Apologética

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En estas fechas más que nunca estas palabras recobran fortaleza, Bendita Virgen Madre

de Cristo, y es que nos acercamos al momento de la Natividad de Nuestro Señor según


la carne, el día elegido por Dios, para que su hijo naciera de mujer (Gálatas 4:4). Sin
embargo existen muchos mitos y falsas creencias sobre la Natividad que me gustaría
desterrar de una vez por todas en los verdaderos cristianos, y es que muchas sectas
afirman que ellos no celebran la Navidad porque esto es algo pagano. Yo les respondo:
Yo tampoco celebro la Navidad, celebro la NATIVIDAD que es muy diferente.
La palabra NATIVIDAD viene de el latin nativĭtas, significa NACIMIENTO. Esto es lo
que los verdaderos cristianos celebramos el Nacimiento del Hijo de Dios. El nace en
nuestros corazones, para traernos paz amor, y acercarnos cada día más a la santidad tan
ansiosamente buscada por todos nosotros.
Una vez aclarado esto, pasaré a responder las principales objeciones que se presentan
sobre la Natividad:
1.-La biblia no dice debemos celebrar la Natividad. No
existe ningún versículo bíblico que ordene celebrar este acontecimiento. Por
lo tanto si creemos en la Biblia no tenemos porque celebrar esta fiesta. Jesús nació
una sola vez en Belén, no nace todos los años.

RESPUESTA:

Ciertamente no existe un versículo bíblico que ordene celebrar la Natividad del Señor,
ahora siendo justos con las Escrituras nosotros hemos sido llamados a predicar la buena
nueva de Jesús:
En aquel tiempo se apareció Jesús y les dijo: Id por todo el mundo y proclamad la
Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no
crea, se condenará. Marcos 16:15
Es decir, debemos predicar por todo el mundo la Buena Nueva, y a todo el mundo. Esta
es la misión Dios dejó a su Iglesia, y precisamente eso es lo que la Iglesia realiza en
estas fechas, proclama la Buena Nueva del Nacimiento del Hijo de Dios. Porque el
Nacimiento del Hijo de Dios, es Evangelio, es buena nueva, es palabra hecha carne
(Juan 1:14).
Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche
sobre su rebaño.
9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de
resplandor; y tuvieron gran temor.
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que
será para todo el pueblo: Lucas 2:8-10
El ángel del Señor les dio a los pastores la BUENA NUEVA, nuevas de gran gozo, que
el Salvador había nacido. Es decir la Natividad es parte del Evangelio de Cristo. Si
somos auténticos cristianos no tenemos suprimir esta celebración, sino aprovecharla
para dar testimonio vivo con nuestra vida de este gran acontecimiento que cambió el
mundo.
Como dice el ángel, la Natividad es tiempo de "gozo". Para nosotros los católicos
también representa un gran gozo el celebrar el Nacimiento de Cristo.
Algunas personas se oponen a la Navidad basándose en el hecho de que las Escrituras
no proveen un mandato claro de que los seguidores de Cristo deben celebrar anualmente
el cumpleaños de Jesús, pero las Escrituras tampoco mandan celebrar anualmente los
aniversarios de bodas. No obstante, los testigos de Jehová y otros que rechazan la
Navidad, celebran sus aniversarios de bodas. ¿Por qué?

Si es que está mal conmemorar un evento que las Escrituras no han mandado observar,
¿por qué Jesús celebró el Hanukkah al estar en el templo para el aspecto de la Fiesta de
la Dedicación de esta celebración, en Juan 10, 22-23? Ya que fue permisible que Jesús
celebrara un día festivo que Dios no mandó observar, ¿por qué no pueden los
cristianos, del mismo modo, conmemorar el cumpleaños de Jesús, enfocándose en
honrar a Cristo durante la celebración de la Navidad?

Los Judios celebran una fiesta Judia que no fue ordenada por Dios. Purim: la fiesta de
las suertes (una especie de carnaval judío).

La fiesta nació para conmemorar una venganza, la de los judíos persas contra los
enemigos que habían planificado su exterminación. El día anterior a la fiesta es un día
de abstinencia. Durante la noche se enciende una lámpara en cada casa y todos van a la
sinagoga. Los dos días siguientes son de alegría y se asiste a la sinagoga. Allí se lee el
libro de Ester. (Ester 9, 20-32)

¿Sabía usted que, en conformidad con la práctica de Cristo de celebrar con libertad los
días festivos judíos sin importar si habían sido mandados por Dios, la Biblia permite a
los cristianos elegir libremente si desean o no observar los días festivos religiosos?

“Hay quien considera que un día tiene más importancia que otro, pero hay quien
considera iguales todos los días. Cada uno debe estar firme en sus propias opiniones. El
que le da importancia especial a cierto día, lo hace para el Señor.”—Romanos 14, 5-6a

“Así que nadie los juzgue a ustedes por lo que comen o beben, o con respecto a días
de fiesta religiosa, de luna nueva o de reposo. Todo esto es una sombra de las cosas que
están por venir; la realidad se halla en Cristo.”— Colosenses 2, 16-17

Así como en Lucas 2 dice que ángeles y pastores celebraron el cumpleaños de Cristo,
los cristianos siempre han usado la Navidad por honrar a Cristo, no a algún dios sol
antiguo como en el Saturnal. De modo que, para la mayoría de los cristianos, la Navidad
definitivamente NO tiene un origen pagano. No es oscuridad mezclada con luz, sino la
luz venciendo a las tinieblas. Irónicamente, aún cuando la Sociedad Watchtower le dice
a los testigos de Jehová que se opongan a la Navidad, al mismo tiempo les permiten
utilizar los nombres de los días de la semana que provienen del paganismo, como en el
caso del dios escandinavo llamado Thor, de cuyo nombre provino la palabra en inglés
“Thursday” (jueves) la cual significa Día de Thor. Ellos también utilizan los nombres de
los meses como “junio”, el cual se deriva del nombre del dios “Juno”. Incluso los
anillos matrimoniales y el dinero también provienen del paganismo, pero son utilizados
sin objeción por los testigos de Jehová.
¿Como celebrar una verdadera navidad (natividad)?

En Navidad se conmemora el hecho de la encarnación del Hijo de Dios (Jn 1, 14) en


cumplimiento de promesas largamente esperadas por la humanidad.

La llegada de Jesús tuvo como preámbulo la invitación a la conversión de Juan el


Bautista, la cual resuena con toda su vigencia hoy en día (Lc 3, 3-14), en especial en el
tiempo previo a la Navidad, el tiempo de Adviento

Según San Pablo, se trataba de la plenitud de los tiempos (Gal 4, 4).Y ocurrió dentro de
una familia, la Sagrada Familia. El calor humano que recibió a Jesús fue el de sus
padres, María y José.

¡Error! Nombre de archivo no especificado.

La familia está indiscutiblemente ligada a la historia de la salvación. Como los lazos de


los patriarcas con sus familias son claves para entender el plan de Dios, la salida de
Egipto es precedida por la pascua en familia, el primer mensaje de la Iglesia a los no
judíos es a una familia creyente, etc. y la noche de Navidad recordamos aquel evento
ante todo familiar, donde la unión era por sí misma mensaje para el mundo, porque la
unidad es absolutamente necesaria para su supervivencia (ver Mc 3, 25).

Los pastores fueron a Belén, y encontraron a la Sagrada Familia (Lc 2, 18), contaron lo
que les había ocurrido y se volvieron al campo alabando a Dios (Lc 2, 20). Nosotros
deberíamos hacer actualmente algo igual.

¿Cómo hacer eso? Viviendo cristianamente la Navidad, sin excesos ni demás, sino
viviendo un ambiente de recogimiento esperando la venida de Jesús, siguiendo el
consejo de San Pablo a los Efesios: “No se emborrachen, pues el vino lleva al
libertinaje; más bien llénense del Espíritu. Intercambien salmos, himnos y cánticos
espirituales. Que el Señor pueda oír el canto y la música de sus corazones." (Ef 5, 18-
19)

Ese sí es un canto nuevo para recibir al Señor. Esta Nochebuena, no olvide rezar el
rosario, los misterios gozosos, para recordar esos momentos del Nacimiento e Infancia
de Jesús y el tradicional arrullo al Niño Jesús. Durante este Adviento no olvide la
Corona de Adviento en su casa, y reunirse en familia para encender cada vela, cada
domingo. Mientras evitemos excesos y cosas superfluas, la Navidad se vivirá
cristianamente, en familia y recordando a Aquél al que los ángeles le cantaron: “¡Gloria
a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!” (Lucas 2, 14).

2.- La fecha de la Navidad es de origen pagana. El 25 de diciembre era la fiesta del


"Sol Invictus" festividad pagana y las saturnalias en el Imperio Romano. La
Iglesia pagana romana, adquirio esta fecha tras Constantino, pero eso no significa
que Cristo naciera ese día, sino que los paganos católicos cogieron la fecha de la
festividad pagana SOL INVICTUS.
RESPUESTA:
Pero entre las muchas cuestiones relacionadas con el nacimiento de Jesús y que han sido
objeto de debate, está la de la fiesta del "Sol invictus" y la tesis según la cual el 25 de
diciembre fue elegido por los cristianos para sobreponer la fiesta del nacimiento del
Señor a una celebración pagana.

En Roma, el emperador Heliogábalo, introdujo el culto al Sol Invictus hacia el año 218
D.C, pero no fue culto oficializado, sino que quedó sólo durante su mandato. Solo con
el emperador Aureliano hacia el año 274 D.C, quedó el culto al sol como oficial por
medio de decreto. Más adelante ahondaremos lo sucedido en el siglo III. Vamos antes a
analizar lo que sucedía en Roma con las saturnalias, fiestas paganas en honor a Saturno,
que según los evangélicos tuvieron influencia sobre la Navidad.

El calendario solar fue adoptado por Julio Cesar en el año 46 a.C. Ya los romanos
celebraban unas fiestas llamadas saturnales. Las saturnales se celebraban en Roma, el 17
de diciembre. Esto lo confirma un historiador del siglo IV llamado Macrobio, que en su
obra “Saturnales” nos menciona:

Entre nuestros mayores las saturnales concluían en un solo día, que era el décimo
cuarto día de las calendas de enero; pero después de que Gayo Cesar añadiera dos
días a este mes, comenzaron a ser celebradas al décimo sexto día [ MACROBIO,
Saturnales. Edición de Juan Francisco Mesa. Edicioes Akal, 2009. Libro I. Pág.
123].

