Obstetricia III
Obstetricia III
Obstetricia III
CICLO: VIII
PROFESOR
Dr. ARMANDO DIAZ BARBARÁN
Lima – Perú
El principal instrumento para lograr este fin es el manejo del concepto de riesgo reproductivo, el
cual está basado en el .enfoque de riesgo. En esta sección se describen estos conceptos y
finalmente se presentan algunas sugerencias para su aplicación en la práctica clínica y
epidemiológica, las cuales contribuyen a mejorar la salud reproductiva.
1. Enfoque de riesgo
El enfoque de riesgo es un método epidemiológico para la atención de las personas, las familias y
las comunidades, sustentado en el concepto de riesgo. Riesgo se define como la probabilidad de
sufrir un daño: y daño es el resultado temporal o definitivo no deseado (enfermedad o muerte).
2. Riesgo reproductivo
Los factores de riesgo reproductivo, por consiguiente, pueden ser causas o señales, pero lo
importante es que son observables o identificables antes de producirse el acontecimiento que
predicen.
Acorde con el concepto de Salud Reproductiva, la aplicación del enfoque de riesgo reproductivo
debe empezar antes de la concepción. En esta etapa se denomina riesgo preconcepciona L
durante la gestación y el parto se denomina riesgo obstétrico; y desde la vigésimo octava semana
de gestación hasta la primera semana de vida del neonato se denomina riesgo perinatal. El
enfoque de riesgo reproductivo unifica estos tres conceptos ofreciendo un panorama más
coherente e integrador:
A continuación se describen los tres conceptos de riesgo reproductivo y los principales factores de
riesgo en cada etapa.
El objetivo del concepto es clasificar ala mujer en edad fértil no gestante de acuerdo al riesgo que
un Muro embarazo produciría en la salud de ellá, el feto o el recién nácido.
Los factores de riesgo reproductivo preconcepcional son, cuatro son los más reconocidos:
1. Edad. Una gestación tiene mayor riesgo cuando la mujer es menor de 18 años o mayor de 35
años.
En conclusión, lo importante es que el sector salud debe actuar antes de la concepción, ( tratando
de eliminar, modificar o cuando menos controlar los factores de riesgo preconcepcional. En la
actualidad no es aceptable, desde ningún punto de vista, esperar la gestación para recién actuar.
El concepto de riesgo obstétrico se aplica durante el embarazo, tanto en el periodo prenatal como
en el parto. Los factores de riesgo en esta etapa Son prácticamente los mismos que fueron
descritos en la etapa preconcepcional, con la diferencia que si no se intervino en esa etapa, aquí
el riesgo aumenta por la misma gestación . Por este motivo, es conveniente actuar no sólo en el
prenatal y el parto, sino también en la etapa preconcepcional.
El periodo perinataI abarca desde la vigésimo octava semana de gestación hasta la primera
semana de vida del recién nacido, comprendiendo el periodo fetal tardío y el periodo neonatal
precoz.
En esta etapa del proceso reproductivo se usa el concepto de riesgo perinatal, que es un
concepto más evolucionado que el de riesgo obstétrico pues es un instrumento de predicción que,
además de considerar los riesgos matemos, incluye los riesgos para el feto o recién nacido.
Los principales factores de riesgo durante el embarazo son los siguientes: anemia, diabetes,
infecciones, insuficiente aumento de peso, excesivo aumento de peso, enfermedades de
transmisión sexual incluyendo el SIDA, enfermedad hipertensiva del embarazo (toxemia),
embarazo múltiple, hemorragias del tercer trimestre (placenta previa, desprendimiento prematuro
de placenta y rotura uterina), exposición a radiaciones. riesgos ocupacionales y abuso de alcohol,
drogas o tabaco.
• Infecciones por higiene inadecuada del tracto genital o por uso de instrumentos no
esterilizados.
• La ruptura prematura de membranas y la retención de fragmentos de placenta
predisponen alas infecciones;
INTRODUCCION
Antes del descubrimiento de la insulina era muy difícil que una mujer diabética lograra
embarazarse; cuando así sucedía, la mortalidad materna era muy alta, pues alcanzó cifras de 45
a 65%. El mejor conocimiento de la fisiopatología de la diabetes asociada al embarazo, así como
el tratamiento con insulina para lograr niveles normales de glucosa en la madre, han logrado
abatir casi por completo la mortalidad materna. No obstante, la morbimortalidad perinata en la
actualidad a nivel mundial continúa siendo alta, alrededor del 2 al 5% y las malformaciones
congénitas en hijos de madres diabéticas son de dos a tres veces más frecuentes que en la
población general.
Existen dos grupos de mujeres en quienes se asocia la diabetes con el embarazo. El primer grupo
lo constituyen Elabéticas identificadas que se embaraza. y se les denomina .Diabéticas
pregestacionales y en las cuales es indispensable un consejo preconcepcional para valorar, por
un lado, la factibilidad del embarazo y, por otro, la planificación del mismo, ya que el objetivo
primordial es lograr un buen control metabólico antes y durante la gestación.
El segundo grupo está formado por mujeres a las quienes se les descubre la enfermedad en el
embarazo y se les denominan diabéticas gestacionales.
DEFINICION
Esta definición incluye tanto a mujeres que desarrollan diabetes durante el embarazo, como a
aquellas que la padecen desde antes pero que no habían sido diagnosticadas. Por lo tanto, es
necesario que una vez resuelto el embarazo, alrededor de la sexta semana posparto, se realice
una prueba de reclasificación, mediante una curva de tolerancia a la glucosa (CTG) con carga oral
de 75 9 y criterios diagnósticos para adultas no embarazadas. Existen tres posibilidades:
EPIDEMIOLOGIA
La incidencia de diabetes gestacional informada a nivel mundial oscila entre 1 y 5%. No obstante,
en algunos grupos étnicos como los indios Pima la incidencia es muy alta. En las mujeres
mexicanas existen indicios que hacen suponer una alta incidencia, como lo demuestran estudios
realizados en Los Angeles, California, en donde la incidencia fue del 12.8% en las
mexicanoestadounidenses. En Monterrey, Nuevo León, Forsbach y col. informan una incidencia
del 4.3%. En el Hospital .Luis Castelazo Ayala" del IMSS en la ciudad de México, en un estudio
preliminar, se observó una incidencia del 7 por ciento.
CLASIFlCACIÓN
Durante el embarazo se producen cambios metabólicos cuya finalidad es crear un ambiente Que
permita la embriogénesis, el crecimiento del feto y la maduración y sobrevida del mismo. En las
primeras semanas de la gestación el incremento en la producción de estrógenos y progesterona
produce hiperpíasia de las células beta del páncreas, aumento de la producción de insulina e
incremento de la sensibilidad tisular a la misma. Este anabolismo se traduce en disminución en la
respuesta de la insulina a la glucosa, lo cual conduce a hipoglucemia en ayuno, aumento de los
lípidos plasmáticos, hipoaminoacidemia y una marcada sensibilidad a la inanición (Fig 17-1).
Durante la segunda mitad del embarazo (sobre todo entre las semanas 24 y 28) el metabolismo
de carbohidratos se afecta por el aumento en la producción de somatotropina coriónica humana
placentaria, prolactina, cortisol y giucagon. Estos cambios contribuyen a una menor tolerancia a la
glucosa, mayor resistencia a la insulina, disminución de las reservas hepáticas de giucógeno y
aumento de la gluconeogénesis hepática (fig. 17-2).
b) A cualquier edad de gestación, que tenga factores de riesgo para diabetes mellitus.
Si la cifra de glucosa es mayor o igual de 140 mg/100 ml (7.8 mm), se considera positiva y debe
realizarse curva de tolerancia a la glucosa para confirmar el diagnóstico de diabetes gestacional.
Los dos primeros criterios son los mismos que se aplican para realizar el diagnóstico de diabetes
mellitus en personas adultas sin embarazo. La realización de la curva de tolerancia a la glucosa
tiene indicaciones específicas durante el embarazo .
Generalmente se acepta realizarla con una carga bucal 100 g de glucosa. No obstante, la
Organización Mundial de la Salud propone efectuar la carga con 75 g. Los criterios diagnósticos
son semejantes en embarazadas y personas sin embarazo; debe realizarse entre las siete y
nueve de la mañana, después de 8 a 14 h de ayuno y de tres días de haber ingerido una dieta
que contenga un mínimo de 150 g de carbohidratos; hay que practicarla en pacientes
ambulatorios, con actividad física normal; el reposo prolongado (p.ej., hospitalización) modifica la
prueba; durante la prueba, la mujer debe estar en reposo, sentada, sin fumar ni ingerir café;
finalmente, no deben haberse ingerido con anterioridad medicamentos capaces de modificar la
prueba, como diuréticos, antihipertensivos, analgésicos, antiinflamatorios, esteroides y
psicotrópicos.
Criterios diagnósticos
Glucosuria
Antecedentes de diabetes mellitus en madre, padre, hermanos
Antecedentes de diabetes rnellitus en embarazo
Obesidad (mayor del 20% del peso ideal) o peso corporal de 85 kg o mayor Antecedente de
polihidramnios, pérdida fetal, aborto, malformaciones congénitas o macrosomía
Glucemia en ayuno mayor de 105 mg/100 mI
Glucemia posprandíal (2 h) mayor de 140 mg/100 ml
Si se obtienen dos o más cifras de glucosa plasmática por arriba de los valores normales, se
establece el diagnóstico de diabetes mellitus gestacional.
Si se obtiene una sola cifra alterada, se recomienda repetir la curva de tolerancia a la glucosa en
un lapso de dos a cuatro semanas. Según la experiencia de los autores y la informada en
estudios disponibles en la literatura, la paciente con un solo valor alterado, principalmente si es el
de las 2 h poscarga, tiene riesgo de morbilidad perinatal semejante a la de una paciente con
diagnóstico bien establecido de diabetes a partir de dos o más cifras de glucosa alteradas. A las
enfermas con un solo valor alterado en la curva de tolerancia a la glucosa los autores les han
llamado .intolerantes a carbohidratos", debido a que no son normales, pero tampoco cumplen
criterios de diabetes gestacional. Por lo tanto, en caso de persistir con un solo valor alterado, los
autores sugieren que se dé vigilancia y tratamiento como si fuera diabetes gestacional.
Los criterios universales hasta nuestros días para establecer el diagnóstico de diabetes
gestacional son los propuestos por la NDDG.
El diagnóstico se establece cuando dos o más valores son iguales o mayores a los mencionados
en el cuadro.
* Muestra de sangre total+ Muestra de plasma o suero.
+ + Correcciones por el cambio de sangre total por plasma o suero y por el uso de oxidasa de
glucosa o por el método de hexocinasa.
1. Hiperglucemia
2. Hipoglucemia
3. Hipercetonemia
4. Deficiencia de ácido araquidónico
5. Vasculopatía materna
DIABETES ASOCIADA A MALFORMACIONES CONGÉNITAS
La diabetes mellitus representa una de las enfermedades maternas con mayor riesgo de provocar
anomalías congénitas. Se informa de malformaciones congénitas mayores con una incidencia de
6 al 0%; dos a tres veces más que en la población general y causan 40 a 50% de las muertes
perinatales.
Sistema Anomalía
A partir de estas y muchas otras observaciones ha sido posible concluir que un estricto control de
glucosa preconcepcional y en etapas iniciales de la gestación contribuyen de manera importante a
disminuir la mortalidad peri-natal.
En las diabéticas la evolución del embarazo se caracteriza por una mayor incidencia de diversas
complicaciones que afectan a la madre y al feto. Los factores que influyen en el aumento de la
morbilidad y mortalidad materna incluyen complicaciones como hipoglucemia, cetoacidosis,
enfermedad vascular (retinopatía, nefropatía, cardiopatía), complicaciones tiroideas e
hipertensión.
El resultado final del embarazo guarda estrecha relación con los criterios de mal pronóstico
propuestos por Pedersen (cuadro 17-6). En pacientes sin complicaciones crónicas el buen control
metabólico permite que la gestación se dé sin alteraciones.
VIGILANCIA PRENATAL
Primera consulta
a) Historia clínica completa con énfasis en el tipo de diabetes (gestacional, tipo 1, tipo II) y sus
complicaciones.
b) Informar a la paciente sobre la patología y sus posibles consecuencias durante la gestación.
c) Instruir a la paciente sobre la importancia de un adecuado control metabólico y fomentar el
autocontrol domiciliario mediante el empleo de tiras reactivas (glucemia capilar).
d) Solicitar el apoyo de un equipo multidisciplinario (que incluya internista, perinatólogo,
endocrinólogo, especialista en oftalmología, psicólogo, dietista y trabajadora social).
e) Exámenes de laboratorio: prenatales, pruebas de función renal, urocultivo y, de ser posible,
hemoglobina glucosilada (HbAlc).
f) Ultrasonografía obstétrica, principalmente en el segundo trimestre de gestación.
g) Citar a la paciente a la brevedad posible con resultados de laboratorio y gabinete.
Segunda consulta
Segundo trimestre
Tercer trimestre
Aunque la frecuencia de cesárea es dos a tres veces mayor que en la población general, la vía de
elección de nacimiento se basa en condiciones obstétricas, siempre y cuando exista un control
metabólico adecuado y las pruebas defunción fetoplacentaria sean normales.
TRATAMIENTO
El valor de glucemia fetal es un reflejo del valor de glucemia materna; así, si una mujer tiene
niveles de glucemia entre 120 y 150 mg/100 ml, probablemente no manifieste sintomatología
alguna; sin embargo, estos niveles son suficientes para producir complicaciones graves en el
embrión, feto o recién nacido. Esto ejemplifica la necesidad de un estricto control metabólico en la
mujer con diabetes y embarazo.
Insulina
Existen en la literatura diversos esquemas de tratamiento con insulina en la mujer con diabetes y
embarazo. El hecho de que existan muchos esquemas, significa que no hay uno ideal. A
continuación se mencionan algunos criterios de mayor reconocimiento internacional y algunas
opciones propuestas por los autores.
1. El principal objetivo de tratamiento con insulina es simular lo más posible la secreción
plasmática normal ante el estímulo de ingesta de alimentos. Así, se logran mantener los
valores de glucemia dentro de la normalidad las 24 h del día.
2. La aplicación de insulina debe corresponderse con el plan de alimentación. Debe anticiparse 30
a 60 min a la ingesta de alimentos. Además, conforme progresa el embarazo, existe un
incremento progresivo en la resistencia a la hormona, principalmente después de la semana
24. Por lo tanto, la segunda mitad del embarazo seguramente va a requerir mayor cantidad de
insulina que la primera.
3. Se deben utilizar las insulinas menos antigénicas durante la gestación, de preferencia la
humana y cuando no exista esta posibilidad se utilizará la porcina. Es bien sabido que después
de una exposición intermitente se producen anticuerpos del tipo igc antiinsulina capaces de
atravesar la placenta con efectos potencialmente dañinos sobre el feto.
4. Se inicia insulina cuando después de un tratamiento con el plan de alimentación, la glucemia
venosa en ayuno y 2 h posprandial es mayor de 105 y 120 mg/100 ml, respectivamente, en
dos o más ocasiones en un intervalo de dos semanas. También se puede iniciar cuando se
tiene una hiperglucemia inequívoca mayor de 150 mg/100 ml se haya iniciado o no el plan de
alimentación.
5. La dosis inicial de insulina siempre quedará sujeta al criterio médico según el caso. No existe
ninguna norma universal de iniciar con alguna dosis; algunos autores recomiendan iniciar de 5
a 10 U de insulina de acción intermedia o NPH (neutral protamine Hagedom), en dosis única
matutina y de acuerdo con la respuesta, se modifica el esquema; otra opción es calcular de
acuerdo con unidades de insulina por kilogramo de peso ideal. Si la mujer es delgada, se
calcula de 0.1 a 0.3 U/kg de peso ideal. Si es obesa, se calcula de 0.4 a 0.6 U/kg de peso
ideal.
Siempre es preferible empezar la insulina de menos a más para evitar hipoglucemia.
