicio de disenso contra dicho matrimonio, aduciendo el parentesco existente entre los
contrayentes y la inconducta moral de la novia, al mismo tiempo que acusaba al párroco de haberlos casado
sin su autorización. Era una época en la que la ausencia del consentimiento paterno significaba la pérdida de
los derechos hereditarios (Ots, 1934, 121).
260
Reyes (1916) cuenta que Villafañe "...se escondió en la Iglesia Matriz detrás de un santo; mientras estaba
escondido, resultó que el poncho que tenía le estaba pareciendo por bajo del hábito del santo; su hija Restituta,
que estaba allí como todas las mujeres de la ciudad que tuvieron tiempo de guarecerse, le dijo textual:
"...tatita, póngase bien que le está pareciendo el poncho" (Reyes, 1916, 48). No obstante la cobardía del
Gobernador, Reyes insiste que los conceptos deshonrosos de la conducta de la elite Riojana durante el sitio,
vertidos por el Gral. Rivas en una carta dirigida a Mitre, faltan a la verdad. Rivas le otorgaba todo el crédito
de la defensa al 6 de Línea y a sus Jefes y oficiales, Gral. Arredondo, Ayudante Manuel Morillo y Teniente
Liborio Bernal (suegro del Gral. Agustín P. Justo), y alegaba, sin haber sido testigo del sitio, que en La Rioja
"...no había habitantes que tuvieran nociones siquiera de instituciones y de la causa de la libertad que esas
fuerzas nacionales nos traían aquí por primera vez" (Reyes, 1916, 30). Para desmentir el infundio, Reyes
transcribe de la obra de su padre Marcelino Reyes, y del testimonio de Dámaso A. Mendoza, un par de listas
de los ciudadanos que tomaron un fusil para defender sus hogares (Reyes, 1916, 43 y 118-119).
261
J. D. Villanueva a J. Roca, Córdoba, 20-I-1883 (AFN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.29). Yaben (1938)
afirma que fué hecho Gobernador por unanimidad en la Cámara Legislativa y el Colegio Electoral (Yaben,
1938, II, 692-698). Ver también Archivo del General Mitre (1911), t.VI, 189; y t.XI, 60-61, citado en Cutolo,
II, 85. Lo acompañó como Ministro de Gobierno Guillermo San Román Dávila.
262
Reyes (1916) relata que los ciudadanos voluntarios en el Sitio de La Rioja fueron, con pocas
excepciones, "...de la clase decente que moraba en esta ciudad en ese tiempo, pues la gente del pueblo estaba
en masa con la montonera con raras excepciones, también, o eran la montonera misma unida a los foragidos
de Los Llanos y laguneros con que luchábamos" (Reyes, 1916, 90). Asimismo Reyes describe como fueron
las cargas de la Montonera en el sitio de 1862: "...Las caballerías nos disparaban sus armas tendidos sus
jinetes a la costilla del caballo, para no presentar su blanco a nuestros fuegos, de donde resultó que más caían
caballos que hombres. Hasta muchos días después se hallaron muchos caballos en los campos próximos y
lejanos de esta ciudad y por lo regular casi todos heridos en las piernas y asentaderas, lo que se explicaba por
la posición que llevaban en el caballo al atacar y volver cara cediendo a nuestros fuegos que era recio por
demás" (Reyes, 1916, 83). Para una versión revisionista, ver Paoli y Mercado (1973).
263
J. Posse a Próspero García, Tucumán, 9-X-1865 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
264
J. Posse a Próspero García, Tucumán, 9-X-1865 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
265
J. Posse a Próspero García, Tucumán, 9-X-1865 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
266
J. Posse a Próspero García, Tucumán, 9-X-1865 (AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-
13).
267
Giménez Zapiola, 1975; y Supplee, 1988.
268
legislaturas, convenciones constituyentes, colegios electorales, gabinetes ministeriales, clubes políticos,
logias masónicas, órganos periodísticos, colegios nacionales, juzgados federales, sociedades de beneficencia,
y bancos nacionales y provinciales.
269
Auza, 1971, 116.
270
Para la intervención Argentina en la Banda Oriental durante el período Rosista y la llamada Guerra
Grande, ver Quesada, 1994; durante la década del 50, en el desembarco del Gral. César Díaz y en la llamada
Hecatombe de Quinteros, y durante la década del 60, en la llamada Cruzada Libertadora, prolongación de la
Guerra Grande, ver Lockhart, 1976, Cap. VI; durante la década del 70, en la llamada Revolución de las
Lanzas, ver Reula, 1963-69, 27-34; y Vidaurreta, 1967, 403; para su intromisión en la década del 80, en la
que se dio en denominar la Revolución del Quebracho (1886), contra el Dictador Máximo Santos, que
encabezaran los Generales José Miguel Arredondo y Enrique Castro, ver Caillet-Bois y Annecou, 1968;
Vidaurreta, 1983; Aguirre Ramírez, 1989; y Rato de Sambuccetti, 1995; y para su influencia en la Revolución
del 97 y el 4, ver Monegal, 1942; Gálvez, 1942; Ponce de León, 1956, 1978; Mena Segarra, 1977; Viana,
1979; y Chasteen (1995). Para la participación Argentina en la Guerra del Pacífico, y sus vinculaciones con
Bolivia, ver Yrigoyen (1921); Bonilla (1979); y Vidaurreta (1988). En Paraguay, los partidos políticos
surgidos después de la Guerra de la Triple Alianza tuvieron su origen en la Legión Paraguaya, contingente de
Paraguayos que acompañó a los Ejércitos aliados (Caballero Aquino, 1985, 46; y Lewis, 1992). Más luego, la
candidatura presidencial del intelectual y Ministro de Relaciones Exteriores José Segundo Decoud --uno de
los integrantes de la Legión Paraguaya y concuñado del Presidente Juan G. González-- fué apoyada por la
dirigencia argentina y boicoteada por el Ministro Brasileño Dr. Amadeo Cavalcanti (Caballero Aquino, 1985,
181). Decoud fué acusado en las sesiones de la Cámara de Diputados de 1891 de anexionista o de veleidades
argentinistas (Domínguez, 1959, 67-127; y Caballero Aquino, 1985, 197). La dirigencia argentina había
apoyado la revuelta de Cándido Bareiro y Bernardino Caballero contra el Presidente Benigno Ferreira
(Caballero Aquino, 1985, 50). Acerca de las hipótesis para explicar la Guerra de la Triple Alianza, ver Box
(1958) y Abente (1987). Debo esta última referencia a la generosidad de la Dra. Alicia Vidaurreta. En cuanto
al crimen del Presidente Juan Bautista Gill, caracterizado como pro-Brasilero y anti-Argentino, Nicanor
Godoy le confiesa a Benito Cook que "...Es cierto que fui uno de los que dirigió aquellos sucesos y confieso
que tengo orgullo de haber conspirado en obra tan salvadora...Me dirá Vd. que aquello debe y es reprobado
por la civilización. Es cierto. Pero si alguno hubiere escuchado los gemidos de las víctimas de aquel tirano
[Gral. Germán Serrano y sus acompañantes] y visto enlodar la delicadeza de los hombres más distinguidos y
espuestos al mas vil ultraje de nuestros hogares y nuestras familias yo preguntaría si hombres jóvenes como
nosotros enseñados para la libertad en tierra argentina, yo pregunto repito si debíamos ser perdonados a fuerza
de egoístas y permanecer impasibles y sin corazón ante el cuadro de las iniquidades de aquel mandatario tan
ilegal si se quiere, pero justamente castigado por la voluntad popular de la que fuimos intérpretes" (Nicanor
Godoy a Benito Cook, Rosario, 14-VII-1885, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.46).
271
Sommariva, 1929-31; Tjarks, 1962; Frías, 1977,1978; Torino, 1982; Melo, 1964; Puiggrós, 1986; y
Cragnolino, 1986-87.
272
Sagarna, 1943; Spalding, 1972; y Argacha, 1979; y Saguier, 1996a.
273
permítaseme citar a Saguier (1995f). Para el Diputado Nacional por Córdoba Ramón T. Figueroa, en su
réplica de 1892 al Diputado Gonnet, aclaraba que los delitos de sedición y rebelión no eran --tanto para el art.
6 de la Constitución Nacional, la Ley de Justicia Federal de 1863, y el Código Penal-- el mismo objeto. El
Código Penal, para Figueroa, "...se ocupa de clasificar los delitos de rebelión y de sedición con relación
esclusivamente a las autoridades provinciales; casos de rebelión y de sedición que no están legislados en la
Ley de 1863, la que se refiere solamente a la rebelión y sedición con relación a los poderes públicos del orden
federal...Rebelión es el alzamiento, el desconocimiento de la autoridad constituída. La sedición no importa el
desconocimiento de la autoridad constituída, sino la negativa a obedecer las órdenes emanadas de esa
autoridad, y según las gradaciones que tenga esa negativa o resistencia, asume la clasificación de sedición, de
desacato, etc" (Congreso Nacional, Cámara de Diputados, 25-X-1892, 8a. Sesión extraordinaria, p.87). La
Ley de Justicia Federal excluye de sus artículos y de la penalidad los delitos de rebelión y de sedición contra
las autoridades de las provincias, porque según el Diputado Figueroa, "...no deben afectar la marcha regular y
el bienestar general del país, porque deben afectar solamente la marcha regular y el bienestar de la sección del
territorio de la provincia donde esos disturbios se hayan producido" (Congreso Nacional, Cámara de
Diputados, 25-X-1892, 8a. Sesión extraordinaria, p.89). De ello, sacaba el Diputado Figueroa como
conclusión, que su juzgamiento "...corresponde exclusiva y absolutamente a los tribunales del orden
provincial, porque solo a él afecta. Por eso es que el reo de delito de rebelión en una provincia no cae bajo el
fuero federal, en el juicio que se le forma: corresponde su juzgamiento a los tribunales del fuero común
radicados en la misma provincia donde tuvo lugar la perturbación" (Congreso Nacional, Cámara de
Diputados, 25-X-1892, 8a. Sesión extraordinaria, p.89).
274
García Soriano, 1972; Auza, 1978; Bischof, 1986; y Saguier, 1995d.
275
permítaseme citar a Saguier, 1996b.
276
ver Levaggi (1991) y Saguier (1994).
277
ver Levaggi (1992) y Saguier (1995a) y (1995b).
278
Little, 1980 y 1985.
279
entre otros, los de Masiello (1981); Calello, et. al. (1987); Pion-Berlin (1989); y Corradi, et. al.
(1992).
280
Di Tella y Zymelman, 1973, 32.
281
donde un tercer actor (el gobierno federal) está colocado por sobre las facciones en pugna, con capacidad
de aumentar en forma autoritaria los costos de los actores o jugadores intransigentes.
282
El ciclo comprendido entre 1885 y 1892 "...comienza en el segundo semestre de 1885, y alcanza su
culminación en el segundo semestre de 1892, con los primeros signos de la recuperación" (Di Tella y
Zymelman, 1973, 32).
283
El ex-Gobernador Rufino Ortega se había hecho conceder un inmenso latifundio en Malargüe, al sur de
Mendoza. En carta a Roca, el ex-Gobernador liberal Francisco Civit recordaba con nostalgia que "...los viejos
aseguran que sus tiempos eran mejores, que no había teatros, ni conciertos corruptores de la moral, que los
bailecitos eran muy lindos con velas de candil y panales, que no se perseguía a los santos sacerdotes y que la
carne valía entonces tres reales la arroba, en vez de tres pesos que cuesta hoy" (Francisco Civit a J. Roca,
Mendoza, 1-X-1883, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.33). Bajo las órdenes de los
Gobernadores de Roca, se hicieron según Posse "...aparatos de votaciones escluyendo opositores,
encarcelando, persiguiendo o amenazándolos con las culatas de los remington para alejarlos de las mesas"
(José Posse a D. Rocha, Tucumán, 13-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.214). Ahora,
decía Posse en Febrero de 1886, a dos meses de las elecciones de Abril, "...no hablemos de Juárez, que es
para mí un muñeco político con entrañas de acerrín, no es él quien ha triunfado es Roca con sus sistema de
fuerza" (José Posse a D. Rocha, Tucumán, 13-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.214).
Posse, en un rapto de voluntarismo político, concluía que no se podrá fundar gobierno regular según nuestras
aspiraciones y nuestros deseos,

"...sino barriendo el suelo, triunfando con la lucha sobre la lucha, deshaciendo hasta los cimientos la
obra de este soldado brutal que corrompió hombres e ideas para fundar el poder más cínico y
corrupto de la que se recuerden en la historia de las repúblicas sud-americanas" (José Posse a D.
Rocha, Tucumán, 13-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.214).
284
cuñado de José María Herrera (Jefe de Policía, 1884).
285
"...El Enganche tiene 60 hombres de Línea y en el Cabildo hay 150 y de noche llevan 100 mas" (Luis G.
Pinto a M. Juárez Celman, Santiago del Estero, 30-IV-1885, AGN, Sala VII, Arch. J. Celman, Leg.18).
286
hijo de Lorenzo Rojas y de Ramona Castro, cuñado del Diputado Nacional Octavio A. Sosa, y
concuñado del Gobernador de Tucumán Lídoro Quinteros y del Diputado Nacional Martín Posse, hermano
carnal de Pepe Posse.
287
Rojas le manifestaba a Roca que "...no necesito ni tengo objeto en hacerme pesado para él, lo he dejado
en completa libertad de gobernar, limitándome a observarle de la manera más prudente y amistosa, cuando he
creído que debía hacerlo para defender los intereses o las conveniencias del partido, sin haber recibido
tampoco de él jamás ni la más leve manifestación de desagrado o fastidio" (Absalón Rojas a J. Roca, Santiago
del Estero, 10-II-1884, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.36).
288
Absalón Rojas a J. Roca, Santiago del Estero, 12-III-1884 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.37; y Rafael, 1982, 63.
289
En su camino a Santiago del Estero, Luis G. Pinto le manifestaba a Juárez Celman, que Gerónimo
Ferreyra, cuñado de Silva, había sido apresado, y que encontraba "...una atmósfera muy pesada contra Silva,
pues que ha venido completamente hebrio peleándose con los cantineros y cometiendo todo género de
tropelías, y, como Vd. comprende todo esto contribuye a desprestigiar el Gobierno" (Luis G. Pinto a M.
Juárez Celman, Santiago del Estero, 30-IV-1885, AGN, Sala VII, Arch. J. Celman, Leg.18).
290
Rafael, 1982, 65; y Achával, 1988, 373. Tal fué la tensión política pre-electoral, que con motivo de la
llegada del Dr. José María Corvalán, y de una comida Rochista que se dió un Domingo de Julio de 1885 en el
Salón del Club Social, "...recrudecieron las alarmas de la gente del gobierno", haciendo que el Gobernador, el
Ministro y demás "...se encastillaron en el Cabildo, acuartelando la tropa" (Carlos M. Maldonado a D. Rocha,
Estación Frías, VII-1885, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.215).
291
Rafael, 1982, 71.
292
Rafael, 1982, cap. VIII.
293
Bazán, 1992, 227.
294
régimen en el cual los individuos participan de distintas afiliaciones (de familia, de vecindad, de edad, de
religión y de militancia política) con gente diferente (Ross, 1995, 68).
295
Sommi, 1957, 95; Noble, 1960, 384; y Romero Carranza, et. al., 1992, III, 212. El defensor de Olmos en
el juicio político entablado en la Legislatura de Córdoba fue Lucio V. López (Frías, 1985, 232). En Córdoba,
Marcos Juárez fué al Gobernador Olmos, lo que en Corrientes el Coronel Rudecindo Roca había sido en 1881
al Gobernador Gallino.
296
impuesto en la fórmula por Marcos Juárez.
297
Gallo y Cortés Conde, 1972, 78. Hijo de Marcos Juárez y Luque y de Rosario Celman y Argüello, y
marido de Claudina Revol Núñez, hija de Félix Revol y de Gumersinda Núñez Bazán (Cutolo, III, 719; y
Lazcano, III, 322). Ciertas versiones nunca confirmadas indican que fué hijo de una violación que sufriera su
madre durante un malón indígena.
298
hijo de José Javier Díaz y de Tomasa Gonsález, nieto materno de Felipe Antonio Gonsález y de Rosa
Arias de Cabrera, y marido de Eusebia Igarzábal Usandivaras (Díaz de Molina, 1972, 199). Era padre de los
legisladores provinciales Ramón y Emilio Díaz e Igarzábal, y suegro del Diputado Provincial Eudoro Pizarro
Torres.
299
Díaz de Molina, 1972, 601. El presidente Avellaneda había interpelado a Olegario Ojeda preguntándole
porqué Roca apoyaba tanto a Antonio del Viso, y atacaba a Felipe Díaz, su tío político, para Vice-Gobernador
(Olegario Ojeda a Julio A. Roca, Córdoba, 11-I-1877, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.4). Avellaneda le
pedía con insistencia a Ojeda que le escribiera a Roca para decirle "...que lo ponías en un serio conflicto al
atacar a Díaz, que este era una columna poderosa de su partido en Córdoba y que desairarlo era perderlo para
el partido" (Ibídem).
300
Díaz de Molina, 1972, II, 607.
301
Cárcano, 1969, 94.
302
Hijo de Henry Gavier y de Manuela Figueroa, y marido de Florinda Allende y Díaz, hermano del
Senador Provincial Pedro Gavier Figueroa, suegro del Senador Provincial Dionisio S. Centeno Escuti, y
primo hermano político del Presidente Miguel Juárez Celman (Cutolo, III, 284).
303
Cutolo e Ibarguren (h), 1974, 238.
304
En orden de aparición: Luis Warcalde Padilla, Senador Provincial por Ischilín (1871-73) y Diputado
Nacional (1872-80); Félix Funes Díaz, Senador Provincial por Tercero Abajo (1884-92; 1903-07); Emilio
Díaz Igarzábal, Senador Provincial por Tercero Arriba (1896-08); Calixto S. de la Torre Gonsález, Senador
Nacional (1898-01); José Xavier Díaz Allende, Senador Provincial por Cruz del Eje (1901-09); el
Gobernador Pedro J. Frías Díaz Allende, Senador Provincial por Río Primero (1919-26); Carlos Alberto Díaz
Gavier, Senador Provincial por Río Primero (1920-28); Roberto A. Díaz Pizarro, Senador Provincial por
Tercero Abajo (1934-38); Ernesto Díaz Yofre, Senador Provincial por Tercero Abajo (1938-42).
305
hijo de Manuel José de Ocampo y Navia y de Ursula Gonsález y Arias de Cabrera; marido de Clara
Lozano Samayoa; y concuñado del político e historiador Vicente Fidel López.
306
Cutolo e Ibarguren (h), 1974, 238. Era el hijo del Coronel Rufino Ortega Beruti, fallecido en Pavón, nieto
materno del Gobernador Pedro Molina Sotomayor (GD.1838/40); sobrino carnal del Gobernador Luis Molina
Videla (GP.1859); padre del Gobernador y Diputado Nacional Rufino Ortega Ozámiz (GP.1910-14,
DN.1928-32); cuñado del Diputado Provincial Francisco C. Ozámis (DP/Mpú.1866); y primo hermano del
Diputado provincial Javier Molina García (DP.).
307
Nacido en 1833, hijo del General Pedro Pascual Segura y de Rosa Galdámez, y casado en 1868 con
Elena Corvalán, hija de Eugenio Corvalán Sotomayor y de Lucía Zapata Coria. Era tío del Diputado Nacional
Rodolfo M. Zapata Segura (Cutolo, VI, 58).
308
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 19-XI-1894, 9a. Sesión de Prórroga, p. 606.
309
Rufino Ortega a J. Roca, Mendoza, 23-I-1885 (AGN. Arch. Roca, Leg.43). La Palabra había sido
fundada en 1884 (Galván Moreno, 1944, 383).
310
fundado en 1880, propiedad del Dr. Moisés Lucero.
311
Rufino Ortega a J. Roca, Mendoza, 23-I-1885 (AGN. Arch. Roca, Leg.43).
312
fundado en 1880 (Galván Moreno, 1944, 383).
313
fundado en 1882 (Galván Moreno, 1944, 383).
314
Rufino Ortega a J. A. Roca, Mendoza, 26-I-1885, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.43.
315
Rufino Ortega a J. A. Roca, Mendoza, 26-I-1885, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.43.
316
Rufino Ortega a J. A. Roca, Mendoza, 26-I-1885, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.43.
317
Suegro del que luego fuera Gobernador de Mendoza Emilio Civit.
318
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 19-XI-1894, 9a. Sesión de Prórroga, p. 606.
319
Rufino Ortega a Ramón J. Cárcano, Mendoza, 2-I-1888, Archivo General de la Nación (AGN), Sala VII,
Arch. J. Celman, Leg.26.
320
Joaquín Carlés a J. Roca, San Luis, 8-X-1882 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.27).
321
Nicolás A. Villanueva, Salvador Civit, Angel Ceretti, y otros.
322
Francisco Civit fue padre del Gobernador Emilio Civit. Ante la perplejidad de Ortega, el Comité se
compuso de