Más adelante, Macrobio concluirá:

Considero que ya hemos probado suficientemente que las saturnales solían celebrarse
en un solo día, el decimocuarto día antes de las calendas, pero que después se
prolongaron por espacio de tres días: en primer término debido a los días añadidos a
este mes por Cesar; en segundo, debido a un edicto de Augusto en el que añadió a las
Saturnales fiestas por tres días. En consecuencia, iniciadas el décimo sexto, acaban el
décimo cuarto, único día en el que habitualmente antes se habían celebrado. Más,
añadida la celebración de las Sigilares se extendió la agitación pública y la felicidad
de la celebración hasta el séptimo día.
Es decir, que la saturnalias lograba extenderse por siete días, aunque oficialmente se
debían celebrar sólo por tres días. Si se iniciaban el 17 de diciembre, terminaban el 23
de diciembre, es decir NO terminaban el 25 de diciembre como para afirmar
erróneamente que por eso fue que los cristianos decidieran colocar la fecha de Navidad
el 25 de diciembre. De la postura que afirma esto, se queda sin pruebas o argumento por
parte de los Padres de la Iglesia, ya que ninguno menciona una cristianización de las
saturnalias. De quienes aducen que el 25 de diciembre es una paganización, pues las
fechas no les darían.

Volviendo al culto al sol, antes de que Aureliano retomara el culto al sol, las fechas en
que se festejaba al sol eran el 8 de agosto, el 28 de agosto y el 11 de diciembre, y
posiblemente un festival en octubre 19 pero nunca el 25 de diciembre. Esto lo explica
Steven Hijmans, profesor del departamento de Historia de la Universidad de Alberta, en
un ensayo titulado Sol Invictus, the Winter solstice and the origins of Christmas en
2003. Si antes no había una fecha para el 25 de diciembre en el culto al sol, si no hay
pruebas que Mitra naciera un 25 de diciembre, ¿de donde se saca que el Sol Invictus se
celebraba el 25 de diciembre? Hijmans en su estudio plantea que si alguna de las fechas
antiguas pudiera sobrevivir para celebrar al sol, sería el festival del 19 al 22 de octubre,
mucho que la posible seria el 25 de diciembre.

La fecha del 25 de diciembre sólo se convirtió en el “Nacimiento del Sol Invicto” bajo
el emperador Juliano el Apóstata. Juliano el Apóstata había sido un cristiano, pero había
apostatado y regresó al paganismo romano. La historia revela que fue el odioso ex
emperador cristiano que erigió una fiesta pagana el 25 de diciembre. Piense en eso por
un momento. ¿Qué estaba tratando de reemplazar?
Estos hechos históricos revelan que el Sol Invicto no era probablemente una deidad
popular en el Imperio Romano. El pueblo romano no tenía por qué ser destetado de una
fiesta antigua así llamada. Por otra parte, la tradición de la celebración del 25 de
diciembre no encuentra un lugar en el calendario romano hasta después de la
cristianización de Roma. El “Nacimiento del Sol Invicto” fue apenas tradicional y
apenas popular. Saturnalia (mencionada anteriormente) era mucho más popular,
tradicional y divertida. Parece, más bien, que Juliano el Apóstata había intentado
introducir una fiesta pagana con el fin de sustituir a la cristiana.

La hipótesis de que la fecha de la Navidad fue establecida por la Iglesia para combatir el
culto del "Sol Invencible" parece irse convirtiendo cada vez más en poco probable.
Algunas de las razones que dan los estudiosos son cuatro principales:

1. Cuando los Padres de la Iglesia afirman que la fecha del nacimiento de Jesús es el 25
de diciembre, no dan ni la más mínima referencia al "Sol Invencible".

2. El Solsticio de invierno es el 21 de diciembre, no el 25, por tanto la fiesta del sol


invencible celebrada en el solsticio no pudo ser el día 25. Michel Loconsole cita en su
libro que la fiesta era celebrada del 19 al 22 de diciembre.
3. En Roma el culto al sol inicia en 218, y se oficializa con el emperador Aureliano en el
año 274, pero aún se seguía celebrando el 19 de diciembre y no el 25. Cuando se
menciona por primera vez la fecha de la fiesta del sol invicto en diciembre 25 es en el
año 354, siendo que Hipólito había mencionado el nacimiento de Jesús el 25 de
diciembre años antes, en el 204.
4. El dios Mitra se ha relacionado con el 25 de diciembre, alegando que había nacido
ese mismo día y que había sido un dios encarnado nacido de una virgen y visitado por
pastores. Esto no es más una mentira histórica, ya que está comprobado que Mitra no
nació en diciembre, no era algún dios encarnado, nació de una piedra no de una virgen y
nunca fue visitado por pastores.
La fecha del 25 de Diciembre no tenía ningún sentido religioso en el calendario romano
hasta antes de Aureliano. De hecho, el culto al Sol no tenía mucho importancia en
Roma, el dios principal era Júpiter. Del dios Sol, solo había 2 templos en Roma cuyas
fiestas eran el 9 de agosto y el 28 de agosto, que cayeron en desuso en el siglo II.
Aureliano, quien gobernó del año 270 hasta su asesinato en el 275, fue el que fortaleció
la posición del dios Sol Invencible entre los dioses romanos, para crear un nuevo culto
en el cual pudieran participar todos los pueblos del imperio, fueran occidentales u
orientales.
Michel Loconsole, un erudito presidente de ENEC, la asociación para las relaciones con
el Oriente Próximo. Loconsole tiene UN libro recientemente publicado por la editorial
San Paolo titulado “Quando è nato Gesù?” (¿Cuando nació Jesús? N. del T y dice asi:

Estudiando las fuentes de la época, parece en cambio que haya ocurrido exactamente
lo contrario. De hecho, parece que ha sido la fiesta pagana del 'Sol invictus' la que fue
pospuesta al 25 de diciembre, tratando de hacer sombra o de sobreponerla a la
cristiana de la Natividad del Señor". Antes del 354 d. C., durante el reino de Licinio, la
fiesta se celebraba en Roma el 19 de diciembre. Y se puede decir que esa fiesta
astronómica, muy antigua, se celebraba en Roma y en todas partes en diversos
momentos del año, entre los cuales a menudo los días entre el 19 y el 22 de octubre. La
fuente más antigua que habla de la Navidad fijada el 25 de diciembre es Ippolito de
Roma, que en el 204 hacía referencia a la fiesta celebrada por los cristianos. El culto al
dios Sol fue introducido en Roma por el emperador Eliogabalo, entre el 218 y el 222, y
se hizo oficial en el 274 con el emperador Aureliano, que el 25 de diciembre de ese año
consagró el templo dedicado al culto del Sol Invictus. Y como los paganos no
celebraban únicamente la fiesta del "Sol invictus" el 25 de diciembre, y esa fecha se
impuso sobre las otras sólo en la segunda mitad del siglo IV, ¿no surge la duda legítima
de que la fecha del 'Sol invictus' en el calendario del Imperio Romano correspondiera a
la legítima voluntad, por parte del establishment de suplantar o por lo menos de hacer
sombra a la fiesta cristiana de la Navidad, celebrada ciertamente en Roma el 25 de
diciembre con una anterioridad de por lo menos 70 años?"

Veamos entonces la cita de Hipolito Romano:

La tradición romana es atestiguada desde el año 204 en el Comentario a Daniel de


Hipólito Romano, en el que afirma que:

“la primera venida de nuestro Señor, la que tuvo lugar en la carne, según la cual Él
nació en Belen, tuvo lugar ocho días antes de las calendas de Enero (1 de Enero), el
miércoles, el año 42 del reino de Augusto” (Commentario su Daniele IV,23,3)
O sea el 25 de Diciembre. Y esta fecha coincide con la que atestigua Sexto Julio
Africano, en el año 221 de que el 25 de Marzo se celebraba la Anunciación(como es
evidente la Anunciación es el momento de la concepción del Niño y debe ser 9 meses
antes del nacimiento) . Conviene recordar, como hace el Crisóstomo, que los archivos
hoy perdidos del Imperio se conservaban en Roma, y entre ellos se conservaba el censo
de Maria y José en tiempos de Augusto y los documentos sobre el nacimiento de Jesus.
Este no es el menor de los motivos por el que la tradición romana tiene tanta
importancia.

Por otra parte, la primitiva Iglesia de Oriente desde el principio ha celebrado la fiesta
del anuncio del Angel a Zacarías el 23 de Septiembre y consecuentemente la fiesta de
San Juan Bautista 9 meses después, el 24 de Junio. Si tenemos en cuenta que el
evangelio de Lucas dice que la Anunciación se produjo “al sexto mes” (Lc 1,26) del
anuncio a Zacarías, cualquiera puede deducir que las fechas apropiadas para la
Anunciación y la Navidad son el 25 de Marzo y el 25 de Diciembre y así lo hicieron los
Padres.Hay algún dato histórico que pueda confirmar esta fecha?

En el 302 en Nicomedia, una de las regiones donde la persecución contra el


cristianismo tuvo mayor intensidad, una gran cantidad de creyentes fue encerrada dentro
de la iglesia en su reunión de Navidad, y fueron quemados vivos.

Las Constituciones Apostólicas que son una colección de cánones cristianos tempranos,
mismas que fueron compiladas entre el 375 y el 380 d. C., demandan que los cristianos
celebren la Navidad.
La idea de que la Iglesia había adoptado el paganismo en la Navidad fue idea de un
protestante alemán llamado Paul Ernst Jablonski a finales del siglo XVII. Pretendió
demostrar que la Navidad era una de las muchas "paganizaciones" de la Iglesia del siglo
IV. Todo parece indicar entonces que el establecimiento de la fecha de la Navidad no
tuvo nada que ver con la fiesta de la Saturnalia.

3.- Pero aun cuando no sea pagana, no existe ninguna mención en la biblia de que
Cristo naciera un 25 de diciembre, por tanto es una fecha incierta y como tal no
debemos celebrarla.

RESPUESTA:
Si bien es cierto existen grandes posibilidades de que Cristo naciera un 25 de diciembre,
no es dogma de fe creer esto. Los últimos descubrimientos y estudios bíblicos indican
que así fue, pero nadie puede asegurar una certeza al 100 % de esta fecha. Ahora como
se piden evidencias bíblicas e históricas que relacionen el 25 de diciembre con el
nacimiento de Cristo. Me gustaria compartir las siguientes.
Si bien es cierto que las Escrituras no mencionan la fecha exacta del nacimiento de
Jesús, podemos asegurar que no hay razón sólida para rechazarla. ¿Por qué? La primera
razón es que la Navidad no conmemora ninguna fecha, conmemora hechos. La Navidad
conmemora que "la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros" (Juan 1, 14). Por
tanto, no habría de que preocuparse de si la fecha es la exacta o no, pues lo que
celebramos no es la fecha del nacimiento de Jesús, sino el hecho de que Jesús
verdaderamente vino al mundo.
La segunda razón apunta a la relación entre la fiesta de la Dedicación del Templo
celebrada por los judíos y la Navidad cristiana. La fiesta de la Dedicación era celebrada
-según la misma Biblia- el 25 del mes de Kislev. Este mes corresponde al actual
Diciembre. Esta fiesta fue para los judíos de gran alegría pues se purificó el Templo que
había sido profanado por los paganos.

2 Macabeos 1, 18: "Ya que vamos a celebrar la purificación del Templo el veinticinco
del mes de Casleu, pensamos que es bueno avisarles para que ustedes también celebren
la fiesta de las Tiendas y del Fuego que apareció cuando Nehemías ofreció sacrificios
después de haber reconstruido el Santuario y el altar."