6. Un régimen de insulina bastante recomendable es el siguiente; de la dosis total, 2/3 se
administran por la mañana y 1/3 por la tarde. Por lo general, en el primer trimestre deberá
corresponder a 70% de insulina intermedia y 30% de regular; más tarde, en el segundo y parte
del tercero, es probable que la proporción se modifique a una dosis menor de intermedia y
mayor de rápida al presentarse resistencia a la hormona. Es aquí donde se hace indispensable
para lograr una dosis adecuada el autocontrol en domicilio.
7. Se debe tomar en cuenta que el estricto control de la glucemia puede llevar con frecuencia a la
hipoglucemia inevitable. Hay que tener mucho cuidado, ya que a pesar de que existen indicios
de que el feto tiene su propia autorregulación y es capaz de soportar estos episodios, puede
también coincidir con datos de sufrimiento fetal.
8. La cetosis debe evitarse, ya que están bien demostrados problemas fetales directamente
relacionados.
9. La aplicación de insulina varias veces al día es un sistema que se aconseja cuando existe un
difícil control.
Siempre se debe recordar que ningún régimen de tratamiento por complicado que sea superará a
la juventud de la paciente en la diabetes ya un cuidado prenatal adecuado. A continuación se
presenta un caso clínico:
PRONOSTICO
El antecedente de diabetes gestacional tiene implicaciones pronósticas. Así, una mujer con la
enfermedad tiene la posibilidad hasta de un 90% de recurrencia en los embarazos posteriores.
Por otra parte, se calcula que 30 a 60% de ellas desarrollaran diabetes mellitus no dependiente
de insulina dentro de los 10 años siguientes a ese embarazo. Esta proporción depende
principalmente del grado de anormalidad en la curva de tolerancia a la glucosa y si existe
obesidad. Por tal motivo, la ADA, recomienda seguimiento de diagnóstico temprano para diabetes
a toda mujer con antecedente de diabetes gestacional.
Por otra parte, cabe resaltar que una de cada cinco mujeres que resulten con intolerancia a los
carbohidratos, desarrollarán diabetes en lapso aproximado de un año. Por otra parte, la diabética
pregestacional con afección renal, retinopatía proliferativa o cardiopatía isquémica tiene una alta
probabilidad de exacerbación de sus secuelas durante el embarazo.
Parto
Cuando se planea el nacimiento por vía vaginal, el médico debe tener como objetivo mantener los
niveles de glucosa plasmática entre 70 y 90 mg/100 ml durante el trabajo de parto, y tomar en
cuenta que durante este periodo los requerimientos de insulina disminuyen, particularmente en la
primera fase del trabajo de parto.
Cuando las pacientes se encuentren en euglucemia al inicio del trabajo de parto (valores entre 60
y 90 mg/100ml), se administra por vía intravenosa 1 L de solución glucosada al 5% a una
velocidad de 125 ml/h (equivalente a 6.25g de glucosa/h). De esta forma, se cubren los
requerimientos calóricos necesarios para mantener la contractilídad del músculo uterino.
Cuando existe descontrol (cifra de glucemia mayor de 90 mg/100 ml) el procedimiento a seguir al
inicio del trabajo de parto es el siguiente:
Cesárea
Puerperio
El reinicio con dieta, hipoglucemiantes orales o insulina, se llevará acabo de acuerdo con el tipo
de diabetes en particular. En el caso de pacientes con la variante insulinodependiente, durante los
primeros días de puerperio, generalmente van a requerir menores dosis de insulina intermedia
con respecto a las que utilizaban antes del embarazo.
La lactancia no está contra indicada y la madre debe ser instruida para incrementar la ingesta
calórica precisamente antes de lactar (alrededor de 300 kcal totales por día), ya que los
requerimientos de insulina son menores después de la alimentación al seno materno y esto puede
ocasionar hipoglucemia.
FACTOR RH (-)
INMUNOHEMATOLOGIA OBSTETRICA
ANTIGENOS Y ANTICUERPOS
Con la determinación del genotipo del padre se puede estimar si es horno o heterocigoto y, por lo
tanto, predecir las posibilidades de que el hijo sea portador del antígeno Rh. La determinación del
genotipo en padres Rh positivos, al carecerse de suero anti-d, se realiza utilizando tablas de
frecuencia de genotipos. En casos de muy graves antecedentes de sensibilización materna, este
dato tiene una importancia pronóstica capital, ya que mientras un niño Rh negativo nacería
indemne, uno positivo es muy probable que estuviere condenado a grave enfermedad hemolítica.
Las inmunoglobulinas M son de alto peso molecular (900.000), alta constante de sedimentación y
molécula grande (75 nm de longitud). A estos anticuerpos también se los llama salinos, debido a
que en ese medio logran su óptima acción. No atraviesan la placenta y por lo tanto no intervienen
en la enfermedad hemolítica fetoneonatal. Las aglutininas “naturales” del sistema ABO ,
corresponden a este tipo.
Las inmunoglobulinas G son de bajo peso molecular (150.000), baja Constante de sedimentación
y molécula pequeña (25mm de longitud). Atraviesan la placenta y provocan la enfermedad
hemolítica fetoneonatal. Por su pequeño tamaño, no pueden alcanzar a dos glóbulos vecinos,
excepto en un medio muy rico en albúmina (de ahí su nombre de albuminosos). El hecho de que
se fijen en los glóbulos rojos y no puedan aglutinarios hizo suponer durante mucho tiempo que
eran monovalentes e incompletos. a diferencia de los salinos. a los que se lIamó bivalentes y
completos.
Los anticuerpos de este suero se unen simultáneamente a los fijados en dos eritrocitos vecinos y
al formar un puente interglobular producen su aglutinación e indica que los glóbulos están
afectados.
La frecuencia de este cuadro (alrededor del 1,5% de todos los nacimientos) podría reducirse a
valores cercanos a cero si se generalizara la aplicación a la madre de las medidas preventivas
consistentes en el empleo de gammaglobulina hiperinmune, que se detallan más adelante.
Los dos mecanismos para la sensibilización materna al factor Rh son la inyección intramuscular
de sangre o su trasfusión, y el embarazo de un feto Rh positivo.
Es excepcional que una mujer Rh negativa, sin haber recibido previamente trasfusiones, tenga un
niño Rh positivo afectado en su primer embarazo. Está demostrado el pasaje de glóbulos fetales a
la madre durante el trascurso de toda la gestación. Sin embargo, este pasaje, salvo accidentes
como la trasfusión feto - madre, no es suficiente para iniciar una sensibilización, aunque sí para
mantenerla o incrementarla si existía previamente. Durante el parto, el pasaje de glóbulos fetales
a la circulación materna aumenta y puede llegar a ser capaz de iniciar la sensibilización que
afectará a los futuros hijos. El hecho de haber podido determinar el momento en que se produce
posibilitó conocer también la manera de evitarla. Si cuando tiene lugar el pasaje importante de
glóbulos fetales Rh positivos a la madre se administra una cantidad suficiente de anticuerpos anti-
Rh, se impide el desarrollo de la respuesta inmunitaria materna a dicho aporte de antígenos.
Los anticuerpos matemos del tipo IgG, al pasar la barrera placentaria, se fijan sobre los eritIocitos
fetales. Si bien no los aglutinan ni alteran su apariencia, les acortan notablemente su vida media,
ya que los predisponen a una destrucción esplénica temprana. En casos de alto título de
antictíerpos, esta destrucción también se efectúa en el hígado. La magnitud de la anemia
resultante dependerá del grado de destrucción globular y de la eritropoyesis compensatoria.
En el feto normal, a medida que se acerca el término del embarazo, la eritropoyesis hepática va
disminuyendo con rapidez en favor dé la medular. En la enfermedad hémolítica, además de la
hiperprasia medular compensatoria, se reactiva la erltropoyesis hepática. Los endotelios
vasculares conservan su poder pluripotencial y la capacidad para trasformarse en centros
eritropoyéticos y, por lo 1 tanto, en casos de anemia fetal grave, pueden aparecer focos ectópicos
en todos los órganos y tejidos vascularizados.
La hipoxia miocárdica conduce a insuficiencia cardíaca con edema periférico y daño endocárdico;
las alteraciones hepatocelulares producen hipopro-teinemia y diátesis hemorrágica por
fenómenos compresivos derivados de los focos de eritropoyesis.
Durante el período fetal, la bilirrubina no glucurónica liberada por los hematíes destruidos pasa a
través de la placenta y es metabolizada en el organismo materno. En el recién nacido, por lo
contrario, la falta de la posibilidad excretora que tenía a través de la placenta y la incapacidad
relativa que posee para conjugar la bilirrubina determinan la rápida instalación de una creciente
hiperbilirrubinemia que se manifiesta por ictericia temprana, generalmente dentro de las primeras
24 horas de vida.
La gravedad del cuadro clínico fetoneonatal guarda relación con la magnitud de la anemia.
El hydrops fetalis es un cuadro prácticamente incompatible con la vida y está asociado a todos los
casos en que se produce la muerte intrauterina por esta enfermedad. Si el niño nace vivo pero
hidrópico, SU pronóstico es extremadamente grave. También son de pronóstico grave los casos I'
de anemias severas asociadas con edema periférico y/o diátesis hemorrágica. Los casos de
recién nacidos con anemia, sea esta mediana o grave, suelen presentar evolución favorable si
reciben tratamiento oportuno y adecuado. Librados a su propia evolución, pueden llegar al
kemicterus cuando los niveles de bilirrubina indirecta sérica sobrepasan los 20 mg/100 mi. El
kemicterus se produce por la impregnación bilirrubínica de los núcleos grises de la base.
En el recién nacido
Forma leve. La mitad de los recién nacidos afectados presenta una forma clínica leve que no
requiere tratamiento. La hemoglobina en sangre de cordón es mayor de 12 g/100 ml, y los niveles
de bilirrubinernia al nacimiento son menores de 3,5 mg/ 100 ml. El test de Coombs directo es
positivo. Sólo requieren vigilancia y su evolución sin tratamiento tiene una sobrevida y desarrollo
normales.
Los recién nacidos con hemolisis intensa pueden presentar anemia de menos de 6 g/100 ml entre
la 2a y 3a semana de vida, que es menos severa en los que recibieron exanguinotrasfusión.
Deben ser trasfundidos si la Hb es menor de 7 g/100 ml, especialmente si el recuento
reticulocitario es bajo.
El cordón debe pinzarse inmediatamente después del nacimiento. Los exámenes requeridos 1 al
nacimiento en forma sistemática son el grupo sanguíneo (ABO y factor Rh) y la prueba de
Coombs directa en sangre del cordón umbilical. Estos exámenes permiten confirmar el
diagnóstico de enfermedad hemolítica del recién nacido.
En la Puérpera
Antígenos y anticuerpos
El Rh es el más importante de los antígenos hemáticos en obstetricia por la frecuencia y gravedad
de la enfermedad hemolítica fetoneonatal que puede provocar.
Los individuos Rh negativos son siempre homocigotos (d/ld). los Rh positivos pueden ser
homocigotos (DID) o heterocigotos (D/d). En el caso de un padre Rh positivo homocigoto (DID),
todos tos hijos serán Rh positivos.
Los anticuerpos anti-Rh son de dos tipos, inmunoglobulinas G y M. Las IgM, de alto peso
molecular, alta constante de sedimentación y molécula grande, no atraviesan la placenta. Las
IgG, de bajo peso molecular, baja constante de sedimentación y molécula pequeña, atraviesan la
placenta y provocan la enfermedad hemolítica fetoneonatal.
La presencia de las IgG puede demostrarse mediante la prueba de Coombs directa (en glóbulos
del recién nacido) o indirecta (en suero materno). También puede usarse el método de la
albúmina, tripsina, papaína, etc. Con la titulación de los anticuerpos se cuantifica el grado de
sensibilización.
Los anticuerpos maternos IgG pasan la barrera placentaria, se fijan sobre los eritrocitos fetales y
los predisponen a una destrucción espIénica temprana. La anemia resultante tratará de ser
neutralizada por medio de una eritropoyesis exagerada que llevará a la liberación de eritroblastos,
lo cual agrava la hipoxia causada por la anemia. Puede haber insuficiencia cardiaca y alteraciones
hepatocelulares que llevan al edema ya la diátesis hemorrágica. La bilirrubina indirecta liberada
por la destrucción de los hematíes fetales pasa a través de la placenta y es metabolizada en el
organismo materno. En el recién nacido determina una ictericia temprana.
El kemicterus, mortal en el 80 % de los casos y con graves secuelas neurológicas en los
sobrevivientes, se presenta con valores de bilirrubinemia de más de 20 mg/ 100 ml.
Conducta ante la embarazada Rh negativa con cónyuge Rh positivo y ante el recién nacido.
En la primera consulta prenatal se deberá realizar un interrogatorio minucioso, así como la
investigación de la existencia de anticuerpos en el suero materno y su ulterior titulación en caso
de resultar positiva.
Luego del parto de una embarazada Rh negativa es preciso efectuar sistemática mente en el
recién nacido el examen de su grupo sanguíneo (ABO y factor Rh) y la prueba de Coombs directa
(preferentemente en sangre del cordón). Con prueba de Coombs directa positiva, se determinarán
hernoglobina, bilirrubina y reticulocitos en sangre.
ANEMIA EN EL EMBARAZO
DEFINICIÓN
La anemia es una complicación común del embarazo, con una frecuencia del 20a 180%,
dependiendo de la población estudiada. La disminución de 1 a 2 g/100 ml en la concentración de
Hb que se presenta en el embarazo no es una "anemia del embarazo", esto es un cambio por
hernodilución.
Durante el embarazo normal el volumen plasmático aumenta aproximadamente en, siendo mayor
estas cifras en el embarazo gemelar. Este aumento se inicia desde la sexta a la décima semanas
de gestación y alcanza un nivel máximo en la 32, que es también el momento en el cual el valor
de hemoglobina es más bajo.
ClASlFICACIÓN
A continuación serán descritas brevemente algunas de las anemias más frecuentes durante el
embarazo. En el caso que se tenga una paciente embarazada con anemia, los algoritmos de las
figuras 12-1 y 12-2 orientarán para su estudio, pues es importante determinarla causa de la
anemia que se presenta durante el embarazo para dar un tratamiento adecuado y evitar sus
complicaciones, ya que el objetivo es mantener el bienestar maternofetal.
3. Pérdida sanguínea
A. Aguda
B. Crónica
Es la causa más común de anemia durante el periodo prenatal, causada principalmente por un
almacenamiento insuficiente de hierro en la médula ósea, en presencia de los requerimientos
aumentados del embarazo.
Se estima que una mujer requiere aproximadamente un total de 800 al 000 mg de hierro durante
el embarazo; de los cuales 300 a 350 mg son utilizados para la unidad fetoplácentaria. La mayor
demanda comienza alrededor del cuarto mes y aumenta hasta alcanzar la cifra de 6 mg/día en el
tercer trimestre (cuadro 12-2).
El hierro sérico aumenta en las primeras ocho semanas de gestación y posteriomente presenta un
descenso constante a lo largo del embarazo hasta la cuarta semana posparto, terminando en
promedio 75% por abajo de los valores pregestacionales.
Los signos y síntomas guardan relación con la magnitud de la anemia. La pica (consumo
compulsivo de sustancias como almidón, hielo y lodo) va asociada a déficit importante de hierro.
El déficit de hierro puede asociarse a glositis, disfagia y coiloniquia. Diagnóstico. La deficiencia de
hierro puede ser difícil de demostrar en la mujer embarazada por los cambios morfológicos de
microcitosis e hipocromía que se presentan tardíamente. Se ha informado que en los primeros
dos trimestres del embarazo, existe un leve aumento del volumen corpuscular medio (V CM), y
esto oscurece los cambios por deficiencia de hierro.
Al comienzo del déficit de hierro, el VCM y la concentración media de hemoglobina (CMH) son
normales, pero a medida que empeora el déficit, se producen microcitos y aumenta la
anisocitosis, con el correspondiente incremento del ancho de distribución de eritrocitos (ADEo
RDW).