"...una parte de amigos del partido y el resto de los mismos hombres del 74 y del 80 [Mitristas], el
cual proclamó las adjuntas listas por las que verá que ha sido ese acto político una cosa
incomprensible, pues no tiene explicación, sino es querer dar un rumbo opuesto para el porvenir, que
una situación salida del seno de un partido y llena de vida con elementos propios, vaya a llamar a sí
elementos espúreos y enemigos acérrimos del partido, opositores al Jefe del Partido nacional que es
Vd., y aún más, enemigos personales míos, consideración que no he querido tener en cuenta"
(Rufino Ortega a Julio A. Roca, Buenos Aires, 22-IX-1887, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).

En todo esto se manifestaba, según Ortega,

"...deslealtad e inconsecuencia, y detrás de ello la mano de [Juan Eugenio] Serú que pretende
apoderarse de la situación, y flexible como es, con su método de política, en la que entra la dobléz y
la conveniencia, a trueque de surgir, formar con esos elementos ayer relegados y vueltos a sacar a la
vida política por él, un círculo peligroso para el porvenir" (Rufino Ortega a Julio A. Roca, Buenos
Aires, 22-IX-1887, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
323
Rufino Ortega a Julio A. Roca, Buenos Aires, 22-IX-1887 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
324
En carta a Roca, E. Civit le contaba que "...las relaciones de Ortega y Benegas completamente rotas e
imposible de reanudarse por ahora al menos, incidente que no ha producido dificultades ni trastornos ni
división entre los amigos. Creo que a Ortega lo han fundido, han quebrado su influencia y será muy difícil la
recupere. He hablado varias veces con Benegas y Serú respecto a la cuestión candidaturas a la Gobernación.
Serú se me ha manifestado con toda franqueza, se me ha ofrecido sin reservas y me ha declarado repetidas
veces que no aspira al Gobierno sino a una Diputación nacional. Creo que procede con sinceridad pero en
Mendoza la jeneralidad no le cree y le desconfía. El hecho es que los mendocinos no le aceptan como
candidato, que tiene resistencias serias y que su principal fuerza está entre los originarios de otras Provincias y
que residen allá. Por otra parte lo que a él apoyan no resistirían otra candidatura caso de no surjir la de Serú
como los mendocinos resistirían de todos modos la de este. Cárcano y sus amigos representados por Héctor
Quesada han trabajado hasta ahora poco a Serú para que se presente como candidato y han hecho en su favor
la mayor atmósfera, pero Serú no ha picado y los ha estado enterneciendo con cartas. Serú está bien, no tiene
compromiso alguno con Cárcano y creo no los contraerá tampoco. Lo considero amigo suyo por todo lo que
con el he hablado y creo no equivocarme si le aseguro que lo serviría a Vd. Para mostrarle el espíritu de la
jente de allá le diré que con motivo de la reforma de la Constitución en el Proyecto presentado por la
Comisión han puesto un artículo estableciendo que no podrá ser Gobernador un Ministro del anterior que no
hubiere renunciado por lo menos dos años antes de concluir el período. A Benegas le faltan menos de dos
años, el tiro iba a Serú. Hemos trabajado en la Convención y el artículo no pasará. Por mi parte le estoy
sumamente agradecido a los amigos de Cárcano. Me hacen una guerra sin cuartel y combaten mi candidatura
de todos modos. Dicen que habiendo estado en Europa y conversado con Vd. y siendo amigo suyo no seré
jamás Carcanista y que en el Gobierno lo apoyaré a Vd. que aunque yo les hiciese a ellos las mejores
declaraciones y tratase de darles las mayores seguridades de imparcialidad no me creerían. En una palabra mi
situación respecto de ellas es esta. Aceptan al diablo antes que a mí. Como Vd. comprenderá todo esto no me
quita el sueño, no he ambicionado ni ambiciono el puesto y lo que pueden conseguir con su actitud es que
trabaje para obtenerlo, por el contrario considero un título merecer semejante oposición pues ella demuestra
que soy leal y amigo suyo, que no soy un cínico desvergonzado ni un ladrón y que no me he emporcado como
todos ellos en negocios sucios o latrocinios a la Nación. Me gustan mas de opositores que de amigos pues no
quiero ni ser sospechado siquiera" (E. Civit a J. A. Roca, Buenos Aires, 8-VI-1888, AGN, Doc. Donada, Sala
VII, Arch. Roca, Leg.57).
325
Tiburcio Benegas a J. Roca, Mendoza, 8-IV-1888 (AGN, Documentación Donada, Arch. Roca, Sala VII,
Leg.57).
326
Camilo Aldao a J. Celman, Rosario, 23-XI-1888 (AGN, Sala VII, Arch. J. Celman, Leg.26).
327
esta tipología remonta su orígen a las desavenencias generadas por la partición de los bienes Jesuíticos
(1767), donde los mazorqueros o federales serían herederos de los denominados sarracenos, partidarios de los
Jesuitas, y los denominados unitarios, herederos de los ministeriales, afectos a las Reformas Borbónicas y a la
Expulsión de los Jesuitas.
328
Bravo, 1995, 18.
329
Carlos M. Maldonado a Dardo Rocha, Tucumán, 20 y 27-XII-1885, AGN, Arch. Rocha, Leg.214; y Juan
B. Lacroix a Dardo Rocha, Tucumán, 22-I-1886, AGN, Sala VII, Archivo Dardo Rocha, Leg.214.
330
Barraquero, 1926, 473 y 435.
331
dirigido en un principio por Agustín López (1885), luego por Emilio Carmona (1886), más tarde por
Silvano Bores (1887), y finalmente en forma sucesiva por Félix Corrales (1888), Pedro Márquez (1889) y
Martín Posse (1890). Desplazó a La Razón (ver García Soriano, 1972, 40-44).
332
Romero Carranza, et. al., 1992, III, 210-211. El ex-Gobernador Federico Helguera había faltado a sus
compromisos con el Rochismo, volcándose a favor de la situación, de filiación Irigoyenista, "...influenciado
por su cuñado el Gobernador actual Santiago Gallo, que pretende guardarlo como reserva, para el caso de una
alianza entre Vd. e Irigoyen. Por otra parte, el Gobernador Gallo, ha debido hacerle esta otra reflexión, que
aceptando la presidencia del Comité se hacía Jefe de la oposición a su gobierno. Como aquí todo el mundo es
pariente, y es eso que resuelve todo, D. Federico no se ha animado a meterse. En cuanto fuí a comunicarle que
tenía la contestación suya, allanando las dificultades que él [Helguera] había puesto, me contestó, que él había
hablado después con algunos amigos y que había resuelto no embanderarse todavía que esos amigos, que
están comprometidos a seguir a D. Bartolo y a Gorostiaga, le habían dicho que dentro de poco tiempo se
habían de unir a Vd. y que como él quería entrar sin dejar un solo amigo en otras filas, iba esperar que ese
punto fuera resuelto por los mencionados amigos para entrar junto con ellos" (Carlos Maldonado a Dardo
Rocha, Tucumán, 24-VII-1885, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.214)..
333
Dueño de Sauce Yaco, hijo de Vicente Posse Tejerina y de Sabina Talavera Olivera, hermano del
Gobernador Wenceslao Posse Talavera, y del Diputado Nacional Emidio Posse Talavera, primo hermano del
Diputado Nacional Filemón Posse Bores, y de José Posse Insúa, (a) "Pepe". Estaba casado con Carmen
Colombres Ruiz Huidobro, tía carnal del Gobernador Ramón Paz Posse y del Diputado Nacional Eduardo Paz
Colombres.
334
Empezó siendo oficialista en el gobierno de Benjamín Paz, opositor en el de Santiago Gallo, nuevamente
oficialista en el de Juan Posse, y nuevamente opositor en el del Coronel Quinteros, oportunidad en la cual fue
empastelado. Su redactor en jefe fue Pepe Posse y su principal reporter León Rosenvald. Se enfrentó a La
Razón, diario dirigido por el periodista santiagueño Carlos Maldonado (García Soriano, 1972, 30-36).
335
había sido Gerente de la sucursal del Banco Nacional. Era hijo natural del ex-Gobernador Celedonio
Gutiérrez, cuñado del Gobernador de Santiago del Estero Absalón Rojas, y suegro del escritor y político
radical Ricardo Rojas.
336
Bravo, 1995, 18.
337
Silvano Bores, Director de El Deber, fué detenido por orden del Gobernador Posse, lo cual fué
denunciado a la Cámara de Diputados, quien se lo comunicó al Poder Ejecutivo.
338
"Mientras los amigos del Dr. Juárez Celman, y el mismo Dr. Juárez, creyeron que sería fácil arrancar la
renuncia al Gobernador de Tucumán, Sr. Posse, empleando la violencia, en amenazas y la cárcel, no hubo
apuro en decretar la intervención, pues era mejor hacerlo después y no antes de la renuncia, para tener
derecho a constituir gobierno en la forma más agradable al Presidente de la República. Pero convencidos de
que no es posible arrancar esa dimisión --pues había que destruir el carácter de un hombre, cosa un poco
difícil sin antes ensayar los tormentos inquisitoriales que el célbre Barreto aplicaba a los italianos Volpi y
Patrone, en el Cabildo de Montevideo-- buscan entonces la intervención inmediata con el mismo empeño con
que la venían retaceando. Firma: Arístipo" ("Eso de Tucumán", El Diario, 19 y 20-VI-1887).
339
De ahí la Copla Popular

"...Levántese Don Juan


Que las ocho son
Ya viene Quinteros
Con su Batallón

Déjalo que venga


Déjalo venir
Qua a juerza de balas
Lo iré hacer rendir

(Versión libre proporcionada generosamente por Julio Ardiles Gay Delgado).

Los sucesos de Tucumán le demostraban a El Diario "...que el Gobierno Nacional no es refractario


al sistema del secuestro del telégrafo, como no lo ha sido con respecto a muchas otras prácticas Santistas [por
Máximo Santos]; pero no satisfecho con la sustracción momentánea ni con las fiscalizaciones de oportunidad,
llega a la supresión absoluta de todos los medios que el pueblo puede utilizar para saber con exactitud lo que
ha pasado y lo que pasa en la capital Tucumana. No solo el telégrafo sino la correspondencia epistolar, las
cartas de familia, doblemente inviolables, han estado y aún están sujetas a la inspección y al secuestro inícuo
ordenado por el gobierno. Han pasado cuatro días desde que las hordas reclutadas en el bajo pueblo cordobés
llevaron su asalto a la ciudad de Tucumán, bajo la inspiración y el mando inmediato de conocidos empleados
nacionales; y sin embargo estamos hoy, con respecto a noticias detalladas y de buena e insospechable
procedencia, casi como en las primeras horas de producidos los sucesos. A esepción del importante telegrama
enviado a Córdoba por el Sr. Molina Salas, denunciando la forma en que se hizo allí el enganche y la
acumulación de elementos, para lanzarlos a lo que hoy se presenta como movimiento revolucionario. Tal vez
la mazorca lanzada sobre la ciudad desprevenida, a favor de la intervención disimulada y con la esperanza de
la inmediata intervención sin escrúpulos, ha cometido allí actos de tal naturaleza que la sola publicidad de
ellos aumentaría el descrédito en que vive el Gobierno de la Nación evidenciando la iniquidad del plan
concebido contra las libertades Tucumanas. Unicamente la existencia de hechos horribles cuya
responsabilidad cae directamente sobre el Dr. Juárez Celman y sus amigos, esplicaría el secuestro del
telégrafo, la interrupción de la correspondencia y el forzoso aislamiento e incomunicación que pesa sobre los
habitantes de Tucumán" ("Lo de Tucumán. El Telégrafo", El Diario, 15-VI-1887).
340
Quinteros era hijo natural del ex-Gobernador Celedonio Gutiérrez y suegro del escritor y político radical
Ricardo Rojas. Quinteros había estado en Belgrano durante los sucesos de 1880. Según Juárez Celman, la
revolución fué hecha "...con la colaboración de los Nougués, Padilla, Hileret, Helguera, etc" (Miguel Juárez
Celman a Julio A. Roca, Buenos Aires, 2-VI-1887, AGN, Archivo Roca, Leg.56). Para justificar tamaña
brutalidad, el Diputado Nacional por La Rioja Guillermo San Román Dávila, manifestaba que el pueblo de
Tucumán había echado abajo "...el monopolio político de una familia, que la opinión pública ha llamado: la
Dictadura Posse" (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 17-VI-1888, p.267). Un
sobrino segundo del mismo Gobernador y de Pepe Posse, Benjamín Posse Alvarez, le escribía a Roca --
contradiciendo una anterior enviada en 1881 a Juárez Celman-- que la revolución fué "...correctísima y
necesaria (aunque dolorosa) que no ha dejado ni rastros de complicidad para los que nos han ayudado"
(Benjamín Posse a Julio A. Roca, Buenos Aires, 16-VI-1887, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56). Por lo
demás, le agregaba no sin modestia que "...no necesito decirle que somos gente buena: [Lídoro] Quinteros,
yo, Martín [Posse], [Silvano] Bores, Eudoro Vásquez, etc., roquistas puros!" (Benjamín Posse a Julio A.
Roca, Buenos Aires, 16-VI-1887, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
341
Juárez Celman a J. A. Roca, 1887 (AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.56). El Jefe de Policía había tratado
de detener al autor del libelo pero el encargado de la Oficina de Enganche del Ejército lo impidió
argumentando que dicho individuo se hallaba inscripto en la nómina del servicio (Bazán, 1992, 223).
342
Juárez Celman a J. A. Roca, 1887 (AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.57).
343
Juárez Celman a J. A Roca, Buenos Aires, 1887, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.57.
344
Juárez Celman desmintió esta versión del telegrama, "...primero porque le hacía daño entre los amigos de
esta y de Tucumán, y segundo porque conociendo su carácter y modo de proceder, no era ni verosímil de Vd.
hiciera tales telegramas, sin conocer a fondo lo ocurrido y sin objeto práctico, desde que él no ....a ningún
amigo en condiciones de hacer algo eficaz" (Miguel Juárez Celman a Julio A. Roca, Buenos Aires, 2-VI-
1887, AGN, Archivo Roca, Leg.56). El Diario tenía poderosos motivos "...para afirmar que el proyecto
cordobés, se trata de formar una liga de gobernadores en el norte de la República, entrando a formar parte de
ella el de Córdoba, el de Santiago del Estero, el de Catamarca, y el de Tucumán, para lo cual serán invitados
el de La Rioja, el de Salta y el de Jujuy. Ignoramos porque, se duda que Güemes quiera entrar en la
confabulación de esos gobernadores, y de ahí es que se comienza a pensar en derrocarlo. Parece que
[Absalón] Rojas no es de las enteras simpatías del Dr. Juárez, y por mas que sus actuales o futuros aliados
intenten hacerlo entrar de lleno en la gracia del Presidente este le tiende alguna celada. Nadie da hoy puntada
sin nudo, y el 4o. de línea no hubiese ido a Tucumán de puro revolucionario ni Marcos Juárez, ni Daza, ni
Rojas son gente que entreguen así no mas sus elementos para aventuras sin ton ni son. Por todo eso, creemos
sin duda alguna para nosotros, que es el cordobesismo que ha derrocado a balazos al Gral. Roca en Tucumán"
("La Revolución de Tucumán. Tiró el Diablo de la Manta", El Diario, 26 y 27-VI-1887).
345
Castello, 1984, 465; y Saguier, 1997.
346
concuñado del Diputado Nacional Delfín Gallo Terán, hermano del ex-Gobernador Santiago Gallo.
347
Carlos Pellegrini a Julio A. Roca, Buenos Aires, 30-VI-1887 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
348
Ibídem.
349
Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación, 18a. Reunión, 16a. Sesión Ordinaria, 27-VI-
1887, pp.80-109.
350
Carlos Pellegrini a Julio A. Roca, Buenos Aires, 30-VI-1887 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
351
Ibídem.
352
Ibídem.
353
Carlos Pelegrini a Julio A. Roca, Buenos Aires, 30-VI-1887 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
354
Ibídem.
355
Ibídem.
356
Ibídem.
357
Ibídem.
358
Sin embargo, Juan Posse en carta a Roca le cuenta, en enero de 1887, tres meses antes del golpe, que