El día de Navidad también coincide con una festividad bíblica: la conmemoración de la


purificación e iluminación del templo por obra de los Macabeos, que es exactamente el
25 del noveno mes del calendario judío (Kisleu). A esa fiesta se le llama "Hannuká".
Cristo es la luz que ilumina a todo hombre (Juan 1:9), el mismo se llama Templo de
Dios (Juan 2:19). Es pues evidente el templo puro de Dios, debia nacer en esta fecha.

Ageo 2:18-19
Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro
del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; meditad,
pues, en vuestro corazón.
19 ¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el
árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré.

Si nos atenemos a que el mes de Nisán, llamado en la Biblia “el mes primero”, Éxodo
12,2, que corresponde al Abril de nosotros, entonces el mes noveno sería el Kislev que
para nosotros sería el mes de diciembre, luego si Jesús es la Piedra angular según
Hechos 4,11 y por tanto el cimiento principal del Nuevo Templo, entonces el profeta
Ageo pareciera haber profetizado la fecha exacta de su nacimiento y el comienzo de las
bendiciones.

A continuación copio un extracto tomado de Ratzinger, Joseph (Benedicto XVI); La


bendición de la Navidad. Meditaciones; Herder, Barcelona, 2007 y Burgueño, José
Manuel; El libro de la Navidad; Luna Books, (sin lugar de edición), 2008:

Pero he aquí un descubrimiento asombroso, del que nos da noticia Benedicto XVI en la
obra anteriormente citada: el exegeta Bo Reicke, hace ya bastantes años, demostró que
San Lucas establece una relación directa entre los relatos del nacimiento de San Juan
Bautista y el del Nacimiento del Niño Dios, y que de ello se obtendría el importante
dato de que el evangelista determinaba la venida al mundo de Cristo el 25 de
diciembre. Esto cobra un sentido pleno si tenemos en cuenta que el 25 de dicimbre el
pueblo judío celebraba (hoy día también) la fiesta de la Hanukkah o fiesta de las luces,
en la cual se rememoraba la Purificación del Templo por parte de Judas Macabeo, que
el 25 de diciembre del 165 a.C. eliminó del Templo la estatua de Zeus que se había
hecho erigir el Rey sirio Antíoco (quien quiso recibir culto como Zeus), también un 25
del mismo mes. Por tanto, la venida del Mesías al mundo, sería la auténtica
Purificación del Templo, del Templo de la creación, la venida de la Luz al mundo.. Ya
en el 100 a.C., nos señala providencialmente Ratzinger (aún no era Papa cuando
escribió estos textos que compones La bendición de la Navidad), el pueblo elegido
esperaba la llegada del Redentor ese mismo día. Por tanto, podemos concluir que
independientemente de que ése fuera el auténtico día en que nació nuestro Salvador, el
establecimiento del 25 de diciembre como el día de la Navidad no fue nada arbitrario.
¡Bendito sea nuestro Redentor, verdadero Sol Invicto! Que Él ilumine con su
Nacimiento nuestras vidas, y las llene del amor y la humildad que nos mostró y nos
muestra día a día. ¡Feliz Navidad a todos!

Existe una base histórica por la cual se considera el 25 de diciembre como la fecha del
nacimiento de Cristo. Justino Mártir (100-165 d.C.) escribió a Marco Aurelio diciendo
que Jesús había nacido en Belén “como también se puede averiguar de los registros del
cobro de impuestos.” (Apología I, 34) (Traducido del inglés). Tertuliano (160-250 d.C.)
observó que “el censo de Augusto—el testimonio más fidedigno de la natividad del
Señor, guardado en los archivos de Roma” (En contra de Marcion, Bk. 4, 7) (Traducido
del inglés). Cirilo de Jerusalén (348-386 d.C.) pidió a Julio que asignara la fecha del
nacimiento de Cristo “según los documentos del censo llevados por Tito a Roma,”
de los cuales Julio asignó la fecha del 25 de Diciembre. Del mismo modo, Juan
Crisóstomo, quien vivió entre los años 347 al 407 d.C., escribió que la fecha del 25 de
diciembre para el nacimiento de Cristo era apoyada por los registrs de impuestos o del
censo que aún existían en su época, los cuales mostraban su empadronamiento en Belén.

Aún cuando los enemigos de la navidad se complacen en señalar que muchas


enciclopedias sugieren que la Navidad pudo haber provenido de la fiesta pagana del
Saturnal, otros dicen que esta pudo haberse originado de la celebración judía del
Hanukkah. La fecha del Hanukkah es el 25 de diciembre, pero esa fecha varía de año en
año debido a que se basa en la luna. En Juan 10:22 dice que en el invierno, Cristo, un
rabí judío, estaba en la Fiesta de la Dedicación, otro término utilizado para hablar del
Hanukkah. También se le llama Fiesta de las Luces debido a que tiene las luces del
Menorá, comidas especiales, y obsequios.

SEGÚN LAS SAGRADA ESCRITURAS

Ahora pasamos a establecer la fecha de nacimiento de Cristo de la Sagrada Escritura en


dos pasos. El primer paso es usar las Escrituras para determinar la fecha de nacimiento
de San Juan el Bautista. El siguiente paso es usar el cumpleaños de San Juan el Bautista
como la clave para encontrar el nacimiento de Cristo. Podemos descubrir que Cristo
nació a finales de diciembre por la primera observación de la época del año en que
San Lucas describe a San Zacarías en el templo. Esto nos proporciona la fecha de la
concepción aproximada de San Juan el Bautista. A partir de ahí podemos seguir la
cronología que San Lucas nos da, y eso nos aterriza a finales de diciembre.

San Lucas refiere que Zacarías sirvió en el “turno de Abias” (Lc 1:5) que las escrituras
registran como el turno octavo entre los veinticuatro turnos sacerdotales (Neh 12:17).
Cada turno de sacerdotes servían una semana en el templo durante dos veces al año. El
turno de Abias sirvió durante la octava semana y la semana treinta y dos en el ciclo
anual. Sin embargo, ¿cuando comenzó el ciclo de turnos?

Josef Heinrich Friedlieb ha demostrado convincentemente que el primer turno


sacerdotal de Jojarib estaba de servicio durante la destrucción de Jerusalén en el noveno
día del mes judío de Av. Así, el turno sacerdotal de Jojarib estaba de servicio durante la
segunda semana de Av. En consecuencia, el turno sacerdotal de Abias (el turno de San
Zacarías) estuvo, sin duda, sirviendo durante la segunda semana del mes judío de
Tishrei, la misma semana del Día de la Expiación en el décimo día de Tishri. En nuestro
calendario, el día de la expiación sería aterrizado entre el 22 de septiembre y el 8 de
octubre.

Zacarías e Isabel concibieron a Juan el Bautista, inmediatamente después que Zacarías


cumplió su turno. Esto implica que San Juan el Bautista habría sido concebido en
algún lugar alrededor de finales de septiembre, lo que coloca el nacimiento de Juan
a finales de junio, y confirma la celebración de la Iglesia Católica de la Natividad
de San Juan Bautista, el 24 de junio.

SEGÚN LA SAGRADA TRADICIÓN

La Sagrada Tradición también confirma al 25 de diciembre como el cumpleaños del


Hijo de Dios. El origen de esta antigua tradición es la Santísima Virgen María
misma. Pregunte a cualquier madre sobre el nacimiento de sus hijos. Ella no sólo le
dará la fecha del nacimiento, sino que ella será capaz de recitar de un tirón el tiempo, el
lugar, el momento, el peso del bebé, la longitud del bebé, y una serie de otros detalles.
Yo soy el padre de seis benditos hijos, y aunque a veces me olvido estos detalles - mea
maxima culpa -, mi esposa nunca lo hace. Usted ve, las madres nunca se olvidan de los
detalles que rodearon el nacimiento de sus bebés.

Ahora pregúntese: ¿Podría la Virgen María olvidar el nacimiento de su Hijo Jesucristo,


que fue concebido sin semilla humana, proclamado por los ángeles, nacido de una
manera milagrosa, y visitada por los Reyes Magos? Ella sabía desde el momento de su
encarnación en su seno que Él era el Hijo de Dios y Mesías. ¿Podría ella olvidar ese
día?

A continuación, pregúntese: ¿Podrían los Apóstoles estar interesados en escuchar a


María contar la historia? Por supuesto que lo estarían. ¿Cree que el santo apóstol que
escribió: “Y el Verbo se hizo carne”, no estaba interesado en los más mínimos detalles
de su nacimiento? Incluso cuando camino por ahí con nuestro hijo de siete meses de
edad, la gente siempre pregunta “¿Qué edad tiene?” O “¿Cuándo nació?” ¿No crees que
la gente haría esta pregunta de María?

Así que la fecha exacta de nacimiento (25 de diciembre) y el tiempo (medianoche)


se habrían conocido en el siglo primero. Por otra parte, los Apóstoles se habrían
preguntado por él y tendrían, sin duda, que conmemorar el feliz acontecimiento, que
tanto San Mateo y San Lucas nos cuentan a nosotros. En resumen, es completamente
razonable afirmar que los primeros cristianos supieran y conmemoraran el nacimiento
de Cristo. Su origen habría sido su Madre Inmaculada.
Otro testimonio revela que los Padres de la Iglesia reclaman el 25 de diciembre como el
cumpleaños de Cristo antes de la conversión de Constantino y el Imperio Romano. El
registro más antiguo de esto es que el Papa San Telesforo (reinó 126-137 dC), instituyó
la tradición de la Misa del Gallo en Nochebuena. Aunque el Liber Pontificalis no nos da
la fecha de Navidad, se supone que el Papa ya estaba celebrando la Navidad y que se
añadió una misa a la media noche. Durante este tiempo, también leemos las siguientes
palabras de Teófilo (115-181 dC), al obispo católico de Cesarea en Palestina: “Debemos
celebrar el cumpleaños de Nuestro Señor en el día 25 de diciembre como sucedió”.

También tenga en cuenta en la cita anterior el significado especial del 25 de marzo, que
marca la muerte de Cristo (el 25 de marzo se supone que corresponde al mes hebreo de
Nisán 14 – la fecha tradicional de la crucifixión). Cristo, como el hombre perfecto, se
cree que ha sido concebido y murió en el mismo día 25 de marzo. En su Chronicon,
San Hipólito afirma que la tierra fue creada el 25 de marzo de 5500 aC. Por lo
tanto, el 25 de marzo fue identificado por los Padres de la Iglesia como la fecha de
creación del universo, como la fecha de la Anunciación y de la Encarnación de
Cristo, y también como la fecha de la muerte de Cristo nuestro Salvador.
En la Iglesia siria, el 25 de marzo o la Fiesta de la Anunciación fue considerada como
una de las fiestas más importantes del año. Denota el día en que Dios tomó posesión de
su morada en el vientre de la Virgen.

Ahora bien, el 25 de marzo se consagró en la tradición cristiana primitiva, y a partir de


esta fecha, es fácil discernir la fecha del nacimiento de Cristo. El 25 de marzo (Cristo
concebido por el Espíritu Santo), mas nueve meses nos lleva al 25 de diciembre (el
nacimiento de Cristo en Belén).