El frotis de sangre periférica empieza a mostrar los típicos hernatíes hipocrómicos y microcíticos,
hasta que finalmente disminuye el V CM. El recuento plaquetario es normal o elevado; sin
embargo, el diagnóstico por déficit de hierro debe basarse en demostrar la reducción de los
depósitos de hierro, circunstancia que puede determinarse midiendo el hierro plasmático, la
capacidad total de fijación de hierro (CTFH o TIBC) a las proteínas, y el porcentaje de saturación
de la transferrina. Desafortunadamente los resultados pueden coincidir COn los rangos normales,
por lo que estas pruebas tienen un valor limitado. La mejor prueba de laboratorio para el
diagnóstico de anemia por deficiencia de hierro es la ferritina sérica, la cual está relacionada
directamente con los depósitos de hierro. La prueba es específica (99.0%), pero con una
sensibilidad del 80 por ciento.
Cuando las pruebas bioquímicas del hierro no son concluyentes. está indicada la evaluación
directa de los depósitos hísticos de hierro con una biopsia de médula ósea.
Tratamiento. Está claro que durante el embarazo las necesidades de hierro son mayores de lo
que puede proporcionar aún una dieta óptima y se hacen necesarios los suplementos con hierro,
si se desea evitar la deficiencia. La OMS y la mayoría de los obstetras sugieren la profilaxis con
suplementos de hierro para todas las mujeres embarazadas, a razón de 30 a 60 mg/día de hierro
elemental en las pacientes con adecuados depósitos de hierro y, de 120 a 240 mg' día en
aquéllas con déficit en sus depósitos. En sintomáticas es posible que a las 48 a 72 h de haber
iniciado el tratamiento se observe ya mejoría de los síntomas. El recuento de reticulocitos
alcanzará su nivel máximo por lo general a los cinco a 10 días y el nivel de Hb aumentará en las
cinco a ocho semanas siguientes.
El recién nacido de madre anémica por deficiencia de hierro no tiene disminución de las cifras de
hemoglobina debido a que hay un transporte activo de hierro a través de la placenta. Sin
embargo, se encuentran en riesgo de presentar deficiencia de hierro durante su infancia.
Durante el embarazo, las demandas de folato se incrementan entre 500 y 1000 ug/día (por el
crecimiento fetal, placentario y eritrocitario), y son comunes los niveles reducidos de folatos en
piasma y en los tejidos. Se ha informado que hasta un 26% de mujeres embarazadas con una
dieta adecuada tienen cambios rnorfológicos leves en sangre periférica y médula ósea, sin
presentar una anemia importante.
Diagnóstico. Los frotis de sangre periférica y los índices de eritrocitos son de ayuda en el
diagnóstico de anemia por deficiencia de folatos. La anemia grave por deficiencia de foIatos es
macrocitica (volumen corpuscular medio [V CM] generalmente superior a 110 fi) y la médula ósea
megaloblástica. Sin embargo, la macrocitosis llega a enmascarar una carencia de hierro o una
talasemia. La anemia puede acompañarse de neutropenia y trombocitopenia. El índice de
producción de reticulocitos (IPR) es bajo.
Los niveles séricos de fotato y de folato eritrocitario tienen valor limitado, debido a que
frecuentemente coinciden con los límites normales. El examen de médula ósea generalmente se
usa para confirmar la sospecha de anemia por deficiencia de ácido fólico, ya que la mayoría de
las pacientes con cambio megaloblástjcos tendrán un frotis de sangre periférica normal. Aunque
la carencia de vitamina B12 produce idénticos cambios morfológicos, la anemia perniciosa es rara
durante los años reproductivos y es difícil llegar a una carencia de tal vitamina en la dieta.
Tratamiento. Dado que el embarazo conlleva una mayor demanda de folatos, el tratamiento de la
carencia de ácido fólico es profiláctico. la OMS recomienda suplementos de 500 ug/día de ácido
fólico. La presencia confirmada de una carencia de folatos con anemia megaloblástica requerirá
dosis mayores, hasta de 1 mg/día.
Efectos sobre la madre y el feto. La deficiencia de ácido fólico ha sido considerada causa de
aborto, malformaciones fetales, desprendimiento prematuro de placenta norrnoinserta (DPPNI),
preeclampsia, bajo peso al nacer, pero aún existe considerable controversia.
Definiciones. Como la presión arterial sistólica es una expresión del gasto cardíaco y la diastólica
es férica, que es justamente el elemento fisiopatológico en la hipertensión gestacional, es más
lógico utilizar. la medida de la presión arterial diastólica para evaluar los estados hipertensivos del
embarazo. Se define entonces como hipertensión.
A. Una presión arterial diastólica igualo mayor de 90 m m Hg, obtenida en cualquier determinación
única durante el embarazo, o.
B. Una, presión a materiaI diastólica igualo mayor de 90 m m Hg, obtenida en dos o más
mediciones consecutivas, con un intervalo de 4 horas o más.
Estos límites son válidos para la hipertensión leve o moderada. Es razonables, sin embargo,
establecer límites para la hipertensión severa, ya que las medidas terapéuticas se hace diferentes
de acuerdo con la severidad del cuadro clínico estos límites son.
A. Una presión arterial diastólica igualo mayor a 120 mm Hg, obtenida en cualquier determinación
única durante el embarazo, o
B. Una presión arterial diastólica igualo mayor a 110 mm Hg en dos o más determinaciones
consecutivas, con un intervalo de 4 horas o más.
La proteinuria depende de muchos factores, como el volumen urinario, la concentración de
solutos o el pH. Por ello no es raro encontrar pequeñas cantidades de proteínas en la orina de
mujeres normales, embarazadas o no. se aconseja obtener muestras de orina de 24 horas
cuando se encuentre una proteinuria alta en una muestra aislada. Se acepta como proteinuria:
B. En. Dos muestras simples, obtenidas en la mitad de la micción o por cateterismo, con un
intervalo de 4 horas o más:
1. 1 g de albúmina por litro o dos cruces ( + + ) medidas con cinta o con el método del ácido
sulfosalicífico frío, o
2. 300 mg de alúmina por litro o una cruz( + ) medida con cinta, con una densidad urinaria menor
de 1,030 y un pH menor de 8.
Factor de riesgo. Son mucho los factores de riesgos que se asocian con la aparición de
trastornos hipertensivos de la gestación. Haremos una breve descripción de los invocados con
más frecuencia .
Edad materna. Existe una asociación entre esta variable y la frecuencia de trastornos
hipertensivos. En la edades más jóvenes es más frecuente la aparición de hipertensión
proteinúrica gestacional y de eclampsia. En cambio, en las mujeres mayores de 30 años es más
frecuente la hipertensión crónica.
En el embarazo normal se producen grandes cambios morfológicos en las arterias espirales del
útero, que conforman el lecho placentero. Uno de ellos es la invasión troboflástica de la túnica
media de dichas arterias, que se desarrolla en dos fases. Así: durante el primer trimestre el
segmento decidual de estas arterias espirales sufre un proceso degenerativo de la túnica clástica
interna y una denudación de la musculatura lisa, que posibilita la invasión del trofoblasto; durante
el segundo trimestre la migración troboblástica se extiende el segmento miometriaI de las arterias
espirales. En estas condiciones, los vasos se transforman volviéndose poco reactivas a una
mayor pobre estructura de músculo liso.
Las lesiones descritas muestran entonces una alteración morfológica caracterizada por un defeco
en la migración o invasión troboflástica y una alteración funcional como la baja producción de
prostaciclina en el endotelio de la pared vascular. El endotelio vascular modifica la contractilidad
del músculo liso de la pared vascular, relajándolo o contrayéndola según el estado del vaso,
mediante la interacción de prostaciclinas, óxido nitroso y endotelinas. Las endotelinas son
compuestos descritos recientemente, que se caracterizan por ser los más potentes
vasosconstrictores conocido hasta ahora. Su papel en el desarrollo de la hipertensión ha sido
establecido con bastante precisión y se han encontrado las primeras evidencias a favor de que la
toxemia del embarazo sea una enfermedad de los endotelios, con secreción elevada de
endotelinas. Más aún, la lesión renal que presentamos con el nombre de endoteliosis capilar ha
sido descrita asimismo en vasos útero y placenta. La familia de las endotelinas está compuesta
por tres cadenas distintas de 21 aminoácidos, conocidos como endotelinas 1, 2, y 3. Su
administración produce n el organismo vasoconstricción renal, coronaria y sistémica, lo cual ha
permitido asignarles un papel importante el la fisopatología de entidades que cursan con
hipertensión, insuficiencia cardíaca congestiva o vasoespasmo. En la toxemia del embarazo se
han encontrado concentraciones elevadas en endotelinas 1 y 2, casi tres veces mayores que en
embarazadas normales estudiadas simultáneamente como controles. Las endotelinas producen
además contracciones del músculo uterino, lo cual apoyaría aún más su papel en la fisiopatología
de una entidad como la toxemia, en la cual existe hipertensión, vasoespasmo, disminución de la
función renal y activación del miometrio.
Existe también en la toxemia una activación del sistema hemostático. La evidencia disponible
señala que las alteraciones hemostáticas más comunes son la activación de la agregación
plaquetaria y el aumento en la actividad de la trombina.
Las evidencias que sugieren activación del componente plaquetario del sistema hemostático en la
madre toxémica son: a) plaquetopenia significativa, que puede ocurrir aun antes de las
manifestaciones clínicas del síndrome; b) aumento del tamaño de las plaquetas que reflejan un
aumento en su velocidad de recambio, y c) aumento en las concentraciones plasmáticas de factor
4 plaquetario, serontonia y betatromboglobina, indicativo de agregación plaquetaria "in vivo".
Clínicamente; se ha establecido que las madres toxémicas con trombocitopenia presentan mayor
incidencia de complicaciones maternas y perinatales. La eclampsia generalmente cursa con
trombocitopenia, pero sólo el 17% muestran recuentos menores de 100.000 plaquetas/ml y el 3%
menores de 50.000, correspondiendo a los casos más severos.
Este fenómeno se explica por un aumento de la sensibilidad vascular a los agentes presores y por
la presencia de compuestos vasoactivos. Como ya hemos visto, ambos mecanismos han sido
planteados en la toxemia del embarazo; el primero al demostrarse un aumento de la sensibilidad
vascular a la angiotensina II y el segundo con el hallazgo de mayores concentraciones de
enodtelinas en madres toxémicas.
Cuadro 9.1. tasa de mortalidad perinatal de acuerdo con las manifestaciones toxémias
Por esta razón, deber demostrarse la ausencia de proteinuria antes de catalogar como normal la
aparición de edema durante el último trimestre de la gestación. El edema, como ya hemos visto,
dejó de considerarse, por estas razones, como elemento básico en la clasificación propuesta.
La proteinuria es usualmente el último desarrollo del curso clínico de la preeclampsia y por tanto
tiene mucha importancia clínica. Al parecer, la magnitud de la proteinuria se relaciona con la
gravedad del cuadro y puede llegar a valores de 10 g o más en 24 horas.
Desde el punto de vista del laboratorio es importante tener en cuenta que el análisis parcial de
orina es útil, ya que puede señalar la presencia de leucocitos, glóbulos rojos y cilindros de
diferente tipo, en la medida en que progrese el cuadro hipertensivo. Pero es necesario además
examinar muestras de orina de 24 horas ya que, como hemos visto, existe una disminución en la
función renal que se hace evidente cuando se miden depuraciones de inulina, creatinina y ácido
úrico. El metabolismo del ácido úrico se altera. Si no existe enfermedad renal asociada, o una
convulsión reciente, valores mayores de 4,5 mg/dl pueden considerarse diagnósticos de
preeclampsia. Valores de orden de 6 mg/dl indican mayor severidad del cuadro.
Una complicación grave que puede desarrollarse antes del parto (usualmente en el tercer
trimestre) o en el posparto, en el 4'-16% de las preeclampsias severas, es el llamado síndrome
HELLP, siglas inglesas que describen los hallazgos del cuadro: hern6lisis (H), enzima elevadas
(El: elevated liver) y plaquetopenia (LP: low platelet). Habitualmente se acompaña de dolor
epigástrico, náuseas y vómitos. La mortalidad perinatal y materna se eleva considerablemente
cuando se presenta este síndrome; la primera debido fundamentalmente a muerte fetal, a retardo
del crecimiento intrauterino y permaturidad, y la materna a coagulación intravascular diseminada,
edema cerebral, insuficiencia renal aguda, edema de pulmón y ruptura de hígado. Para mejorar
estos. Malos resultados lo único efectivo en la actualidad es la interrupción de la gestación.
Como evento final del curso clínico aparece la eclampsia, que representa, como lo hemos
definido, el progreso del cuadro de preeclampsia hasta la aparición de convulsiones y/o coma,
todo lo cual puede ocurrir durante el embarazo, el parto o en las primeras 24 horas del puerperio.
Usualmente todos los fenómenos que se describieron empeoran, observándose niveles mayores
de hipertensión, evolución de la oliguria hasta la anuria, aumento de la hemoconcentración y, en
ocasiones, retención de compuestos nitrogenados. El vasoespasrno cerebral puede ser tan
severo corno para alterar las células del endotelio capilar y ocasionar hemorragias pericapilares,
las cuales actuarían corno focos de descargas eléctricas anormales que, al propagarse,
producirían el cuadro convulsivo y/o comatoso.
Feto pequeño para la edad gestacional. La presencia de esta anomalía del crecimiento fetal
puede aceptarse como una evidencia de sufrimiento fetal crónico. La existencia de retardo del
crecimiento fetal en los estados hipertensivos es frecuente en los casos de hipertensión
proteinúrica gestacional, en pequeños para la edad gestacional, más aparente cuando el cuadro
clínico se establece antes de la 373 semana de gestación. Cuando la entidad se inicia después de
la semana 37 del embarazo, no se observa una proporción tan elevada de retardo del crecimiento
fetal. Otro hecho importante es que cuando la preeclampsia se asocia con retardo del crecimiento
intrauterino, la mortalidad prenatal es 25 veces mayor que cuando la preeclampsia cursa con
neonatos de peso adecuado para la edad gestacional, lo cual pone de relieve la enorme
importancia de igualar el tamaño fetal en esta entidad. En los otros estados hipertensivos del
embarazo, en cambio los estudios epidemiológicos demuestran que el peso al nacer es
comparable con el de las madres normotensas.
En la eclampsia la mortalidad fetal es muy alta y está directamente relacionada con la duración
del lapso entre la aparición de convulsiones y e! momento de¡ parto, habiéndose observado que
cuando dicho lapso es de tres días o más, la proporción es mayor del 50%.
La taza de mortalidad perinatal en los casos de eclampsia puede llegar a cifras tan altas como el
20% al 30%.
El edema agudo del pulmón ha sido descrito en algunos casos de preeclampsia severa y
aun de preeclampasia leve, pero su frecuencia es muy baja. En cambio, más del 70% de las
autopistas realizadas en eclámpticas muestran un edema pulmonar que en algunos caos puede
corresponder a un cambio post mortem, pero que en muchos otros ocurren como cuadro terminal
del síndrome convulsivo y se acompaña de cianosis, taquicardia y shock, todo lo cual sugiere la
existencia de una falla cardiaca.
Mortalidad materna. Los estados hipertensivos del embarazo figuran, en los países
subdesarrollados, dentro de las tres primeras causas de muerte materna, y en varios de ellos
constituyen la primera causa. Esta mortalidad puede considerarse evitable si se tiene en cuenta
que las cifras informadas de mortalidad puede considerarse evitable si se tiene en cuenta que las
cifras informadas de mortalidad materna por eclampasia varían entre el 0% y el 14%. Es digno de
mención el hecho de que esta mortalidad sea mayor que cuanto es mayores es de edad y la
pariedad; en efecto, se han descrito tasas de mortalidad por eclampsis que fuctúan entre el 1% y
el 5,5% en adolescentes, en constraste con cifras entre el 9% y el 20% en mujeres mayores de 30
años.
Asimismo, estas tasas son de dos veces mayores en multíparas que en premíparas.
En consecuencia, debe hacerse hincapié desde ahora en el la urgencia con que es necesario
tratar estas complicaciones, ya que la falta de apreciación correcta de la gravedad del cuadro
clínico y la tardanza tanto en la hospitalización como en la interrupción del embarazo en estos
casos son factores fundamentales que contribuyen en sus formas severas al aumento de la
mortalidad materna.
La dosis de calcio que se utiliza es de 2g diarios por vía oral a partir de la 20a semana.