"...van dos veces que me he dirigido a él con telegramas de atención como a la primera autoridad de la

República y no me ha contestado" (Juan Posse a J. A. Roca, Tucumán, 14-I-1887, AGN, Sala VII, Archivo

Roca, Leg.56). Asimismo, el propio Juárez Celman le confesaba a Roca que era natural que la oposición le

achacara la revolución

"...pero no ha podido encontrar un solo detalle, un acto, una palabra hablada o escrita para
imputármela; la revolución ha sido eminentemente popular, toda la provincia se le plegó desde el
primer momento, mientras que de parte del gobierno, solo estuvieron los 300 soldados de su piquete,
pues aún los milicos [sic] de campaña se pronunciaron por la revolución" (Miguel Juárez Celman a
Julio A. Roca, Buenos Aires, 2-VI-1887, AGN, Archivo Roca, Leg.56).
359
Al final de la carta enviada por Juárez Celman a Roca negando su participación en el golpe de estado de
Tucumán, se traicionaba, pues en un rapto de sinceridad, le confesaba que la revolución de Tucumán,

"...con todos sus inconvenientes será de gran trascendencia política en el porvenir, aquella situación
en la forma que se mantenía sería más tarde el núcleo de una oposición en el norte de la república y
un pésimo ejemplo y precedente" (Miguel Juárez Celman a Julio A. Roca, Buenos Aires, 2-VI-1887,
AGN, Archivo Roca, Leg.56).
360
hijo de Vicente Gallo Ispizúa y de Delfina Terán, marido de Aniceta Lagos, santafesina; hermano del
Gobernador Santiago Gallo, cuñado del Diputado Nacional Dr. Luis Lagos García; y concuñado del Vice-
Presidente Dr. Carlos Pellegrini. Era tío carnal del Diputado Nacional Vicente Gallo Colombres.
361
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 13-VI-1887, p.149.
362
Martín Posse, hermano menor de "Pepe" Posse, le advertía en 1886 a Juárez Celman para "...que se
ponga en guarda con las insinuaciones que pudieran hacerle los Posse viejos, Emidio y Filemón, pues
tratándose de Juan [Posse] que es el único Posse mazorquero Derquista y por consiguiente como corneta el
peor de la familia, son capaces de sostener que responderá al Partido Nacional [Mitrista] aunque ha
demostrado por sus hechos que no responde ni al apellido" (Martín Posse a Juárez Celman, Tucumán, 4-VIII-
1886, AGN, Sala VII, Archivo Juárez Celman, Leg.23).
363
Fallos, II, 121-127; citado en Palacios, 1947, 50. Esta misma Acordada es la que invocó la Corte
Suprema en 1930 para justificar el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen.
364
Diario de Sesiones, Cámara de Diputados de la Nación, 13-V-1887, p.150.
365
Diario de Sesiones, Cámara de Diputados de la Nación, 13-V-1887, p.150.
366
Diario de Sesiones, Cámara de Diputados de la Nación, 13-V-1887, p.150.
367
Diario de Sesiones, Cámara de Diputados de la Nación, 13-V-1887, p.151.
368
Gallo, 1941, 23.
369
José S. Daza a J. Roca, Catamarca, 5-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
370
José S. Daza a J. Roca, Catamarca, 5-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
371
Hijo de Vicente Gallo Ispizúa y Delfina Terán Alurralde, hermano del Diputado Nacional Delfín Gallo
Terán, y tío del Diputado Nacional Vicente C. Gallo Colombres. Estaba casado con Mercedes Molina Cossio,
cuñada del Gobernador Federico Helguera Garmendia, y tía de los Diputados Nacionales Federico Helguera
Molina y Ricardo Frías Silva, y del Ministro de Gobierno Eudoro Avellaneda Terán.
372
José S. Daza a J. Roca, Catamarca, 5-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
373
N.N. a J. Roca, Catamarca, 11-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
374
N.N. a J. Roca, Catamarca, 11-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
375
Baltasar Lema a Juárez Celman, Tucumán, 22-II-1886, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. J. Celman,
Leg.22).
376
primo o sobrino del Diputado Nacional Dermidio Ocampo Lema (DN.1862-66).
377
Baltasar Lema a Juárez Celman, Tucumán, 22-II-1886, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. J. Celman,
Leg.22).
378
José Daza a J. A. Roca, Catamarca, 15-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
379
cuñado del poderoso dueño de ingenios azucareros Clodomiro Hileret.
380
José Daza a J. A. Roca, Catamarca, 15-II-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.50).
381
José Daza a J. Roca, Catamarca, 27-VII-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.53).
382
hijo de Felipe Leguizamón Gauna, nacido en Salta, y de Gualberta del Llano, chilena; y marido de Elena
Ovalle y Aragua, hija del primer presidente de Chile (Bazán, 1992, 333).
383
O. Leguizamón a J. Roca, Catamarca, 1884 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.42).
384
ver Lacoste, 1994, 60.
385
"La renuncia del Gobernador Benegas arrancada en su prisión por los revolucionarios ha sido aceptada
por la Legislatura, sesionando bajo la presión de estos acontecimientos, y elegido en la misma sesión como
Gobernador Provisorio el Dr. [Antonio] Bermejo, Diputado Nacional por aquella provincia y porteño"
("Revolución en Mendoza. El Gobierno y Ministros depuestos y encarcelados. Cuatro muertos. Paz y
Administración", El Diario, martes 8-I-1889). Al día siguiente, El Diario afirma que se ha despejado la
incógnita, pues "...El movimiento popular que derrocó al Gobernador Benegas, ha quedado reducido a las
escuálidas formas de un alzamiento militar contra las autoridades constituídas de la provincia de Mendoza.
Las armas de la nación han disparado sus tiros contra el gobierno de una provincia, y el pueblo de Ortega, se
compone de soldados disfrazados con sus jefes a la cabeza, reos hoy de un delito desconocido en los ejércitos
regulares, fruto peculiar de estas regiones de Sudamérica, transmitidos de la madre patria, junto con la
ardorosa sangre y el carácter indisciplinado. Firma: Sachem" ("Intervención a Mendoza", El Diario, 9-I-
1889).
386
"'El Diario' en Mendoza. Carta de nuestro corresponsal", (El Diario, jueves 10-I-1889).
387
Eduardo Wilde a Julio A. Roca, Buenos Aires, 4-II-1889 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.56).
Manuel Bermejo, el que fuera Presidente de la Corte Suprema de Justicia, en carta a Juárez Celman, pretendió
justificarla, pues "...no se hizo violencia ni intimidación alguna a las gentes de la casa ni resultó un solo herido
entre los que acompañaban al Sr. Benegas. De allí fueron conducidos Benegas a la casa de familia de
Mogrovejo, Serú a la de Rodolfo Zapata, el Jefe de Policía a las de Bombal, y Deoclecio García a lo de
Fabián Correa, donde han sido tratados a cuerpo de rey" (Manuel Bermejo a Juárez Celman, Mendoza, 11-I-
1889, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.26).
388
sobrino tercero de Arístides Villanueva Chenaut y de Joaquín Villanueva Carrillo. Ver Columba, 1978, I,
7-15; y Villanueva Ara, 1996, 55-94.
389
Un "...gobierno de familia, con 17 parientes diputados a la legislatura" (Diario de Sesiones de la Cámara
de Diputados de la Nación, 19-XI-1894, 9a. Sesión de Prórroga, p. 606).
390
Olguín, 1961, 43.
391
Rufino Ortega a Ramón J. Cárcano, Mendoza, 2-I-1888 (AGN, Sala VII, Arch. J. Celman, Leg.26).
392
"...Inmediatamente que recibí la carta de Ortega anunciando su proyecto de revolución, le dirigí a Vd. un
telegrama, y llamé a Marcos al aparato y le hice un resumen de todo. Vinieron a casa Quesada y Villanueva.
Guardaron reserva al respecto, pero más luego me confesaron los propósitos y planes de Ortega cuando
supieron que yo tenía carta de este último. Les reprobé completamente todo lo que pensaban, haciéndoles las
mismas reflexiones que se han aducido después de los sucesos. A Ortega no le contesté ni una palabra, porque
no quería ni que se sospechara que mantenía correspondencia sobre estas cosas" (Ramón J. Cárcano a Juárez
Celman, Domingo 13, 1889, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.27).
393
"...los flamantes Ministros y el mismo Bermejo se han dirigido al interventor, significándole que no
tienen fuerza armada para oponer a la intervención decretada por el Poder Ejecutivo Nacional, pero que
protestan contra ella considerándola ilegal. Fundan estas protestas nada mas que en la espontaneidad de la
renuncia de Benegas, sosteniendo a capa y espada que la dimisión ha sido voluntaria, que se ha producido sin
presión alguna. Estando el Gobierno en prisiones, con centinelas del 12 de Línea, tal vez amenazado de
muerte presentó la renuncia de su puesto, mas apenas recobró su libertad lo primero que hizo fue declarar que
su dimisión le fue arrancada por la fuerza. Los once legisladores no se preocupan de la forma en que se había
producido ese documento y se apresuran a aceptar la renuncia, nombrando un nuevo gobierno de su círculo.
De la única manera que se podía comprobar la espontaneidad de la renuncia era poniendo en libertad al
Gobernador Benegas, devolviéndole todo su poder, y entonces cuando estuviere en posesión del mando
preguntarle si insistía en su resolución de retirarse del gobierno, pero no se ha hecho así y por lo tanto es
vicioso y nulo todo lo resuelto por los once representantes de la revolución. Firma: Forth" ("El Escándalo de
Mendoza", El Diario, 11-I-1889).
394
"El Dr. Derqui no debe olvidarse del caso de Gallino, Gobernador de Corrientes, que en su arresto
presentó su indeclinable renuncia. La Legislatura lo aceptó" (transcripto de Los Andes, "Ecos del Día. El
escándalo de Mendoza", El Diario, 13 y 14-I-1889).
395
Funes, 1942, I, 363.
396
Oseas Guiñazú a Julio A. Roca, Mendoza, 19-VIII-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.59).
397
Ibídem.
398
Ibídem.
399
sobrino del Senador y Diputado Provincial Manuel Cruz Videla Gonsález (SP/SRF.1896-04); y padre del
Gobernador Carlos Washington Lencinas Peacock (GP.1924-28); y de los Diputados Nacionales José
Hipólito y Rafael Néstor Lencinas Peacock; (DN.1920-28) (DN.1926-30) (Fuente: Morales Guiñazú, 1939,
309).
400
Funes, 1942, I, 367; y Olguín, 1961, 52.
401
Francisco Uriburu a Julio A. Roca, Mendoza, 29-I-1891 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.66).
402
Ibídem.
403
Emilio Civit a Julio A. Roca, Mendoza, 26-VIII-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.59).
404
Emilio Civit a Julio A. Roca, Mendoza, 6-XI-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.71).
405
Ibídem.
406
hijo de Juan Eugenio Serú y de Micaela Ladrón de Guevara, y casado en primeras nupcias con Hortensia
Puebla Peñaloza, y en segundas nupcias con Carolina Palacio. Era cuñado de los Diputados Nacionales
Adolfo y Germán Puebla Peñaloza.
407
Villanueva Ara, 1996, 55-94.
408
hijo de Agustín Videla y de Manuela Correas Espínola, y hermano del Diputado Provincial Daniel
Videla Correas (DN.1874-78; DP/Gllén.1866). Los Diputados provinciales Carlos Videla Correas
(DP/JN.1866; DP/JN.1870); y Eusebio Videla Correas (DP.1863) eran también hermanos pero eran hijos del
Diputado Provincial José María Videla y de Magdalena Correas.
409
hijo del Gobernador Francisco Civit Godoy (GP.1873); y sobrino del Senador Nacional Martín Zapata
Coria (SN.1854-60).
410
Emilio Civit a Julio A. Roca, Mendoza, 6-XI-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.71).
411
Ibídem.
412
Ibídem.
413
Ibídem.
414
Ibídem.
415
Ibídem.
416
Emilio Civit a Julio A. Roca, Mendoza, Diciembre de 1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.61).
417
Ibídem.
418
Ibídem.
419
Rufino Ortega a Julio A. Roca, Mendoza, 18-IV-1891 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.63).
420
Ibídem.
421
Rufino Ortega a Julio A. Roca, Mendoza, 28-X-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.60).
422
El Banco de este nombre abrió sus puertas en Mendoza en 1868, y debió cerrarlas al poco tiempo. Pero
según Cunietti-Ferrando (1989), algunos de sus accionistas, tales como Benito Borda, Carlos Mansilla,
Valentín Videla, Ambrosio Lezica y otros lo revivieron con el mismo nombre en San Juan (Cunietti-
Ferrando, 1989, 8).
423
A juicio de Moisés Cordero, "...sin el consentimiento del Dr. Miguel S. Echegaray, fuerte accionista, no
conseguirían la liquidación, pero es el caso que este está muy mal con el Gerente [Juan J.] Videla y se presta a
ello" (Moisés Cordero a Dardo Rocha, San Juan, 16-VII-1885, Sala VII, Arch. D. Rocha, Leg.214). Miguel
Segundo Echegaray era hijo del Gobernador Miguel Echegaray Cano y de Nicolasa Videla Echegaray y
marido de Margarita Videla Lima, hermana del Gobernador Valentín Videla Lima.
424
marido de Paz de la Presilla Astorga.
425
Carlos Doncel a J. Roca, San Juan, 18-VI-1885, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.45.
426
Carlos Doncel a J. Roca, San Juan, 29-I-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
427
Carlos Doncel a J. Roca, San Juan, 29-I-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
428
Pedro A. Garro a Juárez Celman, San Juan, 7-II-1885, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.17.
429
Luis Cané a J. Roca, Buenos Aires, 9-II-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
430
Luis Cané a J. Roca, Buenos Aires, 16-II-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
431
Luis Cané a J. Roca, Buenos Aires, 16-II-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
432
Luis Cané a J. Roca, Buenos Aires, 16-II-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.43.
433
Pedro A. Garro a Juárez Celman, San Juan, 30-V-1885, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.17.
434
? a Juárez Celman, Mendoza, 22-IV-1885, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.19.
435
Carlos Doncel a Julio Roca, San Juan, 28-VIII-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.46.
436
de nacionalidad Chilena.
437
Carlos Doncel a Julio Roca, San Juan, 28-VIII-1885, AGN, Archivo Roca, Leg.46.
438
Sánchez Benavídez a Juárez Celman, San Juan, 11-VI-1885, AGN, Archivo Juárez Celman, 11-VI-1885.
439
Existieron contemporáneamente dos Luis del Carril, el uno Sanjuanino y el otro porteño. El Sanjuanino
era hijo de Nicolás del Carril y la Rosa y de Januaria Benavídez Balmaceda, avecindado en Tucumán, y
matrimoniado con Rosa Alvarez, nacida en Tucumán, y suegro del Senador Nacional por La Rioja, Segundo
Tiburcio Gallo Ferreyra (Calvo, III, 276). El porteño era nacido en Mercedes, Uruguay, en 1835, hijo del
Vicepresidente de la Confederación Argentina Salvador María del Carril y de Tiburcia Domínguez López, y
hermano del Diputado Nacional y Vice-Gobernadro de la Provincia de Buenos Aires; y matrimoniado con
Dolores Lagos Moyano, nacida en Mendoza (Calvo, V, 166). Me inclino a pensar que el Luis del Carril de
marras es el primero. Este del Carril se había hecho otorgar por Roca ocho (8) leguas de campo, que luego
vendió a Rocha por $80.000 (Rato de Sambucetti, 1980, 439, nota 65).
440
J. M. Olmedo a Juárez Celman, Córdoba, 2-II-1886, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.23.
441
P. Sarmiento a D. Rocha, San Juan, 12-I-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Rocha, Leg.214).
442
primo hermano del Comandante Nicolás Sánchez.
443
Sánchez Benavídez a Juarez Celman, San Juan, 18-I-1886, AGN, Archivo Juárez Celman, Leg.24.
444
Así se denominaba a quienes ocupaban las bancas de la Cámara de Diputados de la Nación y del Senado
Nacional en representación de provincias periféricas sin pertenecer a las mismas. Las bancas de estas
provincias no estaban disponibles para los miembros de sus propias oligarquías, por cuanto los gobiernos
provinciales en acuerdo con el Gobierno Nacional las reservaba a los miembros de la oligarquía central
(Heras, 1959, p.XLVII).
445
"...sin causa justificada, renunció su puesto en el Senado para hacerse elegir por el período largo, de
nueve años, al otro día" (Domingo Morón a D. Rocha, San Juan, 26-IV-1886, AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Rocha, Leg.214).
446
tío del Diputado Nacional Belisario Albarracín Domínguez Mallea (DN.1922-26).
447
Federico Moreno, Juan Maurín, Salvador J. Giles, Saturnino S. Aráoz, Caupolicán Navarro y Juan Pablo
Albarracín.
448
Rufino Ortega a J. Roca, Mendoza, 27-I-1886 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.49).
449
Diario de Sesiones, Congreso Nacional, Cámara de Diputados, 2-VI-1886, I, 130.
450
hermano del Juez Letrado y Profesor del Colegio Nacional Severo Igarzábal; y primo hermano de los
Gobernadores de La Rioja Salvador de la Colina Ortiz de Ocampo (GP/La Rioja.1877) y Pedro Antonio
Gordillo Ortiz de Ocampo (GP/La Rioja.1871-74).
451
hermano del Ministro de Hacienda de la Nación Santiago Cortínez.
452
Carlos Doncel a Roca, San Juan, 5-XI-1885, Archivo Roca, Leg.48.
453
hijo del que fuera Gobernador Provisorio en 1832 Valentín Ruiz Fernández, y de María del Cano
Ramírez. Fué Diputado Nacional en 1876-80; Senador Nascional en 1888-89; Gobernador Provisorio en
1874/75; Senador Provincial en 1885-88, y Ministro de Gobierno.
454
Isaac Chavarría a Julio A. Roca, Buenos Aires, 20-VI-1888, Archivo Roca, Leg.57.
455
Miliband, 1970, 1988, 64. Para la noción de cooptación, ver su implementación en una rebelión
Norteamericana de fines del siglo XVIII, en Gould, 1996.
456
Ibídem, 1988, 64.
457
Ibídem, 1988, 65.
458
Hijo natural del "Peludo" Celedonio Gutiérrez. Respecto al gobierno de Lídoro Quinteros, Don Pepe le
aclaraba a Sarmiento que su posición es contraria a "...aquel gobierno de pillos a la manera juarista porqué no
tienen otro propósito que robar" (José Posse a Domingo Faustino Sarmiento, Rosario, 6-I-1888, en Castro,
1946, II, 581).
459
Hijo de Francisco Bores y de María Ruiz Huidobro Aráoz de la Madrid; marido de su prima Petrona
Ruiz Huidobro; primo del Diputado y Senador Nacional Francisco L. García; y sobrino del Diputado
Nacional y Juez Federal Filemón Posse Bores; y primo político del Gobernador Juan Posse Talavera. Su
madre era prima hermana política de los Gobernadores Juan Manuel Silva y Bernabé Piedrabuena.
Usufructuó del privilegio de editar La Razón, Bores "...ha emprendido ya su campaña atacando a todos los
que aceptan la candidatura [a Diputado Nacional] de [Marco] Avellaneda" (Absalón Rojas a J. A. Roca,
Tucumán, 27-I-1880, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.9). Lo peor de todo, según Absalón Rojas, es que
aprovechándose de la imprenta, el redactor Bores, quien contaba sólo "...con votos de pulpería",