San Agustín confirma esta tradición del 25 de marzo como la concepción mesiánica y
el 25 de diciembre como su nacimiento:
“Porque Cristo se cree que ha sido concebido el 25 de marzo, día en que también
sufrió, de modo que el vientre de la Virgen, en el que fue concebido, en el que nadie de
los mortales fue engendrado, corresponde a la nueva tumba en la que fue enterrado.
Pero él nació, según la tradición, en diciembre del 25”.

En alrededor del año 400 dC, San Agustín también observó cómo los cismáticos
donatistas celebraban 25 de diciembre como el nacimiento de Cristo, pero que los
cismáticos se negaban a celebrar la Epifanía el 6 de enero, ya que consideraban la
Epifanía como una nueva fiesta sin fundamento en la Tradición Apostólica. El cisma
donatista se originó en el año 311, y puede indicar que la Iglesia Latina celebraba el 25
de diciembre la Navidad (pero no el 6 de enero la Epifanía) antes del año 311.

Cualquiera que sea el caso, la celebración litúrgica del nacimiento de Cristo fue
conmemorada en Roma el 25 de diciembre mucho antes de que el cristianismo
fuera legalizado y mucho antes de nuestro primer registro de una fiesta pagana
para el cumpleaños del Sol Invicto. Por estos motivos, es razonable y justo sostener
que Cristo nació el 25 de diciembre en el año 1 aC y que murió y resucitó en marzo del
33 dC.

4.-Y en esa región había pastores en el campo, cuidando sus rebaños por la noche
[Lucas 2: 8]. Luego entonces no pudo nacer en diciembre ya que en esa fecha y en
esa región hace demasiado frio para pasar la noche con el rebaño.
RESPUESTA:

Esta objección me parece absurda, el clima de Belén no es excesivamente fuerte como


para afirmar que hubiera nieves y heladas en esas fechas. Su clima se caracteriza por no
tener inviernos excesivamente frios y el mes más frio es el de Enero no Diciembre.

De acuerdo con el Resumen Estación Meteorológica Internacional Climático (ISMCS,)


la temperatura promedio en Belén es de 49 grados Fahrenheit . La baja es decir, media
durante la noche es de 43 grados Fahrenheit Por lo tanto se trata de un invierno suave, y
no un gélido invierno, que se produce en Belén durante el mes de diciembre. 43 grados
Fahrenheit equivalen a 6 grados Centígrados, temperatura no demasiado fria, y mucho
menos como para ocasionar nieves.

Los enemigos de la navidad se aprovechan de la ignorancia de los demás para regar sus
mentiras. Israel es un país largo y estrecho que se extiende de norte a sur a lo largo de
unas 390 millas. La "World Book Enciclopaedia" de 1974, volumen 10, página 390,
describiendo a Israel dice:

"Enero es el mes más frío. La temperatura media es de 45º F ( 7º C ) en la norteña


Galilea, y 60º F (16º C) en el Rift Valley. Las norteñas tierras altas tienen algunos
días de temperaturas heladas casi todos lo inviernos. La lluvia cae casi toda en invierno,
y generalmente decrece de norte a sur. La nieve cae a veces en la parte norte y central
de Israel."

Los enemigos de la navidad, para respaldar su falsedad alegan el pasaje de Lc 2:8, en el


que se dice que los pastores estaban en el campo vigilando su ganado y que, por lo
tanto, no pudo haber sido en invierno, pues la nieve lo cubría todo.

Como siempre, ellos mienten a sabiendas. Como vemos en la enciclopedia, en Israel


nieva sólo unos pocos días, y para eso bien al norte solamente, en Galilea; jamás
nieva en el sur, en donde se halla Belén, cerca de Egipto y del mar Muerto. En esta
región, la temperatura promedio invernal es de 60º F (16º C), según podemos ver en la
"World Book Enciclopaedia" del año 1974, tomo 10, página 390, bajo el título "Israel".

Si vamos ahora al volumen 11 de la misma enciclopedia, página 77, veremos que la


temperatura media en Jerusalem, en el mes de enero, que es el mes más frío, es de 55º
F ( 13º C ). Lógicamente, diciembre tiene que tener temperaturas más altas puesto
que enero es el más frío. Belén, unas cinco millas al sur de Jerusalem (volumen 2,
página 214 ), debe por lo tanto tener la misma temperatura.
¿Dónde pues, está la "sabiduría" de los "enemigos de la navidad" que aseguran que los
pastores no podían estar en el campo cuidando el ganado, en el mes de diciembre?
¿Dónde están esos campos cubiertos de nieve que dicen los enemigos de la navidad que
existían en diciembre? ¿Por qué tienen que ser nuestros hermanos cristianos tan
fáciles de engañar? ¿Por qué se tragan tantas falsedades? Es cierto que yo no puedo
probar que Cristo nació el 25 de diciembre explicitamente, pero eso es lo que dice la
Tradición, y ni la lógica ni la Biblia se oponen a esa Tradición. ¿Por qué entonces es
tan fieramente atacada?

Pero supongamos por un momento que en Belén el invierno fuera muy frío. La
región de Padanaram, de donde era originaria Rebeca, está localizada mucho más al
norte que Belén y tiene un clima mucho más frío. Veamos ahora si en invierno, los
pastores de esa fría región, se quedaban o no por las noches cuidando el
ganado. Cuando surgió un problema entre Jacob y Esaú su hermano, Rebeca convenció
a Isaac de que debía enviar a Jacob a Padanaram por un tiempo.

"Así envió Isaac a Jacob, el cual fue a Padanaram, a Labán, hijo de Bethuel
Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú." ( Gn 28: 5)

Jacob estuvo allá durante 20 años cuidando el ganado de Labán. Cuando Jacob se iba
del lado de su suegro, surgió una discusión entre ellos dos, en la que Jacob le echó en
cara lo siguiente:

"38 Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni
yo comí carnero de tus ovejas. 39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo
pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías. 40 De
día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos."
(Gn 31:38- 40)

El mismo Jacob declara en Gn 31:40, que cuando lo consumía la helada, aún así él
cuidaba el ganado en el campo. Es decir, que Jacob dice que él acostumbraba a hacer, lo
que los enemigos de la navidad dicen que no podían estar haciendo los pastores de
Belén: cuidar el ganado en noches de frío. No obstante, Jacob lo hacía en una tierra más
fría que Belén, pues hay que recordar que Labán (a quién Jacob decía lo aquí
mencionado) era de la tierra de Rebeca, Abraham etc., que es más fría que Belén. Sin
embargo, aún así él guardaba el ganado durante la helada noche, dando así un rotundo
mentís a estos falsarios, que dicen que los pastores de Belén no lo podían hacer. Si lo
hacía Jacob en un clima más áspero que el de Belén, ¿por qué no iban a poder
hacerlo los pastores de Navidad en un clima que sólo promedia 60º F (16º C) en
invierno?
Asi que el verdadero peligro son los animales como el lobo, leopardos etc pero no el
frio.

5.- En Lucas 1:5 se nos dice Zacarias pertenece a la clase sacerdotal Abias y
en1cronicas 24:7-18 se establece la clase sacerdotal como la octava en entrar al
Templo. El año hebreo empieza en Abril, por tanto a Zacarias le tocaría servir en el
Templo la primera semana de Junio por tanto el Nacimiento de Jesús no pudo ser
en diciembre sino 15 meses después en Septiembre. Esto demuestra claramente la
fecha de Navidad es invento y falsa.
RESPUESTA:

Algunos han hecho un reclamo más elaborado basado en el hecho de que Zacarías (el
padre de Juan el Bautista) fue un sacerdote de la orden de Abías (Lucas 1: 5). 1 Crónicas
24:10 declara que el orden de Abías sería la octava división para servir en el Templo.
Como tal, se puede calcular cuando Zacarías servía. A partir de esto, se supone que su
esposa Isabel concibió inmediatamente después de su tiempo de servicio, que María
concibió exactamente seis meses después, y que tenía un embarazo de longitud normal.

EL TURNO DE ABÍAS CON FECHA SEGURA


En 1953, la gran especialista francesa Annie Jaubert, en su artículo “Le calendrier des
Jubilèes et de la secte de Qumrán, Ses origines bibliques” en Vetus Tetsamentum
Suplemento 3 (1953) pgs 250-264, había estudiado el calendario del libro de los
Jubileos,un apócrifo judío muy importante de finales del siglo II aC. Pues bien,
numerosos fragmentos del texto de dicho calendario, hallados en las cuevas de Qumrán,
demostraban no sólo que habían sido hecho por los Esenio que allí vivían (desde el siglo
II a.C hasta el siglo I d.C) sino que seguía en uso. Este calendario es solar, y no da
nombre a los meses, los llama con números consecutivos. La estudiosa había publicado
además sobre este tema numeroso artículos importantes; véase también el título
“calendario de Qumrán”, en Enciclopedia de la Biblia. Y en una célebre monografía, La
date de la Cène, Calendrier biblique et liturgie chrètiene, Etudes Bibliques, Paris, 1957,
había reconstruido la sucesión de los acontecimientos de la Semana Santa, situando de
manera convincente (salvo para algunos) en martes y no en jueves.
Por su parte, también el especialista Shemarjahu Talmon, de la Universidad Hebraica de
Jerusalén, había tratado sobre los documentos de Qumrán y el calendarios de los
Jubileos, y había logrado establecer con precisión el desarrollo semanal del orden de los
24 turnos sacerdotales en el templo, entonces aún en función. Publicó sus resultados en
el artículo “The Calendar Reckoning of the Sect from the Judean Desert. Aspects of the
Dead Sea Scroll, e Scripta Hierosolymitana, vol IV, Jerusalén, 1958, pgs 162-199; se
trata de un estudio esmerado e importante, pero que, hay que decirlo, pasó casi
inadvertido en el gran circuito pero no para Annie Jaubert. La lista que el profesor
Talmon reconstruye indica que el “turno de Abías (Al- Jah) prescrito por dos veces al
año, tenía lugar: I) la primera vez, del 8 al 14 del tercer mes del calendario,y II) la
segunda vez del 24 al 30 del octavo mes del calendario. Ahora bien según el calendario
solar ( no lunar como es el actual calendario judío), esta segunda vez corresponde en
torno a la última década de septiembre.
Como señala también Ammassari, “Alle origini del calendario natalizio”,en Euntes
Docete 45 (1992), pgs 11-16, con la indicación sobre el “turno de Abías”,Lucas se
remonta a una preciosa tradición judeo-cristiana jerosolimitana, que ha encontrado
como narrador esmerado de historia (Lc 1,1-4), y ofrece la posibilidad de reconstruir
algunas fechas históricas. Así el rito bizantino recuerda el 23 de septiembre el anuncio a
Zacarías, y conserva una fecha histórica segura, y casi precisa (quizás con un desfase de
uno o dos días).

6.- Que me dices de los pesebres, animalitos como buey, asno , burro o mula, los
camellos de los reyes, el árbol de Navidad, villancicos, todo eso no es bíblico ni
cristiano.