Por estas razones, además de las normas generales enunciadas antes, es específicas para la
preeclampsia leve o moderada la siguiente:
a) Sedación: fenobarbital, 15 a 60mg, tres veces al día por vía oral, o diazepam 10 a 20 mg b)
Laboratorio: Hemoglobina, hematócrito y albuminuria diaria.
c) Dar de alta del hospital con indicaciones de reposo, explicaciones a la paciente cómo
reconocer la gravedad de la entidad, e insistiendo en la necesidad de control prenatal entre 1 y
2 veces semanales. El manejo ambulatorio se establece sólo si hay:
e) La interrupción del embarazo debe considerarse si ya existe una edad gestional de 37 o más
semanas, o un agravamiento en las condicionales de la madre o del feto, antes de dicha edad
gestional. Si no existe contraindicación médica del parto, controlada con monitorización clínica
o electrónica de la frecuencia cardíaca fetal intraparto. Si no están dadas las condiciones para
la inducción o si esta fracasa, se realizará la operación cesárea.
La interrupción del embarazo deberá realizarse de acuerdo con las pautas descritas en el cuadro
9-2. La técnica de interrupción es la misma que la de la preeclampsia moderada. Es necesario
recordar que la reactividad del útero a la oxitocina es igual a la de las embarazadas normales y no
se modifica cuando se administra sulfato de magnesio.
Eclampsia. La eclampsia es una de las urgencias obstétricas más caracterizadas y en
consecuencia requiere además de las normas para (a preeclampsia severa, las siguientes:
a) Insertar una cánula plástica de Mayo, para mantener una vía aérea expedita ya la vez
prevenir con ella la mordedura de la lengua durante las convulsiones.
b) Aspirar secreciones frecuentemente.
c) Oxígeno con mascarilla a 7 litros/minutos.
d) Sonda vesical permanente para control estricto de líquidos.
e) Interrupción del embarazo. Conviene realizarlo en cuanto la paciente esté libre del cuadro
convulsivo. la técnica de interrupción es la misma que en la preeclampsia grave.
CARDIOPATIAS y EMBARAZO
Desde hace mucho tiempo la asociación entre cardiopatía y embarazo ha adquirido importancia
en obstetricia. Esto se debe, por una parte, a que los adelantos en los medios diagnósticos
permiten el hallazgo de un mayor número de enfermas y, por otra, al mejor conocimiento que se
tiene de la fisiopatología cardiovascular, lo que posibilita encarar un tratamiento más eficaz y con
ello lograr que una mayor cantidad de estas pacientes lleguen a la edad fértil en condiciones de
sobrellevar una gestación.
Las cardiopatías congénitas, que representaban alrededor del 7% de todos los tipos de
enfermedades cardíacas presentes en el embarazo, han ido aumentando su frecuencia debido a
que el número absoluto de mujeres con este tipo de cardiopatía que alcanzan la edad de procrear
es cada vez mayor, ya la tendencia a la disminución del número de pacientes con cardiopatía
reumática.
Influencia del embarazo, parto y puerperio sobre la cardiopatía. La sobrecarga funcional del
corazón durante la gravidez, el trabajo de parto, el parto y el puerperio inmediato involucra un
riesgo importante para toda cardiópata, tanto mayor cuanto más grave es su cardiopatía. Por ello
es de gran importancia que los miembros del equipo médico, responsables del cuidado de estas
pacientes, conozcan no sólo los cambios hemodinámicos normales del embarazo, parto y
puerperio, sino también las alteraciones hemodinámicas de las lesiones cardíacas específicas y
los efectos potenciales de la anestesia y de las drogas sobre la madre y el feto.
Es necesario adicionarle otros signos físicos e imágenes radiológicas del corazón y de los
pulmones, y en ciertas circunstancias también es imprescindible agregar estudios
hemodinámicos.
Control prenatal
Dado que la gestación puede agravar la cardiopatía y ésta a su vez alterar la normal evolución del
embarazo, es aconsejable que la consulta médica sea realizada por cardiólogos y obstetras
simultáneamente. También es importante organizar un sistema por el cual la embarazada
cardiópata pueda consultar fuera de citación para comunicar cualquier complicación intercurrente.
En términos generales, la gestante deberá limitar sus actividades físicas. El grado de limitación
dependerá del estado funcional del corazón. En el grado 1 no es precisa una restricción severa,
pero las pacientes se verán beneficiadas Con largos períodos de reposo. se les aconsejará
acostarse temprano y levantarse más tarde. Si además la madre trabaja, deberá investigarse
minuciosamente su tarea desde el punto de vista físico y emocional, para evaluar la importancia
de las limitaciones que será necesario imponer a dicha labor. Deben contraindicarse los viajes
largos y loS frecuentes ascensos o descensos de escaleras. y se aconsejará conseguir ayuda
para los quehaceres domésticos. Cuanto menor sea la capacidad funcional, más severas serán
las restricciones. Lo mismo ocurrirá a medida que la gestación progresa, cualquiera que sea el
grado de capacidad funcional del corazón de las enfermas.
La infección es una complicación temible en las cardiópatas pues lleva a la insuficiencia cardíaca,
por lo que debe ser tratada enérgicamente y en forma prolongada desde el inicio mismo de los
síntomas. Todavía se discute el tratamiento antibiótico profiláctico en embarazos complicados por
una cardiopatía, pero son varios los autores que han presentado evidencia estadística a su favor.
Cuando se decide la aplicación de este tipo de terapéutica, se recomienda el empleo de penicilina
benzatínica, 1.200.000 UI por mes durante los dos primeros trimestres y 600.000 UI cada 15 días
durante el último trimestre. Ultimamente se aconseja el uso profiláctico sistemático en el momento
del parto. En este sentido, hay autores que prefieren el régimen de ampicilina y gentamicina, uno
de los tratamientos recomendados por la American Heart Association, por ser el de mayor
espectro antimicrobiano. Una dosis de ambas se administra antes del parto, seguida de dos dosis
separadas por 8 horas durante el puerperio inmediato. La ampicilina se suministra a razón de 1 9
antes del parto y de 500 mg en cada una de las dosis del puerperio. La gentamicina se administra
a razón de 1 mg/kg en cada una de las tres dosis.
Los riesgos fetales son el parto prematuro, el retardo del crecimiento intrauterino y la muerte fetal.
Estas patologías están directamente vinculadas con la gravedad de la lesión cardiológica, con el
grado de normalidad en que se mantiene la función del corazón durante el embarazo y con las
complicaciones propias de la gestación o asociadas a ella que puedan aparecer en su trascurso
(preeclampsia, infección renal); de ahí la importancia del estricto, minucioso y frecuente control
prenatal realizado en conjunto por cardiólogos y obstetras.
Durante el trabajo de parto del embarazo normal las contracciones uterinas imponen cambios
cardiovasculares que se repiten con cada una de ellas. Si se compara el gasto cardíaco antes del
comienzo del parto y después del nacimiento, se comprueba un incremento del 80% cuando la
madre está en ficción decúbito dorsal y del 50% en decúbito lateral.
La posición materna también influye en la respuesta cardiovascular durante las contracciones
uterinas, respuesta que no se modifica mayormente con la anestesia o la analgesia. Durante las
contracciones, el gasto cardíaco y el volumen sistólico aumentan y la frecuencia cardíaca
disminuye si la madre esta en posición supina, cosa que no ocurre cuando la madre se halla en
decúbito lateral.
Vistos los cambios Que ocurren normalmente durante el trabajo de parto, parece razonable
indicar el decúbito lateral como la mejor posición materna durante este período; sin embargo, no
hemos encontrado estudios que arrojen luz sobre la conveniencia o inconveniencia de otras
posiciones tales como la de pie o la sentada.
Aliviar el dolor y disminuir la ansiedad que aparecen con el parto son imperativos del momento.
Así, se pone de manifiesto la importancia de la preparación psicoprofiláctica previa. Si esto no
fuera suficiente, se puede recurrir sin problemas a la analgesia o anestesia peridural sin epinefrina
en forma continua, para soslayar su efecto hipotensor .
Existe acuerdo general en que el período expulsivo debe ser más corto en una mujer que padece
una cardiopatía que en una embarazada normal. De ello deriva la aplicación del fórceps en forma
rutinaria con objeto de evitar los esfuerzos de pujo (forceps profiláctico). Sin embargo, es una
experiencia Común observar que madres multíparas que presentan una cardiopatía bien
compensada tienen un período expulsivo breve y toleran perfectamente los pocos esfuerzos de
pujo requeridos para dar a luz.
También se recomienda el uso de vendas elásticas en los miembros inferiores con objeto de
ayudar a mantener una estabilidad cardiovascular razonable. Esta medida evita la gran retención
de sangre en las venas de las pie mas y asegura el retorno venoso al corazón. Con mayor
justificación se debe aplicar esta medida en aquellas madres que reciben anestesia de
conducción y, durante el puerperio, cuando comienza la deambulación, ya que en este momento
el atrapamiento de sangre en las venas distensibles de los miembros inferiores es máxima.
La administración de oxitócicos luego del parto puede ser de utilidad para prevenir la pérdida
excesiva de sangre; sin embargo, deben emplearse con mucha precaución. La inyección
intravenosa de 5 a 10 UI de oxitocina sintética puede producir en la madre hipotensión arterial,
taquicardia y un incremento transitorio del gasto cardíaco en un momento en que las exigencias
cardíacas aún se hallan en Su máxima expresión. La mejor manera de administrarla es mediante
infusión intravenosa continua, a concentraciones similares que las utilizadas para estimular la
contractilidad uterina durante el parto.
Los derivados del cornezuelo de centeno (ergonovina y metilergonovina) pueden producir, en
dosis terapéuticas, una elevación significativa de la presión arterial y un aumento concomitante de
la presión venosa central, por lo cual se debe evitar su uso cuando sea posible.
Durante el puerperio es necesario mantener los mismos cuidados que durante el embarazo.
No debe olvidarse que las dos terceras partes de las muertes maternas ocurren en este período.
INTRODUCCION
1. Exantema malar
2. Lupus discoide
3. Fotosensibilidad
4. Ulceras orales y nasofaríngeas
5. Artritis no erosiva (2 a más articulaciones periféricas)
6. Serositis (pleuritis o pericarditis)
7. Proteinuria > 0,5 gr/24 h o cilindros celulares
8. Convulsiones o psicosis
9. Una de las siguientes:
- Anemia hemolítica
- Leucopenia (< 4000 uL)
- Linfopenia (< 1500 uL en 2 o más ocasiones)
- Trombocitopenia (< 100.000 uL)
10.
- AntiDNA nativo
- Anti-Sm
- VDRL falso (+)
El pronóstico para la madre y el feto en pacientes con LES es adverso debido a tres condiciones
que se presentan con frecuencia.
1) Mayor riesgo de aborto. La incidencia de aborto en pacientes con LES puede ser
hasta de un 40%. El riesgo de aborto no guarda relación con la severidad de la enfermedad
de base. Es probable que esta alta incidencia de aborto ser restringida a un grupo de
pacientes con LES: Aquellas que presenten anticuerpos antifosfolípidos. Además de aborto y
muerte fetal de segundo y tercer trimestre, estas pacientes tiene riesgo de manifestaciones
trombóticas venosas y arteriales. La etiología de una oclusión vascular puede ser difícil de
distinguir en una paciente con LES. La presencia de actividad lúpica extravascular sugiere el
diagnóstico de vasculitis lúpica. Libedo reticularis y trombocitopenia crónica en ausencia de
actividad lúpica y aterosclerosis generalizada permiten plantear el diagnóstico de síndrome de
anticuerpos antifoslípidos (SAAF) como causa de la trombosis. Es importante hacer esta
distinción ya que SAAF es tratado con drogas anticoagulantes o antiplaquetarias, mientras
que una vasculitis por LES es tratada con inmunosupresores.
MANEJO
El cuidado de una paciente embarazada con LES debe ser asumido un equipo médico
conformado por un reumatólogo y un obstetra con experiencia en embarazos de alto riesgo.
Solicitar anticuerpos anti Ro/SS-A y anti La/SS-B una vez confirmado el embarazo ya que son
marcadores de riesgo de lupus neonatal. El bloqueo cardíaco completo puede diagnosticarse
durante la auscultación rutinaria de los latidos cardíacos fetales y monitorización electrónica
de la frecuencia cardíaca fetal. Es estos casos es necesario realizar una ultrasonografía de
tercer nivel e idealmente una ecocardiografía fetal. Este examen revelará una disociación
atrioventricular, confirmando el diagnóstico de bloqueo completo A-V, y permitirá pesquisar
alguna anormalidad estructural del corazón que puede asociarse hasta en un 15% de los
casos. Por el alto riesgo de bloqueo cardíaco en pacientes con LES y anti-Ro/SS-A y anti-
La/SS-B se debe practicar una ecocardiografía entre las 24 y 28 semanas de gestación. Si el
feto presenta un bloqueo cardíaco completo, es difícil precisar su condición general útero. En
estos casos el perfil biofísico fetal y estudio de flujometría Doppler fetal pueden ser de utilidad.
La valoración de la condición fetal intraparto es compleja ya que la monitorización electrónica
de la frecuencia cardíaca fetal no es de ayuda para precisar el estado acidobásico del feto. La
medición seriada de pH de cuero cabelludo fetal o la cordocentesis para medir los gases en
sangre fetal pueden ser útiles si se intenta un parto vaginal. Comprensiblemente, la mayoría
de estos casos se resuelven mediante cesárea electiva.
3. Consideraciones post parto : en pacientes con LES y SAAF secundario con títulos de
anticardiolipinas o antecedentes de trombosis se debe mantener tratamiento antitrombogénico
hasta tres meses post parto.
INTRODUCCIÓN
SAAF ocurre con frecuencia en pacientes con una enfermedad autoinmune de base,
generalmente eritematoso sistémico (LES) en este contexto la entidad es conocida como SAAF
secundario. Cuando se detecta SAAF sin patología autoinmune subyacente se denomina SAAF
primario, que representa más de la mitad de las pacienets opbstétricas con SAAF. La mayoría de
las mujeres con SAAF primario no progresaran a un LES y pueden presentar periodos de
remisión (clínica y de laboratorio) con escaso riesgo de manifestaciones trombóticas. Sin
embargo, el embarazo impone un “strees” especial siendo inhabitual que una paciente con SAAF
tenga un resultado reproductivo si ésta no es tratada.
CUADRO CLINICO
I. INDICACIONES
DIAGNOSTICO
Se requiere de al menos un criterio clínico mayor más una prueba serológica positiva (ACL
positivo y/o ACP IgG en títulos moderados o altos (> 20 unidades GLP)) para hacer diagnósticos
de SAAF. Una prueba serológica positiva idealmente debe repetirse 6 semanas después
(considerar un segundo laboratorio) para obtener conformación. La significancia clínica de un
resultado positivo aislado de anticardiolipina IgM o IgA no es clara. El 2% de la población
obstétrica normal presenta títulos bajos de ACP y estos hallazgos no parecen estar asociados a
un pronóstico adverso. Riguroso criterios diagnósticos son necesarios ya que la prevención de
malos resultados maternos y perinatales supone una terapia potencialmente riesgosa.
MANEJO Y TRATAMIENTO
Los resultados perinatales mejorarn con el uso de prednisona y aspirina en bajas dosis y heparina
+ aspirina en bajas dosis. Sin embargo, con el uso de heparina los efectos colaterales (rotura
prematura de membranas en pretérminos, parto prematuro y preeclampsia) son menores y existe
el potencial de disminuir el alto riesgo de trombosis de estas pacientes durante el embarazo y
puerperio. Existen resultados preliminares alentadores con el uso de aspirina en dosis baja como
monodroga en algunas mujeres con SAAF, pero su eficacia no ha sido debidamente comparada
con el uso conjunto de heparina + aspirina.
SAAF con antecedentes de trombosis previa : heparina subcutánea 5.000 U cada 12 hr más
aspirina 100 mg día una vez establecida la viabilidad embrionaria (5 a 7 semanas de heparina. En
pacientes con ACL (+), la eficacia de la anticoagulación se controla con tiempo de trombina (ya
que el TTPK está prolongado). Se recomienda ajustar la dosis de anticoagulación hasta obtener
un tiempo de trombina de 100 o más segundos y cuidando que le tiempo de protombina no es
recomendable mantene el tratamiento ya sea con aspirina, heparina o anticoagulantes orales
(neosintrón, si o esta amamantando) durante tres meses después del parto. Es necesaria una
suplementación con la menos 1 g de calcio diario debido a efecto osteopénico con el uso
prolongado de heparina.