"...resulta aspirando también la diputación y se ha lanzado a la lucha contando mas que con el
prestigio de su nombre, con la impopularidad de [Marco] Avellaneda" (José Posse a J. A. Roca,
Tucumán, 3-II-1880, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.9).

Sólo ha querido desistir de su empeño a condición de que "...se elimine la [candidatura] de Avellaneda por
cualquier otra que de antemano se comprometían aceptar tanto él como los que lo apoyan" (Ibídem).
460
Hijo del prócer Dr. Domingo García y de la heroína Tucumana Doña Fortunata García.
461
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, Reunión No.74, 20-XI-1919, p.348.
462
A esos efectos, observar la trayectoria y los orígenes sociales y económicos de los Gobernadores de
Mendoza Rufino Ortega, de Catamarca José Silvano Daza, de Santiago del Estero Absalón Rojas, de
Tucumán Próspero García, Silbano Bores y Lucas Córdoba; y de los Ministros Wenceslao Escalante y
Estanislao Zeballos. Es sabido que Julio Roca se resistió a apoyar a su hermano Rudecindo --desacreditado
por su rol en la destitución del Gobernador de Corrientes Antonio B. Gallino-- como candidato a Gobernador
de Corrientes, en lugar de Manuel Derqui (ver carta de Benito Cook a Roca, Paso de los Libres, 28-III-1883,
AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.30).
463
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.70).
464
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.70).
465
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.70).
466
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.70).
467
Cutolo e Ibarguren (h), 1974, 238.
468
nacido en 1833, hijo del General Pedro Pascual Segura y de Rosa Galdámez, y casado en 1868 con Elena
Corvalán, hija de Eugenio Corvalán Sotomayor y de Lucía Zapata Coria. Era tío del Diputado Nacional
Rodolfo M. Zapata Segura (Cutolo, VI, 58).
469
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 19-XI-1894, 9a. Sesión de Prórroga, p. 606.
470
Nataniel Morcillo a Julio A. Roca, Córdoba, 2-V-1884 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.38).
471
Luis ...a Julio A. Roca, Buienos Aires, 1-III-1884 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Archivo Roca, Leg.37).
472
Hijo de Benancio Grande y Hoyos y de Leandra Ovejero y Zerda, sobrino segundo de Sixto y Querubín
Ovejero y Zerda, y primo segundo de Angel M. Ovejero Zerda (Jáuregui, 1976, 132 y 133).
473
Angel M. Ovejero a Julio A. Roca, Salta, 12-XII-1893 (AGN, Archivo Roca, Leg.67).
474
"...al Senador [Francisco] Ortiz sucedió otro Senador [Miguel] Ortiz y al diputado Abel Ortiz otro
diputado Ignacio Ortiz y se pretendía que el Senador Ortiz lo reemplazara el primer senador Ortiz" (Miguel J.
Celman a J. Roca, 15-X-1887, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.56).
475
dirigido en 1885 por Ramiro Cañavares (Solá, 1924, 75-77; y Galván Moreno, 1944, 397).
476
Solá, 1924, 77.
477
Solá, 1924, 77.
478
Matienzo, 1928, 293.
479
Por el contrario, Milcíades Peña insistía en su carácter de instrumento oligárquico (Tarcus, 1996,
256).
480
Ramos, 1970, 151.
481
sobre el anarquismo, ver Zimmermann, 1995, cap. VII.

482
Grondona, 1967, 74. Sobre la crisis del 90, ver Cortés Conde, 1989, cap.VI, 209-
258.
483
Haciendo énfasis en la dominación económica, Ramos (1961) asegura que la
Revolución del 90 no tuvo el aspecto de una lucha social. De la extracción social
oligárquica de algunos líderes de la Revolución del 90, los nacionalismos argentinos de
izquierda y derecha atribuyeron un carácter reaccionario a dicha frustrada revolución. Más
aún, Ramos (1961), intentó desvalorizar una hipotética naturaleza revolucionaria del
Radicalismo, asegurando que los propósitos de los revolucionarios no fueron sociales, sino
puramente políticos, por cuanto no se proponían sustituir a una clase social por otra, sino
por el contrario, consolidar la hegemonía oligárquica de la clase terrateniente. La
Revolución del 90 no tuvo, por lo tanto, para este autor, el aspecto de una lucha social
entre una emergente clase media y una decadente oligarquía patricia. Fiel a esta posición,
Ramos negó que en las provincias interiores hubieran existido oligarquías, reservando esta
categoría sólo para las élites centrales del gobierno nacional (Ramos, 1970, 151). Tampoco
vincula la amenaza obrera y anarquista de comienzos de siglo con la emergencia del
Radicalismo. Sin embargo, según Peña (1965), quien sostuvo el punto de vista opuesto al
de Ramos, la frustrada Revolución del 90 expresó un interés puramente defensivo, el de
una oligarquía y una burguesía agraria local que intentaba impedir su propia liquidación a
manos del gran capital internacional (Peña, 1965, 18).
484
concepto acuñado por Goertz y Diehl (1995).
485
Peña, 1965, 18.
486
Según Tarcus (1996), la obra de Sábato (1988) estuvo inspirada en los trabajos de Milcíades Peña
(Tarcus, 1996, 240 y 248)
487
parafraseado de Morrow, 1991, 907.
488
Morrow, 1991, 907.

489
Przeworski, 1991, 69.
490
Nancy y Lacoue-Labarthe, 1983; Deleuze, 1987; y Lefort, 1990.
491
Nancy y Lacoue-Labarthe, 1983, 11-28; cit. en Fraser, 1984, 129, 137 y 140-143; y ver Deleuze, 1987,
56.