RESPUESTA:

Pasamos a probar cada una de las objeciones con la propia escritura:


EL PESEBRE

Dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre,


porque no encontraron sitio en el alojamiento. (Lc. 2,7)

En un sólo versículo, con muy pocas palabras, el Evangelista Lucas narra el suceso más
grande de la historia: el nacimiento de Jesús. Las palabras sobran. El acontecimiento
habla por sí solo. Se han cumplido todas las esperanzas del pueblo de Israel. Dios se ha
hecho hombre en medio de los hombres para que los hombres puedan llegar a Dios.

Y como a todo hombre, su Madre lo envuelve en pañales, pero tiene que recostarlo en
un pesebre porque no había lugar para ellos en el alojamiento; un albergue singular
debido a las circunstancias de la afluencia de gente con ocasión del censo, seguramente
una suposición del evangelista para justificar el empleo del pesebre. Es significativo que
Lucas se refiera en varias ocasiones al pesebre y a los pañales, pero en ningún momento
como signos de pobreza. Sólo las especulaciones populares han querido rodear a los
padres de Jesús y al nacimiento, de un hálito de miseria. El pesebre aparece en el profeta
Isaías (1,3) cuando Dios se queja de que el buey conoce a su amo y el asno conoce el
pesebre de su señor; pero Israel no me conoce, mi pueblo no recapacita sobre mí. Para
Lucas estas palabras ya no tienen vigencia, porque por medio de los pastores que van al
pesebre movidos por el anuncio celestial, y que al encontrar allí al Niño comienzan a
alabar a Dios, nos está diciendo que el pueblo de Israel ha reconocido al Señor en el
pesebre.

Tanto el profeta Isaías como el evangelista utilizan la misma palabra griega patné, el
comedero para el ganado; las investigaciones arqueo lógicas muestran que en la época
del nacimiento de Jesús en Palestina, los comederos para animales podían estar
excavados en la roca de la pared, con una parte fabricada en barro.

Los pañales tampoco son signo de pobreza. También a Salomón, el más rico de los
reyes, lo envolvieron en pañales: Me criaron con mimo entre pañales, ningún rey
empezó de otra manera (Sab 7,4-5); pero sí son signo, junto con el pesebre, para los
pastores (cfr. Lc 2,12.16). Allí, en el pesebre, envuelto en pañales, podrán encontrarlo
todos los que pueden interpretar los signos que el Señor nos ofrece.

Cuando armamos el pesebre se unen varias tradiciones del Antiguo y del Nuevo
Testamento, recreadas por la imaginación popular, muchas veces a través de los
evangelios apócrifos. Pero la historia del pesebre se remonta al año 1223, en Greccio
(Italia), cuando San Francisco de Asís celebró la Navidad con un grupo de campesinos
de la región, en un establo vecino a su convento; el Niño, la Virgen, San José y los
pastores eran personajes reales, como reales fueron el buey, la mula y las ovejas.

En la Europa de entonces, los ritos cristianos estaban revestidos de un lenguaje difícil de


comprender para la gente común, que seguía las ceremonias y las palabras sin entender
su significado; los catequistas y predicadores a menudo explicaban los dogmas
valiéndose de representaciones escénicas o pequeños cuadros. Deseaba San Francisco
por medio de esta representación, permitir a los campesinos participar del misterio que
encierra el Dios hecho hombre en esa noche de Navidad.

A media noche, Francisco actuó como diácono en la celebración de la eucaristía (nunca


se atrevió a llegar al sacerdocio), pero tuvo a su cargo la homilía. Dicen los que le
vieron que parecía transportado en espíritu al mismo portal de Belén y "entre suspiros y
lágrimas, paladeaba gustoso cada una de las palabras del dulcísimo nombre de Jesús y
cada vez que articulaba la palabra Bethlehem era tanta la expresión que ponía en sus
sílabas que parecía exhalar el balido de la más tierna de las ovejas".

Esta ceremonia tan bella y significativa, se difundió por toda Europa; cuando la
representación dejó de ser necesaria para la instrucción de los adultos en la historia de
Navidad, siguió como una decoración para la ocasión, al mismo tiempo que para acercar
a los niños al misterio navideño.

BUEY, ASNO,PASTORES Y REYES:

Ya tuvimos ocasión de mencionar al profeta Isaías cuando nos habla del pesebre, con el
buey y el asno. La versión de Habacuc 3,3 en los Setenta dice: te darás a conocer en
medio de dos animales, la sigue la antigua Vulgata, y la cita el Evangelio apócrifo de
Pseudo Mateo XIV . Parece que en la tradición cristiana muy antigua y en la iconografía
del siglo IV figuran el buey y el asno en el pesebre. En el fresco de una de las galerías
del cementerio de San Sebastián en la vía Appia, se encuentran la mula y el buey
arrodillados ante el Niño envuelto en pañales. El autor de este apócrifo de la Infancia no
quiso renunciar a esta tradición que para algunos era tenida por histórica y tuvo que
recurrir al artificio de trasladar a los tres días del nacimiento, de la gruta en donde había
nacido el niño a un establo, en donde María lo recostó en un pesebre y el buey y el asno
le adoraron.

No faltaron entonces las explicaciones populares: como María y José debieron


trasladarse hasta Belén para cumplir con la obligación del empadronamiento, el viaje lo
hicieron en un asno que debió estar al lado de Jesús. Tampoco faltó quien explicara la
esterilidad de la mula porque se comía las pajas del pesebre.

Los pastores y los magos son también personajes centrales en los pesebres.

Los pastores reciben el anuncio del nacimiento del niño, según el evangelista Lucas; la
piedad popular creó alrededor de estas figuras el hálito de pobreza y humildad que no
tenían en el tiempo en que se escribió el evangelio. En tiempos de Jesús, los pastores
eran considerados como gente no honrada, al margen de la ley porque con frecuencia
apacentaban sus rebaños en campos ajenos; y por eso para algunos comentaristas del
evangelio, encarnan a los pecadores a quienes Jesús viene a salvar. Sin embargo, los
pastores ligados a Belén, la pequeña ciudad que se hace grande porque de ella nace el
jefe de Israel (Mi 5,1), reciben el anuncio de la buena noticia que es para todos los
hombres: hoy en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor.

Esta buena nueva permite comprender cómo se ha cumplido la profecía de Isaías:


Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha da do. Este niño es el heredero del trono
de David: maravilloso consejero, Dios guerrero, Padre perpetuo, Príncipe de la paz. Por
eso, los pastores al acudir a Belén y encontrar al niño recostado en un pesebre y
envuelto en pañales según la señal que les había dado el ángel, lo reconocen, y alaban a
Dios por lo que habían visto y oído. Por eso los pastores simbolizan a los futuros
creyentes que se encuentran con Dios al aceptar su mensaje e interpretar sus símbolos.

Después, los pastores desaparecen de la escena; ninguna narración posterior nos habla
de ellos, ni se recuerdan sus nombres. Su papel simbólico es grande: en los pastores del
pesebre estamos representados todos los que, porque creemos, somos capaces de doblar
la rodilla ante el niño recién nacido. Nos trasladamos ahora a la narración del Evangelio
de la Infancia de Mateo, para encontrarnos con unos personajes muy especiales que la
imaginación popular ha rodeado de fantasía, pero que tienen un significado muy
profundo en la reflexión de Navidad: los Magos de Oriente.

¿Qué significa para Mateo magoi? En la antigüedad este término designaba a los que se
dedicaban a las ciencias ocultas y por lo tanto se empleaba para llamar a los astrólogos,
hechiceros, augures sacerdotales y adivinos de diversa índole. La descripción que hace
Mateo sobre los magos interpretando una estrella nos inclina a considerarlos astrólogos,
hombres cultos, representantes de lo mejor del saber y de la religiosidad pagana que los
llevó a encontrar a Jesús a través de la revelación natural.

La descripción que hace Mateo de los magos interpretando la aparición de una estrella,
nos permite pensar que eran astrólogos, hombres cultos, representantes de lo mejor del
saber y de la religiosidad pagana que los llevó a encontrar a Jesús a través de la
revelación natural.
No se dice la localización precisa: de Oriente apo anatolon, expresión igual a la que
aparece en el relato de Balaán que ve surgir la estrella en el oriente. Sin embargo, los
estudiosos de la Biblia han tratado de identificar a qué lugar del Oriente se ha querido
referir Mateo. Veamos las probabilidades:

Partia o Persia. En favor de esta teoría está la historia del término magoi, asociada en
principio a los medos y a los persas. Durante casi 500 años, entre el 250 a. C. y 225 d.
C. la dinastía arsácida se estableció como heredera del pueblo persa. El arte cristiano
primitivo representa a los magos del Nuevo Testamento con indumentaria persa o parta,
es decir con túnicas ceñidas, de mangas largas, con pantalones y gorro frigio. Este modo
de pintarlos originó un famoso incidente ocurrido en la basílica en Belén que construyó
Constantino y reconstruyó Justiniano. En el año 614, los ejércitos de Cosroes, de la
dinastía sasánida de reyes persas, cayeron sobre Palestina haciendo estragos y
quemando iglesias. Sin embargo, no destruyeron la basílica de Belén debido a que en un
mosaico aparecían los magos con indumentaria persa: reconocieron a sus compatriotas.
La noticia aparece en una carta del 836, relacionada con el sínodo de Jerusalén.
Otro argumento en favor de Persia es el trasfondo zoroástrico de los magos. El
evangelio árabe de la infancia (uno de los evangelios apócrifos que mencionábamos al
principio) dice que: "vinieron a Jerusalén unos magos según la predicción de Zaradust",
es decir Zoroastro quien según el manuscrito laurentiano del siglo XIII conservado en
Florencia, hizo una profecía en la que declaró que una virgen había de dar a luz un hijo
que sería sacrificado por los judíos y que luego subiría al cielo. A su nacimiento
aparecía una estrella, bajo cuya guía se encaminarían los Magos a Belén y adorarían allí
al recién nacido. También el códice Fb dice que los magos venían apo Persidos, es decir,
de Persia.

Babilonia. Entre los babilonios o caldeos se había despertado un gran interés por la
astronomía y la astrología. Además, después del destierro babilónico del siglo VI a. C.
se había establecido allí una gran colonia judía, de manera que los astrólogos
babilónicos podían estar enterados de las expectaciones mesiánicas judías y asociar una
estrella con el rey de los judíos.

Arabia o el desierto sirio. Quienes afirman la procedencia de los magos de esta región se
apoyan en los regalos que traen los Magos en Mateo. Si leemos al profeta Isaías 60,6:
Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Medián y de Efá. Vienen
todos de Sabá, trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor; y el
Salmo 72,10-11.15: que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo, que los reyes
de Sabá y Arabia le ofrezcan sus dones... que viva y que le traigan el oro de Sabá, los
dones que presentan los magos de Mateo están en relación con las caravanas que venían
de Arabia.