Control del embarazo : cada 2-3 semanas desde las 20 semanas, cada 1-2 semanas desde las
28 semanas en adelante. Ultrasonografía seriada cada 4 semanas desde las 28 semanas para
monitorizar crecimiento fetal, RBNE semanas desde las 28 semanas (o antes si hay RCIU).
Estudios de flujometría Doppler, si se disponen, pueden ayudar en el análisis del flujo útero-
placentario y del estado fetal. La interrupción oportuna del embarazo por deterioro de la condición
fetal puede favorecer el pronóstico perinatal. La vía de parto rige según criterios obstétricos
habituales.
CANCER DE MAMA EN EL EMBARAZO
INTRODUCCION
El cáncer asociado al embarazo plantea una serie de problemas tanto para diagnosticarlo como
para tratarlo. La detección temprana de un tumor en la mujer grávida se torna tan difícil, que llega
a retrasarse dos a siete meses en relación a pacientes no embarazadas por el crecimiento y
congestión de la glándula mamaria ocasionados por la propia gravidez.
El tratamiento se debe planear con base en el trimestre del embarazo y la etapa clínica en que se
encuentre la enfermedad, por lo que es indispensable individualizar cada caso. La terapia debe
ser multidisciplinaria y los efectos adversos potenciales de la cirugía, anestesia, fárrnacos
antineoplásicos radiación y hormonoterapia sobre el producto, tendrán relación con la edad
gestacional.
DEFINICIÓN
El cáncer de mama asociado a embarazo incluye aquellos casos en que el desarrollo de síntomas
a el diagnóstico se realiza durante la gravidez y basta 52 meses después de resuella ésta.
ETIOLOGfA
Como en la mayor parte de neoplasias malignas, no existe una causa absolutamente establecida
de su origen; se han considerado los siguientes factores de riesgo:
a) Hiperestrogenismo endógeno.
b) Edad (mujeres mayores de 35 años).
c)Historia familiar de cáncer mamario (se considera el factor de riesgo más importante.
d) Nuliparidad.
e) Paridad tardía (considerada después de los 30 años)
f) Menarca temprana (antes de los 12 años)
g) Menopausia tardía (después de los 45 años).
h) Estrógenos exógenos.
i) Estado inmunológico.
FISIOPATOLOGÍA
Está establecido que el cáncer de mama es una neoplasia maligna dependiente de estrógenos, lo
cual es aplicable a casos de asociación con embarazo.
Otros procesos que se observan durante el embarazo son aumento (casi al doble) de las
concentraciones séricas de corficosteroides, particularmente el cortisol, cuya acción reduce la
inmunidad para favorecer el desarrollo fetal y probablemente en forma indirecta, la progresión de
cualquier neoplasia maligna.
Numerosos estudios muestran que el riesgo de padecer esta neoplasia se incrernenta por la
exposición prolongada del Órgano blanco a la acción de los estrógenos, elevación de los mismos
o ambas circunstancias. Lo anterior se apoya con el conocimiento de los factores epidemiológicos
de riesgo y estados de hiperestrogenismo endógeno.
Es importante conocer la evolución biológica de esta neoplasia, ya que además de su invasión
local, tiene una gran tendencia a invadir zonas linfáticas y hematógenas, con diseminación a
distancia (sobre todo a pulmón, hueso, hígado y cerebro). Esta característica le confiere una
sobresaliente agresividad desde fases iniciales.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Debe considerarse que existen entidades patológicas benignas en la mama que pueden simular
un cáncer mamario durante la gestación; a saber:
a) Absceso mamario.
b) Galactocele.
c) Necrosis grasa.
d) Fibroadenoma.
e) Papilomas.
f) Ectasia ductal.
g) Tumor filoide.
CUADRO CLÍNICO
El síntoma y signo más frecuente es la presencia de masa tu moral, cuyo descubrimiento obliga a
su estudio. En 50 a 60% de los pacientes el tumor es mayor de 2 cm al momento de
diagnosticarlo. Se debe analizar tamaño, consistencia, contornos, movilidad y asociación con
cambios en la piel.
Existen otros datos clínicos menos frecuentes, pero no por ello de menor importancia; a saber:
descarga a través del pezón, retracción de éste y dolor mamario. Cuando este último es el único
síntoma, probablemente haya enfermedad benigna, aunque también se presenta cuando el
cáncer se encuentra en etapas localmente avanzadas y por lo general es unilateral, constante y
sin i rradiaciones.
Los cambios de la piel incluyen edema, endurecimiento, eritema e infiltración del ligamento de
Cooper, que se traduce en retracción. Esta última presupone invasión a los conductos mamarios y
totales casos es importante descartar la retracción congénita o secuela de cirugías de mama
previas.
Los signos y síntomas son semejantes en la mujer no gestante y en la gestante. con el
inconveniente de que en esta última, debido a los cambios mamarios fisiológicos y anatómicos,
llegan a pasar desapercibidos y ocasionar retraso en el diagnóstico de hasta siete meses; otras
causas que retardan el diagnóstico son:
DIAGNOSTICO
La clasificación por etapas del cáncer de mame en embarazadas no difiere de la vigente pare las
pacientes no embarazadas. El siguiente sistema de clasificación por etapas es aceptado por el
American Joint Committee en Cáncer (AJCC) y la Unión internacional centra el Cáncer.
La clasificación clínica por etapas incluye exploración física con cuidadosa inspección y palpación
de las glándulas mamarias y de los ganglios linfáticos (axilares, supraclaviculares y cervicales),
así como el examen hístepetelógíco de la mama o de otros tejidos, pera establecer el diagnóstico
de cáncer.
TRATAMIENTO
Cuando el cáncer mamario se asocia con embarazo, generalmente las medicinas terapéuticas tan
semejantes a las que se aplican a la mujer no gestante. Sin embargo, en algunos casos es
necesario individualizar el tratamiento, sobre todo cuando se presenta en el primer trimestre.
La interrupción del embarazo en la mujer con cáncer de mama no modifica el pronóstico de sobre
vida. Por lo que no está justificada, a menos que haya recibido quimioterapia el radio terapia en
primer trimestre, sin que no supiera que la paciente estaba embarazada.
PRONOSTICO
El cáncer de mama asociado a embarazo, el pronostico de sobrevida es igual que una mujer no
gestante, ya que coexiste diferencia estadísticamente siginificativa, al comparar etapa por etapa.
Se ha mencionado que la sobrevida global a cinco años en la paciente con cáncer de manera y
embarazo disminuye 30 a 30%. Sin embargo esto se debe al retardo del diagnósticos.
INFECCION URINARIA
La infección del tracto urinario (ITU) es la complicación infecciosa más frecuente durante el
embarazo y su incidencia fluctúa entre 3 y 12%, según distintas, series comunicadas. En nuestro
Servicio se encontró un 3% de ITU entre 1984 y 1986. Diversas modificaciones anatómicas y
fisiológicas parecen predisponer a esta alta frecuencia, siendo las más importantes la dilatación
ureteropélvica (hidroureteronefrosis fisiológica), producto de la inhibición del tono ureteral por
acción de la progesterona y prostaglandinas, y la obstrucción parcial del uréter por el útero
grávido y rotado hacia derecha. La Tabla 1 resume los cambios del tracto urinario durante la
gestación. Entre las modificaciones fisiológicas, la más importante es el aumento de la filtración
glomerular, que determina presencia de glucosa en orina, lo que favorece la presencia de
gérmenes.
TABLA 1
Cambios fisiológicos en el tracto urinario de mujeres embarazadas
Cistitis Aguda (CA): llamada también infección urinaria baja, se caracteriza por sintomatología
de polaquiuria, disuria y disconfort pélvico de grado variable, en ausencia de fiebre y/o dolor
costolumbar. El cultivo de orina es el examen que certifica esta infección, aunque hay
controversia con respecto al número de colonias. Muchos piensan que, independientemente del
número, habiendo sintomatología, la infección debe calificarse como cistitis y por lo tanto, tratarse
como tal. La FDA reconoce como infección sólo un recuento de colonias ≥ 100.000/mL. En
nuestro servicio, existiendo sintomatología y encontrándose sedimento urinario compatible con
infección y urocultivo positivo, independiente del número de colonias, se inicia tratamiento. A
diferencia de bacteriuria asintomática, el 94% de éstas pacientes presenta test de fluorescencia
negativo para anticuerpos bacterianos, indicando que la vejiga es el sitio de infección.
Pielonefritis Aguda (PA): La pielonefritis aguda o infección urinaria alta, es la forma: más grave
de presentación de la infección del tracto urinario. El cuadro clínico se caracteriza por fiebre, que
puede llegar a ser muy elevada (sobre 39°C), calofríos intensos y en el 85% de los casos, dolor
en región costolumbar.
La bacteriuria es siempre significativa, y entre el 7 y 10% de las pacientes se produce bacteremia.
El hecho más significativo es que 2 a 3% de ellas desarrollará shock séptico, con la consiguiente
gravedad para madre y feto.
Menos frecuentemente, la PA se ha asociado a síndrome de dificultad respiratoria del adulto,
complicación muchas veces mortal.
La mayoría de las infecciones urinarias altas se producen en los dos últimos trimestres de la
gestación (67%) y 20% ocurre en el puerperio.
Muchas pacientes con esta infección experimentan contracciones uterinas frecuentes e intensas,
debido a que la mayoría de los gérmenes involucrados contienen fosfolipasa A2, enzima
fundamental para la síntesis de prostaglandinas, sustancias envueltas en el inicio del trabajo de
parto
La BA no tratada evoluciona a PA en 13,5 a 65% de los casos. Con tratamiento, en cambio, esos
porcentajes disminuyen a 0-5,3%. De las pacientes con PA, 28% desarrolla bacteriuria recurrente
y 10% presenta nuevamente PA durante el mismo embarazo.
MANEJO Y TRATAMIENTO
Si se sospecha infección urinaria en cualquiera de sus formas, el examen de sedimento de orina y
urocultivo son fundamentales para certificar el diagnóstico.
El objetivo del tratamiento de la ITU es dejar las vías urinarias libres de gérmenes y para lograrlo
deben utilizarse antibióticos que sean efectivos contra los microorganismos que se observan con
más frecuencia en estas infecciones (E. Coli, Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabilis y
enterobacter sp), que además sean inocuos para el feto.
Hasta 1988, en nuestro servicio se utilizaba ampicilina, antibiótico que reunía los requisitos para
emplearse durante la gestación. Sin embargo, debido a la resistencia creciente a este antibiótico,
se decidió cambiar a otro con similares características, basados en la evaluación de nuestra
propia experiencia (1988).
Clínicamente, ampicilina mejoraba los síntomas en un 75% de las pacientes, permaneciendo un
25% sin respuesta o con respuesta parcial. En pacientes con ITU alta, 50% mantuvo urocultivo
positivo. En ITU bajas, 35% tuvo cultivo de control positivo. Se observó que los antibióticos a los
cuales los gérmenes demostraron mayor sensibilidad fueron: cefalosporinas de primera
generación, nitrofurantoína, gentamicina, cotrimoxazol y ampicilina.
TUBERCULOSIS PULMONAR
La tuberculosis es aún un grave problema de salud pública que merece toda la atención del
médico, el paciente, el público y las autoridades sanitarias.
Se estima que cada año hay en el mundo de 4 a 5 millones de casos nuevos de tuberculosis
pulmonar con esputo positivo (expectorado de bacilos) y de 2 a 2.5 millones de defunciones por la
enfermedad; además, si se toman en cuenta los casos de tuberculosis pulmonar con cultivo
positivo y los extrapulmonares, la cifra se eleva a 8 a 10 millones de casos nuevos cada año.
Desde 1973 se registra en la Secretaria de Salud la incidencia de casos nuevos con esputo
positivo considerado como uno de los indicadores que reflejan mejor la situación y tendencia de la
tuberculosis; hasta 1993 la tasa de incidencia notificada disminuy6 hasta 17.12 casos por 100 mil
habitantes, lo que equivale a una reducci6n anual de 3%.
El mayor número de defunciones es causado por la tuberculosis del aparato respiratorio (85%),
seguido de tuberculosis meningea (5%) y la tuberculosis miliar (4%); el resto se debe a otras
localizaciones.
ANATOMIA PATOLOGICA
Las lesiones fundamentales de la enfermedad tuberculosa son de dos clases: exudativas y
productivas. Lesión exudativa es una manifestación de hipersensibildad, que se presenta en
sujetos que por primera vez son infectados por el bacilo o en aquellos con inmunodepresión. Es
una lesión extensa, que llena los alvéolos de exudado, los vasos sanguíneos de los septum
intralveolares se encuentran ingurgitados, evoluciona hacia la reabsorción completa como sucede
en la primoinfección tuberculosa o hacia la formación de necrosis caseosa, como pasa en la
neumonía caseosa y en la tuberculosis fibrocaseosa.
Lesión productiva es aquella que se identifica por la formación de nuevas células; así se
encuentra el folículo de Koster que esta constituido por una célula central grande, conocida por el
nombre de célula gigante de Langhans, rodeada de células epitelioides y en la periferia de un halo
de células linfoides; el folículo de Koster aunque no es exclusivo de la tuberculosis, ya que se
puede presentar en las micosis y en otras enfermedades como reacción de cuerpo extraño; es
fuertemente indicativo de tuberculosis. La evolución de la lesión productiva es hacia la fibrosis,
aparecen alrededor del folículo de Koster fibras colágenas que invaden los alvéolos y ocasionan
retracción.
Toda lesión tuberculosa hace participar a los alvéolos, al tejido intersticial y a los vasos
sanguíneos y una gran mayoría de ellas, a través de la pleura visceral, invade la pleura parietal.
La participación pleural se encuentra con mayor frecuencia en las formas fibrocaseosa y fibrosa.
Como consecuencia del tratamiento médico cursa hacia la cicatrización, ya sea en forma de
cicatriz estrellada que es lo más frecuente, o bien en forma de nódulo o de caverna abierta
negativa al examen de expectoración.
Bronquitis tuberculosa. Toda lesión tuberculosa del parénquima hace participar a los bronquios
vecinos produciendo ulceraciones y lesiones fibroestenosantes. Cuando se afecta un bronquio de
mayor calibre, o excepcionalmente la tráquea, por apertura de un ganglio tuberculoso a su luz, las
lesiones se hacen evidentes a la clínica.
ETIOPATOGENIA
La enfermedad en el hombre es producida por el Mycobacterium tuberculosis, descubierto por
Roberto Koch en 1882. El germen es un bacilo ácido-alcohol resistente que se tiñe por la
coloración de Ziehl-Neelsen, aerobio estricto, muy sensible a la desecación y a la luz solar. Se
multiplica por división directa y cultiva en medios apropiados como el de
Lowestein-Jensen-Holmes.
La tuberculosis se transmíte del hombre enfermo al sano; la fuente dé infección más común es la
expectoración; la transmisión se hace por medio de la inhalación de las gotitas que expulsa con la
tos.
Se presenta en aquellos sujetos que nunca han estado en contacto con el bacilo de Koch, sucede
habitualmente en los primeros años de vida, se realiza mediante la entrada de los bacilos en las
gotitas de expectoración de un enfermo que acaba de toser y que son inhaladas por el niño; el
germen llega al parénquima pulmonar donde produce un foco de neumonitis con gran exudado,
linfangitis y adenitis del hilio pulmonar. En la mayoría de los casos, la primoinfección tuberculosa
pasa desapercibida dejando únicamente reacción cutánea con prueba tuberculínica (PPD)
positiva. Con menos frecuencia, la primoinfección tuberculosa evoluciona a tuberculosis de
primoinfección, dando entonces un cuadro clínico definido.
La primoinfección tuberculosa confiere cierto grado de inmunidad para nuevas infecciones; sin
embargo, una primoinfección siempre es potencialmente el punto de partida de la tuberculosis de
reinfección a través de la reactivación de los nódulos producto de la diseminación hematógena.
Diseminación hematógena.