492
El Acuerdo consistía en aceptar la fórmula presidencial proclamada (Mitre-
Bernardo de Irigoyen) y en respetar las situaciones provinciales que habían sido elegidas
mediante el fraude.
493
El Acuerdo consistía en aceptar la fórmula presidencial proclamada (Mitre-
Bernardo de Irigoyen) y en respetar las situaciones provinciales logradas mediante el
fraude electoral.
494
Andrenacci (1997), sostiene que la reivindicación de derechos políticos en
Argentina "...jamás fue el sufragio universal, sino el sufragio secreto y obligatorio"
(Andrenacci, 1997, 126).
495
ver el caso del Brasil, donde los rebeldes de la Revolución Federalista de 1894 se
refugiaron en Buenos Aires (Bordi de Ragucci, 1992, 131-139); y del Uruguay, donde los
caudillos blancos José Núñez y Diego Lamas desembarcaron en marzo de 1897 en
Colonia, provenientes de la costa Argentina, en combinación con Aparicio Saravia
(Fernández Saldaña, 1945, 1164). Para el conocimiento del Partido Republicano
Riograndense, ver Kittleson, 1996. Para la influencia argentina en las Revoluciones del 97
y del 4, ver Monegal, 1942; Gálvez, 1942; Ponce de León, 1956, 1978; Saravia García,
1956; Barrán y Nahum, 1972; Mena Segarra, 1977; Viana, 1979; y Chasteen, 1995. La
revolución de 1897 se inició en Buenos Aires donde funcionaba el Comité Revolucionario
Oriental integrado por Eustaquio Tomé, Juan José de Herrera, Juan Antonio Golfarini y
Duvimioso Terra (La Prensa, 6-III-1897, p.5). Con motivo de los sucesos bélicos el
Ministro Oriental Dr. Ernesto Frías, celebró una conferencia con el Ministro de Relaciones
Exteriores con objeto de pedir al gobierno argentino la mayor vigilancia posible de la costa
del Uruguay, a fin de evitar el embarque de gente armada que pueda unirse a la revolución.
El Presidente Uriburu hizo llamar al Ministro de la Guerra, a quien dió orden de despachar
para la vigilancia de la costa del Uruguay al acorazado Independencia, la cañonera
Uruguay y el caza-torpedos Santa Fé (La Prensa, 7-III-1897). La revolución terminó una
vez desaparecido el Presidente Juan Idiarte Borda, al ser muerto a la salida del Tedeum en
Agosto de 1897 (Idiarte Borda fué el suegro del Intendente de Buenos Aires Arturo
Goyeneche y abuelo materno del político nazionalista argentino Juan Carlos Goyeneche,
(a) "El Bebe"). El movimiento "...obtuvo conquistas de orden legal que establecieron la
participación de la oposición en el gobierno y la reforma de las leyes electorales, con
representación de la minoría y garantías para la pureza de los comicios" (Cutolo, VI, 684).
Diego Lamas era un oficial Uruguayo formado en el ejército argentino, y José Núñez fué
soldado en la Revolución Tricolor de 1875, habiéndose exilado en Corrientes luego de la
derrota. En Corrientes participó de la lucha política local a favor del Autonomismo,
habiendo sido Jefe Político de los Departamentos de San Roque y Bella Vista, y fué
responsable de la masacre de Las Saladas y de un ataque contra el gobierno liberal de
Valentín Virasoro, llevado en la ciudad capital en Julio de 1895 de la que resultó preso
(Fernández Saldaña, 1945, 693 y 902; Cutolo, V, 73; y Castello, 1991, 489).
496
Sánchez, 1968, 282-290.
497
La Prensa, 21-VIII-1890, p.7. Garzón era agrimensor, hijo de Félix Garzón y
Rosales, y de Juana Luisa Duarte Olivera y Caballero, hermano del Gobernador Delegado
y Diputado Nacional Tomás Garzón Duarte Olivera, concuñado del Diputado Nacional
Francisco de Paula Moreno Cabral, suegro de su sobrino el Gobernador Félix T. Garzón y
Moreno, y tío del Gobernador de Santiago del Estero Dámaso E. Palacio Achával. Estaba
casado con Carmen Gómez Argüello, natural de La Punilla, hija de Toribio Gómez y de
Eloísa Argüello (Cutolo, III, 269; Gómez, 1990, 13; y Lazcano, I, 221).
498
Según La Prensa, "...a pesar de la prohibición del gobierno y la policía para que
tuviera lugar hoy la manifestación festejando la separación de D. Marcos Juárez esta se ha
verificado, pues todo el pueblo anda en las calles y la ciudad toda está embanderada, el
Club Unión Cívica lleno de gente y en la calle hay numerosos grupos que disuleve la
policía, volviéndose a formar en otras partes" (La Prensa, 23-VIII-1890, p.5).
499
seguidores de Marcos Juárez.
500
Dirigidos por el Dr. Carlos Tagle, Presidente del Club Unión Nacional.
501
Benjamín Domínguez a Julio A. Roca, Córdoba, 18-IX-1891 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.65).
502
antiguo liberal nacionalista que habiendo pertenecido a las filas del Mitrismo, fué
uno de los fundadores de la Unión Cívica de Córdoba (Sánchez, 1969, 214). Era hermano
del Diputado Provincial Ramón Díaz e Igarzábal; y del Senador Provincial Emilio Díaz e
Igarzábal (SP/Tercero Arriba,1896-1908); suegro del Diputado Provincial Eudoro Pizarro
Torres; tío del Senador Provincial José Javier Díaz y Allende (SP. 1901-09); primo
hermano del Candidato Presidencial de los Partidos Unidos Manuel José de la Cruz
Ocampo y González; y abuelo del Senador Provincial Carlos Alberto Díaz y Gavier
(SP/Río Primero, 1920-28).
503
Felipe Díaz a Julio A. Roca, Córdoba, 12-IX-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.60).
504
El Club político dirigido por Marcos Juárez.
505
Felipe Díaz a Julio A. Roca, Córdoba, 12-IX-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.60).
506
Ibídem.
507
Ibídem.
508
Ibídem.
509
Nació en Buenos Aires en 1839, hijo del General Cesáreo Domínguez y de
Antonia Maistre, y marido de Catalina del Campillo, hija del Gobernador Delegado de
Córdoba Juan Crisóstomo del Campillo y de Felipa Catalina Gómez y Funes. Domínguez
era cuñado de los Diputados Nacionales Donaciano y Juan Bautista del Campillo, y
concuñado de los Diputados y Senadores Provinciales y Nacionales Hilarión Funes y
Roldán, José Eugenio Centeno y Carranza, José María Ruiz Rodríguez, y Manuel de la
Mota Gonsález (Gómez, 1990).
510
Benjamín Domínguez a Julio A. Roca, Córdoba, 26-IX-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.60).
511
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 26-IX-1890 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.60).
512
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 23-VIII-1890 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.59).
513
nacido en 1844, hijo de Manuel Astrada y de Clara Barreiro, y marido de Angelina
Carmona (Cutolo, I, 260).
514
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 23-VIII-1890 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.59).
515
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 26-IX-1890 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.60).
516
Benjamín Domínguez a J. Roca, Córdoba, 4-VII-1891 (AGN, Doc. Donada, Sala
VII, Arch. Roca, Leg.64).
517
Benjamín Domínguez a J. Roca, Córdoba, 4-VII-1891 (AGN, Doc. Donada, Sala
VII, Arch. Roca, Leg.64).
518
célebre cartógrafo y agrimensor.
519
Diego Chapeaurouge a J. Roca, Córdoba, 21-VIII-1890, AGN, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.59.
520
redactor de El Eco de Córdoba (Galván Moreno, 1944, 347), y sobrino de los
Senadores Provinciales Osvaldo y Luis Vélez Moyano.
521
Diego Chapeaurouge a J. Roca, Córdoba, 21-VIII-1890 (AGN, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.59).
522
un Paloma Blanca de la Unión Cívica, redactor y dueño de los periódicos La
Picota y El Debate.
523
Felipe Díaz a Julio A. Roca, Córdoba, 18-VI-1891 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.64). Permítaseme citar a Saguier (1993).
524
marido de Eustolia de Iriondo Candioti, hermana del Gobernador de Santa Fé
Simón de Iriondo (Cutolo, V, 530). Para El Diario, dirigido por Manuel Láinez, el
Gobernador Pizarrro "...es el ejemplar más típico que ha producido la época informe y
caótica en que ha caído el país, en esta rotación política que después de sacarlo del régimen
del personalismo criollo, torpe e ignorante, lo entrega al personalismo infuloso y didáctico,
que por rodeos discursivos y peregrinas teorizaciones tiende a implantar un juarismo
filosófico y pedante, que va en regresión al unicato a título de una arrogante infalibilidad
oficial que condena las energías vivas de la opinión encarnadas en los partidos. El
Juarismo desconocía la existencia de los partidos, a título de regente exclusivo de la
opinión, el Dr. Pizarro llega a la misma anulación, a título de omnisciencia, de sus virtudes
infusas, de un racionalismo político clarividente que tiene por privilegio una visión del
bien público depurada de la aberración de las pasiones militantes. Pizarro es, en resumen,
un Marcos Juárez que se ha puesto sobre el chambergo una birreta, y sobre el chiripá una
toga: uno era el personalismo rudo y analfabeto; el otro, es el personalismo docto y
declamatorio; es una transfiguración política que agrava los peligros del régimen al
revestirlo de los falsos oropeles académicos. Firma: Grapho" ("Mensajes Académicos.
Juarismo Filosófico, El Diario, 2-V-1893).
525
futuro Diputado Nacional entre 1898 y 1900.
526
padre o hermano del Senador Provincial por Totoral Pedro Vieyra Latorre Arias
(SP.1902-06).
527
Benjamín Domínguez a Julio A. Roca, Córdoba, 13-XII-1892 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.66).
528
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 29-VIII-1890 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.59).
529
Botana, 1988, 38.
530
Dirigido por el Dr. Pedro C. Molina. Los ejemplares de este periódico habrían
desaparecido del Instituto de Estudios Americanistas de la Universidad de Córdoba, según
lo denuncia Alfredo Díaz de Molina (Díaz de Molina, 1972, II, 558 y 571).
531
Dirigida por Eleodoro Fierro.
532
este periódico circuló entre 1886 y 1893 (Galván Moreno, 1944, 347).
533
Julio Astrada a Julio A. Roca, Córdoba, 16-XII-1892 (AGN, Archivo Roca,
Leg.66). Sobre las contradictorias actitudes del Gobernador Pizarro a propósito del proceso
judicial incoado a los constructores del Dique San Roque Juan Bialet Massé e Ing.
Casaffousth, y su renuncia al cargo de Gobernador, ver Frías, 1985, 424-428.
534
Según Chapeaurouge, "...para lo que se ha prestado más dinero, ha sido para que
compraran terrenos en los biscacherales de la Alta Córdoba a 5 y 10 pesos vara donde no
valía 10 centavos y ese negocio era de [José] Rodríguez del Busto y [Ramón J.] Cárcano y
parte de Marcos [Juárez] y después de que el primero se ha enriquecido tira de la manta"
(Diego Chapeaurouge a J. A. Roca, Córdoba, 21-VIII-1890, AGN, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.59).
535
Diego Chapeaurouge a J. A. Roca, Córdoba, 21-VIII-1890, AGN, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.59.
536
B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 20-IX-1890, AGN, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.60. Abogados de nota opinan, a juicio de B. Domínguez, que el Banco Provincial por
estar bajo la jurisdicción de la Oficina de Bancos Garantidos y de sus Inspectores estaba
fuera de las prescripciones del Código Comercial y por ende no debía tener Síndico. Sin
embargo, "...como el Ministro de Hacienda ha aceptado las denuncias de este funcionario,
no se ha querido darlo por suspendido" (B. Domínguez a J. Roca, Córdoba, 20-IX-1890,
AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.60).
537
Benjamín Domínguez a J. Roca, Córdoba, 8-X-1890, Arch. Roca, Leg.60.
538
Felipe Díaz a Julio A. Roca, Córdoba, 17-IX-1890 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.60).
539
Benjamín Domínguez a Julio A. Roca, Córdoba, 19-IX-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.60).
540
Benjamín Domínguez a Julio A. Roca, Córdoba, 24-IV-1892 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.66).
541
hijo de Francisco Bores y de María Ruiz Huidobro; y primo hermano político de su
opositor el Gobernador Juan Posse Talavera.
542
"...El Sr. Manuel Gorostiaga ha sido reducido a prisión, así como los Señores
Emilio Sal, Justino Posse, Dr. Martín Berho, Dr. Eugenio Méndez, y se busca al Dr.
Servando Viaña, presidente de la Unión Cívica y al Sr. Juan Posse" (La Prensa, 24-VIII-
1890).
543
La Prensa, 5-X-1890, p.6. García era hijo del Dr. Domingo García y de su prima
Fortunata García, aquella heroina que rescatara de la pica la cabeza de Marco Avellaneda,
el mártir de Metán.
544
hijo de Jesús María Aráoz y de Epifania Ormaechea y Saravia, hermano menor del
Diputado Nacional Luis Felipe Aráoz Ormaechea, y sobrino nieto del Gobernador Diego
Aráoz Valderrama (Cornejo, 1942, 99). Vinculado por parentesco con el notable escritor y
publicista Juan Bautista Alberdi.
545
Benjamín Aráoz a Julio A. Roca, Tucumán, 30-VIII-1891 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.64).
546
por el político Próspero García (a) "Flor de Manzanillo".
547
por los Diputados Provinciales Abrahám y Martín Medina.
548
Benjamín Aráoz a Julio A. Roca, Tucumán, 30-VIII-1891 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.64).
549
hermano de los Diputados Provinciales cordobeses Alfredo y Ramón de Olmos y
Freites Avila y del Diputado Nacional Dermidio A. de Olmos y Freites Avila (DN.1888-
92); y padre del Gobernador de Córdoba y Senador Provincial Lucas A. de Olmos y
Vásquez.
550
José Olmos a Julio A. Roca, Tucumán, 24-VIII-1891 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.64).
551
Ibídem.
552
que consistía en un pacto explícito pues integraba listas comunes entre
Autonomistas y Cívicos Mitristas (Botana, 1988, 38).
553
León Rosenvald a Julio A. Roca, Tucumán, 1-II-1891 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.62).
554
Silvano Bores al Dr. García, La Invernada, 27-VIII-1892 (AGN, Doc. Donada,
Arch. P. García, Sala VII, 20-3-12). En esta misma carta Bores le escribió a Próspero
García para que se empeñara con el Gobernador sobre la conveniencia de nombrar un
Comisario en La Invernada, "...dándole un soldado, pagado por mí, y para que el servicio
sea completo, podría indicarlo a Dn. José Peña, quien ha fijado nuevamente su residencia
en ésta. Sería también conveniente nombrar Juez de Paz Auxiliar a Don Fidel Barrionuevo,
quien lo desempeña en Comisión sin decreto del Gobierno" (Silvano Bores al Dr. García,
La Invernada, 27-VIII-1892, AGN, Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-12).
Bores lo suponía a Próspero García "...con la cara vuelta hacia Buenos Aires para ver que
es eso que está en la Presidencia [Sáenz Peña] si un Dictador o un loco. Vano empeño!
Solo se distingue al aturdido que ha pasado por el Gobierno, como un remolino de tierra,
empolvándolo todo: constitución, leyes, hombres y partidos. Sin principios acentuados de
gobierno, repite un día testualmente la frase de [Lorenso] Latorre [Dictador Uruguayo]
para darse corte de observador; sin el valor impetuoso y perseverante del Dictador, tan
pronto está con los puños cerrados como con el semblante lánguido del que retrocede
vencido por sí mismo. Fué la sombra de la autoridad y por donde ha pasado interceptó la
luz. ¿No lo vé condenando a Mitre sin comprenderlo? Se ríe de una renuncia [la de Mitre],
que la posteridad la recogerá como enseñanza y ejemplo de abnegación y patriotismo. Esa
renuncia es luz proyectada sobre el abismo de la actualidad argentina. Si no existiera, nada
bueno encontrarían los tiempos venideros en los hombres del presente. Bien puede
Washington desde la inmortalidad tender la mano a su discípulo del Sud. Es propiedad de
los aturdidos apunarse en las alturas y considerarse más altos que los que vuelan por
encima de sus cabezas" (Silvano Bores al Dr. García, La Invernada, 27-VIII-1892, AGN,
Doc. Donada, Arch. P. García, Sala VII, 20-3-12).
555
Hijo de Ramón Posse Talavera y de Genuaria Zavalía Iramain, y sobrino carnal por
parte de su padre de los Gobernadores Juan y Wenceslao Posse Talavera, y por parte de su
madre de los Doctores Salustiano y David Zavalía Iramain. Casó con Lucía Costanti y
López Zamora (Calvo, II, 412).
556
Zenón Santillán a Julio A. Roca, Tucumán, 21-III-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67).
557
Zenón Santillán a Julio A. Roca, Tucumán, 21-III-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67).
558
Ibídem.
559
Necesitando ganar al Elector Pedro Márquez, de Lules, sobre quien tenía influencia
el Sr. Hileret, y sobre éste Ernesto Tornquist, Lucas Córdoba le preguntaba a Roca "...¿No
podrías tú obtener una cartita a este objeto, del Sr. Tornquist para el Sr. Hileret o dirigirte
vos mismo a este último, directa o por interpósita persona?" (Lucas Córdoba a J. Roca,
Tucumán, 26-VI-1893, AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.67).
560
Entre los que se contaba Lucas Córdoba, los Senadores Rufino Cossio, y Emilio
Carmona, y los Diputados Marcos Muñóz, Augusto M. Aráoz, Virgilio López García,
Francisco Mendioroz, Abrahám Medina, Ramón V. López, Pascual Place, Manuel García,
y Santiago Colombres (h) (Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 6-X-1893, AGN,
Archivo Roca, Leg.67).
561
hijo de Marcelino de la Rosa y Gertrudis Liendo, marido de Elisa Aráoz
Ormaechea, hermana del que fuera Gobernador de Tucumán Benjamín Aráoz; y sobrino
del Gobernador Tte. Cnel. Octavio Luna y Liendo (Cutolo, VI, 412).
562
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 14-III-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67).
563
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 30-IV-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67)
564
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 20-VI-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67)
565
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 20-VI-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67)
566
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 20-VI-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67)
567
Ibídem.
568
yerno del dueño de ingenios Pedro Méndez.
569
hijo de Rufino Cossio y Villafañe Aráoz, y de Juana Rosa Gramajo Molina, marido
de Dorotea Paz Terán, hija del Representante en la Legislatura Rosista Manuel Paz. Fué
padre del Diputado Nacional Pedro Cossio Paz (Calvo, V, 197).
570
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 20-VI-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67). Esta tipología remonta su orígen a las desavenencias generadas por la partición de
los bienes Jesuíticos (1767), donde los mazorqueros o federales serían herederos de los
denominados sarracenos, partidarios de los Jesuitas, y los denominados unitarios,
herederos de los ministeriales, afectos a las Reformas Borbónicas y a la Expulsión de los
Jesuitas.
571
Ibídem.
572
Lucas Córdoba a Julio A. Roca, Tucumán, 30-IV-1893 (AGN, Archivo Roca,
Leg.67). Ver la crónica titulada "El escándalo tucumano", en La Prensa, 1-IX-1893.
573
Páez de la Torre, 1987, 573-574. Ver la crónica titulada "El escándalo político de
Tucumán", en La Prensa, 3-IX-1893.
574
ver la crónica titulada "La Revolución de Tucumán. El Gobernador en el Cabildo.
El próximo ataque", en La Prensa, 8-IX-1893.
575
célebre por haber ideado en las luchas electorales de La Rioja de 1874 un telégrafo
casero, denominado "telégrafo de Bravo", que consistía "...en un bombo que lo puso en su
habitación, de manera que al sentirse en peligro lo tocaba para que vinieran sus
compañeros" (Diario de Sesiones, Congreso Nacional, Cámara de Diputados, 7-VIII-1874,
p.580).
576
formado por el Dr. Eugenio Méndez, y los ministros Martín Berho y Manuel Paz
Terán (Torres, 1959, 316; y Páez de la Torre, 1987, 573-574).
577
nacido en 1843, era hijo de Francisco Bosch y de Dominga Cascallares y Chávez, y
padre de los Mayores Francisco y Roberto Bosch, quienes se rebelaron contra el gobierno
del Gral. Agustín P. Justo. Por su madre era primo hermano del Jefe de Policía de la
Capital Marcos Paz y del Gobernador de la Provincia Máximo Paz, y marido de María
Laura Saénz Valiente (Yaben, II, 437-439; y Cutolo, I, 507). Y por su padre era primo
segundo del Canciller Ernesto Bosch (Calvo, I, 299).
578
B. Aráoz a J. Roca, Tucumán, 6-II-1895, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.69.
579
a partir de 1885, cuando tenía 37 años de edad, fué reportero de El Orden (García
Soriano, 1972, 32).
580
sobrino carnal de Antonino y Manuel Taboada.
581
hijo del Inspector Pablo Lascano y de María de Jesús Gorostiaga, sobrino segundo
de Manuel y Antonino Taboada; y primo hermano del Diputado Nacional Manuel
Gorostiaga.
582
B. Aráoz a J. Roca, Tucumán, 6-II-1895, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.69.
583
ver las crónicas publicadas en el periódico El Diario (Buenos Aires), desde el 8 al
20 de Septiembre de 1893.
584
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
585
nacido en 1841, hijo de Nabor Córdoba y de Ester Luna y Liendo, y casado con
Mercedes Arias Guerra, había militado en el nacionalismo Mitrista en 1874 y 1880.
586
ver Etchepareborda, 1968.
587
Presidente del Club Libertad, pariente del Senador Absalón Rojas, hermano del
Diputado Nacional Cristóforo Ruiz Alvarado (DN.1890-94), y tío carnal del Gobernador
Adolfo Ruiz.
588
Rafael, 1982, 72.
589
hermano del Gobernador Mariano Santillán Gondra (GP.1878); concuñado del
Diputado Nacional Napoleón Zavalía Gondra (DN.1882-86); y tío del Diputado Nacional
Benjamín Palacio Santillán (DN.1896-04).
590
Director del semanario El Pueblo. Hijo de Francisco Olivera y de María del
Rosario Rueda y Frías, nieto materno de Pedro Ignacio Rueda y de María Apolinaria Frías
y Araujo, y casado con Mercedes Olaechea y Alcorta (Frías, 1956, 260). Era hermano de
Diego Olivera, ejecutado por Taboada.
591
E. Carbonell a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 15-IX-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.60).
592
cuñado de los Diputados Nacionales Dámaso y Benjamín Giménez Beltrán
(DN.1890-94) (DN.1884-00).
593
E. Carbonell a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 15-IX-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.60).
594
E. Carbonell a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 15-IX-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.60).
595
hijo de Pedro Antonio Vieyra y Díaz Juárez Baviano y de Narcisa Lami, y marido
de Luisa Palacio (Lazcano Colodrero, I, 457).
596
José Antonio Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 20-X-1890 (AGN, Sala
VII, Archivo Roca, Leg.61). En ese sentido, para Vieyra, el único que tenía verdadera
influencia familiar y popular era Manuel Gorostiaga: "...su familia a mas de numerosa, está
vinculada al antiguo partido Taboadista, unido, compacto y de pié" (José Antonio Vieyra a
Julio A. Roca, Santiago del Estero, 20-X-1890, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.61).
Los demás, eran

"...cubileteros, pertenecientes a todos los gobiernos que consideren florecientes y


fuertes. Vividores o explotadores de la renta pública, de los Bancos, tanto
provincial como nacionales, quienes han buscado vinculaciones con los miembros
de los hombres del poder, para hacer traspasos de sus deudas a gentes
irresponsables y desconocidas, formando así una solidaridad criminosa de intereses
mutuos, para evitar acusaciones y acriminaciones públicas, que tanto ensuciarían a
los unos como a los otros" (José Antonio Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del
Estero, 20-X-1890, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.61).

Asimismo, la familia Santillán, tenía en su seno a unos sobrinos carnales de apellido


Zavalía (hijos de Agapito Zavalía Laguna y de Josefa Gondra Lastra, en Calvo, II, 410), de
los cuales el mayor de todos, Napoleón, era encargado de la "Sociedad Edificadora", la
cual tenía

"...todos sus negocios de edificación Nacional y Provincial, siendo socios Rojas,


Ruiz, Sosa, Bruchman y todos los corifeos familiares de la camarilla oficial. La
vinculación de intereses mutuos en comandita: !pobre patria!" (José Antonio
Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 20-X-1890, AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.61).