Es ésta la teoría más antigua sobre la procedencia de los magos. Desde el año 160 d. C
Justino escribía: "Unos magos de Arabia llegaron hasta él" refiriéndose a Herodes
(Diálogo 1xxviii,1). Nada se nos dice en el evangelio sobre sus nombres y se explicita el
número. Tradiciones cristianas posteriores se los asignan, probablemente entre los siglos
VII y VIII d. C:
"Los magos fueron los únicos que entregaron regalos al Señor. Se dice que el primero
fue Melchor, un anciano de cabello blanco y larga barba..., que ofreció oro al Señor
como a rey. El segundo, de nombre Gaspar, joven, sin barba y rubicundo... le honró
como a Dios con su regalo de incienso, oblación digna de la divinidad. El tercero, negro
y muy barbudo, llamado Baltasar..., con su regalo de mirra dio testimonio del Hijo del
hombre que iba a morir".

El primer intento por darles nombres los llama: Homizda, rey de Persia, Yazdegerd, rey
de Sabá, y Perozad, rey de Arabia, nombres atribuidos en el siglo IV al escritor sirio
Efrén. Otros autores los atribuyen a la obra siria del siglo VI, Cueva de Tesoros. En el
siglo VI d. C., el evangelio Armenio de la Infancia, (C.A.) identifica a los magos con los
nombres y procedencia que han prevalecido en Occidente: Melkon, rey de los persas;
Gaspar, de los indios, y Baltasar, de los árabes. Hubo de pasar mucho tiempo antes de
que el rey negro hiciera su aparición en el arte. Esta presentación de las tres razas de
alguna manera interpreta la intencionalidad del relato mateano de los magos: la venida
de Jesús no es exclusivamente para el pueblo de Israel. La universalidad del mensaje de
Jesús está presente en este episodio. Los magos prefiguran a los cristianos gentiles que
habían sido atraídos por Jesús, aunque ellos, por nacimiento, no tenían más que la
revelación de Dios en la naturaleza.
En cuanto al número de los magos o a su condición real, no hay referencia alguna en el
evangelio de Mateo. Como hemos visto, el apócrifo evangelio armenio de la infancia
nos habla de tres. También la versión etiópica del protoevangelio de Santiago consigna
el número de tres Magos con nombres etíopes: Tanisuram, Malik y Sissebá. La tradición
oriental ponía doce magos y entre ellos los armenios llegaron hasta quince. En las
catacumbas de Pedro y Marcelino aparecen dos; cuatro en el fresco del siglo IV de la
catacumba de santa Domitilla. Finalmente prevaleció en la tradición de occidente el
número de tres, basándose en los tres regalos que presentaron los magos al Niño: oro,
incienso y mirra.

Los camellos sin duda fueron retomados del profetas Isaías 60,6: Te inundará una
multitud de camellos, de dromedarios de Medián y de Efá. Vienen todos de Sabá
trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.

Las representaciones de los magos ante el pesebre aparecen mucho antes que las de los
pastores, cuyos primeros dibujos datan del siglo IV en las catacumbas de los santos
Pedro y Marcelino, acompañando a los magos. En los evangelios apócrifos los magos
ocupan un lugar preferencial. Sus restos han viajado por muchas ciudades. En la
catedral de Colonia se encuentran sus reliquias, a donde fueron trasladadas en 1162
como parte del botín cuando Federico Barbarroja asoló a Italia. En el santoral de
Colonia se encuentra una nota necrológica que indica lo que la religiosidad popular ha
creado al rededor de estas figuras, que el evangelista hace desaparecer después de su
adoración al Niño de Belén: "Habiendo sufrido muchos juicios y fatigas por el
evangelio, los tres sabios se encontraron en Sevá (Sebaste, en Armenia) el año 54 d. C.
para celebrar la fiesta de Navidad. Poco después de la celebración de la misa, murieron:
san Melchor, el 1 de enero, a la edad de ciento dieciséis años; San Baltasar, el 6 de
enero, a la edad de ciento doce años, y san Gaspar, el 11 de enero, a la edad de ciento
nueve años" .
Mateo prefigura en los Magos a los cristianos gentiles que reciben y aceptan el mensaje
de Jesús, puesto que el Reino se ofrece a todos los pueblos y no sólo a los judíos.

LA ESTRELLA:

Pasamos ahora a referirnos a la Estrella. El Evangelio de Mateo nos dice que los magos
afirman haber visto "su estrella", lo que los motivó para ir a Jerusalén en busca del rey
de los judíos y que ésta los guía de Jerusalén hasta Belén, sin que sea posible afirmar
que hubieran seguido la estrella desde su lugar de origen hasta Jerusalén.

Para los contemporáneos del evangelista no era cosa rara la afirmación de que una
estrella anunciara el nacimiento del rey de los judíos, ni que esta estrella los hubiera
guiado hasta Belén. Virgilio cuenta que una estrella guió a Eneas al lugar en que debía
fundarse Roma (Eneida II, 694). Flavio Josefo habla de una estrella que se detuvo sobre
Jerusalén y de un cometa que se mantuvo durante un año cuando cayó la ciudad. Se
habla de la aparición de una nueva estrella como anuncio de los nacimientos de
Mitrídates y de Alejando Severo.
También entre los primitivos americanos, los astros eran presagio de un futuro funesto o
halagüeño. León-Portilla nos habla de fenómenos celestes que anunciaron a los mayas y
aztecas la proximidad del descubrimiento de América:

Diez años antes de venir los españoles, primero se mostró un funesto presagio en el
cielo. Una como espiga de fuego, una como llama de fuego, una como aurora se
mostraba como si estuviera goteando, como si estuviera punzando el cielo. Se veía
ancha de asiento, angosta en la punta. Llegaba hasta el centro del cielo. Alcanzaba al
cielo. Se mostraba allá en el oriente. Aparecía a la medianoche, se manifestaba,
permanecía hasta el amanecer y desaparecía cuando llegaba el sol. Duró un año
mostrándose. Comenzó en el año 12-Casa. (Visión de los vencidos)

¿A qué fenómeno astral se refiere Mateo? Ya hemos visto como Mateo utiliza
referencias al Antiguo Testamento en su evangelio. Al hablar de la estrella, es muy
posible que el autor haga una alusión a la profecía de Balaán que encontramos en el
libro de los Números 24,17.

Lo veo pero no es ahora;


lo contemplo, pero no será pronto.
Avanza la constelación de Jacob
Y sube el cetro de Israel.

El marco es la intriga de Balak, rey transjordano de Moab, que, temeroso de los


israelitas liberados de Egipto por Moisés, quería destruirlos. Para llevar a cabo su
propósito, el rey Balak llamó a un famoso vidente llamado Balaán para que maldijera a
Israel, pero Balaán profetizó en favor de Israel, haciendo fracasar los planes hostiles del
rey Balak. Balaán formuló oráculos que predecían la grandeza futura de Israel y la
aparición de su regio caudillo. En otras palabras, el malvado rey quiso valerse del mago
extranjero para destruir a su enemigo, pero de hecho el mago honró al enemigo.
Evidentemente, esto está muy próximo al relato de Herodes y los magos.

Herodes, como Balak que quería destruir al pueblo de Israel, quiso valerse de los magos
para conocer el lugar en donde estaba el niño y matarlo. Sin embargo, los magos no
ayudan a Herodes, como Balaán llegó de Oriente hasta el rey para desbaratar sus planes.
Además, Balaán predijo que aparecería una estrella, (astron según la versión LXX)
como símbolo del Mesías; y los magos vieron la estrella, aster que en su aparición
simbolizaba al Mesías.
Algunos críticos han objetado que la base histórica de este relato fue la aparición de la
monarquía davídica, dos siglos después de Moisés. Sin embargo, en el judaísmo anterior
a Jesús se había aplicado este pasaje al Mesías, rey ungido, de quien es prefiguración el
rey David.
El protoevangelio de Santiago, evangelio apócrifo ya citado, es más explícito que Mateo
en cuanto a la referencia a la estrella. Dice: Herodes interrogó a los magos con estas
palabras:

`¿Cuál es la señal que habéis visto en relación con ese rey nacido?'

Respondiéronle los magos: `Hemos visto un astro muy grande que brillaba entre las
demás estrellas y las eclipsaba, haciéndolas desaparecer. En ello hemos conocido
nosotros que a Israel le ha nacido un rey y hemos venido con intención de adorarle'.

Desde muy antiguo, (parece que el protoevangelio de Santiago apareció entre los siglos
II y III) se afirmaba como hecho cierto que hubo un fenómeno que señaló el nacimiento
de Jesús. ¿Cuál sería este fenómeno? Veamos entonces algunas hipótesis que pretenden
explicarlo desde el punto de vista de la astronomía.

Desde los tiempos de Kepler en el siglo XVII se han hecho estudios astronómicos sobre
los fenómenos celestes que tuvieron lugar en la década anterior al nacimiento de Jesús
es decir, del 14 al 4 a. C. Se han propuesto tres teorías, la más importante de las cuales
es la última.
1 Una estrella nueva o supernova. Esta explicación responde a la descripción del
evangelio de Mateo. Una supernova es una estrella débil o muy distante, en la que tiene
lugar una explosión, de modo que durante algunas semanas o meses da mucho luz.
Parece que durante la dinastía China de Han, hay una noticia sobre un fenómeno
celestial que apareció durante los meses de marzo/abril del año 5 a. C. y para algunos
astrónomos puede haber sido una supernova. Por tanto el brillo de una nova pudo haber
impresionando a los magos, pero una nova o supernova no se ha visto mover en el
firmamento.

2 Un cometa. Los cometas siguen un camino regular, elíptico, al rededor del sol.
Cuando están en la parte más distante de su órbita, son invisibles desde la tierra; pero
cuando están más cerca del sol y de la tierra, pueden llamar la atención, sobre todo si
arrastran una cola luminosa de gases de polvo.
El cometa Halley registra apariciones cada setenta y siete años, y se han registrado
desde el año 240 a. C. Por cálculos astronómicos sabemos que hizo su aparición en el
741-742 después de la fundación de Roma, o sea, el 12-11 a. C.

La interpretación de la estrella de Mateo como un cometa tropieza con muchas


dificultades. En primer lugar, un cometa no es una estrella. Además en la antigüedad se
pensaba que la aparición de un cometa era signo de una catástrofe, de manera que no
sería normal interpretar su aparición como augurio del nacimiento de una figura
salvadora. En tercer lugar, el 12 a. C. estaría muy lejos de la fecha aproximada del
nacimiento de Jesús, 6 a. C. Es posible que la aparición del cometa Halley en el año 12
a. C. y la venida de embajadores extranjeros dos años más tarde para aclamar al rey
Herodes con motivo de la terminación de Cesarea Marítima, hayan sido combinados en
el relato del evangelio sobre la estrella y los magos de Oriente.
Algunos astrónomos hablan de otro cometa mencionado por los astrónomos chinos, que
apareció en el año 5 a.C.