En algunas ocasiones el bacilo no se detiene en el ganglio del hilio pulmonar, sino que asciende
por los linfáticos mediastinales y llega a desembocar, a través de la gran vena linfática derecha,
en el tronco yugosubclavio; de ahí pasa a las cavidades derechas del corazón y es lanzado por el
ventrículo al territorio arterial pulmonar en donde con gran frecuencia deja nódulos en los vértices
de ambos pulmones; continúa el bacilo su camino a través de las venas pulmonares, de las
cavidades cardíacas izquierdas y del sistema arterial para hacer siembras nodulares en otros
órganos como riñones, genitales, columna vertebral, cadera y rodillas, entre los más frecuentes.
Tuberculosis de reinfección.
Ocasionalmente la tuberculosis de reinfección puede venir del exterior por una nueva entrada de
bacilos que encuentran al individuo en estado inmunológico tuberculínico positivo, para producir
tuberculosis de reinfección que se califica de exógena.
Cuando el proceso es extenso y el estado toxiinfeccioso severo, hay disnea que puede ser de
reposo. Generalmente la exploración física no muestra ningún dato digno de mención; se
corroboran la fiebre y la disnea.
Ante el cuadro clínico y radiológico debe practicarse prueba tuberculínica con 2-UT de PPD
(derivado proteico purificado) que si es positiva muestra una induración mayor de 10mm de
diámetro dentro de las 24 a 72 horas; cuando el niño presenta desnutrición severa y en otras
condiciones como el sarampión, la tos ferina o infecciones entéricas, la reacción cutánea puede
ser negativa a pesar de la tuberculosis de primoinfección.
Tuberculosis hematógena
Predomina en el niño y cuando se presenta en el adulto es el equivalente de la diseminación
hematógena tardía y casi siempre se identifica el foco periférico, punto de partida de los bacilos al
pulmón.
A veces la tuberculosis hematógena del niño se acompaña de meningoencefalitis; son los bacilos
que han rebasado el territorio vascular pulmonar y se han ido a albergar al sistema nervioso
central. Naturalmente la forma clínica es mucho más severa y el pronóstico más grave.
La tuberculosis hematógena del adulto se observa habitualmente en un sujeto joven, con fiebre
elevada de predominio vespertino, tos seca y disnea intensa, así como estado toxiinfeccioso
severo.
Tuberculosis de reinfección
Se conoce también con el nombre de tuberculosis de reactivación a partir de los nódulos de la
diseminación o, excepcionalmente, puede obedecer a una nueva llegada de bacilos generando
reinfección exógeno
Tuberculosis fibrocaseosa.
Es la forma clínica más común, se presenta en el adulto joven, se inicia con tos, fiebre y ataque al
estado general. Latos se acompaña de expectoración purulenta, en escasa cantidad, en aumento
a medida que la enfermedad progresa y con frecuencia se acompaña de expectoración
hemoptoica o de franca hemoptisis. La fiebre en la mayoría de las ocasiones es vespertina, no
elevada y produce malestar general y anorexia. En estadios avanzados se presenta disnea por
destrucción de parénquima pulmonar y disfonía cuando se ha agregado una laringitis tuberculosa
por contacto. La exploración física generalmente muestra estertores broncoalveolares; en casos
avanzados puede escucharse soplo cavitario e incluso soplo anfórico que habla de la existencia
de una gran caverna con paredes lisas.
La radiografía de tórax muestra, en los primeros estadios, una opacidad unilateral en la región
intercleidohiliar, heterogénea, de bordes desgarrados muy frecuentemente con imagen anular en
su interior. La caverna es dé bordes precisos sin gran reacción pericavitaría. Cuando la
tuberculosis empieza no origina alteración en las estructuras vecinas; en los casos avanzados se
observa opacidad más extendida y que ha aparecido en el pulmón contrario otra imagen similar y
diseminación a otros territorios del pulmón que se manifiestan por opacidades heterogéneas
fundamentalmente básales y ocasionalmente excavadas de bordes desgarrados. A medida que la
enfermedad avanza, aparecen más imágenes anulares y mayor tendencia a la retracción.
Tuberculosis fibrosa.
Es la tuberculosis del sujeto que se defiende bien de la enfermedad. Se presenta en adultos
mayores, su evolución es lenta y la sintomatología moderada; la tos se acompaña de escasa
expectoración purulenta, la fiebre tiene grandes remisiones, el ataque al estado general no es de
consideración; los esputos hemoptoicos a veces se observan, la hemoptisis es excepcional.
Neumonía caseosa.
Esta forma de tuberculosis cada vez se observa con menos frecuencia; es la del sujeto sidoso,
desnutrido, diabético 0 cirrótico, que se defiende mal a la agresión del bacilo. Tiene un cuadro
clínico aparatoso, fiebre elevada continua con exacerbaciones vespertinas, tos con gran cantidad
de expectoración purulenta, esputos hemoptoicos y ocasionalmente hemoptisis; la disnea es un
síntoma frecuente. La exploración física muestra estertores broncoalveolares, que habitualmente
se localizan en la región supraescapular.
CLASIFICACION DE LA TUBERCULOSIS
De acuerdo con la localización, la tuberculosis pulmonar puede ser derecha, izquierda o bilateral.
TRATAMIENTO
• Supervisar el tratamiento para tener la seguridad de que los enfermos han recibido el
número de dosis indicadas, vigilar la aparición de efectos indeseables y obtener la certeza de
la máxima utilización de los medicamentos.
Drogas antituberculosas.
Las drogas antituberculosas constituyen la base de la terapéutica, unas son antibióticos y otras,
sustancias químicas de síntesis. Las que se utilizan en el tratamiento primario son las siguientes:
isoniacida (H), rifampicina (R.) y pirazinamida (Z).
La quimioterapia antituberculosa ha sido considerada por la OPS como uno de los grandes
avances de la medicina en este siglo. El principal fracaso del tratamiento médico es la
irregularidad y el abandono en la administración.
Es importante mencionar que debe insistirse en el uso del esquema de la combinación fija de los
medicamentos por las ventajas que se han descrito y confirmado en los últimos 8 años, instalado
oficialmente y en uso en todo el sector salud.
Las ventajas del esquema, referidas desde un estudio clínico, prospectivo, abierto y controlado
realizado en 1986 son las siguientes:
1. Evita la monoterapia
2. Evita error en la posología
3. Simplifica el régimen terapéutico
4. Disminuye importantemente el abandono
5. Negativiza la baciloscopía hasta 80% a las 8 semanas del iniciado
6. Se reincorpora al paciente a su vida laboral y social
7. Disminuye los fracasos a 2%
8. Disminuye las recaídas a 2%
9. Reduce importantemente el costo
10. Simplifica el del enfermo
11. Disminuye la toxicidad
12. Se logra una adherencia excelente del paciente al tratamiento
Clínica:
• Administración de las drogas, tolerancia de los medicamentos y estado actual del
enfermo.
Baciloscópica:
• Favorable, cuando la baciloscopía es negativa desde el tercer mes de tratamiento, y
desfavorable, cuando persiste positiva hasta el sexto mes:
Radiológica:
Al inicio y al término del tratamiento para verificar los datos siguientes:
• Extensión- de la lesión, grado de restitución, y secuelas de la enfermedad.
II. MEDICAMENTOS Y DOSIS
PREVENCION
La prevención general de la tuberculosis se lleva a cabo a través de la educación y fomento para
la salud, así como de la participación de la comunidad y comprende la información a la población
respecto al problema de salud pública que implica la enfermedad, la importancia de la atención
médica oportuna y el mejoramiento de la vivienda y de la nutrición.
Vacunación con BCG (Bacilos de Calmette y Guerin). En México se utiliza la vacuna BCG
liofilizada preparada por el Instituto Nacional de Higiene de la Secretaría de Salud con la cepa 133
1, procedente del Instituto Serológico de Copenhague, Dinamarca. Se envasa en ampolletas de
50 dosis que contienen de 300 mil a 500 mil U de bacilos bovinos atenuados por dosis de 0. 1 ml
equivalente a 0.1 mg de masa bacilar. Se acompaña de una ampolleta de solución salina
isotónica de 5 m1 para la dilución.
Las medidas preventivas especificas en personas identificadas como riesgo para contraer la
enfermedad, son la vacunación BCG y la quimioprofilaxis.
La vacunación está contraindicada en recién nacidos con peso inferior a 2,000 g así como en
niños con inmunodeficiencias, desnutrición avanzada, procesos febriles, enfermedades
anergizantes, afecciones cutáneas graves y durante el tratamiento inmunosupresor.
Quimioprofilaxis.
La quimioprofilaxis en la actualidad tiene aplicación restringida a grupos especiales considerados
con gran riesgo de enfermar, como son los niños contactos no vacunados con BCG, no reactores
al PPD (quimioproflaxis primaria) y los no vacunados reactores al PPD (quimioprofilaxis se-
cunctaria) y sin signos de enfermedad tuberculosa. Se emplea la hidracida del ácido isonicotínico
por vía oral a dosis de 10 mg/kg de peso/ día, en una sola toma sin exceder de 300 ing durante 6
meses.
Debe vacunarse con BCG a los contactos menores de 14 años, al término de 6 meses de
quimioprofilaxis primaria.
MEDIATOS
• Abatir las tasas de morbimortalidad
• Lograr el control de la enfermedad
Para lograr estos objetivos hay que seguir las políticas que marca el programa:
POLITICAS
• Vacunación con BCG a los recién nacidos
• Pesquisa bacteriológica
• Tratamiento
• Prevención y estudio de contactos y quimioprofilaxis
El Consejo Nacional de Vacunación (CONAVA) ha logrado coberturas muy importantes: hasta de
95% en mayores de 1 a 4 años. El grupo de recién nacidos es fundamental, si se recuerda que el
fenómeno de primoinfección puede ocurrir en los primeros meses de la vida.
Actualmente la pesquisa es deficiente; esto se comprueba porque de los casos que se descubren,
80% presenta una tuberculosis avanzada. En tiempo, esto se traduce en que tienen un mínimo de
tres meses o más de haber iniciado el padecimiento. Hay que recordar que un tuberculoso
pulmonar con baciloscopía positiva es capaz de transmitir la enfermedad es decir, provocar una
primoinfección natural a 20 personas en promedio.
La pesquisa bacteriológica permite identificar al enfermo en 85% con la primera muestra, en 95%
con la segunda muestra y hasta en 100% con la tercera.
En 1991, el tratamiento médico antituberculoso, fue considerado uno de los grandes avances de
la medicina en este siglo. En países como México la mejor medida preventiva es detectar el caso
positivo y tratarlo porque corta la cadena de transmisión de la enfermedad. Con el esquema
actual, ocho días después de que se empezó a administra se disminuye la contagiosidad hasta en
80%
La OMS y la OPS han declarado a partir d 1993 a la tuberculosis como una emergencia por lo que
se deben tener en cuenta la recomendaciones sobre las políticas que marca el programa de
prevención y control de la tuberculosis y de estas la más importante e el tratamiento y para
hacerlo bien es necesario lo siguiente:
Los controles serán con baciloscopia mensual y el concepto - de curación será con baciloscopía y
obviamente con la correlación clínica (asintomático).
La prevención se realiza con la aplicación de la vacuna BCG para evitar la primoinflección natural
y sobre todo las formas graves como la meningitis tuberculosa.
Para llevar a cabo este programa hay que tener en cuenta que el manejo del enfermo tuberculoso
en el 85% consiste de tratamiento médico con el esquema ya mencionado. El otro 15% puede
tener diversas complicaciones como un cuadro avanzado con hemoptisis, insuficiencia
respiratoria, diabetes y otra enfermedad concomitante, que amerita manejo especializado e
incluso de 2 a 4% pudieran necesitar hospitalización. Otra asociación puede ser VIH/SIDA y
tuberculosis, en cuyo caso el esquema podría ser agregar un cuarto medicamento como pueden
ser estreptomicina o etambutol; es necesario que sea prescrito por un especialista; ya propuesta
su! indicación, debe ser regresado al médico general.
ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL
Se entiende pos ETS a una serie de infecciones que tiene como punto de partida la relación homo
o heterosexual producidas por múltiples agentes alguno de los cuales poseen una especial
adaptación para multiplicarse en el tracto genitourinario y que originan lesiones locales : en el
aparato urogenital (uretritis y vulvovaginitis,etc), en la región inguinal (granuloma,chancro ,
condiloma) o en la cavidad pelviana(enfermedad inflamatoria de la pelvis) o bien en todo el
organismo , como la sífilis, hepatitis B y el sida, entre otras.
La denominación de enfermedad venérea con que se las distinguían anteriormente deriva de su
relación con el monte de venus. Es por ello que algunos autores incluyen entre las ETS a la
pediculosis pubiana.
Pediculosis pubiana
Es una ingestación producida por un ectoparásito ascariforme ,el Phtirius pubis o ladilla ,de 1 a 2
mm de diámetro .Se contagia por el contacto piel a piel prolongado. No sobrevive fuera de su
huésped mas de uno a tres días. Se fijan en la base del pelo pubiano y se alimenta picando,
dejando en el lugar maculas cerúleas .El ciclo vital es de 25 a 30 días. Los huevos o liendres son
ovalados ,traslucidos, miden 0.5 mm y están adheridos al pelo, cerca de la piel. Produce prurito
intenso y puede contaminar los pelos de la axila, el cuero cabelludo y las cejas. Se cura con
lociones de benzoato de bencilo mas DDT o con hexacloruro de benceno, comunes en el
tratamiento de otras pediculosis (piojos, sarna).
Vulvovaginitis
Se trata de procesos sépticos no invasivos, localizados en vagina y vulva, que tienen en común
la existencia de leucorrea acompañada de prurito y ardor y en ocasiones de dispareunia. En la
infección vaginal desempeñan un papel importante los efectos estrogenicos sobre el epitelio
vaginal y su contenido en glucogeno, el pH vaginal y el tipo de flora, especialmente la existencia o
no del bacilo de Doderlein.
Es importante recordar que la secreción vaginal de la mujer en la edad fértil es escasa,
blamnquecina, acida, con un pH de 4 a 4.5 y que muestra en el extendido células
cervicovaginales, algunos bacteroides y la presencia constante del lactobacilo de Doderlein (flora
tipo I.Este bacilo mantiene la idea del medio, sobre todo el tercio superior de la vagina,
transformando el glucogeno en ácido láctico.
Durante el embarazo, las mujeres experimentan un aumento de las secreciones cervicales y
vaginales debido a las modificaciones hormonales de la gestación, con un pH entre 4.5 y 5.5.El
extendido muestra, ademas, presencia de piocitos y puede estar contaminado por bacilos
coliformes, hongos, Gardnerella o Micoplasma(flora tipo II)
Este cuadro debido al reemplazo del lactobacilo vaginal por las bacterias mencionadas es llamado
por algunos autores vaginosis bacteriana.Se caracteriza por:
Pueden producirse errores de diagnostico ante sangrado, relaciones sexuales recientes, duchas
vaginales y el uso de antibióticos intravaginales o sistemáticos.
La flora tipo III denota la infección genital con secreción cremosa abundante y fétida, con un pH
5.5 a 6.5 ,acompañada de prurito y ardor. Los extendidos muestran abundantes
piocitos,desaparición del bacilo Doderlein y presencia de una flora patógena variada que puede
estar constituida por Tricomonas Vaginalis, candida albicans o haemophilus vaginalis,herpes o
papovavirus y la participación de la flora anaerobia integrada frecuentemente por peptococos y
peptobacilos,veillonella,micoplasma,klepsiella,etc.,aunque en ocasiones suelen aparecer
microorganismos como el estrepctococo B – hemolítico ,clostridium perfringens,pseudomonas
aeruginosa etc , lo que da una idea sobre la peligrosidad potencial de maniobras intrauterinas en
mujeres con este tipo de flora vginal.
Los agentes más frecuentes de vulvovaginitis son: tricomonas vaginalis, candida albicans y
gardnerella o haemophilusw vaginalis.
Tricomoniasis Vaginal
Se trata de una infección vaginal producida por un parásito flagelado: Tricomonas vaginalis.
Tratamiento. Es el mismo que fuera del embarazo. La droga mas difundida es el metronidazol
(comprimidos de 500 mg) .Un esquema de tratamiento consiste en dar a ambos cónyuges 2 g.