Los Zavalía, en opinión de Vieyra, "...no sirven ni como políticos ni como nada, y con
mucha propiedad les diría, en estos días, el periódico de oposición, 'son como el ombú, que
sólo sirve para sombra'" (José Antonio Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 20-X-
1890, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.61). Eran dignos miembros "...de la familia
vividora de Santillán, tan afecta a las pitanzas y al presupuesto" (José Antonio Vieyra a
Julio A. Roca, Santiago del Estero, 20-X-1890, AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.61).
597
Absalón Rojas a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 21-XI-1890 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.61).
598
José Antonio Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 28-VII-1891 (AGN, Sala
VII, Archivo Roca, Leg.64).
599
José Antonio Vieyra a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 28-VII-1891 (AGN, Sala
VII, Archivo Roca, Leg.64).
600
Hijo de Lorenzo Rojas y de Ramona Castro, cuñado del Diputado Nacional
Octavio A. Sosa, y concuñado del Gobernador de Tucumán Lídoro Quinteros, y del
Diputado Nacional Martín Posse.
601
Director del periódico El País, fundado en 1890. Hijo del Gobernador Luciano
Gorostiaga y de Adela Paz; primo hermano del periodista Mariano Gorostiaga; era por
parte de su padre sobrino segundo de Manuel y Antonino Taboada; y por parte de su
madre sobrino segundo del Gral. Roca y del Director de La Prensa, José C. Paz.
602
Noble, 1960, 439; Rafael, 1982, 82-85; y Bazán, 1992, 225-226. La Revolución
fué encabezada por Manuel Gorostiaga y Napoleón Taboada (Sommariva, 1931, II, 197;
Díaz de Molina, 1972, II, 640-41; y Achával, 1988, 383). A juicio del Ministro Manuel
Quintana, en su refutación a las conocidas expresiones del Diputado Magnasco,
reproducidas por Rafael (1982), "...Un gobierno, por el hecho de existir, tiene en su favor
la presunción de la legitimidad; mas esa presunción, como todas las presunciones
humanas, tiene que ceder a la prueba de la verdad. Mientras ese gobierno, cualesquiera que
sean los vicios de su constitución, funciona regularmente, sin protesta y sin contestación,
recibiendo el acatamiento popular, ¿a que título, con que derecho, con qué objeto, diré
repitiendo las palabras testuales del discurso invocado por el señor diputado, irían los
poderes federales a demandarles los títulos en cuya virtud existe? Cuando un gobierno no
funciona regularmente, cuando no es acatado por el pueblo de la provincia, cuando, por el
contrario, los convecinos puestos en armas logran derrocarlo, y se vé en la triste necesidad
de acudir al último recurso de la intervención nacional, entonces, este hecho, que es el
punto determinante, la base fundamental de la acción de los poderes públicos, impone
deberes, pero acuerda derechos a los poderes interventores...Si la constitución nacional se
hubiera limitado a decir poderes derrocados o poderes existentes, el señor diputado tendría
perfecta razón para sostener que el poder ejecutivo, al desempeñar la autorización de
intervenir, no tiene el derecho de examinar sus títulos, de apreciar su composición y
decidir en consecuencia si son o no dignos de la protección nacional. Pero cuando la
Constitución ha dicho, y dicho categóricamente, poderes constituídos, por más restrictiva
que sea la justa interpretación de la disposición constitucional en materia de
intervenciones, es necesario admitir ese derecho; porque la constitución no ha sido
hipócrita para confundir poderes constituídos cin simples poderes existentes" (Congreso
Nacional, Cámara de Diputados, 23-X-1892, 5a. sesión extraordinaria, p.59).
603
Díaz de Molina, 1972, II, 646; y Rafael, 1982, 92.
604
marido de Florencia Santillán.
605
Pedro Barraza a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 15-II-1895 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.69).
606
Romero Carranza, et. al., 1992, III, 259.
607
Rafael, 1982, 100 y 105; y Bazán, 1992, 220.
608
hijo del Gobernaor Interino Pedro Pablo Olaechea (GI.1853); hermano del Pbro.
José Baltasar de Olaechea y Alcorta (GP.1876-78); primo del Presidente José Figueroa
Alcorta (Presid.); y tío del Diputado Nacional Guillermo P. Olivera (DN.1908-12) (Fuente:
Rafael, 1982, 132).
609
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala
VII, Archivo Roca, Leg.70).
610
Idem.
611
Idem.
612
Idem.
613
Idem.
614
Diputado Nacional y futuro Gobernador.
615
Diputado Nacional.
616
ex-Diputado Provincial.
617
Diputado Provincial en 1908.
618
ex-Diputado Nacional y futuro Senador Nacional.
619
ex-Juez Federal y futuro Diputado y Senador Nacional.
620
Félix Santillán (h) a Julio A. Roca, Santiago del Estero, 4-VII-1895 (AGN, Sala
VII, Archivo Roca, Leg.70).
621
Idem.
622
Idem.
623
Rafael, 1982, 108.
624
Rafael, 1982, capítulo X. Dos años después, en 1898, la investigación del crimen
fué dando sus frutos, pues se determinó que "...el que hizo el disparo que dió muerte al ex-
Diputado Pedro García no es el tal Mariano Noriega, como maliciosamente se aseguró en
un principio. Es Angel Ruiz, sobrino del ex-Gobernador, que hasta la noche del 27 de
Agosto permaneció preso por haber asesinado en la campaña a un apreciable vecino. Esa
noche fué sacado de la celda y mandado en la comisión por orden del entonces Jefe de
Policía José A. Silvetti. Angel Ruiz tiene fama de ser un gran tirador y hombre arriesgado.
Antes de cometer su primer asesinato, hacía aquí una vida fastuosa, merced a la fortuna de
una viuda con quien contrajo matrimonio. En una conversación mantenida con otro de los
presos, Ruiz ha declarado que ninguno de sus compañeros llamó a la puerta de calle de la
casa de García, sino que todos entraron por los fondos de la casa, capitaneados por los
comisarios Justo Figueroa y Benjamín Alaniz Plaza y por los ex-presidiarios Sargento
Gómez y N. Noriega (La Nación, 2-X-1898). Sin embargo, al compararlo con el caso del
periodista Sanjuanino José F. Echevarría, ultimado también por la policía en 1902, el
corresponsal de La Prensa llegaba a "...conclusiones pesimistas sobre el resultado de las
gestiones judiciales. En Santiago del Estero se quiso eliminar a un ciudadano enérgico, con
prestigio popular y capaz de ser valla poderosa contra el personalismo de un pequeño
círculo que se había adueñado del gobierno y que pretendía perpetuarse con ridículas y
menguadas combinaciones. Para eliminarlo, la policía no tuvo valor suficiente, a pesar de
su reconocida temeridad, y echó mano a uno de los presos que tenía en la cárcel pública
para consumar el hecho sangriento. La policía creyó que así salvaba su responsabilidad
penal y también el pensamiento de la institución, en todo cuanto eran capaces de
comprenderlo así funcionarios ignorantes y apasionados" (La Prensa, 9 de Enero de 1902,
"Crímenes Oficiales. Dos Casos Parecidos").
625
Exposición del Diputado Nacional Escobar, Diario de Sesiones de la Cámara de
Diputados de la Nación, Reunión No.69, 6-XI-1919, t.VI, p.97.
626
ver Melo, 1966. Para esa época, el clima antisemita generado por el affaire Dreyfus
penetró en los ámbitos próximos al Mitrismo, la facción opositora oficial al PAN (McGee
Deutsch, 1986, 45-47; citado en Andreassi Cieri, 1996, 41, nota 44). Sobre el
anticlericalismo judío y la emergencia del moderno antisemitismo francés, ver Millman,
1992.
627
Romero Carranza, et. al., 1992, III, p.273.
628
Adolfo Ruiz a J. Roca, Santiago del Estero, 21-VI-1898 (AGN, Doc. Donada, Sala
VII, Arch. Roca, Leg.78). Sobre la oposición Pellegrinista al gobierno de Ruiz, ver El
Diario, 20-V-1897.
629
Sobrino político del Gobernador de Córdoba Eleázar Garzón, y cuñado del
Gobernador Félix T. Garzón y Moreno.
630
Al gobierno del Dr. Palacio lo caracterizó, de acuerdo a la columna "Ecos del Día",
del periódico El Diario, "...una conmovedora preferencia por la familia...nos dieron una
lista de todos los parientes colocados en sustanciosas canongías: no se puede publicar por
que es muy larga, aunque instructiva. Nada menos que 32 primos, sobrinos, tíos y cuñados
tiene el Dr. Palacio colgando de las plácidas ubres provinciales, en los puestos más
lechosos --diputaciones, puestos bancarios, ministerios, receptorías, cargos de policía, etc.,
32 parientes! Es gracias a esta previsora ubicación de parentela que el Dr. Palacio disfruta
de alguna opinión en la provincia por mas que sea una opinión consanguínea y doméstica!"
(El Diario, 8 y 9-IV-1900). Dicha lista de parientes se publicó en el número siguiente de El
Diario, correspondiente al 10-IV-1900, bajo el título "Los gobiernos de familia. Elenco de
los parientes del gobernador".
631
era el único "...que en Santiago poseía en su casa particular una cancha para jugar a
la taba alumbrada con luz eléctrica" (El Diario, 10-VII-1901).
632
Rafael, 1982, 127.
633
Exposición del Diputado Nacional Adrián C. Escobar, Diario de Sesiones de la
Cámara de Diputados de la Nación, Reunión No.69, 6-XI-1919, t.VI, p.99.
634
Exposición del Diputado Nacional Adrián C. Escobar, Diario de Sesiones de la
Cámara de Diputados de la Nación, Reunión No.69, 6-XI-1919, t.VI, p.99. La revolución
estallada en Santiago del Estero, "...viene preparándose hace tiempo por acción directa del
Dr. Figueroa Alcorta, para destruir la influencia de los Sres. Santillán, Barraza, etc. que
consideraba como sus adversarios políticos por el hecho de ser los amigos personales del
Gral. Roca. Una inteligencia posterior entre el Dr. Figueroa y el Gobernador Santillán, que
se le entregó por completo, poniendo a su disposición las diputaciones nacionales y la
gobernación de Santiago, detuvo la acción presidencial contra Santillán. Y el temor del Dr.
Figueroa de que la revolución por él preparada llegase a estallar, a pesar de su inteligencia
con aquella situación, lo llevó hasta poner a las órdenes del Gobernador Santillán, el
batallón de línea allí situado por medio de un telegrama que le transmitió al entonces jefe
militar de aquella región, el Coronel Gordillo. El Gobernador Santillán ha ampliado su
compromiso, eligiendo entre otros diputados al Sr. Olaechea Alcorta, primo del Vice, y a
otro sobrino, el Sr. Olivera Alcorta; pero quedaba pendiente la gobernación para el
Senador Pinto, que encontraba resistencias dentro de los mismos amigos del Gobernador
Santillán y seguramente el temor de que esa candidatura fracase, ha hecho revivir y estallar
la revolución que preparaba el Dr. Figueroa Alcorta contra la situación actual de aquella
provincia...No determina [el cable] quienes son los jefes del movimiento por mas que se
sabe que ha sido realizado por los autonomistas o sea presidenciales. Se citan, sin embargo
los nombres del Sr. Delfín Vieyra, del Diputado Provincial Nicanor Salvatierra y de otros
personajes de ese matiz político que hasta ayer se dividían electores de gobernador con el
Doctor Santillán, simulando ambos un perpetuo acuerdo al calor de la reacción
presidencial" ("La Revolución en Santiago", El Diario, viernes 24-IV-1908).
635
Melo, 1964, 105, nota 5.
636
Según referencias que trae a colación El Diario, "...los apellidos Ortiz y Uriburu
habrían vuelto a surgir enfrentados en una recrudescencia de las viejas enemistades, como
dos adversarios que no se perdonan todavía, que están resueltos a batallar por su
supremacía efectiva de la aldea" ("Cosas de Salta. Síntomas de regresión", El Diario, 7-
IX-1905).
637
Dueño y fundador del Ingenio Ledesma. Era hijo del Gobernador Sixto Ovejero
Zerda (GP.1867), primo del Diputado Nacional Ángel M. Ovejero Zerda (DN.1890-94;
1902-06), cuñado del Gobernador Interino Arturo S. Torino Solá (Int.1921), y concuñado
del candidato a Gobernador de Los Andes Ricardo Isasmendi Dávalos (Cand. Gob. Los
Andes, 1903).
638
El Gobernador Ovejero era, para El Diario, muy bromista. Tan bromista "...que
está asustando a los Salteños, a quienes hace creer que elegirá Senador Nacional a su
suegro Francisco Ortiz y a su primo hermano Don Ángel Mariano Ovejero, diputados a su
primo Ignacio Ortiz y su otro primo Abraham Cornejo (primo hermano Don Ignacio de
Don Francisco, y sobrino de este mismo Don Abraham); y dejará la gobernación a su otro
primo hermano Don Luis Linares. Además, y para que la broma sea completa y crean los
Salteños que su gobernador padece de una obsesión doméstica insanable, hace circular
entre los hombres del gobierno esta otra lista de candidatos para Senador Sidney Tamayo,
su cuñado; y a Sixto Ovejero, su hermano en ambas sangres, para Diputado a Don Angel
Mariano [Ovejero], y para sucederles en el mando Don Ricardo Isasmendi, cuñado...El
hombre es chacotón y jovial y gusta de esas diversiones propias de espíritus selectos"
("!Muy Bromista!", El Diario, 14-IX-1905). En una actitud precursora a la del Gobernador
de Buenos Aires José Camilo Crotto, el ajuar con que visitó Ovejero al Dr. Quintana y a
todos los Ministros del Poder Ejecutivo, cuando vino a Buenos Aires se formaba así:
"...jaquet primaveral adornado de arrugas divergentes, botones amarillos de fantasía,
corbata celeste con lunares morados y cuellos ajustados, que parecía degollarle el
pescuezo, con la consiguiente expresión congestional en la cara" ("!Muy Bromista!", El
Diario, 14-IX-1905).
639
Linares era hijo de Florentín Linares Toledo Pimentel y de Dolores Usandivaras y
Ovejero, y nieto materno de Manuel Usandivaras y Díaz de la Fuente y de Florentina
Ovejero Zerda. Su abuelo Manuel Usandivaras había contraído un segundo matrimonio
con Servanda Zerda y Medina, hermana mayor del que fuera Gobernador de Salta Don
Angel Zerda y Medina; y su abuela Florentina era hermana y tía carnal de los que fueron
fundadores y dueños del Ingenio Ledesma y Gobernadores de Salta y Jujuy Sixto Ovejero
Zerda, David Ovcjero Gonsález, y Daniel Ovejero y Tezanos Pintos (Jáuregui Rueda,
1976, 132 a 134).
640
hijo de Manuel Ovejero y de Saturnina Zerda y Medina, sobrino del Gobernador
Sixto Ovejero, y marido de Dolores Linares Usandivaras. Era cuñado del Gobernador de
Salta Luis Linares Usandivaras, y primo hermano de los Gobernadores de Salta David
Ovejero González y Avelino Figueroa Ovejero y del Gobernador de Jujuy Daniel Ovejero
Tezanos. "...El 'submarino' es primo del Gobernador, pero el suegro [Ortiz] con el mismo
punto le ganó de mano, y ahora su excelencia se resiste a enviar una representación tan
familiarmente confeccionada. Quiere, para librarse de la crítica, acoplar al suegro a
cualquier personaje de gran figuración, dando así puesto en el senado a un pretérito un
tanto borrado del escalafón de la política nacional que llegaría disimulado por un actuante
de relieve. Sin la intervención submarina del primo, la cosa habría pasado como en el
mejor de los mundos, pero la legislatura parece haber sentido una ligera cosquilla que la ha
hecho encabritarse y no obedecer con la acostumbrada docilidad a la mano de S.E.,
constituyendo un grupo bastante fuerte, que a pesar del gobernador, quiere elegir al
habilidoso navegante de la política salteña que ha tenido fuerzas para apartar a la mayoría
que el cariño filial de un buen yerno había organizado" ("Las Senaturías Salteñas", El
Diario, 7-VI-1906).
641
"...Entre dos aguas ha metido la quilla en la mayoría del suegro del gobernador, y
uno que otro torpedo oportuno lanzado desde las profundidades del agua en que navega,
han concluido con la unanimidad regimentada por el Gobernador para provecho de su
familia, al punto de que su excelencia con serias averías legislativas, ha resuelto abandonar
el chaquete con que mayiza sus ocios de pastor de la grey salteña y emprender esta
peregrinación en busca del santo óleo de la coalición" ("Las Senaturías Salteñas", El
Diario, 7-VI-1906).
642
hijo de Robustiano Patrón Escobar y de Francisca Costas Figueroa (Calvo, VI,
191), y cuñado del jurista José María Solá, quien había sido en un matrimonio anterior
yerno del célebre político liberal salteño Isidoro López.
643
marido de Prelidiana Torino y López (Jáuregui Rueda, 1976, 134).
644
El gobernador Ovejero "...sabe que el Presidente del Senado Dr. Zerda, de la
familia de Ovejero, entrará al gobierno para convocar a elecciones en el término
constitucional perentorio de treinta (30) días. Sabe que el candidato oficial Dr. Linares, de
la familia de Obejero, será electo Gobernador gracias a la desorientación de las fuerzas
independientes que no pueden estrechar filas en tan corto plazo con éxito probable. Y sabe,
por fin, que el abnegado mandatario, eje y palanca de la política casera, tendrá con tan
hábil combinación, asegurada su senaduría nacional por nueve (9) años que pronto dejará
el Dr. Serrey" ("La Familia Salteña", El Diario, 12-X-1906).
645
hermano del Gobernador Miguel S. Ortiz Viola (GP.1881), del Diputado Nacional
Abel B. Ortiz Viola (DN.1882-86), cuñado del Diputado Provincial Miguel A. Fleming