3 Una conjunción planetaria. Júpiter y Saturno son, entre los planetas visibles, los más
lentos en su órbita alrededor del sol. En el curso de esas órbitas los planetas se cruzan
cada veinte años y al cruzarse se dicen que están en conjunción. Mucho más raramente
sucede que un tercer planeta, Marte, pase durante la conjunción de Júpiter y Saturno o
poco después, de modo que los tres planetas estén en conjunción. Kepler observó este
fenómeno en 1604 y calculó que se repite cada 805 años y que había sucedido en el 7-6
a. C. Por cálculo sabemos que los tres puntos culminantes de la conjunción de Júpiter y
Saturno ocurrieron en mayo/junio; septiembre/octubre y diciembre del 7 a. C. una
extraña conjunción triple, y que Marte pasó muy cerca al año siguiente. Esta gran
conjunción de Júpiter y Saturno tuvo lugar en la constelación zodiacal de Piscis. (Ver
imagen del cielo en Belén el 25 de diciembre del año 7 a. C. en la página siguiente).

Ferrari-D’Occhieppo sugiere que los magos, descendientes de los antiguos sacerdotes


del culto al dios Marduk, conocían las esperanzas hebreas sobre el advenimiento del
Mesías y cuando observaron el 15 de septiembre del año 7 a. C. la conjunción planetaria
de Júpiter y Saturno, partieron hacia Jerusalén; el 12 de noviembre de ese mismo año,
cuando marchaban de Jerusalén a Belén, Júpiter apareció sobre el horizonte en la misma
dirección que ellos iban, de tal manera que parecía que fuera delante de ellos.
Rápidamente apareció Saturno, en el eje del cono zodiacal apuntando aparentemente
hacia Belén.

Piscis es una constelación que se relaciona con los judíos; Júpiter se asocia al
gobernador del mundo, y Saturno es la estrella de los amorreos de la región sirio-
palestina. Se ha dicho que esta conjunción pudo llevar a los astrólogos partos a predecir
que aparecería en Palestina, entre los judíos un gobernador del mundo. Pero es
totalmente especulativo porque de hecho, no tenemos pruebas contemporáneas de que
semejante conjunción de planetas se denominara "estrella" ni de que se le atribuyera
ningún efecto astrológico especial.

El investigador E. L. Martin en su libro “Star” piensa que la conjunción de los planetas


Venus y Júpiter que apareció como una estrella de la mañana en agosto 12 del año 12 a.
C. y como estrella de la tarde en Junio 17 del año 2 a. C. sirvió para orientar a los
magos.
No hemos pretendido, con todo esto, afirmar o negar la historicidad del relato de los
magos y su estrella. Es posible pensar que algún fenómeno especial hubiera coincidido
con el mayor acontecimiento de la historia: el nacimiento del Hijo de Dios, y la
tradición oral hubiera conservado esta asociación. También es posible que el evangelista
hubiera sido testigo de fenómenos astronómicos de gran trascendencia (el cometa
Halley que por su periodicidad pudo aparecer algunos años antes de la escritura del
evangelio) y al escribir su obra, teniendo en cuenta la profecía de Balaán, lo insertara en
su episodio como lo encontramos hoy. De todas maneras, como dijimos al principio, lo
esencial del evangelio es su mensaje teológico: el relato de los magos quiere hacer
resaltar el carácter mesiánico del Hijo de David, nacido en Belén. Mientras el judaísmo
recibe las luces necesarias para descubrir en Jesús al Mesías esperado renuncia a su
posición privilegiada para ir a su encuentro, los gentiles, representados en los magos,
supieron entender el símbolo de la estrella y le tributan los honores de rey de los judíos.
El judaísmo le vuelve la espalda, y el paganismo lo acepta como enviado de Dios. El
universalismo del mensaje de Jesús es parte esencial de todo el evangelio de Mateo.

Hemos visto hasta aquí como cuando armamos el pesebre unimos varias tradiciones del
Antiguo y del Nuevo Testamento, todas ellas encaminadas a explicarnos quién es ese
niño que nace en Belén y el significado de su nacimiento. Sin embargo, fabricar un
pesebre hoy en nuestros hogares, en nuestro barrio, en nuestra pequeña comunidad,
sigue teniendo sentido si sabemos dárselo.
María recostó al niño en un pesebre porque no había lugar en el alojamiento. ¿El
pesebre que fabricamos es realmente un lugar adecuado para el nacimiento de Jesús? No
se trata de continuar las tradiciones antiguas, sino de manifestar por medio de ellas los
verdaderos sentimientos de la comunidad cristiana que espera con impaciencia la
llegada del "Príncipe de la paz", del "Maravilloso Consejero", del "Salvador".

Si no hay amor no hay pesebre, aunque lo fabrique Ud., dice un hermoso villancico.
Realmente, el pesebre nos invita a deponer los odios y rencores, a reconocer en la
sonrisa tierna y acogedora del niño del pesebre las caras tristes o alegres de todos los
niños del mundo; a reconocernos todos los hombres como iguales: ricos y pobres,
doctos e ignorantes, niños y adultos, cristianos y gentiles, pastores y magos, porque para
todos ha nacido el Niño. Dios invitó a TODOS al pesebre: a Herodes, a los sacerdotes, a
los escribas y a los fariseos; pero únicamente fueron los pastores y los Magos.

Hoy nos sigue invitando a todos para doblar la rodilla ante el pesebre; y construimos
nuestro pesebre; pero ese pesebre estará muerto si no reconocemos al Niño en los cinco
mil millones de caras humanas que nos rodean.

SANTA CLAUS VS SAN NICOLAS:

Poco se sabe con certeza de San Nicolás mas allá de los siguientes datos: nació en
Parara de Licia, una antigua provincia del Asia Menor; en su juventud hizo una
peregrinación a Egipto y Palestina. Poco tiempo después de su regreso fue nombrado
obispo de Mira, capital de Licia, junto al mar Mediterráneo; echado en prisión durante
la persecución de Diocleciano por confesar su fe, fue liberado al subir al trono el
emperador Constantino.
Posiblemente San Nicolás participó en el Concilio de Nicea en el año 325, donde se
condenó la herejía arriana que ponía en duda la divinidad de Jesucristo y se instituyó el
credo Nicenciano, el cual es una fuente para el credo posterior que se reza en las misas
dominicales. Por otra parte, su nombre no aparece en las antiguas listas de los obispos
que participaron en el concilio.
San Metodio afirma que "gracias a las enseñanzas de Nicolás, la metrópolis de Mira fue
la única que no se contaminó con la herejía arriana la cual rechazó firmemente, como si
fuese un veneno mortal". San Nicolás tomó también medidas severas contra el
paganismo y lo combatió incansablemente.

Su celo por la justicia es legendario. Cuando el gobernador Eustacio había sido


sobornado para condenar a tres inocentes, Nicolás se presentó en el momento de la
ejecución, detuvo al verdugo y puso en libertad a los prisioneros. Reprendió entonces a
Eustacio, hasta que éste reconoció su crimen y se arrepintió. En esa ocasión habían
presentes tres oficiales que mas tarde, al verse ellos mismos en peligro de muerte le
rezaron a San Nicolás. Esa misma noche el santo se apareció en sueños a Constantino y
le ordenó que pusiese en libertad a los tres inocentes. Constantino interrogó a los tres y
al darse cuenta por ellos de que habían invocado a San Nicolás, los envió libres al santo
obispo con una carta en la que le rogaba que orase por la paz del mundo. Durante
mucho tiempo ese fue el milagro mas famoso de San Nicolás, y prácticamente lo único
que se sabía de él en la época de San Metodio quién murió en el 847.

Devoción a San Nicolás

Después de su muerte el 6 de diciembre, de 345 o 352, creció su devoción y aumentaron


los reportes de sus milagros. Se convirtió en el patrón de los niños y marineros. En el
siglo VI, el emperador Justiniano construyó una Iglesia en Constantinopla en su honor.
Su popularidad en esa ciudad (hoy día Estambul) se propagó por todo el Cristianismo.
Fue nombrado patrono de Rusia y, gracias a los zares, su devoción aumentó hasta tener
mas iglesias dedicadas a su nombre en Rusia que ningún otro santo fuera de la Virgen
María. Es interesante que San Nicolás es popular en Rusia siglos antes de que fuera
conocido en el continente Americano.

En Alemania la devoción a San Nicolás comenzó bajo Otto II, posiblemente por su
esposa Theophano, quien era griega. El obispo Reginald de Eichstaedt (991) escribió
"Vita S. Nicholai."
El 9 de mayo, de 1087 sus huesos fueron rescatados de Mira que había caído bajo la
invasión musulmana. Se llevaron a Bari, en la costa adriática de Italia. Fue posiblemente
en ese tiempo en que se propagó su devoción en Italia donde se le conoce como San
Nicolás de Bari. Sus reliquias todavía se preservan en la Iglesia de San Nicola de Bari,
Italia. En Mira, se decía que "el venerable cuerpo del obispo, embalsamado en el aceite
de la virtud, sudaba una suave mirra que le preservaba de la corrupción y curaba a los
enfermos, para gloria de aquél que había glorificado a Jesucristo, nuestro verdadero
Dios". El fenómeno no se interrumpió con la translación de los restos; según se dice, un
aceite conocido como el Manna di S. Nicola, sigue brotando de su cuerpo.

San Nicolás es honrado como patrón en los siguientes lugares: Rusia; Nápoles y Sicilia,
Italia; Campen, Holanda; Freiburg en Suiza; Lorena; la Diócesis de Liège; también en
ciudades de Alemania, Austria y Bélgica. En diferentes lugares es patrón de marineros,
mercantes, panaderos, niños y viajeros. Los marineros del mar Egeo y los del Jónico,
siguiendo la costumbre del oriente, tienen una "estrella de San Nicolás" y se desean
buen viaje con estas palabras: "que San Nicolás lleve tu timón". Su imagen se
representa en el arte en diferentes formas según sus milagros.

En Demre (Turquía), la Basílica de San Nicolás está ahora en ruinas y hay dudas sobre
cual es su tumba original. Ya no quedan cristianos en la ciudad, pero los negociantes
musulmanes han fundado una organización caritativa en su honor que cada año da un
premio de paz.

De San Nicolás a "Santa Claus"

Tratándose de un santo muy popular no faltaron las maravillosas historias que se


acumularon a través de los siglos..
Leyenda de los marineros.

Durante una hambruna, el santo pidió que se organice una flota para llevar grano a un
pueblo que sufría hambre. La flota sobrevivió una terrible tormenta gracias a la
bendición del obispo. En otra ocasión, San Nicolás convenció a unos mercaderes para
que entregasen todos los alimentos que tuviesen en su barca. Al llegar a su destino, estos
encontraron todos los alimentos en su lugar original.