De metronidazol, ornidazol, nimorazol o tinidazol durante 10 días. En las embarazadas se
considera un porcentaje de curaciones del 80%. Otro esquema se basa en administrar 1 a 2
comprimidos diarios de 250 MG durante 10 días acompañados de una tableta vaginal cada
noche.
Algunos autores recomiendan evitar su administración en el primer trimestre.
En la leche de la puérpera tratada con metronidazol se ha hallado la droga, por lo que se sugiere
postergar el tratamiento durante la lactancia, a pesar de no haberse comprobado efectos
adversos en los lactantes.
Sintomatología.Flujo blanco, como “leche cortada, que resalta sobre la mucosa vaginal
enrojecida, acompañado de ardor intenso,dispareunia y también prurito que se extiende a la
región vulvar e inguinal vecina.
Tratamiento. La droga más difundida es el clotrimazol. Una tableta vaginal diaria de 0.10 durante
10 días, aunque algunos autores recomiendan una dosis única de 0.50 g. Colocada
profundamente en la vagina. Se puede asociar a este tratamiento la nistatina, por via oral, en
comprimidos de 5000.000 También tabletas vaginales de nistatina de 1000.000 U. El índice de
curaciones es alto.
Tratamiento. Responde al tratamiento antibacteriano con amoxicilina o ampicilina, 500 mg por vía
oral cada 6 horas durante 7 dias. Tambien es sensible a las sulfas, al ketocanazol( sobre todo
cuando esta asociado a las monilias) y otros imidazoles.
La colinazacion genital por el estreptococo B-hemolítico (S.agalactiae) en cuello uterino y/o vagina
produce flujo purulento amarillo-verdoso, sin prurito ni ardor. Se ha hallado riesgo aumentado de
rotura prematura de mambranas, prematurez e infección neonatal y puerperal.
Diagnostico y tratamiento. Examen bacteriológico positivo. Se indica ampicilina 500 mg por boca
cada 6 horas durante 10 días. El antibiograma permitira seleccionar el antibiótico especifico que
menos afecte al feto.
Uretritis
En el hombre,la aparición de disuria y en ocasiones de polaquiuria y tenesmo llevan a pensar
inmediatamente en la infección uretral, pero en la mujer,la particular ubicación de la uretra, de
corta longitud y oculta por los labios, puede enmascarar la sintomatología y referirla a dolores
vaginales, sobre todo si se asocia la dispareunia.
La uretritis se clasifican en especificas, producidas por el gonococo, y no especifica o no
gonocócicas, cuyos agentes más comunes son las clamidias y micoplasmas.
Gonococia o Blenorragia
Diagnostico.- se realiza por la investigación del gonococo en frotis coloreados o por cultivo o
serologia.El gonococo o neisseria gonorrhoeae es un diplococo gramnegativo intracelular, inmóvil,
no esporulado, que solo se cultiva en agar- chocolate o medio de Tayer-Martín.
En la reacción inmunológica de aglutinación en suero, con partículas de látex revestidas de
extracto proteico de gonococos, se puede demostrar la existencia de anticuerpos
antigonococidos. Resulta positiva a la semana de la infección. Una prueba persistente por dos
meses señala la existencia de un foco activo.
Tratamiento.-el gonococo de Neisser es sumamente sensible a los antibióticos. Se recomienda
penicilina G sodica 5.000.000 U por vía IM ( dosis única), o mezlocilina 1 g ( dosis única), o
ampicilina 3.5 g con probenecid 1 g por vía oral. En caso de resistencia a la penicilina o sus
derivados: rifampicina 1200mg, vía oral ( dosis única) o espectinomicina 2 g IM ( dosis única.
En caso de que se diagnostique la gonococia durante el parto, habrá que reducir al mínimo las
maniobras exploratorias y conservar todo el tiempo posible la integridad de la bolsa de aguas.
Deberá prolongarse el reposo de la puérpera y verificar la correcta involución uterina para
prevenir el ascenso de gonococo al útero y las trompas.
Sífilis
En los anexos ovulares. La placenta sifilítica suele tener mayor tamaño y peso que la normal. De
consistencia blanda y friable y coloración pálida, muestra el aspecto de una masa encefaloide.
Emplea un anfígeno obtenido de una cepa no patógena.Es una reacción muy especifica, pero
asimismo de gran sensibilidad, aunque de aparición también tardia.Pero es mas sencilla y
economica que la anterior,por lo que se la utiliza como reacción especifica de descarte luego de
las inespecíficas de Kahn y VDRL.
Tienen una especificidad del 100% y se usa también en el diagnostico se sífilis primaria,
inclusive cuando las reacciones reaginicas son aun negativas.Se emplea suero de Coobs
antigammaglobulina(que se hace flluorescente con isotiocianato de fluorescencia),el cual
reacciona si existen anticuerpos en el suero a investigar, que se han fijados previamente en una
extendido de treponemas muertos.
TRATAMIENTO
Se regira por los siguiente criterios:
C. Sífilis congénita: Etapa temprana (desde el nacimiento hasta los dos años)
• Penicilina G benzatinica, 50, .000 U/kg de peso, dosis unica, o
• Penicilina G procainica acuosa 10.000 u /kg de peso diarios durante 10 días.
• Cefaloridina,25 a 50 mg/kg de peso durante 10 dias,o
• Eritormicina, 400 mg/kg de peso durante 10 días.
Diagnóstico. Cultivo del pus e identificación del Haemophilus ducreyi (pequeño bastón
gramnegativo).
Tratamiento. Eritromicina, 500 mg cuatro veces por día, durante 10 días. Trimetoprima 160 mg
con sulfametoxazol 800 mg, dos veces por día, durante 10 días.
GRANULOMA INGUINAL.
Causado por una bacteria, Calymatobacteria o Donovania granulomatis, presenta lesiones
ulcerativas necrotizantes con tejido de granulación, acompañadas de adenopatía, sin formar
bubón.
LINFOGRANULOMA VENÉREO
Enfermedad de transmisión sexual producida por la Chlamydia LGV y caracterizada por la
existencia de linfadenopatía inguinal que forma un bubón, constituido por múltiples ganglios
agrandados y unidos entre sí por una periadenitis plástica que, en un 75% de los casos, se abre y
drena. Produce lesiones ulcerativas en vulva, vagina y ano.
Diagnóstico. Se hace con la prueba de fijación del complemento. Hay que tener en cuenta la
reacción cruzada con Chlamydia trachomatis.
Tratamiento. Tetraciclina, 500 mg, cuatro veces por día durante 30 días. Doxiciclina, 100 mg
dos veces por día durante 15 días.
Producidas en su mayor parte por virus herpéticos (citomegalovirus, herpes simplex hominis II),
papilomavirus y poxvirus.
La infección del recién nacido se produce por el contacto directo a través del canal del parto. Es
siempre grave y a menudo mortal (50 a 70%); ocasiona ictericia, hepatoesplenomegalia,
hemorragias y septicemia.
En el hígado, el pulmón, las suprarrenales y el cerebro se encuentran nódulos necróticos. En los
niños que sobreviven son frecuentes las alteraciones del desarrollo neurológico. Por esta razón la
inexistencia de un herpes genital es indicación absoluta de cesárea. Si hay virus en el momento
del parto, el riesgo de infección del recién nacido es del 40%, a menos que se haga la extracción
por cesárea antes de que se rompan las membranas o hasta 4 horas después.
Diagnóstico. Se efectúa por las características herpéticas de la lesión genital, el cultivo del
material extraído de la lesión y la pesquisa serológica de anticuerpos IgM. La prueba de Tzanck
muestra, por medio de la tinción, el efecto citopático.
Tratamiento. Aciclovir, 200 mg cinco veces por día durante 5 días o crema al 5% durante 5 días.
El carácter oncogénito de algunos subtipos del virus HPV y el nexo evidente entre la infección por
papilomavirus y el carcinoma de cuello uterino han llevado a la búsqueda sistemática de lesiones
subclínicas originadas por estos agentes en ambos cónyuges.
MOLUSCO CONTAGIOSO.
Producido por un poxvirus, consiste en pápulas umbilicadas de superficie lisa, situadas en
genitales, periné y región pubiana principalmente, y que se contagia por el contacto piel a piel
durante el acto sexual. Suelen ser sitio de infecciones bacterianas que alteran su tamaño y su
textura natural.
De acuerdo con ello, las vías de infección del VHB y el HIV son:
1) Relaciones sexuales. Las homosexuales a través del esperma contaminado, y las
bisexuales y las heterosexuales, a través del semen o de las secreciones vaginales
infectadas. Debe incluirse en esta vía de contaminación la donación de semen.
2) La sangre y los hemoderivados. Por trasfusiones, constituyen grupos de riesgo los
politrasfundidos, hemofílicos y dializados. También las heridas producidas por agujas o
instrumentos cortantes o punzantes contaminados con sangre infectada, y en este caso los
grupos de riesgo para esta modalidad son los drogadictos endovenosos y los integrantes del
equipo de salud (médicos, odontólogos, enfermeras, personal de laboratorio, de hemoterapia,
de anatomía patológica, de lavadero y servicios de emergencia). Debe incluirse en esta vía
de contaminación el trasplante de órganos o tejidos.
3) De la madre infectada al hijo. durante el embarazo, a través de la placenta, en el
momento del parto y durante la lactancia.
Estas tres vías de infección plantean una problemática sanitaria y psicosocial singular, no sólo
por que debe garantizarse que la sangre y sus derivados lleguen al consumidor libres de la
contaminación viral, a través de rigurosos controles de los bancos de sangre, del plasma o de
los hemoderivados, sino que se debe tomar intervención en el caso de grupos de riesgo como
son los homosexuales y los drogadctos.
Si bien en un principio el gran porcentaje de infectados por HIV pertenecía al primer grupo
(75%), las acciones de educación para la salud y las normas de prevención hicieron disminuir
la incidencia en el grupo homosexual, más proclive al autocuidado, incrementándose
relativamente en el de drogadictos, en el cual la peculiar orientación psíquica de sus
integrantes, tendiente a la autodestrucción, torna difícil la aceptación de los contenidos de
prevención.
HEPATITIS B.
Producida por un hepadnavirus DNA o virus de la hepatitis B (VHB), se diferencia de la hepatitis A
sobre todo por la vía de infección, ya que esta última se contagia por vía orofecal. En cambio, el
VHB lo hace, como dijimos anteriormente, por sangre, semen o a través de la infección madre-
hijo.
El comienzo es insidioso, con malestar, cansancio, mialgias y artralgias. Puede curar “ad
integrum” o transformarse en una hepatitis crónica activa; en este caso el enfermo se comporta
como un portador asintomático con capacidad infectante por las vías anteriormente descritas.
Este cuadro puede llevar a la cirrosis a través de los años. el 1% de las hepatitis B
desencadenan el cuadro de la necrosis hepática masiva con coma y muerte.
El embarazo no altera el curso de la enfermedad.
SIDA
A más de una década del descubrimiento del SIDA en los Estados Unidos, el perfil epidemiológico
de la infección por HIV ha cambiado dramáticamente en los últimos años. De ser una enfermedad
confinada a los Estados Unidos, Europa Occidental y Africa, es actualmente una enfermedad
extendida a todos los continentes, que impacta desproporcionalmente a la población más
vulnerable desde el punto de vista sociocultural y económico, y que compromete cada vez más a
la mujer en edad fértil y por ende al feto. En muchas áreas metropolitanas de ciudades de
Estados Unidos, el SIDA es la primera causa de muerte en mujeres en edad fértil, así como de
mortalidad infantil. Los recientes avances en el conocimiento de la enfermedad entregan al
obstetra nuevas estrategias terapéuticas que inciden significativamente en la disminución de la
morbilidad materna y de la transmisión perinatal.
ETIOLOGIA
El HIV es un virus RNA, de la familia de los retrovirus por transcribirse el RNA a DNA, y de la
subfamilia de los lentivirus que se caracterizan por producir enfermedades lentamente progresivas
y fatales. La estructura viral se caracteriza por presentar:
1. Dos cadenas idénticas de RNA con una enzima transcriptasa reversa y una integrasa.
2. El corte de proteínas virales que envuelve al RNA : p24 de la cápside y p17 de la
matriz.
3. Rodean al core las proteínas env, una doble cadena fosfolipídica derivada de la
membrana celular del huésped y que incluye las glicoproteínas gp41, gp120 y gp160, esta
última fundamental para el reconocimiento de las células blanco.
Se han identificado dos formas de virus de inmunodeficiencia : el HIV-1 que es el más común, y el
HIV-2, que causa una enfermedad menos agresiva.
El momento crítico en la infección por HIV es la unión de la proteína env gp120 a la molécula CD4
de la membrana celular de las células huésped. Estas moléculas se encuentran en gran cantidad
en los linfocitos T CD4 y en menos cantidad en los monocitos macrófagos. Una vez producida la
unión gp120-CD4 se produce la internalización del virus en la célula huésped en un proceso que
participa la gp41. Posteriormente se rompe el core liberando el RNA al citoplasma de la célula
huésped. A continuación la transcriptasa reversa rival transcribe el RNA en una doble hélix de
DNA el que, por la acción de la integrasa viral, lo integra al DNA celular del huésped
(PROVIRUS), el que permanecerá para siempre en esa célula-en este punto de virus puede
entrar en una fase de bajo nivel de replicación; con el curso de la enfermedad, puede alcanzar un
mayor nivel de replicación y, como consecuencia, la diseminación de la infección. Los factores
que determinan la activación son muchos y los conocidos son algunos antígenos, virus como el
Epstein Bar, citomegalovirus, drogas y citokinas.
FISIOPATOLOGÍA
1. Relación sexual.
2. Directa exposición de la sangre del huésped: drogas intravenosas y transfusión de
sangre o derivados contaminados.
3. Transmisión vertical o perintal, la que, a su vez, puede realizarse durante el
embarazo, trabajo de parto y lactancia.
Una vez ingresado el HIV su tropismo se expresa con las células que tienen la molécula CD4 en
su membrana celular, o sea linfocitos T y, en menor grado, monocitos macrófagos. El poder
citopático del HIV se manifiesta en deterioro funcional del linfocito infectado e incluso en los no
infectados (producción de antígenos específicos, memoria inmunológica, etc.). En su máxima
expresión, destruye a la célula huésped y de esta manera, en un periodo variable (meses, años),
depleta de linfocitos CD4 al sistema linfático. Como las células T coordinan la respuesta inmune
de otras células (otros linfocitos T, linfocitos B, células natural killer, etc.), la consecuencia es una
inmunodeficiencia progresiva y profunda. El descenso de los CD4 a niveles inferiores a 200 x mm 3
virtualmente paraliza el sistema inmune, dejando al huésped a merced de infecciones por
patógenos comunes y oportunistas, y favoreciendo la aparición de neoplasias.
El HIV ha sido detectado además en una amplia variedad de células que expresan la molécula
CD4: megacariocitos, células sanguíneas periféricas dendríticas, células foliculares dendríticas,
células epidérmicas de Langerhans, astrocitos, oligodendroglia, microglia, linfocitos CD8, células
cervicales, células de la mucosa rectal, células del trofoblasto, células renales, miocitos cardíacos
y células retinales.
Retroviral Agudo (SRA) que es el equivalente a la “Infección primaria” de otras ETS. El SRA se
produce entre 1 a 6 semanas post entrada del HIV. Este síndrome, similar a la mononucleosis, se
caracteriza por cefalea, fiebre, adenopatías generalizadas persistentes, faringitis, rash cutáneo,
mialgias, artralgias, trombocitopenia, leucopenia y diarrea. Las adenopatías son simétricas,
móviles, de entre 0,5 a 2 cm de diámetro, y de localización cervical posterior y lateral, y
submandibular y axilar. El laboratorio indica reducción de los linfocitos con conservación de la
relación CD4/CD8, para posteriormente ascender en base a los CD8 invirtiendo la relación
CD4/CD8. El antígeno p24 del core viral (antigenemia) se detecta coincidiendo con la aparición de
los síntomas hasta la seroconversión (anti core p24), que ocurre entre 2 a 12 semanas post
entrada del HIV. El diagnóstico diferencial debe realizarse con sífilis secundaria, mononucleosis,
influenza. A continuación la infección tiene un periodo de latencia clínica que dura en promedio 8-
10 años (rango 1 a 15 años), y que concluye con las enfermedades oportunistas (EO) propias del
SIDA.