Jáuregui; y primo y cuñado del Senador Nacional Francisco J. Ortiz Alemán (SN. 1880-
89).
646
"Política Salteña", El Diario, 4-VIII-1905.
647
"Política Salteña", El Diario, 4-VIII-1905.
648
"Política Salteña", El Diario, 4-VIII-1905.
649
Ministro de Gobierno del Coronel Solá. Hijo de Serapio Ortiz Santos y de
Candelaria Viola Otero (Cornejo, 1983, 270). Hermano de los Diputados Nacionales
Ignacio Ortiz Viola (DN.1886-90) y Abel Ortiz Viola (DN.1882-86), primo hermano del
Senador Nacional Francisco J. Ortiz Alemán (SN. 1880-89); cuñado del Diputado
Nacional Damián M. Torino Solá (DN. 1900-04) y tío carnal del Juez Federal Martín
Gómez Rincón (JF.1920/30-31) y del Diputado Nacional Abel Gómez Rincón (DN.1934-
46).
650
Cornejo, 1983, 144.
651
El Cívico (Salta), órgano del partido radical de Salta, 2-X-1906, No. 4.225, cuya
copia se halla en AGN, Intervención Federal, Leg.57.
652
Ibid.
653
Ibíd.
654
Ibíd.
655
Adolfo Valdés, David Michel Torino, Juan Patrón Costas, Juan B. Lacroix,
Ricardo A. Torino, Andrés de Ugarriza, M. Torino Pintos, y Ramón B. Castro.
656
AGN, Intervención Federal, Leg.56.
657
Pío Uriburu a J. Roca, Salta, 9-IV-1909, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.107.
658
Pío Uriburu a J. Roca, Salta, 9-IV-1909, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.107.
659
probablemente hijo de Francisco J. Alsina.
660
Pío Uriburu a J. Roca, Salta, 9-IV-1909, AGN, Sala VII, Arch. Roca, Leg.107.
661
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, Reunión No.45, 20-
IX-1912, p. 845.
662
Ibíd.
663
Ibíd.
664
Hijo del Dr. Emilio Echazú Aguirre y de Dolores Figueroa Aráoz y sobrino carnal
del Diputado Provincial Marcos Figueroa (Mariano u Odilón Zorreguieta a Victorino de la
Plaza, Salta, 14-IX-1883, AGN, Sala VII, 5-1-7, fs.394).
665
"La Situación de Salta. Reportaje al Dr. Abrahám Echazú", El Diario, 27-IV-1909.
666
"La Situación de Salta. Reportaje al Dr. Abrahám Echazú", El Diario, 27-IV-1909.
667
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, Reunión No.63, 29-I-
1913, p.423.
668
Ibídem.
669
Ibídem.
670
Ibídem.
671
Jáuregui Rueda, 1976, 134.
672
Diario de Sesiones, Cámara de Diputados, 1913, p.423.
673
Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación, Continuación de la 4a.
Sesión Extraordinaria, 10-XI-1906, Reunión No.53, 983-993; y Serrey, 1945, III, 327.
674
Ibid.
675
Ibíd.
676
según Oyhanarte, el orígen del rencor de Paz hacia su primo obedecía a que este
último le había engañado ofreciéndole en su primera gestión la futura Presidencia de la
República, pero cuando llegó el momento se la ofreció a su concuñado, y para él solo la
Intendencia de Buenos Aires (Oyhanarte, 1932, 1988, 54).
677
Díaz de Molina, 1979, 88.
678
Hijo de Juan Ladislao Mendoza y Serviliona Lucero, y hermano de los ex-
Gobernadores de San Luis Toribio y Eriberto Mendoza (Díaz de Molina, 1979, 29; y
Cutolo, IV, 538).
679
Díaz de Molina, 1979, 88.
680
nacido en 1841, hijo de Nabor Córdoba y de Ester Luna y Liendo, y casado con
Mercedes Arias Guerra, había militado en el nacionalismo Mitrista en 1874 y 1880.
681
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
682
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
683
cuñado del Diputado Nacional Pedro Lacavera Cainzo (DN.1896-04), y concuñado
del Senador Nacional Brígido Terán Silva (SN.1901-19).
684
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
685
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
686
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
687
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
688
hermano del Gobernador Eudoro Avellaneda Silva (GP.1872), del ex-Presidente
Nicolás Avellaneda Silva; y primo hermano del Diputado Nacional Agustín de la Vega
Silva Zavaleta (DN.1882-86).
689
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
690
concuñado del Vice-gobernador de Córdoba José Figueroa Alcorta, padre del
Diputado Nacional Enrique Santillán Bouquet Roldán (DN.1932-36), y suegro del
Diputado Nacional Fernando Prat Gay.
691
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
692
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
693
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
694
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
695
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
696
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
697
había sido Gerente de la sucursal del Banco Nacional. Era hijo natural del ex-
Gobernador Celedonio Gutiérrez, cuñado del Gobernador de Santiago del Estero Absalón
Rojas, y suegro del escritor y político radical Ricardo Rojas.
698
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
699
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
700
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
701
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
702
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
703
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
704
"La Intervención en Tucumán", El Diario, 29-IX-1905.
705
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
706
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905. En
aquellas provincias donde la representación no se había ajustado aún al nuevo censo de
1895 (Ley 3289/95) la oposición fué reclamando perentoriamente su actualización. El
fraude censal consistía en no ajustar la representación parlamentaria a las cifras
procedentes de los Censos de Población.
707
"El Conflicto Tucumano. Historia de oportunidad", El Diario, 1-IX-1905.
708
Comisión de Estudios Constitucionales, 1957, 184.
709
"La Intervención en Tucumán", El Diario, 29-IX-1905.
710
Dueño del Ingenio San José, hijo de Justiniano Frías Gramajo y de Clemencia
Silva Zavaleta, y marido de Isolina Zavalía López. Era hermano del Diputado Nacional
Raúl Frías Silva.
711
Los opositores y las personas independientes que actuaban en Tucumán "...afirman
que las familias Terán y Padilla se reparten a su antojo las posiciones políticas negando
toda participación a los que carecen de esa sangre privilegiada. Así en la Legislatura de
Tucumán, que debe designar al Senador Nacional, Don Brígido Terán cuenta con los
siguientes parientes:
En el Senado provincial:
Emilio Terán, primo hermano;
Juan Manuel Terán, hermano;
Belisario Terán, primo hermano;
Ramón Paz Posse, sobrino;
Manuel Cossio, primo;
Ricardo Frías, primo hermano;
Luis Nougués, sobrino;
Gerónimo Helguera, sobrino;
En la Cámara de Diputados local:
Eudoro Avellaneda, sobrino carnal;
Julio Cainzo, marido de sobrina carnal;
Ezequiel Gallo, marido de sobrina carnal;
Aníbal Fagalde, empleado;
José B. González, empleado;
Gustavo Haurigot, empleado;
Percy Hill, yerno;
Juan C. Nougués, sobrino;
León Nougués, sobrino;
Brígido Terán, hijo;
Julio Terán, sobrino;
Juan B. Terán, sobrino.
Y esa lista de la Legislatura se corona con el parentesco que tiene el Sr. Terán con el
Gobernador Frías Silva (El Diario, 23-X-1909).
712
Los que dentro y fuera de Tucumán combaten la política del nepotismo por
considerarla funesta para la vida democrática, tienen, a juicio de El Diario, "...que aplaudir
la resolución del Gobernador Frías Silva al negar ejercitar la influencia de que dispone,
dentro de su partido para que no se reelija a dos congresales que son sus primos hermanos.
Esto, aparte de otras cosas, es en el Dr. Frías Silva un rasgo de carácter, pues para decidir
su actitud ha debido luchar con servir dificultades dentro de la familia oficial" ("Política
Tucumana. La intromisión federal", El Diario, 28-X-1909). Pero dos meses más tarde, la
situación en el seno de la familia oficialista se complica, por cuanto "...el lazo de
parentesco parece que está muy debilitado...o por lo menos no es bastante fuerte como para
impedir que el sobrino le falte el respeto al tío y aspire a la misma posición que él. Falta
por lo visto la mano férrea de un patriarca que mantenga la disciplina y jerarquía familiares
("Reacción Tucumana", El Diario, 29-XII-1909). Y otros tres meses más tarde, El Diario
revela que "...el gobierno de Tucumán está muerto moral y políticamente desde ese
lamentable episodio de la senaduría nacional adjudicada con el auxilio de la fuerza pública,
a un primo hermano y socio del Gobernador Frías Silva. Cuando este se oponía a la
reelección de los Sres. Brígido Terán, Miguel Padilla y Julio Terán, decía precisamente,
que no podía consentir se reeligiera bajo su gobierno a tres primos hermanos suyos,
habiendo para el Senador Terán la circunstancia agravante de tener con él una sociedad
comercial en el Ingenio Santa Lucía. Por estas razones tan decisivas, nadie discutió, en
principio, la actitud del mandatario tucumano, sería o no estrictamente legítima su
situación en el asunto, pero lo cierto es que era un ejemplo de moralidad política y una
relevante prueba de carácter. Luego, afirmando esa actitud, el Dr. Frías Silva, declaró que
su principal programa como hombre político era el conservar la unión del partido que lo
había llevado al gobierno. En aras de ese propósito estaba resuelto a inmolar su propia
posición en el gobierno. Y bien, este programa y aquella decisión han sido ejecutados al
revés. El Gobernador de Tucumán se echó al río para conseguir las reelecciones de sus
parientes y de su socio, persiguiendo cruelmente a los correligionarios que se negaban a
seguir sus volteretas. El Dr. Frías Silva ha faltado de este modo a un solemne compromiso
y ha cometido un acto incalificable en un hombre político, el de anarquizar un partido en
beneficio de los adversarios. El Dr. Frías Silva, ha demostrado una ineptitud a toda prueba
y ahora solo su vanidad que está en relación directa de áquella, le impide ver claro y seguir
pronto el único camino que le queda: el de su casa. Allí, ante el espíritu tutelar de los
antepasados, que él invocara al recibirse del gobierno, y ante la admiración de sus actuales
parientes, seguirá creyendo que los tucumanos no están aún suficientemente preparados
para aquilatar sus cualidades y con eso no hará mal a nadie" ("Política Tucumana. La
nueva Legislatura", El Diario, 17-III-1910).
713
Hijo de Manuel José Padilla de la Puente, y de Josefa Nougués Romero, marido de
Elvira Salvatierra Frías; y cuñado del Diputado Nacional Federico Helguera Molina
(DN.1900-04).
714
La Comisión Directiva de la Unión Provincial quedó compuesta por: Joaquín
Acuña, Gustavo Ferrari, Javier Castro, Federico Espeche, Guillermo Correa, y Teodulfo
Castro.
715
Dicho manifiesto decía: "...Veinte mil Catamarqueños ausentes de sus hogares, las
industrias agonizantes y el comercio próximo a extinguirse, han debido convencer a los
hombres que nos gobiernan, que sus sistema liberticida, irrespetuoso de la opinión,
indiferente a las desgracias que aniquilan a la provincia, y consagrado a servir el
sensualismo de una familia, es mortal para el progreso y las instituciones que garantizan el
ejercicio de la libertad civil y política. Denunciando el fraude o la malversación, ha
premiado al culpable estimulando su delincuencia: reclamada la publicación de la
inversión de la renta pública como lo ordena la Constitución Nacional, se ha encastillado
en silencio sospechoso: muchos miles de pesos han desaparecido de las arcas ignorándose
su destino. La campaña clama contra las confabulaciones de jueces, comisarios y
receptores organizadas para la expoliación, el régimen judicial desprestigiado en su más
alta jerarquía, no goza de la independencia que requiere sus funciones, porque sus
miembros o siguen la suerte del Poder Ejecutivo de la familia o no se les abona sus
sueldos, cadena con la que se ata y humilla la distribución de la justicia, el juicio político
contra los funcionarios del estado revestido de inmunidades es imposible, porque la
cámara que acusa, la que juzga, y el inculpado dependen exclusivamente del jefe del
estado y de la familia, que toma sobre sí el juicio y la sentencia, haciendo inútil todo
procedimiento, para la representación nacional no se consulta el mérito sino el parentesco
(La Nación, 29-XII-1898).
716
El Diario, 24 y 25-IX-1899; y Bazán, 1992, 230-231. Para el periódico El Diario,
el nepotismo estrecho es "...lo que dio origen a la sublevación general de la provincia,
determinando el sangriento y estéril episodio de la revolución reciente --la cual ya no fue
tan popular como debiera porque se puso al frente de esta reacción, con ojo vivaz de
albatros que sabe cernirse sobre las tempestades, y utilizando su posición y vinculaciones
nacionales, el Senador [Caracciolo] Figueroa, generador de la genealogía --el cual como un
sañado y voraz Saturno de tierra adentro, devoraba sus hijos por que no habían sabido
conducir las cosas de modo bastante acertado para asegurarle su reelección" (El Diario,
23-II-1900).
717
patrocinados por el Pellegrinismo.
718
Benjamín Figueroa a J. Roca, Catamarca, 3-XI-1899, AGN, Sala VII, Arch. Roca,
Leg.90.
719
primo hermano del Director de El Diario Manuel Láinez.
720
Sommariva, 1931, II, 298; y Olmos, 1967, 51.
721
Ibídem.
722
cuñado del industrial azucarero tucumano Clodomiro Hileret.
723
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 32a. Sesión ordinaria,
25-IX-1899, pp. 912 y 913.
724
primo hermano del Diputado Nacional Lídoro J. Avellaneda Villegas (DN. 1896-
1900).
725
Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, 32a. Sesión Ordinaria,
25-IX-1899, p.911.
726
Ibídem.
727
Este concepto fué inaugurado en la República Oriental del Uruguay con el Pacto de
la Unión o de los Generales, celebrado entre Manuel Oribe y Fructuoso Rivera en 1855
(González, 1961, 86-94; y Gómez, 1921, I, 173; y II, 21, 26, 32, 39, 46, 52, 61, 66-67, 95,
98, 111, 132, 196, 286 y 309). A su vez este Pacto estuvo influído por el ejemplo brindado
en 1852 por el Acuerdo de San Nicolás, celebrado entre el Gral. Justo José de Urquiza,
vencedor en Caseros, y los Gobernadores Rosistas. Para el político y pensador Oriental
Juan Carlos Gómez, la fusión era ".esencialmente institucional, es el anonadamiento del
régimen representativo, es la sustitución de la soberanía del pueblo por un conciliábulo, en
que un número mas o menos escaso de individuos se suplanta a la mayoría y a la minoría,
para imponer a ambas la ley de un convenio entre ellas" (Juan Carlos Gómez, El Nacional
[Montevideo], 1-IX-1857, 4a. época, n.1168, p.2, col.4-5; citado en Vidaurreta de Tjarks,
1962-67, 151).
728
Joaquín V. Gonsález a Julio A. Roca, La Rioja, 23-III-1897 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.74).
729
M. de la Fuente a Julio A. Roca, La Rioja, 4-III-1898 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.77).
730
Ibídem.
731
hijo del Comandante Manuel Vicente Bustos, cuatro veces gobernador de La Rioja,
quien había descollado en la defensa de La Rioja contra el sito del Chacho Peñaloza en
1862, y de Felipa Gonsález, y nieto de Vicente Antonio Bustos, Subdelegado de Real
Hacienda y Comandante General de Armas desde 1798 hasta la Revolución de Mayo, y de
Francisca Solana San Román y Castro (Reyes, 1916, 81; Bazán, 1979, 499; y Cutolo, I,
579 y 581). Era yerno del Gobernador Francisco Álvarez; tío del Diputado Nacional José
María Jaramillo Bustos, del Senador Nacional Antonio P. García, y del Gobernador Adolfo
Lanús Bustos; y primo hermano del Diputado Nacional Félix Luna Herrera.
732
Era dueño de un área de 26 leguas de campo, "...los mejores que tiene la provincia,
sobre las líneas férreas" (Francisco Vicente Bustos a Julio A. Roca, La Rioja, 18-IX-1892,
AGN, Sala VII, Archivo Roca, Leg.66).
733
Bazán, 1992, 221.
734
Marcial Catalán a Julio A. Roca, La Rioja, 11-III-1898 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.77).
735
Bazán, 1967, 652. Para El Diario, "...convencidos los ciudadanos de la inutilidad
de sus esfuerzos, para oponerse a la intervención oficial, han abandonado el ejercicio de
sus derechos, dejando que los gobernadores y sus adláteres manejen el mecanismo de
hacer diputados y senadores, y renueven a su antojo el personal gubernativo. Esta falta de
resistencia ha fomentado de tal manera los abusos, que ya los caudillejos provinciales
prescinden de todas las formas para perpetuar su dominio, pasando de la gobernación al
congreso, o vice-versa, con aposentadurías reservadas, que se hacen guardar por los
parientes de menor cuantía en una combinación de casillero japonés. De la gobernación
van al Senado, y mientras vuelven del Senado a la gobernación hay siempre un pariente,
amigo o socio que manipula las gangas del terruño, de acuerdo con los intereses de la
comandita" ("Revolución en La Rioja", El Diario, 24-V-1898).
736
A juicio de El Diario, la bandera de esta revolución "...no ha sido de reacción
moral, no obstante las proclamas. Al acusar a Bustos se acusan a sí mismos, desde que
ellos, en mayoría, han sido aliados y hasta protegidos del gobernador derrocado, han tenido
más o menos, su participación en los hechos que constituyen el proceso de aquella