Leyenda de las tres doncellasSe cuenta que en la diócesis de Mira un vecino de San
Nicolás se encontraba en tal pobreza que se decidió a exponer a sus tres hijas vírgenes a
la prostitución para sacar de ese vil mercado el sustento para él y para ellas.... Sin dinero
no podían pagar la dote de una, por lo que ninguna se podía casar. Para evitar aquel
inhumano lenocinio, San Nicolás tomó una bolsa con monedas de oro y, al amparo de la
oscuridad de la noche, la arrojó por la chimenea de la casa de aquel hombre. Con el
dinero se casó la hija mayor. San Nicolás hizo lo mismo para favorecer a las otras dos
hermanas. En la segunda ocasión, tras ser tirada la bolsa sobre la pared del patio de la
casa del pobre, esta se enredó en la ropa que se tendía para secar... El padre se puso al
acecho en la ventana, descubrió a su bienhechor y le agradeció su caridad.
Se narra también que San Nicolás resucitó a tres niños que habían sido asesinados y
desechados en un barril de sal. (Vea la imagen superior) Las antiguas leyendas de los
niños y los regalos por la chimenea y las medias dieron lugar en Alemania, Suiza y los
Países Bajos a la leyenda del "niño obispo" y sobre todo a la costumbre de que San
Nicolás trae secretamente regalos para los niños el 6 de diciembre, día en que la Iglesia
celebra su fiesta. Dicha costumbre fue popularizada en los Estados Unidos por los
protestantes holandeses de Nueva Amsterdam, que convirtieron al santo "papista" en un
mago nórdico. Su nombre fue abreviado, no solo a San Nic, sino también a Sint Klaes o
Santa Claus.

Lamentablemente el Santa Claus moderno ha sido paganizado. La mitra de obispo fue


remplazada por el hoy famoso gorro rojo, su cruz pectoral desapareció por completo. Se
mudó de Turquía al Polo Norte, de donde viene por la nieve con venados.

El Santa Claus pagano cautivó la imaginación de agentes publicitarios en el occidente.


Como San Nicolás era obispo, se le representa vestido en rojo. Eso le gustó a los
magnates de la Coca Cola ya que ese es también el color publicitario de esa
corporación. Comenzaron a usarlo en una campaña publicitaria pre Navideña .

Hoy día, "Santa Claus" se utiliza para vender toda clase de cosas y casi nadie recuerda
su verdadera historia. Es hora que los cristianos recuperemos nuestro santo y le
enseñemos a nuestros niños que la Navidad es la celebración del Nacimiento de Dios
hecho niño. Recordemos pues que San Nicolás fue un santo obispo que se preocupaba
por los pobres, especialmente los niños y se hizo famoso por su caridad.

El ejemplo de San Nicolás nos enseña a ser generosos, a dar a los que no tienen con
discreción, con un profundo amor al prójimo. Nos enseña a estar pendiente de las
necesidades de los demás, a salir de nuestro egoísmo, a desprendernos no sólo de
nuestras cosas materiales, sino también de nuestra persona y de nuestro tiempo. La
Navidad es un tiempo propicio para imitar a San Nicolás en sus virtudes. Cada año,
parece como si el espíritu de Nicolás efectivamente viniera a la tierra y se introdujera a
todas las casas de manera misteriosa (tal vez, por la chimenea) influyendo en todas las
personas, que en esta época se muestran más dispuestos que nunca a dar regalos, a
desprenderse de lo propio y a ayudar a los demás. Seguramente, San Nicolás ha de
sonreír desde el Cielo, al ver cómo la gente se vuelve generosa y desinteresada,
ocultando su identidad detrás de la imagen exagerada y graciosa de él mismo.Debemos
vivir las tradiciones y costumbres navideñas con el significado interior y no sólo el
exterior para preparar nuestro corazón para el nacimiento de Jesús.San Nicolás fue un
santo que vivió la virtud de la generosidad, a quien debemos imitar en la Navidad.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD

En el Antiguo Testamento el árbol tiene un significado especial: bajo los árboles


sagrados se celebraban reuniones, juicios y asambleas del pueblo (Jue 4,5; 1 Sam 14,2;
22,6) Desde los tiempos proféticos el árbol ocupa un lugar de privilegio: Vendrá a ti el
orgullo del Líbano, con el ciprés y el abeto y el pino, para adornar el lugar de mi
santuario y ennoblecer mi estrado (Is 60,13). También la figura del retoño del tronco de
Jesé la emplean los profetas en el anuncio del Mesías (Is 11,1).

En el mundo pagano se encuentran varias tradiciones: entre los germanos, el dios Odín
había permanecido colgado de los pies de un pino en el solsticio de invierno. Los
druidas honraban a sus dioses atando a las ramas manzanas doradas y otras ofrendas.
Virgilio en las Geórgicas, menciona la usanza romana de colgar en pinos máscaras de
Baco como un medio de asegurar la fertilidad. Los orígenes del árbol de Navidad se
remontan para algunos hasta San Bonifacio, quien convirtió al cristianismo a los
alemanes en el siglo VII, cortando la encina sagrada de Geismar, en Hesse, a fin de
acabar con el culto a los árboles. Martín Lutero contribuyó mucho a su popularización.

A continuación tenemos una leyenda que da fe del origen cristiano del árbol de
Navidad:

“Existen muchas historias acerca del origen del árbol de navidad. La gente en
Escandinavia antes adoraba a los árboles. Cuando se volvieron cristianos, hicieron de
los árboles parte de las celebraciones cristianas. Una leyenda habla acerca de cómo el
primer árbol de Navidad fue mostrado en un milagro a un misionero llamado
Winfrido (más adelante llamado Bonifacio). Hace unos 1,200 años atrás, Winfrido
viajó por el norte de Alemania. Un día, encontró un grupo de paganos junto a un roble
cerca de Geismar. Estos se estaban preparando para sacrificar al pequeño príncipe Asulf
al dios Thor. Winfrido detuvo el sacrificio y derribó el ‘roble de sangre.’ Cuando cayó
el roble, apareció un abeto joven. Winfrido le dijo a la gente que el abeto era el
árbol de la vida, representando a Cristo.” —World Book Encyclopedia (Enciclopedia
libro mundial), vol. 3, 1968, p. 415 (Traducido del inglés)

Así como San Bonifacio(hace 1,200 años) explicó a la gente de Alemania que el abeto
representa la vida eterna en Cristo, los cristianos en la actualidad utilizan ese árbol de
Navidad para ilustrar el don eterno de Cristo de la salvación.
Cuando el arbolito se hizo más popular como elemento de decoración de Navidad,
surgieron muchas leyendas piadosas para explicar su origen. Una nos cuenta que en la
noche en que nació Cristo todos los árboles de un bosque cercano florecieron y dieron
fruto a pesar del hielo y de la nieve. Entre los ingleses se narra que, habiendo llegado
José de Arimatea a Wyralhill, plantó allí su báculo en el suelo que se convirtió en un
árbol que florecía en invierno; hay quienes lo identifican con el espino de Glastonbury,
que florece en Navidad.

En diversas partes de Europa se cortaban ramas de espino y de cerezo y se colocaban en


lugares abrigados para que florecieran en Navidad. Algunas familias traían a sus casas
árboles enteros para competir con sus vecinos sobre los capullos más bellos. Esta
costumbre es para algunos el origen de los actuales árboles de Navidad, pues en un
principio en Alemania se decoraban los árboles con manzanas, cintas y flores de papel
hasta que las bolitas de vidrio reemplazaron estos adornos.

En el siglo XVI, en Alemania, se adornó el árbol de Navidad como hoy lo conocemos. A


Estados Unidos llegó por medio de los soldados alemanes durante las guerras de la
Independencia. Los primeros adornos que se colocaron en los árboles en Alemania,
fueron galletas con figuras de muñecos o de animales, adornadas con colores; durante la
primera guerra mundial los soldados norteamericanos enviaron a sus casas estas galletas
como presente de Navidad, y los familiares resolvieron colgarlas de los árboles. El
colorido que tomaron los árboles, inspiró los adornos modernos. Cuando arreglamos
hoy el árbol de Navidad en nuestras casas, no podemos dejar de lado el sentido cristiano
que él tiene. En el Nuevo Testamento el árbol frondoso es imagen del Reino de los
Cielos (Mc 4,30-32 y paralelos). Por otra parte, el árbol, el tronco o las coronas de
muérdago se convierten en la presencia de la naturaleza al rededor del pesebre. No sólo
los hombres se alegran con el nacimiento del Niño; también la naturaleza; porque así
como toda ella fue afectada por el pecado del hombre, del mismo modo participa
también de la redención que se inicia en el pesebre.

Poco a poco, la tradición fue evolucionando: se cambiaron las manzanas por esferas y
las velas por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo.Las
esferas y sus colores, actualmente simbolizan las oraciones que hacemos durante el
periodo de Adviento:

· azules simbolizan oraciones de arrepentimiento


· plateadas, de agradecimiento
· doradas, de alabanza
· rojas, de petición

Se acostumbra poner una estrella en la punta del pino que representa la fe que debe
guiar nuestras vidas.También se suele adornar con diversas figuras el árbol de Navidad.
Éstos representan las buenas acciones y sacrificios, los “regalos” que le daremos a Jesús
en la Navidad.Para aprovechar la tradición: Adornar el árbol de Navidad a lo largo de
todo el Adviento, explicando a los niños cada simbolismo. Los niños pueden elaborar
sus propias esferas (24 a 28, dependiendo de los días que tenga el Adviento) con una
oración o un propósito en cada una. Conforme pasen los días, las van colgando en el
árbol de Navidad hasta Nochebuena.Algo que no debes olvidarLas tradiciones y
costumbres son una manera de hacer presente lo que ocurrió, o lo que se acostumbraba
hacer, en tiempos pasados. Son los hechos u obras que se transmiten de una generación
a otra de forma oral o escrita. La palabra tradición viene del latín traditio que viene del
verbo tradere, que significa entregar. Se podría decir que tradición es lo que nuestros
antepasados nos han entregado.

Tras todo esto espero sea de gran ayuda para vivir mejor este maravilloso tiempo de la
navidad, de una forma cristiana y alegres porque recordamos el hecho de que nos va a
nacer la luz del mundo, una fiesta no de consumo sino de paz, alegria y felicidad una
fiesta donde el invitado de honor es Cristo y en torno a él todos los demás giramos, una
fiesta donde el consumismo materialista predominante en el mundo moderno ha sido
vencido por el corazón puro de los fervientes católicos.

¡DIOS LES BENDIGA !

Fuentes:

http://convertidoscatolicos.blogspot.com/2015/12/la-navidad-es-pagana-o-es-
cristiana.html

http://www.bibleserralta.com/Cristonaciodiciembre.html

http://apologeticauniversal.blogspot.com/2010/01/la-natividad-del-senor-las-
tradicciones.html

http://diaconojorge.blogspot.com/2010/07/tommaso-federici-25-de-diciembre-una.html

http://profeciasyrevelaciones.blogspot.com/2013/12/nacio-jesus-un-25-de-
diciembre.html

http://conocetuiglesia.blogspot.com/2012/12/la-verdad-acerca-de-la-navidad.html
http://merrychristmasfeliznavidad.weebly.com/jesuacutes-nacioacute-realmente-el-25-
de-diciembre-comprobado-histoacutericamente.html

http://www.4jehovah.org/es/es-la-navidad-una-celebracion-pagana-o-cristiana/

http://www.4jehovah.org/es/lo-que-los-testigos-de-jehova-deben-saber-acerca-de-la-
navidad/

http://www.catolicosfirmesensufe.org/la-fecha-de-navidad-no-es-de-origen-pagano

http://www.es.catholic.net/op/articulos/4132/cat/8/calculando-la-navidad-la-autentica-
historia-del-25-de-diciembre.html

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