El Centro de Control de Enfermedades (CDC, Atlanta, Georgia, USA) estableció en julio de 1995,
que la disminuir los linfocitos CD4 bajo 200 por mm3, existen a lo menos 17 infecciones
oportunistas para las cuales recomienda profilaxis primaria o secundaria. Las infecciones más
comunes son neumonía por pneumocistis carinii, tuberculosis, toxoplasmosis, candidiasis oral y
vaginal, varicela zoster y neumococo.
Una vez que un paciente ha evolucionado a SIDA el promedio de sobrevida sin tratamiento es de
9 a 24 meses. La terapia retroviral y la profilaxis contra el P. carinii modifica significativamente la
sobrevida, aumentándola a 2 ó 3 años.
DIAGNÓSTICOS
El primer examen que se hace positivo después del contagio es la cuantificación viral, luego
antígenos virales, específicamente p24 y, finalmente, en un periodo entre 4 a 12 semanas post
infección, aparecen los anticuerpos específicos.
2.1. Detección anticuerpos anti HIV (Enzyme linked immunosorbent assays: ELISA)
fundamental para la pesquisa, detecta anticuerpos contra todas las proteínas virales, en
especial p24, gp41, gp120 y gp160. El examen tienen una sensibilidad y especificidad de
99,9%. Si bien son infrecuentes, existen algunas circunstancias que se asocian a falsos
positivos y negativos.
TABLA
Clasificación y definiciones de marcadores de SIDA
(CDC, 1987)
Falsos negativos
Períodos de incubación (períodos de ventana).
Malignidad
Terapia inmunosupresora
2.2. Western Blot (WB) : Se separan las proteínas del HIV y se analizan con
anticuerpos específicos para cada fracción proteicas; es la prueba confirmatoria, luego de
2.1.
2.3. Cuantificación viral (carga viral) : mide la cantidad de partículas virales
circulantes. Muy útil para evaluar estado clínico de la enfermedad y eficacia de tratamiento
antiviral. Es de alto costo y puede sustituir a la serología en circunstancias especiales como
el período de ventana o infección perinatal, ya que la serología no es válida por el paso de
los anticuerpos maternos al feto.
Un resultado es positivo sólo si el ELISA para HIV es confirmado por un test de Western
Blot.
CLASIFICACIÓN
De todas las clasificaciones, la más utilizada en este momento es la del CDC, que combina la
categoría clínica con la prueba de laboratorio más relevante: CD4 (Tabla II).
TABLA
CATEGORIA CLINICA
CATEGORÍA CD4 + A B C
(mm3)
(1) > 500 A1 B1 C1
(2) 200-499 A2 B2 C2
(3) < 200 A3 B3 C3
A : Asintomático o SRA.
B : Sintomático no A no C.
SIDA : A3, B3, C1, C2, C3.
MANEJO
Se recomienda ELISA/VHI junto a los exámenes de rutina que se realizan a toda embarazada. Si
se confirma el resultado positivo se debe tratar.
TRATAMIENTO
1. Tratamiento farmacológico
Se basa en terapia retroviral y profilaxis de las infecciones oportunistas.
Son : ritonavir
Indinavir
Saquinavir
En la embarazada existe clara evidencia de que ZDV reduce la transmisión perinatal de 25% a
7%, por lo que se usa independientemente del nivel de CD4, aun cuando se ignora si es efectivo
en pacientes con bajo nivel de CD4.
Dosis de ZDV
Durante el embarazo: desde las 14 semanas y hasta el parto, 100 mg 5 veces al día, vía oral.
Durante el parto : impregnación 2 mg/kg por 1 hr iv; hasta el parto mantención: y continuado por 6
semanas.
1.2. La Profilaxis EO se hace cuando CD4 < 200 célula por mm3.
a) Primera visita
b) Control Prenatal
ABDOMEN AGUDO
Definición: El Abdomen agudo es una condición clínica seria, generalmente de duración breve,
pero que demanda tratamiento quirúrgico.
Dolor: El dolor es un síntoma temprano de abdomen agudo. Las capas muscular y peritoneal de
la víscera abdominal envían sus mensajes dolorosos por las fibras hacia la corteza cerebral. Este
tipo de fibras determina que nuestra percepción del estímulo doloroso visceral sea difusa.
Colocando a la paciente en posición decúbito dorsal izquierda, el útero se aleja del apéndice, lo
que facilita el diagnóstico. Cuando se demora la intervención quirúrgica ocurren complicaciones.
El apéndice sufre isquemia, se rompe y causa peritonitis. En las mejores circunstancias la pus se
localiza en forma de abscesos. A menudo el útero forma parte de estos abscesos, los que
pueden romperse durante el parto o el puerperio inmediato, causando una catástrofe séptica. La
peritonitis a menudo precipitan el trabajo de parto prematuro, que es la causa mas común de
morbilidad y mortalidad perinatal. Durante la laparotomía evitar la manipulación del útero. Durante
la anestesia la posición decúbito lateral es obligatoria para la mujer embarazada. 1
1
Las causas más comunes de laparatomía negativas relacionadas con el diagnóstico preoperatorio
de apendicitis aguda son la pielonefritis aguda, la colecistitis aguda y los problemas de los
anexos. 2
Colecistitis Aguda
Este problema es más común en las mujeres que en los hombres y en las mujeres que usan
productos hormonales y en las multíparas. El dolor de tipo cólico comienza en el cuadrante
superior derecho y se irradia hacia la escápula derecha y al hombro. El dolor puede persistir por
horas. 3
Cuando los cálculos obstruyen el colédoco, el dolor se vuelve persistente. Existe fiebre de grado
bajo.
La colecistitis aguda ocurre en uno de cada 4000 a 5000 embarazos. En la embarazada con este
cuadro clínico, debemos reponer el volumen , restablecer el balance electrolítico, emplear succión
nasogástrica y analgésicos y usar antibióticos adecuados.
Si la paciente se mejora en dos o tres días, debemos proceder con la colecistectomía, porque
existe la posibilidad de gangrena con perforación vesicular, pancreatitis aguda.
Pancreatitis Aguda
El dolor de la pancreatitis aguda aparece en el epigastrio, irradiado hacia el cuadrante superior
izquierdo (CSI) y hacia el área lumbar. Cuando el proceso progresa se desarrolla hipovolemia,
hipotensión arterial y problemas respiratorios, el dolor generalmente es mayor que los hallazgos
clínicos. El proceso inflamatorio puede extenderse por la cara posterior del intestino grueso
ascendente y descendente, lo que puede confundir el cuadro clínico haciéndonos pensar en
apendicitis aguda.
Salpingitis Aguda
Dolor abdominal bajo indefinido, constante, leve o severo bilateral, a veces de tipo cólico. El
examen puede demostrar dolor al movimiento cervical y resistencia abdominal. En los casos
crónicos la paciente puede presentar infertilidad, relaciones sexuales dolorosas y dismenorrea. A
peasr que el tratamiento precoz con antibióticos adecuados, las pacientes pueden presentar
oclusión de la fimbria piosálpinx, salpingitis folicular, hidrosálpinx y absceso.
Los síntomas y signos de la salpingitis aguda pueden ser confundidos con los de la apendicitis
aguda, embarazo ectópico, endometriosis y cuerpo lúteo persistente.
El sangrado menstrual remueve el tapón mucoso cervical que protege el endometrio y las trompas
de las infecciones ascendentes. Cincuenta a 60% de los casos de salpingitis son debidos a
Neisseria gonorrhoeae y a Chlamydia Trachomatis.
3
Las mujeres que usan dispositivos intrauterinos tienen una incidencia de salpingitis dos a cuatro
veces mayor que las mujeres que no usan este método de planificación familiar.
Generalmente usamos antibióticos intravenosos por cuatro dias y luego por vía oral por 10 a 14
días adicionales. Evaluar a la paciente con un examen pélvico a los dos a tres días de tratamiento
y luego a los 7 a 21 días. Podemos escoger entre la doxiclina y el cefoxicina o la clindamicina y
gentamicina intravenosa.4
Hemorragia Intraabdominal
El dolor es intenso. Las causas más comunes y más serias de sangrado intraabdominal son la
rotura espontánea o patológica del bazo, del hígado, del útero, del embarazo ectópico y de los
vasos intraabdominales. En estos casos se produce un choque hipovolémico con hipotensión
arterial, taquicardia y anemia aguda.
La sangre intraperitoneal no coagula, porque la peristalsis intestinal remueve los factores
coagulantes.
La rotura del hígado está asociada en el embarazo con la hipertensión inducida severa, pero
también con traumatismos. El dolor es severo, epigástrico, que se irradia hacia la derecha. El
choque hipovolémico se desarrolla pronto. La laparotomía inmediata puede salvar la vida del
paciente. 5
Embarazo Ectópico
El dolor es bajo, y mas tarde se hace difuso. Luego se produce el choque hipovolémico. EL
examen pélvico muestra un útero agrandado.
El cuello uterino es blando, azulado, congestionado y a veces muestra sangre. Puede existir
anemia y leucocitosis. La prueba del embarazo es positiva. La colpocentesis es positiva si existe
sangrado inrtaabdominal.
La mayoría de los embarazos tubarios se rompen alrededor de las ocho semanas de gestación.
La ecografía abdominal identifica el saco gestacional con actividad cardiaca embrionaria
alrededor de la quinta o sexta semana de gestación, cuando el nivel de la HCG es alrededor de
6000 mUI/mL.
El estudio transvaginal permite la evacuación del grosor del endometrio.
SHOCK
5
Fisiopatología.- El sector arterial esta subdividido en varias partes: arteria, arteriola y
metaarteriola. Las metaarteriolas van perdiendo gradualmente su capa muscular hasta unirse con
las vénulas. Este sector de unión extracpilar recibe el nombre de anastomosis arteriovenosa.
De la arteriola parten los capilares verdaderos que se anastomosan intrincadamente entre si
hasta terminar en las vénulas. Estan provistos en sus extremos de un esfínter (precapilar y
poscapilar, respectivamente), de modo que regulan la cantidad y el flujo de sangre en el territorio
correspondiente y por ende la perfusion tisular.
En un momento dado, y como consecuencia de alguna causa determinante y por ende la
perfusion tisular.
En un momento dado, y como consecuencia de alguna causa determinante (hemorragia,
plasmaferesis), se produce una falta de paralelismo entre el continente (lecho vacular) y el
contenido (sangre), o sea, una hipovolemia relativa o absoluta, con la siguiente secuencia de
hechos: disminución del retorno venoso, descenso de la presión venosa central, disminución del
volumen, caída de la presión arterial.
Se pueden diferenciar dos etapas o fases sucesivas como consecuencia del déficit circulatorio.
Síntomas objetivos. La piel está pálida y fría, con gran sudación viscosa; las pupilas se
encuentran brillantes, midriáticas y responden perezosamente a la luz.
El pulso es filiforme y taquicárdico; hay hipotensión sobre todo de la presipón sistólica (menor
de 70 mm Hg), y lleno capilar deficiente, lo que se aprecia en el lecho ungular. El tiempo de
repleción capilar, normalmente menor de 1 seg, se halla aumentado por arriba de los 2 seg:
las venas periféricas están colapsadas (también a diferencia de la insuficiencia cardiaca).
Hay polipnea, sed intensa, deshidratación que se aprecia en el surco gingivolabial y no en la
lengua desecada por la hiperventilación, oligoanuria.
La respuesta del tono vegetativo al principio del shock es de predominio simpático
(vasoconstricción, midriasis, taquicardia, etc.); luego, vagotónico, como índice del sufrimiento
de los centros nerviosos (sudores profusos, bradicaria: fase final del shock).
Presión venosa central (PVC). Es una medida de la volemia efectiva relacionada con la
capacidad cardiaca para impulsarla. Paras su registro se debe introducir, por disección
venosa, un catéter ( tipo sonda nasogástrica para lactantes K 30 o K31) que llegue a nivel del
tórax. El cero se coloca a la altura de la línea axilar media de la paciente y el nivel de la
presión venosa central queda oscilando. El valor de la PVC normal es de 10 a 15 cm H2O con
un término medio de 12 cm h2O.
Volumen urinario horario (VUH).Este simple registro por medio de una sonda vesical da
idea del flujo arterial visceral y de la perfusión celular. El VUH no deberá ser inferior a
30ml/hora.
Aborto incompleto
Embarazo ectópico
Abruptio placentae
Placenta previa
Durante el embarazo Rotura uterina
Rotación uterina extrema con
rotura de la arteria uterina.
Hemorragia Desgarros
Placenta acreta
Atonía uterina
Durante el parto y el Retención de cotiledones
posalumbramiento
Shock hipovolémico
Hipertensión gravídica
Tratamiento. Tendrá que ser etiológico y sintomático, y dependerá del tiempo trascurrido
desde la iniciación del shock, de su gravedad e intensidad y del estado general.
Reposición de la volemia. Permitirá lograr la recuperación del volumen minuto cardíaco, con
mejoría de la perfusión tisular.
La reposición de líquidos se hará de acuerdo con la PVC, sin tener en cuenta los valores de la
tensión arterial sistémica. La presión venosa central y la auscultación pulmonar advierten de
los peligros de una sobrecarga cardíaca derecha por sobretrasfusión.
a)Si la PVC es baja (0 a 8 cm H20), indica volumen circulante bajo con relación a la capacidad
cardiaca. Hay que administrar líquidos aunque las pérdidas no sean evidentes. Estos se
elegirán de auerdo con las necesidades. Si se obtiene mejoría clínica y aumentó el VUH, se
puede continuar la administración de líquidos sin temor a la sobrecarga. Si no hay mejoría o
éstas es transitoria, se pensará un shock irreversible. Es decir que i a pesar de administrar
líquidos la PVC no sube o sube transitoriamente y luego baja, se ingerirá que los líquidos
administrados no han logrado restablecer la volemia porque han pasado al espacio
extravascular (“secuestro”). Esto indica que se está ya en la segunda etapa del shock, por lo
que la terapéutica se orientará a lograr la dilatación del esfínter venular poscapilar mediante
coerción de la acidosis y administración de vasodilatadores y corticoides. Simultáneamente se
tratará el secuestro de líquidos administrando expansores plasmáticos con poder oncótico
(dextrano).
b) Si la PVC es alta (por encima de 18 cm H 20), indica que le volumen circulante sobrepasa la
capacidad cardiaca y hay riesgos de que falle el miocardio. La administración de líquidos es
muy peligfrosa (edema agudo de pulmón), y no aumentará el volumen minuto. Ha de
buscarse la falla en la bomb a del sistema, es decir, fracaso del miocardio(infarto,
taponamiento cardíaco, etc.). En estos casos se deberá digitalizar a la paciente.
c) Por último puede ocurrir que la PVC esté dentro de los límites normales (8 a 15 cm H20).
Hay que obrar con cuidado. Se administrarán como prueba 500 ml de líquidos, controlando
con frecuencia la PVC. Si ésta nos se eleva, la paciente mejora clínicamente, , el VUH
aumenta y hay ascenso de la presión arterial sistémica, está indicada la administración
adicional de líquidos. Si por el contrario la PVC aumenta por encima de 15 cm H 20 en
presencia de una presión arterial baja, haya que pensar en una falla de la acción cardiaca que
puede requerir digitalización.
La elección de los líquidos se hará de acuerdo con las necesidades. En el shock hemorrágico
se dará preferentemente sangre, así como en el quemado corresponderá suministrar plasma.
Además se administrarán soluciones macromoleculares de tipo dextrano, las que por acción
ocoosmótica expanden el volumen al doble del trasfundido. También disminuyen la viscosidad
de la sangre, impidiendo la aglutinación entrocítica a nivel de la microcirculación, y ejercen
uan acción protectora del endotelio en oos vasos lesionados. Puenden ser administrados
rápidamente (controlando la PVC), su cantidad se limitará a 1.500 ml en 24h porque a dosis
mayores pueden ocasionar trastornos de la coagulabilidad. Es conveniente efectuar la
extracción de sangre para determinar el grupo sanguíneo antes de la administración de
dextrano, porque después se alteran los resultados.