situación. Se han alzado ahora contra Bustos, no para vengar ofensas inferidas a la opinión
pública con el entronizamiento de prácticas abusivas o vergonzosas, sino para vengar sus
propios agravios y con la idea de restablecer el derecho a vivir del presupuesto que sus
amigos y la jefatura central les desconocen" ("La Revolución Riojana", El Diario, 26-V-
1898).
737
Francisco Vicente Bustos a Julio A. Roca, La Rioja, 14-VI-1898 (AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.78). Sin embargo, El Diario opinaba lo contrario, pues "...lo han
derrocado sin esfuerzo, al primer empellón, y se ha caído como se caen esos árboles del
Chaco, aparentemente robustos pero sin raíces, y cuyo derrumbe no conmueve nada, pues
si algo arrastra es hojarasca tendida a flor de tierra" ("Caudillos inválidos", El Diario, 28-
V-1898)..
738
según Guillermo San Román, Joaquín V. González soñaba no sólo en ser Diputado
al Congreso Nacional, "...sino dejar un sucesor de su familia política [Leónidas Carreño],
que continúe devorando los últimos despojos de este cadáver, que se llama gobierno de La
Rioja" (Guillermo San Román a Julio A. Roca, La Rioja, 20-IX-1891, AGN, Sala VII,
Archivo Roca, Leg.65).
739
Eriberto Mendoza y Jacinto Videla a Julio A. Roca, San Luis, 12-XII-1896 (AGN,
Sala VII, Archivo Roca, Leg.73).
740
Nacido en 1852, hijo de Faustino Berrondo y de Angela Aberastain (Cutolo, I,
438).
741
Hijo de José de la Cruz Videla y de Margarita Poblet, y casado con Ercilia
Bengolea. Era medio primo hermano del Dr. Teófilo Sáa (Cutolo, VII, 607).
742
yerno del Senador Nacional Juan A. Barbeito Giménez, (SN.1892-01) (Fuente:
Barreiro Ortiz, 1967, 165). Una vez que renunció al Ministerio denunció públicamente la
conducta del Gobernador Berrondo.
743
Eriberto Mendoza a Julio A. Roca, San Luis, 28-II-1897 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.74).
744
Jacinto Videla a Julio A. Roca, San Luis, 30-VII-1898 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.79).
745
suegro del Diputado Nacional Víctor S. Guiñazú Ortiz (DN. 1892-96); y primo
político del Gobernador y Diputado Nacional Estéban P. Adaro Quiroga (GP.1907-09; y
DN.1924-28).
746
Eriberto Mendoza a Julio A. Roca, San Luis, 27-I-1896 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.72).
747
Ibídem.
748
Ibídem.
749
Ibídem.
750
Ibídem.
751
hijo de Juan Ladislao Mendoza y Serviliona Lucero, y marido de Aurora Reboyras
(Calvo, IV, 538). Los Lucero eran descendientes del Gobernador Coronel Pablo Lucero,
quien gobernara a San Luis en las postrimerías del régimen rosista.
752
cuñado del Gobernador Dr. Toribio Mendoza Lucero (GP.1878-81).
753
"...Veinticinco años de dominio de una familia debe cansar a un pueblo y más si
ese pueblo es reducido" (Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación, 12a
Sesión ordinaria, 16-VI-1904, p.110). La elección de Gobernador se efectuaba en San Luis
"...al revés tendiendo cada vez mas a encerrarse en un círculo de familia, hasta el extremo
de que los dos últimos gobernadores fueran respectivamente cuñado y hermano del
Senador Mendoza. El partido en estas condiciones no podía mantenerse en el equilibrio
que exige el gobierno, como si se hubiera intentado mantener de pie una pirámide
invertida. Esta inversión de los términos ha causado la subversión que comentamos bajo su
faz moral, sin negar naturalmente nada de su prestigio efectivo al jefe político de esa
situación. Tenerlo, es evidente que lo posee, habiéndolo demostrado en actos electorales de
verdad: pero esto mismo envuelve un concepto negativo" (El Diario, 14-VI-1904). Para El
Diario, "...dada la escasa fuerza de que los gobiernos provinciales disponen en sus policías,
cualquier grupo es apto para asaltar el poder, sin que su triunfo material signifique gran
cosa; pero por lo mismo que las situaciones se mantienen sobre un concepto puramente
moral, su susbsistencia es casi siempre prueba de su carácter tolerable, cuando falta el
apoyo es porque la moral política ha descendido" (El Diario, 14-VI-1904). En realidad,
para El Diario, "...no ha habido allá ninguna tentativa de regeneración en el alto sentido de
la palabra, sino un estallido por exceso de tensión: pues los cabecillas del movimiento,
cuyo jefe principal resulta ser un ex-Diputado, formaron parte del sistema que ahora
intentan derribar como un oprobio" ("Revolución en San Luis. Libertad del Senador
Mendoza y del Diputado Gutiérrez", El Diario, 14-VI-1906).
754
Sommariva, 1931, II, 309; y Comisión de Estudios Constitucionales, 1957, 183.
755
Beazley a Julio A. Roca, San Luis, 28-VI-1904 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.69).
756
Eriberto Mendoza a J. Roca, San Luis, 9-VII-1904 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.104).
757
Eriberto Mendoza a J. Roca, San Luis, 9-VII-1904 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.104).
758
Eriberto Mendoza a J. Roca, San Luis, 9-VII-1904 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.104).
759
Eriberto Mendoza a J. Roca, San Luis, 9-VII-1904 (AGN, Doc. Donada, Sala VII,
Arch. Roca, Leg.104).
760
los Quiroga, Ojeda, Tissera, Olguín, Pastor, Vidal, Guiñazú (El Diario, 13-VIII-
1906).
761
hijo del Coronel Carlos Juan Rodriguez y de Demófila Jurado, y marido de Josefa
Ercilia Ortiz Estrada. Era cuñado de los Gobernadores Adolfo Rodríguez Sáa y Juan
Agustín Ortiz Estrada (Cutolo, VI, 322).
762
El Senador Líndor Quiroga no había perdido las mañas, pues a juicio de Eriberto
Mendoza, puso todo su empeño "...en que la oposición proclamase candidato a
Gobernador un amigo suyo lo que no ha conseguido, aceptando por fin un candidato
revolucionario el rengo [Benigno] Rodríguez Jurado, que es Pellegrinista" (E. Mendoza a
J. Roca, San Luis, 9-VII-1904 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch. Roca, Leg.104).
763
Este grupo de hombres "...vió muy pronto con dolor que la nave del gobierno
seguía por rumbos que no estaban de acuerdo con sus ideales, cuales eran hacer un
gobierno constitucional, honrado, laborioso y justiciero, y no queriendo ser cómplice ni
cargar con la responsabilidad ante el pueblo que les acompañó, se retiraron, viendo sus
esfuerzos esterilizados" (El Diario, 13-VIII-1906).
764
"...porque a decir verdad, son los únicos que lo forman, y no estaría quizás muy
lejos el momento en que se simplificará todavía mas la palabra. Faltándole ese contingente
más importante a este gobierno, no teniendo apoyo ante el gobierno nacional,
desprestigiado ante el pueblo por las iniquidades sin cuento que se ven a cada paso, es un
cuerpo anémico que se revuelca en los estertores de una larga y penosa agonía, que a estar
a la frase del creyente; muchos y grandes deben ser los pecados!. La Unión Provincial
falleció, no existe, y el gobierno tambalea envuelto en la mortaja que le hicieron los que
primero le prestaron su concurso, y es opinión que se ha hecho carne en el pueblo, que no
está lejos el día en que irá a la tumba" (El Diario, 13-VIII-1906). Zavala fue legislador,
constituyente y un prolífico periodista, fundador de "El Progreso", nacido en Renca en
1878, y marido de Felisa Rodríguez Jurado (Cutolo, VII, 784).
765
De ahí el nombre de "motineros" con que se los conoce en San Luis.
766
Producido el motín, confesaron al Ministerio del Interior el móvil profundo de su
sensualismo político: "...tenemos que responder a la necesidad de nuestros amigos
políticos. Necesitamos puestos" (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la
Nación, Reunión No.45, 30-IX-1928, p. 871).
767
Melo, 1964, 109.
768
El Gobernador Leiva fue elegido por el Interventor José Vicente Zapata. En este
sentido, según El Diario, "...es el único Gobernador de Santa Fé que no ha sido elegido por
el Gobernador su antecesor. No hay, desde Estanislao López hasta hoy día, un sólo
ejemplo que sea una nota discordante. Así, para destruir la oposición o mantenerla
impotente, ha sido necesario armar al Gobierno con poderes excepcionales en la
Constitución y leyes de la provincia, y cuando ella no alcanza, el presidente se encarga de
atarles las manos con la tropa de línea" ("La Política en Santa Fé", El Diario, 29-XII-
1897).
769
Se preguntaba El Diario, "...¿como es posible que estando el Colegio Electoral casi
totalmente en contra de Iturraspe, tenga que elegir forzosamente a Iturraspe? ¿porque no
elige a Gálvez, a Cabral o a cualquier otro?. La razón es breve y sencilla. Elegir un
Gobernante que no sea Iturraspe es fácil, lo que es imposible al círculo es construir una
situación con sus sólas fuerzas. Cualquiera que sea el ungido para el Colegio necesita con
necesidad de vida, el concurso inmediato y eficaz del presidente, en forma de batallones de
línea y otros elementos de fuerza. Sin eso no hay gobierno o mejor dicho, unos cuantos
locos darían cuenta de él. Iturraspe cuenta con Roca. Voilá la question" ("La Política en
Santa Fé", El Diario, 29-XII-1897). Para El Diario, Iturraspe "...entra al gobierno como un
cautivo del P.A.N. santafesino, y ya sea con los Galvistas o con los Leivistas, su
gobernación tendrá que subordinarse a la tutela política de uno de ellos; empezará por
cortejar a las dos y pudiendo mantener el equilibrio entre las pretensiones de esas
fracciones, se entregará al fin en brazos de la que le ofrezca más cómodo y blando apoyo"
("La Gobernación Santafesina", El Diario, 16 y 17 de Enero de 1898).
770
hijo de José Buenaventura Iturraspe Gálvez y de Carmen Freyre Rodríguez del
Fresno, casó cuatro veces, la primera con Clara Cabot, la segunda con Sofía Maurer, la
tercera con Ana Sieber, y la cuarta con Dominga Cullen Iturraspe, viuda de Emilio Cabal y
Gonsález (Calvo, II, 36).
771
Desiderio Rosas a Julio A. Roca, Rosario, 17-XI-1897 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.76).
772
nacido en Buenos Aires en 1852, hijo de Juan Lorenzo Cafferata y de Francisca
Silveyra, y marido de Adela Garzón y Vázquez de Maceda (Cutolo, I, 41). Fué padre del
Diputado Nacional Juan F. Cafferata Garzón.
773
hijo del Diputado Nacional Pascual Rosas Gonsález (DN.1870-74) y suegro del
Diputado Nacional Luis Lamas (DN.1904-08).
774
Desiderio Rosas a Julio A. Roca, Rosario, 17-XI-1897 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.76).
775
El matador se llamaba José Echevarría y fue a su vez muerto en la cárcel por
intento de fuga por el agente Cesáreo Vila, por lo que no hubo oportunidad de indagarlo.
En el entierro de Grandolí hubo un cortejo de 160 coches de librea y lo despidieron
Nicanor Molinas y Rodríguez de la Torre (La Prensa, 7 y 9-XII-1897; y El Diario, 8 y 9
de Diciembre de 1897). La víctima era hermano de los Diputados Nacionales Octavio
Grandoli Correa (DN.1904-08); y Miguel Grandoli Correa (DN.1906-10).
776
J. B. Iturraspe a Luis A. Sauze, Santa Fé, 9-XII-1897 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.76).
777
J. B. Iturraspe a Julio A. Roca, Santa Fé, 8-I-1898 (AGN, Sala VII, Archivo Roca,
Leg.77).
778
Para El Diario, la posición de Iturraspe "...no puede ser más inestable; si se inclina
a un costado, lo tiran del otro; y si avanza, los dos círculos que lo flanquean lo van a
descomponer; no le queda, pues en los conflictos que lo amenazan, mas que una salida de
retroceso, y no pudiendo avanzar ni converger, su escapatoria es una retirada, una
eliminación. Un gobernador que fuera un hombre político podría operar con estrategia,
despejando sus flancos y desembarazándose de los elementos que lo acompañan como a
una rémora, pero como decimos, no le vemos laya al Sr. Iturraspe para desembolverse en
una política que a la firmeza de propósito requiere el tacto de la manipulación" ("Santa Fé.
Su flamante gobierno", El Diario, 19-II-1898).
779
Para La Nación, Saurit era "...valiente y decidido, muy avezado a las luchas
políticas en las que había tomado parte desde el año 75, militando en las filas del Partido
Liberal" (La Nación, 14-XI-1901). Fue asesinado por el cuatrero Pedro P. Torres, ex-
presidiario de Sierra Chica, bajo la dirección de los Comisarios Ramón Sánchez y
Domingo Monti, subalternos del Jefe Político Bernard, quien a su vez era cliente político
de Rodolfo Freyre, yerno de Iturraspe y candidato a sucederlo. Para el Ministro del Interior
Felipe Yofre, en la interpelación de que fue objeto en el Senado Nacional, el choque que
tuvieron Saurit y Torres "...fue debido únicamente a cuestiones de índole privada que no
tienen que ver con la política" ("Interpelación al Ministro del Interior", La Prensa, 17-XI-
1901; y exposición del Senador Nacional Carlos Pellegrini, Diario de Sesiones, Cámara de
Senadores de la Nación, 12a. Sesión de Prórroga, 14-XI-1901, pp.455-459).
780
padre del Diputado Nacional Benigno Martínez Perichón (DN.1906-10; 1920-24).
781
vr Castello, 1991, cap.XIII.
782
"Los Sucesos de La Cruz", El Diario, 12-I-1909, p.3; y Castello, 1991, 508.
783
"Conflictos de Lealtad", El Diario, 13-I-1909.
784
"Conflictos de Lealtad", El Diario, 13-I-1909.
785
hijo de Nicolás Severo Isasmendi y yerno de Francisco J. Ortiz.
786
David Ovejero a J. Roca, Salta, 20-XII-1903 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.102).
787
David Ovejero a J. Roca, Salta, 20-XII-1903 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.102).
788
David Ovejero a J. Roca, Salta, 20-XII-1903 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.102).
789
David Ovejero a J. Roca, Salta, 20-XII-1903 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.102).
790
Antonino Díaz a J. Roca, Salta, 3-XII-1897 (AGN, Doc. Donada, Sala VII, Arch.
Roca, Leg.76).
791
hijo de Facundo López Figueroa y de Juana Cornejo Figueroa; primo político del
Gobernador Antonino Díaz Ibarguren (GP.1896); y tío político del Gobernador Julio
Cornejo Ceballos (GP.1928-30).
792
presumo se trata de Juan Pedro Adrián Cornejo, hijo del segundo matrimonio de
Juan Nepomuceno Cornejo Usandivaras, propietario del Ingenio San Isidro, y de Hortensia
Valdés Gorostiaga; marido de Jacoba Isasmendi; y cuñado del Dr. Rafael Usandivaras.
793
Juez de Comercio de Salta (Cornejo, 1983, 121-122).
794
hijo del Senador Nacional Juan de Dios Usandivaras y San Millán (SN.1854-57).
795
hijo de Mariano Figueroa Goyechea y de Mercedes Aráoz Figueroa, y casado con
su sobrina Damiana Echazú Figueroa, hermana del Dr. Abrahám Echazú. El Dr. Ricardo
Pío Figueroa era asimismo sobrino carnal del caudillo Coronel Alejandro Figueroa
Goyechea.
796
Francisco F. Cornejo a Julio A. Roca, Salta, 12-XII-1893 (AGN, Sala VII, Archivo
Roca, Leg.67).
797
Ibídem.
798
constituídos por los primos hermanos Ortíz Alemán y Ortíz Viola.
799
Pío Uriburu a Julio A. Roca, Salta, 2-V-1896 (Publicaciones del Museo Roca,
Documento VII (Buenos Aires, 1967)
800
Hijo del Coronel Angel Mariano Zerda y Urristi, y de su primera esposa Fabiana
Medina. Casó con Prediliana Torino y López (Jáuregui Rueda, 1976, 134). Era tío en
segundo grado del que fuera Gobernador Avelino Figueroa Ovejero.
801
hijo de Carmen Pío Usandivaras y Servanda Zerda, contrajo primeras nupcias en
1878 con María Figueroa Paz, y segundas nupcias en 1895 con Angela Sánchez Isasmendi
(Calvo, II, 363).
802
hijo de Manuel Ovejero y de Saturnina Zerda y Medina, sobrino del Gobernador
Sixto Ovejero, y marido de Dolores Linares Usandivaras. Era cuñado del Gobernador de
Salta Luis Linares Usandivaras, y primo hermano de los Gobernadores de Salta David
Ovejero González y Avelino Figueroa Ovejero y del Gobernador de Jujuy Daniel Ovejero
Tezanos.
803
Formado por los Diputados Felipe y Darío Arias Royo y Carlos y Flavio Arias
Romero, y vinculado al clan de los Figueroa. En opinión de Ovejero, el Dr. Felipe Arias
Royo "...es el que determina el rumbo de los 101 personajes de esta familia" (Ricardo
López a Julio A. Roca, Salta, 7-XI-1892, AGN, Archivo Roca, Leg.66).
804
Fernández Lalanne, 1989, 98.
805
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
806
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
807
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
808
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
809
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
810
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
811
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
812
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894). Y Muñóz debería haber
agregado los casos de Bolivia y Chile. Para el caso de Bolivia, ver
Canelas López, 1983; e Irurozqui y Peralta, 1998. Y para el caso
chileno y el golpe de estado contra Balmaceda, ver Bravo Valdivieso,
Bulnes Serrano; y Vial Correa, 1991. Para una historiografía sobre la
revolución de 1891 contra Balmaceda, ver Blakemore, 1965.
813
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).
814
Dictadura Militar (El Municipio, 16-X-1894).

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